La venganza
Draco la esperó durante largos minutos cerca de la torre de Gryffindor, sabía cuando tendría lugar aquella cena puesto que Zabini también pertenecía al club, y pensó que sería el mejor momento para su venganza, así que después de pasar una tarde con humor de perros, abusando de su cargo como prefecto confiscando objetos de Zonko a todo chico de primero que veía, y soportando las miradas de cachorrito abandonado por parte de Pansy, fue a buscar a la chica.
La apoyó contra la pared para así quedar frente a ella, y Hermione tras soltar un pequeño grito de sorpresa y asimilar la situación en la que se encontraba se fijó en la expresión de Draco. Su rostro pálido lucía una leve y punzante sonrisa torcida mientras un brillo especial se reflejaba en sus ojos grises. Hermione no pudo evitar sentirse intimidada por él ¿qué querría ahora? Pero en ese instante no era capaz de buscar alguna respuesta en su mente, habían quedado tan cerca que casi podía notar su respiración.
-Vamos –dijo Malfoy separándose un poco de ella y agarrándola del brazo para guiarla.
Hermione se quedó atónita, no entendía nada y cuando se dio cuenta estaba siendo arrastrada por los largos y oscuros pasillos de Hogwarts. Debido a la rapidez con la que la estaba dirigiendo por todos aquellos atajos no pudo pararse a preguntarle nada pero cuando quedaron en un recodo cerca de la puerta principal por el que Draco se paró para mirar Hermione pudo soltarse.
-¡¿Se puede saber qué haces? –preguntó ella enfadada mientras él le daba la espalda para vigilar la entrada e inconscientemente bajó el tono de voz al darse cuenta de lo tarde que era y que seguramente Filch estaría por allí- ¿De verdad piensas que voy a ir contigo a algún lado?
Draco no hizo ni el más mínimo movimiento, estaba demasiado concentrado mirando algo que había más allá de esa pared, y por supuesto no contestó a la chica, aunque ella hubiera estado esperando durante algunos segundos una respuesta.
-Esto es absurdo, yo me voy.
Hermione se giró para empezar a subir las escaleras pero rápidamente Draco la agarró del brazo y la atrajo hacia él para sostenerla de nuevo en la pared mientras él mantenía sus dos manos apoyadas a cada lado de su cabeza. La miró intensamente durante unos segundos con unos ojos impasibles a los que Hermione no pudo evitar estremecerse y bajó la mirada al suelo, entendió que su enfado no había pasado tan fácilmente. Draco lo notó y volvió a dibujar una sonrisa torcida en su cara y entonces Hermione volvió a fijar sus ojos marrones en él.
-Me debes una noche, ¿lo has olvidado? –dijo él arrastrando las palabras como de costumbre, pero ella hubiera jurado que esta vez sonaron más seductoras que nunca.
Hermione adoptó una expresión entre sorprendida y expectante, ahora le encajaba todo, ella había olvidado la apuesta durante el día pero él no. Enseguida lo recordó "Saltarte las normas, durante una noche. Escaparte del castillo para divertirte, a donde yo diga". Hermione había temido ese momento desde que Draco marcó la "recompensa". ¿Irse con Draco Malfoy fuera del castillo durante una noche? Era algo que si se lo hubieran dicho a principio de curso la hubiera hecho llorar de risa, pero por desgracia tenía que enfrentarse a ello, afrontar las consecuencias de sus actos, aunque estaba totalmente segura de que el concepto de divertirse de Draco no era el mismo que el de ella, y eso, en cierto modo, la asustaba, no tenía ni la más mínima idea de lo que él le tendría preparado.
-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?
Draco agarro suavemente su mentón para alzar su cara, quería ver sus ojos con claridad, saber lo que pensaba. Hermione recuperó el habla y con voz desafiante dijo:
-Claro que no. Acabemos con esto.
Y librándose de su mano y del acorralamiento de sus brazos se cruzó de brazos a la espera de que Draco dijera dónde ir. El rubio con aires victoriosos volvió a mirar hacia la puerta y con sigilo se encaminó hacia ella. Hermione lo siguió intentando ser igual de cuidadosa, ya que aunque no tuviera ninguna gana de ir con él sabía que si la pillaban sería mucho peor.
