El tren con destino a Hogwarts proseguia su inexorable camino

El tren con destino a Hogwarts proseguía su inexorable camino. Harry miraba el paisaje sumido en sus pensamientos sin participar en la conversación que mantenían las dos chicas con las que compartía el compartimiento.

El tren se movía con su suave traqueteo sumiendo a Harry en un sopor producido por el calor que hacia dentro del vagón y el suave vaivén de este. Dejo su mente vagar libremente y de pronto, casi sin quererlo, esta se dirigió hacia un tema en el cual hacia demasiado tiempo que no pensaba, Ginny.

Entonces su mente también se dirigió hacia la persona que compartía asiento con la pequeña de los Weasley, Clarice, y recordó como la primera vez que la vio se sintió extrañamente atraído hacia ella, pero no atraído como se había sentido atraído hacia Ginny o hacia Cho, se sentía atraído como un hermano mayor hacia su hermana pequeña, como si desde siempre estuviesen destinados a protegerse el uno al otro. La vez que ella le había abofeteado delante de toda la Orden del Fénix cuando habían regresado del Valle de Godric, no se había sentido ni avergonzado por que le hubiese abofeteado delante de todos, ni dolido por que hubiese sido ella y no, por ejemplo, Lupin, era como si ella tuviese mas derecho para hacer eso que nadie de los que estaban allí reunidos. Era una especie de cariño especial, igual al que sentía hacia Hermione, como un hermano quiere a otro hermano, con cariño y respeto.

Y Ginny, jamás había dejado de pensar en ella, con su suave y preciosa larga cabellera pelirroja, su cara llena de pequeñas pequitas que la hacían mas adorable si cabe, su expresión de niña inocente cuando les quería pedir algo a sus padres, su expresión de niña mala cuando estaba preparando alguna gamberrada al estilo los gemelos, o cuando lo miraba con su mirada tan cargada de amor hacia el, todo en ella le volvía loco, como esos preciosos ojos marrones que debido al sol se habían puesto color avellana, que ahora mismo le estaban mirando inquisitivamente.

Harry, ¿te pasa algo?.- le dijo extrañada. Harry se puso nervioso y estaba seguro que se había puesto colorado.

No es solo que me he quedado como medio dormido, ¿por qué?.- dijo intentando que no se notase su rubor.

Por que Neville te estaba preguntando si podía compartir el compartimiento con nosotros y tu no contestabas.- le dijo con una expresión de extrañeza, Harry vio como por detrás de ella Clarice escondía una risa que para Harry fue perfectamente visible.

Si, claro.- dijo Harry girándose hacia su amigo que le miraba con cara de extrañeza.

Cuando Neville entro, Harry pudo ver que no venia solo, con el venia Luna Lovegood, con su perpetua mirada soñadora, que le hacia pensar al que la conocía que realmente no estaba allí.

Harry dejo un sitio a su lado para que su compañero de curso y casa se pudiese sentar a su lado, mientras que Luna se sentaba con el resto de chicas.

¿Que tal el verano Neville?, no te veía desde el examen de aparición.- le pregunto Harry intentando entablar conversación con el.

Bien, después de lo que paso en el examen, la gente del pueblo le dijo a mi abuela lo bien que lo había echo al deshacernos de los mortifagos estaba tan contenta, y orgullosa de mi que fuimos directamente al callejón Diagon a comprarme una planta nueva, ¿la quieres ver?.- le pregunto Neville con la cara iluminada de genuina felicidad.

Ahora no, ¿qué tal cuando lleguemos a la habitación?.- le dijo Harry preocupado que pasase con esa planta lo mismo que con la anterior.

Como quieras, bueno pues a partir de ahí he estado todo el verano estudiando las propiedades de esta planta, he echo un estudio exhaustivo que espero que a la profesora Sprout le guste.- le dijo cada vez mas emocionado.

Claro que le gustara Neville, eres el mejor de clase en herbologia, estoy seguro de que le encantara.- le dijo Harry animándolo.

¿Tu crees?.- le dijo Neville sorprendido y halagado.- bueno pues gracias.

Bueno, ya que estáis tu y Luna presentes creo que debo deciros algo.- le dijo Harry cambiando su semblante a uno mucho mas serio.

De que se trata.- dijo Neville que al igual que Luna estaba intrigado.

