Nunca nos conocimos.

Conocimiento.

-Hinata… ¿ a dónde vas a estas horas? –preguntó Sakura que pasaba por la misma calle.

-¿Qué? ¿yo? ¿A dónde voy…? –Hinata se preguntó parándose.

-¿No lo sabes ni tú? –Sakura se rió un poco.- ¿A buscar a Sasuke, quizás? –preguntó pícaramente.

-¿Q-QQuÉE?-gritó ella poniéndose roja- ¡no! ¡No, no, no, nooo!-dijo con los ojos cerrados y moviendo las manos y la cabeza a la vez.

-¿Estás bien? ¿Te ha hecho algo?- preguntó otra vez algo aturdida.

-¿eing? Pues no… -contestó sorprendida.- no lo sé… sólo le he visto y… y… aah… -a Hinata le salió una gota en la cabeza- me he ido corriendo.

-Pfff, jajajaja! –Sakura se estaba riendo de la pobre Hinata, que estaba muy cómica.-anda, Hinata, que se pensará que te has enfadado, o algo, ¿por qué no vas a verle?

-¿EEeeeh? ¿Aa… v-ver-lee? –preguntó con pánico en la voz.

-Pero si ibas a verle cada día… no me pongas excusas, ahora…

-Pero, es que… Sakura-san, yo… -Hinata miró hacia el suelo, preocupada mientras se cojía las manos- …yo creo… que… Sa-Sasuke-kun no q-quiere… v-verme… -dijo triste, mientras se ponía roja y se le empañaban los ojos.

-¿Pero qué dices? –la consoló dándole una palmada en el hombro.- Sasuke te aprecia mucho, por eso está contigo, y no te mira mal…-dijo esto mirando hacia el cielo, acordándose de viejos tiempos.- no como me miraba a mí…

-P-pero… Sakura… cuando me mira… me da miedoo… me parece que me vaya a derretir con la mirada… -le contestó temblando, con un escalofrío.

Sakura se la quedó mirando atónita.

-Vaya, Hinata, y ¿a qué crees que se debe eso? –le preguntó con una sonrisa.

-¿A que me quiere ver muerta? –volvió con su preocupación.

-Umms… yo creo que simplemente es que te mira intensamente, y tú sientes que te derrites… porque… -Sakura se giró hacia ella con una sonrisa burlona- le quieres.

-¿Q-QQUUÉEE?- a Hinata le dio un ataque, que se puso roja como un tomate, otra vez, y se cayó al suelo.- N-no… n-no puede ser…

-¿Seguro? Bueno, yo te digo, que estoy segura de que no te quiere matar ni que te odia. Así que, piénsalo, ¿vale? Y habla con él, no huyas. Porque si huyes… y no se lo dices… puede llegar a ser demasiado tarde, y nunca podrá volver… -dijo mirando hacia otra parte.

-Está bien… Gracias –le dijo con una sonrisa, y continuó su camino. Esta vez decidió tomar un nuevo rumbo, yendo al árbol de siempre.

-Anda, Sakura…

-¡Hola, Naruto! –le saludó contenta de verle.

-¿A que no sabes qué? –le dijo con voz divertida.

-¿A que tú tampoco?

-Sasuke…

-Hinata…

-está enamorado/a de Hinata/Sasuke –bueno, dar a entender que lo dicen a la vez ^^U

-Jajajaja

-Nunca me lo habría imaginado –le dijo Sakura.

-Yo tampoco… este Sasuke… qué susto nos trae, ¿eh?

