Cap 10 - ¿Alguien?

-¿QUE DEMONIOS HACEN USTEDES AQUÍ?- grite llena de cólera-

¡Estúpidos! ¡Desgraciados! ¡Cullen malnacido! ¿Qué no me podía dejar en paz ni un solo segundo?

-les dije que se molestaría- hablo Jasper-

Los nenes engreídos estaban en la puerta de la casa, Emmett, Jasper y el idiota de Edward, vestidos de lo más fashion y yo estaba en una pijamita y ¡con orejas de conejo! Y ni hablar de la mascarilla a base de Kiwi para el rostro perfecto.

-lo...lo siento Bella-mascullo tragándose sus risas-pe…pero no puedo dejarte sola ni una sola noche, así que tenía que venir a verte y …de verdad que te ves muy bien hoy- dijo conteniendo su risa de imbécil-

-cállate idiota, lárguense ahora mismo, esto es una pijamada, ósea ¡solo chicas!-

Estaba a punto de tirarles la puerta en la cara hasta que una duendecita se apareció.

-Bella, que grosera eres, pasen chicos-

Ellos entraron como si fuera su propia casa.

-¡Alice! ¿¡Te has vuelto loca? ¿Qué paso con eso de noche de chicas? Porque si ellos se quedan, yo llamo a Jacob- me cruce de brazos-

-¡Bella! Si, se lo que dije, pero… ¡vino Jasper! ¡Porfa! ¡Porfa! ¡Porfa! No me hagas echarlo…-rogo poniendo su típico puchero de perro hambriento-

Ese desgraciado puchero podría hacerte tirar del gatillo si tenías ganas de suicidarte… (En serio)…

-bien… pero igual llamare a Jacob-

-suspiro- Bella, tienes novio, ¿no crees que le molestaría a Edward? Y es más, ¿no le has dicho a Jacob todavía?-

Me quede viendo a la nada por varios segundos, pobre de mí Jacob, el nisiquiera estaba enterado de mi "noviazgo" y tampoco tenía el valor de decírselo, me destrozaría en pedazos decirle al amor de mi vida que estoy saliendo con un "principito" que Jacob y yo tanto odiamos y estoy segura que él no comprenderá la situación. Sin embargo algún día tenía que decírselo… ¿no?

-pues, que mejor oportunidad que decírselo hoy- dije algo dudosa-

-está bien, pero atente a las consecuencias-

Alice salió del pórtico y yo la seguí, pero en vez de ir a tirarme en el suelo de nuevo a ver televisión, subí al segundo piso, lave mi rostro rápidamente en el baño y luego entre en donde tenía mi celular y mis cosas, las cuales estaban tiradas en la habitación de Alice.

Al mirar mi celular me di cuenta de algo, ¡42 llamadas perdidas! Y... ¿¡De Jacob!

Llame al instante y al segundo tono me contesto.

-¿Bella? ¿Dónde estabas?- pregunto en una voz que da el reflejo de ¿preocupación?-

-pues…ahora estoy en casa de Alice, tenemos pijamada, y bueno…aquí están unos amigos de Alice- mentí- así que quería invitarte a que vinieras- dije esperanzada-

Me valía un pito si a Edward le molestaba o no, yo quería estar con Jacob.

-bueno, Bella, la verdad es que estoy en casa de unos amigos, ¿los recuerdas? ¿Jared? ¿Paul? Y estamos en Bristol, pero si quieres, mañana te recojo temprano-

-en seguida mi humor se fue por el piso-ok, no importa, pero me hubiese gustado que vinieras-

-rio- entonces para que no te pongas mal mañana estoy allá a las 5:00am ¿te parece?-

-sí, porque con los planes de Alice todas nos dormiremos temprano- bromee-

-soltó una pequeña risa- me lo imagino, mejor como a las 12:00, pero Bella, te estaba llamando porque vi en el Blog del músico que estas saliendo con Edward, ¿es una broma verdad? Tú odias a ese tipo-

¡NOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡¿POR QUÉ? ¿¡Porque se tenía que enterar?