Draco se había asegurado de que Filch y su gata se habían alejado hacia las mazmorras y con prisa abrió la puerta haciendo el menor ruido posible. Dejó pasar primero a Hermione para cerciorarse de que ésta no hiciera nada para intentar escabullirse, y cuando los dos estuvieron fuera, cerró la puerta y con paso rápido se dirigieron en dirección contraria al castillo.
-¿Al menos puedes decirme a dónde vamos? –dijo Hermione extrañada detrás de él al ver que subían una cuesta que llevaba al Sauce Boxeador.
-Ya lo verás.
Draco sonrió para sus adentros, tenía algo muy especial para ella, una venganza que disfrutaría por toda la ira que la Gryffindor le había hecho tener, por haberlo rechazado. Quería hacerla sufrir por toda la impotencia que él había sentido durante los dos últimos días, por hacer que estar con Pansy ya no fuera lo mismo, por hacerlo enfurecer como nadie lo había hecho.
Hermione se limitaba a seguirlo con aire refunfuñado mientras estornudaba un par de veces, pero no tenía ni idea de a dónde se dirigían. Draco pasó el sauce boxeador y se encaminó hacia una gran roca con dimensiones desmesuradas que no estaba muy lejos del árbol, y una vez llegado hasta allí ocultó medio cuerpo detrás de ésta mientras miraba con una sonrisa de satisfacción hacia algún lugar en concreto. Hermione seguía sus pasos muy extrañada, pero aun lo estuvo más cuando Draco la miró con el reflejo de la luz de la luna en sus ojos, con algo de malicia en su mirada y una sonrisa que nunca la había desconcertado tanto. Ella llegó hasta él pero Draco no se movió, solo devolvió la mirada hacia el paisaje, un paisaje que mostraba una multitud de árboles verdes que se encontraban a un nivel más bajo que ellos, ya que estaban en el borde de un pequeño barranco.
-¿Qué hacemos aquí? –preguntó Hermione mirando al frente.
-Tú… observa.
Esas últimas palabras hicieron que un leve escalofrío recorriera el cuerpo de Hermione, no sabía de qué iba todo aquello.
-¿Que observe qué? No sé si te has dado cuenta pero solo son árboles y…
Hermione se quedo paralizada y la expresión irónica que había puesto había desaparecido para entornar los ojos en lo mismo que Draco llevaba mirando desde el principio, y si no fuera porque el viento agitaba su pelo castaño la hubieran confundido con una estatua. Entre tantos árboles podía distinguirse vagamente un hueco entre todas aquellas copas, pero en cuanto se advertía, podían diferenciarse perfectamente dos siluetas sentadas a los pies de un árbol. La primera de ellas quitaba con énfasis la camisa blanca de la segunda que estaba apoyada sobre sus piernas, y a la vez, la última despeinaba el pelo de la otra, un pelo de color rojo que a Hermione le resulto muy familiar, demasiado. Ron y Lavender se besaban apasionadamente mientras sus manos se encargaban de despojarse de todas sus ropas. Hermione notó como sus ojos empezaban a humedecerse, de nuevo aquel nudo en su garganta dejándola sin respiración. Todo su rostro se volvió pálido y se volvió insensible al viento tan frío que acariciaba su cara. Puede que últimamente estuviera llevando esa relación mucho mejor, pero seguía doliendo, y verlos de esa forma, hacía que doliera muchísimo más.
Draco no la miró pero pudo darse cuenta de que ya había visto lo que él quería, y por un momento pudo sentirse liberado, suspirando de satisfacción. Su venganza había salido a la perfección, tal y cómo había supuesto la relación de la comadreja era lo que más entristecía a Granger y se encargó de seguir al pobretón y a su novia la última noche para encontrar alguna forma con la que hacer sufrir a la sabelotodo, aunque ellos se lo pusieron bastante fácil, y ahora esa asquerosa sangre sucia tenía lo que se merecía. La observó para seguir regodeándose de su victoria, pero en un instante todo su placer se esfumó como si el aire se lo hubiera llevado. Pequeñas lágrimas caían por la cara de la chica mientras otras llenaban sus ojos. Estaba triste, angustiada, desconsolada, y a Draco le pareció que estaba muchísimo peor que aquella vez que la encontró en un pasillo abandonado. ¿Qué ocurría? La tenía delante, llorando, sufriendo como él quería, entonces… ¿por qué se sentía así? Era su venganza, hacerla pagar por todo lo que le había hecho ella a él ¿y por qué narices tenía que sentirse como la peor persona del mundo? Algo no iba bien, antes esa situación hubiera sido la mejor de todo el año, pero era incapaz de sentirse satisfecho. La había visto llorar más veces y la mayoría por su culpa y eso lo había hecho estar de mejor humor, pero desde la última vez aquella noche, no era lo mismo verla de esa forma, verla llorar se estaba convirtiendo en algo que no soportaba ver.
