Undécima Misión
Crecer y Avanzar
Era la quinta vez esa semana que salían a investigar a Holly, pero esta vez había un buen pronostico porque si o si iba a haber acción.
Esta vez estaban utilizando ropa un poco mas abrigada, ya que el invierno estaba a solo un mes y se podía sentir la fuerte ola de frio que traspasaba la ciudad de Nueva York.
Lo primero que tenían que hacer era poner el dispositivo GPS en el auto de Holly, tarea fácil si eran rápidas y cuidadosas, solo había que provocar un pequeño accidente cerca del auto y agacharse a poner los aretes.
Eran las 1 p.m cuando Britt empujo a Quinn, que al parecer la había estado molestando como buena hermana menor. Quinn se cayó y Britt fingió preocupación y se agacho a recogerla, fue entonces cuando Britt puso los aretes enganchados detrás del logo del Audi, quedaba perfectamente camuflado, y cualquier brillo de los aretes iba a pasar desapercibido por el brillo del aluminio del auto.
Fue increíblemente fácil, a pesar de ganarse una mirada curiosa de un guardia que había más allá, este solo siguió su camino cuando Quinn comenzó a discutir con Britt.
Se alejaron de la escena y se fueron una calle lejos del banco.
-Creo que con eso basta, ahora solo tenemos que ver si el dispositivo funciona – Dijo Quinn sacando el GPS en el que se pudo ver nítidamente la marca roja que señalaba donde estaba el auto de Holly.
Sonrieron satisfechas con el trabajo, ahora ni siquiera era necesario estar paradas durante horas frente al banco.
-Podríamos ir a comer algo y volver luego, al menos sabremos cuando Holly se vaya – Sugirió Britt.
-Solo tenemos que mantenernos cerca por si se va inesperadamente – Dijo comenzando a caminar con su amiga.
Había estado un poco desconcentrada ese día por todo el asunto con Rachel el día anterior.
Sabía que tenía que hacer algo con su situación, por lo menos tenía derecho a sentirse más cómoda cuando llegara al almacén.
-Si Sugar nos hubiera dado un micrófono espía sería más fácil – dijo Quinn en un estado de ensoñación.
-Deberíamos pedírselo, estamos perdiendo mucho tiempo sin hacer nada – Estaban recostadas en el césped de un parque cercano al banco, no el mismo de siempre, pero uno que quedaba cerca de todos modos.
Miraban el cielo mientras descansaban, el día estaba casi despejado, de no ser por algunas nubes muy pequeñas que se asomaban de vez en cuando.
-Bee – Llamo a su amiga, quizás su ardua tarea de decirle su secreto a todos seria más sencillo si lo hablaba con Britt primero.
Brittany la miro con curiosidad esperando que continuara.
-Probablemente ya lo sabes… pero quería asegurarme de todos modos… – De nuevo venían a ella esos nervios previos, cuando tenía que confesarle a alguien su secreto.
-¿Que Rachie y tu son novias?
-¿Qué? ¡No!, eso ya lo saben todos, pero no somos novias, creo… - Dijo con confusión, sacudió su cabeza para evitar pensar en eso, causando que su cabello se desordenada aun mas.
-¿Que le robaste la porción de galletas a Sam?
-¡No fui yo! Fue Finn, yo misma lo vi comerlas – Dijo con el ceño fruncido.
-No te enojes Quinnie, yo te creo – Britt le sonrió mientras le tomaba la mano.
-Lo siento, no es eso, seguro Santana te hablo de mi – No podía dejar de mover las piernas nerviosamente mientras miraba sonrojada a Britt.
-¿Que eres un niño-niña? – Dijo Britt como si nada.
Quinn abrió los ojos como platos "¿niño-niña?", que diablos se respondía ante eso.
-Si… pero no soy un niño, soy niña… es decir, mujer, soy mujer – Dijo suavemente. No podía enojarse con Britt por decirlo así, seguro no lo hacía con mala intención.
-Oh, pero tienes partes de niño, no hay nada de malo en tener partes de niño – Dijo encogiéndose de hombros – ¿Te gusta tener partes de niño?
Quinn se mordió las uñas nerviosamente – No lo sé, creo que sí, nunca he tenido algo mas, así que no se cómo se sentirá tener… partes de niña, digo, de mujer – Suspiro antes de seguir - ¿Crees que a los demás les moleste?
-¿Por qué habría de molestarles?
-Porque soy diferente – Respondió Quinn con timidez.
-… A Blaine le gustan los chicos y tiene partes de niño, y a Rachie, Sanny y a mí nos gustan las chicas y tenemos partes de niña… entonces tu eres la que debería estar bien ¿no?, porque te gustan las chicas… así que deberías tener partes de niño – Quinn la veía con asombro, sería una lógica ridículamente cierta, si no fuera porque ella pensaba que ser chica con partes de mujer y amar a otra mujer estaba bien también.
