Mil disculpas, mi tardanza no tiene justificación, realmente se me hace tonto pensar en una, pues la verdadera razón ha sido la flojera (?).

Sin embargo, ¡no los haré más!, antes de que se acaben mis vacaciones, trataré de actualizar en poco tiempo DD:

Bueno, ahora sí, los dejo con el capítulo de hoy.

¡Disfruten! :DD

*~Capítulo 11: Complicaciones Mayores~*

Michelangelo se encontraba en la guarida de los 'Mutanimales', quien en esos momentos lo acompañaba su amigo Leatherhead, tratando de consolar al chico pecoso que aún se sentía de lo peor ante las cosas que acaba de cometer y pasar.

-Ok Michelangelo… Debes calmarte un poco –Decía el lagarto quien miraba al ninja que estaba tratando de calmar las lágrimas y sollozos, le era difícil, de verdad… Estaba bastante dolido.

-E-Es que… M-Me duele… Bastante Leatherhead… –Tranquilizó sus sollozos un poco, aunque sus lágrimas no dejaban de salir- E-Esto es demasiado para mí… Y-Yo… Y-Yo... Pensé que Donnie me amaba… Pensé que… que me daría esa oportunidad –Era casi imposible limpiarse esas lágrimas- ¿P-Por que…?

-Por favor amigo mío –Este le ayudaba a quitarse esas lágrimas de sus mejillas que aún caían- Creo que debes pensar un poco en la situación, ¿Y sí todo lo que dijo Raphael es mentira?

-R-Rapha puede ser grosero y alguien bastante malo de personalidad, pero… E-El no miente… o por lo menos no lo estaba haciendo, p-pues estaba mintiendo al tratar de ocultar sobre lo que hizo.

-Pero… Puede que haya vuelto a mentirte.

-Es mejor que cuides tus palabras, Leatherhead –Habló Slash que recién apareció, mirando tan solo un poco a ambos- Raphael no sería capaz de aquello, yo lo conozco mejor que ustedes dos.

-Sólo era una suposición Slash, no tienes por que enfadarte –Habló con seriedad el lagarto.

-Eres mi hermano Leath, pero tampoco puedo permitirte que insultes a Raphael.

-En ningún momento lo insulté Slash –Leatherhead se acercó a la tortuga más grande- Sin embargo, tampoco dejaría que este lastimara a Michelangelo.

-Jej, pensamos lo mismo pero de otra perspectiva –Miró de reojo al de bandana naranja- Iré a ver a Raphael… Dijo que se encontraba algo mal, pues alguien le lastimó –Dijo fríamente, mientras se daba la media vuelta hacia la salida, dispuesto a irse.

-Leatherhead –Llamó el pecoso- Por favor, no quiero que tú y Slash tengan una mala relación solo por culpa mía y de Raph –Comentó la tortuga demasiado preocupada.

-No te preocupes amigo mío –Este tocó el hombro del menor- Sólo fue una leve discusión~

-A-Aun así, no quisiera que ustedes puedan llegar a…

-Michelangelo, basta –Le tocó su rostro- Deja esos pensamientos negativos, ¿Dónde está mi amigo Michelangelo que siempre anda de positivo a pesar de lo malo que sea la situación?

-… -Michelangelo tan solo bajo la mirada, sin decir nada, aunque eso evitó que este calmara un poco su llanto.

-Mira amigo –Le tomó sus manos- Si hablas con Donatello, él podría decirte otra cosa –Le propuso- Si de verdad lo quieres, lucha por él, no porque se halla acostado con tu hermano, sea que ya son algo… Aún.

Mikey levantó la mirada, pensando un poco en lo que el mutante grande le acaba de decir- Creo que tienes razón… -Poco a poco fue mostrando una sonrisa- S-Sí, hablaré con él, ta-tal vez… aun mis posibilidades no hallan muerto.

-¡Claro que no! –Animó este- Estoy seguro que lo lograrás.

El de naranja solo sonrió de a pocos, mientras se abalanzaba a abrazar a su amigo grande- ¡Gracias Leatherhead!

-¡Ya llegué! –Donatello dio un grito al haber recién llegado a su casa, mientras a lado se encontraba Timothy que había decidido acompañarlo.

-Uh, parece que no hay nadie –Susurró el humano, mientras miraba a todos lados al igual que su amigo- Creo que abran salido a algo, ¿No?

