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Capítulo 11:Mi lugar especial
Abrí los ojos somnoliento pero no reconocí el lugar, sin duda no era mi habitación, alcé la vista y una figura en el cuarto se movía, usaba una bata de baño y hablaba por teléfono. Unos segundos después colgó y volteó a mi dirección.
-Veo que ya despertaste-se acercó y se sentó a mi lado-Buenos días amor-me besó en los labios y yo seguía sorprendido-¿Qué sucede? ¿Por qué me miras así?-
-¿Es un sueño?-pregunté incorporándome, ella soltó una carcajada y se recostó a mi lado.
-No Takeru, es real-
-¿De verdad? Tengo miedo de despertar en cualquier momento-
-¿Quieres una prueba de que no es un sueño?-
-¿una prueba?-
Se acercó provocadoramente y se puso encima de mí.
Fue una linda forma de comenzar el día, con Hikari besándome el cuello. Descendía mas y mas… y mas ¡oh Dios! Llegó a mis partes íntimas y empecé a gemir.
Me agarré de la almohada rogándole que no parara.
-H-hikari-
Ella ascendió hasta llegar a mis labios nuevamente. Me besó y mordisqueó mi labio inferior. Le acaricié la espalda y bajé a sus piernas. Ella suspiró y me abrazó acercándose a mi oído.
-hazme el amor T.K.-me pidió. Se quitó la bata dejando ver su cuerpo que era igual a la de una diosa. No lo soporté y giré quedando sobre ella. Aquellas palabras tan seductoras me despertaron por completo.
-Como ordene su majestad-Ella soltó una ligera risa.
Era impresionante, única y maravillosa… la manera en que ella se entregaba a mí…
Era sentirse amado… correspondido.
La soledad ya no cabía, no encajaba… éramos ella y yo, y ya no cabía ningún espacio entre los dos. Encajábamos perfectamente juntos.
La amé intensamente. Su piel era adictiva, y ella parecía saberlo pues se aprovechaba y me pegaba mas a su cuerpo. Quise hacerla sufrir un poco jugando con sus pechos besándolos y mordisqueándolos. Suspiró una y otra vez y decidí bajarme saboreando el resto de su piel.
No quise hacerla esperar. Me rasguñó la espalda cuando entré en ella.
A diferencia de la noche anterior, hoy lo hacíamos de una manera mas apasionada y tanto salvaje. La besé pero se separó suspirando y me besó el cuello. Sus gemidos subían de tono y me tomó de la nuca y hundió sus dedos en mi cabello.
Me abrazó y me clavó las uñas. Nuestros cuerpos se contrajeron y terminamos. Me arrojé a su lado respirando agitadamente.
-Woa-alcancé a decir-
-Eso… fue increíble T.K.-
-¿Cuándo… cuando te volviste… tan salvaje?-le pregunté tratando de recuperar el aliento.
-Hace… 15 minutos-me contestó, ambos reímos y nos acurrucamos en lo que nuestras respiraciones volvían a la normalidad.
Le acaricié el cabello mientras ella hacía lo mismo con mi pecho, con mis heridas.
-¿hoy no te duelen verdad?-me preguntó en forma maternal-
-No, ayer me tomé el medicamento. Hasta me había quedado profundamente dormido… y luego llegó Yuuki y me despertó con una cachetada-gruñí al recordarlo-Me metió un susto cuando me dijo que te ibas.
-Pero tienes que admitir que eso te impulsó o ¿me equivoco?-
-Sí, es verdad. A pesar de todo, estoy agradecido con ella. No te tendría en mis brazos.
-Si mi hermano se entera te arranca la cabeza-
-Gracias por los ánimos-
-Te amo-me dijo en un tono juguetón-
Toc-toc
-Debe ser el desayuno, lo ordené mientras dormías-decía poniéndose la bata-
-Pero si ya estoy mas que satisfecho-le dije atrapándola en mis brazos, ella soltó una risotada y me dio un corto beso en los labios.
-Yo estaba hablando del OTRO apetito-
Se dirigió a la puerta y dejaron un carrito con el desayuno.
-¿Dónde está nuestra ropa?-pregunté buscándola por todas partes-
-La mandé a la lavandería, la traerán mas al rato.
-mmm desayuno en la cama-le dije en doble sentido-
-¿No te cansas nunca no amor? Había olvidado lo apasionado que eres-me pasó un plato con huevos estrellados y par de tocinos.
-Pues yo podría decirte lo mismo-
-Si si, ya hay que comer-me decía tomando un poco de jugo-
Después de comer recogió los platos sucios y los puso en el carrito. Prendimos la tele y nos recostamos un rato.
-por cierto Hika…
-mmm?
