CAPITULO ONCE: CUMPLEÑOS

POV EDWARD

La frase que escapo de mi boca me sorprendió de la misma forma que ella. Estaba asombrada, de pronto cerro los ojos sonrio tiernamente, junte mi cabeza con la de ella. Sin embargo solo duro unos segundos así para que luego se alejara un poco.

- Pretendes que te crea eso?

Sus palabras son tan rudas y tan molestas, ¿Por qué decía algo así?

- Porque no habrías de hacerlo? – refute con mucha seriedad

- Edward, no sabes las cosas que dice me conoces un día

- Tecnicamente dos y eso solo ha bastado para querer protegerte – le decía mientras la traía mas y mi rostro chocaba con el suyo realizando unos movimientos para acariciarla – para dar mi vida, las veces que son necesarias y rescatarte

- No eres un gato – musito con hilo de voz – no tienes muchas vidas

- No, tienes razón solo soy el ratón que tienes a tu entera disposición – musite para besarla con suavidad.

Lo descubri mientras la besaba con mas demencia y ella jalaba mas mi cuerpo hacia el suyo. La amaba, es la única conclusión de todo esto, no podía vivir sin ella, y tampoco quería hacerlo. No podía evitarlo, la necesitaba, cada vez mas. Mis manos bajaban y subían mientras disfrutaba su cintura, ella con sus manos en mi cabello me jalaba mas para ella, pero de pronto se alejo con las pocas fuerzas que tenia estiro sus brazos hasta mi pecho.

- Tienes que irte – soltó de pronto

- No – dije decidido

- Entiende esto no puede ser, tu eres un detective yo solo soy una…- dejo la palabra para poder verme y musitar – alguien que se interpone en tu camino para que sigas siendo bueno

Tome mi insignia y la tire al suelo. No me importaba nada mas, ella lo vio con ojos de sorpresa. Ella tenia que saberlo por mis propios labios. La tome de la cintura y la jale hasta que podría verme.

- Esa insignia de detective no me importa, me importas tu, eres la persona que estuve esperando. No podrás interponerte en mi decisión

- Que decisión? – musito mientras me veía confundida

- Te escogi a ti y no quiero nada mas, te protegeré y te defenderé contra todo y todos, nadie te hara daño, no volveras a estar sola.

- Esto – dijo titubeando – vas arriesgar todo por una persona? Tu carrera, tu familia, tu honestidad y hasta tu vida por alguien que… - dijo mientras ponía su cabeza en mi pecho

Yo la abrace y entonces entendí su angustia. Suspire la tome del mentón, ella me veía con esos ojos marrones que me cautivaron, le di un suave beso para luego decirle.

- Mi carrera, solo es un oficio puedo hacer otro si gusto, mi familia eres tu ahora, no necesito mas que eso – la bese en sus cabellos – Mi honestidad esta intacta, sigo mis ideales Isabella, te sigo porque sé que no mientes porque no tienes nada que ver directamente con todo esto – la acerque un poco – Y si de mi vida tienes razón, te pediré que te cuides bien siempre porque mi vida eres tu, si te llega a pasar algo no podría seguir, no solo.

La bese con todas las ganas y fuerzas para dejarle claro que solo quiero estar con ella.

- No podrás hacerme pensar…

- En serio? – musite mientras la interrumpia para besarla y llevarla hasta la pared mas cercana y colocar su espalda con suavidad bese su cuello – creo que si puedo

- Sigo pensando lo mismo – musito mientras ella dejaba escapar un gemido

Sonrei instantáneamente, mis manos delinearon su figura con paciencia, quería disfrutarla entonces.

- Todavía – culmine en decir

La besaba con urgencia con cariño, amor y respeto a la vez. Hice que levantara sus brazos hacia arriba y con una mano tome sus muñecas para pegarla mas a la pared mientras que con mi mano libre le remangaba su vestido hasta su falda quedo a la altura de las rodillas, su pierna tersa estaba para mi. Busque su mirada, estaba igual que yo, queriendo mas pero no buscaba algo que yo también sentía, sino su consentimiento para seguir. Solo un segundo mas tomo entender su si, sonrio con dulzura pero a la vez me retaba. La bese de nuevo, mi mano toco su pierna con suavidad, he hice que alzara hasta mi cadera, deslice hasta su rodilla pero algo me interrumpió mientras juntaba nuestras frentes para musitar:

- En serio? Usas tu arma en la pierna? – me pregunte tratando de que mis palabras se escuchaba en su susurro

- Que? Acaso tu no traes una? – musito mientras rápidamente bajo una mano y tomo el arma que estaba en mi espalda debajo del saco para enseñármela

- Pero yo no lo uso en la pierna – sonreí

- Es que a mi se me ve mas sexy no crees? – musito con total presunción

- Déjame calificar eso a mi – musite mientras lentamente desabrochaba el tirante que sujetaba su arma para luego bajar y depositar un beso en su pierna desnuda, ella tiro el arma a un lado. Para luego tomarme de la corbata y hacerme parar, yo no lo dude, me acerque para besarnos nuevamente pero alguien toco la puerta. Isabella y yo nos quedamos viendo, ella aclaro su garganta y musito:

- Si?

- Señorita Swan el taxi para el señor Cullen esta aquí – decía Andres

- Ok, ya baja – musito ella con total calma

Yo la vi con expresión de sorpresa, ella se alejo de mi, tomo su arma y volvio a ponerla en su sitio. Yo me acerque a ella, le arrebate la pistola, la note algo tensa, me acerque y no dude en besarla, para llevarla a la cama con suavidad. Ella me correspondía con mayor ganas que antes. Esta vez mi manos tocaron todo su cuerpo no deje que nada se me pasara por alto, desde su rostro hasta su tobillo, mis besos estaban en su cuello, ella emitia leves gemido haciéndome cada vez mas querer estar con ella.

- No quiero irme – musite mientras la acaricia

- Tienes que – ella hablaba entre cortado

- Isabella – musite mientras la besa todo su cuello

- Edward – dijo mi nombre con mas excitación – sino te vas ahora no podremos investigar nada

- Permiteme volver – musite deprisa para acariciar su cintura y colocar mi peso a un lado obligándome a mi mismo que tenia que hacer caso

- Si te dejo volver, te portaras decentemente? – musito ella viéndome, estábamos agitados pegados uno con el otro. Hubo un silencio comodo, suspiramos y musite

- Me portare decente

- Tendras una habitación que estará a mi lado para que puedas dormir y trabajar tranquilo

- A tu lado? – musite confundido – pero sino quiero?

- Entonces tienes una linda habitación en tu departamento para que puedas estar comodo y pasar la noche – sonrio con mucha travesura

- Esta bien, esta bien dormiré en esa habitación – le di un beso en los labios para luego musitar – volveré lo mas rápido que pueda para poder conversar

- Cuídate por favor – musito con verdadera preocupación

- Cuídate tu también, si tu estas bien, también yo

- Esta Carlos y Andres…

- Si sabes que Carlos no le caigo bien

- Tu tampoco te has comportado también – me regaño mientras se abrazaba a mi y yo la abrazaba – vuelve pronto

- Siempre

Entonces ella se retiro un poco para poder sentarse en el borde de la cama. Yo también la segui entonces me dedico una mirada tan diferente que no puede decifrar, le acomodo un poco el cabello y musite:

- Nos vemos en la tarde princesa

Me regalo una linda risa con la cual me hizo muy feliz. Con todas mis fuerzas me levante de la cama para tomar la insignia de detective y los papeles que tome para enseñarlas. Ella se paro delante mi, podía verla por horas. Se acerco y en un susurro musito:

- Adios, Héroe

Sonrei la bese un poco mas y luego me fui con molestia en serio no quería irme pero tenia que hacerlo una vez mas ella tenia que hacer la responsable de los dos. Suspire, mientras bajaba las escaleras y note que Andres, Carlos y Jacob estaban viéndome nada cordiales, bueno por parte de Andres no. Segui mi camino hasta la puerta, sali corriendo y guardaba las hojas que Isabella me dio. Subi rápido al carro y este arranco. Hace poco descubri que amaba a Isabella ahora que? Tenia que decirle a mi compañero que debe estar esperándome en la oficina pero creo que es mejor que venga a mi casa. Rayos olvide por completo a Rosalie ella ahora sabia algo que no me convenia. Hice un gesto de molestia, que querra hablar conmigo? Bueno al estar con ella lo sabre. Prefiero por ahora pensar en la princesa que ahora esta conmigo. Sonrei en todo el camino. No me fije que estaba en mi casa al toparme con Jasper de frente.

- Señor esta distraído

- Eso creo – musite recordando que tenia que estar atento a la conversación que venia – mi cuñada donde esta?

