Durante la noche, la rata apenas pudo dormir. No podía parar de pensar en lo que había dicho el chico que justo en ese momento estaba descansando plácidamente abrazado a él. ¿Qué significaba que se sentía atraído hacía él? Tal vez Sion quería decir otra cosa con esas palabras.

Nezumi negó con la cabeza, intentando dejar de pensar en ello y domir. Cuando el peliblanco dijo eso, estaba borracho, así que mejor no tener en cuenta esas confusas palabras. Mañana podría volver a reírse de él, viendo como se arrepentía de todo lo que no recordaba haber hecho.

Entonces... ¿Sion se arrepentiría de haber dicho esas palabras cuando amaneciese?

Sin hacer el mínimo ruido, la rata consiguió escapar de los posesivos brazos del albino sin que este se diese cuenta. Cuando estuvo de pie, se quedó mirando el rostro durmiente del chico por un rato. Después se giró y empezó a vestirse. En la calle ya no había rastro de la fuerte tormenta de hacía unas horas, así que Nezumi se fue, dejando allí a Sion durmiendo plácidamente.

·

Lo primero que notó Sion al despertarse era que Nezumi no estaba en la cama con él. Sintió deseos de levantarse y ver si estaba abajo, pero recordó el día anterior y el fuerte mareo que había sentido al levantarse. Había vuelto a beber y ni siquiera recordaba la razón.

Cuando pudo abrir los ojos sin sentir náuseas, pudo ver la raída capa de Nezumi sobre la cama. Dentro de ella había una nota con unas simples pero significativas palabras:

"Nos vemos esta noche.

Tengo cosas que hacer hoy.

-Nezumi"

Sion sonrió y bostezó, ya más tranquilo. Vio que volvía a estar tan solo en ropa interior, pero hoy no estaba preocupado. Entonces le vinieron unos vagos recuerdos de la noche anterior. Eran solo fragmentos pero una frase le vino a la mente y la pudo recordar a la perfección. "Lo prometo, pesado." dijo la rata la noche anterior. Pero ¿qué le había prometido?

Pensando en ello, el albino bajó al piso de abajo para ver si su amiga aún seguía durmiendo. Mientras bajaba las escaleras pudo notar un buen olor viniendo de la cocina y asomó la cabeza, curioso. Vio a Safu cocinando algo y también pudo ver que todo estaba completamente recogido y limpio.

-Buenas días, Safu. -Bostezó Sion.

-¡Ah, Sion, buenos días! -Le sonrió Safu. Después se sonrojó un poco y se giró, volviendo a su labor.- Creo que deberías ponerte algo de ropa. Tu madre estará al llegar y si viene y te ve así pensará algo extraño.

-Tienes razón. -Murmuró aún soñoliento el chico.- ¿Has visto a Nezumi marcharse?

-¿Eh, se ha ido? -Preguntó Safu, con voz esperanzada.

-Sí, me ha dejado una nota y su capa. -Suspiró Sion, sonriendo y volviendo a las escaleras.

Como Sion sabía que su madre vendría dentro de poco, se vistió rápidamente y bajó a ayudar a Safu en la cocina. Pero cuando bajó, ella estaba sentada en la mesa de la cocina, mirándole seriamente. El albino la imitó y se sentó enfrente suyo. Parecía que era eso lo que la chica quería.

-Tenemos que hablar, Sion. -Comenzó Safu, mirando fijamente los ojos rojos de Sion.- Sobre Nezumi.

-¿Por qué os odiáis tanto...? -Suspiró pesadamente el albino, dejando caer la cabeza sobre la mesa.

-Esto es serio. Inukashi me llamó ayer por la noche. -Ese dato llamó la atención de Sion y volvió a mirar a su amiga, en silencio.- Me contó cosas sobre la familia de ese chico y el porqué está en esa casa, vistiéndose de chica.

-Cuéntamelo. -Pidió Sion sin ni siquiera pensarlo.

-Bueno, no sé si él te lo habrá contado ya, pero la madre de Nezumi fue asesinada por su marido, o sea, el padre de Nezumi.

-Sí, eso lo sé. También sé que después alguien mató al padre de Nezumi.

-Exacto, pero no fue "alguien" en concreto. -Safu bajó el tono de voz y se acercó un poco más a Sion.- Fueron los yakuza.

-¿Y por qué iba la mafia a matar a su padre?