-P-Pues me hubiesen dicho –Frunció levemente el ceño, y en eso, fijó su vista a donde su laboratorio- Pues, bueno…. De todos modos no tenía ganas de hablar con nadie.

-Bueno Don, sólo te vine a acompañar, ya que no le avise a mi madre que me saldría jeje…

-Agradece que duerme más que tú, la pobre solo descansa una vez a la semana –Dijo el de morado, mirando de reojo al humano.

-Lo sé… Y Es por eso que debo regresar!, Por sí se le ofrece algo, o… –Pero, sus palabras fueron interrumpidas, gracias a que una katana dio hacia la pared, casi rozando en el pecho del humano- ¡¿P-Pero que…?!

-Donnie –Era Leonardo, quien había aparecido en donde los otros dos, a pesar de que ya estaba en casa desde antes que el menor- ¿Por qué llegas hasta ahora?

-Pensé que Rapha te lo dijo –Suspiro con pesadez- Estaba con Tim.

-No pregunté dónde estabas –Miro al humano fríamente- ¿Y Tú?, ¿Qué haces aquí?

-Jejeje… Eh, y-yo sólo lo venía a acompañar… P-Pero no te preocupes, yo ya iba de salida… –Iba caminando hacia la salida del lugar, mirando de reojo a ambos mutantes.

-¿Qué esperas? –Leonardo empezó a dar señal de que se retirara, haciendo que el humano saliera de ahí, sin oportunidad de despedirse de la tortuga de morado.

-¿Qué pasa contigo?, Ni siquiera me dejaste despedirme de él...

-Tengo que hablar contigo –Este se acercó al menor- Es bastante serio.

-Pues, yo no tengo humor de hablar con nadie ahora –Entró a su laboratorio, dejando al otro sin siquiera dándole la oportunidad de reprochar.

-¡Pero..! –Este tocó bruscamente la puerta, pues la había cerrado con llave- ¡Donatello!

No estaba de humor, en nada, no podía ni siquiera tener compañía, simplemente quería estar solo.

Donatello tomó asiento al ya estar dentro de su laboratorio, mientras miraba su T-phone vibrar, indicandole a este que alguien le mandó un mensaje.

"Necesito hablar contigo, por favor.

-Mikey".

Al haber visto tal mensaje, le hizo sentir una manera no muy buena, pues con solo haber leído que aquello lo mandó su hermano, lo hizo pensarlo un poco.

"Lo siento, estaré ocupado... Por favor, tenme paciencia.

-Donnie".

Tan solo fue lo único que pudo responder, no quería hablar con él, ni con Raphael, con nadie a decir verdad.

...

Ante aquél mensaje, eso hizo que cierta tortuga pecosa empezara a sollozar un poco, mientras caminaba de techo a techo de cada edificio, guardaba su t-phone, no importándole si alguien le miraba.

Realmente le dolía.

Que dolor... Su corazón moría.

Amaba a Donatello, era amor... Un amor profundo, y de verdad que no podía sacarlo tan fácil de su mente, era tanto su cariño, su amor, aquél querer de estar a lado de su hermano que movía todo su mundo, era tanto... Tanto que de verdad era casi imposible que pueda olvidarse de él.

Pero... De repente recordó las palabras que su amigo lagarto le dijo.

¿Y sí era verdad que Donnie solo se acostó con Raphael por presión?

Después de todo, el de rojo había dicho que el ninja esbelto estaba a punto de corresponderle.

¿Será que aún tendrá oportunidad de conquistar a Donnie?, ¿Qué en verdad lo quiera como este lo quiere a él?

Era pronto para emocionarse, sin embargo... Eso no impidió a que sus emociones se prendieran un tanto, a que... La esperanza en el amor estuviera de nuevo en la tortuga pecosa.

Aunque Donatello no quería hablar con él aún, esperaría a que estuviera disponible.

Esperaría... Como le pidió el mismo ninja de morado...

Le tendría paciencia.

Todo era parte de sus planes.

...

Raphael estaba un tanto nervioso.

Más que eso... Estaba frustrado, molesto, triste... Y todo era consigo mismo.

Ahora mismo se encontraba en su habitación, sentado en el borde de su cama, mientras cubría su rostro con ambas manos, dejando salir varios suspiros mientras pensaba en las cosas que estaba ocurriendo... No solo en él, sino con sus hermanos.