- Esperandolo en su despacho con un enorme vaso de helado

- Perfecto ahora voy para alla, puedes llamar a Garrett para que venga? Dile que es necesario – musite mientras caminaba hacia el despacho. Antes de entrar suspire y de pronto abrí la puerta. Rosalie no me veía porque estaba viendo su enorme vaso de helado

- Mi sobrino le gusta mucho su helado no?

- Por supuesto es parecido a su padre – dijo ella apoyada en el respaldar donde se ponía las manos. Estaba muy comoda en mi sofá, yo rei un poco mientras ella tan cómodamente musito

- Entonces Isabella no es inversionista, es una mafiosa, la mafiosa que dirige a un grupo y estas enamorado de ella no es así?

La noticia me tomo desprevenido, verla comentar eso de forma tan ligera, ¿No se fija la seriedad de esto? Lo dice de tal manera que dicen los climatólogos. Yo me coloque al frente de mi escritorio me apoye y cruce mis brazos.

- A donde quieres llegar?

- La verdad cuñado, para empezar tu la amas?

- Eso que tiene que ver – decía mientras ella se llevaba un bocado de helado

- Pues – dijo despacio – si la amas te ayudo sino ya veras tu que explicación a la familia

- Porque tanto te importa eso? – pregunte rápidamente, ella contesto con un gesto corporal. Dejo el helado

Se sento bien y se puso una almohada en la columna. Suspiro, estaba meditando sus palabras podía notarlo, dejo el helado pero lo veía con ganas de volver a cogerlo y comer sin embargo puso su mano en su vientre, sonrio recordando algo que no entendia.

- Alguna vez Emmett te conto de donde vengo?

- Familia adinerada, te quitaron tu herencia por ser docente y no querer dirigir la compañía y por casarte con mi hermano – no entendia su punto

- Muy bien entonces no fue del todo sincero... – dijo de pronto, ella sonrio y se arreglo la blusa. Me observo – te contare brevemente porque estoy interesada en esto. Tu hermano me encontró en los instantes que mas sola me sentía. Me rescato de algo que hubiera podido salir jamas. – suspiro con enojo y a la vez con pena – mi padre es un hombre de negocios, respetado pero tenia una debilidad por las apuestas. La única forma de pagar sus deudas es que yo me casara con alguien para poder pagar las cosas fue entonces donde Emmett me encontró una semana antes que yo me comprometiera. Yo estaba decidida a salvar a mi familia. Recuerdo que ese día terminaba de graduarme para ser docente, fue el único motivo por estar feliz, pero por la tarde, iban a decir mi compromiso. No sé que hizo Emmett pero me saco de ese lugar

Estaba pasmado escuchando su historia, no podía creer las cosas que hizo Emmett por ella. Podía imaginar el dolor de mi hermano ver a su amor, a punto de entrar en algo que no podía salir, apreté mis puños. Rosalie lo noto, me observo de la forma en que Esme hace al ver a su hijo que esta enojado. Suspiro y volteo para ver la ventana, la noche ya estaba con nosotros pero la forma en que esta iluminado las calles, la relajaba.

- Edward, por las cosas que leí sobre ella, no tiene mucho tiempo para mostrar a su padre de su inocencia

- Lo hace por una promesa – dije mientras me molestaba y a la vez sentía un alivio el hablar con alguien

- Promesa… - dijo considerándolo mientras se estiraba en el sofá moderno único y de un color suave amostazado – Pues solo tienes dos opciones, uno ayudarla y quedarte con ella o la segunda, cerrar el caso y olvidarte de Isabella, ambas decisiones cambiaran tu vida, a Emmett le cambio por completo

- Yo tome mi decisión – musite con seriedad - Isabella forma parte de mi ahora y eso nadie va cambiar

- No me referia solo a esa decisión – musito ella contestando del mismo modo – Isabella siempre va a estar en la mira, estas seguro que podrá afrontar todas las cosas que están implican?

La mire fijamente, la pregunta retumba por segunda vez, ahora por mi cuñada. Es que nadie podía ver que ya había tomado una decisión con respecto a esto. Al terminar todo me iria con Isabella por un tiempo hasta que fuese seguro volver. De pronto ella sonrio.

- Ella te hizo la misma pregunta no?

- No entiendo porque todos preguntas lo mismo – musite con molestia

- Esto es cambiar tu vida – dijo ella contra atacando

- Que acaso tu vida no fue igual? – musite mordaz fue algo bajo decirle eso después que me conto su verdadera historia. Sin embargo no permitiré que se meta con Isabella

- Con la diferencia que Emmett no estaba yendo contra ninguna ley - musito ella con mas fuerzas – tu eres quien lleva su caso, sino lo resuelves estaras tan prófugo al igual que ella, piensas que ella no lo ha pensado? Tu eres un detective que esta enamorado de la hija de un mafioso, y que además estas ayudando a meterlo en la cárcel, sino eres de ese bando entonces dime quien eres y que quieres

De acuerdo, mi golpe bajo no fue nada a comparación de ella. Tense mi puño, arrugue mi frente mientras me paraba delante de ella.

- Soy un detective Rosalie, buscare siempre que las cosas se solucionen escuchando ambas partes – dije mientras respiraba fuerte – Isabella es inocente de todo, solo actua para salir de esto. Metere al verdadero responsable de esto, y si me preguntas que quiero? Pues bien, quiero a Isabella a mi lado y eso me hace un fugitivo, entonces así lo voy hacer

Ella sonrio satisfecha de mi respuesta, su humor cambio tan drásticamente que parecía que hablaba con Emmett rio un poco y musito:

- Edward lo siento tenia que hablar de esta manera para saber tu real compromiso con esto. Hora que ya sé, te ayudare – musito para tomar su helado y seguir comiendo – No te preocupes por la familia yo te cubro la espalda

No podía creerlo, Rosalie estaba a mi favor, la persona que menos creía estaba a mi favor. Me pase la mano por el cabello, sentándome en mi asiento. Las cosas habían cambiado tan drásticamente, de perseguir a la persona responsable de este caso, estoy buscando la forma de proteger la única persona importante para mí. Pestañee varias veces antes de poder verla, con claridad.

- Porque me haces esto?

- Edward, llevas mucho tiempo solo…tu hermano ya esta casado, Jasper en cualquier instante se le declara a Alice y tu…

- Ok, pero no pensé que les importara..

- Carlisle y Esme no dejan de hablar de eso

- Ahora ya tengo a alguien

- Si pero ve con cuidado, yo puedo entenderte y hasta tus hermanos y tu mamá pero tu padre… podrá entenderlo?

- Claro que si – musite con firme pero algo en el tono de voz no me gusto

- Bueno esperemos todo se de bien

De pronto alguien toco la puerta y Jasper entra lo acompañaba Garrett, lucia agotado, pareciera que recién se levanta. Sonrie a todos y se acerca a mi para saludarme y ve a Rosalie.

- Quien esta chica preciosa Edward?

- Soy casada, futura mamá y cuñada del tonto que esta atrás – musito ella saludando con su cuchara en su mano para luego irse con Jasper

Garrett se rie mientras yo saco algunos papeles para revisarlos.

- Así que tu cuñada no?

- Ya Garrett, podemos concentrarnos?

- Si – coloco su maletín en la mesa – tengo muy poco a decir verdad, las cifras del banco de los últimos meses, nombres que no dan ninguna pista

- Que nombres?

- Es una familia, Vul.. no sé aquí esta – dijo mostrándome el papel, lo tome y revise hoja por hoja, trate de hacer memoria para saber si recordaba algo pero nada

- Vulturis? – musite con preocupación

- Si, al parecer fue con estas personas con quien se comunicaron antes – musito Garrett sentándose en la silla mientras se estiraba

- Pues algo tienen que ver con esto, seguro

- Le diras algo a Isabella de esto? – musito mientras ponía sus codos en mi escritorio

- No, no quiero darle nombres en pista falsa – musite imaginándome ese gesto que hace cada vez que le molesta algo – mas bien averigua un poco mas para mañana así

- Claro – musito con despreocupación luego se quedo callado, esto no es muy propio de Garrett

- Que pasa?

- Nada Edward – respondió rápido, si algo oculta

- Garrett no tengo tiempo que pasa?

Suspiro y alzo la vista.

- Escuche a Cooper y Brandon decir que si el caso no se resuelve pronto, el director cerrara el caso para ya ponerle fin a esto

No son buenas noticias, no podían cerrar el caso, faltaba solo una cosa que nos permita saber quien es el verdadero responsable de esto, no podía fallarle a Isabella. De pronto me acorde de sus palabras y golpee la mesa con fuerza

- Edward, calmate de saber que te pondrías así no hubiera dicho nada

- No eres tu - dije pasando una mano en mi cabello y la otra a mi cintura – es Isabella

- Que pasa con ella?

