Buenas a todos\as! Se que esta vez he tardado MUCHO, unas tres semanas creo, pero he vuelto y ese retraso se debe a mis estudios y a temas personales, aunque también tengo que admitir que tenía miedo a escribir este capítulo por que no se la aceptación que pueda tener, en fin, no extenderé más mis escusas asi que os dejo con una noticia.
Como ustedes sabran, tengo muy en cuenta vuestras opiniones y vuestros comentarios (si no lo sabían, ya lo saben) asi que haré una votación, publicaré una hoja en fanfiction que os aparecerá en forma de one-shot, allí estará escrito los títulos y sinopsis de las historias que tengo en mente, vosotros\as podéis votar dejando un review, mandándome un mensaje privado o enviándome un mensaje por correo electrónico.
Todo eso lo haré después de terminar esta historia por supuesto, calculo que le quedan unos dos capítulos más para terminar.
AVISO SPOILER DEL CAPÍTULO
No se si quiero terminar esta historia debido a la temática que he escrito en este capítulo, he de decir que a mi las críticas negativas me afectan mucho ya que hago esto para mis lectores\as y si no les gusta a ellos o ellas no merece la pena seguir.
Quise encajar esta historia de esta manera, que si, lo sé, podría haber encajado esto de otra manera pero como ya dije en el principio, esta historia está dedicada a dos de mis mejores amigas y ellas decidieron que querían que hubiera incesto, también quería mostrar que el amor no entiende de situaciones, asi que espero que les guste.
Seguramente muchas personas me pegarán y maltrataran por este capítulo asi que me pensaré el seguirla.
Con que tan solo una persona quiera que la continue, yo seguiré.
.94: Te digo pista, su nombre se dijo varias veces en los últimos capítulos.
Lisezita: Si te digo la verdad lo hice un poco light, eliminé muchas palabrotas xD Muchas gracias por tu comentario, me hace muy feliz el que te gustara mi historia y deseo de todo corazón que este también te guste o por lo menos no te desagrade demasiado.
licborrego: Yo también leo fics desde el cel xD de hecho todos los capítulos de esta historias estan hechos y subidos desde mi teléfono móvil xD.
loveanna: Ya imagino que te habrá caido un poco mal la espera, ojalá no te decepcione este capítulo.
belten10: Te digo la misma pista que a .94 , y contesté a tu pregunta indirectamente, aún así te diré que el próximo capítulo tendrá lemon aunque a lo mejor no lo quieres después de este capítulo.
kareanna: Jajajaj espero que te agrade este capítulo :)
bulmat: Jajajaj siempre me divierto con tus comentarios, espero que te guste este cap ;)
Loghan10: Jajajaj en cuanto a tu pregunta te digo igual que a belten10, también espero no romper el "siempre" que te gustan mis caps :D
Diclaimer: Ni Frozen ni sus personajes me pertenecen.
Sentado sobre el trono se encontraba el causante de tan macabro escenario, su pelo corto y negro resaltaba con sus ojos color rojo, vestía ropas rojas de rey aunque fuera un farsante que los miraba fijamente con su burlesca sonrisa.
- Bienvenida al castillo, Elsa. - Dijo el hombre con su potente y grave voz, Elsa solo se quedó inmóvil y sorprendida al ver a tan conocida persona.
- Tío James. - Susurró Elsa en su sorpresa, Anna escuchó ligeramente las palabras de la albina y pudo saber que tan dura era la situación.
- Hacía mucho tiempo que no te veía, Elsa, has crecido mucho.- Sonrió el hombre de apariencia joven.
- ¿Que ha pasado aqui?
- Oh vamos, no te hagas la tonta, Elsa, sabes muy bien qué ha pasado y quien es el responsable.- Dijo sin que la arrogante sonrisa desapareciera de sus labios.
- ¿Por qué?
- Solo recupero lo que es mío.
- No te entiendo, pensaba querías a este reino y mira a cuántas personas has matado.
- ¡No hubiese pasado nada de esto si tu padre no me hubiese arrebatado el trono! - Bramó el hombre enfurecido mientras su sonrisa se esfumaba.
- No se que me hablas, mi padre siempre fue el rey.
- Llevas razón, pero tu padre no es el mayor de los dos, según las leyes yo debería haber heredado el reino, no tu padre.
- ¿Y porqué mi padre se convirtió en rey y no tú?
- Porque el era el preferido de tu abuelo, todos decían que el se merecía mas el trono que yo, decían que yo era malvado y mira en lo que me han convertido.