Hermione había olvidado por completo la presencia del rubio, pero cuando se dio cuenta de que estaba parado al lado suya, mirándola, el odio le invadió todo el cuerpo. Él había sido el causante de aquello, no se podía esperar otra cosa de un repugnante Malfoy, disfrutaba haciéndola llorar, haciéndola sufrir, y ella había sido la tonta que se había dejado. Le dedicó una mirada a Draco, pero a pesar de la rabia que quería mostrarle no se veía más que tristeza y dolor en aquellos ojos marrones bañados en lágrimas. El Slytherin mantenía aquella mirada sin ninguna expresión en la cara, pero en el fondo, se sentía asqueado, ella nunca lo había mirado así.
Hermione tomó aire intensamente como si se hubiera olvidado de respirar y acto seguido se marchó corriendo de allí, no sabía a dónde pero no soportaba ver esa escena por mucho más tiempo, y menos teniendo a Draco Malfoy al lado. El rubio tuvo por un instante el impulso de ir tras ella pero se contuvo quedándose paralizado. ¿Qué estaba pasándole? ¿Por qué no había sido capaz de burlarse de ella? Jamás tendría una oportunidad tan buena como aquella, se había sentido obligado a hacerle algún comentario que la dejara aún más afligida pero era como si su boca no le respondiese. Entonces, sin poder evitarlo volvió a sentirse rabioso, estaba empezando a ponerse histérico. Se sentó apoyando la espalda contra aquella roca y tiró de su cabello, tenía que encontrar alguna manera de volver a ser el de antes, pero hoy no, aquella noche no.
Quería perderlo de vista y sin rumbo fijo quedó a orillas del lago donde años atrás Harry había lanzado un patronus. Hermione se dejó caer al suelo arrastrando su espalda por el tronco de uno de todos aquellos árboles grandes y robustos, y allí terminó de derrumbarse tapando sus ojos llorosos con sus manos y su barbilla entre sus rodillas. Nunca pensó que lo de Ron y Lavender pudiese llegar tan lejos, y eso la llevó a pensar que quizás estuviera confundida y Lavender significara mucho más para Ron de lo que ella había pensado. Pero por otra parte, estaba Draco Malfoy. Sabía que era malvado y perverso, pero llegar hasta esos extremos, eso era demasiado. Si no hubiese empezado a llorar inconteniblemente seguramente le hubiera gritado unas cuantas cosas. Más allá de sus propios sollozos pudo escuchar el crujir de las ramas secas que estaban tiradas por el suelo, un ruido que se acercaba a ella. Frotándose los ojos miró al suelo y vio unos zapatos. Enseguida miró para el lado contrario, no le apetecía que se riera de ella. Malfoy se agachó lentamente y quedó de cuclillas, y Hermione al ver que no tenía intención de hacerle nada lo miró tímidamente con los ojos rojos, y quedó sorprendida cuando éste se estremeció al verla, pero lo veía todo tan borroso que posiblemente lo hubiera imaginado. Se quedaron durante un minuto en silencio, él simplemente observando todas y cada una de las lágrimas que ella derramaba, y Hermione esperando cualquier insulto que cada vez veía más lejano.
Estaba claro, si a Malfoy le quedaba alguna duda ya había desaparecido, no podía ni quería verla llorar, aunque sinceramente no comprendía el porqué, pero lo único que sabía era que sentía un fuerte impulso de hacer que parara, que dejara de sufrir de esa manera. Verla enfadada, molestarla, hacer que ella le contestara incluso le divertía, pero estaba descubriendo que si eso llegaba a las lágrimas no le hacía ni puñetera gracia.