Era demasiado el querer de estar con el ninja del bo, ya ni sabía que era bueno y malo, realmente lo amaba, tanto que aquél amor lo hacía hacer tonterías, y él mismo lo sabía.

¿Pero... Acaso lo hacía sentirse bien?, claro que no.

Mira eso de provocar a su hermano menor y ahora este le lastimaba, diciéndole que lo odiaba.

Sí, en definitivo no olvidaría ese "Te odio" de parte del pecoso, era como un pequeño recordatorio que lo tendría atormentado para toda la vida.

¿Pero ahora que pasaría?, sí Michelangelo ya no lo querra ver, será difícil vivir así, sin la atención de uno de sus hermanos.

¿Realmente podrá vivir con ese rencor que le tendrá Michelangelo?, ¿Podrá disimular que no le importa, aunque es todo lo contrario?

Aquello y más pensaba... Dios, era un desorden en su cabeza...

... Pero aquello fue interrumpido por alguien.

-¿Raphael? –Slash abrió la puerta, no importándole que dijera el otro- ¿Estás ahí? –Preguntó algo nervioso y preocupado.

-¿S-Slash? –Miró a al más grande entrar- Estoy aquí... No podría irme a otro lado después de...

-Calma –Se sentó a su lado- No creo que sea bueno recordar lo que pasó.

-Pero... No lo entiendes –Le miró- Todo lo provoque yo...

-Pero aun así, Michelangelo no tenía derecho a lastimarte.

-Pero tampoco estuve bien al haberlo provocado –Volvió a suspirar profundo- Todo lo hice mal.

Slash suspiró- Mira Raph, Tú solo hiciste algo mal, pero tampoco es algo grave, solo es un error que puedes tratar de remediar.

-¿Y si no lo logro Slash? –Frunció un poco el ceño, sin estar molesto- ¿Qué tal si pierdo todo?, Mi familia… A… D-Donnie…

-Mírame Raphael –Este se acercó a este, mientras le miraba fijamente- Dime algo, ¿De verdad que tu amor por Donatello es muy grande?

El de rojo al oír aquella pregunta, solo le hizo mirarle algo confundido- ¿Q-Qué clase de pregunta es esa? –Frunció el ceño un tanto molesto- ¡Claro que sí! ¡¿Por qué me preguntas idioteces?! ¡¿No vez que por eso estoy sufriendo?!

-Entonces, ¿Por qué insistes en seguir así?, Sí en verdad amas a ese sabelotodo, deberías esforzarte, dar más de ti para que así puedas conquistarlo.

-Pero él me pidió tiempo para pensar lo que hicimos y en todo lo que ha pasado…

-¡Entonces en ese tiempo debes demostrarle indirectamente que eres lo mejor para él! –Animó Slash, acariciando la cabeza del mutante menor- Así y lo ayudaras a que se decida más rápido… Además, tú eres Raphael, estar deprimido no es tu estilo, y no te ayudara a nada.

Las palabras de la tortuga más grande lo dejaron algo pensativo, sin quitar su ceño fruncido, pero sin estar molesto, miraba a otro lado, mientras las ideas se iban juntando en su mente, y eso hacía que este de poco a poco sonriera- Creo que tienes razón Slash, mi amor por Donnie no debe decaer –Tan solo se levantó de su cama- ¡Gracias por tu consejo! Lo seguiré.

-Así se habla amigo –Este estrecho su mano con la de su amigo, sonriéndole un poco.

-"Aun así… Debo de pensar una manera para no volver a cometer Los mismos errores…" –Pensó Raphael, sin quitar su sonrisa de sí.

-¡Vamos Leonardo! ¡Debes pensar! ¿C-Como decirle a Donnie lo que siento?

Ahí estaba el líder del clan en aquél sofá frente del televisor que estaba prendido, aunque este no ponía atención a lo que pasaban.

Leonardo estaba aun centrado en sus pensamientos, buscando una forma de como confesarse a Donatello, pero realmente se le dificultaba buscar manera, pues este decidió en no hablar con nadie hasta después de pensar varias cosas.

Sabía que su hermano estaba en decisión a quien escoger entre sus otros dos hermanos menores, si en estar con Raphael o con Michelangelo.

Se había distraído un tanto, o era evidente que no sabía actuar tal y como sus hermanos lo hicieron para confesarse al de morado.