- Previno esto – musite entre dientes – Me dijo que sino lograba hace que su padre pudieran bajarle la condena ella se encargaría de secuestrarlo

- Que? – dijo Garrett – tienes que convencerla que no haga eso, Edward sabe si la atrapan ella…

- Lo sé Garrett, Carajo lo sé – musito colérico

- Relajate, creo que hay tiempo podría darle algunos indicios a Harris solo para tranquilizarlos, así William también podría ver que estamos progresando que dices?

Su plan es bueno pero me preocupaba que no salga bien, tome algunos papeles para ver que información darle y de pronto se me ocurrio una idea

- Culpa a Riley y Hans

- Que? – dijo de pronto Garrett – pero Edward no tenemos pruebas contra Hans

- No él pero si su hijo, puedes decirle que cambio su nombre, presentarle todas las cosas que esta ocultando

- De que manera podría involucrarlo Edward?

- El hecho que su padre tiene negocios que no explica muy bien, que Riley tenga en el banco millones y que nadie sabe donde saco, solo que esta depositado y ya, además Hans tiene contacto con Charlie – musite pensando todas las posibilidades

- Esta bien – dijo tomando los papeles, luego me vio y musito – Edward, que pasara si logran bajarle la condena a Charlie, Isabella ya te dijo que va hacer?

- No, solo sé que primero es eso, quizás después pueda persuadirla que busque la manera de dejar todo esto de alguna forma menos estrepitosa, si sale de golpe la buscaran – dije pensando nuevamente en las posibilidades que ya había repasado mas de una vez en mi cabeza.

- Ok, bueno Edward solo ten calma, Isabella ya tiene suficientes problemas, hablare con William y Harris te llamare para ver si tengo noticias

- Esta bien – tome mi laptop, papeles, mis llaves y las coloque en mi maleta. Suspiraba porque ya me sentía exhausto. Vi a Garrett y musite:

- Te llevo a tu casa?

- No, voy a tomar un taxi para mi departamento tengo que sacar la información completa de Riley y así pueda hablar con ese par… tu no te quedaras?

Pregunto al caminar a la puerta y abrirla para que pasara primero. Hizo la acción y yo cerre la puerta, mientras respondia:

- No, tengo algo mejor que hacer – musite

- Quedarte en casa de Isabella

- Shhh – dije para que hablara bajo – Garrett puedes bajar la voz, nadie sabe de Isabella

- No?

- Claro que no, bueno en realidad si pero tengo que organizarlo mejor – musite mientras bajaba las escaleras para encontrarme con Jasper que ya estaba en esperándome con mi saco

- Señor que tenga buenas noches

- Si que las tendrá – dijo Garrett mientras se reia

Enarque una ceja, me coloque el saco y musite a Jasper:

- Por favor dígale a mi familia que me quede en mi oficina pero por la tarde estaré aquí para hacer las cosas que Alice me pidió

- Claro señor – musito Jasper abriéndome la puerta

- Y Jasper – musite viéndolo con determinación – mañana toda la familia se van a ir a visitar a la tía Clara a excepción de Alice porque duerme hasta tarde, sino aprovechas eso no la veras hasta fin de año

Garrett se rio un poco mientras musitaba:

- Claro Jasper sigue el ejemplo de este jovencito

- Callate Garrett – musite al salir del departamento

Bajos el edificio para luego cada uno tomar un taxi, terminando por acordar las ultimas cosas. Estaba preocupado no podía creer que había pasado tan rápido. Revisaba los papeles y no podia encontrar nada sabía que estaba ante la respuesta pero no la veía que frustante, me pase leyendo todo el camino. Cerre de golpe el maletín al estar a cinco minutos de la mansión. Decidí que me dejara a unas cinco cuadras del lugar para que no supiera a donde exactamente estaba yendo. Al bajarme note un carro negro, el taxi se fue y agudice mi vista para poder ver la placa, la reconoci y sonreí. Me acerque y abrí la puerta en la parte posterior, entre y musite:

- Buenas noches Andres

- Edward – musite con una sonrisa, arranco el carro – la señorita Isabella pensó que podría necesitar transporte

- Ella pensó que podría hacer esto?

- Si al parecer usted piensa de la misma forma que ella

- Ya veo – sonreí

- Edward puedo decirle algo? – musito después de varios minutos en silencio

- Si

- La señorita debe salir de todo esto, sé que con su ayuda puede lograrlo pero trate que no rescate a su padre

- No te preocupes, Andres, ya estoy pensando en algo para eso

- Gracias, la señorita Isabella es muy importante para nosotros hasta su hermano Benjamín se preocupa por ella mucho

Me quede quieto en mi lugar no dada crédito a las cosas que me había dicho. Trague saliva y musite:

- Benjamín su hermano? – trate de decirlo sorprendido Andres se rio un poco y supe que falle

- No se preocupe nosotros sabemos de Benjamín muchos años atrás, además Benjamín también nos conto esto

Suspire un poco y note que para Isabella tenian demasiado secretos es por eso que ella desconfia, y también oculta bien sus propios secretos. Me decía al entrar a la casa y subir las escaleras hasta que Carlos me detiene.

- Que te crees? El dueño de la casa?

- Carlos – musito Andres que me acompañaba

- No Andres, se esta tomando atribuciones que no corresponde, viene sube las escaleras parece el dueño de esta casa y no es así.

- La señorita lo mando a llamar, ya no molestes – dijo mientras caminaba y yo seguí sus pasos

Me parecía muy raro estas reacciones de Carlos, molestaban mas que usual, quizás pueda preguntárselo a Isabella, no se comporta solo a un guardaespaldas. De pronto Andres toca la puerta y su voz suena desde adentro indicando que podamos pasar. Abrio la puerta pero no estaba. Ambos nos sorprendimos, Andres no camino mas pero yo si, de pronto Isabella salio con una bata de seda, que definia su delicado cuerpo y le cubria hasta sus rodillas pies descalzos y dejando descansar su largo cabello en su hombro derecho.

- Buenas noches señorita

- Gracias Andres ya puedes irte – musito sonriéndome a mi

Andres hizo caso e inmediatamente cerro la puerta, me quite el abrigo, solte el maletín mientras me decía.

- Que bueno que pudiste venir…

No pudo decir mas porque la interrumpí aproximándome a ella para besarla y recostarla en la cama. Ella coloco inmediatamente sus manos en mis cabellos para atraerme mas. No podía estar quieto delante de ella, toque todas sus piernas y ella soltó un gemido, que me hizo acariciarla mas.

- Edward… - dijo tratando de aclarar su voz

- Lo siento sé que debo comportarme – le decía dejando besos en su cuello – pero no puedo evitarlo, yo… yo…

- Te entiendo – de pronto musito haciéndome ver sus ojos – yo también siento deseo

- Yo no solo siento deseo por ti – dije viéndola con determinación – yo siento amor

La note quedarse quieta me veía con ojos de sorpresa, al parecer no se esperaba eso, tampoco yo pero no podía negarlo mas. La quería, la amaba no iba a dejarla a ir, no después de esto.

- Edward… - musito mientras me acaricia el pecho – estas seguro de las cosas que estas diciendo?

- Permitemelo demostrártelo

- A que te…

La bese con pasión y ternura pero nuestros besos se iban intensificando mas. No podía y tampoco iba a detenerme. Ella va a ser mía, a partir de esta noche.

POV BELLA.

Sentada con las piernas cruzadas, viendo a Edward dormir tan plácidamente. Estaba puesta la bata de seda, tratando de borrar la estúpida sonrisa de mi rostro. Acaba de ser la mujer de Edward Cullen. Cerré mis ojos mientras recordaba sus besos, primero por mi cuello, después su manos que acariciaban todo de trasero para masajear con habilidad mis senos, donde solte un gemido. La forma tan gentil y con desesperación que se deshizo de mi bata para verme expuesta ante él, me sonrió y luego me dijo que hermosa soy. Sonreí ante esto y lo volví a besar, no tenia dudas, lo ama. Edward correspondió el beso, y en el instante que iba a entrar, hice que mi espalda se curveara para decirle que esperara.

"Que pasa? – me pregunto con alarma

- Yo pues nunca… - musite con algo de vergüenza y fastidio

- Nunca has hecho el amor? – termino por decir sonriéndome tontamente mientras yo solo estaba avergonzada

- Si – dije arrastrando las palabras

- Es hermoso – dijo para darme besos en la frente – permíteme ser el único que puede tener por favor? – su voz estaba algo grave por la excitación, no podía creer sus palabras. Solo asentí"

Después el cuarto se lleno de mis gemidos y los de él. Abrí los ojos para luego dar un suspiro. Esto no podía volver a pasar, tener la osadía de pensar que tenemos un futuro es condenarlo a algo que no estaba muy segura en que iba acabar. Estaba perdida en mis pensamientos, mientras veía el reloj, apenas son las once de la noche. Suspire mientras me frotaba el rostro. Por todas las cosas que hablo, al parecer Edward había tomado una decisión y me tocaba a mí tomarla, sabia que esto acabaría pronto pero de que forma? Rayos esto están molesto.