-Nunca lo había pensado…. – Volvió a mirar el cielo.
-Ni yo… - Quinn la miro con confusión unos segundos, al ver como su amiga miraba perdida hacia otro lado, volvió a lo suyo.
A pesar de todas las divagaciones de Britt, tenía que admitir que su amiga era una mujer madura que enfrentaba la vida como todos sus amigos en el almacén, todos habían tenido problemas en sus vidas y ahora se comportaban como personas muy maduras, eso cuando no estaban bromeando… Pero las bromas no te hacían inmaduro, eran las decisiones infantiles que tomabas en situaciones de seriedad.
Así se sentía Quinn, inmadura, incapaz de hacer las cosas bien por ella misma y por Rachel por culpa de su miedo al rechazo.
Al final del día era ella quien tomaba sus propias decisiones.
No decirle al resto su situación.
No utilizar su dinero ahorrado para hacerse exámenes médicos en vez de largarse con Puck.
No pedirle a Rachel que fuera su novia.
Quizás habría muchos mas No y ella ni siquiera los había notado, estaba esperando que Rachel se acostumbrada al igual que ella, a esconderse, a omitir detalles, a no ser sincera, etc.
-¡Quinnie! – Se sobresaltó cuando su amiga le apretó la mano y se levanto sorpresivamente, incitándola a levantarse con ella.
Habían estado mucho tiempo ahí, ni siquiera habían visto el GPS, o ella no lo había visto, porque Britt lo tenía en sus manos y apuntaba al puntito rojo que se movía en ese momento en la pantalla.
-Oh dios, oh dios, oh dios – Quinn se movía nerviosa, no pudieron evitar el entusiasmo durante algunos segundos.
El auto de Holly no parecía ir rápido, pero si querían alcanzarla se tenían que mover ahora.
-¡Se dirige al Oeste! ¡Se va al Oeste Quinnie! – Gritaba Britt eufórica apuntando la pantalla.
-Bee, sabemos que hacer, vamos a tomar un autobús que vaya por el mismo destino, si nos desviamos mucho tomamos otro hasta que demos con ella, no importa la demora solo llegar a donde esta ella ¿de acuerdo? – Britt asentía a todo lo que decía Quinn. Tomaron rápidamente sus pequeñas pertenencias y corrieron rápido a tomar el primer bus en la 108th St.
Con rapidez se subieron al autobús correspondiente y se sentaron en los últimos asientos del mismo.
-Burns St. – Quinn revisaba el punto exacto en que iba Holly – creo que se dirige a… Forrest Hills Gardens, Britt esto queda justo a tres minutos, ¡vive a tres minutos del banco! – Dijo frunciendo el ceño, iban a tener que ir a los mejores barrios de Queens. Era de suponer teniendo en cuenta la situación económica de Holly.
-No pasaremos desapercibidas ahí – Le susurró con temor Britt.
-Tu si pasaras desapercibida, yo no – Quinn se rasco la cabeza tratando de pensar en que debían hacer, mientras se acercaba la hora en que tenían que bajar.
-Quizás me podrías esperar en Burns Street, yo iré a sacar fotos y juntas las revisamos esta noche…
-Creo que esa es la solución – Quinn se lamentaba internamente por no poder hacer más que esperar – Quizás mañana Kurt pueda cambiar de nuevo mi atuendo – Agrego encogiéndose de hombros.
Britt le sonrió para tranquilizarla, el chofer las vio con curiosidad al verlas bajar tan deprisa a solo dos calles de donde habían tomado el autobús.
Holly en ese momento se detenía en un barrio al que las chicas jamás habían ido, se bajaba de su hermoso auto junto a su acompañante y se dirigía a pasar una tranquila tarde en su lujosa mansión.
Las chicas ajustaban los últimos detalles y procedían a hacer lo planteado, Quinn esperaría en una esquina, en la intersección de Burns St. con la 71th St., entristecida por tener que quedarse ahí, pero por el bien de la misión tenía que hacerlo.
Britt le hizo un gesto con la mano a Quinn a modo de despedida y avanzó caminando hacia su destino, Quinn la miro una última vez, fijándose en el porte y elegancia que transmitía su amiga, sonrió al darse cuenta de que Britt quizás un día perteneció a la misma clase social de todas esas personas que Vivian en Forrest Hills Garden, quizás no… pero por cómo se comportaba su amiga una buena educación tuvo que haber tenido.
Estuvo esperando treinta minutos en la misma esquina, ya comenzaba a hacer frio, menos mal habían decidido abrigarse más, pero aun así el viento se colaba por el abrigo y hacía sentir escalofríos a Quinn.
Estaba inquieta, no le gustaba quedarse mucho tiempo en el mismo lugar, y hasta ahora lo había tenido que hacer más de lo que ella podía soportar.
Su cuerpo tomo posición de alerta cuando vio a Britt acercarse, abrazándose a si misma por el mismo frio que atacaba a Quinn.