Como sabéis este año cambiamos de director.- comenzó Harry.

Si, por supuesto.- dijo Neville.

Pues desgraciadamente se trata de nuestra querida cara de sapo, Umbridge.- dijo Harry y el resultado no se hizo esperar, tanto Neville como Luna pusieron caras de asco.- el caso es que el ministerio la ha vuelto a poner como directora de Hogwarts hasta que el consejo escolar decida un sustituto mejor.

¡Pero si el consejo escolar esta disuelto desde que Malfoy esta en Azkaban!.- grito Neville indignado.

Lo sé, por eso debemos hacer algo.- dijo Harry.- nosotros no podemos hacer nada con lo de que Umbridge sea nuestra directora, pero ahora tenemos una información que hace dos años no teníamos.

¿Cual?.- pregunto Neville.

Que ahora la conocemos, sabemos perfectamente que armas va a utilizar, y debemos aprovecharnos de eso, esta vez no dejaremos que se salga con la suya, no dejaremos que convierta Hogwarts en ese ideal suyo, debemos reunir de nuevo el ED.- concluyo Harry. Las caras de felicidad que se les dibujaron en la cara tanto a Neville como a Luna no se pueden describir, era como si un rayo de sol apareciese después de estar mucho tiempo entre la oscuridad.

¿De verdad?.- dijo Neville con emoción contenida.

Estoy hablando muy en serio, os necesito a vosotros y necesito al ED.- dijo Harry totalmente serio.

Eso es.- dijo Ron entrando junto con Hermione en el compartimiento.- este año el ED va a reinar en Hogwarts, que se vaya preparando cara de sapo, por que estamos llegando.

No te pases Ron.- le regaño Hermione.- recuerda que este año también va a ser un grupo clandestino, no podemos ir gritando por ahí que volvemos.

Lo se, pero no veas las ganas que tengo de ver a cara de sapo cuando se entere, lo estoy deseando.- dijo Ron con cara de felicidad.

Ron, este año no debemos llamar la atención, sabes que Umbridge intentará sonsacarle información a Harry en cuanto tenga una sola oportunidad, y ante todo ninguno de nosotros debemos ofrecerle esa posibilidad, la misión del ED este año es proteger a Harry de Umbridge.- dijo Hermione sentada al lado de Luna.

Yo no necesito que me protejan y menos de Umbridge, sé cuidarme solito.- dijo Harry enfadándose.

Lo se Harry, pero de esa manera tendremos mas libertad de movimiento, recuerda cual es tu misión este año en Hogwarts.- le recordó Hermione con total calma.

Tienes razón.- dijo Harry totalmente calmado.- el caso es que después de la cena de bienvenida quiero que todo el ED sepa que nos volvemos a juntar, si sabéis de alguien que quiera entrar se lo decís también, la primera reunión es este miércoles a las siete en la sala de los menesteres.

¿Tan pronto?.- pregunto Neville sorprendido.

Si, tenemos que empezar cuanto antes mejor.- dijo Harry.

Bueno, pues yo empezare a comentárselo a todos aquellos que conozco.- dijo Ginny levantándose.

Yo también voy.- dijo Hermione.

Y yo.- dijo Ron saliendo detrás de su hermana y de su mejor amiga.

¿Y por que no pones la siguiente cita en el medallón para que la gente lo sepa?.- pregunto Neville intrigado.

Por que, como comprobamos el día que murió Dumbledore, no todos llevan la moneda encima.- le explico Harry.

El tren siguió su rumbo hacia Hogwarts mientras un selecto grupo de pasajeros se enteraban de la nueva cita que tenían ese mismo miércoles, una cita especial, una cita que les cambiaria la vida.

Su llegada a Hogwarts fue como una ráfaga de nostalgia para algunos y dolor para otros, las cicatrices que se habían creado el pasado junio todavía no habían cicatrizado y el observar el paisaje nocturno, cargado de miles de diminutas estrellas en el cielo, no hacían nada por apaciguar el dolor que sentían.

Bajaron del tren con el uniforme ya colocado y sujetando a sus mascotas para llegar cuanto antes a la que seria la ultima cena de bienvenida a la que asistirían como alumnos.

Nada mas bajar del tren escucharon la que antaño era la atronadora voz de Hagrid, la cual ahora se había convertido solo en un tímido reflejo de lo que había sido.

