Por si lo olvidaron, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia es de Christie Hart, yo solo traduzco.

Una vez más me acompaña mi querida amiga y Beta Erica Castelo, gracias por seguir apoyándome.


PARTE II: Paloma

Capítulo 11

El siguiente lunes, cuando ve al príncipe, Bella está hundida hasta los codos en burbujas. Esta vez, él no está solo sino acompañado con su hermano, Alec, que como siempre, es bullicioso y alegre. Le da frecuentes codazos a Edward durante su caminata, lo que le merece un brusco empujón. Bella se encuentra usando una mano cubierta de espuma para sofocar su risa, pero el sonido todavía es escuchado por los dos príncipes.

"Una vez más digo que el aire está demasiado frío para que estés trabajando mientras estás empapada, Bella," Alec le habla cuando los hermanos se acercan, "No es de extrañar que estés enferma."

"Esto no es problema para mí, señor," Bella responde con una sonrisa.

Alec se ríe, "Me temo que los gases del jabón se te han ido a la cabeza."

"Está no sería la primera vez que he visto a Sola Bella intoxicada," Edward reflexiona.

La boca de Bella se abre por la sorpresa, "Yo, um, mi intención era disculparme por eso, su alteza."

"No tienes que hacer tal cosa," Edward se encoje de hombros, "Me divirtió."

"¿Sola Bella? ¿Su alteza?" Alec los mira a los dos, "¿Por qué ser tan formales entre amigos? ¿Y por qué apenas ahora me estoy enterando de la intoxicación de Bella? Imagino que fue bastante entretenido. Tal vez un día-,"

"Tendrás que perdonar a mi hermano, Sola Bella," Edward lo interrumpe, "Su habla constante va de la mano con su impropiedad."

"Por el contrario, alteza, me gustaría que también me llamara Bella," le dice con timidez.

"Muy bien," la sonrisa de Edward es casi imperceptible, "Bella."

"¿Te escucho holgazaneando?" La señora Pope cacarea antes de dar vuelta a la esquina. "¡Te he advertido que no desperdicies mi tiempo!"

Los ojos de Bella se abren cuando la vil mujer da la vuelta, con el bastón en la mano, preparada para golpear. Lo único que la detiene de golpear los tobillos de Bella es ver al príncipe heredero y al príncipe más joven. En seguida, le truena todo al hacer una reverencia.

"Mis disculpas por interrumpir, su alteza," la señor Pope dice en un tono escalofriantemente dulce, "No sabía que la muchacha estaba hablando con ustedes."

"Sí, gobernanta Pope, tendrá que excusarla," Edward se dirige a la vieja, "Y también permitirle cambiarse de ropa. Estas son condiciones difícilmente saludables para trabajar. ¿No hay una fregona que pueda usar?"

"Me temo que no a la mano," la señora Pope responde, "Mis disculpas, señor."

"Debe enviar una orden para más suministros. También, vea que Sola Bella se ponga algo seco," Edward sugiere antes de tirar de Alec detrás de él, "Nos despedimos de ustedes, damas."

"Sus altezas," Bella y la señora Pope dicen a dúo.

Bella está esperando el fuerte golpe que la gobernanta Pope descarga en su tobillo. Aun así, sigue siendo increíblemente doloroso y provoca un grito en Bella. Retira sus pies, esperando eliminar el acceso a la mujer, pero la vieja bruja simplemente golpea su brazo. Bella no sabe cuánto tiempo más puede mantener su control debido a la ira hirviendo en su interior, pero imagina que no será mucho tiempo antes de que envíe a la mujer volando hacia el muro contrario.

"No recibirás pago hoy," la señora Pope le dice, "No te pago para que te prostituyas con los muchachos Cullen."

Oír eso impulsa a Bella a ponerse de pie, "Con todo respeto, usted no es quién me paga en lo absoluto. Soy empleada de los Cullen."

"¿Y a quién crees que escucharán si presentamos ante ellos tus indiscreciones?" La señora Pope pregunta, "¿A la puta que ha estado aquí por un mes, o la empleada de confianza por treinta años?"

Bella se muerde la lengua, al reconocer la verdad en las palabras del viejo dragón. Se vuelve a poner en cuclillas y coge su herramienta para fregar, ignorando el hormigueo de su piel y la amenazante oscuridad en sus ojos. Después de un empujón como advertencia final con la punta de su bastón, la gobernanta Pope se marcha cojeando, dejando a Bella para terminar su tarea. Le toma otras dos horas completar todos los escalones en el ala este del castillo, y para cuando Bella se dirige a las duchas, el frío le llega hasta los huesos.

Desafortunadamente, aunque no tiene que presentarse frente a la familia real, sí tiene unas cuantas obligaciones más durante el día. En menos de una hora se reunirá con Charlotte para otra lección de baile, y luego tiene una reunión general lunella durante la noche. Bella está nerviosa por los dos encuentros.

Charlotte no parece ser tan cruel como alguna vez lo pensó, pero Bella todavía no se siente completamente relajada en su presencia. La princesa no tiene la misma aura atrayente que Alec posee, ni el temperamento cordial de Edward. Es más fría que la glacial brisa que sopla periódicamente por los pasillos del castillo, con periodos intermitentes de calidez. Todos los demás momentos están llenos de aire tibio—ni placentero ni desagradable.

Las reuniones lunella son otra cosa totalmente. Aunque la mayoría de los miembros la trata con amabilidad, aún está la pareja que está insatisfecha con su presencia. Tyler deja en claro su desprecio por Bella, sin perder nunca el momento de hablarle como a una niña para explicarle algunos conceptos, o cuestionar su lealtad. Lucy, por otro lado, muestra su rechazo en silencio. Ignora a Bella siempre que se dirigen a ella y frunce el ceño cuando Bella es el centro de atención.

Bella suspira al entrar en el salón. Enfrentará una obligación a la vez. Hablando de obligaciones, Charlotte está totalmente preparada para su lección para cuando Bella llega. Vestida en una reluciente túnica de un intenso color púrpura, y mallas de seda blanca, Charlotte interpreta muy bien el papel de realeza.

"Su alteza, usted es una jovencita deslumbrante," Bella dice sinceramente.

Charlotte frunce el ceño antes de aceptar su cumplido, "Gracias."

A Bella le confunde el por qué un cumplido molestaría a Charlotte, pero no opina. Inicia su lección, dirigiendo a la princesa por una serie de estiramientos en preparación para su entrenamiento. Incluso durante los ejercicios de calentamiento, Bella se da cuenta que Charlotte está distraída. Esto se hace más evidente cuando Charlotte demanda que Bella repita las instrucciones. Bella echa un vistazo alrededor de la habitación, e intenta precisar qué está ocupando a Charlotte, pero solo se le ocurre un sospechoso: Carmen.