Cuando se acerco lo suficiente Quinn se adelanto a su amiga.
-¿La viste? ¿Vive en ese lugar? – Preguntaba Quinn con impaciencia.
Britt asintió fervientemente con su cabeza – Vive en una casa enorme – Extendió sus manos exagerando el significado de lo que decía – Es hermosa Quinnie, nunca había visto casas tan hermosas – Quinn abría los ojos al máximo, ella también quería ver esa casa hermosa.
-Wow – Fue lo único que dijo Quinn antes de que Britt siguiera hablando.
-Estaba de nuevo con el señor, el que vimos el otro día, ¿recuerdas? – Quinn asintió – Creo que es su esposo – Dijo haciendo una mueca, la misma que hizo Quinn – hasta se besaron – ambas hicieron de nuevo el mismo gesto, riendo un poco después.
-Espero que no me muestres una foto de eso - Dijo Quinn sacudiendo su cabeza por la horrible imagen mental.
-¡No! – Reía Britt – Le saque una foto pero… prometo no mostrártela – Termino de decir sonriendo.
-Perfecto, creo que es momento de irnos, ya se deben preguntar dónde estamos.
-¿No íbamos a comprar unas pizzas? – Pregunto Britt sobándose el área del estomago. Ambas tenían hambre, era tarde y no habían comido lo suficiente.
Britt le entregaba la cámara fotográfica.
-Podemos comprar en el lugar más cercano al almacén – Dijo Quinn mientras guardaba la cámara fotográfica en su pequeño bolso.
-O podemos ir a la pizzería que hay una calle más al sur – Quinn solo asintió conforme, no quería tener que tomar tantos autobuses.
Caminaron un poco hasta llegar a la dichosa pizzería, pidieron algunas grandes para todos y una vegetariana más pequeña para Rachel.
Cuando tuvieron listo su pedida, veinte minutos después volvieron a la parada de autobús que las llevaría de vuelta a su "hogar".
Había sido un día terrible de investigación para Quinn y uno agradable para Britt, pero daba igual si tenían resultados del mismo, eso lo sabrían unas horas más tarde.
Mientras iban en el autobús de vuelta al almacén-hogar, Britt dormitaba con la cabeza apoyada en el regazo de Quinn mientras esta miraba pensativa por la ventana.
Esa noche ella podía hacer una diferencia con respecto a su situación, tenía 23 años y no podía seguir actuando como una adolescente. Ya había vivido mucho tiempo sintiéndose incomoda con esa ropa interior y nunca había hablado de ese tema con nadie aparte de Rachel, y esta inmediatamente la había incitado a buscar ayuda, lo cual le causaba aun mas preocupación…. Por algo su chica tomaba esa actitud con ella, porque era una situación de cuidado.
Por eso en esa media hora más de viaje decidió que en unos minutos, cuando estuvieran todos abarrotados de comer tanta pizza, tomaría valor y les hablaría a todos de su condición.
No pudo evitar ruborizarse pensando en el momento.
"No es que se avergüence de mi misma… es que… bueno…" Suspiro pesadamente al tiempo que pensaba en esto. Al final Russel había conseguido que se sintiera un tanto extraña, un fenómeno frente al resto, había olvidado sus ideales, todo lo que creía de sí misma "De eso si me avergüenzo"
Eso era lo que le sucedía, se avergonzaba por comenzar a cambiar, quizás era la comodidad de estar en un lugar tan acogedor, tan lleno de cosas buenas, comodidades que nunca había tenido; agua caliente, una cama en la que podía al menos hundirse un poco, una chica que la quería tanto como ella lo hacía, amigos por montones, lealtad y comida, que si bien no era por montones, era lo justo y necesario para sentirse satisfecha, y eso era más que bueno, todo eso era más que bueno.
No quería acostumbrarse, no quería perder el norte y convertirse en alguien que no se esforzaba, tenía que enfrentarse de nuevo a la vida tal y como lo hacía antes.
"Y eso voy a hacer" Se dijo Quinn antes de despertar a Britt para que se bajaran de una vez.
Llevaban las cajas de pizza e iban caminando en silencio, estaban por llegar al almacén y Quinn no se podía morder ni morder las uñas, por los nervios que sentía, por estar llevando esas estúpidas cajas de pizzas.
Britt no había aguantado la tentación y se devoraba un trozo de pizza a su lado despreocupadamente mientras llegaban al almacén, justo en la puerta pudo ver a Santana y Rachel esperando algo, seguramente a ellas.
Las chicas se encogían por la brisa y tenían el ceño fruncido.
-¿Se puede saber por qué demonios vienen llegando a esta hora? – Santana preguntaba con enfado en su voz.
Quinn se adelantó antes de que a Britt se le saliera lo de Holly – Estábamos comprando unas pizzas, nos ha sobrado mucho dinero de la investigación y pensamos que podríamos tener una noche tranquila de pizzas – Dijo sonriendo tontamente, levantando las cajas para mostrárselas.
