"EL COLLAR".

Daisuke se despertó con los ojos aún rojos y algo hinchados por haber llorado el día anterior; aún se sentía triste, algo vacío, cansado y con pocos deseos de levantarse, pero debido a que ese día él tenía que cumplir con ciertas obligaciones que requería el hogar, decidió hacerlo.

Ya en pie y se coloco algunas prendas, desayunó solo y comenzó por hacer las labores básicas, ya que ese día toda su familia se encontraba fuera de casa; sentía una extraña melancolía, que fue aumentando hasta que llegó al punto en el que ya no soportaba estar de pie, así que se recostó y sin razón alguna comenzó a llorar, para así desahogar todo ese dolor que lo molestaba tanto.

Ya recuperado regresó a las actividades que realizaba, pero aún manteniendo esa extraña necesidad de estar cerca de Takeru.

- Lo arruiné todo, soy un tonto - se repetía, mientras que pensaba en lo que sucedió el día anterior.

- Takeru, quiero estar junto a ti - decía en voz baja mientras que ese sentimiento de vacío lo recorría.

Debido a que ya no podía soportar esos pensamientos decidió ir a hacer las compras utilizando la lista que le habían dejado; salió de su hogar con dirección a un supermercado que quedaba un poco cerca, durante el trayecto se encontró con varias parejas que le hicieron pensar.

- ¿Qué pasaría si Takeru estuviera conmigo?, ¿Por qué me tuve que enamorar de él, si era mi mejor amigo?, ¿Hubiera sido mejor que continuara con Tohsaka? -

Al llegar al pequeño supermercado tomo una canasta y comenzó a avanzar por los pasillos en busca de las cosas que mencionaba la lista, al terminar se dirigió a las cajas y pagó lo que había comprado tomando el camino de regreso a casa, sin parar de suspirar.

- Creo que lo que sucedió fue lo mejor, así nunca lo podré lastimar, ni lo haré llorar nunca más - se decía Daisuke a sí mismo, en forma de auto convencimiento.

- Así esta bien - se continuo replicando todo el trayecto hasta que llegó a su casa; debido a que estaba algo cansado decidió tomar un vaso de agua para refrescarse.

Al terminar de beber del vaso se resbaló de sus manos y cayó al piso quebrándose en muchas partes, Daisuke rápidamente se agachó para limpiar el desastre causado por su descuido. Al intentar recogerlo se corto un dedo del que comenzó a brotar sangre, Daisuke se quedó mirando la sangre que brotaba del mismo y por un instante cruzó la idea en su mente de intentar cortarse con uno de los vidrios, pero sacudió la cabeza alejando esa tonta idea de suicidio, y decidió salir a distraerse un poco jugando fútbol, pues ya había acabado con todos los deberes.

Durante su caminata se mantuvo pateando el balón, sin parar de mirar el suelo, y con muy pocos pensamientos cruzando por su cabeza, debido a que ya estaba un poco cansado de hacerlo.

- T. k., T.k. - era lo único que rondaba por su mente en esos momentos.

En ese instante alzó la mirada y reconoció a Tohsaka, que se encontraba mirando a través de la ventana de una repostería, como buscando algo de su agrado, ella no notó la cercanía de Daisuke y se adentro en ese sitio, Daisuke se quedó de pie fuera de la repostería esperando a Tohsaka.

- Creo que sería bueno que regresará con ella, le pediré perdón y así regresara todo a la normalidad - pensaba sintiéndose un poco mejor.

- No esto no esta bien, solo la utilizaría para olvidarme de T.k. - reflexiono Daisuke, mientras que daba media vuelta y se retiraba de ese lugar.

En su trayecto una tienda llamó su atención y decidió entrar en ella, al entrar observó por todas partes pequeños objetos, artefactos, pinturas, juguetes etc.…; Daisuke se dio la idea de que esa era la típica tienda que vendía artículos antiguos y extraños.