"Señorita, si no la ofende, me gustaría que excusara a Sola Carmen y al trovador del salón." Bella le pide, "Necesito toda su atención para la siguiente danza."

Charlotte levanta una ceja, pero asiente, "Pueden retirarse, Carmen y el trovador."

"Su madre no estará contenta de escuchar-,"

"Puedes retirarte, Carmen," Charlotte repite.

Después que los dos se han ido, Bella puede ver un cambio notable en la conducta de la princesa. Sus hombros se hunden y escucha una prolongada exhalación de aire. En su siguiente inhalación cierra brevemente los ojos, casi como si lo hiciera para recuperarse. Bella no puede evitar preguntar.

"¿Está bien, señorita?"

"¿Quién eres tú para preguntarme eso?" Charlotte le responde con brusquedad.

Bella pausa por un momento antes de responder en voz baja, "Alguien a quién le interesa preguntar, señorita."

Charlotte titubea antes de responder, "Me gustaría continuar con nuestra lección."

Bella asiente y despacio vuelve a iniciar la lección. Muy parecido al último encuentro, este continúa en silencio. Charlotte se toma las instrucciones con calma, perfeccionando las danzas después de dos ensayos. La capacidad de la mente de Charlotte es increíble. Bella no puede imaginar lo que Charlotte debe ser capaz de recordar y aplicar con su don supernatural.

Al final, las dos están brillando por el sudor. Charlotte se deja caer al suelo con su cabeza metida entre sus rodillas, y por un momento, a Bella le preocupa que la haya agotado. Se inclina hacia donde yace la princesa y escucha su respiración. Está más que aliviada cuando escucha los breves jadeos de Charlotte. Matar a la princesa significaría su muerte inminente, sin mencionar que habría fallado en su misión. No se pierde el tiempo en preguntas en lo que se refiere a la salud de los Cullen, hasta después que se presenta una cabeza en una bandeja.

"¿Cómo se siente, señorita?" Bella revisa.

"Desearía que no preguntaras eso," la voz de Charlotte se quiebra al decir eso, "Deja de preguntarme si estoy bien."

"¿Podría saber por qué le molesta la pregunta, su alteza?" Bella evalúa.

"Desprecio la falsedad," Charlotte escupe, "Si en realidad no quieres saberlo, entonces no me preguntes."

"Haré todo lo que esté en mi poder para ser lo más sincera que pueda, señorita," Bella le dice, "Estoy siendo honesta con usted."

"¿Por qué debería confiar en ti?" Charlotte se burla.

"Porque y-yo… no soy Carmen," Bella responde, "Su alteza. Ni ronero."

Charlotte se sienta para estudiar a Bella como si tratara de detectar cualquier falsedad. Bella espera que en alguna parte del color naranja en sus ojos y la calidez de su rostro, Charlotte encuentre genuino interés. No conoce a la muchacha personalmente, y no ha tenido ningún encuentro placentero con ella hasta ahora, pero puede ver más allá de su helado exterior y reconoce que una chica merecedora de bondad y amistad existe debajo.

"No sé cuándo empezó a sentir resentimiento hacia mí," susurra Charlotte, "Es cinco años mayor que yo. Nos conocíamos de algún tiempo, o al menos, yo era su conocida. Para mí, ella era mi única amiga. Entre más tiempo pasaba conmigo, más mostraba su verdadero yo. Es malvada. La gente es malvada."

Recordando a la gente de Volturia, Bella podía estar de acuerdo, "Sí, algunas veces pueden ser malvadas pero también pueden ser agradables, señorita. Nunca es demasiado tarde para ver eso. Tengo veinte años, y apenas este año acabo de hacer mis primeros amigos."

Los ojos de Charlotte se abren. "¿Estás diciendo la verdad?"

Bella asiente, "Y si me lo permitiera, estaría feliz de ser su amiga, señorita."

Charlotte arruga su nariz, "Todavía no decido si me agradas."

Bella se ríe, ni un poco ofendida, "Es lo justo, señorita. Estaré aquí para cuando lo decida."

~paloma~

Mi querida Bella,

Te envío mis más sinceras disculpas por no haberte respondido antes. La creciente violencia significa que los transportadores de correo están menos dispuestos a viajar entre los pueblos. Peter sigue insistiendo en unirse a la patrulla, y estoy aterrorizada cada vez que deja el hogar. Es casi imposible mantener a un chico de quince años en casa. Algunas veces Jasper se va a seguirlo, pero sé que si las cosas se salieran de control, ni siquiera eso ayudaría. Oh Dios, lamento descargar esto en ti. Tienes suficiente de lo que preocuparte.

Me alegra saber que estás encontrando un sitio entre los lunellas. Escúchalos, aprende de ellos, y luego guíalos. Son tus más grandes asistentes. Los dos que te desprecian te seguirán a la batalla con completa lealtad. Ten cuidado al interactuar con los Cullen; llega a conocerlos, pero permanece vigilante. Recuerda, eres un guardián.

Por último, tengo un mensaje importante para ti. Tuve una visión anoche, con el acertijo:

Bañada en verde, la más inocente de todos ellos es,

por caótica deslealtad, ella caerá.

Jasper y yo pensamos que la princesa es el centro del plan y que debes cimentar tus esfuerzos en ella. Deslealtad podría implicar que es un miembro de confianza del personal de los Cullen el que podría ser el atacante, y en lo que se refiere al tiempo en que suceda esto, todavía estamos en oscuridad. Haz lo que puedas.

Te echamos de menos. En especial Peter (Se me instruyó que añadiera esto.)

Con amor,

Alice.

"Como mencionó Alice, los ataques de los hijos del Sol se han incrementado en las últimas semanas," Eleazar habla después que Bella termina de leer su carta en voz alta, "Incluyendo la invasión de tres comunidades de los hijos de la Luna: Port Anchelus, Sattle, y Was Inchus. Ha habido un total de trece muertes, dos de los cuales eran saqueadores. Se rumora que los agresores son los mismos que atacaron L'Apush."

"¿Cuántos invasores hay ahí?" Bella pregunta.

"Había veinte cuando llegaron a L'Apush," dice Claire.

"Ahora dieciocho," Amber se rio de forma sombría.

"¿Hay algunos guardias lunella en L'Apush?" Bella indaga.