Realmente quería decirle todos sus sentimientos, querer que este supiera que lo amaba, y que era capaz de hacer lo que sea con tal de que le correspondiera.

Pero, ¿Darle más problemas?, pues sus otros dos hermanos andaban peleados, y aunque eso el de morado no lo sabe, sabía que muy pronto pasaría, y por eso andaba pensando en que sería mejor para él que no le molestara con sus sentimientos.

Pero lo amaba, ¡Necesitaba decirle lo que sentía!, estaba desesperado, realmente quería a Donatello, lo quería, y realmente era mucho ese amor que la preocupación por sus hermanos.

O eso creía él…

-No Leonardo, debes hacer lo correcto, Debes… ¡AUCH! –En eso, el de azul recibió un golpe en la cabeza con un… ¿Pan?

-¡Oh, lo siento! –Disculpó un reciente Pete que volaba torpemente hacia la tortuga, detrás lo siguió el mono mutante.

-Buenas tardes Leonardo –Saludó Rockwell, que miraba a la paloma con desagrado- Lamento la visita inesperada, pero buscábamos a Slash y pues pensé que estaba aquí.

-Oh, n-no hay problema –Leonardo se sobaba la parte que fue noqueada por el pan- Pero creo que está con mi hermano en estos momentos, y bueno… Digamos que… Las cosas no están tan bien que digamos…

-Bueno, creo que lo único que nos queda es esperar, ¿Podemos hacerlo aquí?

-Oh sí, no hay problema –Dijo con una leve sonrisa.

-¡Oh! ¡¿Cuál es ese programa?! –Pete se fue sentando en el sofá de la sala, mientras miraba la televisión que estaba dando un programa que le llamó la atención.

-No te pongas tan cómodo, ¿Sí? –Regaño el mono, mientras se sentaba a lado del otro.

-¡Ooohhh! ¿Qué esto no le gusta?, ¡Mire cuanto entretenimiento tiene este programa!

Leonardo fijó su vista en aquellos dos, prácticamente miraba cuanto convivían a su manera, a pesar de que el doctor Rockwell era un tipo bastante serio, a Pete le gustaba pasar tiempo con él, y realmente notaba que había un sentimiento más grande que solo 'amistad'.

Suspiró, se dirigió a donde ellos, y en eso miró al mono mutante- ¿Doctor, podemos hablar?

En eso, el mayor miró a la tortuga con una ceja alzada, mientras se levantaba con sus poderes psíquicos, y en eso, ambos se dirigen a la cocina, dejando algo curioso a Pete, aunque no le tomo mucha importancia y siguió viendo el televisor.

-Bueno… ¿De qué quieres hablar? –Preguntó con una ceja alzada, dejando al otro pensativo un poco.

-B-Bueno –Este se acarició la barbilla un poco, después suspiró- ¿Usted y Pete tienen una relación, no es así?

Los ojos del mono se agrandaron al momento que sus mejillas se coloraban de rojo carmesí- ¿Q-Qué?

-¡Bueno!, N-No quería ser tan atrevido, es que… –Suspiró- B-Bueno, so-solo me llamó la atención pues… Ustedes tienen una relación muy cercana y además, mis hermanos ya los han visto dando una que otra muestra de…

-¡A-A-A Q-Que va-va t-to-todo esto!? –Preguntó Tyler con su rostro más rojo.

-… Bueno… –Quedó un tanto pensativo nuevamente, sentándose de a pocos en una silla de la mesa- No… N-No viene a nada…

-… ¿Chico? –El doctor tan solo le miró un momento, alzando una ceja cuando su mente vibraba por sus adentros al haber detectado lo que pensaba-… ¿Acaso tienes problemas amorosos?

-… –Antes de que Leonardo reaccionara un tanto sorprendido y avergonzado, recordó el poder que el mono mutante poseía, pues en ese caso… Era normal que este haya adivinado sobre su problema.

-B-Bueno… Pues… Sí –Confirmó este- C-Creo que pudo descifrarlo, jeje.

-Pues… –Se sentó en una silla a lado de este- Aunque ya lo pueda saber, puedes decírmelo tú mismo, te doy la oportunidad.

-¿Cómo decírselo si usted me leerá las palabras tan fácilmente? –Pregunto con una sonrisa triste.

-No te preocupes, no tendré ninguna expresión alguna que lo demuestre, soy todo oídos.