-yo…eh...Jake…- tome aire- es cierto, si soy su novia-

-¿Qué?- ¡¿Por qué? ¡Tú dijiste que lo odiabas! ¡¿Me mentiste!-

-¡no! Jake…yo...Yo lo siento-

-decir lo siento no me hace entenderlo, explícame al menos-

-es una larga historia-

-está bien, después de todo creo que tampoco quiero escucharla hoy, te recogeré mañana a las 12:00, nos vemos-

Cerro sin siquiera esperar, estaba segura que Jacob estaba molesto, yo estaría molesta, es más, lo estaba, ¿saben lo injusto que es esto?

Me levante frustrada de la cama en donde me había sentado y al alzar mi mirada encontré a Edward apoyado en el marco de la puerta.

Y otra vez mi mente empezó a dar vueltas comiéndomelo con la mirada… ¡se supone que debería estar triste! No admirando cuerpos ajenos y perfectos como los de Edward. Tuve que sacudir mi cabeza en cuanto pensé eso.

-¿estás bien Bella?- pregunto en una voz suave-

Hipnotizante…

Tire mi celular rápidamente y me dispuse a salir del cuarto, pero antes de que pudiera hacerlo, Edward tomo mi mano y me detuvo….e inesperadamente la corriente volvió a surgir.

¡Ese sentimiento me estaba empezando a fastidiar!

-¡suéltame!- grite zafándome de su agarre, para mi fortuna funciono-

-¿Qué te ocurre?- pregunto confuso-

-¿¡sabes que me ocurre! ¡TU!-

Lo señale culpándolo de todo, si no fuera por él, yo estaría bien, tendría oportunidad con Jacob, tendría mi carrera limpia y perfecta, ¡todo estaría mejor!

-¿y ahora porque?-

-¿¡porque? ¡Porque? ¡Por tu culpa, mi mundo se viene abajo! mi vida era genial, y ahora no lo es, mi fama, la única cosa que cuide por tantos años, se ha dañado por tu culpa, ¿Qué crees que dicen todos? ¿Chica buena sale con el ex alcohólico Edward Cullen? ¿¡Te parece divertido! ¡Nisiquiera puedo estar con la persona que más quiero! Y todo es tu culpa, si no fuera porque eres un maldito drogadicto y un enfermo, ¡yo estaría bien!- grite sacando todo lo que tenia adentro-

¿Por qué yo tengo que pagar las deudas de los demás? ¿¡Quién demonios paga las mías?

-¡¿y tú crees que la vida es fácil para mí?- grito en un volumen que despedazo mis oídos-

-¡ese es tu problema! ¡¿Quién te manda a ser como eres!- conteste gritando también-

-¡¿acaso piensas que elegí esto? ¿Crees que me encanta que me señalen? ¡¿CREES QUE ES FANTASTICO SER UN MALDITO EPILEPTICO! –

-¡eso te lo buscaste tú! ¡Tú y tus drogas! ¡Tú y tu estúpido licor!-

Edward pateo una pequeña mesa que estaba en el pasillo y yo sobresalte del impacto, este tipo estaba loco ¿o qué?

-¡Yo no cause esto! ¡TODO ES CULPA DE MI MADRE! ¡DE MI ESTUPIDA MADRE!-tomo una bocanada de aire- si nunca se hubiese ido, yo estaría normal- susurro prácticamente abandonando todas sus fuerzas-

Mi mente quedo en blanco, y me imagine a Edward de la misma manera en la que una vez estuve yo, solo, en medio de la nada, sin entender nada.

No podría decirlo, pero percibí a Edward tragándose las lágrimas, igual que yo lo hacía, él no dijo nada mas, entro a la habitación de Alice y se sentó en la cama, yo seguía afuera intentado entenderme a mí misma.

