No quiero violar ningún derecho de autor solo hacer un fanfic.

Aviso: este fic tiene la categoría de "M" por contener escenas un tanto subidas de tono además de violencia.

Un alma.

Orígenes.

Por: Luna "El Sol Nocturno"

El pequeño cuerpo no era agradable de ver, tenia varios cortes en la espalda, titubeantes por la profundidad, luego habían cogido confianza y se habían hecho más profundos, inquisitores, crueles; marcas largas como verdugones decían que los cortes no eran lo único que la pequeña había sufrido, se extendían rojas, algunas abiertas por la violencia imprimida al látigo como pequeños precipicios de un cuerpo indefenso, por todo el cuerpo, en especial el vientre, ese lugar sagrado para las mujeres.

Llegados a ese punto nadie se atrevía a seguir mirando la atrocidad cometida, por eso permanecía tapado bajo uno de los numerosos haces de luz de la casa de los muertos.

Varias sacerdotisas y sacerdotes lo habían limpiado recogiendo en un pergamino todo que le habían hecho, ahora los Sumos Sacerdotes se encargaban de prepararlo, de arreglarlo y devolverle la hermosura propia de los niños.

-

-Los padres son una pareja de comerciantes, llevan mucho tiempo instalados en Seilloon.

-¿Qué venden?-la Dra-Mata no levanto la vista del pergamino.

-Telas y accesorios para ropa, están en la calle paralela a donde se la encontró-murmuro Islandri cepillando el negro pelo con cariño-hace días que la tienda permanece cerrada.

-Eso es mala señal-empezó a seguir el movimiento del peine con aburrimiento-pero tampoco podemos estar vigilando a todo el mundo, tiene que haber otra forma...

-Son previsibles-murmuro una voz conocida.

Lina e Islandri pegaron un bote ante el recuerdo, por un momento pensaron que era Amelia la que había venido tras el "Trance de conocimiento" y les estaba gastando una broma pesada para levantar los ánimos, pero mirando hacia donde provenía la voz cambiaron de idea.

-

La Creadora avanzaba por los largos pasillos jalonados de columnas hacia ellas dos, cuando la luz la bañaba su ropa brillaba difuminando los orgullosos rasgos, al sumirse en las sombras la figura translucida se mostraba en todo su apogeo.

-Más previsibles de lo que pensáis.

-¿A sí?

-Sí-con pesar sujeto un mechón del pelo de la niña-pero el pequeño cisne no esta listo, no se ha abierto, su poder aun esta trabado... pero por eso mismo Las Guardianas os ayudaremos, vigilaremos por las noches transformadas en niebla invernal.

-¿Y eso que tiene que ver con que sean previsibles?

-Dentro de dos semanas volverá a aparecer otro cuerpo, esta vez será el de un niño de pelo rubio y ojos claros, luego otra niña, casi un bebe... primero exigen la sangre de las mujeres, por que a ellos les esta vetado el Circulo de Sangre...

-Son hombres.

-Y por eso lo hacen.

Las dos mujeres ya no se asustaron. Era otra Guardiana.

-Aneletos fue mi hijo, Amelia mi hija, mi sucesora tras La Creadora-la que hablaba fue la heredera directa de la Primera Guardiana-me centre en enseñarla todo lo que aprendí de Aghen mientras mi hijo era enseñado por sus tutores... así se creo Kaos.

-No, ya existía cuando mi amado desapareció, tu hijo solo recibió su legado y la orden de destruirnos, no es culpable, solo fue un títere muy bien enseñado.

-

El rostro consternado de la otra mujer decía todo lo que había ocurrido sin necesidad de hablar.



-U-N-A-L-M-A-

Tembló al despertar, se movió con lentitud al notar que estaba envuelta con la manta de la cama, con suavidad se desarropo buscando a su compañero.

-Zel-murmuro al verle frente a la cristalera.

La quimera simplemente sonrió con recelo y la atrajo hacia él, la envolvió con los brazos para evitar que cogiese frío.

-¿Qué has visto?

-Mucho.

-¿Nos ayudara?

-Mas de lo que piensas.

La beso la mano con ternura, luego se fijo en que su reflejo era algo extrañamente tranquilizador, Amelia recargada contra su cuerpo mientras la envolvía despreocupadamente.

-

-Supongo que si me voy no me echareis de menos.

-Quédate, tienes que decirme una cosa.

-Muy bien ¿De qué se trata?

-Se trata de Aneletos. Del original.

-¿Quieres saber sobre ese hijo de mala madre?

-Sí, sobre todo quien fue su maestro, tubo varios tutores pero al parecer sentía predilección por uno de ellos.

-Oh sí, Zeor "El Maldito", como tu mismo has dicho Zelgadiss, un hijo de mala madre-los dos jóvenes se giraron para ver al fénix sobre la oreja de uno de los sillones que había en la habitación, la quimera la apretó contra él, no creyó conveniente que Amelia estuviese fuera del seguro reducto de sus brazos-por lo que sé, y me contaron o me entere, es que vino de mas halla de las fronteras del exterior, de alguna isla y antes de que el sello fuese creado, solo lo vi una vez pero no me gusto nada su aura, además llevaba un extraño dije que no era la representación de Cephid.

