CAPÍTULO 11: VIKTOR KRUM.

Los dos nuevos amigos aceleraron el paso y entraron en el gran comedor, fueron a la mesa de Gryffindor, pero no había rastro de Hermione... y lo peor, tampoco lo había de Krum. Los dos amigos cenaron a solas, pensando sitios donde podrían estar Hermione y Krum.
Tras la cena, los dos amigos se disponían a ir a la sala común de Gryffindor cuando encontraron a Hermione llorando apoyada en una ventana...
-¿Qué te pasa?.- Se apresuró a decir Harry.
-Nada.- dijo Hermione limpiándose con la manga.
-Hermione, ¿qué es lo que te pasa? ¿Es por Ron?.- preguntó Harry.
-Es por Ron, es por Krum, ¡Es por todo!.- grito Hermione.
-Espera Hermione.- dijo Harry intentando en vano coger a Hermione...

Hermione corrió y corrió, recordando aquellas palabras de Krum... lloraba porque sabía que en cierto modo Krum llevaba razón, el año pasado le había hecho ilusiones, y ahora, ahora que Krum ha hecho todo lo posible para volver a Hogwarts y darle una gran sorpresa, ella está totalmente comprometida con alguien al que no verá durante dos meses... ¿Tal vez Krum se mereciera una oportunidad? Al fin y al cabo, ¿quién iba a enterarse?...
-¡NO!.- pensó Hermione.- ¡No puedo hacerle eso a Ron! o:p /o:p

Pero entonces volvió a pensar en las palabras que Krum le había dicho... "¿Crees que ese Ron va a serte fiel? ¿Crees que si ese mierda tiene la posibilidad de liarse con otra va a desaprovecharla?"... Entonces Hermione recordó que su puño fue a parar a la cara de Krum cuando éste dijo esas palabras.
-¡Hermione!.- dijo Keira con su dulce tono de voz.
Hermione se dio la vuelta y se quedó esperándola.
-Hermione... no se qué ha pasado con ese Krum y tampoco pretendo saberlo si no quieres contármelo... pero Harry merece una respuesta, está muy preocupado por ti.
-Tú también la mereces... al fin y al cabo, estás preocupada por Harry.- dijo Hermione sonriéndole a su nueva amiga.- Ve a buscar a Harry... Os veo en el patio.

El suelo estaba cubierto de nieve al igual que los árboles, y una fría brisa azotaba a todo lo que se ponía en su camino.
Hermione estaba sentada en uno de los bancos del patio, mientras abrazaba su propia rodilla intentando protegerse contra el frío... De pronto Harry y Keira entraron corriendo en el patio. Llegaron al banco de Hermione y se sentaron uno a cada lado.
-Veréis.- comenzó Hermione.- en cuarto curso, estuve enamorada de Krum... por supuesto, no tanto como lo estaba de otro chico.- Hermione miró a Harry con cara de complicidad.- pero lo estaba, no hay duda... Y ahora ha llegado, en el momento menos oportuno, suplicándome algo que no puedo darle, algo que ya tiene Ron... y es mi cariño. Y aunque Ron no esté aquí... pienso en él a todas horas y no puedo fallarle.- dijo con la voz temblorosa.
Entonces, Harry le cogió la mano a Hermione para tranquilizarla... y ella se estremeció y bajó la mirada.
-¿Sientes algo por Krum?.- preguntó Harry.
-Algo siento... rabia de que venga ahora.
-¿Sientes algo por Harry?.- preguntó entonces Keira sonriendo.
-Siento arrepentimiento de lo que pasó entre nosotros la primera semana.- dijo Hermione sonriendo.- aunque será un pensamiento imborrable.
Harry bajó la mirada, e intentó sonreír.
-Lo siento chicos, tengo que irme...- dijo Hermione mientras andaba rápidamente.
Keira se quedó mirando a Harry... Sabía que algo no iba bien.
-¿Harry?.- preguntó Keira.
-Si... lo siento que esté así, de veras, no sé qué me pasa.
-Pues yo creo que sí lo sé.- dijo ella levantando la cabeza al chico.
-Verás Keira... yo he querido siempre a Hermione... pero a mi me ha faltado el valor de Ron. A principios de curso me enteré de que podría haber tenido a Hermione si hubiera querido... y he sido demasiado tonto para darme cuenta por mi mismo. Sé que ahora Hermione está con Ron y es mi mejor amigo, pero aún así...
-Te entiendo.- dijo Keira tristemente.- Sé que pensaras que lo que voy a decirte es casi imposible, pero créeme, no lo es... olvídate de ella, seguro que alguien saldrá a tu encuentro, alguien que te dará todo el cariño que te mereces, alguien que hará que la recuerdes para siempre.
-Y esa eres tú.- dijo Harry.- Pero pronto te irás, y volveré a estar solo... Hermione volverá a mi memoria y será a ti a quien deberé olvidar si no quiero sufrir...
-Es duro... pero por favor, solo piensa en estos momentos... ¿Quién sabe lo que puede pasar mañana?.- dijo Keira.
-Lo sé... ¿Quién sabe incluso la tontería que puede pasar en 5 segundos?...
Harry acercó su boca a la de Keira y empezó a besarla... los dos comenzaron a acariciarse y entonces, como si de la nada hubiese aparecido, Hedwing soltó una carta y salió volando.
Harry separó sus labios de los de Keira.
-Perdón.- dijo riéndose.
-Tranquilo... tengo que irme, nos vemos luego.
Keira se marchó y Harry abrió la carta... era de Ron... "tan oportuno como siempre", pensó... había dos cartas, por lo que comenzó con la primera:

Hola Harry, ¿qué tal? Ya estamos en el castillo,
y como te prometí, te escribo ésta carta... las
alumnas de Beauxbatons son muy agradables,
de hecho ya me han buscado una novia para pasar
rápido estos dos meses que parcían inacabables
... es increíble, pero les debo mucho a éstos
franceses. Espero que me contestes pront.
Un saludo:
Neville

Vaya, pues no era de Ron... la de Ron debía ser la siguiente:
¡Harry! ¿Cómo estás? Yo no muy bien... hecho mucho de
menos a Hermione... quiero que se pasen pronto estos dos
meses y aun tan solo ha pasado una semana... No sé
qué contarte... Neville se ha echado una novia y está
tan contento todo el día... Contéstame pronto cuando leas
esto, ¿vale?.
Un saludo muy grande:
RON

Al leer las cartas, Harry se puso contento de saber que sus dos amigos estaban bien, y decidió ir a la sala común.
Se levantó del banco con entusiasmo y se marchó, pensando que llevaba con él las cartas de sus amigos...