-Se que Yuuki me mandó al diablo y por eso no fui a trabajar hoy ¿pero qué hay de ti?-
-Ohh si, le entregué la cámara a Henri porque me dijo que trabajaría en la noche y ocupaba las fotos para ya. -
-Henri-bufé molesto-
-No te enojes, ¿Cuántas veces quieres que te repita que el es solo un amigo?-
-No puedo evitarlo-
-ohh si claro, también había olvidado lo celoso que eres-
-Yo… NO SOY CELOSO-ella rió descaradamente agarrándose el estómago-
-Si claro, y yo soy un pingüino que conquistará el mundo-me dijo riéndose aún mas fuerte-
-¿aah si?-la atrapé en mis brazos haciéndole cosquillas bajo las sábanas. Aunque eso aumentó su risa.
-ya ya ya-finalmente me calmé, quedé encima de ella y se tranquilizó. Pasó una mano por mi rostro y me miró tiernamente- Tienes razón T.K.
-¿De qué?-
-Es increíble pensar que esto no es un sueño… que tu y yo estamos juntos ahora-
-Lo sé, quisiera recuperar el tiempo perdido-
-Tal vez si podamos-
Se enganchó de mi cuello y me besó.
Pasaron unas horas, nos duchamos juntos y si… de nuevo lo hicimos. Pero ¿Cómo evitarlo? Si mi Hikari era preciosa y la amaba con todo mí ser. Mi cuerpo solo seguía a mi corazón. Y por supuesto que nos habíamos cuidado, no somos unos irresponsables.
Al rato trajeron nuestra ropa y por fin pude vestirme, pero fue un lío cuando quisimos pagar la cuenta, Hikari insistía en que debía pagar ella, pero de ninguna manera lo permití. Y se enojó.
Mujeres. Intentas ser caballeroso y te mandan al diablo. Pero por suerte se le pasó. Los siguientes días salíamos a pasear, pero me sentía frustrado pues tenía que esperar a que ella saliera del trabajo y yo tenía que pasar toda la mañana aburridísimo.
A veces iba a correr y otras veces me quedaba tirado en el sofá jugando videojuegos. Hoy decidí ir a la oficina para ver cómo iban las cosas, pero…
-¿Qué demonios estás haciendo tu aquí?-Yuuki le había puesto llave a la oficina y me gritaba desde adentro. Ren ya se había acostumbrado al carácter de Yuuki y escuchaba música con los audífonos mientras tecleaba algo en su cubículo ignorando todo lo que pasaba.
-No puedes evitar que venga al trabajo-
-¡lunes, lunes, lunes!, Te dije que el ¡LUNES!-
-¡Yuuki por Dios! ¡Abre la puerta!-
Todos en el pasillo se asomaron a ver de donde provenían esos gritos y porque.
-Apenas estamos a jueves, ¡ya te dije que atiendas a tu novia!-
-Ella también tiene un trabajo y no puedo pasar las 24 horas con ella-
-Pues consíguete un pasatiempo, ve a perderte en un bosque. ¡Yo que sé!-
-No seas terca, que ya te dije que…-
-¡Vete a casa Takeru!-
-habla mas bajo que estás haciendo un alboroto-
-¡A MI NO ME CALLES!
-Cálmate.
-Takeru… estoy así de despedirte-me dijo en una voz tan seria que me heló la sangre, esas no eran buenas noticias-…Y si no sacas tu trasero de este edificio le contaré a Hikari sobre la vez en que te fuiste a pasar TODO un fin de semana con Eiko a la playa… "detalladamente"-
Sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo, si ella se enteraba de eso probablemente me cortaría ahí mismo.
-aah adiós-
Cuando me giré noté que la mayoría asomaban sus cabezas por sus oficinas. Yo regresé resignado al ascensor y suspiré.
-Tienes un carácter del demonio Yuuki-murmuré para mi mismo-de seguro anda en sus días-
De alguna manera había previsto que no me dejaría volver, cuando algo se le mete en la cabeza no hay nada en el mundo que la haga cambiar de opinión. Por esa razón no me había puesto el traje para la oficina, llevaba unos jeans, una camiseta negra y una chaqueta del mismo color. De calzado unos converse negros.
Salí del ascensor y conduje de regreso a Odaiba, aunque no había mucho tráfico. Pase por el parque y sentí ganas de comerme un helado.
"¿Qué haces T.K.?, ya estoy en mi descanso"
Recibí un mensaje de texto de Hikari.
"Paseando por el parque, ¿Quieres que vaya por ti?"
Me quedé esperando a que respondiera, pero seguramente ya no tenía saldo.
Caminé a través del parque y sentí que la nostalgia me invadía. Unos niños jugaban baloncesto y se les fue la pelota, yo la atrapé y desde donde estaba parado lancé el balón a la canasta. Obviamente no esperaba a que entrara, pero los niños se sorprendieron al ver que había entrado. Incluso yo.