-¿Algo parecido a una cabeza de demonio con cuernos y colmillos?

-Sí, tras unos años el príncipe también empezó a lucirlo, dijo que era un regalo.

-Eso llevo a la traición... después el exilio... y a todo esto...

-Ignus-le reprocho el mago, la joven había empezado a temblar.

-Estaré vigilando-la rozo la frente con el pico en un intento por calmarla-Alteza se que no os hará nada, él no lo permitirá-se refirió a la quimera-pero debéis ser fuerte y demostrarle que vuestra casta no se rinde.

-Gracias.

El fénix se transformo en una bola de fuego y luego se extinguió, necesitaban estar solos y sopesar muchas cosas.

-

La quimera la beso en la reconfortante caricia consiguiendo que le respondiese; la extraña necesidad que Amelia comenzó a enarbolar en cada movimiento le hizo reaccionar de una forma que creía muerta para él.

Algo pulso en su interior y le hizo apretarla contra él.

Llevo las manos hasta el broche del fajín y lo soltó, con un suave tirón lo ahueco lo suficiente como para poder aventurarse a levantar la túnica corta, la joven le despojo del cinturón e hizo lo mismo con la suya.

Mala idea.

Los pétreos dedos la soltaron el pequeño corsé, de un simple movimiento saco el cordón que lo mantenía atado y la prenda por debajo de la túnica, Amelia por el contrario le levanto toda la parte delantera y se separo para quitársela, él hizo lo mismo manteniéndola con el rostro alto.

-Esto... no creo que este bien...

-¿Cuándo lo estará?

-Cuándo...-¿Cuándo que?.¿Cuándo encontrase su cura?.¿O cuando decidiese al fin que no tenia por que torturarse mas?-... cuando vuelvas a besarme.

Le acerco el rostro con una caricia sintiendo que afianzaba su abrazo en la cintura y los hombros, fue lento, primero un roce tentativo entre sus labios, la mirada esquiva y deseada, la cabeza de ella se echo hacia delante mientras él la aguardaba, se juntaron algo mas mezclando las respiraciones, Amelia paso la lengua por los labios mientras Zelgadiss separaba los suyos.

-

Ya no había vuelta atrás.



-U-N-A-L-M-A-

Graders se percato de la ausencia de La Guardiana y de El Portador, no era muy normal en este tipo de reuniones, pero la princesa seguramente ya sabia lo que se estaba hablando allí.

-Eso significa que tendremos que vigilar por las noches, no es una tarea agradable para nadie pero se trata de que no halla mas muertes.

-¿Qué tenemos que buscar?

-Tiendas cerradas desde hace mucho y que los dueños no estén, gente con largas túnicas y dijes extraños-puso en alto una representación en papel del que habían conseguido de los desafortunados-todo lo que se encuentre puede servir para salvar vidas o encontrar a una secta que responde al nombre de Kaos.

-¿Su alteza Amelia esta al tanto?

-Sí, no ha venido por encontrarse en un "Trance de Conocimiento".

-Señor, hoy tiene toda la sensación de que habrá niebla, normalmente eso no es bueno en las guardias nocturnas.

-Recibiremos ayuda Ralf, eso indica la niebla, Las Guardianas nos ayudaran.

-

-Yo sigo sin entender por que Amelia y Zel no están aquí.

-¿Por que Amelia seguirá en el trance¿Y por que Zelgadiss se niega a dejarla sola?

-Fui a avisar de la reunión-susurro Islandri-pero Ignus dejo caer que estaban ocupados, en cosas de pareja.

-Serán...

-Ya empezaba a ser el momento ¿Pero me pregunto si se retrasaran aun más?

Lina cerro los ojos conteniéndose, retrasarse no era la palabra adecuada en ese momento, era idiota, o en su defecto cabeza de medusa, una posibilidad que empezaba a renacer con fuerza ¿Desde cuando uno se interesaba mas por lo que ocurría a su alrededor que de lo que hacia con su compañero?

-Dudo que aparezcan hoy, están ocupados y es mejor que sigan así.

-Que protectora.

-Llevan poco tiempo y siempre que han estado solos estaban cansados, dejémosles en paz por unas horas. No es necesario estar encima de ellos dos para que se percaten de lo que les rodea

-Sabia respuesta.

-

Sintió como empezaba a lamer su cuello, inclinando suavemente la cabeza sobre el hombro y manteniéndola envuelta entre sus brazos, no se tenso ni intento alejarse cuando las ásperas manos se deslizaron desde la espalda hasta los orgullosos senos, despertando con tranquilidad la piel y las rosadas cumbres; ni cuando tras varios jadeos una bajo por su vientre, lenta e inexorable, tentando su suerte al entretenerse en el ombligo, acentuando el calor que subía desde su sexo hasta el resto de su cuerpo.