-Podrían habernos dicho Quinn – Era Rachel quien hablaba ahora, acercándose a ella para terminar dándole un sentido beso en los labios – Estaba preocupada – Dijo en un susurro acariciando su mejilla.
-ESTABAMOS preocupadas – Interrumpió Santana haciendo lo mismo con su esposa.
-Bueno pero ¡Aquí estamos!... Deberíamos calentarlas porque ya se helaron – Decía Quinn refiriéndose a las pizzas, mientras seguía caminando a la entrada con Rachel aferrada a su brazo.
-¿Esta Sugar? – Preguntó Britt abrazando a Santana que tomaba las cajas por ella y las llevaba hacia adentro.
-No, dijo que tenía cosas que hacer y no iba a volver hasta el sábado – Respondió Rachel pasando por la pequeña puerta.
Si no hicieron comentarios al respecto, era porque todas sabían que no iban a averiguar nada hablando sobre el tema, Sugar era un tema importante a debatir, pero aun no era el momento para cuestionamientos.
Llegaron a las cocinas y aun no había ningún chico, lo más probable es que estuvieran en el taller, así que dejaron las pizzas en el horno calentándose. Brittany y Santana fueron a llamar al equipo mientras Quinn y Rachel ponían la mesa para todos.
No había tiempo para decirle nada a Rachel acerca de lo que iba a hacer esa noche, ya podía escuchar los pasos y el ruido que hacían los chicos dirigiéndose al comedor, seguro estaban felices por tener una noche de pizzas, ella también lo estaba a pesar de sus nervios.
Lo mismo se podía decir de Rachel, que tarareaba feliz una canción mientras le enviaba sonrisas de enamorada poniendo algunos vasos de plástico en la mesa, las mismas miradas que eran respondidas por Quinn.
Rachel había estado toda la tarde pensando en cómo ayudarla, lamentablemente no había tenido éxito, ya que la única solución que encontraba era la misma que le venía repitiendo a Quinn desde que la chica le confeso de su incomodidad.
Eso no quería decir que se iba a rendir, no con Quinn…
-Wohohow – Era Finn quien entraba primero en el comedor, extendiendo sus brazos y oliendo el ambiente, esto hizo reír a las chicas y a quienes pasaban por la puerta en ese momento – De quien fue la excelente idea, podría besar a quien lo hizo – Dijo con humor Finn.
-Fue Sam – Bromeaba Santana, este solo la miro con el ceño fruncido y Finn rio por la broma.
-No fui yo – Decía Sam completamente confundido.
Todos lo miraron con la boca abierta, el chico más listo del lugar era también el más idiota, totalmente irónico.
-Ya lo… sabemos… era –Trataba de explicar Mercedes – Ahgg, olvídalo rubio, tu siéntate y disfruta de la pizza – Dijo Mercedes haciéndole un gesto con la mano para restarle importancia, cogió a Sam y lo llevo a un asiento al lado de ella. El pareció conformarse felizmente gracias a eso.
Todos se sentaron y comenzaron a servirse mientras cierta rubia se mantenía en silencio a un lado de Rachel, que hablaba con Kurt acerca de algo que ni siquiera llegaba a escuchar, solo sabía que se hablaban con entusiasmo, como si hubieran descubierto algo juntos.
Para cualquiera que los viera en ese momento, diría que eran un grupo de amigos felices, comiendo pizzas, teniendo una típica noche de jóvenes de su edad, pero para ellos no era cualquier momento, ni un día en ese almacén era cualquier momento… Se estaban convirtiendo en una familia… Santana ni siquiera atacaba a los demás como antes, sobretodo a Sam, que era con el que más tenía roces, ahora le tenía más paciencia por el simple hecho de ser parte de su "familia".
Quinn los veía a todos en silencio, con este tipo de pensamientos era más fácil entregarse a lo que estaba por venir, era el momento, justo cuando todos estaban satisfechos y aun nadie se quería levantar de la mesa, así que tomo valentía y con el rostro enrojecido se levanto de repente.
-Ejemm – Se aclaro la garganta desde su puesto, no tratando de llamar la atención, solo aclarándose – Chicos – Lo dijo tan inaudiblemente que nadie le prestó atención – Chicos – No conseguía sacar la voz, solo Rachel y Britt voltearon a verla, lo que causo aun mas nervios en ella y evito hacer contacto visual con cualquiera – ¡CHICOS!
Todos se quedaron mudos mirándola, esperando que explotara o algo por el estilo, Quinn nunca llamaba la atención así.
Se mordió las uñas y se removió un poco antes de continuar – Teng-tengo que decirles a-algo – Rachel la miro asombrada, al igual que quienes ya sabían su secreto, era obvio que iba a decírselo a todos – Es algo… es algo difícil, es algo a-acerca de quién soy.
Ahora si se gano la atención de todos.