Había renunciado a ese deporte cuando me gradué de la preparatoria. En ese entonces estaba tan deprimido, y al igual que a Hikari, renuncié al baloncesto.
Los niños me rodearon y me pidieron que les enseñara como hacerlo. Yo accedí y tomé la pelota. Les mostré algunos movimientos, y me puse a jugar con ellos unos 15 minutos. Después los dejé para que practicaran.
Me compré un helado y me senté en una banca.
Mmm hace años que no me comía uno.
De repente un recuerdo me golpeó, había sido apenas un par de meses atrás. No recordaba si había sido en este parque o en otro, pero había sucedido. Fue el día en que me asaltaron, el día en que Zero quedó en coma, el día en que Hikari lloró por mi culpa.
"Takeru, ¿Qué pasa contigo?, desde que llegaste actúas como si no existiera…como si no existiéramos"
"yo extraño al viejo T.k., ¿dónde quedó el alegre y feliz T.k. que yo conocí?"
-El viejo T.K.-murmuré. No sabía con exactitud si yo había cambiado nuevamente. El T.K alegre o el frío.
Tal vez ya no era ninguno, el tiempo nos cambia si así lo deseamos. Y yo cambié… para bien o para mal pero cambié. Cuando crecí me di cuenta que antes veía todo con tanta alegría y felicidad, pero el mundo no funciona así. No se puede tenerlo todo, ni tampoco se puede sonreír a cada instante. Tanta luz "cega".
Y luego me volví un bloque de hielo como mi hermano me decía, me fui al extremo. Donde no cabían esperanzas ni ilusiones, ni sueños tontos. Había sido algo bueno, porque me bajé de mi nube y empecé a sentir el peso de la realidad. Entendí entonces que los problemas también eran parte de la vida, pero toqué fondo, al grado de no esperar absolutamente nada de nadie. Con miedo de sufrir en cualquier momento. El tiempo me cambió… el dolor me cambió…
Y la necesidad de estar encerrado en mi oficina todo el día había desaparecido.
Ahora que tengo a Hikari conmigo, siento una paz en mi interior que no sentí ni cuando estuve muerto.
Miré hacia un costado, de verdad que no había mucha gente, y de repente sentí que me cubrían los ojos, pero ese perfume lo conocía a la perfección.
-Eres tu Hikari-le dije retirando sus manos- ¿Cómo estás hermosa?-le saludé-
-Nunca logro sorprenderte-se sentó a mi lado y me saludó con un beso-Sabes a chocolate-
-¿A chocolate? Aah acabo de comerme un helado-
-Ya lo sé, hace rato que te he estado observando-me decía recargando su cabeza en mi hombro y yo pasé mis brazos por sus hombros-
-¿eeh? ¿Por qué?-me asusté al pensar que tal vez Yuuki si le había dicho lo de Eiko.
-Salí del trabajo, está a tres cuadras de aquí y pensé en sorprenderte. Pero fui yo la sorprendida cuando te vi jugando con esos niños. Me dio tanta ternura cuando uno de ellos te pidió que lo alzaras para alcanzar el aro-
-jugar básquetbol me transportó a aquellas épocas, este parque me trae muchos recuerdos. Recuerdo cuando aún era como uno de esos niños, jugando básquetbol y metiéndome en problemas con tu hermano y con Davis-me reí-
-Fueron buenos tiempos-
-No puedo creer que han pasado 12 años desde entonces, la mitad de mi vida-1
Un cómodo silencio nos envolvió. Ambos recordábamos nuestras aventuras y desventuras. Me dio mucha gracia recordar los experimentos que siempre hacía Yolei, que por supuesto siempre terminaban explotándole en la cara; o aquella vez en que a Davis se le cayeron los pantalones frente a las porristas de la escuela.
Sin poder evitarlo ya me estaba carcajeando tan fuerte. Sentía que me ahogaba.
-¿De qué te ríes?-me preguntó Hikari divertida-
-De… de todo, de las tonterías que hacíamos en la secundaria. De esa vez en la que tú hermano casi nos descubre en el armario besándonos… Ese día casi le beso los pies a Matt del favor que nos hizo-
Su risa se unió a la mía, bien recuerdo ese día.
-Es verdad de no ser por el, que se llevo a mi hermano para presentarle a tu prima me quedaba sin novio-
Novio, me sentía extraño de oír esa palabra, no había sido novio de nadie más. Había sido pretendiente o amante de muchas otras mujeres, pero jamás novio. Solo con Hikari había tenido ese título.
Aún recuerdo cuando se lo pedí, y el primer beso que nos dimos. No había sido el mismo día, ni siquiera el mismo año. Y no fue exactamente lo mas romántico, de hecho fue… un tanto agresivo.