-Se ve que el padre de Nezumi hizo una especie de experimento con su hermano y a la mafia eso no le gustó. -Murmuró la chica, mirando nerviosa hacia la derecha para después volver a mirar a Sion.- El padre de Nezumi era el dueño de esa casa tan grande. Se supone que es un bar cabaret, pero en realidad es un burdel donde explotan a las mujeres. Los yakuza estaban afiliados con el padre de Nezumi.

-Va-vaya, eso es malo... -Contestó Sion, procesando esa información.- ¿Y qué pasó con el tio de Nezumi entonces?

-Creo que no deberíais hablar de eso tan a la ligera. -Dijo una voz proveniente de la puerta de la cocina. Era Karan, y les miraba un poco nerviosa. Parecía incómoda.

-¡Mamá! -Dijo Sion, levantándose para darle un abrazo.- ¿Cómo está la abuela?

-Bien, ya está mucho mejor. -Sonrió Karan. Después miró a Safu.- Safu, tu madre me ha llamado al móvil porque estaba preocupada por ti. Como ayer por la noche no volviste... Bueno...

-¡A-ah, ahora mismo me voy! Sion, gracias por dejarme dormir en tu sofá. -Y Safu desapareció rápidamente, como un torbellino.

-A-adiós... -Dijo Sion, ligeramente desconcertado.

Karan miró la cocina como si hiciese años que no la veía. Se dirigió hacia los fogones y apagó el fuego. La comida que Safu había comenzado a hacer parecía estar lista. Sion observó a su madre en silencio, parecía melancólica, diferente.

-¿Y Nezumi? -Preguntó la madre de Sion repentinamente.

-Ah, él dijo que hoy tenía cosas que hacer y que... -No podía decirle a su madre que esa noche Nezumi volvería, así que se mordió la lengua.- Y que gracias por haberle dejado dormir aquí.

-Bueno... -Karan tomó aire y se apoyó en el borde de mármol de la cocina. Después se giró y miró fijamente a Sion.- A fin de cuentas él... es mi sobrino.

-Claro. -Sonrió Sion. Entonces empezó a pensar. ¿Qué acababa de decir su madre? ¿Sobrino? ¿SOBRINO?

-Lo siento, Sion.

Aunque Sion entendía lo que su madre acababa de decir, en su cabeza no tenía ningún sentido. Karan pasó por su lado corriendo y subió las escaleras a toda velocidad, encerrándose en su cuarto. Solía hacer eso cuando lloraba o cuando pasaba algo grave: se encerraba en su cuarto, o lo que es lo mismo, se encerraba en si misma.

Los pulmones de Sion necesitaron llenarse de aire varias veces para poder pensar con claridad todo el asunto. Bien. Karan había dicho que Nezumi era su sobrino, resumiendo, el hijo de su hermana o hermano. Pero Karan no tenía ningún hermano.

Así que Nezumi tenía que ser hijo del hermano o hermana del padre de Sion. Llegados a ese punto, las piezas empezaron a encajar en el puzzle. Sion apenas sabía algo de su padre, pero sí sabía que había tenido un hermano. Así que ese hermano era el padre de Nezumi. Entonces, Sion y Nezumi eran primos. Eran familia.

"Pero si no nos parecemos en NADA." susurró Sion, intentando no creer lo que estaba empezando a ser obvio. Pero aún había demasiadas incógnitas y nadie podía responderlas en ese momento. O tal vez sí.

-¡Mamá, voy a salir! -Gritó Sion desde el vestíbulo mientras se ponía una chaqueta. Recordó que Nezumi le había dejado su capa en la cama, así que subió a por ella para después salir corriendo de su casa.

Con la prenda de Nezumi animándole a saber más, Sion se dirigió a toda velocidad hacía aquella casa donde le había visto vestido de mujer. Tal vez allí pudiese encontrarse con él o con alguien que le diese algún tipo de información. Aún tenía la leve esperanza de que ellos dos no fuesen realmente familia, pues no podía considerar ya un familiar a esa rata. Los sentimientos que sentía Sion hacía Nezumi estaban prohibidos entre familiares, sin duda. Así que aún tenía la pequeña esperanza...

-¡Ah! -Sion chocó contra una persona más baja que él, justo en la esquina que daba al callejón por donde se entraba a la mansión que buscaba.- Perdón...

-Idiota... -Se quejó Inukashi, quitándose la capucha de la capa y dejando ver su moreno rostro. Le acompañaba un perro que miró con desconfianza a Sion.- ¿Sion? ¿Qué haces aquí otra vez? Deberías irte...