Giro sobre si mismo, para tener una mayor visión del sitio; pero algo captó su atención, así que decidió acercarse. Eran dos collares plateados que se parecían mucho, al tomarlos en sus manos notó que cada collar tenía la mitad de un corazón, en ese instante le cruzó por su mente la idea de unirlos.

- Deseas comprar esos collares - dijo una voz desde el mostrador de la tienda, provocando que Daisuke se asustara mucho, y no terminara lo que estaba haciendo.

- Si eso pensaba hacer - dijo Daisuke muy nervioso, y aún con un poco de miedo por la forma de aparecer del vendedor.

- Quieres que los envuelva - dijo el vendedor a Daisuke que estaba como estatua en la tienda por causa del susto.

-No gracias, así esta bien - dijo Daisuke mientras se acercaba al mostrador y pagaba.

Después de eso salió de la tienda, suspiro fuertemente pues se sintió más relajado. Miró los dos collares y puso un sonrisa; de alguna extraña manera le parecían hermosos esos collares.

- Quizás…. - pensaba Daisuke

- Quizás si me enfrentó a Takeru y le preguntó el porque de su rechazó, me sienta mejor - continuaba pensando.

- Y después le pediré perdón y le regalaré uno de estos lindos collares, así podríamos regresar a ser amigos como antes, y también tendría otra oportunidad para ganarme su corazón - pensaba Daisuke con un gran alegría por dentro, mientras que caminaba.

- Por fin, podré estar cerca de él otra vez - era el pensamiento que rondaba por Daisuke durante el viaje que estaba realizando, y debido a esa gran felicidad que le causaban los planes que ya había hecho decidió disfrutar del paisaje tomando el camino largo a casa.

Muchos suspiros salían de Daisuke durante su trayecto, provocando interés de muchas miradas, entre ellas de algunas chicas a las que parecían atraerles mucho Daisuke; pero él no prestaba atención a nada, solamente a su camino, ya que era un poco torpe cuando no miraba bien por donde pisaba.

De repente una idea cruzó su cabeza.

- Creo que debí haber envuelto el collar - dijo mientras se golpeaba la cabeza por su torpeza.

Por suerte había una pequeña tienda de regalos cerca, en la que decidió entrar; una amable señorita le atendió, Daisuke le pidió que colocara uno de los dos collares en una pequeña caja de regalo y le colocara un moño, la señorita lo hizo con mucho gusto, ya que se sintió contagiada por la felicidad que emanaba el chico.

- Listo - dijo con una sonrisa la señorita.

Daisuke lo tomó entre sus manos y pagó, para así retirarse.

- Gracias - dijo Daisuke amablemente.

- Gracias a ti, y esperó que la persona a la que se lo regales note el gran cariño que le pusiste - dijo la señorita aún sonriente.

Daisuke dio las gracias de nueva cuenta y salió por la puerta, algo extrañado por la actitud de la persona que lo había atendido. Pero decidió dejarlo así, era algo sin importancia.

Antes de continuar decidió descansar en una banca y pensar un poco más lo que haría. Pero noto que alguien se acercaba a ese sitio, era T.k., esto le provoco mucha felicidad, pero también observó que venía con alguien y ese alguien era Taichi, esto provoco que regresaran a el algunos sentimientos que ya había sobrepasado, pero no le dio tiempo de sentir eso y decidió ocultarse detrás de los árboles que había cercanos a la banca.

Takeru y Taichi se sentaron el la banca, y comenzaron a hablar; Daisuke notó que el regalo se le había caído cuando intentó escapar de ese sitio; pero poco después se comenzó a sentir deprimido y con una gran debilidad en su cuerpo, así que dejó de prestar atención al regalo perdido.