Luego de que el mayor le diese el permiso de hablar, Leonardo soltó un suspiro pesado, mientras le miraba-… Yo… Estoy enamorado de Donatello.

-¡Vamos Tim! ¡Sólo jugaremos un rato!, además April me dijo que en uno de estos días tu querías intentar jugar hockey –Animó el pelinegro de dientes chuecos que tan solo golpeteaba la gran espalda del chico castaño oscuro.

Este decidió ir por el muchacho a su casa, en esos momentos se encontraban en su habitación, esperando a que este accediera a salir con él, su novia y amigo.

-Ya te dije Jones, mi madre no me deja salir antes de que haga tarea –Excusó el chico obeso, mientras escribía un texto- Además, es mejor estar aquí que salir.

-Claro, quedarte a hacer tarea, ¿no?

-Por lo menos al terminar, me juego unas rondas en los videojuegos –Este señaló su televisor, acompañado del aparato donde jugaba aquellos juegos.

-Bueeeno, Debo admitir que eso también es divertido… ¡P-Pero vamos Tim!, ¿¡Qué es en serio que prefieres estar aquí que salir a vernos jugar!? –Este se atrevió a acercarse al otro, sujetando su mano para que dejara de escribir.

-… ¿Dejarás que siga con mi tarea o te tendré que tumbar? –Frunció un poco el ceño, mirando de reojo al azabache.

-Realmente estás tomándote demasiado esto, relájate, así y podrás… ¡AGH! –Y tal como dijo Timothy, al final este tumbó al chico Jones, quitándolo de encima suyo.

-¿Qué parte de que no quiero salir no entiendes, Casey?, ¡Déjame solo! –Golpeo levemente la mesa, y con aquella acción, una hoja salió volando, cayendo levemente hacia el cuerpo tirado de Jones- O-Oh no…

-¿P-Pero que…? –Este tomó la hoja, y en eso inconscientemente la empezó a leer- Oh cielos...

-¡C-Casey! ¡Da-Dame eso! –Trató de quitársela, pero el pelinegro se levantó rápidamente para así sentarse en la silla cerca de aquella mesa.

-Wow… ¿Tú escribiste esto?

-¡N-No!, ¡Ahora dámelo! –Trataba de quitárselo en varias formar, pero el otro lo impedía- ¡Jones!

-Amigo, e-esto… Realmente comprendo esto –Dijo algo burlón- Y eso que admito que soy algo idiota, ¡P-Pero esto!, cielos…

-¡¿Q-Qué quieres que haga para que me lo regreses?! –Tim estaba algo frustrado, nervioso y algo sonrojado.

-¡Haber!, ¡Tranquilo Timothy! –Lo detuvo un poco, alejándose de este- ¿Me puedes contestar algo? –Alzó una ceja, haciendo que el otro asintiera suavemente- ¿Es para alguien, no?

-Ca-Casey…

-Dime –El castaño no respondió, tan solo bajó su mirada, cosa que le fue suficiente para que el otro comprendiera- Entiendo… Supongo que es para…

-¡Casey, ya basta! –Le arrebató aquella hoja con rapidez.

-Oye, ¿Y por qué no lo dices?, creo que sería una gran idea, así y puedes ver si ustedes…

-¡No lo haré!, E-Es decir… N-No me siento preparado…

-¿Y entonces por que escribiste eso?

-¡P-Porque realmente lo tengo en mi cabeza desde ya mucho tiempo!, n-no puedo más que mirarlo y… ¡Agh! –Se tocó los cabellos de desesperación- Mira Casey, no puedes decírselo a nadie, ni siquiera a April.

-Tim…

-¡Hablo muy en serio Jones! –Le gritó algo ya alterado- ¿S-Sabes?, Creo que ya me dieron ganas de salir… –Le miró, mientras caminaba hacia la puerta.

-¿Qué hay de tu madre?

-Le dejaré una nota –Contestó sin emoción, mientras dejaba que el azabache saliera primero, y en eso, aquella hoja la dejó en su mesa, encimado de unos libros suyos, así y se mantendría ahí… Sin que nadie más supiera de aquél secreto.

…..

Creo que eso es todo de este capítulo.

Y Bueno, creo con lo último ya habrán adivinado, creo yo.

Ok, los dejo a su imaginación, trataré de tener el capítulo siguiente pronto!

¡Nos leemos luego!