Nunca me puse a pensar en lo que otra persona estaría padeciendo, cuando tú estás en problemas, lo más que te importan, son tus problemas, no los demás, y talvez pensé mal de Edward, me sentí extrañamente culpable.

Me acerque a él y me senté a su lado…es cierto que él era el culpable de mis recientes problemas, y todavía no podía entender porque era tan irritante, pero supongo que en parte, lo comprendía.

-perdón-susurre tanto para mí misma como para el-

-bufo- fue hace 18 años-suspiro-

Primera vez en la vida en la que el parecía una persona como yo…alguien que también necesita apoyo… ¿Por qué cuando vemos a una persona solo vemos lo que hay por fuera? ¿Por qué no vemos lo que guarda pro dentro?

-¿no sabes porque se fue?- pregunte sin tratar de acosarlo-

Simplemente tenía curiosidad…

-Edward nisiquiera era capaz de sostener mi mirada- no, solo sé que no tuvo el valor de decirme adiós, solo le dijo a Emmett que cuidara de mi, y se fue, llevándose a mi hermana-

Abrí mis ojos como platos, ¿hermana? ¿Edward tenía una hermana?

-¿tienes una hermana?-

-sonrió- si, ahora mismo ella debería tener 18-

-¿y no sabes donde esta ella? Quién sabe, talvez…-

No me dejo continuar, se levanto de la cama rápidamente

-creo que no quiero saber donde están- me miro expectante-

Aunque quería seguir preguntando, me quede callada, no debe ser fácil saber que tienes a alguien que posee tu misma sangre perdido en el mundo sin saber que existes.

-lo siento-me disculpe tratando de ser neutral ante la situación-

El volvió a sentarse a mi lado.

-¿sabes porque hice todo lo que he hecho?- pregunto con sus ojos en mi- porque quería escaparme de todo, con mi padre como manager, es imposible equivocarse, después las convulsiones empezaron a empeorar, me detectaron epilepsia, tenía que ir al médico casi siempre, mi vida estaba rodeada de medicinas, sicólogos y regaños de mi padre, no lo soportaba, después conocí a Tanya y ella me enseño que con las drogas y el alcohol me olvidaría de todo-

-suspire…odiaba escuchar ese nombre- es imposible olvidarse de los problemas, siempre están allí, no hay nada que pueda borrarlos-

-hubiese sido genial escucharte a ti en vez de a Tanya-

-¿te arrepientes?-

-soltó una risa burlona- ¿crees que es divertido tener que tenerte como novia para volver a ser número uno?- bromeo-

-sonreí- supongo que no soy la novia que todos quieren-

-no, no lo eres-

Reímos al unísono…y al instante me percate de que se sentía bien estar un poco normal con Cullen.

Nos quedamos entre risas por poco tiempo, y luego nuestras miradas volvieron a conectarse, exactamente el mismo sentimiento que sentí el día de la fiesta empezó a surgir, los ojos de Edward…esos desgraciados ojos verdes…tenían algo ¿especial? Debo admitirlo, si, era especial, era una especie de magia, y esa magia no me permitía darme cuenta de que existía el mundo a mí alrededor.

Su rostro empezó a acercarse a mí, muy, muy cerca de mí, y sorprendentemente, como un imán yo también me acerque hasta que nuestras narices se rozaron, mi corazón empezó a latir a un ritmo incontable, prácticamente estaba a punto de darme un paro cardiaco, y entonces su gélido aliento congelo todos mis sentidos, era tan fresco, tan nuevo, tan…

¡Por todos los cielos! ¿¡Que es esto?

No lo sabía, solo entendía que aunque mi hermana, mi mejor amiga y sus amigos estaban en el piso de abajo, yo no sabía porque, para mí solo existía Edward. Cerré mis ojos, y por fin, nuestros labios rozaron, suavemente lo hicieron, como si se tratara del roce de una pluma, sus tiernos labios comenzaron a guiarme a un mundo del cual ya no conocía el boleto de regreso, sus manos tomaron mi rostro con paciencia, y ya no lo soporte más.