-Quinn, ¿te paso algo malo? – Era Blaine quien le preguntaba con preocupación.
-N-No, no es eso, no es a-algo malo…creo – Dijo dudando un segundo, pero sacudió esos pensamientos inmediatamente – No es algo malo, si ustedes no lo ven así…
-Joder Quinn, ¿estás enferma? – Era Finn quien le preguntaba.
-¡No! Es algo más…
-¿Eres una ladrona? – Todos rieron por la broma de Mike.
-¡No! No me interrumpan, es algo acerca de mi cuerpo – Decía frunciendo el ceño y cruzándose de brazos como una niña pequeña enfadada.
-Chicos, esto… es serio, deberían escuchar a Quinn – Era Rachel quien tomaba su brazo, mirándola con orgullo desde donde estaba sentada. Quinn volteo a verla y vio la razón para seguir haciendo lo que hacía, quería tanto a la mujer que estaba a su lado que podría hacer esto y mucho más, iba a ser valiente por ella.
Todos dejaron de reír cuando escucharon a Rachel hablar así.
-Lo sentimos Quinn – Decía Tina, todos asentían de acuerdo con la asiática – Puedes decirnos lo que sea, jamás vamos a pensar algo malo de ti, o que haya algo malo contigo – Le decía dulcemente.
-Lo sé, pero no es algo común, es una… anomalía, pero no soy anormal – Decía negando con la cabeza – Y no lo pueden llamar cosa… – Dijo sonrojándose, todos se miraron confusos mientras Rachel se mordía el labio para no reír.
-Quinn, si no nos dices que pasa, no entendemos nada – Decía Artie uniéndose a la plática.
Suspiro pesadamente, cerró los ojos concentrándose en lo que iba a decir – Soy intersexual…
Silencio, todos guardaban silencio y se miraban sin mover siquiera sus rostros ¿Qué demonios era eso?
-Qui…
-Eso significa –Se adelanto Quinn antes de que le hicieran la ya conocida pregunta – Que nací con… con un… con un…- Se limpio la frente antes de seguir – con un pene.
Esto sí que nadie se lo esperaba, si antes había silencio, ahora hasta el sonido de las respiraciones se escuchaba, quizás ni siquiera estaban respirando.
Y no lo hacían, se habían quedado conteniendo la respiración cada uno perdidos completamente.
-E-eso – Era Blaine quien se recuperaba primero – Eres… - No se atrevía a preguntar siquiera, la situación era más delicada de lo que pensaba, miraba a Quinn y luego a Rachel sin poder entender, pero Quinn debía ser una chica, tenía la voz más dulce que había escuchado después de la de Kurt, su manera de ser, la forma de caminar, su cuerpo… todo en Quinn era muy femenino, excepto cuando jugaba, en esos momentos se comportaba como un niñito travieso – Claro que eres una chica – Dijo sonriendo mientras la miraba.
Quinn asintió soltando el aire que hasta ahora retenía.
-Entonces, eres una chica, pero naciste con un… pene – Dijo Finn intentando no mirar hacia la entrepierna de Quinn, como todos en el comedor.
Quinn asintió de nuevo, aun más tranquila por no escuchar gritos discriminadores.
-Eso no es algo normal – Decía Kurt y por la mirada que se gano del resto, se corrigió enseguida – Digo… No es algo… Oh, vamos, no es algo común, no quiero decir que Quinn sea una anormal, porque no lo eres querida, eres maravillosa tal y como eres – Decía Kurt mirándola a los ojos trasmitiéndole sinceridad – Pero es un caso distinto, eso hay que admitirlo.
Nuevamente Quinn asentía, feliz por tener una tercera aprobación.
-Entonces, eres una de las nuestras – Era Mike quien le sonreía mas allá, amable como siempre – Somos un grupo de chicos con "casos distintos" –Decía enfatizando lo antes dicho por Kurt – Y tú no te podías escapar de ser una mas – Terminó de decir con simpleza.
Varios chicos sonrieron a Mike, había dicho lo que todos querían decir de Quinn.
-No tienes porque esconderte con nosotros rubia – Era Mercedes hablando, y a este punto Quinn ya tenía los ojos acuosos – ¡Eres increíble! Desde el día en que te conocí supe que eras alguien especial, por tu personalidad, por ser tan amable, dulce y solidaria.
Quinn comenzaba a sollozar ganándose miradas de tristeza, Rachel la tiro hacia ella abrazándola para reconfortarla.
-Fue una difícil decisión que Quinn les dijera chicos – Decía Rachel acariciando la cabeza de Quinn que se escondía en su cuello.
-Lo sabemos Rach, pero no tenía que ser difícil, no costo tanto, ¿verdad Quinn? – Dijo Finn levantándose para acercarse a ella. Vio como Quinn asentía aun con la cabeza en el cuello de su chica.
El chico se acerco y miro a Rachel para que la dejara hacer lo siguiente, Rachel entendió y separo un poco a Quinn, así este se acerco a la chica y la abrazo sentidamente.
