Hola, ¿estáis ahí? ¡Lo siento mucho! Me tarde muchísimo es que tuve problemas y mucho estrés y sigo pero ayer me dije que hoy tenía que actualizar que para algo lo tenía escrito en una libretita y aquí estoy J

Aviso: este capítulo contiene una escena un poco subidilla de tono a quien no le guste que no lea.

Espero que os guste, Capítulo 11.

OoOoOoOoOoOoO

Scorpius:

Me salí rápidamente de ese comedor, seguido de Albus y Rose, me dirigía hacia La Sala de los Menesteres con mis mejores amigos a mi lado, di tres vueltas en frente de una pared, quiero un lugar para estar solo con mis amigos pensé y se materializo una puerta marrón oscura la abrí y era exactamente la misma sala que nos aparecía durante el trimestre pasado, estanterías con libros, dos sillones negros y un sofá de dos plazas y una chimenea.

-¿Te encuentra bien?-me preguntó Rose cogiéndome un brazo estando ya dentro de la sala.

-He estado mejor-le dije y me senté en el sofá con Rose a mi lado y Albus en el sillón que está delante nuestra.

-No le hagas caso-me dijo Albus-sabes como es Nott, no merece la pena.

-Ya sé que no pero…-intenté decir pero no me salían las palabras-mi madre está en St. Mungo inconsciente y todo por haberse enamorado de Draco Malfoy-dije con voz rota-porque no visteis a mi padre, estaba destrozado nunca lo vi así-y era verdad desde el ataque mi padre no levanta cabeza. Intenta ocultarlo cuando estoy yo delante con una de sus típicas sonrisas ladeadas, pero no me engañaba.

-Scor…-oí que dijo Rose en un susurro a mi lado y me agarraba con más fuerza el brazo-no te preocupes, tu madre se va poner bien-me dijo con tono tranquilizador y sonriéndome.

-Eso espero-dije y estuvimos un rato callados hasta que a Albus se le ocurrió jugar al snap explosivo y así pasamos horas jugando a juegos, hablando y leyendo hasta que era tarde y Albus se fue hacia la torre de Slytherin, Rose y yo nos fuimos hacia las mazmorras que la contraseña este trimestre era viridi, et callidus anguis entramos a la Sala Común y allí estaba Alexandre y Patricia jugando a una partida de ajedrez a la cual iba ganando Alexandre.

-¡No es justo!-gritó Patricia-¡siempre ganas tú! Tengo claro que haces trampas.

-No hago trampas, el problema está en que eres muy mala en el ajedrez mágico-le contestó Alexandre acto que hizo que Patricia se pusiera roja de rabia y se levantará furiosa.

-¿Estás bien?-me preguntó Patricia-íbamos a seguirte pero la profesora Innantra nos lanzó una mirada advirtiéndonos, desde que gritasteis como locos a principios de curso no nos quita los ojos de encima-dijo rodando los ojos resignada.

-No pasa nada-dije soltando una risa-y sí estoy bien-dije sonriendo, estaba mucho mejor desde que pasamos ese rato en la Sala de los Menesteres.

-Me alegro-dijo y se volvió a sentar en frente del tablero de ajedrez-no mejor juega tu Scorpius, haber si tú puedes ganar a este tramposo-dijo sacándole la lengua a Alexandre que puso los ojos en blanco.

-¡Qué no hago trampas!-gritó abriendo los brazos y echando la cabeza para atrás.

-Mi hermano Hugo también es muy bueno en el ajedrez-dijo Rose entre risas y sentándose en el suelo a un lado el tablero-nadie lo gana.

-¡Otro tramposo! Están por todas partes-dijo Patricia haciendo ademán con las manos-es imposible ganar siempre.

Nos pasamos horas hasta que ya era tarde y la Sala Común se vaciaba y nosotros los seguimos, nos despedimos y nos dirigimos a nuestras habitaciones.

Rose:

Al entrar en la habitación estaban Helena Nott y Petra Crabbe tumbadas cada una en su cama hablando, nos lanzaron a Patricia y a mí unas miradas de odio y superioridad y siguieron a lo suyo.

Me dirigí al baño a ponerme el pijama, pero de repente sentí que me mareaba y me entraban nauseas, me puse la mano en la boca y la otra apoyada en la pileta del baño, me miré al espejo cuando ya me encontraba mejor y vi que estaba pálida, con los ojos rojos, llorosos y la boca seca y blanca.