¡Al diablo todo el mundo!

Deje que mi cuerpo hiciera lo que quisiera, y mis manos tomaron sus cabellos, acercándolos a mí, pude sentir su sonrisa aun con sus labios sobre los míos, y deje que entrara en ella, y lo hizo, incluso nuestras lenguas buscaron una manera de coordinarse, todo desapareció y yo me perdí en Edwardlandia.

Pero entonces me di cuenta de que éramos humanos, y el aire era necesario.

Nos soltamos suavemente, yo no quería soltarlo, el no quería soltarme, nuestras miradas estaban todavía sumidas en lo que sea que habíamos hecho…

-¡Bella! ¡¿Qué diantres haces allá arriba! ¡No olvides que te toca seducir al repartidor!- grito Alice desde las escaleras-

Sacándonos, sacándome, de Edwardlandia,

Supongo que debería agradecérselo, pero en vez de eso quise matarla.

-¿seducir al repartidor?- pregunto confuso-

-eh…si, una vieja tradición, vámonos antes de que suba por nosotros-

Me levante algo aturdida, ¿había besado a Edward Cullen? Y… ¿ME HABIA GUSTADO?

No podía negarlo, era la primera vez que alguien me metía en otro planeta, Alec nunca logro encerrarme en otro mundo, ¿Qué podría significar eso? Tendría que preguntarle a Rose. Pero seguramente no era nada, digo, ¿Cuántas personas en el mundo no se besan con cualquiera? ¿Verdad? Ósea… No fue nada…absolutamente nada.

Pero por si las moscas debía evitar besarlo nuevamente.

Bajamos las escaleras y todos nos empezaron a ve con rostro curioso, no pude evitar ponerme roja como un tomate… ¡esperen! ¿Por qué me pongo así? La última vez que me puse roja fue hace dos años y fue solo porque moría de nervios con el primer concierto.

-¡awww! ¡Bella! ¡Hace años que no te ponías roja!- se burlo Alice en cuanto estuvimos todos juntos-

-cállate- musite molesta- no es nada, debe ser el frio-

-Bella, la calefacción está encendida-

-pues… ¡no la tienes bien puesta! Y que importa, ¿ya llamaron al repartidor?-

-¡sí! Rose uso su voz seductora y el chico dijo que vendría en 10 minutos, ¿estás lista? ¡Oye! ¿Dónde están tus orejas de conejito?-

-Toque mi cabeza-creo que se cayeron cuando estaba besan…-me calle de inmediato-

Pero el que me haya silenciado no funciono, todos empezaron a gritar y a molestar,

-¡Bella beso a Edward!-

-¡sí! ¡Se besaron!-

Gritaban todos como niñitos. Rose era la única madura que solo me miraba impactada.

-por favor chicos ¡no fue nada!- me defendí, pero nadie me escucho-

-no te escucharan- susurro Edward en mi oído y causo un hormigueo horrible en mí cuerpo-mejor déjalos que sigan gritando-

-¿tú crees?- dije intentando ignorar el hormigueo-

Pero empeoro en cuanto me dedico una sonrisa torcida realmente sexy…

¡Contrólate Bella!

-¡deja de hacer eso!- exclame por esa estúpida sonrisa-

-¿Qué cosa?- contesto riéndose, ¡otra vez con esa bendita sonrisa!-

Iba a decirle que se pudriera pero en esos momentos sonó el timbre y por fortuna todos dejaron de gritar.

-¡el repartidor!- grito Al- ¡vamos Bella! Ponte las orejas-

El duendecillo era muy rápido aparentemente, hace pocos segundos estaba molestándome y subió las escaleras aceleradamente para encontrar esas orejas.

