Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Spring Rain and Winter Stormspertenece a SilverShine, yo sólo me ocupo de la traducción.
Advertencias:
Clasificación: T
Historia #11
Terminal
Sakura iba canturreando mientras subía a toda velocidad la escalera en la Torre del Hokage, con un montón de archivos médicos bajo su brazo. Había pasado toda la mañana trabajando en esos pacientes y serían dados de alta una vez que Tsunade diera la autorización. Sinceramente se sentía orgullosa de su trabajo y brillaba con anticipación, esperando que Tsunade estuviera complacida. Eso sí estaba de buen humor. Y si Marte estaba alineado con Saturno y dos lunas de Júpiter.
La puerta de la oficina estaba cerrada, pero las persianas estaban abiertas. Sakura echó un vistazo para asegurarse de que la Hokage no estuviera con invitados importantes (sólo Kakashi-Sensei, nada importante) antes de meterse en la oficina.
—Shishou, tengo los-
—¿Puedes esperar, Sakura? —Tsunade le interrumpió. —La puerta estaba cerrada por una razón.
Castigada, Sakura supo que inmediatamente algo iba mal. La Hokage parecía tensa y tenía una seriedad inusual, mientras que Kakashi no se había dado cuenta de la interrupción. Él estaba sentado en una silla frente al escritorio, viendo a un punto indefinido en la distancia a través de la ventana abierta.
—Lo siento. —Sakura dijo, un ligero sonrojo de vergüenza en su rostro. —¿Está…mmm… todo bien?
Tsunade le echó un vistazo a Kakashi, como si fuera una pregunta que él tenía que responder. El hombre al fin pareció reaccionar y movió la cabeza apenas para darle una vaga sonrisa. —Todo está bien. No hay necesidad de preocuparse, Sakura.
Esto dejó a Sakura completamente convencida de que algo iba mal. Algo terrible estaba sucediendo.
—De acuerdo. —Dijo en silencio y rápidamente se movió hacia el exterior de la oficina, cerrando la puerta detrás de ella. Se detuvo, pero las ventanas y la puerta eran a prueba de sonido, dándole ninguna indicación de lo que estaban diciendo. Podía leerles los labios, pero Tsunade se daría cuenta si se quedaba pegada contra el vidrio, viéndolos. Así que Sakura dejó los archivos en la silla más cercana de la sala de espera y rápidamente se movió hacia el corredor de emergencia.
Era grosero espiar, y posiblemente muy ilegal espiar a la Hokage, pero Sakura no le había gustado el ambiente dentro de la oficina, y esas dos personas eran muy importantes para ella. Tenía que saber que sucedía.
Ella caminó sobre el bordillo que rodeaba el nivel superior de la torre del Hokage, pasó la ventana de la sala de juntas y las oficinas y archivos hasta que llegó a la ventana abierta por la que Kakashi había estado mirando. Asegurándose de no ser vista, se agachó con la espalda pegada a la pared, acercándose lo más que podía para escuchar.
—… es un poco inusual venir a mí directamente, pero entiendo que deseas discreción. —Podía escuchar a Tsunade hablando. —Pero me temo que no puedo hacer mucho considerando las circunstancias.
—Está bien. —Kakashi dijo con mucho trabajo. —Sólo quería una confirmación más que otra cosa.
—¿Cuándo comenzaste a notar los síntomas?
—La pérdida de apetito comenzó cerca de tres semanas atrás… entonces vinieron las náuseas y el vómito. Sangre en la boca… esas cosas, sabes. —Suspiró. —¿No hay nada que puedas hacer?
—Puedo prescribir algunos analgésicos, pero no hay tratamiento. La escoliosis ha infectado muy profundo, si hubieras venido antes… quizás pude haber hecho algo, pero ahora… Lamento decir que la enfermedad ha avanzado mucho… está en fase terminal.
Un frío y feo sentimiento rompió el corazón de Sakura. ¿Terminal?
Entonces hubo un largo y doloroso silencio. —¿Cuánto tiempo tengo? —Kakashi preguntó.
La silla de Tsunade chilló. —Un mes, quizás dos, pero no más de eso. —Dijo en silencio. —La muerte tiende a ser prolongada y dolorosa en algunos casos.
—Bueno, entonces eso es algo a lo que hay que estar atento. —Kakashi murmuró con sequedad. —De pronto un mes no suena a mucho…
—No podrás esconderlo por mucho tiempo.
—Puedo intentarlo. Confío en que guardes el secreto.