Nuestro primer beso fue cosa de niños, sentíamos curiosidad de saber que se sentía, realmente en ese momento no estábamos para saber lo que era estar enamorados.
En esos tiempos sabía que a Hikari la quería mucho, no sabía en qué forma ni en qué cantidad pero la quería… pero cuando crecimos todo cambió…
Ser adolescente ya era bastante difícil…
Flashback
-Pero que mierda-dije en voz alta-
Todos los presentes voltearon a verme. Yolei se rió de mi cuando vio lo que yo veía.
Hikari hablaba con Toshiro, era un compañero de Davis del equipo de futbol. Llevaban saliendo un tiempo.
¿Y por qué demonios me molesta tanto?
-Cálmate Takeru, si ya sabes que Hikari solo tiene ojos para ti-se burlaba Yolei dándome unas palmaditas en la espalda-
-mmh tonterías si solo somos amigos-dije irritado aplastando una lata de refresco-
-Si tú dices… cambiando de tema ¿Van a ir a la fiesta de Mimi?-
-Claro que si, esta vez me tocará con Hikari en la botella ¡Estoy seguro!-convencido gritó Davis-
-es extraño que siempre le toque a Takeru y no a ti ¿no?-
-aay Yolei-dije harto de sus insinuaciones, aunque era cierto. Pero sabía que era porque Mimi y las demás se encargaban de hacer trampa.
Hikari y yo lo sabíamos.
Pero para callarlos siempre accedíamos ir al armario, pero no hacíamos nada. Esperábamos a que pasara el tiempo y salíamos como si nada. Siempre era igual. No dudábamos de nuestra amistad.
Aunque últimamente me molesta verla con otros chicos, y no tenía ni puta de idea de por qué… No estoy enamorado… no puedo estarlo. Ella es Hikari mi mejor amiga. ¿o no?
Pero siempre de insistentes, no sé cómo es que logran meternos en estos juegos. Pero ahí estábamos en un clóset, el espacio era pequeño. Y que casualidad que siempre nos daban mas tiempo que al resto. Nos daban como 10 minutos. Una vez casi 20.
Y apenas iban 2. Hikari estaba muy concentrada viendo su celular, y a mí me llegó un mensaje. Abrí mi celular.
"¿Que divertido no?"
Hikari me mensajeó aún teniéndome enfrente.
-divirtidísimo-exageré irónicamente
-¿Cuánto crees que nos dejen aquí?-me preguntó sonriendo-
-no lo sé. Espero que no se pasen esta vez.
Me llegó un mensaje, y no era de ella. Era de Hitomi, una chica con la que había estado saliendo, pero decidí dejarla.
Siempre era lo mismo, me gustaban mucho las chicas con las que salía pero ¿hacerlas mis novias? Ni pensarlo. Jamás me he vuelto loco por alguien.
Y esta chica Hitomi si que era insistente.
Se me cayó el celular de tanto pensar pendejadas, y al agacharme no pude evitar ver lo corta que era la falda de Hikari. Me puse rojo. Sus piernas eran…
¡Eres un pervertido!
Me dije a mi mismo una y otra vez y me levanté tan rápido que pisé una cubeta que me hizo perder el equilibrio. Terminé empujando a Hikari a la pared, nuestros cuerpos se juntaron tanto que sentí electricidad, yo tenía mis manos en la pared… y Hikari quedó entre ellas, la tenía acorralada. Mi corazón empezó a latir tan fuerte que creí que se me saldría del pecho. Ella puso sus manos en mi pecho. Y su aliento chocaba con el mío.
-Perdón yo…
-¿Estás bien?-me preguntó-
-Sí y ¿tu?-
¿Cómo pude hacerlo? ¿Cómo fue que mi mano terminó en la mejilla de Hikari?
Ahí en medio de la oscuridad podía ver sus ojos que me miraban diferente. ¿Y cómo es que en mis 16 años de vida y 8 de conocerla no me había dado cuenta de lo hermosos que eran sus ojos?
Me acerqué mas, su aroma me hechizó. Y de repente los vi. Sus labios.
Los deseaba, ya no quería saber porque los deseaba. Los quería ya. Y ella parecía saberlo porque sonreía de forma tan tierna y provocadora al mismo tiempo. Ella se acercó también, y nuestras frentes se encontraron. Y sus manos subieron a mis hombros.
¿Qué estoy haciendo?
Intenté apartarme al darme cuenta de lo que pasaba.
Error
Aún tenía la cubeta atascada en mi pie, y tropecé de nuevo.
Aterricé en sus labios, pero fui bien recibido por que lentamente empezaron a moverse. Fue el mejor descubrimiento que haya hecho en mi vida. Su boca era un éxtasis.