De pronto me tense al escuchar la voz de Edward llamándome.

- Isabella

Me pare derecha en mi asiento, para observar esa espalda tan bien formada, traía una sonrisa en sus labios. Esta soñando conmigo, sonreí un poco mientras mordia una uña, me iba a parar pero nuevamente pronuncio algo mas.

- Te amo

Esto me sentó por completo, abandone todas las ganas de irme. El dijo te amo, me ama?, muchas emociones brotaron en mi, su voz pronunciando mi nombre, es tan sensual y tierno, esas ganas de tristeza que siento cada vez que se va pero sé que vendrá después, entonces lo supe, comprendí que también lo amaba. Rayos esto se salió de control, yo amando a Edward, bueno no pude evitarlo, solo se dio. Con un suspiro de amargura, me pare y me fui al baño. Cerre la puerta y me fije en el espejo, cepille mi cabello con suma delicadeza mientras me distraía con algunas imágenes siendo la señora Cullen, pero eso no podría ser, amo demasiado a Edward para involucrarlo en todo esto. Tome el jabón hice suficiente espuma para luego pasarlo por mi rostro varias veces y verme en el espejo, tenia que darme fuerzas para dejarlo sino hago esto ahora, después yo misma voy a ser débil, suspire. No quería hacerlo pero tenia que. No se me escapo ninguna lagrima seguro porque ya estaba acostumbrada a que todo me arrebataran. Me acomodo el cabello y me dirigí a la puerta. La abrí de golpe y di un pequeño salto de susto. Edward estaba con su pantalón, apoyando una mano en el filo y su cuerpo estaba descansando al filo.

- Edward te levantaste…

- No me digas – susurro de pronto – estas pensando en todo lo negativo que va hacer si estamos juntos no es así?

Rayos olvide que tan hábil es. Suspire y musite:

- Eres consciente que esto no funcionara

- Tan segura estas? – dijo divertido

- Si – musite confusa

- Bien, entonces ahora me toca a mi

Me tomo de la cintura para pegarme a la pared mas cercana de mi habitación.

- Que? – musite sonriendo

- Te mostrare las cosas positivas de nosotros

Tomo mi rostro y pego sus labios con los mios, no podía decirle nada, estaba completamente embriagada por sus besos. Me estaba haciendo cambiar de opinión si seguía hacia yo tampoco podría oponerme a esto, me iba a alejar pero me llevo de nuevo a la cama y ya no pude pensar mas.

Abrí los ojos, pestañee varias veces y a bostecé. Es de día, rayos debí quedarme dormida y después me estire para poder acomodarme pero de pronto sentí que algo me impedía hacerlo. Voltee para ver porque y me tope con el brazo de Edward envuelta en mi cintura. Su cabeza estaba pegada a mi espalda, me movi un poco para alejarme y pararme pero Edward gruño, jalándome mas hacia él. Esto me hizo reir bajito, definitivamente no quería soltarme, y yo tampoco. Estire mi brazo para alcanzar mi reloj, siete y media de la mañana, es muy temprano pero tenia que pararme hacer algunas cosas, antes de tomar decisiones. Me volví a estirar y de pronto sentí unos labios en mi cuello. Me sobresalte y sentí que Edward me daba suavemente la vuelta para verme. Yo voltee lentamente y me tope con esos ojos verdes hipnotizantés.

- Buenas días preciosa – musito mientras sonreía

- Hola dormilón – dije riéndome un poco

- Eso es culpa tuya… porque te has levantado tan temprano

- Costumbre – me encogi de hombros – tenemos trabajo por hacer

- Si claro – musito mientras me tomaba de la cintura y yo coloque mis manos en su pecho – podemos quedarnos en la cama y…

- Y no podemos porque – agache la vista me mordí el labio inferior y susurre – nosotros no somos una pareja normal Edward

Me sente en la cama, apoyando mi cabeza en muro. Yo no podría ofrecerle algo con que soñar es inresponsable de mi parte. Edward también se sento pero me tomo por la cintura para acercarme a él. Me beso en mi frente y dijo:

- Somos una pareja? – formo una sonrisa tonta que me contagio, le di un codazo suave, rió – si somos pareja

Decia mientras me besaba y luego me vio con ojos tiernos pero con determinación

- Isabella, estoy contigo ahora, no podría alejarme. Yo soy tuyo y estamos juntos en esto. Has considerado dejar este negocio…

Pregunto con suavidad, sabia que me diría eso. Yo tenía un plan claro pero no contaba en enamorarme de Edward, apoye mi cabeza en su hombro para decir

- Si pero ahora tengo que hacer un cambio de planes – musite mientras salía de la cama, me acomodaba el bibiri con short de encaje que tenia puesto y Edward me perseguía con sus boxes antes que entrara al baño.

- A que te referías?

- Yo tenia mis propios planes Edward - sonreía mientras tomaba un peine y me alisaba el cabello mientras sus fuertes brazos tomaban mi cintura por atrás.

- Ahora que estoy yo han cambiado?

- La verdad si, no conté que tu y yo… bueno ahora estemos

- Juntos – termino para darme un beso en el hombro – pues tampoco conté con eso pero estoy muy feliz Isabella

- Lo sé, también estoy yo – musite para verlo y darle una sonrisa. De pronto sonó mi celular y al segundo sonó el de Edward

Con un poco de molestia nos separamos, cada uno fue a su mesa de noche, yo conteste rápidamente:

- Amuleto

- Señorita Isabella ha surgido un problema, tiene que venir al despacho – me decía Carlos

- Que tan grave es?

- Se trata de un negocio y su padre

Voltee para ver a Edward que también traía la misma preocupación. Suspire con enojo, genial una mañana tranquila no podía pasar.

- Ya bajo

Corte la llamada y Edward también estaba apretando el botón de apagado. Me acerque a mi bata, Edward tomo sus pantalones y yo musite:

- En tu cuarto esta un traje, muy a tu estilo

- Porque no puedo alistarme aquí? Refuto formando un gran puchero me acerque y sonrei

- Fuiste muy travieso anoche Edward, te dije que tendrías tu cuarto y al final te quedaste aquí

- Y a ti te gusto – musito mientras me besaba y yo correspondía

- Edward no tenemos tiempo – decía mientras me llevaba a la cama y me acariciaba

- Por favor solo un rato si?

Sus besos son un peligro ya que estuvimos casi una hora ocupados. Nuestros teléfonos sonaban pero no damos importancia. Estaba en mi lugar favorito sus brazos.

- Ya estas lista? – preguntaba Edward mientras entraba a mi cuarto cambiado, bañado y sensual. Yo ya estaba poniéndome los aretes. Recordando que tuve que decirle que tenemos trabajo por hacer sino por poco no salíamos de la cama.

- Si solo falta mi collar

- Ven yo te ayudo – musito mientras ponía mi collar y yo colocaba mi cabello a un lado – listo estas preciosa con ese vestido

- Y tu con ese traje – musite mientras le daba un beso luego tomaba mi bolso y le dije – Edward es probable que ya sepan quien eres en mi vida, tendrás mucho cuidado a partir de ahora esta bien? Voy a designar a una persona para que este siempre contigo

- No, preciosa yo no necesito nada eso, estoy mas tranquilo si tu tienes las personas necesarias para protegerte – me dijo mientras me veía con ternura

- Esta bien pero de todas formas tendrás que tener cuidado

- Por supuesto – respondió con determinación

- Nos vemos en el despacho a la una te parece? – le dije mientras veía mi reloj tratando de coordinar las cosas

- Claro – decía abría la puerta y salía con mi bolso en la mano Edward estaba detrás de mi con su maletín y su saco. Comencé a bajar las escaleras, mientras mis guardaespaldas me veían, mi mano se deslizaba por el barandal viendo con seguridad y determinación, Edward estaba a mi lado, su mano estaba en cintura. Al bajar las escaleras, se me acercaron Andres y Carlos.

- Buenos días señorita – hablo primero Andres

- Andres – salude algo seria – habido alguna noticia importante para ahora

- Si señorita es urgente que revise algunas cosas

- Por supuesto – decía mientras tomaba el teléfono para verificar que tenia que hacer – bien Edward ya se va, y vendrá a las… - volteo para verlo y sonríe mientras me decía

- La una, pre…

- Ok – me adelante no quería que nadie supiera la relación que tenemos hasta que arregle algunas cosas – ven rápido

- Si – dijo para acercarse y darme un beso en mano, bien eso podía permitir luego me susurro – Cuídate vendre muy rápido

- Por favor solo cuídate – musite del mismo modo

- Claro que si – sonrio y luego se retiro

Vi que se dirigía a la puerta y le tenian su carro especial a partir de ahora ese va hacer el auto personal de Edward. Estaba parada tomando una decisión, antes que entrara me sonrio. Me hizo sentir tan feliz, me lleno de alegría deseando siempre ver esa sonrisa, entonces tome una decisión.