Hola chicos, ¿todo bien?.- les pregunto a los chicos nada mas verlos.

Todo bien.- contestaron ellos sonriéndole al semigigante que parecía que ese saludo le había dado nuevos ánimos por que comenzó a llamar con mas ímpetu a los alumnos de primer año.

Se dirigieron hacia donde los esperaban los carruajes de todos los años arrastrados por los fantásticos caballos alados, los Thertals. Cuando ya casi podía distinguirlos Harry, una mano se aferró con fuerza en su brazo, al girarse vio la pálida mirada asustada de Ginny que veía hacia los animales con espanto.

No me digas que yo me he subido encima de una de esas cosas.- le pregunto a Harry, aunque más que una pregunta parecía mas bien una afirmación categórica.

Pues si.- dijo Harry sorprendido de que Ginny tuviese aprensión hacia esos animales.

¡¡Cómo mola!!.- dijo desconcertando aun mas a Harry.- no sabia que eran tan chulas, te fijas, son increíbles, ¿verdad Ron?.

Ginny te recuerdo que yo todavía no puedo verlos.- le dijo Ron un poco molesto de que su hermana pudiese verlos y el no.

Pues no sabes lo que te pierdes están geniales.- dijo Ginny mientras se subía dentro de un carruaje junto con algunas de sus compañeras de curso.

El resto del grupo se subió en otro de los fantásticos carruajes en dirección a Hogwarts.

Cuando llegaron y vieron ante ellos la gran puerta de madera abierta dándoles la bienvenida sintieron como un vuelco al corazón, esta seria la ultima vez.

Es cosa mía, o hoy estamos más nostálgicos que de costumbre.- dijo Ron al entrar en el vestíbulo siendo recibido por el olor y el calor característicos del colegio.

No es cosa tuya, yo no paro de pensar que esta será la ultima vez que hagamos esto.- le dijo Harry.

Buffff, este será nuestro ultimo año.- dijo un poco abatido.- pero eso no significa que será aburrido, eso si que no, este año será recordado en Hogwarts para siempre, será llamado como el séptimo año del trío dorado en Hogwarts, será genial, nos lo pasaremos pipa, nos ...

Ron, para ya por favor, me estas levantando dolor de cabeza.- le dijo Hermione llevándose una mano a la frente.

Jo Hermione que aburrida eres.- dijo Ron abatido mientras entraban en el Gran Comedor.

Y ahí es cuando se sintieron peor, si ya se sentían extraños desde el principio, ahora entrar en el Gran Comedor y ver donde debería estar sentado al gran Albus Dumbledore, ver sentada a la siempre desagradable visión de Dolores Umbridge, alias la cara sapo, era como si les echasen un gran jarro de agua fría por encima sin avisarles.

Se sentaron en la mesa de Gryffindor, mientras notaban como muchas miradas de parte del alumnado se clavaban en ellos como agujas.

Cuando ya se estaban cansando de esa situación entraron los niños de primero, precedidos por la profesora McGonagall, dispuestos a ser seleccionados para alguna de las diferentes casas, sorprendentemente entre esos niños de once años también se encontraba una chica de 17, que parecía claramente nerviosa ante la perspectiva de la selección, Clarice estaba que se moría de los nervios.

Los niños de primero fueron uno por uno a colocarse el peculiar sombrero que les colocaría entre las cuatro casas de Hogwarts. Sus caras desaparecían debajo del sombrero que enviaba unos a Gryffindor, otros a Ravenclaw, Huffelpuf, y por ultimo Slytherin. Fueron pasando uno por uno hasta que en la fila solo quedo Clarice que esperaba expectante a que llegase su turno.

Clarice Aurius.- dijo la profesora McGonagall provocando un silencio mortal en el Gran Comedor. Nadie se movió, Harry no entendía por que la niña no salía, a lo mejor había ido al baño y se había olvidado de la selección, pero no eso era imposible, así que la única posibilidad que quedaba.

Harry se giro rápidamente, casi haciéndose daño en el cuello, y miro a Clarice que de pronto había adquirido un color blanco nada saludable.

Clarice, es tu turno.- le dijo amablemente, la profesora McGonagall a una Clarice que parecía que le habían pegado los pies al suelo.- Clarice, por favor.

