—Hak… —llamó él, y obtuvo por respuesta un descuidado 'hmm'—. ¿Es cierto que estás comprometido con Yona?
La pregunta fue del todo inesperada para Hak. Envaró la espalda y sus manos aferraron con más fuerzas las riendas del caballo, que piafó inquieto.
—Yona me lo dijo… —añadió Soo-Won, ladeando un poco la cabeza.
—N-no, no… —alcanzó a decir Hak, aún conmocionado—. Eso fue…
—¿Su más reciente intento de deshacerse de Kan Tae-Jun? —completó él con un suspiro. Hak asintió en silencio—. Lo imaginaba…
Los caballos continuaron su paso tranquilo, el sol se colaba entre las copas de los árboles, creando sombras caprichosas.
—¿Cómo sabe eso, Soo-Won-sama? —inquirió en algún momento Hak.
—Otros intentarán cortejarla, Hak… Obligarla, incluso... —le dijo, ignorando deliberadamente su pregunta, con una voz mucho más seria que la que alguna vez Hak le hubiera conocido—. Por su propia seguridad, debería casarse contigo…
Llévatela de aquí…
Aléjala de mí...