Sus manos ya estaban alrededor de mi cuello y mis manos en su cintura estrechándola con fuerza. Al fin cumplíamos con el castigo. El mejor castigo de mi vida.
Ese juego de la botella ya no me parecía tonto, y lamenté no haber hecho esto antes.
Nunca antes había sentido esto al besar a ninguna chica. ¡Pero ella no era cualquiera!
Era Hikari…
Los minutos pasaban, y efectivamente mi cuerpo estaba reaccionando. Estaba suspirando. Un sonido que jamás había emitido. No me sentía tan feliz desde que habíamos salvado al digimundo.
Y la puerta se abrió.
-el tiempo se les… ¡vaya! Yo pensaba que se hacían tontos aquí adentro, pero veo que si se dan estos besos sin ser novios, es que su amistad es muy fuerte.
Imprudente y metiche. ¿Por qué Yolei? ¿Por qué?
Hikari agachó la cabeza avergonzada y salió casi huyendo.
-¡Hikari!-tropecé debido a la estúpida y bendita cubeta, me levanté y corrí detrás de ella-
-¿Dije algo malo?-
La seguí, el lugar estaba lleno de gente y terminé empujando a un montón. Fue difícil seguirla, pero di con ella. Estaba parada en el balcón, mirando la ciudad.
Me le puse a un lado. Y me animé a romper el silencio.
-Entiendo si quieres golpearme-
-No quiero…-me volteó a ver
-perdóname ¿sí? , no sé qué sucedió-
-Nos dejamos llevar Takeru… eso pasó.
-Dices que fue algo…
-Físico-terminó mi oración mordiéndose los labios-
-Si… algo físico-bajé la cabeza algo… ¿triste? ¿Por qué sus palabras me dolían?-
-¿Ya lo hicimos una vez recuerdas?-
-¿de verdad?-pregunté alarmado.
¿Habíamos hecho qué? Mi mente trabajaba a todo lo que daba buscando esa respuesta… ¡que no había!
-¿Ya olvidaste que nos besamos en el parque a los 12 años?-
-aah si claro, el beso. ¿Cómo olvidarlo?-tenía los nervios de punta, ¿Cómo pude pensar que Hikari y yo…? ¿Hace calor aquí o qué?
-aquella vez fue por curiosidad… esta vez fue…
Me quiero morir.
¿Cómo puede ser que esté con mi mejor amiga hablando de sexualidad? ¿De hormonas?
Así no fue como lo sentí, he estado con chicas con las que la calentura me ha ganado. Pero esto fue algo totalmente distinto.
INCOMODIDAD BRUTAL.
La palabra sexo y amigos no debería ir ligada. Ni siquiera deberían estar en la misma oración. No, no y NO. Eso no fue un impulso sexual, no del todo al menos. Y con este silencio dudaba de muchas cosas.
-¿Vamos a estar bien?-le pregunté asustado de haber perdido su amistad. ¿Qué pasaría si existiera la diminuta posibilidad de que en verdad estuviera enamorado de Hikari? ¿Y si todos tenían razón? ¿Y si solo he sido un ciego?
Su silencio me estaba matando. Me miró preocupado y se volteó hacia mi.
-¿Y porque no íbamos a estarlo?-me sonrió y me tomó de la mano- Olvidémonos de esto, me debes un baile ¿recuerdas?-
-pero…
Me jaló hacia dentro donde la música sonaba mas fuerte y había un montón de gente bailando. Y de alguna manera me relajé. Olvidar el asunto era la mejor opción.
Lo mejor de bailar con ella, es que soy el único que le sigue el paso. Y es que esta chica nunca se cansa cuando de bailar se trata. Nadie ni el idiota de Toshiro puede aguantar tanto tiempo en la pista de baile con ella.
Es muy cansado lo admito, siempre acabo con las piernas adoloridas. Pero con tal de que no baile con… ¿Nadie mas?
Maldición ¿Por qué siempre vienen a mí éstos pensamientos?
Ella es mi amiga.
-¿Qué pasa porque tan tenso?-me preguntó al oído debido al volumen de la música
-No pasa nada-
-No me digas que ya perdiste tu encanto Takaishi, voy a tener que buscarme a alguien que baile mejor-decía en tono burlón-
-Eso jamás Yagami-
¡Por supuesto que no! La tomé de la cintura para bailar mas pegados. Y después le di un giro.
-¿Qué tal ahora princesita?-
-Nada mal sapo verde-
Nos reímos, pasó media hora y repentinamente la música cambió a una lenta, y nos desconcertamos.
-¿Por qué?-me asomé y Mimi discreta, DISCRETA le había "gritado" a Matt que cambiara la música a una romántica. ¡Es una maldita fiesta no una graduación!