Parecía que Clarice había recuperado la movilidad por que de pronto comenzó a moverse hacia la silla en la que estaba colocado el sombrero seleccionador. Se lo coloco y Harry hubiese jurado que sus ojos estaban mas brillantes que de costumbre, como si estuviese reprimiéndose las lagrimas.

Paso un buen rato con el sombrero puesto, Harry no recordaba de nadie que tardase tanto tiempo en ser seleccionado, hasta que por fin Clarice levanto la mirada al mismo tiempo que el sombrero seleccionador daba su veredicto: Gryffindor.

Entre aplausos y gritos de alegría por parte de algunos miembros de la casa de los leones, Clarice se sentó con la vista baja al lado de Hermione que le abrazo intentando consolarla.

Y entonces cuando todos los aplausos se hubieron apagado, una discreta tosecilla pidió silencio, los alumnos que no la conocían la miraron extrañados pero para aquellos que la habían sufrido mas de una vez la miraron con el odio del que sabe que una persona por mucho que intente llevar un disfraz de cordero siempre será un lobo.

Bienvenidos a Hogwarts, mis queridos niños.- dijo la nueva directora haciendo gala de una de sus mas falsas sonrisas.- para aquellos que no me conocéis, mi nombre es Dolores Umbridge y seré la nueva directora tras la triste muerte de nuestro queridísimo Albus Dumbledore, espero que todos me acojáis con el mismo cariño y respeto que el que sentías por el, aunque me conformo con que me dejéis un sitito en algún rincón de vuestro corazón.

¿Que ha hecho esta mujer? ¿Rebozarse la lengua en azúcar o que?.- le murmuro Ron al oído de Harry.

Para aquellos que ya me conozcáis, de mi corta estancia hace dos años en este colegio, me alegro de volver a veros a todos vosotros.- dijo ella sin parar de sonreír.- y como casi escucho el sonido de vuestros estómagos hambrientos, que comience el banquete.- dijo con el típico gesto de Dumbledore invitándoles a comer.

La comida apareció por arte de magia en sus platos invitándoles a degustar los exquisitos manjares preparados por los siempre atareados elfos domésticos.

Los chicos comieron en silencio, ninguno de ellos comentaron que estar ahí en ese momento, se les hacia muy doloroso y desagradable. Para alguno de ellos era su ultimo año ahí y la pena por eso era muy evidente, otros lanzaban miradas furtivas a la mesa de profesores esperando que lo del junio pasado no fuese mas que una broma pesada por parte del viejo director, para una persona en especial era el descubrir parte de sus raíces las cuales jamás pensó en poder recuperar.

¿Cómo se llamara?.- dijo Hermione por lo bajo.

¿Quien?.- preguntó Ron con la boca llena de un suculento pastel de carne.

El nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras.- dijo Hermione con impaciencia lanzando una fugaz mirada hacia la mesa de profesores. Harry miro hacia allí y se dio cuenta de que el sitio que el año pasado ocupaba Snape, este año estaba ocupado por otra persona (cosa evidente si me permitís decirlo), era un hombre alto de mirada penetrante con unos ojos ambarinos que destilaban respeto con solo posar la mirada en ellos, su cabello negro estaba agarrado en una pulcra coleta baja, y parecía que nunca sonreía por que siempre mostraba la misma cara seria.

¿Y que más dará como se llame?.- dijo Ron tras haberse tragando otro trozo de carne.

¿Os habéis fijado lo guapo que es?.- dijo Lavander Brown desde el otro lado de la mesa.- esta buenísimo.

Con un profesor así iré encantada a todas sus clases.- dijo Pavarti Patil al lado de su amiga.

No será para tanto.- dijo Ron desdeñosamente mirando al nuevo profesor.- a mí me parece que es del montón.

Te equivocas Ron Weasley, tú eres del montón, él a comparación tuya es un dios.- dijo Lavander Brown provocando una carcajada general.

Si, pero tu con lo guapa y madura que eres seguro que haces que se arrodille a tus pies.- dijo Ron con sorna.

Lavander ofendida giro la cabeza hacia un lado y se puso a hablar en susurros con su amiga, por lo poco que podía alcanzar a oír Harry desde su posición estaba claro que no estaba poniendo muy bien a su amigo. Al mirar a Hermione, Harry pudo observar una fugaz sonrisa producida por el ultimo comentario de su amigo. Harry no pudo dejar de pensar si seria bueno que sus dos mejores amigos empezasen a salir de una vez por todas.