- Andres?

- Si señorita? – musito mientras yo seguía observando a Edward irse

- Manda un guardaespaldas preparado para cuidar a Edward hasta que esto pase, si sale lastimado tanto solo uno de sus cabellos – hable al ponerme en camino a mi oficina – ustedes dos van hacer perjudicados.

- Si señorita, a todo esto feliz…

- Andres mejor cállate, aquí es un día mas

- Señorita este día es importante para nosotros – comento Carlos

- Ok pero ya no me hagan perder el tiempo y vamos a la…

- A mi también me vas a rechazar? – decía Sue desde las escaleras

- Sue por supuesto que no – dije parándome ya que estaba acercándose, traía sus manos en la parte de atrás yo vi con curiosidad

- Mi niña quiero desearte feliz cumpleaños, estoy feliz por ti, hoy te hare un gran pastel y te serviré tu plato favorito

- Gracias Sue y ahora que traes atrás? – musite con curiosidad

Saco sus manos para entregarme dos pequeños regalos, y musito:

- Este es de tu mamá

Me quede paralizada, tome la pequeña cajita y al abrirlo Sue me sonreio

- Llego ayer por la tarde yo recibi

Es un estuche de color negro, al abrirlo note que traía un collar de plata con una hermoso dije, me parecía tan hermoso lo sostuve mientras me quitaba el collar para ponerme el regalo de mi madre, tenia un portarretrato, al abrirlo note que había una foto de las dos juntas, la ultima que nos tomamos, otra donde estaba con Andres, Carlos, Sue y Benjamín esa foto fue antes que viajara creo, y la ultima estaba libre me parecio extraño. De pronto Sue estaba con un poco de lagrimas y me dio una pequeña carta.

Me fui al pequeño cuarto donde habian trabajado Benjamín y mis dos guardaespaldas. Estaban acompañándome, me sente derecha, tome la carta y la abrí,

Quería Isabella

Mi niña hoy cumples veinte y uno, debes ser una hermosa mujer, sé que no podemos hablar mucho pero todo el tiempo estas en mi corazón, te extraño demasiado, quisiera verte y darte un fuerte abrazo pero pronto llegara. Me siento feliz de al menos poder volverte a sentir cerca, sé que todos te cuidan y que son importantes para ti por ello, encontraras las fotografías en ese relicario, por supuesto la mia para que no me olvides, la familia que siempre esta a tu lado, nunca olvides que ellos esten bien, y te preguntaras porque esta vacio la del medio, bueno es para que coloques la foto de tu propia familia, sé que podrás hacerlo hija, solo es cuestión de tiempo. Te amo y cuídate bastante, deja que Sue te celebre tu cumpleaños por mi y que los chicos te den sus obsequios. Estoy a tu lado un beso mi niña.

Atte. Rene Swan

No me di cuenta que estaba abrumada con todo esto, Sue me abrazo y me entrego su regalo, mientras Andres y Carlos me dejaban en el sofá sus pequeños obsequios, yo le di un beso a Sue.

- Gracias Sue – musite al abrir la caja y note que es un brazalete con un dije de la torre Eiffel al parecer es el mismo juego que tenia con el collar

Después abrí el obsequio de Andres y Carlos, este se trataba de un par de aretes de plata y el segundo regalo fue un reloj muy lindo, de pronto Sue estaba con una pequeña caja.

- Este es ultimo de parte de Benjamín

Asenti y decidi abrirlo, me quede boca abierta al notar que tenia en mis manos mi libro favorita, Orgullo y prejuicio. Primera edición. Estaba completamente abrumada, sentía que las lagrimas se me iban a salir con mas fuerzas. Tome todas las cosas, me pare y antes de entrar a mi despacho musite:

- Muchisimas gracias por todo… pero ahora necesito estar sola, en media hora podre estar bien

Ellos solo asintieron y me fui. Cerre la puerta detrás de mi y sentí mi cuerpo dejarse caer hasta el piso mientras lloraba con mucha fuerza. Estaba alejada de todos, no podía ser feliz hasta que esto no pasara, tenia que ser fuerte pero quería llorar, y llorar. Por unos diez minutos, estuve tratando de calmarme hasta que logre parar el llanto, mi familia no se merecia mi debilidad, Sue, Andres, Carlos y Benjamín, tenian que verme fuerte y principalmente Edward que me apoya y que ahora forma parte de todo esto. Me pare mientras me ponía todos los regalos que me dieron, el libro de Benjamín puse en mi librero donde podrían verlo, después llevare a mi cuarto. Limpie mis lagrimas, suspire y de nuevo me sentía fuerte. Paso la media hora y abrí la puerta de pronto para ver a Carlos y Andres y musitar:

- Ya estoy lista, pasen

POV EDWARD

Me sentía el hombre mas feliz del mundo, manejando con una extrema felicidad en el camino hasta que llegue a casa solo para cambiar los documentos de mi portafolio.

- Pensé que no ibas a venir – decía Rosalie mientras entraba con vaso enorme de yogurt – temprano Edward

- Solo viene por algunas cosas – dije mientras buscaba unos documentos

- Ya te vas para la oficina con Garrett? – musito completamente concentrada en ese vaso

- Por supuesto

- No has hablado con Garrett no? – musito con intriga

- Que sucede Rosalie? – estaba algo molesto porque sentía que me ocultaba algo. Ella suspiro y me tendio una carta

- Esto ha llegado hoy en la mañana, es mejor que vayas a ver a Garrett ahora

Tome la carta mientras fruncia el ceño y leia su contenido pero Rosalie me gano diciendo en voz alta.

- Llego hoy por la mañana felizmente por mis antojos me levante mas temprano y yo recibi la carta.

Sus palabras no tenia importancia para mi ya que el contenido de esta carta me hizo quedarme petrificado.

- Edward siento mucho que pase esto… - empezó a decir Rosalie pero no tuvo importancia necesitaba que aclararan esto. Definitivamente tendría que ser un error, tome mis cosas con la carta arrugándolo durante el camino. Rosalie me dijo algo pero ya no escuche, tenia que irme rápido y pronto. Estamos en serios problemas me decía mientras manejaba a toda velocidad. Cruce varias calles hasta que me percate que un carro negro de lunas me seguían, esto me parece muy extraño. Yo di vuelta y también hizo eso, pero que? Decidi dar una vuelta mas pero este se desvio a una calle distinta, quizas me estaba confundiendo. Rayos porque ahora? Golpe el claxon para que avanzara el carro de adelante mio. Sino solucionaba esto Isabella va hacer las cosas por apresuradas. Entre a la oficina de Williams de golpe

- Que significa esto? – musite mientras tiraba el papel hacia el escritorio,

- Edward calmate

No me había fijado que Garrett estaba ahí, al notar que ya me había puesto una mano en el hombro, pero yo sacudi, Williams se puso sobre sus pies.

- Detective Edward tiene que entender

- Vamos William porque me mandan un carta diciendo que el caso van a cerrarlo si yo soy quien lleva esto, es broma?

- Edward – musito tranquilo algo que no podía estar – no han encontrado pruebas, Charlie es un mafioso que tiene varios delitos a su nombre, tu mismo sabes que este caso solo debio durar 24 horas no mas

- Pero por protocolo se tiene que atacar – contraatque

- El protocolo no sirve en estos casos todo indica que fue él

- Pero no es quien estamos buscando – musite con enojo no podía permitir esto

- Entonces quien es?

- Denme una par de días mas por favor – no podía decirle mis sospechas que cada vez estaban mas fuertes.

- Lo siento Edward pero este caso se cierra mañana

- Por favor denme unos días es único que pido tendré a la persona que están buscando

- Edward no, tu sabes que esto debio cerrarse, solo esperaban que salga la resolución y ya salio

- Pero pondrán una hombre que no tiene nada que ver en este tema?

- Nada que ver? – musito algo molesto – Brandon, Cooper háganle recordar porque Charlie Swan esta aquí

Rayos no sabían que estaban aquí.

- Si – contesto Brandon – Charlie esta por estafa, robo, falsificación

- Ya sé! – grite con molestia

- Entonces evita preguntas estúpidas – me respondio ese imbécil

- Callate Brandon antes que te rompa esos dientes – le dije con enojo – William por favor, van a encerrarlo y el no es quien buscamos

- Edward! – dijo tirando los fólderes fuertemente en el escritorio – ya te dije se cerro el caso, mañana a las cuatro de la tarde se acabara, lo llevaremos y no hay marcha atrás, Harris acepto y nada podemos hacer

- Rayos! – dije mientras tomaba los papeles del escritorio – me voy

- Edward, espera…

- No Harris, suficiente no quiero saber mas de esto

- Edward siento mucho… - suspiro para luego musitar – solo tienes menos de veinte y cuatro horas para hallar al responsable después de eso va hacer transportado

- Que?