Sus dos semanas participando con los lunellas le han enseñado muchas cosas. Aprendió que los civiles se han levantado junto con los lunellas para detener los crímenes de odio y proveer asistencia a aquellos abusados por los invasores. Las patrullas tienden a ser muy peligrosas, pero afortunadamente, ninguno de los lunellas en la casa Cullen ha perdido la vida en una pelea. Sin embargo, saber que Peter está involucrado con esas patrullas deja el estómago de Bella revuelto.

"Han empezado a militarizar civiles," responde Claire.

"Deberíamos hacer lo mismo," dice Huilen, "No podemos permitir que los invasores continúen masacrando gente inocente."

"¿Cuándo fue la última vez que peleaste?" Angela se ríe.

"Eres un mozo en la cocina," añade Tia, "Tu capacidad física es cuestionable."

"Además, la princesa Bella no puede defenderse, mucho menos proteger a una comunidad," Tyler añade correspondientemente a la conversación.

"Para eso es el entrenamiento," la defiende Bree.

"¿Entrenarla? ¿Te parece que puede ser entrenada?" Tyler hace un gesto de desdén hacia Bella, "Podría hacer más con mi dedo pequeño de lo que ella podría hacer-,"

Cansada de sus constantes críticas, Bella envía a Tyler hacia el muro detrás de él con un gesto de su mano. No pone mucho esfuerzo en el empujón, pero el escape de aire es audible para el resto en la habitación. Se ve aterrorizado cuando Bella lo eleva lentamente del suelo, muy parecido a lo que le hizo al prisionero en el viaje a Cullenia.

"Te ruego me digas, ¿cuál de tus habilidades podría ayudarte en este predicamento?" Bella dice con exagerado hastío, "¿Tal vez tu invisibilidad? ¿O tal vez tu dominio de las habilidades de combate?"

"La última vez que ella hizo eso, el hombre terminó con los calzones en sus tobillos," Claire cacarea.

"Muy bien, Essa," Eleazar la reprende conteniendo una carcajada, "Bájalo."

Bella lo suelta sin más preámbulos, permitiendo que Tyler caiga estrepitosamente al suelo. Claire y Tia colocan una mano en su boca para contener sus risitas mientras que Quil tose para cubrir la suya. Bree se ríe descaradamente.

"Gracias por la caída," Tyler le dice a Bella con desdén, sus mejillas ardiendo por la vergüenza.

"No dijo que lo hiciera con delicadeza," Bella se encoge de hombros.

"Basta," Nahuel habla por primera vez en la reunión, su tono sonando rotundo, "Huilen tiene razón; tenemos que estar preparados. He estado deliberando con diferentes líderes lunella y hemos decidido reanudar el entrenamiento de combate. Los invasores tienen que ser detenidos."

"¿Qué tipo de itinerario debemos esperar?" Lucy pregunta, "Ya se está haciendo difícil para todos nosotros el reunirnos."

"Las rotaciones estarán basadas en la disponibilidad," responde Vera, "Nahuel dirigirá el entrenamiento matutino, yo lo haré durante el día, y Eleazar lo dirigirá por las noches. Queremos advertirles que en lo que están a punto de aventurarse será muy difícil. Necesitamos entrenar con más intensidad y más rápido que antes para cuando sea nuestro turno de enfrentar a los invasores, no fallaremos."

La noche siguiente, después de actuar para los Cullen, Bella deja el castillo para dirigirse a un área que está a unas yardas de la piedra uo ara. Es difícil navegar en el bosque en una noche tan oscura, pero de alguna forma se encamina hacia el claro en el que Eleazar, Amber, Makenna, Huilen y Claire esperan.

"Buenas noches," Eleazar saluda en culleniano, "Esta noche comienza la primera de muchas lecciones de entrenamiento—las que serán conducidas en su totalidad en culleniano."

"Pero-," Bella empieza a decir en vulturiano.

"Es para tu beneficio, Essa," dice Eleazar, "Te obliga a aprender. Ser incapaz de entender a tus oponentes es desventajoso. De ahora en adelante, tendrás que seguir lo mejor que puedas. Para empezar, le pido a los veteranos lunellas que le den a Essa una leve presentación de sus habilidades. Amber, puedes ir primero."

Amber da un paso al frente. Es una mujer pequeña, que es mucho más baja y delgada que Bella. Pero si Bella ha aprendido algo, es a no subestimar a la gente. Observa cómo los ojos de Amber cambian a gélido color azul, y levanta sus manos en preparación. Luego, con un rápido movimiento, dispara dos témpanos de sus manos. Los fragmentos de hielo dentado viajan hacia Bella tan rápido que solo tiene un segundo para dejarse caer en el suelo para evitarlos.

"¿Esa fue una leve presentación?" Bella chilla en volturiano.

"Lo siento, creo que no te entiendo," Amber dice alegremente en culleniano.

A continuación, Huilen da un paso al frente. Bella se pone recelosa con anticipación, esperando lo que podría lanzarle. En vez de eso, Huilen simplemente empieza a correr en su dirección. Pensando que cambiará su curso antes de colisionar con ella, Bella se queda congelada en su lugar. Sin embargo, este no es el caso. Cierra sus ojos un momento antes en espera de que su cuerpo se estrelle con el de Huilen, pero el impacto nunca llega. Experimenta una sensación extraña de hormigueo por todo su cuerpo, y una ligera falta de aliento. Cuando abre sus ojos, Huilen está de pie detrás de ella.

"¿Acabas-," Bella empieza a decir, tratando de encontrar las palabras en el lenguaje con el que no está familiarizada, "¿Acabas de correr a través de mí?"

Huilen asiente.

"Oh," Bella se sofoca, sin saber cómo reaccionar.

Makenna da un salto al frente y presenta su habilidad sin detenerse. Con una boca abierta pero fruncida, sopla una oleada de fuego que se enrosca en el aire antes de rodear su cabeza. En el momento que cierra sus labios, la oleada se detiene.

"El don de Claire es un poco más alarmante, así que te advierto," dice Eleazar, "Ella ciega a todos los que están cerca de ella."

Bella asiente y se vuelve para ver a los penetrantes ojos rojos de Claire. Poco a poco, la vista abandona a Bella… o más bien, se anula con el rojo. Es como si mirara fijamente un sol rojo, y todo lo que puede ver son sus rayos rojo sangre. El resultado es una intensa ceguera, y Bella comprende por qué una experiencia como esta podría ser alarmante. Se siente totalmente inútil sin su vista y es incapaz de moverse. El invasivo color rojo suscita un leve dolor de cabeza. Afortunadamente, después de medio minuto, Claire repliega la neblina roja.