-bien… ¿Qué tengo que hacer?- dije poniéndome las orejas-

-¡solo sedúcelo! Usa tu magia Bellistica-

-esto es horrible-

-¡un momento!- interrumpió Edward antes de que abriera la puerta- ¿Qué pasa si no estoy de acuerdo con esto?- dijo cruzándose de brazos-

-pues, Emmett, detenlo-

Inesperadamente Emmett tomo a Edward y empezó a empujarlo.

-¡Emmett suéltame!- gritaba mientras lo adentraban en la cocina-

Abrí la puerta y un ¿¡nerd! Estaba en la puerta, ¿esta era la descripción de Alice de repartidor guapo? ¿Alto, blanco, pantalones a la cintura, lentes y acné?

Mire atrás y ellas se burlaban junto con Jasper…traidores…

-hola guapo, ¿me traes lo que quiero?- pregunte en una voz silenciosa pero encantadora-

-eh...Eh…ss...Si- tartamudeo el pobre chico-

-entonces que esperas para dármelo amor- estuve a punto de morirme de la risa en ese instante-

-yo…yo…eh...Son...10 con…con…30- dijo pasándome la pizza-

-gracias- la tome juntando ambas piernas y mirándole fijamente a los ojos- ¿quieres pasar?- dije guiñándole el ojo-

-se…se supo...Supone que…no debe...Debería-

-¿me dejaras así, solita? ¿No quieres darme algo más?- me mordí el labio seductoramente-

-ppp…pues…-

De pronto Edward se apareció con un rostro de pocos amigos.

-ambos estamos seguros de que tú no quieres pasar, ¿verdad? Te lo digo por tu propio bien-

El pobre chico salió corriendo sin siquiera pedir el dinero del pago.

-¡oye! ¡Pobrecito!- le reclame- el pobre chico estaba súper asustado y tu lo asustas mas, ¡eres tan cruel!-

-¿cruel? ¡¿Eres consciente de lo que estuviste a punto de hacer!- reclamo de vuelta-

-me encogí de hombros- solo era un juego-

-¿y eso no es cruel?-

Iba a decir algo, pero me di cuenta de que no tendría sentido.

-¡Edward! ¡Arruinaste nuestra tradición!- hablo Alice enfada y hasta le dio un zape en el hombro a Edward-

-¿Qué clase de tradición es jugar con los demás? Y aparte, esa es una buena tradición si están solteras-

-estamos solteras- dije sin pensar-

Pero todos me miraron moviendo sus cabezas de un lado a otro, diciéndome…"pobre loca"

-¿Por qué me miran así?-

-bueno Bella, tú no estás soltera-

Si las miradas mataran, hace años lo hubiese utilizado con esa duendecilla.

-en fin-cambie de tema- al menos tenemos pizza gratis y películas-

Todos asintieron satisfechos y nos dirigimos a la sala en donde hace poco estábamos tiradas, pero por falta de espacio y comodidad decidimos trasladarnos a el mini estudio de la mama de Alice en el segundo piso, que era suficientemente grande y tenía un enorme televisor plasma en la pared, allí colocamos el montón de almohadas, tazones de palomitas, y volvimos a poner la peli que no habíamos terminado de ver.

Alice logro acomodarnos de tal manera que Rose quedo muy cerca de Emmett (lo cual no le molesto) Alice quedo pegada a Jasper y yo termine en medio de Jasper y de Edward en una esquina.

"Duende del mal"

Los chicos prácticamente se estaban durmiendo en la parte en donde el barco ya se estaba hundiendo y las chicas y yo estábamos empezando a llorar como magdalenas.

¡Era tan triste!