Cuando la gente comenzaba a terminar de cenar el ruido de murmullos comenzó a elevarse y la nueva directora decidió que ese era el momento perfecto para decir el discurso de bienvenida.

Bueno, antes de que os vayáis a descansar me gustaría presentaros al nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras, el profesor Hereon Argos, que comenzara este año a impartir clases en este colegio en sustitución del profesor Severus Snape.- el nuevo profesor saludo prosaicamente a sus nuevos alumnos siendo saludado calurosamente por el alumnado femenino.- también me gustaría deciros que el ser, Firenze que antes compartía las clases de adivinación junto con la profesora Trelawney ya no esta con nosotros al igual que la profesora dado que la dirección del centro a decidido que como adivinación no es una asignatura realmente importante es, por lo tanto prescindible, este es una de las muchas medidas que a partir de hoy tomara la dirección del centro.

En otro orden de cosas, como sabéis el bosque que esta en los terrenos esta totalmente prohibido, pero no solo para los alumnos también para los profesores y visitantes del centro, cualquier persona que sea vista en ese bosque será expulsada del colegio sin contemplaciones, tanto profesores como alumnos.

Los clubes tanto deportivos como de asociaciones de alumnos quedan clausurados y para volver a abrirlos hace falta una autorización firmada por la directora, es decir yo misma, cualquier alumno que sea encontrado participando en una asociación ilegal del colegio será expulsado del colegio.

Los alumnos que estén suscritos a revistas o periódicos del exterior deberán de darse de baja en dichas publicaciones, si queréis estar pendientes de la actualidad del exterior, periódicamente se publicara un magazín escrito por alumnos explicándoos las novedades de lo que ocurra.

El correo tanto privado como no privado, será leído y censurado por algunas personas dignas de mi confianza y que hayan sido aprobadas por mí, por lo tanto cualquier carta o paquete que queráis mandar a familiares o amigos antes deben pasar por los censores.

Bueno de momento nada, según vayan saliendo las nuevas novedades os iré avisando, los censores irán conociendo su elección esta misma noche por carta.

Buenas noches a todos y bienvenidos a Hogwarts.

Yo mas bien diría, bienvenidos al infierno.- dijo Ron por lo bajo mientras todos los alumnos se levantaban para dirigirse a sus salas comunes.

Las discusiones en la sala común producidas por el discurso de Umbridge no se hicieron esperar, los alumnos que habían estado bajo la dirección de Dumbledore comentaron que todo eso no era mas que otro abuso mas producido por esa mujer. Mientras que los mas pequeños que solo habían escuchado hablar de Dumbledore por boca de sus padres o de hermanos mayores, pensaban que los que exageraban eran ellos que a su entender la directora Umbridge era una mujer muy agradable.

Harry, cansado de tanta discusión, subió a su habitación esperando encontrar ahí su propio remanso de paz, se equivocaba.

En su habitación lo estaban esperando Ron y Hermione, dispuestos a comenzar una nueva discusión totalmente distinta de la que se había originado en la sala común de Gryffindor.

Creo que debemos de organizarnos para buscar información sobre los fundadores sin que Umbridge se entere.- dijo Hermione muy seria.

Si, por que si lo hace lo mas seguro es que se saque de la manga una nueva estúpida norma y no podremos seguir investigando.- dijo Ron de mal humor.

¿Cómo se le puede ocurrir leer todo el correo que entre y salga del colegio?.- dijo Hermione enfadada.- ¿como haré ahora para comunicarme con mis padres sin que la vieja burra esa no se entere de lo que digo?.

Yo ya tengo un método.- dijo Harry con total calma.

¿Como?.- preguntaron sus amigos totalmente sorprendidos.

Veréis las ultimas navidades que pase con Canuto (utiliza su nombre de merodeador por si los pelos), me regalo un espejo de doble sentido.- explico Harry.- el y mi padre lo utilizaban para hablar entre ellos cuando estaban castigados.

Vaya.- dijo Hermione impresionada.- es impresionante, ¿me lo dejas ver?.

Claro.- dijo Harry sacando de su baúl el espejo que le había regalado su padrino.- toma.