La de Claire es la última de las habilidades en ser presentada. El resto de la noche se pasa simplemente aprendiendo secuencias de golpes y patadas. Los lunellas se alternan para trabajar con Bella para que ella pueda experimentar diferentes fuerzas y habilidades. Aunque no hacen contacto directo entre ellos, eso no los protege totalmente de sus golpes. Eleazar concluye que es mejor estar familiarizado con el dolor ahora que ser incapacitado en el campo de batalla.

Con la piel decorada con moretones y los músculos terriblemente adoloridos, Bella regresa a sus aposentos. Saca su toalla de su armario y se encamina directamente a la cámara de baño. Incapaz de soportar la suciedad del bosque en su piel y necesitando remojar sus músculos, pasa unos largos veinte minutos en las aguas burbujeantes.

Cuando se va, le atrae el sonido de voces conocidas en el pasillo. Aunque está vestida en nada más que una toalla, todavía sigue el rastro dónde sabe que Carmen y Demetri están hablando.

"Ella me va a despedir," Carmen susurra.

"Si lo hace es porque te has sentido demasiado cómoda," Demetri la regaña, "Te advertí que controlaras tu insolencia."

"¡No soy insolente!" Carmen se queja, "Esa estúpida animadora está compitiendo por mi trabajo."

"No hay forma de que consiga el trabajo si lo haces correctamente," Demetri señala.

Carmen bufa, "No eres de ayuda."

Sin querer ser atrapada, Bella se apresura a su habitación. No ha pensado en quedarse con la posición de Carmen, pero con la forma en que la despreciable mucama actúa y las nuevas amenazas contra Charlotte, Bella piensa que el trabajo podría ser ventajoso. Con la nueva idea sembrada, Bella jura ganarse el favor de Charlotte.

Además, piensa, no estaría mal tener una nueva amiga.

~paloma~

"Calo, puo, atro," Eleazar grita. "¡Calo, calo, calo!"

Patada, golpe, agacharse, Bella sigue las órdenes de Eleazar en la medida de su capacidad, pero la última orden es desconocida para ella, de modo que recibe la patada de Lucy en el cuello. Bella tose al caer al suelo, agarrando su garganta. Se siente como si hubiese tragado un vaso lleno de arena y el nudo se niega a dejar sus vías respiratorias.

"Levántate," Lucy suspira.

"Dame un segundo," Bella resuella.

"¿Essa?" Eleazar se acerca, y se detiene junto a ella para verificar cómo se siente. Sus siguientes palabras son dirigidas bruscamente a Lucy, y las trasmite tan velozmente, que por poco Bella no las entiende, "No te permití dar golpes a la garganta—¿estás loca?"

"No aprenderá si la mimamos," Lucy dice con un resoplido.

"Si no puedes escuchar instrucciones, tus posibilidades de sobrevivir no serán mejor que las de ella en una batalla," Eleazar la reprende con dureza. "Cambia con Tia."

Pisoteando con inmadurez al alejarse, Lucy se dirige hacia Quil. Tia llega y ofrece su mano para ayudar a Bella a pararse. Con agradecimiento toma la mano de Tia y se vuelve a poner de pie. Eleazar le da a Bella otro minuto para sobreponerse, y luego pasa a la siguiente sección del entrenamiento.

"Los últimos cinco días fueron un medio para conseguir que se familiarizaran con los movimientos de pelea, pero la clave para el combate es que tengan el control de sus habilidades," Eleazar habla, "De modo que quiero que incorporen sus poderes en este round, usando solo el diez por ciento de fuerza. Pasaré a hablar específicamente con cada uno de ustedes."

Eleazar tiene una expresión cautelosa cuando se acerca a Tia y Bella. Las dos muchachas tienen habilidades peligrosas, siendo la de Tia creación de ácido, y la de Bella absorción. Al saber que necesitan practicar, piensa en un tipo de acuerdo.

"¿Tia, puedes controlar la acidez de tu substancia?" Eleazar pregunta.

Tia asiente, "Usaré la menos corrosiva."

"Estoy seguro que Bella preferiría que dejaras su piel intacta," Eleazar concuerda, "En cuanto a ti, Essa, voy a pedirte que expandas tus alas. Practicaré contigo tus otras habilidades individualmente."

Las dos muchachas asienten en comprensión antes de enfrentarse la una a la otra. Los nervios hormiguean en la piel de Bella cuando deja libres sus extremidades plateadas. Tia mira boquiabierta las alas de Bella, sin estar acostumbrada a verlas. Una vez que Tia se concentra de nuevo, permite que un líquido claro cubra su piel y llene las palmas de sus manos. Levanta una mano como si preguntara si Bella está lista o no. Bella no lo está, pero no demuestra su desconfianza a su oponente.

Tia ataca primero, arrojando un globo de ácido que pasa a unos centímetros del rostro de Bella para distraerla antes de darle un puñetazo en el estómago. Bella se dobla, lanzando automáticamente su ala como un mecanismo de defensa. Afortunadamente, el poder del movimiento, aunado con el tamaño del ala es suficiente para enviar volando a Tia hacia atrás. Aterriza de espalda con un ¡Ufff!

Essa, diez por ciento!" Eleazar ladra.

Bella corre hacia Tia y le tiende su mano mientras murmura una disculpa. Tia se ríe, pero en vez de aceptar el gesto, cubre la mano de Bella en una sustancia pegajosa que escoce. Bella la retira de inmediato y se sacude el líquido alarmada. El dolor no es insoportable, pero ciertamente no es agradable. Agitando una vez sus alas Bella se pone a salvo a unos metros de distancia.

Tia ataca con ganas después que se vuelve a poner de pie. Deleitándose en la expresión de disgusto de Bella, le arroja varios globos de ácido uno tras otro. Bella, para su gran sorpresa, esquiva la mayoría. Está menos impresionada, cuando no es capaz de contratacar. Lo más que logra es esconder sus alas del asalto, y esquivar y cubrirse. Aún más patético, es cuando se queda rápidamente sin aliento.

"Detente," Bella jadea, "¿Podemos detenernos?"

"No me voy a detener," dice Tia, siguiendo adelante.

"No puedo respirar," Bella levanta su mano, "Espera."

"En una verdadera pelea no recibes un descanso," Tia sacude su cabeza, y envía un puñado de ácido, justo sobre el ala de Bella.

El delator zumbido de la absorción de Bella empieza en sus oídos, al mismo tiempo que su piel cobra vida. Bella comienza a sentir pánico—Tia ha estado recurriendo a arrojar ácido, pero en el momento que trate de golpear o patear a Bella, estará en riesgo de que su habilidad, y posiblemente su vida, le sea drenada. Incapaz de conseguir que Tia se detenga con solo pedirlo, Bella hace lo único en lo que puede pensar.