-¡No! -El brío con el que negó Sion sorprendió a la morena chica, la cuál le miró arqueando una ceja.- Si no me cuentas todo acerca de Nezumi justo ahora iré yo mismo a esa casa y buscaré las respuestas que quiero.

-¡Eres un completo idiota si te metes ahí sin más! -Gritó Inukashi, cogiendo por el brazo a Sion y tirando de él.- Hoy ha venido Yoming a la casa, así que nadie más puede entrar hoy.

-¿Quién es ese Yoming? -Preguntó rápidamente Sion.

-¡Cállate y sígueme! -Ordenó la chica, mirando de mala gana al peliblanco.- ¡Date prisa!

-S-sí. -Sion hizo caso a la ruda orden de la cuidadora de perros.

No caminaron demasiado, de hecho, la casa donde vivía Inukashi estaba realmente cerca de la mansión donde solía trabajar Nezumi. Subieron las viejas escaleras rápidamente, viendo como el sol empezaba a esconderse tras las montañas. Sion pensó que tal vez Nezumi iría a su casa y él no estaría allí.

-¡Sion, hola! -Saludó Rikiga tirado desde un sofá de aspecto viejo.- ¿Qué te trae por aquí?

-Él está empeñado en que lo contemos todo sobre Nezumi. -Contestó Inukashi por Sion, poniéndose las manos en su cintura.- No sé cuánto deberíamos contarle pero...

-Sé que Nezumi es de mi familia. -Intervino rápidamente Sion.

-¿C-cómo te has enterado? -Preguntó Rikiga, levantándose del sofá.

-Mi madre me lo ha dicho.

-¿Karan? -Los ojos de Rikiga se humedecieron notablemente y su labio inferior empezó a temblar.- ¿Ella está bien?

-Pues... claro. -Contestó Sion, sin entender la razón de esa pregunta.

-¡Gracias a Dios! -Exclamó el hombre, alzando los brazos, aliviado.- Pensaba que los yakuza también se ocuparían de ella. Como también se metió en todo el asunto de AKASHI...

-¡Cierra la boca, viejo! -Ordenó Inukashi, fulminándole con la mirada.- ¡Siempre sueltas más de lo que debes!

-¿Qué es AKASHI? -Preguntó automáticamente el albino, mirando a ambos.

-Sion... -La voz de Inukashi se suavizó repentinamente.- No es el momento ni el lugar de hablar esto. Aquí las paredes tienen orejas. Vuelve a tu casa por ahora.

-Pero quiero saber. -Insistió el chico de ojos rojos.

-¡Te he dicho que te vayas! Te hablaré de ello, pero no ahora ni aquí. -Inukashi extendió los brazos, abarcanco todo su alrededor.- No voy a poner en peligro todo lo que he conseguido hasta ahora solo porque tú tengas el capricho de saber más sobre tu amante.

-Él... no es mi amante. -Sion bajó la cabeza, mirando al suelo.

-¡Já! Como si Safu no me contase que ha dormido contigo incluso. No te fies de esa rata, Sion. De tal palo, tal astilla. -Dijo con desprecio Inukashi.

-Ahora él es solo mi familia.

Sion se fue por donde había venido, sin ni siquiera despedirse, dejando paralizados a Rikiga e Inukashi. Apenas conocían al chico, pero sabían que él era curioso, inquieto y a veces molesto. Ese tono melancólico y triste en su voz les preocupó.

·

Cuando el peliblanco hubo llegado a casa de nuevo, todas las luces estaban ya apagadas y la cocina recogida de nuevo. La comida que Safu había dejado en la gran olla, ya no estaba allí. Sion se dirigió a su habitación, sintiéndose pesado y triste. ¿Por qué se sentía de esa manera?

En realidad tendría que estar alegre, pues podría darle la noticia él mismo a la rata. Sion se frotó su ojo derecho con el puño al notar que las lágrimas luchaban por caer por las mejillas. Entonces, cuando abrió la puerta de su habitación, se encontró a la rata sentada en el borde de la ventana de su habitación, mirando el cielo nocturno.

-A buenas horas, Sion. -Dijo Nezumi cuando oyó cerrarse la puerta de la habitación.- ¿Dónde estabas?