—Me obliga el lazo entre paciente y médico, lo sabes. —Tsunade replicó de malas. —Pero tal vez deberías-
—Pienso que… por ahora sólo quiero ir a casa.
—Ya veo. Lleva esta receta a la farmacia. Disminuirá el dolor.
—Gracias, Tsunade-sama.
—Si necesitas algo más, por favor no dudes en pedirlo.
—Lo agradezco.
Las puertas de la oficina se abrieron para cerrarse de nuevo y Sakura gateó para alejarse de la ventana, congelada y tensa con una docena de diferentes emociones que no podía nombrar ni controlar.
¿Kakashi-Sensei se estaba muriendo? ¿Una infección? ¿Escoliosis? ¿Qué demonios era la escoliosis? ¿Por qué ella no se había dado cuenta? Sí, él lucía cansado y deprimido últimamente, pero no pensó que le estuviera pasando algo así, ¿Por qué no había dicho nada?
De pronto sintió la enorme e irreprimible urgencia de hacer algo ¿Pero qué? Le tomaba a la gente la vida completa desarrollar jutsu médico para hacer nuevos procedimientos ¡No podía inventar la cura a una enfermedad fatal en menos de dos meses! ¡Pero él no podía morir! ¡Él era Kakashi-Sensei! ¿Quién lideraría al equipo? ¿Cómo la vida podría ser remotamente parecida sin el hombre que siempre había visto por ella?
¿Tenía que ir a decirle a Naruto? Él querría saber. Merecía saberlo ¿Pero y los deseos de Kakashi acerca de mantener esto en secreto? Ya era malo que Sakura se enterara así, pero… oh dios, ¡Deseaba no haber tenido la idea de ir a espiarlos!
Necesito verlo. —Pensó. —Él necesita saber que no tiene que llevar esto solo y que tiene amigos que lo aman ¡No puedo sentarme y no hacer nada!
Sakura decidió ir al departamento de Kakashi inmediatamente. Pero no fue un viaje sencillo, ya que continuamente se detenía intentado ordenar sus pensamientos para poder decirle algo una vez que llegara ahí. Pero su miedo a confrontarlo era tan fuerte como su determinación para verlo.
Su puño tembló mientras golpeaba la puerta.
—Ya voy. —Escuchó su voz plana venir de algún lugar desde adentro, haciendo que mariposas nerviosas volaran en su estómago. Todas las cosas que había pensado en decir de camino hasta ahí se habían esfumado de su cabeza ¡Oh no! Podía escuchar que se estaba acercando a la puerta- ¿Qué demonios iba a decir ahora?
La puerta se abrió para revelar a su alto maestro de pie detrás de ella, tenía una mano en la manija, la otra sostenía una hoja de lechuga. Parecía algo sorprendido de verla, sin embargo, al mismo tiempo muy apático.
Sakura abrió la boca.
—Te amo. —Ella dijo.
Nada cambió mucho en la expresión de Kakashi, aparte de la hoja de lechuga que cayó de su mano.
Sakura quería dispararse.
—Bueno- es decir, ¡Amo a todo el mundo! —Quiso componerlo. —¡Amo a Naruto y a Tsunade-Shishou, a mi madre y a ti! ¡Especialmente a ti! Bueno, tal vez no especialmente, como ese tipo de especialmente, pero ¿sabes qué quiero decir, no es cierto? ¡Creo que es importante que lo sepas! ¡Odiaría pensar que nos conocemos desde hace años pero que nunca tuve la oportunidad de decirte cosas realmente importantes! No quiero que te vayas y que nunca sepas que te quiero ¡Platónicamente! Sabes, de la forma en que normalmente alumnos y maestros se quieren. De acuerdo, eso sonaba más normal en mi cabeza, pero ¿Me entiendes? ¡No tienes que estar solo, Kakashi-Sensei! En momentos como estos es más importante que nunca reafirmar los lazos que tenemos con los otros. Entonces… esa era la razón por la que necesitaba decirte que te quería.
Él se le quedó viendo un rato más, como si estuviera esperando algo más. —De acuerdo. —Dijo finalmente. —¿Quieres entrar?
—Por favor. —Dijo con la voz diminuta.
—Te haré una taza de té. —Le dijo.
—Debería ser yo quien te preparara la taza de té.
—No, al menos puedo hacer esto.
Su departamento sólo era de una habitación, con una cama en una esquina, el escritorio en otra y una diminuta cocina en la esquina restante. Sakura observó su espalda mientras él dejaba caer la bolsita de té en una taza y encendía la tetera y entonces ya no pudo soportarlo más, se movió y enredó los brazos alrededor de su torso y presionó su cara contra su espalda mientras algunos sollozos salían de su garganta.