Vuela.

Con un movimiento de sus alas se lanza al aire, permitiéndole atravesar el follaje de hojas encima de ella, y entrar a la fría atmosfera. Ráfagas de viento y gotas de aire golpean su rostro al impulsarse hacia arriba, alcanzando alturas que nunca antes había experimentado. Se le ocurre que esta es la primera vez, posiblemente en su vida, que de verdad ha volado sin restricciones. Un trino eufórico junto a ella desvía su atención hacia Lua, que está disfrutando el vuelo casi tanto como ella. Carcajadas de dicha pura se le escapan a Bella cuando comprende que finalmente es libre.

"Muno espera," Charlotte saluda a Bella al entrar al salón.

"Buo sera, princesa," Bella le responde en culleniano, "Si me permite hacer una petición, apreciaría enormemente si me habla en culleniano."

"Tu culleniano es pésimo," Charlotte cacarea en volturiano cuando empieza a estirarse, "No estoy muy segura de tener la paciencia para ello. ¿Recuerdas en qué resultó eso en nuestra última lección?"

Bella se contiene de rodar los ojos, recordando la forma en que Charlotte casi se cae al suelo de la risa al escuchar el intento de Bella por hablar culleniano. "Solo puedo mejorar con la práctica, alteza."

Charlotte suspira al darse la vuelta para ver a Bella. A estas alturas las dos han tenido unas cinco lecciones juntas, cada una dejando a Bella sintiéndose más cómoda con ella. Ha aprendido que la mayor parte de lo que saldrá de la boca de Charlotte va a ser directo y honesto, ya que no es costumbre de la muchacha escatimar palabras. Bella lo encuentra refrescante y práctica la misma honestidad siempre que puede. Aunque Charlotte no acostumbra gestos o palabras de afecto, Bella puede ver que le empieza a agradar a la princesa. Eso queda claro por el trato que hace con Bella.

"Voy a hablarte en culleniano," dice Charlotte, "Si tú me llamas Charlie."

"¿Perradonna, señorita?" Bella chilla.

"Me escuchaste muy bien lo que dije," Charlotte bufa, un delator indicio de que está a punto de lanzarse en una diatriba, "Si quieres ser mi amiga, entonces quiero dejar a un lado las molestas formalidades. No puedes imaginarte lo irritante que es escuchar el incesante 'su alteza' o 'señorita'. El único momento que recibo un descanso es cuando me rebajo a hablar con Alec, que es como un brioso becerro, y con Edward, a quién me gusta comparar con un gato aletargado."

Bella no puede contener la risa que sale de su boca. Está agradecida de que Carmen dejara de asistir a sus lecciones hace dos encuentros. De otra manera, no hubiese tenido el placer de escuchar que al príncipe y al príncipe heredero se les compare a animales. Bella sabe que Charlotte adora a sus hermanos, pero desde luego hay muchas bromas que ocurren entre los hermanos. Con nostalgia, recuerda las veces en que Jane y ella bromeaban juguetonamente entre ellas.

"De pronto dejaste de reírte," Charlotte pregunta, "¿Por qué?"

Bella suspira, "Me recordó cómo era con mi hermana, señorita."

"¿Tienes una hermana?" Los ojos de Charlotte se amplían con interés, "¿Cuál es su nombre? ¿Dónde está ahora?"

Bella está recelosa a responder, pero lo hace. "Su nombre es Elizabeth," dice Bella, eligiendo el segundo nombre de Jane por precaución, "Ella es dos años mayor que yo, y… ya no nos hablamos, señorita."

"Eso es horrible," murmura Charlotte, "Alec y Edward son unos asnos, pero no deseo separarme de ellos. Y si no acatas mi deseo, te lo ordenaré y ya no te hablaré en culleniano."

"Muy bien," Bella responde, feliz de que el tema se haya desviado de sí misma, "Charlie."

Charlotte sonríe genuinamente, "Eso está mejor."

La lección pasa de forma ágil, y las dos jóvenes interrumpen su actividad con charla. Aunque Charlotte accede a hablar en culleniano, le demuestra a Bella su molestia al rodar los ojos y suspirar. Adicionalmente, critica las pronunciaciones de Bella hasta el movimiento de su lengua y el tiempo que sostiene sus consonantes. Es desalentador por decir lo menos, pero Bella admite que es efectivo en ayudarla a practicar.

La siguiente mañana, Bella está tan exhausta por sus actividades que casi se queda dormida mientras limpia con un trapo las columnas de la arcada. Entre limpiar, las lecciones de danza, y la práctica de combate, solo logra dormir unas cinco horas por las noches. Ahora, Charlotte ha añadido otra tarea para que haga al mediodía, y Bella se pregunta cómo manejará sus obligaciones. Está programada para danzar para la corte por la noche, de modo que necesita descansar en algún momento.

Con movimientos largos y extendidos, Bella intenta alcanzar las telarañas que cubren la parte superior del arco. Se estira, pero la escalera en la que está solo le permite llegar a cierto punto. Después de echar una mirada a su izquierda y luego a su derecha, deja que el trapo flote de su mano y levite hacia la esquina que está fuera de su alcance. Ondea su mano para un lado y para el otro para dirigirlo, feliz de que sus poderes le den esa ventaja. De alguna forma, incluso consigue ir más rápido de lo que lo había hecho con su propia mano y cubre una cantidad impresionante de espacio en el tiempo que se le da.

"Te atrapé," Bree dice con una risita.

Sorprendida por la repentina llegada de Bree, Bella pierde concentración, y el trapo cae al suelo.

"Estoy matando dos pájaros de una pedrada," dice Bella, disculpándose mentalmente con Lua por la expresión. Se asegurará de llevar una pieza extra de pan para su mascota. "Estoy terminando mis tareas y practicando mi control. Eleazar estaría complacido."

"Hablando de él," Bree cambia de tema, "En realidad, él es la razón por la que vine. Tengo que avisarte que esta noche será nuestra primera batalla de práctica."

Bella traga, llenándose ya de aprensión. La última semana de intenso entrenamiento le había enseñado cosas que nunca creyó que aprendería, pero definitivamente no la habían hecho una luchadora experta. ¿Cómo entonces, pretendía superar una práctica con todos los lunellas? Es más, Bella todavía no había trabajado con Angela y Tyler, así que no estaba bien familiarizada con sus habilidades. No le gustaba lo impredecible que se sentía este arreglo.

"Oye," Bree llama su atención, "Estarás bien. Trata de llegar a la reunión unos minutos antes, ¿está bien?"

"Voy a presentarme ante la corte esta noche," Bella sacude su cabeza, "Pero haré todo lo que pueda."