Todos se fueron levantando del asiento para repetir lo hecho por Finn, hasta que todos se habían acercado lo suficiente para terminar dándose un abrazo grupal, pasando a las sonrisas y luego a las risas mientras acorralaban a Quinn en el centro entre todos los brazos, Quinn termino riendo también con lagrimas aun en sus ojos.
Cuando todos se fueron dispersando decidieron que era suficiente emoción para el día de hoy, así que se fueron todos directos a las camas, ya habría tiempo de ordenar al día siguiente el desastre que hicieron con tantas pizzas.
Así que se encaminaron a los cuartos, excepto Britt y Quinn, que sabían lo que tenían que hacer en ese momento, y esto sí que no podía esperar.
Eran las 11 p.m.
Estaban frente al mismo computador que utilizaron el día anterior para hacer la investigación, pero en ese momento tenían pruebas fotográficas para sacar algunas conclusiones y después investigar.
Britt pasaba una a una las fotos;
La casa de Holly, el auto de Holly, Holly en la cocina bebiendo agua, fotos a un gato que pasaba por la calle, una mariposa volando, Holly saliendo de la casa para recoger el correo, un hombre saliendo hasta la puerta para esperar a su supuesta novia, un acercamiento para ver al hombre aun mejor, el hombre besando a Holly (lamentablemente Britt olvido donde estaba esa foto y Quinn la termino viendo igual), ambos entrando en la casa, Holly asomándose por una ventana para activar la alarma del auto que olvido activar antes.
Las siguientes eran más detalladas, como la patente del auto, el buzón del correo (que curiosamente no tenía el nombre de la familia), el comedor de Holly, que se veía a través de una de las ventanas, y una ardilla que se encontraba arriba de un árbol.
-Entonces Holly tiene novio… - Empezaba a decir Quinn – Ese debería ser también un objetivo, y muy importante porque debe trabajar en el banco… por eso los vimos salir juntos de allí.
-Lo extraño es que ya tenemos los nombres de todos los que trabajan en el banco, ese hombre no está en la lista.
-Mm, creo que le tendremos que pedir ayuda a Sam para saber quién es ese hombre, ni siquiera sabemos su nombre… - Quinn seguía mirando la foto del hombre apoyado en la puerta de la casa, era un hombre de rostro alargado, con ojos expresivos pero algo ciertamente sarcástico en ellos, como si esperara que los demás hicieran alguna estupidez, no era demasiado alto, incluso Holly le sacaba unos centímetros de mas usando tacones, era delgado y de cabello castaño, corto y perfectamente ordenado.
-Entonces no hay mucho que podamos hacer, es Sam quien debería averiguar a partir de la patente del auto y la foto de este señor – Termino de decir Britt mientras alejaba de la pantalla para reposar su espalda en el respaldo de la silla.
Quinn se rasco la cabeza por la curiosidad que sentía, estaba impaciente por conocer más… definitivamente ese hombre era alguien importante, quizás podía ser la llave para entrar en el banco.
Iba a ser un trabajo difícil actuar frente a alguno de ellos para ganar su confianza, y sinceramente Quinn creía que ni ella ni Britt iban a conseguir algo así, eso le hacía pensar que al estar todos los chicos ocupados en sus asuntos, iban a necesitar a alguien más en la misión.
Pero eso era el pensamiento para otro momento, por los bostezos de Britt supo que era mejor dejarlo hasta ahí, ya en la mañana hablarían con Sam.
Así que decidieron salir de ahí e ir rápidamente a los cuartos.
Cuando Quinn entro a la habitación que compartía con Rachel, la encontró ordenando la ropa de Quinn que estaba sobre la cómoda.
-No tenías que hacer eso, ya la iba a ordenar yo en un rato mas – Le dijo Quinn a su chica, que miro hacia atrás cuando sintió un abrazo por la espalda.
-Debes estar cansada – beso suavemente los labios de Quinn para después seguir con su trabajo.
-Un poco, pero tú también…
-No lo creas, trabajar en el taller es más bien anti estresante – Termino de acomodar la ultima prenda de ropa y se volteo para besar mejor a Quinn, la extrañaba durante todo el día – Me alegra que se lo hayas dicho a los demás… ahora solo tienes que ponerte cómoda – Le dijo mirando hacia abajo tratando de hacerle entender.
-Eso hare, tu espérame aquí mientras me voy a cambiar todo – Tomo un par de cosas de la cómoda y se fue al cuarto de baño a cambiarse.
Definitivamente se sentía mejor caminar por esos pasillos sin miedo a que algún amigo la viera sin su ropa interior de compresión.
Quizás hasta podría considerar andar sin ellos cuando estaba en las calles, al fin y al cabo lo más importante era lo que pensaran los chicos y no el resto del mundo.
Se devolvió feliz a la habitación, adoraba el momento de irse a dormir porque podía tener tiempo para Rachel.