Sin poder creerlo Malfoy se dejó llevar por ese empuje, y muy lentamente puso su dedo frío como la nieve en su cara, cálida y húmeda, y retiró con cuidado una lágrima que descendía por su pómulo. Hermione notó como su rostro volvía a sentir y tragó fuertemente, hacia menos de un segundo lo odiaba con todas sus ganas y él había hecho que ella se sintiera realmente mal, pero… ¿ahora?, ¿qué había cambiado? Cuando Malfoy dejó de tocarla ella, volviendo a la realidad, se encargó de retirarse todas las gotas con las dos manos y antes de que pudiera volver a mirarlo, él ya se había levantado y Hermione hizo lo mismo. Lo observó, su rostro seguía siendo inexpresivo, y recordando todo lo que había pasado hace pocos minutos decidió marcharse pero cuando llevaba solo dos pasos escuchó.
-Espera.
Poco a poco Hermione se dio la vuelta y se atrevió a hablar.
-¿Qué quieres? ¿Tienes algo más que enseñarme? ¿Alguna otra cosa que me haga llorar? ¿O simplemente quieres reírte más de mí? –esas palabras fueron como puñales en el interior de Draco, veía que las lágrimas volvían a asomarse por sus ojos brillantes-. Dime ¿no has disfrutado ya bastante? –e hipando intentó continuar-. ¿Sabes qué? Te felicito, sigues siendo la misma mala persona de siempre, y si es lo que pretendes lo has conseguido.
Draco se acercó lentamente a ella ignorando todas sus palabras y Hermione al verlo siguió hablando pero ahora con muchísima más rabia.
-¿Por qué lo has hecho? ¿Por qué disfrutas haciéndome daño? ¿Eso te hace sentir mejor? Pues siento decirte que eso solo te hace ser más repugnante.
Draco llegó hasta ella, acercando mucho su cara a la de Hermione, casi notando como su pecho se inflaba debido al llanto, y entonces ella se quedo callada, bajó la mirada cerrando los ojos haciendo que pequeñas lágrimas brotaran de nuevo. Draco le agarró con suavidad el mentón, obligando a que la chica lo mirara. Hermione pudo ver los ojos grises de Draco entre sus mechones de pelo que caían por su frente, pero notó algo distinto en su mirada, algo de… ¿ternura? ¿Tenía que interpretar aquello como una disculpa? Notó como el brazo de Draco rodeaba su cintura, atrayéndola hacia él con lentitud y ella no pudo evitar subir más el rostro para no rozar sus labios. Draco sentía su aliento cálido sobre su boca, y veía como sus ojos mojados brillaban debido a la luz de la luna. Apartó su mano de su barbilla pero solo para acariciarle tiernamente la mejilla, llevándose consigo algunas lágrimas. Hermione cerró los ojos al sentir de nuevo como él la tocaba, y Draco tras observar como cerraba los párpados centró su vista en aquellos dulces labios, levemente humedecidos por el llanto, y se acercó aún más. Se detuvo por un instante, pero sin hacerse esperar mucho atrajo a la chica con su mano hacia él, y solo entonces la besó. Besó dulcemente sus labios, sellándolos y saboreando el sabor a salado que sus lágrimas habían dejado. Descendió la mano que acariciaba su cara hasta su cintura, dejando un pequeño escalofrío en el cuerpo de Hermione. Sentir los labios de Draco sobre los suyos hacía que se olvidara de todo lo demás, de todo su odio y de todo su enfado, esa sensación era única. Poco a poco ella fue levantando sus brazos para rodear el terso cuello del rubio y sus labios se dejaban guiar por los de él. Draco separó su boca un instante, abrió sus ojos grises para mirarla y ella hizo lo mismo. Lo miró con confusión mientras él se sumergía en sus ojos marrones, buscando quizás alguna razón que explicara por qué se sentía así, pero tan solo sintió el fuerte impulso de seguir besándola. Volvió a juntar sus labios a los de ella pero esta vez más intensamente, encontrándose con su lengua, teniendo una sensación en el pecho que jamás había sentido. La apretaba contra él, necesitaba tenerla más cerca, era la primera vez que temía que ella pudiera desvanecerse entre sus brazos. Aquel beso no tenía ni punto de comparación con los de Pansy o cualquier otra chica y no sabía por qué, pero no le importaba, solo quería saborear cada parte de su boca con su lengua anhelante de ella. Hermione respondió a ese beso como nunca pensó que podría hacerlo, cuando lo besaba todo lo de su alrededor desaparecía para dejar que esa ardiente sensación la invadiera por completo. Draco notó como las piernas de Hermione temblaban levemente y la sujetó con más fuerza, sosteniéndola mientras ella se agarraba a su túnica sabiendo que si él la soltaba probablemente perdiera el equilibrio. El beso fue convirtiéndose en un uno mucho más apasionado, necesitaban sentirse el uno al otro sin importar las consecuencias que eso pudiera tener. Y allí parados, a orillas del lago permanecieron juntos, ladeando suavemente la cabeza, profundizando un beso prohibido.