Por más que lo intenta, Bella no puede desechar los pensamientos negativos de su mente. ¿Qué pasa si falla miserablemente? Apenas si ha logrado sobrevivir en sus combates uno a uno, y cree que es porque sus compañeros fueron clementes con ella. Esta noche, enfrentará a los catorce lunellas, Bella sabe que su desempeño no será muy bueno. El sudor cubre sus palmas al pensar en pelear contra todos los luchadores experimentados.

Como si Lua pudiera escuchar sus pensamientos (algunas veces Bella está convencida que puede), vuela para descender en el hombro de Bella. Bella lamenta no poder pasar mucho tiempo jugando o interactuando con su compinche que cambia de forma, pero los días no lo permiten. Por las noches, cuando los dos se reúnen de nuevo, Lua le muestra a su dueña todas sus aventuras como pájaro a través de un flujo constante de imágenes. Es con esas imágenes que Bella se queda dormida.

Ahora también les da la bienvenida, usando la vista de pájaro de Lua de Cullenia para aprender los puntos de referencia al mismo tiempo que también termina sus tareas a tiempo para su encuentro del mediodía con Charlotte. Le da un beso a Lua antes de enviarla a explorar de nuevo, y le promete llevarle un pedazo de fruta como recompensa por su dulzura. El pájaro trina alegremente, una señal de que comprende la promesa.

Cuando el reloj marca quince minutos para el mediodía, Bella baja de su posición en la escalera y mete apresuradamente sus implementos de limpieza en su lugar correspondiente. La campana suena una vez más quince minutos después, justo cuando Bella patina hasta detenerse frente a Charlotte.

"Sus altezas, Sola Carmen," Bella saluda formalmente con una reverencia, notando que Carmen, Alec, y Edward están cerca.

"Saludos, Bella," Alec agita su mano. Edward sonríe en saludo mientras Carmen la ignora.

Para sorpresa de Bella, Charlotte le tiende su mano expectante, esperando que Bella le dé su brazo. Bella coopera y permite que la princesa la aleje de las divertidas y confundidas miradas de la gente a sus alrededores.

"No tengo nada de gran importancia que decirte, solo quería ver a Carmen horriblemente incómoda," Charlotte admite, "Vamos a dar una vuelta."

Bella no puede contener su risita, "Muy bien, Charlie. Mientras tanto, ¿podría preguntar por qué se ha solicitado mi presencia?"

"Cada dos días, durante mis lecciones, Edward se sienta afuera de mi salón y lee cualquier aburrido pergamino que llegue a su escritorio," Charlotte empieza a decir, "Pensé que también podría ser de utilidad y enseñarte el lenguaje que estás tan ansiosa por aprender."

Bella se para en seco, "¿Le pediste que hiciera qué?"

"No tan formal ahora, ¿verdad?" Charlotte le dice de forma engreída, "Mi hermano te enseñará culleniano. Entonces tú, al menos, sonarás inteligible cuando hablemos-,"

"No puedo permitir que el príncipe heredero me enseñe culleniano," Bella susurra con fuerza, "Es algo completamente por debajo de su posición. No hay forma de que acceda a hacer tal cosa."

"Por supuesto que no ha accedido a ello, ni siquiera lo sabe aún," Charlotte se ríe de forma traviesa, justo al acercarse donde Edward, Alec y Carmen esperan, "¿Edward, querido?"

"Oh no," Alec silba, "Cualquier cosa que siga de Charlie diciendo, 'Edward, querido', nunca termina bien."

Charlotte ignora a Alec para volverse hacia su otro hermano, "Te consideras bien versado en la gramática del culleniano y su origen, ¿no es así?"

"Supongo," Edward responde con cautela.

"Entonces, ¿podrías impartir ese gran conocimiento a mi querida Bella?"

Charlotte agita sus pestañas, un movimiento del que Bella nunca ha sido testigo. De hecho es, si se atreve a decir, adorable. "Me haría muy feliz."

"Me retracto," dice Alec, "La petición parece ser muy placentera."

Bella se sonroja por toda la atención dirigida a ella. De pie junto a la puerta del salón de Charlotte y observando todo el encuentro, está una furiosa Carmen. Bella sabe que la mucama está enfurecida por la forma en que Bella se ha infiltrado en la vida de la realeza, específicamente, de la forma en que se ganado el favor de Charlotte. Bella trata de ignorar su presencia, pero Carmen no puede contenerse.

"Sus altezas, mis más sinceras disculpas," Carmen dice furiosa, "Me aseguraré que esta muchacha desvergonzada sea removida de su presencia. No tiene el juicio para darse cuenta de lo atrevido que es el pedir su tiempo."

"Carmen, ¿crees que soy idiota?" Charlotte pregunta sin ninguna variación en su voz.

"Por supuesto que no, alteza," Carmen se apresura a decir, "Simplemente pensé-,"

"Es ahí donde te equivocaste. No estás aquí para pensar, y desde luego no estás aquí para pensar por mí. Si le pido al príncipe Edward algo, mi petición es entre mi persona y él," Charlotte dice con calma.

"M-mis más sinceras disculpas, señorita," Carmen susurra, llena de vergüenza.

"Ve que esto no pase de nuevo. Espérame en mi salón," Charlotte la despide antes de volverse hacia Edward, "¿Me harás ese favor?"

"Cualquier cosa por ti, querida hermana," Edward asiente, "Será mejor que empieces tu lección ahora antes de que el maestro te reprenda."

"No se atrevería," Charlotte resopla al marcharse dando zancadas. Alec da una risita divertida al mismo tiempo que asiente en despedida, y se va en la dirección opuesta.

Bella se queda a solas con el príncipe heredero, un rubor encendido permanente en sus mejillas. Sin saber qué debería hacer, se inclina en una reverencia y espera una orden que venga de él. Pasa alrededor de un minuto, y cuando sus rodillas tiemblan, se siente molesta con el hombre. ¿Qué podría estar esperando para abordarla? ¿Qué pasa si se fue? Tal vez encontró tan absurda la petición de Charlotte que simplemente se fue. Bella no puede culparlo, pero eso no significa que no esté molesta. Aunque es increíblemente irrespetuoso levantar la vista de una reverencia, echa un vistazo hacia arriba para ver si Edward todavía está presente. Ciertamente, sigue ahí. El único cambio en su posición ha sido el arco en su ceja derecha, y la curva en un lado de su boca.

"Sabía que no podrías resistirte a mirar," dice Edward, el humor presente en su voz, "Aunque debo reconocer tu resistencia."