Me sentí incómodo y miré de reojo a Hikari, seguramente querría bailar con Toshiro-Entonces… creo que me voy por un bocadillo…
-No seas ridículo-me tomó de la mano impidiéndome alejarme-tu y yo podemos manejar esta situación, vamos a demostrarles que no necesitamos ser novios para hacer esto-
-C-como digas-
Puso sus manos en mis hombros y recargó mi cabeza en mi pecho, yo la abracé. Todo el salón estaba lleno de parejas.
Y la canción. When you look me in the eyes. De los jonas brothers o mas bien los jotos brothers como mi hermano siempre dice. A Mimi le encantan estos grupos pop. Y yo lo odiaba aunque debía admitir que esa canción no estaba tan mal. Probablemente la única buena que tenían.
Espero que Hikari no se dé cuenta de mi pulso. Jamás había bailado así. Una canción lenta, eso se los dejaba a los enamorados.
-¿No estás enojada?-
-¿Sigues con eso? Ya te dije que no-ella alzó la cabeza para verme-
-Solo quería asegurarme.
-Solo fue un beso T.K., No vamos a dejar que eso arruine nuestra amistad ¿o si?-
Beso. Esa palabra me causó un escalofrío, pero en el buen sentido. Me perdí en sus ojos… había algo en ellos. Ese sentimiento crecía dentro de mí. La tenía en mis brazos y apenas me daba cuenta de lo mucho que la…
¿Amo?
Me acerqué a ella.
-¿Takeru? ¿Por qué me miras…?-ella también se fue acercando y cerrando sus ojos cuando sintió mi frente.
Sentí que me tocaban el hombro, me giré para ver y…
PUUUFFFFFF
Un golpe directo me tumbó al suelo.
-¡Takeru!-Hikari se agachó para revisarme y después se giró hacia mi atacante-¿¡Toshiro por qué rayos lo hiciste!
-¡¿Cómo que porqué? ¡Estaba a punto de besarte!-
Tenía que ser amigo de Davis. Quería molerlo a golpes, me levanté dispuesto a hacerlo.
-¡Solo estábamos bailando! ¡¿Cuándo vas a entender que entre Takeru y yo no hay ni habrá nada?-
NO hay ni habrá nada. NO hay ni habrá nada. No hay…
Apreté los puños.
-¿Acaso piensas que soy estúpido? ¡Toda la escuela lo sabe!-
-¡no le hables así! Si eres tan imbécil como para no confiar en ella, entonces no la mereces-le grité encarándolo-
-¡Cállate!-se abalanzó contra mí, pero esta vez no me dejé y fui yo quien lo golpeó.
-¡Ya basta los dos! ¡Sepárense!-
Llegó Davis para separarnos, el agarró a Toshiro y Ken y Matt me detenían impidiendo la pelea.
-¡mas te vale que no te acerques a Hikari!-gritaba siendo arrastrado por Davis a la salida-
-¡Ella es una persona imbécil, no le pertenece a nadie!-grité hecho una fiera-¡Ya suéltenme!-me zafé de su agarre y me caminé apresurado dispuesto a irme. Salí por la puerta trasera azotándola y caminé hacia la calle.
Llegué a mi casa y me acosté boca arriba con una bolsa de hielo en mi mejilla. La cabeza me daba vueltas. Yo sabía… sabía que era mi culpa, porque si tenía intención de besarla.
¡Pero ¿Por qué?
Me revolví el cabello desesperado. Todos los demás tienen la culpa, siempre insinuando que ella y yo debíamos salir.
Pero no voy a negar que me gustó… y mucho. No es como si jamás hubiera pensado en Hikari de esa forma. Ella es una chica preciosa, divertida, y tierna. Y tantas cosas mas. Pero jamás creí que llegaría a sentir algo por ella.
No sé para que me hago tonto… yo sé lo que sucede, lo he sabido siempre… Estoy enamorado de ella.
Pasaron los días y no había podido hablar con ella. Me evitó cada vez que intenté hablar con ella. Y me molesté mucho de verla hablar con ese tipo, ¿Se habrían reconciliado? Me crucé con el en la cafetería y… nos agarramos a golpes otra vez. Casi me suspenden de no ser por el entrenador que alegó que debía asistir al partido de esta noche.
Y así fue, pero no pude concentrarme nada, siempre fallaba tiros y me robaban el balón. El entrenador pidió tiempo y me dijo que pusiera la cabeza en el juego y los problemas en otro lado.
Y pude concentrarme por un rato, pero cuando estaba por lanzar un tiro, un jugador me tumbó al suelo y grité de dolor. Había caído en mi pierna. Y ese fue el fin.
Perdimos… me sentía un fracasado. Le fallé a mis compañeros, a mi sensei… a mí mismo. Si hubiera tenido la cabeza en el juego habríamos ganado.