Al ver que el color volvía a mi cara decidí cambiarme y salir del baño, le desee las buenas noches a Patricia cerré la cortina y me quede mirando la pared roja de la habitación oscura, hasta que me quedé dormida.

Estaba en mi casa, con mis padres y mi hermano cenando tranquilamente, en paz, mi padre oyó un ruido se levantó de golpe y se dirigió al jardín, se oyó un golpe y mi madre quedó quieta como mirando a la nada, mi hermano lloraba quieto como madre pero con la diferencia de que había lágrimas, yo me quería levantar, ayudarles pero no podía.

Se oyó otro golpe seguido de un gritó, y de repente de la nada entraron unos hombres encabezados por Lucius Malfoy, Draco Malfoy y… Scorpius

¿Qué hacía ahí Scorpius? ¿Por qué estaba ahí? Volví a intentar levantarme, me retorcí en la silla, forcejee pero nada, nada funcionaba.

Levanté la cabeza y vi que Scorpius me miraba, no era la mirada de la que estaba acostumbrada, no era ni tierna, ni transparente era más bien seria, seria y oscura, sus ojos grises brillantes se volvieron sombríos, Scorpius se acercó a mí me cogió de un brazo, me levantó, me abrazó y me apretó contra él, acercó su boca a mi oreja y susurró lo siento

Fue lo último que oí antes de sentir como una varita se aprisionaba en mi estomago y caer.

Me desperté de golpe, con la respiración entrecortada, con lágrimas acumulándose en los ojos, me levanté y me fui al baño encendí y allí vi un rostro que no parecía mío, parecía de una niña pelirroja, infeliz y asustada.

No sé que eran esos sueños que tenía con frecuencia de pequeña, pero que había parado según iba creciendo, pero a la vuelta de las navidades volvía a tenerlos con la muerte de Scorpius, pero ahora era diferente era Scorpius el que me mataba a mí.

¿Qué significa? No lo entendía, odiaba esos sueños, los odiaba. De pequeña me daba miedo dormir por culpa de esas pesadillas y no quería que volviera a pasar.

Me lave la cara, los dientes e intenté por todos los medios que el color volviera a mí, pero parecía imposible, así que como no tenía sueño me coloqué una bata y me fui a la Sala Común. Mayor fue la sorpresa que me llevé al ver ahí a Scorpius mirando la chimenea.

-Hola-le dije-¿por qué no estás durmiendo?

-Podría hacerte la misma pregunta-me dijo mirándome, indicándome que me sentará a su lado.

-¿Si te contestó me responderás a mi pregunta?

-Claro.

-Tuve otra vez una pesadilla-le dije mirando mis manos con nerviosismo.

-¿Otra vez?-me preguntó a lo que yo asentí-pero…Albus me había dicho que te pasaba de pequeña pero hacía tiempo que ya no-me dijo y vi en su mirada preocupación.

-No importa, debe ser una pesadilla normal-le dije restándole importancia.

-¿Era lo mismo de lo que soñaste la anterior vez?

-No…no esta vez fue un poco diferente-le dije, no quería mentirle pero tampoco quería decirle que soñé con que me mataba, se creerá que pienso que por ser un Malfoy me pueda asesinar-no tiene importancia, tranquilo solo que me quede con mal cuerpo, normal si tuviste una pesadilla ¿no?-le dije sonriéndole.

-Si normal-dijo, pero yo lo noté que no se había quedado tranquilo así que me acerqué a él.

-No pasa nada en serio-le dije en un susurro-solo fue una pesadilla, buenas noches-le dije y le di un beso en la mejilla y me fui a la habitación un poco ruborizada.

Molly:

No había vuelto a hablar con Lyssander desde que volvimos a Hogwarts de la navidad y ya llevábamos una semana, lo echaba de menos pero si lo veía no me podría controlar, lo sé.

Era sábado así que me puse una falda de cuadros azules y negros junto a una camiseta negra, con una chaqueta del mismo color, me maquille con lo habitual, delineador negro y que quedara muy ancho, bajé a la Sala Común y ahí estaban mis primos James, Fred, Louis, Albus y Dominique su hermana mayor de dieciséis años, Nique era mi prima favorita aunque los quiera a todos mucho con ella era diferente. Nique era pelirroja/castaña suele vestir con ropa holgada con estampados de gente haciendo gestos que mi tía Fleur caracterizaría de groseros, o con imágenes de ciudades famosas muggle, como Londres, Nueva York, París y muchas más, suele llevar su pelo rizado en un moño alto al que le caen rizos a los lados.