"Si es mi posición baja lo que le complace, entonces me gustaría recordarle que soy una sirvienta en su corte. No necesita rebajarme más, príncipe Edward," dice con los dientes apretados.

"Fuiste tú quién eligió hacer reverencia, Bella," Edward le recuerda.

Bella toma eso como su permiso para ponerse de pie y enderezarse. Sus rodillas están adoloridas por el esfuerzo, y su ego está ciertamente lastimado. La incomodidad puede hacer que hagas cosas extrañas.

"Muy bien, entonces," dice Edward, "¿Deberíamos iniciar nuestra lección?"

Bella asiente con timidez y se acerca a donde Edward ha tomado asiento en la banca de una arcada. Él se recarga contra el muro de ladrillo, poniéndose en una posición que sorprende a Bella. No espera verlo tan relajado cerca de ella, en especial cuando su propia figura rígida delata su incomodidad. La lección empieza con Bella practicando el alfabeto culleniano, trabándose solo en dos letras. Edward sigue adelante, pasando a las frases diarias. Al hablar, el impedimento de Bella para pronunciar las 'r' y las 'l' se hace mucho más evidente.

"Repite después de mí," le instruye Edward, "Le tima vo he ti lo vi, lo ino ria."

"La última vez que te vi," Bella repite en culleniano, "Estaba… ¿qué significa 'ria'?"

"Ebria," Edward provee.

"La última vez que te vi yo-," Bella empieza a repetir hasta que se da cuenta qué es lo que el príncipe quiere que diga. Sus mejillas se tornan a una increíble variación de rosa. Aclara su garganta, y termina sin problemas, "tuve el placer de tu compañía."

"Aunque me siento alagado, no tienes por qué sentirte avergonzada de disfrutar del licor," Edward le guiña un ojo, "Yo también disfruto de él ocasionalmente.

"Si puedo ser honesta con usted, esa fue mi primera vez," dice Bella, casi demasiado bajo para que Edward escuche; la vergüenza ha disminuido su voz.

Edward levanta sus cejas; "Entonces soportas bien el licor. Mi primera vez no fue tan digna como la tuya."

"¿A qué edad bebió por primera vez?" Bella pregunta, con demasiada curiosidad para considerar si la pregunta era apropiada o no.

"Fue hace unos diez años," Edward supone, "Así que debo haber tenido unos dieciséis años."

Los ojos de Bella se abren ligeramente, "¿Es seis años mayor que yo?"

Edward sonríe con suficiencia, "¿Te sorprende?"

"Su edad va de acuerdo a lo que aparenta, pero no había pensado que la diferencia en nuestras edades fuera demasiado grande," Bella admite.

"¿Pensaste en nuestra diferencia de edad? ¿Qué más has pensando de nosotros?" Edward pregunta con una sonrisa.

Con mejillas encendidas, Bella se da cuenta de lo que implicó. Sabe muy bien que ha pasado demasiadas noches pensando en el príncipe heredero, pero nunca fue su intención informarle de ello.

Bella pensó que había estado avergonzada luego de darse cuenta que había interactuado con el príncipe mientras estaba ebria, pero la sensación que ahora la abruma es suficiente para desear que la tierra la trague espontáneamente. Si tan solo pudiera sacar sus alas y volar de vuelta al Pylae. Obviamente, el estar encerrada por doce años en una jaula no contribuía a moldear una persona socialmente fluida, pero Bella nunca pensó que sería penosamente torpe. Lo único que la detiene de huir de la escena es Charlotte cuando sale de su salón de clases.

"¿Ha mejorado tu culleniano?" Charlotte pregunta al encontrarse con Edward y Bella, "Por supuesto, eso espero."

Bella contiene el impulso de rodar los ojos, "También lo espero, señorita. Y le agradezco cordialmente por su tiempo y esfuerzos, señor."

"Fue un placer," Edward asiente y se pone de pie.

"Bella, puedes retirarte," Charlotte le dice, "Te veré pasado mañana como a esta misma hora."

"Disfruten del resto de su día, sus altezas," Bella sonríe al hacer una reverencia.

Una vez que los dos reales dejan el sitio, Bella regresa a trabajar. Afortunadamente, solo tiene que ayudar a Claire en la cocina con algunas cargas de platos antes de que pueda escapar a su habitación. Acostada en su camastro, espera que el sueño pronto la consuma. Si se pierde en un mundo de inconsciencia, no puede sentir la ansiedad que la abruma ante el prospecto de luchar esta noche. Cuando el sueño parece eludirla, se concentra en cosas que relajan su espíritu para contrarrestar sus nervios.

Lo último en lo que piensa antes de dormir su siesta es en la sonrisa en el rostro del príncipe heredero.

~paloma~

El aire lastima cuando Bella camina por el bosque. Tiene que viajar más lejos esta noche ya que se va encontrar con el resto de los lunellas en el claro, y el hostil viento hace la caminata menos placentera que lo acostumbrado. El sentir el corazón en su garganta le hace difícil controlar su respiración, y se pregunta si al menos logrará llegar al campo de lucha. Trata de recuperar el calor de su piel al frotar vigorosamente sus brazos, pero el esfuerzo es inútil. Bella ya puede decir que la noche va a ser horrible.

Está a dos minutos de su destino cuando de pronto la derriban. Un agudo sonido de alta frecuencia suena en sus oídos, provocando un dolor tan intenso que es incapaz de orientarse. En seguida, se transforma. Sus alas brotan de su piel y las extienden en toda su envergadura para protegerse mientras logra ponerse de rodillas. Apenas puede levantar un pie cuando otra descarga la derriba.

Su control poco a poco empieza desvanecerse.

Vas a luchar… las palabras de Jane suenan en su cabeza como un estímulo.

Bella se impulsa para ponerse de pie, más rápido esta vez. Recorre con la vista el bosque a su alrededor y trata de localizar a su atacante, o más bien, dónde está Lucy. Desde luego que, el ejercicio de entrenamiento no iniciaría como era de esperarse. Eleazar aparentemente había decidido que tomar a Bella por sorpresa era el método más eficiente. Aunque podía admitir que la técnica tenía sus méritos. Bella sabía que ya había perdido mucha ventaja al haber sido sorprendida. Ha provocado que de inmediato se sienta insegura.

El sonido de trinos alerta a Bella de la llegada de Lua. El pequeño pájaro vuela sobre su dueña, desciende por un momento sobre su hombro, y luego se dirige en dirección al este del bosque, combinado con la imagen de Lucy que trasmite a la mente de Bella, señala donde está ubicado la atacante. Bella se gira a su derecha y pronto ve a Lucy detrás de un árbol. Se concentra en la figura de la chica alta y ágil, y la envía volando hacia atrás contra un árbol.