Para su crédito, Kakashi siguió con el té.
—No es justo. —Sakura sollozó. —¡¿Por qué la vida es tan cruel?! ¡No quiero que te mueras! Yo-
—¿Azúcar? —Él alzó un pequeño paquete.
—Sí, por favor, pero yo-
—¿Leche? —Esta vez levantó una botella medio llena.
—No, gracias. —Y cuando él alzó algunas hojas de lechuga ella dijo: —No quiero lechuga tampoco. —¿Y qué demonios pintaba la lechuga? ¿Tsunade le había puesto a dieta?
—Esa no es para ti. —Le dijo con ligereza, quitándose los brazos de Sakura de su torso con mucha calma. —Son para Shelly.
—¿Shelly?
Él le tendió la taza de té y la hizo seguirle. Sakura se limpió las lágrimas de la cara mientras lo seguía hasta la desordenada mesa para café en el medio de la habitación, sobre la cual estaba una caja llena de periódico, paja y hojas. Estaba inclinada y junto a ella había algo que Sakura había confundido con un feo pisapapeles, pero ahora que Kakashi le había invitado a ver más de cerca, se dio cuenta de que era un animal feo.
Kakashi se sentó junto a la mesa y comenzó a ondear la hoja de lechuga en frente del bulto café e inmóvil. —Esta es Shelly. —Dijo. —Esta tortuga es la mascota de Gai, me la dejó mientras iba de misión a Suna. Sólo que no está muy bien…
Sakura se quedó viendo mientras una cabecita gris salía hacia Kakashi, antes de regresar a su escondite con la misma rapidez.
—Tsunade fue lo suficientemente buena como para hacerle algunas pruebas y darme algo de medicamento, pero en este punto, la cosa más buena que podemos hacer por ella es darle con un mazo.
—La tortuga…—Sakura suspiró débilmente. —La tortuga tiene escoliosis.
—¿Es triste, huh? Aunque tiene más de noventa años.
—Y tú… tú estás bien.
—Al menos hasta que Gai regrese y me asesine. —Él se rindió y dejó de mover la lechuga y le sonrió a Sakura. —Entonces, ¿Me amas?
La sangre de Sakura comenzó a hervir y el subsecuente golpe seguro que hizo detener a las personas en su camino incluso a tres calles lejos del lugar. Mientras que Kakashi se dejó caer en la cama, Sakura dejó la taza de té junto a la tortuga y se levantó, juntando la dignidad que le quedaba (que no era mucha)
—¡La siguiente ocasión en que no estés muriendo—Comenzó a decir a pleno pulmón. —ten la decencia de decírmelo!
Ella dejó atrás a un aturdido Kakashi y a una curiosamente sedienta tortuga que terminó descubriendo que la cura para la escoliosis era el té.
Notas de la traducción:
Escoliosis: La escoliosis es una desviación de la columna que forma una curva en la que las vértebras se apartan del eje central. Las vértebras se desplazan hacia un lado y además giran o rotan. La deformidad muestra una prominencia asimétrica (chepa) a uno de los lados de la espalda, que es especialmente visible y palpable al inclinarse hacia delante.
Se puede dar por causas indeterminadas, enfermedad neurológica, tumores o por infección.
Estuve investigando sobre la enfermedad en tortugas y no encontré mucho D: Así que -por lo que sé- podría ser una mentira lo del té y RIP Shelly.
¡Hola de nuevo!
¿Cómo fue su semana? La mía creo que fue mejor que la pasada. Un poco al menos.
Ya respondí todos los mensajes pendientes :D Muchas gracias por su paciencia y por seguir apoyando los one shots. Ya nada más quedan dos y para quien quiera saber, los dos tienen lemon :D
Tifakxt: Qué bueno que te sigan gustando los one shots y sí, me gusta mucho la parte donde Kakashi admite que siente algo. Aparte, ¡Lo sentido que se pone cuando Sakura no lo abraza de inmediato! No sé, me encanta cuando escriben cosas cursis jajajaja Estoy segura que el próximo capítulo te gustará. Muchas gracias por seguir leyendo :D
¿Qué les pareció este one shot? Maldito Kakashi, se merecía el golpe D: Sakura toda preocupada por él, aunque bueno, él también estaba preocupado por Shelly.
El próximo one shot se llama ''Cámara''.