-Bueno, así está bien… ahora hay que dejarlos a ellos solos…

yo… yo estaba enamorada de Naruto… pero… no era lo mismo de lo que siento ahora… ahora… mi estómago está como hueco, siento como si tuviera hormiguitas, y tengo como frío y calor a la vez. Porque, al imaginarme a Sasuke… me pongo contenta… me encantan sus ojos… son tan profundos… y esa manera de ser… pero parece que no se quiere hacer el interesante conmigo… y eso me gusta más. Me haría tan feliz que llegara con su sonrisa y me rodeara con sus brazos… pero mientras sueño despierta, sé que estoy aquí sola… me gustaría creer que vendría, que va a venir en cualquier momento, pero para nada haría lo que yo me imaginaría… porque él no es así. Puede que Sakura tenga razón, que no me odie… pero por eso no tiene por que ser que… m-me qu-quiera… qué tonta soy, solo de pensarlo noto la sangre como corretea por mi cara…

Hinata estaba acurrucada bajo el árbol rodeándose las rodillas con las manos. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos, que no se daba cuenta de que en la copa del mismo árbol, estaba Sasuke mirándola, y observando atentamente sus cambios de reacción. Se divertía al verla, pero también estaba constantemente preguntándose el qué pasaba por su cabeza. ¿Bajaba? ¿No bajaba? ¿Le decía algo? ¿Qué debía hacer? Se había dado cuenta de que ella era como una droga para él. Pero no una droga de esas que te pudren, si no una que te cura. Como si cada vez que la viera su cara reparara las heridas de su corazón. Necesitaba verla cada día, y escuchar su voz. Tan sólo pedía eso… y ver sus ojos.

Pero se estaba dando cuenta de que se estaba torturando a sí mismo, así que decidió romper el silencio.

Cayó al suelo, Hinata oyó el ruido del crujir de las hojas bajo sus pies y se levantó rápidamente.

Y lo vio.

Él se estaba recuperando del salto, se fijaba en cómo recuperaba la posición y levantaba la cabeza. Se asombró de su figura. La veía tan… hermosa… los ojos se le iluminaron, se le separaron los labios por una reacción extraña… se sentía paralizada, como si estuviera viendo como si su príncipe fuera hacia ella, como si la rescatara, como si le hubiera estado esperando toda su vida. Una emoción inmensa le invadió y su rostro mostraba una expresión de pura felicidad y ansia. Se dio cuenta. Era verdad. Estaba completamente enamorada de Sasuke. Al decirse eso, se sonrojó, y luego se dio cuenta de que Sasuke la estaba mirando a los ojos. A sus ojos. Esos ojos negros tan extraños y desconcertantes.

Dio dos pasos hacia delante. Hinata no se movía, seguía con la mirada, extrañamente perdida, como si estuviera viendo una alucinación. Sasuke apartó la mirada un momento, y ella reaccionó, desviándola y mostrándose molesta por esa… desconexión.

-Hinata…-le dijo cojiendola por los brazos.- creo que… debo darte las gracias… por… todo lo que has hecho por mí… sin ti… -dijo poniéndose un poco rojo- no habría podido… volver.

-¿ah?-ella estaba sorprendida, pero contenta- entonces… ¿no me vas a matar?

Sasuke abrió los ojos mucho y luego la miró con furia. La cogió fuertemente de las muñecas y de la espalda, para que no se cayera, pero clavándole la mirada.

-¿Creías que quería matarte? ¿Quieres que te mate?

-Sólo… sólo si quieres matarme… te dejaré…

-¿Por… por qué?-preguntó confundido

Hinata apartó la mirada e hizo una leve sonrisa. Parecía duro de decirlo, pero no podía aguantarse. Tenía el sentimiento de que si no se lo decía, moriría de la desesperación. Algo le estaba carcomiendo por dentro. Se estaba empezando a consumir. Y sabía que con tan solo decírselo, ese dolor desaparecería.

-Porque yo…

Jajajaja! Vale, no me mateis, por lo que os acabo de hacer =P pero así os dejo con el suspense xD

Como ya se ve, se está acabando… =(

Muchas gracias a los que me envían reviews, y también a todos aquellos que leen el fic.

Espero que os esté gustando, y si quereis escribirme, hacedlo, eeh? ^^

Venga, hasta la próxima

Mashetsu