Bella puede admitir que siente cierta satisfacción de hacer eso.

La sensación le dura poco tiempo. Bella apenas ha logrado impedir el ataque de Lucy cuando Huilen sale del suelo frente a ella. La fuerza detrás de su puño al lanzarlo hacia su estómago provoca que se tambalee hacia atrás. Aun cuando Bella no pierde tiempo abalanzándose para contraatacar, simplemente pasa a través de la figura inmaterial de Huilen. La patada que él lanza hacia su torso la derriba una vez más en el suelo que se ha vuelto bastante familiar para ella. Afortunadamente, el siguiente golpe que le lanza da contra los fuertes huesos de sus alas. Duele, pero no tanto como un golpe dirigido a su piel. El golpe también sirve para recordarle que tiene extremidades que le permiten volar. Sin pensarlo dos veces, Bella se lanza hacia el cielo.

Desde su posición elevada, comprende que si toma a Huilen desprevenido, no podrá inmaterializarse lo bastante rápido para sus ataques. Varias piedras grandes que Bella ve en el suelo le proveen la munición. Una por una, lanza las rocas, aporreándolo por todas direcciones. Los primeros asaltos lo toman desprevenido, pero cuando lanza el quinto, una vez más se inmaterializa. El miedo inunda a Bella cuando se da cuenta que va a necesitar intentar otra táctica para enfrentarlo. ¿Pero qué puede hacer?

La decisión le es arrebatada cuando Angela usa su habilidad de dar saltos largos para derribar a Bella del cielo. Como si el estrellarse con el suelo no fuera suficiente para hacer resonar toda la estructura esquelética de Bella, el puñetazo de Angela dirigido inmediatamente a su rostro hace que sus huesos repiqueteen. El ataque no se detiene allí. Angela se intercambia con Makenna, que crea un infierno ardiente a su alrededor. Bella apenas puede ver, y mucho menos respirar.

Bella sabe que es solo un ejercicio, pero cuando se acerca su siguiente oponente, no sabe cómo sobrevivirá el encuentro. Su cuerpo se siente pesado como si estuviera a unos momentos de colapsar. La sombra de su siguiente atacante se cierne sobre ella, y para gran sorpresa de Bella, le ofrece su mano.

"Toma mi mano, Bella," dice Bree.

"Bree," Bella resuella. Quiere levantar su brazo para aceptar el gesto pero no tiene las fuerzas. Al darse cuenta lo maltrecha que está Bella, Bree inclina su alta figura para meter un brazo bajo los hombros de Bella y ayudar a la débil muchacha a ponerse de pie.

"¿Qué estás haciendo?" Eleazar aparece por detrás de la línea de árboles, "No hemos terminado."

"Hemos terminado," Bree le dice a Eleazar con voz firme.

"¿Cómo puede aprender si siempre está huyendo?" Insiste. "Conoceremos sus verdaderas habilidades cuando sea totalmente probada."

"No podemos esperar que aprenda en un mes lo que nosotros hemos aprendido en años," Bree la defiende, "Obviamente no está lista. ¡Mírala, ni siquiera puede levantarse!"

"Entonces deja que aprenda-,"

Como si unas manos retorcieran sus pulmones entre fuertes puños, el pecho de Bella se contrae. Un extraño sonido de borboteo brota de su boca seguido por un chorro de sangre.

Es imposible de expresar sus palabras sin aire en su garganta. Obstruidas respiraciones se le escapan, pero son casi inútiles ya que no está recibiendo oxígeno. Bella cierra los ojos para detener el mundo que da vueltas a su alrededor. Cree que solo será por corto tiempo, pero no abre los ojos por el resto de la noche.


Terminología

Port Anchelus, Sattle, y Was Inchus – comunidades pobladas fundamentalmente por los hijos de la Luna. Localizadas en Cullenia

Calo – patada [culleniano]

Puo – golpe [culleniano]

Atro – agacharse [culleniano]

Muno espera – Buenas noches [vulturiano]

Buo sera – Buenas noches [culleniano]

Perradonna – Disculpe [culleniano]

Le tima vo he ti lo vi, lo ino ria – La última vez que te vi, estaba ebria. [culleniano]


Pobre Bella, por todos lados la maltratan :( Es cierto que necesita entrenamiento. ¿Pero no creen que a Eleazar se le pasó un poquito la mano? Como dijo Bree, no pueden esperar que aprenda en un mes lo que ellos aprendieron en años, recordemos que Bella estuvo encerrada por doce años, sin ningún tipo de entrenamiento físico y no había hecho mucho uso de ninguna de sus habilidades, incluyendo el volar, y sin duda ellos lo saben. Mmmm… ¿y qué hay de Lucy y Tyler? La pobre tiene enemigos por donde quiera. ¿Y qué opinan de la visión de Alice? Espero recibir muchas teorías respecto a esto, ya saben que me encanta saber cómo piensan. Fueron muchas cosas las que ocurrieron en este capítulo, incluyendo ese encuentro con el príncipe Edward gracias a Charlotte, o Charlie como ahora quiere que la llame Bella. ¿A ustedes qué les gustó más de este capítulo? Espero sus comentarios, recuerden que son el pago que recibimos por el tiempo dedicado a hacer esto y la cantidad de reviews y su contenido ayuda a las autoras originales (porque están al tanto de ellos como ya se los he demostrado) a saber que sus historias gustan en otros idiomas y continúan dando permiso, al mismo tiempo que influyen en otras a que hagan lo mismo. Así que, usen el cuadrito de abajo y dejen su review :)

Gracias a quienes lo dejaron en el capítulo anterior: Kabum, DenniChavez, LicetSalvatore, Adriu, Shikara65, bbluelilas, cary, kaja0507, Jimena G, Maribel, Tata XOXO, soledadcullen, nnuma76, bellaliz, erizo ikki, Antonia, tulgarita, becky grandchester, lucila grey cullen, Aredhel Isile, Srher Evans, rjnavajas, Wawis Cullen, Roxy Sanchez, Paz, Ali-Lu Kuran Hale, lizdayanna, tahi pattz, Gabriela Cullen, Techu, lagie, Manligrez, Yoliki, Kimm, solecitopucheta, jovipattinson, glow0718, Mafer, Sully YM, Pili, Pam Malfoy Black, Lady Grigori, Ericastelo, Marian24, Tary Masen Cullen, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo.

PD. Aparte de que no he tenido mucho tiempo últimamente verán que los capis son más largos por eso los he tardado más, espero que al terminar Fire & Ice pueda darles capi un poco más seguido :)