Tanto como a mí me gusta la literatura muggle a Nique le gusta la música muggle, pero no música clásica ni cosas a las que ella dice que son "pasteladas que siempre dicen lo mismo" ella escucha Rap, Rock and Roll, Heavy Metal, si somos muy diferentes y por eso nos llevamos muy bien.

-Hola Molly-me saludó Liam.

-Hola chicos-dije bajando la cabeza hasta que sentí unos brazos rodeándome el cuello, me giré y vi a Dominique que llevaba su típico moño y camiseta.

-¿Qué tal estás prima?-me dijo-hace tiempo que no hablábamos, cuéntame ¿qué es de tu vida?-me preguntó mientras caminábamos hacia la salida de la Sala Común.

-Nada, como siempre-le dije escuetamente-¿y tú qué?

-Nada, como siempre-me dijo haciendo la misma respuesta que yo-mi madre esta emocionadísima con el partido de Quidditch en el que saldrá Victoire como veela-me dijo poniendo un tono sarcástico en su voz-no entiendo como una madre deja que su hija salga en un partido enseñando su belleza a un montón de babosos-dijo poniendo cara de asco, Nique no se llevaba bien con Victoire, Victoire era la hija perfecta, sigue los pasos de su madre como veela y sacaba muy buenas notas cosa que Nique no hacía, es la oveja negra de la familia Weasley-Delacour.

Llegamos al Gran Comedor y Albus se fue a la mesa de Slytherin (aún a costa de que James le dijera que no) y nosotros nos sentamos en la de los leones y desayunamos, hablando y riendo…bueno al menos mis primos y amigos.

-Molly-oí una voz conocida me llamaba-¿puedo hablar contigo?

-Ahora no Lyssander llego tarde a Estudios Muggles-le dije y agarré más fuerte mi libro y empecé a andar más rápido hasta que sentí una presión en la muñeca.

-Por favor-me suplicó Lyssander aún sin soltarme la muñeca-necesito explicarte lo que lleva pasando desde el trimestre pasado.

-No ha pasado nada el trimestre pasado, solo nos besamos dos veces nada más-le dije, y volví a andar y como antes él me volvió a agarrar y aprisionarme contra su pecho.

-¿Me vas a decir que en esos dos besos no sentiste nada?

-No…no-balbucee.

-¿A no? Entonces si te vuelvo a besar no pasará nada ¿verdad?-dijo mientras me cogía el rostro y me acercaba a él hasta que poso sus finos labios en los míos, y volví a caer en sus redes por así decirlo, cada vez que me besaba era diferente, como si nunca antes nos hubiéramos besado.

Lyssander bajo las manos hasta mi cintura y me acorraló a la pared, con su cuerpo pegado al mío, yo gemí y Lyssander bajó su boca a mí cuello, yo no ponía resistencia, me estaba gustando, se quedo ahí en mi cuello besando, mordiendo, succionándolo hasta que oímos pasos que se acercaban al pasillo y nos separamos de golpe.

-Vamos-me dijo y me cogió la mano y me metió en un armarito de escobas que estaba al final del pasillo.

-¿Qué haces?-le preguntó y él me miró incrédulo- Es de día-le dije como si fuera lo más obvio- no importa que estemos en un pasillo de día con total de que vayamos a clase.

-Ya por eso, nosotros no estábamos yendo a clase precisamente, Molly- me dijo y se acercó a mí, como el espacio era pequeño y lleno de escobas y fregonas me choqué con una tropezando, consiguiendo así que Lyssander pegara todo su cuerpo al mío, quedando nuestras bocas a milímetros de dictancia.

-De…debemos ir a clase-dije aunque en el fondo yo quería quedarme ahí con él.

-Debemos ir-dijo en mi oreja a lo que yo me estremecí-no que queramos-concluyó a lo que yo no pude más y me tire encima de él pegándolo a la pared y juntando sus labios con los míos.

Y ahí nos quedamos durante la siguiente clase…y la siguiente.

Hola, espero que os haya gustado y todo eso, comentarme no me abandonéis por ser tardona ¡por favor!

Os quiero muchísimo a todos y mil millones de graciasJ

Besos33

23-11-14