- Pero tu eres una buena persona, siempre fuiste mi segundo padre.
- No intentes engañarte Elsa, sabes perfectamente lo que soy.
- ¿ Y porqué no peleaste con mi padre en vez de hacer esta carnicería?
- Porque no quería matar a los habitantes de Arendelle, sabía que se opondrían a mi, y no tiene sentido reinar en un reino sin súbditos, así que planeé durante años como hacerme con el reino.
- ¿Y todo para qué? Acabas de matar a cientos de personas de "tu" reino, yo aún sigo siendo la gobernante aquí.
- Lo tenía todo planeado pero tenía algunos cabos sueltos, tuve que eliminar la magia que podía amenazarme en un futuro, sin embargo nunca pensé que ayudarían a mi hermano y viceversa. Aún así podía seguir con mi plan, pero entonces él tuvo descendencia y tuve que erradicar una vez más el poder que podría entorpecer mi plan.
- ¿Tú causaste la cacería troll y la extinción del deseo? - Preguntó inmóvil Elsa.
- Así es, solo podía mancillar la reputación de una de sus dos hijas, aunque el que salvaran a tu hermana enviándola a otro mundo no entraba en mis planes. - Dijo mientras la sonrisa volvía a su rostro.
Todos los presentes escucharon esa tortuosa frase, todos sabían lo que eso significaba, no podian esconder las emociones que sentían en ese momento; todos se sorprendieron, Elsa palideció inmóvil y Anna se derrumbó en el suelo, pero Kristoff levantó a la shockeada chica.
- John, tu eras el amigo y consejero de mi padre, ¿lo que dice es cierto? - Preguntó Elsa seriamente.
- Si.- Respondió cabizbajo el hombre.
- Es increíble que no os dierais cuenta con lo que os parecéis. - Rió el falso rey.
- ¡Eres un monstruo James! - Gritó John aún encadenado.
- ¡Cállate! No sabes nada.
- ¿Qué pretendes contándonos esto? - Preguntó Olaf con la mirada encolarizada.
- Por ahora nada, pero te podrás imaginar lo que haré con esa información y el porqué cause todo ese caos con mi magia negra. - Sonrió victorioso.
- Eres más demonio que yo. - Dijo Elsa enfurecida.
- ¿Qué se siente el enamorarte y besar a tu hermana con lujuria, Elsa? No eres mas que una lesbiana incestuosa.
Elsa monstraba todo el odio y la rabia que sus ojos podían mostrar, hizo aparecer una larga y pesada espada de hielo en su mano izquierda, y sin apartar la mirada de su tío, apuntó al cuello de Anna que estaba a su lado.
- ¡Jajaja! ¡Esto es genial! ¡Matará a su propia hermana para purgar sus pecados! ¡Jajaja! - Rió sin descanso el malvado hombre.
- Elsa. - Dijo Anna mirando a la albina mientras movía su mano en dirección al hombro de la chica, sin embargo ella no le dirigió la mirada ni una sola vez.
- ¡No me toques! - Gritó Elsa mientras marcas negras aparecían por su cuerpo.
Movió la espada hacia delante para realizar el mortal golpe, Anna cerró los ojos resignada; sin embargo tuvo que abrirlos ya que escuchó un golpe metálico; Era Elsa que se encontraba a escasos centímetros de su tío mientras sus espadas se mantenían enfrentadas sin ceder ni un milímetro.
- No puedes matarme, Elsa, yo mismo te maldije para que no pudieras.
- Puede que muera, pero al menos me llevaré tu vida, no dejaré que mi pueblo sufra más por tu culpa.
Sus espadas chocaron incesantes por todo el lugar hasta que Elsa fue arrastrada al suelo por un fuerte golpe de su tío; gruñó mostrando los desarrollados colmillos, sus pupilas se volvieron de un color rojo tan vivo como la sangre y adoptó una forma rasgada.
Luchaba enfurecida, todos sus ataques mostraban decisión, a cada cual mas fuerte y poderoso. En un movimiento de máxima tensión su espada de hielo partió en dos el frío metal, solo tenía una cosa en mente, atravesarle el corazón; sin embargo antes de que el hielo perforara en su pecho, paró el arma con una mano, de la cual empezó a brotar sangre, Elsa sintió en ese momento como su corazón le avisaba de la cercana muerte gracias a la maldición, sus piernas le fallaron y cayó al suelo con un desgarrado suspiro sintiendo como su expiración se acercaba, sujetó el arma intensamente con sus últimas fuerzas, se levantó y volvió a apuntar a su tío con decisión.