- No tendrá juicio

Esto no es una buena noticia. Salí de la oficina, tenia que relajarme un poco. Mi pensamiento estaba en una sola persona, Isabella. Abrí la puerta trasera de mi auto y lance abrigo y maletín al asiento.

- Edward espera – dijo Garrett mientras yo solo abria la puerta del piloto – vamos hablar a un cafe

- No, Garrett en serio estoy…

- Lo sé, esto es por tu chica

Subi al carro, Garrett suspiro y me dijo:

- En el restaurante de la esquina que tiene un buen chocolate caliente

- Ok – dije arrancando el auto y poniendo a marcha

Me sentía preocupado, solo pensaba, pensaba y no podía hacer nada mas. Un semáforo me detuvo y note por el espejo que el mismo carro negro estaba detrás de mi. Me parece extraño, trate de ver la placa pero no es igual. Suspire y golpe el timon. Arranque el carro de nuevo y llegue antes que mi amigo a la cafetería. Me estacione y espere hasta que estuviera en la tienda. Vi que su carro estaciono a una cuadra. Baje y me dirigí a la cafetería para darle el alcance. Pedimos nuestros chocolates y nos fuimos a la terraza.

- Edward siento mucho esto

- Lo sé

- No puedo creer que cierren el caso así de la nada – musito con algo de enojo

- La verdad se habian tardado mucho – dije analizando la situación – Garrett no tengo mucho tiempo

- Entiendo, debe ser porque quieres celebrar el cumpleaños de tu novia…

- Que? – dije muy confundido

- Si hoy es cumpleaños de Isabella, mandale mis saludos que la pasen bien

- Espera que? – volví a decir, es cumpleaños de Isabella y aun así no me dijo porque?

- Creo no sabias nada, bueno quisas no quiere decírtelo porque es de esa personas que no les gusta celebrar su cumpleaños… no la culparía

Me dejo pensando, tome mi vaso y camine a la escalera. Escuche a Garrett que me decía mi nombre y logro alcanzarme a la puerta.

- Espera a donde vas?

- Que no es obvio? – musite saliendo y caminando a un centro comercial

- Vas a darle un regalo?

- Si – dije tratando de pensar en todo esto – quiero darle algo antes de compensar las noticias que debe saber a estas alturas.

- Claro, un buen regalo compensa las cosas de… si tu padre va a la cárcel mañana – dijo al tomar un sorbo mas de vaso

- Gracias – dije irónico

Me fui a cualquier tienda y supe que no tuve idea de que regalarle, estuvimos paseando por una media hora. Bote el vaso y seguimos pasando varias tiendas hasta que mis ojos se clavaron en un anillo al medio tenia una piedra de pequeña de color azul, me quede pegado a ella.

- Edward porque te… - dijo mientras se quedaba callado – en serio piensas

- Si – dije mientras entraba

No pensé en nadie mas y me dirigi a la señorita que vendia, le pedi que me enseñara el anillo, me explico que es de plata con un diamante de color azul. El precio no me importaba es perfecto para ella. Garrett me jalo a un lado y musito:

- Edward estas seguro?

- Porque? – dije viendo el anillo

- Que pensara Isabella si vas a darle un anillo?

- Eso que piensas tu

Sonrei con mucha alegria mientras Garrett movia au cabeza

- Casarte?

- Pues si piensa eso, estamos bien – sonrei poniendo mi tarjeta de crédito en el mostrador

- Edward espera, la conoces solo dos días, y no pienso que es una cuartada porque no te creería nada – dijo mientras tomaba mi tarjeta de crédito

- Quiero estar con ella entiendes? Esto no es una cuartada

- Es muy arriesgado – musito con preocupación mientras esquivaba mis ataques de quitarle mi tarjeta

- Quiero esto, ella me acepta así como soy al igual que yo a ella. Es sincera conmigo, me protege, a su familia también

- Ok, tu ganas pero estas completamente

- Solo quiero estar con ella

Me dio la tarjeta y pague el anillo. Garrett se reia porque no creía las cosas que estaba haciendo. Salimos de la tienda reconocida en joyas y me decía que si podía ser el padrino le respondi que si hasta que de pronto note que alguien nos estaba siguiendo.

- Sabes que desde hace tres calles nos están siguiendo no?

- Claro que si – dijo moviendo los hombros

- Tienes tu arma?

- Si – musito con despreocupación

- Aquí viene un pasaje un atajo que tal si disimulas que te vas y me das el alcance después.

- Estrategia, ok

Guarde la bolsa con la cajita en mi saco, me despedi y me fui al pasaje y camine. Note que me seguían, entonces note que había un contenedor de basura, me oculte y escuche que el hombro camino hasta al medio.

- No esta aquí – dijo por el teléfono

De pronto sali con la pistola apuntándole y musite

- Si estoy

El hombre volteo e inmediatamente saco su pistola mientras me apuntaba.

- Quien eres? – musite con fuerza

- No vengo hacerle daño – dijo con calma

- Tienes una pistola apuntándome – musite mientras ponía mi pistola diriga a su brazo y Garrett aparecia por atraz

- Solo es un reflejo – inmediatamente hizo que la pistola colgara en un solo dedo

- Edward – dijo Garrett mientras se ponía detrás de el su pistola, el hombro se volteo y en un movimiento le quito el arma a Garrett mientras le dio un golpe en el estomago, yo me acerque corriendo para golpearlo ya que estaba desarmado, nuestras pistolas saliendo corriendo, al esquivar su golpe. El también peleaba bien hasta que de pronto logro tomar su muñeca y darle un golpe en el estomago y empujarlo a la pared iba a golpearme pero Garrett ya estaba apurado apuntándole.

- Quien eres? – grite muy molesto

- Señor vengo a cuidarlo, estoy aquí por parte de la señorita amuleto

Me quede petrificado, tenia sujetado sus muñecas contra sus pechos.

- Si que te protege – musito Garrett aputnadole mientras lo veía, hacia un gesto

POV BELLA

Esto definitivamente no es bueno, tenia la cabeza en el negocio. Yo no quería saber de nadie mas hasta que Carlos musito:

- Señorita Isabella, que va hacer con su padre?

Me dirigi a mi escritorio, tomando mi relicario. Suspire me sente tratando de evaluar todo, la forma, el plan, las horas que se realizaran. No va hacer fácil.

- El plan es el mismo – musite seria mientras veía la foto de mi relicario, estaba pensando en Rene, Sue, Benjamín, Carlos, Andres y todos los miembros de esta casa, sin embargo Edward es quien me tengo que preocupar

- No creo que es buena idea – dijo Benjamín mientras editaba algo en su computadora, estaba muy molesto ya que gracias a Carlos se entero que el plan no es bajarle la sentencia a Charlie sino secuestrarlo

- Pues no pedi tu opinión – lo vi con enojo – todos aquí sabíamos cual es el verdadero plan

- Yo no – musito viendo su computadora

De pronto escuche una voz muy fuerte que ya conocía.

- Tu quédate ahí

Grito un poco mientras escuche sus pasos fuertes. Los guardaespaldas habian detenido su enojo pero no por mucho tiempo, yo había dado la orden que entrara al estar en casa. Van a detenerlo pero no por mucho tiempo

- Al parecer alguien tampoco sabe

- Benjamín cállate – dijo Andres

- Pues ahora me toca conversar a mi – musite colocando una mano en la cabeza apoyando mis dedos.

- No tiene porque decirle nada – mascullo Carlos

- Pues, no creo que vaya a ser necesario, Edward ya sabe

De pronto la puerta se abrió y yo me paraba, Black apareció y musito:

- Señorita aquí

- Yo – musito mientras se ponía a su costado con sus manos en las caderas

- Black te dije que podía pasar

- Pero no pensé…

- Olvidado – dije mi ponía delante de Edward – pensé que vendrías mas tarde

- Si pero después algo ocurrio – musito mientras volteaba para ver al chico que mande a cuidarlo

- Jack retírate – le dije para luego chasquear mis dedos y Andres se paro rápidamente

- Se suponía que mandarias al mejor

- Siento mucho señorita – dijo Andres

Me moleste y sali hacia el guardaespaldas acompañada de Andres y Edward me pare delante, el chico estaba preocupado se adelanto y comenzó diciendo:

- Señorita yo no iba a…

Detuve su explicación con la palma de mi mano, en serio no quería que hablara.

- Nombre? – pedi con seriedad

- Richard – respondio Andres

Observe con cuidado, es alto y tenia un porte muy serio tenia potencial para ser guardaespaldas

- Andres – dije seria mientras me ponía a un lado para que Edward viera

- Si – Andres se puso delante de mi, se dirigió hacia el chico – Richard, ella es amuleto te pidió cuidar a Edward Cullen por motivos de seguridad

- Yo no quiero a un niñero

Vi a Edward yo suspire, pero no respondi. Andres continuo:

- Te encargas a partir de ahora en adelante en cuidar a Edward

- No – dijo molesto Edward, es la primera vez que veo que esta realmente molesto, pero esto me tendría cero de importancia tenia que conversar para que entendiera

- Richard, retirarte a tu auto, Andres ve al despacho

Se fueron y me puse delante de Edward, tenia el ceño fruncido no me gustaba verlo así, estamos solos en el gran salón.