-¡Listo! – exclamo entrando a la habitación.
Rachel se acercó a abrazarla y la llevo directo a la cama, donde se refugiaron entre las sabanas.
-Me sorprendiste hoy – Le decía Rachel aferrada a su cintura.
-No te lo pude decir antes, no hubo tiempo
-Lo sé, no me molesto no saberlo, lo único importante es que ahora te sientas mejor – Dijo Rachel mirándola a los ojos.
Quinn asintió – Estoy pensando en… dejar de usarlos, incluso cuando salga del almacén.
Rachel ahora si se veía sorprendida - ¡Quinn! Eso es fantástico – Dijo con entusiasmo.
Quinn sonrió feliz, madurar al final le estaba trayendo solo cosas positivas.
-Lo sé, no veo el caso de usarlos si quienes me importan me aceptan así – bostezo suavemente mientras se refregaba los ojos. Rachel la miro con ternura.
-Si tienes sueño puedes dormir amor – Dijo acariciando su estomago.
-Quiero seguir hablado contigo – Dijo con pesar, estúpido sueño, le quitaba tiempo con su Rae.
-Yo también, apenas tenemos tiempo para estar juntar – suspiro – pero tienes que dormir bien, mañana tienes que salir de nuevo temprano.
-Oh, lo había olvidado – sonrió adormecida – mañana no saldremos en la mañana, tenemos que pedirle ayuda a Sam, así que pasaremos algunas horas más aquí.
-Entonces podemos levantarnos un poquito más tarde – Dijo con picardía acercándose a Quinn para besarle el cuello, que causo una risita en Quinn.
-Creo que… podríamos… Rae – No podía hablar bien mientras Rachel seguía besándola así, por todo el cuello y pasando a los labios – Mm.
Se siguieron besando y Quinn se aferro aun mas a Rachel, tenía una necesidad por sentirla más cerca, sentir como sus piernas se entrelazaban, como Rachel le acariciaba la espalda mientras seguían besándose, despertaba cosas en ella, hasta ahora era un sector inexplorado, pero tenía ganas de descubrir aun mas.
Gimió al sentir como Rachel le frotaba la pierna con la suya, inconscientemente la chica rosaba partes de ella que nadie había tocado antes.
Rachel se sorprendió por ver como Quinn se entregaba de a poco, así que siguió con su cometido.
De a poco Rachel paso la mano que tenía en la espalda de Quinn hacia el frente, para acariciar el vientre de Quinn, que con la respiración entrecortada se estremeció, se separo un poco de Rachel y abrió los ojos viendo directamente a su chica, esta tenia las pupilas dilatadas, había fuego en su mirada.
Se quedaron mirando unos segundos, examinándose, estudiándose antes de seguir besándose, entendiendo que era un buen momento para pasar quizás a un nivel mas.
Quinn tímidamente dejo viajar una mano por la cintura de Rachel, causándole espasmos a su chica por la delicadeza de su tacto, no quería ir demasiado lejos por miedo a que Rachel pensara que se estaba propasando con ella, pero cuando sintió a Rachel bajar aun mas su mano hacia el sur de su cuerpo, se le corto la respiración, Rachel quería esto, quería ser tocada y quería tocar.
No sabía si estaba lista para una primera vez, ni siquiera sabía si estaba segura de estar lista para pasar a ese nivel, tocarse…
Se dejo llevar porque se sentía bien, Rachel acariciando cerca de su miembro, era electrizante, y ella no pudo evitar llevar una mano hacia arriba mientras besaba desesperadamente a Rachel.
Se acerco peligrosamente al pecho de Rachel y cuando estuvo a punto de llegar, Rachel hizo un movimiento para tomar su mano y llevarla aun más arriba, haciendo gemir a ambas.
Rachel estaba sin sujetador y estaba haciendo a Quinn endurecerse peligrosamente, era piel increíblemente suave, el tamaño perfecto para la palma de su mano.
Masajeo el pecho de Rachel torpemente, pero suave para no hacerle daño, se detenía en el pezón para tocarlo sobre la tela, estaba duro.
Seguían con los ojos cerrados y los labios unidos pero sin movimiento en ellos.
Rachel volvió a poner su mano libre en el vientre de Quinn, podía percibir el miembro endurecido de esta aun sin tocarlo aun, no quería dejar más tiempo, así que dirigió su mano aun más abajo y al fin lo sintió.
De nuevo se alejaron y se vieron a los ojos, Rachel tomo su pene y la hizo sentir escalofríos, soltó suspiros entrecortados de alivio, necesitaba esa fricción, se sentía jodidamente bien ser tocada ahí, y que fuera Rachel quien la tocara era un plus increíble en la situación.
-R-Rae – Gimió y apretó los ojos sintiendo a Rachel sobar suavemente su miembro a través de la tela, ya no podía mover su mano por el pecho de Rachel, se había quedado inmóvil dejándose tocar.
