Disculpen los retrasos, espero que lean este capi y me gustaria saber que les parece, para darme una idea de si debo seguir por la misma linea.


Primer encuentro

Llegaron a aquel misterioso distrito de Nueva Orleáns al anochecer de un día viernes. Mientras avanzaban por la carretera Dean observaba el paisaje, y este se le presentaba exacto al de sus sueños, las praderas amplias y los árboles por rededor, une belleza y una paz que parecían inmutables. El Winchester supo así que habían llegado a buen puerto.

Lucifer contemplaba molesto por la ventana de la gran mansión, sus demonios aún no habían conseguido atrapar a Dean Winchester, sabía por sus espías que los ángeles tampoco le tenían. La incertidumbre sobre "la luz salvadora" y el paradero del cazador le mantenían en un permanente estado de irritabilidad, el cuál sufrían todos sus subalternos cercanos. Lucifer contemplaba por la ventana aquel impala, que fuera el hogar de los Winchester, era extraño, pero verlo era una de las cosas que le devolvía cierta calma, la otra cosa que le devolvía la calma, yacía dormitando en la enorme cama matrimonial de la habitación. Ken dormía desnudo sobre la cama, lagrimas gruesas caían secas por su rostro, y su cuerpo mostraba las huellas innegables del maltrato recibido. Lucifer dio media vuelta y caminó hacia la cama, al sentarse sobre ella, el muchacho se despertó asustado, mirando con terror a su dueño y señor.

No dejes de mirarme- ordenó el arcángel.

Esos ojos verdes eran sin duda lo que más calmaba la furia de Lucifer.

Llegaron a un pequeño pueblo adentrado en el paisaje de la zona, eran cerca de las 12 de la noche cuando el grupo por fin dio con un motel en ese pequeño pueblo. El lugar era en verdad muy lindo, se veían aún ciertos edificios devastados, seguramente tras el huracán, pero en general el pueblo pintaba bien, parecía un lugar pacifico y acogedor, a pesar de ser de noche, los 3 amigos pudieron notar la atmósfera tranquila que se respiraba en aquel sitio, y eso solo logró desconcertarlos más.

Pidieron una habitación doble con una tercera cama añadida, la mujer que los atendió, era una señora regordeta y de gestos alegres, hizo varios comentarios sobre lo guapos que eran e intentó averiguar sus procedencias, nada fuera de lo común, la mujer en verdad era amable, y no reaccionó a los "Jesús" y "Cristo" de sus nuevos huéspedes. Castiel no dejaba de mirar todo a su alrededor, "No hay mal aquí" era lo único que repetía de vez en cuando.

Ok, Cas, ya estamos claros, NO HAY MAL AQUÍ, ¿Puedes cortar con eso ya?- dijo hastiado Dean, ya dentro de la habitación.

Ustedes no lo entienden.

¿Entender qué?- dijo Bobbi

Este lugar, el mal, la fuerza oscura que proviene de los demonios y que también puede venir de los ángeles, no existe.

Eso ya lo sabemos…

NO, no lo entienden- interrumpió el ángel- en todo el mundo existe esa "mala" energía, es un residuo que queda de la presencia de un ser sobrenatural, como los ángeles y los demonios son los seres sobrenaturales más fuertes, dejan más residuo….y eso está por todo el planeta….este lugar ha sido limpiado.

¿Y?- dijo Dean, sin entender aún a su amigo alado.

¿Y?- repitió cansado Castiel- que kilómetros a la redonda han sido limpiados…..nadie entre los ángeles tiene tal capacidad, y te aseguro que entre los demonios tampoco hay alguien que la tenga.

¿Dios?- balbuceó Bobbi.

No, no es Dios, es él, ese chiquillo, y me dijo que no era Dios, que era algo más.

¿Algo más?...no conozco nada más Dean- dijo el emplumado amigo de los cazadores.

Los tres amigos se dispusieron a pasar lo que quedaba de la noche en el motel. A eso del medio día, salieron a recorrer el pueblo.

El pueblo, tal como en la noche, se presentaba tranquilo, no parecía haber nada raro en él, como Castiel había dicho, el mal "había sido limpiado" de aquel lugar.

Entraron en una cafetería para comer algo, llevaban ya un par de horas recorriendo el pueblo y no habían encontrado una sola pista.

Puede que no sea este pueblo, hay varios más por este distrito- comento el más viejo del grupo.

No, es este, lo puedo sentir.

Dean tiene razón, eh sentido esta limpieza espiritual y este pueblo es el epicentro.

Bien, pues ya te diste cuenta, hay muchos muchachos por aquí, podría ser cualquiera, ¿Qué hacemos ahora? ¿Ponemos avisos en la escuela?

Claro, y luego nos arrestan por estupro.

¿Qué se van a servir?- los interrumpió una linda mesera, a la cual Dean no le presto mayor atención, pero la chica se quedo embobada mirándolo.

Los tres amigos ordenaron rápidamente, Bobbi ordenó por Castiel, que no tenía idea de que pedir. La chica se fue mirando de vez en cuando a Dean, Bobbi que se percato de ello, pensaba en lo mal que estaba el chico, como para ignorar a tamaño bombón.

El grupo se sumergió en un incomodo silencio al no tener pistas de que hacer para encontrar a aquel chiquillo, silencio interrumpido por la charla de los paisanos.

La camarera trajo los pedidos del grupo, siempre sonriéndole más de la cuenta a Dean, en eso ve llegar a una mujer de unos 40 años a la cafetería, la cual se acerca a ella.

¿Has sabido de Mike?- pregunta con prisa la camarera

Si, esta mejor, ya pueden ir a verlo al hospital, los médicos dicen que su brazo se curará en un par de semanas.

Uff, que alivio saber eso.

Dean no escuchó más, la idea de donde partir la búsqueda había llegado, se maldijo mentalmente por no haberlo pensado antes.

-Soy un idiota- dijo el cazador

- ¿Y eso por?

-Debemos buscar en el hospital, hace dos semanas hizo un gran esfuerzo por ayudarme, de seguro eso repercutió en su salud!

Apenas y pudieron comer tranquilos, Dean los arrastró hasta el pequeño hospital del pueblo, después de fingir ser familiares de un paciente inventado, y de muchas otras mentiras, no encontraron a nadie, el único chico de la edad que buscaban estaba ahí por un brazo roto, nadie más de esa edad estaba en el hospital.

Ya durante la tarde a Bobbi se le ocurrió ir hacia una pequeña feria de artesanías que había en el pueblo, se escuchaba música en vivo, y mucho jovencito dando saltos por ahí, si estaban en lo correcto y "la voz" era un chiquillo, de seguro estaría paseando por ahí.

Al caminar por entre los distintos puestos, Dean se dio cuenta de que era observado por las personas, mucho más de lo que observaban a sus compañeros, eso descartaba la hipótesis de ser observado por ser forastero, algo pasaba en todo eso.

¿Por qué demonios todos me miran?

Debe ser por que eres famoso- dijo Bobbi apuntando hacia uno de los puestos de la feria.

Dean miró hacia donde apuntaba su amigo, y su boca, de haber sido de caricaturas habría tocado el piso, ahí en un puesto de feria de artesanías, había, no uno, si no varios cuadros, y pequeños telares, con su rostro impreso.

Se acercó al puesto a toda velocidad, para encontrarse con un chico moreno de apariencia desgarbada que lo quedó mirando como si de un fantasma se tratara.

- Eres tú- dijo el joven cazador.


Muchas gracias a todos los que leen y espero continuar muy pronto.