- Esto es por tu seguridad, no cambiare de opinión

- Yo no necesito esto, tu si – dijo con total preocupación – ya sabes que a pasado

- Si – estaba suspirando y tomando el relicario – pero tengo que seguir con el plan

- El plan B?

- Claro que mas – me puse firme, para luego ir al despacho, Edward me persiguió

- No lo hagas – decía mientras entraba y todos se ponían de pie salvo Benjamín

- Yo también dije igual pero no hace caso

Benjamín no es de opinar pero en serio estaba molesto por todo esto. Acaso no saben que estoy de la misma manera?

- Pues no hay una alternativa que considere

- Porque nunca hubo uno – decía Benjamín dejando a un lado su laptop

- Que? – Edward me vio y solo tomo un segundo – este siempre fue el único plan?

- Si – musite al colocarme frente a él

- Porque siempre ocultas cosas? – estaba frunciendo el ceño y yo me cruce de brazos

- Protego a todas las personas que quiero Edward, entre menos sepan mejor – decía al poner mi lugar al barandal

- Vaya forma de querer – aclaro Benjamín que le pasaba una hoja a Edward, este leyó el contenido y me vio sorprendido

- No te preocupes eso hace que no te relacionen conmigo bajo ningun concepto, por si sale pésimo el plan tu reputación queda intacta nadie podrá involucrarte

Estaba callado. Viendo a todos buscando una respuesta a su pregunta en silencio.

- Lo firmaste el día que te dije sobre la confidencialidad

- Firme que? – dijo Edward

- No puedo dejar que te expongas, no quiero que tu negocio quede abajo después de esto

De pronto Edward rompió el papel en pedazos, los dejo en la mesa y musito:

- No pienso abandonarte en esto pero necesito que me cuentes todo, no me importa quien o que esta detrás de todo esto, solo quiero que tu y yo estemos bien que sepas que podemos enfrentarlo.

- Todos salgan ahora – musite con fuerza

Todos obedecieron y cerraron la puerta. Edward se acerco y yo musite:

- El documento te protege

- No quiero ser protegido entiendes? – musito al tomarme por los brazos – quiero estar contigo por favor

- Edward pero esto no puede ser

- No importa que me digas no podrás hacerme cambiar de opinión

Tenia razón tan terco al igual que yo.

- Porque haces esto?

- Te amo – dijo mientras me abrazaba de pronto veía mi collar – quien te dio esto?

- Mi madre – respondi sonriendo y haciendo que una lagrima cayera por mi rostro

Edward sonrio y me limpio con suavidad para darme un beso corto.

- Y todo lo demas?

- Regalos de Sue y los chicos – musite me sentía tan familiar

- Falta mi regalo – soltó de pronto

- Ya te enteraste no?

- Si, porque no me dijiste? – pregunto mientras me tomaba de la mano

- No celebro mi cumpleaños, desde que toda mi familia se reuno para ello

De pronto alguien empujo las puertas del despacho y note que Sue entro con una gran sonrisa y se acerco.

- Mi niña, y el chico de conquisto su corazón vamos a la mesa a comer

- Sue tenemos trabajo – dije mientras iba a la mesa pero me tomo del brazo para jalarme

- Por una hora no trabaje por favor

Recorde las palabras de mi madre en la carta y la respuesta que envie desde la mañana, espero llegue ya.

- Si Sue vamos – musite

- Acompañanos Edward

- Claro – dijo mientras tomaba mi cintura y nos fuimos al comedor, esto es realmente nuevo para mi.

Estaban sentados todos en la mesa, salvo los guardaespaldas. Me sente en la cabecera por primera vez me sentía en familia sé que es ridículo pero esta reunión es importante. Nadie, por petición se Sue, estaba molesto, su humor habian cambiando totalmente, estaba conversando y hasta un poco riendo, es una almuerzo muy tranquilo.

- Este es una buena reunión familiar – me tomo mi mano Edward por encima de la mesa

- Si, eso creo

De pronto unos guardaespaldas entraron con armas en la mano yo me pare rápidamente.

- Que sucede Tyler?

- Señorita Riley esta aquí

- Que? – dije alarmada

- Esta en la puerta esperando que usted de la orden de entrar

- Vino solo? – pregunte al ver que cada guarda espalda vigilaba las ventas

- Con dos guardaespaldas pero no mas – respondio. Vi a todos los presentes, rayos nadie de aquí podía salir herido.

- Carlos tu vienes conmigo con Benjamín, Sue, Edward vayan con Andres

- Pero – dijo Edward parándose

- No Edward, tu no conoces a Riley no necesito que nadie salga lastimado

Sue se paro y se puso al costado de Andres que ya estaba parado en una de las puertas que daba a su habitación.

- Carlos ve atenderlos – musite mientras Benjamín se ponía a mi lado y me decía

- Que este aquí no es bueno Isabella

- Lo sé porque necesito que estés a mi lado

- Y yo no? – Edward me veía con ojos de molestia

- Edward para todos eres un detective si te ve, te reconocerá y eso son mas problemas para mi, no hagas que te mande a casa por tu protección

- Pero Isabella…

- No Edward entiendeme – le dije mientras ponía mi mano en su rostro y en un susurro – tu también eres mi vida ahora

Coloco su mano en la mia y me dio un beso en la frente.

- Estaré bien, solo cuídate

- Si

Me fui con Benjamín y Edward con Andres y Sue. Camine al despacho. Solo unas horas mas y ya podría salir de los negocios. Entramos y note que solo estaba Riley

- Que quieres tu aquí?

- Charlie va a ir a la cárcel hoy

- Porque no me dices algo que no sepa – dije mientras tomaba asiento en mi silla

- Ok, hable con los Vulturis hace poco hemos acordado que ahora los negocios haremos solo los dos – musito esto me dejo helada y vi a Benjamín

- Solo ustedes?

- Si Benjamín – dijo riendo Riley – trajiste a tu perro guardian?

- Respeto Riley – musite mientras ladeaba mi cabeza para que Carlos sacara su pistola y le apuntara

- Bueno ahora solo haremos este negocio

- Porque ahora? – dije con curiosidad

- Charlie esta en la cárcel, tu no puedes meterte en este negocio, Benjamín no me dejara mentir

- Benjamín – musite mientras llamaba fuertemente

- Pues Riley tiene razón pero a la vez no

- Que? – musito Riley

- Es dinero de Isabella, ella no puede participar pero si puede vigilar, su contrato dice claramente – Benjamín el entrego el documento

Riley golpeo la mesa. Me parecia muy raro que Hans no viniera en esta ocasión.

- Porque lo Vulturis no me han dicho nada?

- Se acordó que yo solo iba a venir a decírtelo

- Ahora ya te puedes ir – musite mientras Carlos abria la puerta voy hablar con los Vulturis

- Sacaras a Charlie? – me pregunto rápidamente que me dejo algo pensativa

- Bajare su condena, al tener al culpable – enfatice las ultimas palabras

- Suerte – musito de una forma extraña esto no me gusto

Se fue e inmediatamente mande a Carlos para todos retomaran sus actividades. Me sentí agotada y no quería hablar con nadie.

- Tienes que tener cuidado con Riley – musito Benjamín – no es de fiar es mas no entiendo porque tiene el negocio de tu padre con Vulturis

- Nunca supe nada de eso – dije recostada practicamente en la silla mientras mi codo se apoyaba en el respaldar colocando mis dedos en mi cabeza, me tenia algo de hambre. Me pare par ir al balcón para seguir hablando tenia que pensar muy bien la forma en que se planearía esto.

POV EDWARD

- Esta en peligro en todo instante – musite al ver por la ventana hacia el barandal para ver si salía de esa reunión

- Isabella sabe bien hacer las cosas – Sue estaba tranquila al parecer ya se había adaptado a que Isabella este así, pero podía escuchar por su voz que seguía triste por esto.

- Quisiera poder detenerla

- También yo – suspiro – pero ella tiene que hacer esto sino todos corren peligro, la verdad no sé que pasa solo quiero que mi niña este bien, hoy que es su cumpleaños

De pronto la vi salir al balcón, estaba preocupada y la puerta se abrió:

- Ya están fuera de peligro pueden salir – musito Carlos

La vi un poco mas, quería ir corriendo hacia ella pero seguro estaba muy stresada, podía pasarme viéndola de pronto escuche que alguien se me acerco.