- Di tus últimas palabras porque voy a matarte.
- Creí que era tu segundo padre.
- No eres de mi familia, no eres nada.
Levantó la espada dispuesta a rebanarle el cuello, su brazo se movió con determinación pero se paró, su arma cayó al suelo seguida de ella mientras sus manos se situaban sobre su pecho, podía sentirlo, iba a morir; sus temblorosas manos buscaron desesperadas el sable, pero James lo apartó con el pie mientras sonreía arrogante.
En ese momento Anna se encontraba indecisa, se había enterado de que el amor de su vida era su hermana, sangre de su sangre; veía la situación, sabía que podía salvarla, quería hacerlo y tomo la decisión de actuar en esa guerra.
- ¡Elsa! - Gritó Anna.
Corrió hacia la débil chica, pero ya era demasiado tarde; de la mano de la albina brotó hielo que cubrió parte del suelo, finas y precisas columnas afiladas atravesaron el cuerpo de James mientras un último suspiro salió de los labios de Elsa para después cerrar los ojos y dejar reposar su inmóvil cuerpo sobre el suelo.
El hielo desapareció completamente, incluso la espada de Elsa se descongeló; James cayó muerto al suelo bañado en su propia sangre.
Anna lloró sin consuelo sobre el frío cuerpo, había perdido todo, a su familia y a la persona que más amaba. De repente pudo sentir algo bajo su cabeza, pudo percibir un ligero palpitar en la inmóvil chica, Elsa estaba viva, su mayor deseo se había cumplido y ahora lloraba de felicidad.
Kristoff desató a John ahora que todo estaba bien, rápidamente acudieron a Elsa, que aunque su corazón latía y podía respirar, seguía entre la vida y la muerte.
Dos semanas después...
Ya pasó un tiempo desde el incidente del falso rey, las personas que mató fueron enterradas y tuvieron su funeral, incluso James, aunque nadie lloró su muerte después de saber de sus acciones. Kristoff y Sven se quedaron en Arendelle capital y expandieron el comercio con la aldea troll, ahora en paz con los humanos. Olaf se hizo cargo del reino hasta que Elsa se recuperara, tras aquella situación estuvo inconsciente durante días, Anna no se separó de ella en ningún momento, y ahora que Elsa está consciente conversa con Anna de lo que ocurrió.
- Esto por decirme que no te tocara, la próxima vez te pegaré más fuerte. - Dijo Anna tras una sonora bofetada en la cara de Elsa.
- Lo siento, quise decir "no me toques porque no respondo de mis actos y no quiero hacerte daño", pero la rabia que sentía no me lo permitió.- Dijo Elsa arrepentida.
- ¿Y que has aprendido de esto?
- No pasarme con mi novia.
- Una buena lección.- Tras un largo e incómodo silencio, Elsa volvió a hablar.
- Ahora sabes que somos hermanas, y tal vez te parezca una aberración, pero no quiero que nuestra relación termine, te quiero demasiado.
- No me parece una aberración, es solo que es algo que es poco común, y si te digo la verdad por un momento dudé, pero llegué a la conclusión de que el amor no entiende de nada, el amor solo entiende de amor, y da igual si somos hermanas o no, este amor que sentimos es algo real y sincero.
- ¿Me das un beso? No puedo moverme.- Anna sonrió ligeramente y acercó su rostro al de Elsa que se encontraba acostada en la cama, sus labios sintieron la calidez y la suavidad de la otra y sus corazones latieron sin control.
Pasaron un rato agradable hablando sobre temas sin inportancia, como solían hacer siempre que sus miradas se cruzaban casualmente, sin embargo tocaron el inevitable tema.
- ¿Que piensas sobre lo que ocurrió con James? - Preguntó Anna.
- No se que decirte, lo quería mucho, era como un padre para mi, pero tenía que decidir, y elegí proteger a las personas que más quería.
- Pero siempre tendrás esa muerte en tu conciencia.
- Sé que es duro, pero supongo que es lo mejor, por su culpa murió mucha gente y podrían haber muerto más.
- ¿Y que hay de la maldición?
- Según Gran Pabbie, ya no tengo ninguna maldición, es por eso que aún estoy viva.
- Así que conseguí quitártela, realmente es un milagro que estes viva.
- Tú eres mi milagro.
- Eres demasiado romántica.- Dijo Anna con un gran sonrojo.
- Pero a ti te gusta.
- Buen punto.