Azoté mis manos contra el casillero, todos se habían ido ya. Tomé la ducha mas larga de mi vida y me quedé en los vestidores. Pateé la pared con todas mis fuerzas aún cuando me dolía la pierna. Jamás había perdido y menos por razones tan tontas. No puede ser que haya fallado tantos tiros.
¡No puede ser!
Salí de la escuela, y caminé al parque con mi balón en mis manos. Intenté meter la pelota al aro una y otra vez, pero no lo lograba. Grité desesperado y la arrojé violentamente.
-¡Mierda!-me dejé caer en el suelo. La pierna me punzaba. Lloraba de desesperación, de coraje… de odio.
-Takeru…-esa dulce voz me llamó-
Alcé la vista y la vi parada a unos metros de mi. Me parecía tan irreal. ¿Qué hacía aquí? Me acordé que había hablado con Toshiro después de la pelea y me molesté.
-¿Vienes a burlarte?-
-Jamás haría tal cosa-dijo indignada-
-¿A gritarme por pelearme con Toshiro?-
-No…
-Pues me estoy quedando sin ideas- Me limpié las lágrimas y me levanté-
-Estoy preocupada por ti-me dijo acercándose.
-Ja!-me reí irónico. Había venido por lástima-No puedes ignorarme y decir que te preocupas por mi. Vete a tu casa Hikari ya es muy tarde-recogí mi balón dispuesto a irme.
-Toshiro me pidió que sea su novia-sentí como si me hubieran arrojado un cubetazo de agua helada. Solté mi pelota dejando que se alejara botando. -
-¿Y para qué vienes a decírmelo? ¿Quieres que te felicite? ¿Qué te haga una fiesta?-le pregunté molesto-En serio Hikari, vete a casa-le dije seriamente-
-Quiero que las cosas estén bien entre nosotros y entre Toshiro. Siempre se están peleando.
-¿así que quieres que te de mi bendición para que andes con ese tipo?-le pregunté sorprendido de su actitud egoísta- Porque si es así, desde ahora te digo que no lo haré.
-¿¡Y por qué! ¡Yo siempre te he apoyado en todas las relaciones que has tenido ¿Y tú no puedes hacer lo mismo por mi!-
-Haz lo que se te venga en gana. Pero te lo digo de frente, si tú te pones con ese tipo, yo dejo de ser tu amigo. Lo detesto ¡Lo odio!-
-¡eres un egoísta! Jamás lo creí de ti.
-¡Es que no te das cuenta de que me estoy muriendo de celos!-le dije tomándola de los hombros-Estoy celoso… No quiero que te hable, ni que te toque, ni que esté cerca de ti-
-¿Qué estás diciendo?-me preguntaba sorprendida-
-Lo que oyes, no quiero a ese tipo cerca de ti. Desde el día de la fiesta me di cuenta de muchas cosas.
-¿Qué cosas?-
-Me gusta besarte, y abrazarte. Y no son las hormonas, te lo aseguro. He besado a otras chicas, pero tú eres la única que me hace sentir esto… sea lo que sea-
-No juegues conmigo T.K. somos amigos y no puedo permitirme esta situación. No es natural que entre los dos ocurran éstas cosas-sus ojos estaban confundidos.
-Me gustan tus besos-le repetí y ella giró su cabeza apenada- Me gustas mucho y no tiene nada que ver con…
-Basta T.K.-
-No te estoy pidiendo nada Hikari, solo estoy siendo honesto. Quiero aclarar las cosas para poder seguir con mi puta vida, porque todo esto me tiene loco-
-No hay nada que aclarar, si crees que soy un obstáculo será mejor que no frecuentemos tanto-
-No me refería a eso, tú no eres un obstáculo, eres… eres-
-Ya te dije que dejes los juegos a un lado-
-No son juegos-dije caminando en círculos-
-Es algo físico Takeru. Entiende. Ya habíamos quedado que esto fue…-se calló de inmediato-
-¿Un error?-le quité la palabra dolido- ¿Tan desagradable fue besarme?-
-¡no! Es que no puedo creer que estemos discutiendo esto-
-… o tal vez soy el único que de verdad sintió algo y tu solo te dejaste llevar ¿verdad? -le dije dándole la espalda sintiéndome un imbécil- Entonces… regresa con Toshiro-escupí molesto-Tal vez te gusten mas sus besos. Ya no te preocupes que esto no volverá a pasar-le dije emprendiendo mi camino nuevamente. Pero sentí que me tomó la mano deteniéndome.
-Estás equivocado… Estás muy equivocado si crees que yo no siento nada cuando me besas-me dio la cara dándome un ligero empujón-¡Me gustan, me gustan tus besos maldita sea! ¿Es lo que querías oír? ¡¿Ya estás contento?-Me gritaba llorando, viéndome a los ojos.