Es increíble.- dijo Hermione observándolo detenidamente.- no sabia que este hechizo se pudiese utilizar también en estos objetos, muy impresionante la verdad.

Hermione, ¿podrías dejar de hablar como Dumbledore y contarnos que es tan impresionante?.- dijo Ron con cansancio.

Este espejo.- dijo señalando al espejo de su amigo.- es como las monedas del ED, pero en vez de mostrar una fecha y una hora muestran a la persona con quien quieres hablar, es un hechizo proteico de alto nivel. De verdad Harry que tu padre y tu padrino cada día me sorprenden más.

Gracias, supongo.- dijo Harry.

¿Te importa si te lo devuelvo el miércoles?.- le pregunto Hermione con la cara radiante de felicidad.

Para nada.- dijo Harry sorprendido de la reacción de su amiga.

Gracias.- dijo Hermione abrazándolo para luego salir corriendo de la habitación de los chicos.

Creo que esta chica cada vez esta más rara.- dijo Ron con la mirada perdida en el lugar donde había desaparecido su amiga.

Harry simplemente negó con la cabeza.

De pronto en la habitación entro un deprimido Neville portando en sus manos un sobre escrito con letras escarlatas.

Lo siento chicos, creo que no podré estar este año en el ED.- dijo súper abatido sentándose en su cama.

¿Por que?.- dijo Harry sorprendido.

Soy un Censor.- dijo extendiéndole el sobre en el que decía que sin opción a negarse era miembro de los censores de Hogwarts.

Pero Neville eso es estupendo.- dijo Harry emocionado.

Harry, ¿que te estuviste fumando que no me invitaste?.- le pregunto Ron temiendo seriamente por su salud mental.

No digas tonterías Ron.- dijo Harry al muy estilo Hermione.- lo digo en serio, es genial. Y no pienso dejarte marchar del ED, Umbridge no sabe lo que ha hecho al nombrarte a ti censor.

No te entiendo.- le dijo Neville claramente.

Veras ella no te conoce, ella cree lo que pareces a primera vista, un chico normalito, sin amigos y poco valiente.- comenzó Harry.

Si lo que intentas es animarlo te equivocas amigo.- dijo Ron al ver como Neville se hundía al escuchar esas palabras.

Pero se equivocan, ella no te conoce como yo.- continuo Harry sin hacer caso del comentario de su amigo.- eres un chico divertido, valiente, leal, y sobre todo eres uno de mis mejores amigos.

¿De verdad?.- pregunto Neville tímidamente.

Por supuesto.- dijo Harry.- la decisión de dejar el ED es solo tuya, pero que sepas que mientras no nos traiciones, el ED tiene las puertas abiertas a ti.

Jamás os traicionaría.- dijo con decisión.

Pues entonces ya lo sabes el miércoles en la sala de los menesteres.- dijo Harry con una sonrisa.

Gracias.- dijo Neville.- pero que creéis que debo hacer con esto.- dijo agitando en el aire la carta.

No sé, la decisión es tuya, pero creo que debes seguir actuando como ella cree que eres, de esa manera no sospechara.- le dijo Harry.

Que sepáis que de vosotros jamás censaría nada.- dijo con decisión.- y aunque de eso dependa mi estancia en Hogwarts, continuare en el ED.

Así me gusta.- dijo Ron con entusiasmo.

La conversación tuvo que terminar ahí por que en la habitación entraron el resto de sus compañeros de cuarto, nadie mas debía saber del doble juego que a partir de entonces jugaría Neville.

Harry se tumbo en su cama con el cansancio producido por el largo viaje recorriéndole todo su cuerpo y esperando tener un sueño reparador para poder mitigar ese dolor.

Pero el sueño reparador nunca llego, en su lugar apareció una nada que lo envolvía, oscura, informe, susurrante...

Era el mismo sueño que había tenido la noche antes del examen de aparición, el sueño en que sentía que Sirius estaba cerca de él.

De pronto, en medio de la nada volvió a sentir la presencia de alguien, un alguien que por cierto se estaba acercando, se giro en la dirección que pensaba que venia la presencia a esperarla.

Te he dicho que no vinieses por aquí.- le dijo la voz ronca de su padrino como a tres palmos de distancia de su nariz.

También me has dicho que soy digno hijo de mi padre, y yo nunca dejo a nadie atrás.- dijo Harry para luego despertarse bruscamente.