- Ella debe estar esperándote

- La veo muy preocupada, Carlos – decía mientras veía a Isabella caminar de un lado a otro – pero no sé si es buena idea ir ahora

- Es tu decisión

- Nunca dejara el plan de sacar su padre

- No – dijo con seriedad – además ya esta planeando las cosas pero no la veo bien esta muy agotada

- Ok – musite mientras me acercaba a Sue – necesito que me ayude con algo

- Claro por mi niña cualquier cosa

Le conte el plan que tenia para mas tarde, estuve dándole los últimos detalles. Hoy es cumpleaños y al menos tenia que salir perfecto. Al terminar me fui de la casa, quería despedirme de ella pero le deje una nota con Sue y los documentos que tenia sobre Vulturis. Comence a manejar para irme a mi casa, estaba pensando la forma en que podre ayudarla, mañana no hay forma que algo pésimo tenia que estar precavido para todo.

De noche y yo acomode todo las cosas para ir con mi novia, sabia que no tendría tiempo de venir para mi casa hasta poder explicarles todo, es muy probable que ya no veía en unos meses muy discretamente por su seguridad. Estaba en mi cuarto y de pronto alguien toco la puerta.

- Pase – dije mientras la televisión transmitia el noticiero, ya anunciaron que encarcelarían a Charlie. Rosalie se quedo quieta mientras escucha la noticia.

- Veo que ya te vas

- Si – musite mientras ponía mi ultima ropa en la maleta

- A donde te iras?

- Estuve pensando en algo, quisas a Estados Unidos, Sudamerica después escogeré el lugar

- Pensé en eso por eso – dijo dejándome un sobre manila en la cama – esto te ayudara, dile que considere eso un regalo de mi parte

Salio de mi cuarto, me parecio extraño, abrí y note que son dos pasaporte una de ella y otra mia. Isabella tenia mi apellido y había un acta de matrimonio, solo faltaba la firma de nosotros. Me quede asombrado, tome un poco de aire y recordé que tenia que irme. Salí de mi casa, me despedi de mi familia diciéndoles que tenia que hacer un viaje urgente. No entendieron del porque pero solo aceptaron. Estaba en mi auto pensando algunas cosas mientras agradecia a Rosalie por el detalle que no me había percatado.

Ocho de la noche y me encontraba en la casa de Isabella, entrando con mi maleta por la puerta principal. Sue me sonrio y me recibió con un fuerte abrazo mientras Andres tomaba mi maleta.

- Donde esta ella?

- Tranquilo esta tomando un descanso – musito Sue mientras subíamos a la escalera

- Pero donde esta? – volví a preguntar

- En su lado favorita de la casa, tiene un cuarto especial que yo no me atrevo a interrumpir – dijo Andres mientras entrabamos a mi cuarto

- Bueno ella esta bien?

- Si, normalmente esta en ese lugar con una copa de vino pero esta vez pidió algo mas suave

- Suave? – dije tratando de entender

- Una taza de té

- Ya veo – musite – lograste poner hacer las cosas que te pedi?

- Si – contesto Sue – le va a gustar, necesita este descanso

- Esta bien

- Puedes esperar un instante? - me advirtió Sue

- Que pasa?

- Isabella acaba de hablar con Rene, su madre, esta un poco dolida, la escuche llorando un poco, esta en es habitación dos horas después que te fuiste.

- Me necesita – musite mientras me iba del cuarto

- Lo sabemos solo quiero que sepas que había sucedido

- Gracias Sue

Salí de mi cuarto para ir directamente hacia ella, Andres me dijo que se trata del cuarto que estaba en al costado del despacho. Abrio la puerta suavemente y note que estaba leyendo un libro con una taza de té al costado, lucia agotada y stresada, al frente de ella había una chimenea. Ahora entiendo porque le gusta este lugar. Camine lentamente hacia ella y antes de llegar musito

- Que bueno que este en casa

- Nunca podre hacerte ninguna sorpresa? – musite dándole un beso en la mejilla y sentándome a su costado, sus ojos tenia la expresión de preocupación con felicidad.

- Yo creo que si

- Tu día ha estado muy agitado no es así?

- Si – dijo cerrando el libro y poniéndolo en sus piernas para tomar un poco de té – el negocio con un socio no estaba yendo bien, después lo de Riley que siempre arruina todo

- Que te dijo?

- Es sobre un negocio que hizo mi padre, esta es una asociación con los Vulturis, no sé porque Riley esta involucrado en esto

- Vulturis? – así que después de todo su apellido si tiene que ver con esto

- Si porque? – su voz sonaba agotada, tome sus pies e hice que los estirara hacia a mi y comencé a sobarlos

- Garrett encontró algo con ese nombre, al parecer tenia algo que ver con Aron

- Que? – dijo prestando mucha atención

- Si, creo que se encontraron antes porque tienen negocios juntos

- Eso no es bueno – musito ella poniendo su dedo en su mentón se soltó el cabello para masajearse su cabeza – ya no quiero pensar mas es probable que hayan tenido un negocio antes

Necesita relajarse y yo tengo la solución a esto. Le quite el libro y musite:

- Ven conmigo

- A donde? – pregunto divertida

- Solo ven

Tome su mano delicadamente y puse la mia en su espalda, nos comenzamos a mover poco a poco. Me sonrio y dijo:

- Que haces?

- Bailando

- No hay música – sonrio un poco, me veía con ternura

- Lo sé pero no importa eso… es tu cumpleaños recuerdas?

- Quise tener uno – musito recordando el almuerzo que interrumpieron nuestra felicidad

- Es temprano te sugiero que vengas conmigo

- Me vas a secuestrar?

- Creo que es una costumbre familiar – musite haciéndola soltar una leve carcajada. Tomo sus zapatos y se los puso luego nos fuimos. Estaba con su mano entrelazada con la mia, nadie nos interrumpia esta noche. Segui las guía de Sue para llegar hasta la sorpresa, pasamos el jardín y note una pequeña cabaña iluminada, ambos estamos sorprendidos y entramos. El instante que pedi a Sue que ambientara románticamente el lugar preferido de Isabella no pensé que fuera este. Había una sala y un cuarto. Estaba con velas y una música suave.

- Que es todo esto?

- Te gusta? – pregunte con nervios

- Me encanta – dijo ella mientras se sentaba en el sofá mas cercano, me quite el saco, y me puse a su costado

- Es tu día porque no descansamos un poco

- Me falta planear algunas cosas – musito con verdadero cansancio mientras me aproxime me apoye en el respaldar la envolvió con mis brazos y la traje hacia a mi para abrazarla su espalda estaba en mi pecho y yo

- Que cosas te falta acabar?

- Pensaba en que Sue va a tener que salir de aquí antes mucho antes al igual que tu

- Que? – musite tratando de entender

- Sue esta empacando sus cosas se va a ir de viaje a las once de la mañana, tu deberías ir con ella para que no te pase nada después me reuniré contigo en alguna parte para poder irnos todos.

- Y Charlie? Que pasara con él?

- Estará con Carlos – musito con despreocupación – despues ya no tendré que verlo mas

- Sabe Swan sobre este plan? – la abrace con un poco mas de fuerza

- Mañana Benjamín le va a decir minutos antes, entre menos sepa va a ser mejor – musito estirándose

- Isabella yo no podre irme temprano

- Porque? – dijo preocupada mientras volteaba a verme

- No podre estar tranquilo sino te veo, estaré a tu lado para mañana y no me despegare de ti, salvo para hacer acta de presencia y así nadie sospeche nada

- Pero te necesito con Sue

- Lo sé pero yo necesito mas a ti – le bese sus labios y luego me separe un poco – dime cual es tu plan?

Isabella me explico con mucha paciencia y detenimiento su plan, estaba todo calculado y programado pero algo no entendia.

- Y tu y yo?

- Al terminar el translado yo volveré por ti, te vas a ir con Sue, yo tendré que irme con Andres para encontrarme con Charlie y despistar a todos. Richard cuidara muy bien de ambos

- No cuentes conmigo para eso - dije mientras me ponía de pie

- Edward por favor – se paro delante de mi – es mejor así, tu y Sue van a estar a salvo yo estaré despues de unos dos, tres meses

- No Isabella – estaba molesto

- Ya esta decidido

- No esta – dije mientras la veía

- Edward entiende que…

- Casaste conmigo – le solte de pronto

Ella sonrio inmediatamente reía un poco mientras tomaba su mano, sacaba la cajita negra que tenia en saco, y al verla ceso su risa, coloque la cajita en su mano con una rodilla en el suelo y la otra arriba, la vi a los ojos con ternura y musite:

- Estoy arrodillado ante ti porque así me siento desde que nos encontramos. Isabella Swan, permite ser el hombre que te ame y te proteja siempre. Hoy en este día especial para ti y para mi, te hago la pregunta Isabella quieres ser mi esposa?

Note que una lagrima rodeaba por sus ojos, sabia que es muy rápido pero en serio no podía dejarla ella es mia, me sentía nervioso pero de pronto Isabella musito.