- Bella, no eres un retrato ameno. De hecho eres una chiquilla malcriada. Pero, debajo de eso, eres la más sorprendente, perturbadora y maravillosa chica… mujer que he conocido-murmuro Edward al mismo tiempo en que la película lo hizo y prácticamente erizo mi piel por completo-

-Le mire confusa-¿Cómo te lo sabes?-

-¿ves al oso que esta acostado al lado de tu hermana? ¿Qué finge estar durmiendo cuando en realidad está llorando como magdalena? el me ha obligado a verla muchas veces-

Mire a Emmett y tuve que aguantarme, el pobre no sabía disimular, estaba con la cabeza gacha escondiendo las lagrimas y también vi a Rose, ¿admirándolo?

Tendría que hablar seriamente con esa chica

La película termino y todas nos secamos las lágrimas

-¡fue hermoso!- aplaudió Alice entre lagrimas- ¿y ahora que vemos?-

Qué extraño cambio de humor

-¿no íbamos a jugar verdad o reto?- pregunto Rose-

-¡sii! ¡Traigan la botella que Emmett compro!-

Trajeron varias botellas de Smirnoff, Ron Abuelo, Bacardi y chivas Rigal.

Y después de bebernos por completo la botella de Ron Abuelo utilizaron esa misma botella para jugar. En la primera ronda esta giro de Emmett a Rose.

-verdad-se cruzo de brazos-

-bien, ¿te gusto? –

Bacilo por unos momentos mirando a todos y todos empezamos a gritar, digo si ellos me lo hacían ¿Por qué yo no?

-¡bien! ¡Ya! Bueno…talvez un poco, pero no te ilusiones- dijo engreídamente-

-¡seeh!- exclamo Emmett feliz-

La botella giro otra vez y esta quedo de Edward a Jasper.

-reto-

-dile lo que me dijiste esta mañana a Alice y con beso incluido- dijo Edward sin bacilar-

Y de nuevo todos empezamos con los grititos de fastidio.

-te odio Edward- musito poniéndose rojo ¡esto estaba poniéndose bueno!- Alice- la miro y esta se le estaban saliendo los ojos de la ilusión- nunca habría pensado que estabas enamorada de mí, yo admiraba tu manera de tocar la guitarra y…-miro a todos lados menos a ella- supongo que tengo que decirlo, escucharte tocar era mi transporte al espacio exterior, y por eso, porque eres tú la única que me hipnotiza, quiero pedirte que seas mi novia ¿aceptas?-

Nuestros grititos se hicieron en mayor volumen y fue realmente conmovedor cuando esta se le tiro encima gritando ¡sii! Y se besaban arrebatadoramente en la alfombra.

-¡bien! ¡Ya! ¡Mucho amor! ¡Mucho amor!- interrumpió Edward intentando separarlos-

Todo marchaba bien, hasta que Emmett me tuvo que preguntar y como sospechaba que estos locos me harían besar de nuevo a Edward tuve que elegir verdad.

-bueno, entonces te preguntare, ¿Qué hicieron allá arriba ustedes dos?-

-le mate con la mirada- solo nos besamos- me encogí de hombros-

Y las bullas volvieron a escucharse. Mire a Edward en busca de ayuda, pero el solo se limito a abrazarme y besar mi mejilla.

¿Qué significa eso? ¡¿Por qué lo hace? Me estaba empezando a hartar de esa estúpida corriente eléctrica que no dejaba de latir cada vez que me tocaba.

En fin, así nos la pasamos toda la noche hasta terminar todos "felices" y muertos del cansancio a las 3:00 de la mañana.

-Alec, ¿estás aquí?- preguntaba adentrándome en el pasillo oscuro en donde Alec me obligo a encontrarlo-

Y entonces surgieron varios hombres de las sombras y me tomaron por los brazos.

-¿¡Qué está pasando?-

-¿Qué?- la voz de Alec- ¿pensaste que dejaría vivir a esa cosa que llevas dentro? ¡Jamás Bella! ¡No permitiré que nazca! Y ¡tú! No podrás se feliz sabiendo que mataste a tu hija-

No podrás ser feliz, no podrás ser feliz…

Desperté en medio de las sombras, había sido un sueño, por suerte, aunque extrañamente, esta vez, ya no tenía tanto miedo. Mire a mí alrededor, ¿Por qué Edward estaba durmiendo a mi lado? ¿Con sus brazos alrededor de mí?

