La mañana siguiente se despertaron antes de lo que solían, debido en parte a la emoción de haberlo conseguido por fin. La noche anterior habían estado practicando, y, aunque aún no dominaban la técnica, estaban seguras de que lo conseguirían de un momento a otro.
Lily se convertía, o lo intentaba, en un enorme y precioso caballo castaño, lo que en alguna ocasión había creado un problema de espacio. Por su parte Ane se transformaba en un negro y amenazador puma.
Bajaron muy pronto a desayunar y se sorprendieron al encontrarse de regreso a la sala común con los merodeadores, o por lo menos a tres de ellos. Parecían increíblemente agobiados y se habían vestido con prisa.
Remus está en la enfermería.- Les gritó James desde el otro lado del pasillo mientras lo recorrían a grandes zancadas. En pocos segundos ya las habían adelantado.
Ellas corrieron tras ellos, que apretaron el paso.
¿Qué? ¿Qué ha pasado?-preguntó Lily jadeando mientras intentaba hacerse a su velocidad.
No lo sabemos muy bien. Nos ha despertado la profesora Mcgonagall… Al parecer ha tenido una especie de… Desmayo, o algo así, en medio de su ronda nocturna como prefecto.
Pero… ¿A las 6 de la mañana?- se extrañó Lily.
El idiota de Filch no le encontró hasta hace un par de horas. No nos han despertado hasta asegurarse de su estado de salud.- Las últimas palabras de James eran apenas un susurro.
Las dos chicas tragaron saliva, para intentar deshacer el nudo que se les había formado en la garganta. Al fin Ane se atrevió a preguntar por Lily:
¿Cómo está?
Ninguno de los chicos dijo nada, pero vieron como, tras bajar un poco la velocidad, agachaban la cabeza. Habían llegado a la enfermería. Lily y Ane se miraron. Toda alegría había desaparecido en apenas unos minutos, ya sólo había sitio para la preocupación. No se atrevieron a volver a preguntar, en cambio Lily cogió valor y abrió la puerta la primera, manteniéndola abierta para que pudieran pasar todos.
Al entrar en la silenciosa enfermería todos tuvieron la misma sensación, que les recorrió uno a uno desde las puntas de los pies hasta la cabeza: Alivio, una impagable y hermosa sensación de alivio al ver a su amigo, medio sentado en la cama, comiendo chocolate y mirándoles con una sonrisa sincera.
Dios Rem, ¡qué susto nos has dado!- Exclamó Peter, que fue el primero en recuperar el habla.
Ane se acercó rápidamente a la cama y le abrazó sin decir una palabra. Él perplejo, correspondió al abrazo. Lily se les unió poco después.
Nos has hecho madrugar, tío.- Le reprochó Sirius.- No creo que mucha gente pueda presumir de hacer eso.- Se estaba colocando bien la túnica mientras se sentaba en la cama de al lado
La Señora Pomfrey se acercó para decir algo, pero resignada se volvió a su despacho. James había cogido un trozo de chocolatina y la masticaba lentamente mientras asentía ante las palabras de su amigo.
Vaya, supongo que tengo que sentirme emocionado y orgulloso de una hazaña así ¿No creéis chicas?- Ellas se habían separado y miraban a los chicos con reproche.
Yo les pegaría ahora mismo.- Empezó Lily.- Pero creo que la señora Pomfrey tendría un ataque de nervios.- El licántropo sonrió de nuevo.- ¿Qué te ha pasado, Rem?
Él dudo un momento.
No me acuerdo bien… Estaba haciendo mi ronda, ya sabes.- Lily asintió entornando los ojos. Los demás se miraron y encogieron los hombros.- Y de repente… Comencé a sentirme mal… Y me caí al suelo. Estaba consciente, pero no me podía mover. Creo que unos minutos después perdí la consciencia. Creo que tardaron bastante en encontrarme, me han dicho. Qué raro que Filch no me encontrase, ni siquiera su gata.
El resto se miraron extrañados.
Sí, desde luego es muy raro.
Hace un rato ha pasado el director para preguntarme, pero tampoco sabía qué decirle… Aunque me ha traído chocolates.- Miró a James, que se metía el tercero en la boca.
Ups… Es que no he desayunado y tengo hambre…- Se separó de la mesa de los chocolates al ver la mirada que le lanzaba Lily. Ane se rió sin poder evitarlo.
Por cierto Remus…- Dijo Ane.- ¿Sabes que Lily y James están saliendo?
Lily se sonrojó y James se pasó instintivamente la mano por el pelo mientras Lupin les repasaba con la mirada.
Ya me lo esperaba. Mierda, seguro que Sirius ya se ha pedido padrino.- Golpeó el colchón, divertido.
Se siente.- Le dijo Sirius poniéndose una mano en el pecho.- También me lo he pedido del niño y ayudante-en-elegir-nombre.
Remus hizo una mueca.
Pues vaya mierda.- Lily alzó las cejas.
Oye Remus.- Le dijo.- Aún puedes… Organizar cosas.
Como la boda. O el bautizo… Y serás tú quien le dé clases a nuestro hijo cuando aún no venga Hogwards.
Eh, yo ya había empezado a pensar en los deberes que le mandaría.- se quejó Sirius.
Pues yo pienso enseñarle a nadar y a montar en escoba.- Sonrió Ane. James también sonrió.
No creo que haga falta, eso es un talento natural. Sólo tienes que mirarme a mí.
Ane se asustó.
Lo mejor será que hasta los 25 llevé casco, rodilleras y todo tipo de protección para las caídas.- Les dijo a Lily y a Sirius, que estaban delante de ella mientras que James le daba un pequeño empujoncito.
Las puertas de la enfermería se abrieron y entró una Kate mal vestida. Al verlos a todos retrocedió un paso.
Vaya… Gracias por avisar.
Ui…- Ane se tapó los boca con las manos.- Se nos… Olvidó.
Nos encontramos a los chicos por casualidad…
¿Qué hacíais despiertas a estas horas, por cierto?- Apuntó un rápido James.
Ah, sí, ahora que lo recuerdo… ¿Sabéis quien es un puma y quien un caballo?
Todos se quedaron callados ante la rarísima pregunta de Lily. Ane se dio un golpecito en la frente y susurró un "Por el amor de Merlín, Lily…"
La pelirroja se sonrojó ante eso y James sonrió
Tú eres el caballo, Lil. No hay duda.- Dijo mirándola a los ojos.
El "incidente Remus" esconde detrás algo mucho peor que un simple desmayo,
Lily y Sirius serán los primeros en descubrirlo por casualidad en el próximo capítulo.
Además dentro de poco será Luna llena y las dos chicas aún no se creen preparadas, por lo
Que piden ayuda a los chicos.
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