-Te amo-susurro con sencillez.

Amelia solo gimió aferrándose a él para evitar caer, pero mientras una mano la hacia temblar la otra la sujeto; Zelgadiss la beso y empezó a arrodillarse lentamente así como separando una de las torneadas piernas al tiempo que apoyaba la rodilla encima de su hombro. La princesa estaba sonrojada pero expectante, intrigada por la situación y la posición de la quimera.

Desde luego esto no la ocurría todos los días.

El mago separo los labios, sin pretenderlo sus afilados colmillos brillaron en la mortecina luz del atardecer antes de desaparecer en el pubis de la joven, continuo con los ojos clavados en su rostro, viendo como la sorpresa inicial se volvía una sensación liquida e inigualable, como jadeo cerrando los ojos para percibir mejor, sintiendo que los espasmos que la provocaba le llegaban a él por sus manos, por como tiraba de su pelo para apremiarle...

La forma en que su cuerpo se amoldaba para recibirle con todo lo que ello implicaba, o macabramente podía implicar.

-

Resistió cuanto pudo, pensando que en el momento en que no podría mas caería, que se perdería entre sus brazos... lo que ocurrió de verdad fue que la sujetaron, el ser mitológico que la descubría impidió que se hiciese daño y la hizo ver un atardecer borroso mientras el sol ascendía dos veces el mismo día, que su garganta dejase escapar un grito de jubilo silencioso, y luego sí, permitió que el mar la recogiese en su regazo de piedra.

La quimera se permitió el respiro de envolverla desde atrás, dejar que se recobrase en un discreto segundo plano, al cambiar de postura volvió a percatarse de la necesidad que había resurgido tras tanto tiempo, gruño molesto consigo mismo y eso alerto a la joven.

-Zelgadiss.

-No pasa nada.

-Pero...-al intentar mirarle se apoyo en la causa, el espadachín dejo escapar un gemido agónico contra su hombro-Zel... no es necesario.

-No te arrepientas después.

La tumbo boca abajo en la cama, en lo que ella tardo en girarse parcialmente se despojo de los pantalones con un suspiro de alivio. Cuando él subió a la cama se sentó sobre su regazo resbalando tímidamente los dedos hasta la parte que mas conjeturas arrancaba a la imaginación; aunque estaba cubierta de esquirlas como cualquier otra zona de su cuerpo fue el calor lo que hizo bajar su mirada, era como otro miembro: el glande de un color azulado mas intenso que el propio, suave y duro pero palpitante.

Recorrió la punta consiguiendo que apoyase la frente sobre ella y gimiese de nuevo, sin previo aviso la urgió a que continuase acercando sus caderas a las suyas, Amelia le alzo el rostro y le beso, con un poco de tiento se quedo sobre él...

-

...y le envolvió de golpe...

-

Eso fue el detonante, ni una queja, ni mal movimiento, solo un suspiro y la estrechez de un abrazo.

Algo tan simple como un suave y lento contoneo provoco otra forma de expresión, nuevos recuerdos, y sensaciones que, a pesar de su experiencia, jamás había sentido.

Ni imaginado que llegaría a sentir.

Al fin hastiados de ellos mismos el Guerrero Oscuro se permitió quedarse bajo ella, sin separarse, hablar quedamente sobre todo lo que había significado para él, Amelia le acariciaba el rostro reconfortándole y haciéndole olvidar que su cuerpo era un arma.

Solo lo era si así lo usaba.



-U-N-A-L-M-A-

Las figuras lograron entrar antes de que los guardias cerraran las puerta en la primera noche después de instaurarse el toque de queda, como cualquier otro viajero preguntaron por alguna posada tras responder a las preguntas del guardia y dejar que la sacerdotisa leyese su mente.

Siguieron hacia delante.

Pero tomando una ruta directa hasta el Palacio de Seilloon.

DOS PERSONAS QUE COMPARTEN UN ALMA: AMOR VERDADERO

Tras una mini-depresion por no recibir nada (salvo tres buenas samaritanas) vuelvo junto con Ignus, es hora de seguir pateando culos. Hay un reino por salvar.

Shadir: Dudo de que Ignus se sienta ofendido, le gusta, es un ser inmortal, esa es una ventaja frente a Zeross toca-narices Metallium.

Angel Sin Alas: Personalmete prefiero como pareja de Filia a Var Agarer (mas conocido como Vargaarv) por que Zeross... parecerian masokas, siempre persiguiendose y dejando la cama hecha unos zorros, pero bueno tambien tienen posibilidades, jum jum algo se rumia. Y no es nada bueno ;)

Maldrake: No te importara que use tu nombre para una historia propia? Saldran no te preocupes, ya a habido un anticipo. Ups, por que tendre los dedos tan rapidos.

Nada mas por aqui, solo que si escribis actualizare mas rapido, me habeis devuelto la esperanza, hay alguien mas que no solo unos pocos valientes. No muerdo, y la tecla no tiene un virus escondido.

Sore wa himitsu desu.