Podrían haberse pasado horas así, pero era tarde así que Hermione tras haberlo intentado sin éxito varias veces se separó muy lentamente de sus labios y en ese segundo ambos se miraron y volvieron a la realidad. Hermione se sonrojó y él al darse cuenta de que se había dejado llevar demasiado apartó los brazos de su cintura. Ellos se odiaban, debían odiarse. En ese momento los dos pensaron lo mismo, eran rivales desde hacía mucho tiempo y siempre se estaban peleando, aunque este año aún más de lo normal, y debía seguir siendo así. No podían dejar que eso cambiara. Entonces Draco, haciendo un gran esfuerzo, volvió a mirarla con altanería y dijo:
-¿Cómo era eso de que podías resistirte a mí?
Y al lanzar una pequeña risa Hermione apretó los labios y lo miró irritada.
-¡¿Qué? Serás…
-Vamos Granger, por mucho que lo niegues sabes que te encanta que te bese.
-¡Eso es mentira! No hay cosa que me dé más asco.
-¿Estás segura? No parece que dé tanto asco cuando te tiemblan las piernas.
Hermione abrió la boca para decir algo pero pronto la cerró, no sabía qué decir, aquello era verdad y él se había dado cuenta. Draco sonrió con satisfacción, ya todo parecía haber vuelto a la normalidad y así debía ser. Se puso en camino para volver al castillo pero pronto la castaña reaccionó y fue detrás de él.
-¿Sabes lo que pienso? Que en realidad es a ti al que le encanta besarme –Draco se paró y miró como ella se acercaba.
-No me hagas reír.
-Además te recuerdo que has sido tú el que me has besado.
Hermione lo miró con una sonrisa de victoria pero Draco la ignoró y volvió a caminar hacia delante con paso indiferente.
-Pero para besar hacen falta dos personas que quieran hacerlo.
Hermione volvió a adoptar un rostro enfadado y volvió a seguirlo. Se pasaron todo el camino de regreso a Hogwarts discutiendo mientras no se quitaban la vista de encima, echándose cosas en cara, gritando a la vez y de esa forma ninguno dejaba hablar al otro aunque lo escuchara perfectamente y acto seguido le respondiera con más insultos. Ignoraron que estaban en frente de la puerta principal y haciendo demasiado ruido, cosa que no pasó desapercibida. "Eres un estúpido" "No te soporto" "No quiero volver a verte" "Eres una insufrible sabelotodo" Tan solo podían distinguirse vagamente esas palabras que ellos escupían al mismo tiempo, pero Draco miró al frente y dejó hablando sola a Hermione, que no tardó en callarse y darse cuenta de que acababan de meterse en un gran problema. Filch con su gata entre los brazos y Slughorn a su lado, en la entrada principal, mirándolos.
¡Hola! :D he tardado mucho losé pero no he podido subirlo antes T.T espero que no os hayas impacientado mucho jaja
Bueno, como no el que cogió a Hermione en el pasillo fue Draco y casi a rastras la ha sacado del castillo para vengarse de ella, y creo que lo ha conseguido, aunque la reacción de ella no le ha sentado muy bien aun sabiendo que ella se pondría a llorar. Este capítulo tiene muchos altibajos pero es muy importante porque Draco se está dando cuenta de que verla llorar no le gusta ni un pelo. Y en fin... ha ido detrás de ella para pedirle perdón con un beso a la orilla del lagoo! olvidandose por un rato de todo lo que implica eso, para después volver a la absoluta normalidad que era lo que el rubio quería. Y el lado malo del capítulo esque sí, los han pillado y eso les puede traer graves consecuencias, pero ya lo vereis en el próximo capítulo :)
Muchísimas gracias a princessmalfoy10, sailor mercuri o neptune, pudin-chan'y'cherry-chan, cassiophia23 y el anonimo por los comentarios del capitulo anterior! :D y a todas las que seguis leyendo la historia! ^^
Espero que os haya gustado el capítulo con el momento beso incluido (he intentado hacerlo lo mejor posible) y prometo no subir tan tarde el siguiente! jaja
Cristina94