Debido a que no lograba escuchar nada de lo que hablaban decidió espiarlos solo con la mirada, noto que había un silencio entre los dos parecía que hablaban de algo, pero muy cortantes; mientras que los veía de sus ojos comenzaban a salir lágrimas, de alguna manera le dolía mucho ver a Takeru con alguien más, quería acercarse solo un poco al él, tenerlo entre sus brazos y no dejarlo ir nunca; pero esas eran ilusiones o al menos eso pensaba Daisuke.

- Creo que lo mejor será retirarme y dejar en paz a Takeru, ya que se encuentra mejor con Taichi - pensaba Daisuke mientras se secaba las lágrimas con sus mangas, pero algo lo detuvo y eso fue que escuchó a Takeru llorar, rápidamente regreso mirada hacia Takeru, y sintió la necesidad de acercársele para consolarlo.

Taichi al ver a Takeru llorar decidió abrazarlo, e intentar calmarlo mientras le acariciaba el cabello; Daisuke al ver esa escena sintió que lo poco de fuerza que aún había en él se iba, y cayó de rodillas al piso, mientras recargaba su cabeza contra el árbol, sus lágrimas otra vez brotaban, y continuo llorando en silencio, aunque el deseaba gritar.

Takeru comenzó a calmarse debido a que sentía una gran comodidad y a la vez tranquilidad al estar entre los brazos de Taichi; este, mientras que abrazaba a T.k. notó una pequeña caja, tirada junto a la banca; removió a Takeru de sus brazos y levantó el pequeño paquete.

Daisuke no miró nada de esto porque ya había huido de ese lugar.

- Mira alguien dejo esto aquí - dijo Taichi sorprendido, a lo que Takeru no contesto pues aún se estaba recuperando.

- Toma ahora es tuyo, te lo mereces por ser tan lindo - dijo Taichi mientras tomaba de la barbilla a Takeru, alzando su rostro, y le entregaba el paquete.

Takeru rápidamente se olvido de las lágrimas, y paso a sonrojarse mucho, a lo que Taichi solo sonrió.

- Ábrelo - dijo Taichi con ánimos.

Takeru solo siguió la orden y prosiguió a hacer lo que le decían, al observar lo que había dentro, sus rostro cambio drásticamente a una enorme sonrisa con un brillo especial, sentía que su corazón latía fuertemente; sacó el collar y lo observó aún con ese rostro. Taichi sintió algo de celos debido a que ese collar le provocaba a Takeru una gran felicidad y no venía de su parte.

- Quieres que te lo ponga - dijo Taichi amablemente a Takeru, intentando no pasar a segundo plano.

- Sí - dijo Takeru aún con esa gran felicidad.

Taichi le coloco a Takeru el collar y le dijo algunos cumplidos, generando rubor en Takeru.

Debido a que atardecía decidieron irse, avanzaron un poco más y después de despedirse y algunas palabras de alegría hacia Takeru de parte de Taichi, cada uno decidió tomar su camino.

Takeru durante su trayecto a casa, se mantuvo muy feliz, con el collar entre sus manos y con un extraño sentimiento que lo había comenzado a recorrer desde que obtuvo el collar. Sentía que toda la felicidad que le había faltado durante los días y años anteriores regresaba en ese instante.

- Daisuke - pronunció Takeru, pero al notar lo que había dicho sacudió su cabeza y continúo su camino, no prestando atención a lo mencionado.

- Ahora que lo pienso este collar parece solo la mitad, donde estará lo otra - se cuestiono Takeru.

- Mmm…, quien sabe, mejor me dejo de preocupar por ese tipo de cosas - pensó Takeru, despejando así la pregunta anterior, pero no totalmente ya que algo de curiosidad quedaba en él.

Mientras tanto Daisuke se encontraba vagando, con algunas lágrimas en sus ojos, pero en menor cantidad ya que se había comenzado a cansar; no tenía dirección solo continuaba andando, mirando el collar que se había quedado, provocando aún más tristeza en él; pero por alguna razón no se podía deshacer de él.