Intente quitarlo suavemente para intentar no despertarlo y me levante para bajar a la cocina, un buen vaso de agua siempre me ayudaba a volver a conciliar el sueño.

Baje tranquilamente por las escaleras, justo cuando toque el suelo, unos brazos tomaron los míos y me taparon la boca antes de que pudiera gritar.

Toda mi piel se volvió gelatina…

-Tranquila mamacita, que aquí no pasara nada si te quedas quietita, ¿vale?-

¡Un ladrón! Era obvio que lo era, sino que otra explicación habría, ¡Alice eres una burra! ¿¡Como no cierras la puerta!

Empecé a temblar como estúpida, muerta del miedo, ¿Qué sería capaz de hacerme?

-¡uy! ¡Qué bonito tesorito encontramos!-

Un tipo, no tan alto, con su rostro marcado por una cicatriz, se apareció frente a mí, y en su bolsillo tenía el arma, ¡porque! ¡Porque!

-¡ssh! Despertaras a los otros, ve a buscar si hay algo de valor- índico el asqueroso hombre que no me soltaba-mientras yo me voy a divertir-

¡¿Qué! ¡¿Con quién!

Quise forcejear, pero un filoso cuchillo se poso en frente de mí.

-no. No, no, nada de trucos, porque si no, esto atravesará tu pequeño cuello lentamente- decía mientras el cuchillo rozaba mi cuello, y llego a bajar a la poca pijama que traía encima.

En esos momentos, el sabor amargo de una lágrima se sintió desde el interior.

-venga mujer-

El hombre comenzó a empujarme con su fuerza bruta, yo quería soltarme, intente forcejear, pelear, pero por desgracia mis músculos no llegan ni a la pulgada y media.

De pronto el tipo me tiro en el sofá acostándose encima de mí.

Y esta vez no lo aguante, la lágrima amarga que quería surgir se convirtió en un mar de llanto, no quería que esto me sucediera.

¡Por favor alguien! Gritaba entre mis adentros, seguía pateando con todo lo que tenía, matándome del dolor cada vez que el hombre desgraciado me tocaba, seguí temblando, peleando y aun no podía gritar.

-calladita niña- susurro el tipo cerca de mí, para quitar su asquerosa mano de mi boca y colocar el cuchillo en el cuello, me quede en silencio-eso mujer, muy bien-

Pero las lágrimas gritaban por mí, jadeando y golpeando, y ya no me importo si el cuchillo me mataba o no, preferiría eso a esto.

-¡AYU…!- un golpe justo en mi rostro callo mi voz-

-¡ssh! ¡Mujer! Silencio- susurro-esto te gustara-

Tapo mi boca con una especie de pañuelo y aunque yo seguía gritando ya no era capaz de emitir sonido.

Él comenzó a tocarme, y yo pateaba y gritaba. Mi vida se desmoronada frente a mí, todos los recuerdos parecieron leves imágenes, yo quería morir. Estaba desesperada, deseando ser escuchada, en medio de las manos de este tipo, yo estaba ahí, prisionera de sus brazos, ¿alguien me podía escuchar?

¿Por qué nadie nunca podía estar ahí?

Fin del cap. 10


holaaaa

promesa es promesa asi q aki les dejo la parte 2...

¿que creen que pase ahora? D: pobre Bella! yo me mataria...en serio ¬¬

si les gusto o no...haganmelo saber! proximo capi...EPOV!

esperenlo!

no creen que ya se estan rellenando los huequitos poco a poco? uff..faltan muchos secretos...en el prox cap...un secreto de Jacob..xD

byee

roceta111