-Nezumi... -Sion no pudo reprimir hacer un puchero mientras miraba al chico que, preocupado, bajó de la ventana y se acercó a él. El peliblanco comenzó a sollozar ligeramente, aunque ni siquiera él sabía porqué lloraba.

-Eh, Sion... ¿Qué pasa? -La rata cogió las mejillas del chico cariñosamente y, cuando estaba a punto de juntar sus labios con los ajenos, Sion giró la cara, evitando así el beso.- En serio, ¿qué te pasa?

-Para... No vuelvas a tocarme así. No me beses más. -Murmuró el peliblanco, enterrando el rostro en sus manos.- Por favor...

-Pero Sion... ¿Por qué? -Nezumi intentó apartar las manos del rostro de Sion. Estaba empezando a preocuparse.- Yo te q-... Quiero decir... Vamos, deja de llorar.

-Tu padre era mi tio, Nezumi. -Soltó al fin Sion, dejando ver su rostro lleno de pequeñas y transparentes lágrimas.- Eres de mi familia, tenemos la misma sangre.

Los párpados de la rata se cerraron unas cuantas veces, mirando perplejo al chico que lloraba frente a él. Entonces, sin poder reprimirlo, sonrió con ternura y le abrazó con fuerza, acariciando su blanco cabello a la vez. Sion no se movió, se quedó paralizado ante el tacto de esas manos, acariciándole. Pero era un pecado. El albino intentó separarse de la rata, pero no lo consiguió.

-Eres idiota, Sion... -Murmuró la rata, mirando sonriente a Sion.- Tanto, tanto... ¿Lloras porque crees que somos familia?

-B-bueno, sí... -Contestó Sion, evitando la plateada mirada de Nezumi.

-¿Pero por qué?

-Porque los familiares no pueden quererse como yo te quiero a ti. -Respondió automáticamente el albino, sin darse cuenta de lo que realmente estaba confesando.

-Entonces... ¿me quieres? -Preguntó de nuevo la rata, mirando a Sion fijamente.

-Eh... -Los ojos de Sion volvieron a llenarse de lágrimas y negó con la cabeza, bajándola después. Entonces la rata volvió a alzar el rostro del albino, haciendo que este abriese los ojos por la sorpresa.- Nezumi, no puedo.

-Eso no es lo que te he preguntado.

-M-mh... -Sion se mordió el labio amargamente mientras hundía el rostro en el pecho de la rata, avergonzado.- S-sí...

-¿Qué? -Siseó Nezumi, queriendo escuchar claramente la respuesta.

-Que... que sí. -Los ojos de Sion se dejaron ver y buscaron los de Nezumi.- Te quiero, Nezumi.


Holaaa~!
Shockeados por el final del cap? (?) Aunque era obvio, no?

Como sea, quería aclarar unas cuantas cosas, ya que el cap de hoy ha sido bastante espeso y lleno de nuevas dudas o_ó

Bueno, hay unas cuantas cosas de las que quería hablar un poco:

-"Yakuza": supongo que lo sabréis, pero por si no lo sabéis, es el nombre de una mafia japonesa xD Así que la mafia tiene algo que ver con la casa de la familia de Nezumi.

-¿¡Sion y Nezumi son familia!: yo también estoy sorprendida (?) Esto es algo complicado. Solo Karan sabe la verdad sobre este tema. :3

-¿Por qué Inukashi y Rikiga lo saben todo?: en realidad no lo saben TODO pero conocen bastante. También lo aclararé en los siguientes capítulos.

-AKASHI: esto es algo muy importante e_é Se escribe así en mayúscula porque queda más guay(?) AKASHI son dos palabras japonesas juntas (AKA=rojo; SHI=muerte). Hagan sus apuestas sobre qué es esa extraña palabra ewê

-¿Por qué Nezumi no se sorprende al enterarse que Sion es su familia?: porque es una rata. (?) - excusa random.

Pronto subiré más caps, ya sabéis, normalmente subo uno por día :3 Aunque los fines de semana suelo escribir más, me estoy tomando un fin de semana un poco libre(?). ¡Estoy viendo Ao no Exorcist! AMO A RIN ;w; Sí, próximamente escribiré algún fanfic de Blue exorcist, SIN DUDA xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD Tal vez también sea un AU (?)

Gracias por leer! ~~ :D

PD: ¿Qué os ha parecido el comportamiento moe y kawaii de Sion mientras se le declaraba a la rata? (´w`) Amé escribir esa parte. (L)