Rachel se relamía los labios con el rostro enrojecido por la excitación, necesitaba a Quinn dentro de ella, pero sabía que no era el momento, y viendo a Quinn disfrutar así era casi tan placentero como hacer el amor.
Seguía frotando el miembro causando gemidos entrecortados en Quinn, ahora si su chica estaba completamente erecta en su mano, así que sin previo aviso tiro del elástico del pijama junto con el bóxer hacia abajo, Quinn abrió de nuevo los ojos sorprendida, un poco ruborizada por quedar en evidencia ante Rachel. Tuvo el instinto de cubrirse, pero Rachel fue más rápida y tomo su miembro antes de que pudiera hacer cualquier cosa y la masturbo con firmeza.
Sentía que estaba llegando a un límite, como si fuera a explotar por dentro.
Mas de alguna vez había explorado su propio cuerpo y se había masturbado, pero esto se sentía totalmente diferente, la rapidez con que Rachel al tocaba no dejaba tiempo a permitirse detenerse antes de llegar a un orgasmo, no dejaba tiempo a pensar en cosas horrendas para evitar el momento culmine.
Y así fue como no pudo evitar gemir fuerte cuando se sorprendió por su propio éxtasis, ensuciando a Rachel, que por instinto se hizo hacia atrás, pero no se salvo de ensuciarse un poco con la esencia de Quinn.
Era un desastre, ni siquiera recordó que las personas con miembro masculino eyaculaban.
-Oh – Quinn recuperaba su respiración mientras Rachel quitaba la mano de ella y se veía a sí misma – Dios, lo siento, lo siento – Quinn se llevo las manos a la cara avergonzada.
-No, no Quinn – Intentaba quitar las manos de la cara de Quinn, pero la chica las retenía allí con fuerza – Quinn, mírame amor, es normal, esto podía pasar – Se rindió en su objetivo de quitarle las manos de la cara y acaricio con cariño el cabello de Quinn.
-No pude detenerme Rae – Dijo negando con la cabeza – no sabía cómo.
-Mi amor, no quería que te detuvieras, y-yo sabía lo que iba a pasar, no hay nada de malo en ello – Le aseguraba a su chica mientras se reincorporaba en la cama para limpiar el desastre, tendría que cambiarse y cambiar las sabanas.
-Es horrible – Dijo sacando las manos de su rostro lentamente mientras miraba el regazo de Rachel.
-No es horrible, ¿me oyes? Es algo normal, no tiene porque ser algo malo porque así es la naturaleza, no te puedes avergonzar de algo natural – Trataba de convencerla mientras se quitaba la ropa frente a Quinn, que se olvidaba un poco del asunto al ver a Rachel sin sujetador frente a ella.
Cuando su chica quedo solo en bragas la miro detenidamente y Rachel el sonrió haciéndola sonreír también, no sentía excitación, solo estaba maravillada por ver a una criatura tan bella.
Reacciono y salió de la cama para ayudar a cambiar la cama, se había olvidado de repente de su vergüenza y miraba de vez en cuando hacia Rachel que la pillaba observándola y terminaba riendo, haciendo reír también a Quinn.
Felices se dejaron caer en la cama con sabanas nuevas, Quinn volvió a su estado ruborizado pero no dijo nada, Rachel tampoco lo hizo, había sido un momento especial a pesar de todo y no querían romperlo con palabras que estaban demás.
Así fue como se regalaron los últimos mimos antes de caer dormidas profundamente, con una sonrisa en sus rostros.
N/A
Hola.
Ha pasado una semana y unos días creo, desde la última vez que actualice.
Pero estoy segura de que me van a amar cuando les entregue la siguiente información;
Www flickr com photos b-aldisteps
(En los espacios van estos signos en este orden . . / /)
Es mi flickr y bueno… no lo revisen mucho jaja, solo las primeras cuatro imágenes, en ellas estuve trabajando y por eso me tarde.
Además aquí están las fechas exactas de la historia;
25 de Septiembre 2012, Echan a Quinn de su casa - conoce a las chicas.
26 de Septiembre, le hacen la primera prueba
27 de Septiembre, le hacen la segunda prueba
02 de Octubre 2012, se van del refugio y hacen el primer robo
15 de Octubre, le cuentan a Quinn del robo y Quinn habla de su habilidad con Rachel.
16 de Octubre, Quinn conoce al equipo.
22 de Octubre, Quinn demuestra su habilidad, masaje de Rachel.
25 de Octubre, Charla con Santana
26 de Octubre, Escenarios, transformación de Quinn y Britt
27 de Octubre, Sugar les da los artículos de espionaje.
30 de Octubre, Día en que ven a Holly.
31 de Octubre, Siguiendo a Holly, ñiqui-ñiqui con Rachel.
Espero que hayan disfrutado del Cap. Gracias por los RW, Follows, Favs, Visitors.
Saludos mis queridos Visitors