-¡deja de mentir! ¡Acabas de decirme que no era mas que algo físico! ¿Por qué no mejor me dices que quieres estar con Toshiro? ¿Es la verdad no?-
-¡No! ¡Esto no tiene nada que ver con el! ¡Es contigo! ¡Siempre ha sido contigo!-
-¡Mientes!- grité a punto de explotar-
-¡No estoy mintiendo!-
-Te mientes a ti misma Hikari. Te contradices-la acorralé en un árbol para evitar que huyera-¿Por qué lo niegas? ¿Por qué no quieres aceptarlo?-le tomé el rostro con ambas manos
-Porque… Tengo miedo Takeru, miedo de perderte… miedo de salir lastimada… miedo de que esto sea real-
-¿Y tú crees que yo no? Llevo días pensando que rayos es este sentimiento, no he comido, ni dormido. Mírame, soy un desastre. Pero al fin lo comprendo. Y no voy a dejar que estés con Toshiro ¡Porque TE AMO! ¿OISTE? ¡Aunque me odies! ¡Aunque no lo aceptes! ¡Porque yo se que también lo sientes!-
Nos besamos, no sé que en momento había dejado de gritarle, simplemente la estreché contra mi cuerpo como si mi vida dependiera de ello.
Y ella ni si quiera lo dudó y me correspondió con la misma pasión. La misma desesperación. Y me abrazó de igual forma, apretando mi cabello.
La realidad quedaba tan lejos, no podía pensar. Solo sentía su cuerpo tan cercano al mío. Y nada mas en el mundo me importaba. Quería seguir besándola… sentirla en mis brazos… Oírla suspirar.
Y podría jurarle al cielo que esto no era algo físico. No lo era…
Los minutos pasaban y de la nada, ella se separó y me miró asustada.
-Hikari… ¿Quieres ser mi novia?-
Y a partir de ese día ya no tuvimos problemas en estar encerrados en un armario.
Fin del flashback
-Si quiero-escuché a Hikari decir, volteé a verla confundido-
-¿Ehh?-pregunté desconcertado-
-Acabas de preguntarme si quiero ser tu novia, aunque… me parece innecesario que lo preguntes-me besó en los labios y se levantó-Vamos a comer, me muero de hambre-
-Si-
Caminamos lentamente a través del parque. Tal vez la forma en que me declaré a Hikari no fue la mas romántica o planeada, no hubo flores, ni chocolates, ni canciones cursis. Pero fue especial porque fue con ella. El lugar quizá no tuvo mucha influencia, pero para mí tenía un gran significado ahora. Me atrevía a decir que era mi lugar especial, y el de ella también. Un simple parque, se convirtió en mi lugar importante.
Por eso no me atreví a venir aquí durante años, tantos recuerdos me causaban un gran dolor en la universidad. Pero eso ya es pasado. Ahora tenía otro lugar mas especial. Un lugar indefinido, porque siempre será donde esté ella.
Decidí llevarla a cenar a un lindo restaurante, paseamos por Shibuya donde había una infinidad de tiendas y centros comerciales.
-¡vamos Takeru que lento caminas!-
-¿Cuál es la prisa amor? Las tiendas no se irán a ningún lado-le respondí caminando relajado-
-Pero los vestidos si, pronto será la boda de Sora y Matt y no tengo nada que ponerme.
-Ay no seas mentirosa-le dije bromeando-Además, hemos visto un montón de tiendas, y de seguro terminarás escogiendo el primero que vimos-
-Probablemente-admitió descaradamente. Yo rolé los ojos. Mujeres.
-Te vas a ver hermosa con cualquier vestido que escojas-le besé la mejilla-
-Que tierno eres-
¡Por fin! La convencí de que escogiera uno. Que afortunadamente no fue el primero porque ya no quería regresarme al tercer piso donde estaba. Se lo probó, se veía tan sexy. Era un vestido rojo y largo.
-No vas a pagarlo-dijo sacando su tarjeta de crédito. Nuevamente discutíamos de lo mismo-
-¡Pero quiero hacerlo!-le reproché-
-Si un día nos casamos dejaré que me compres lo que quieras, pero por ahora quiero pagarme mis propias cosas-
-Eres mas terca que yo-
-Al menos reconoces que eres muy terco-
Dimos un par de vueltas mas y la llevé a su pequeño departamento. Vimos un rato la televisión y nos quedamos dormidos en el sofá. En la mañana desperté pero ya no estaba.
Me estiré y me levanté, caminé a la mesa. Me había dejado el desayuno y una nota.
Siempre era si, terminábamos en su apartamento o en el mío.
Llegó el lunes,y finalmente regresé al trabajo. Yuuki ya no se veía tan molesta, me parecía que algo extraño le pasaba, pensé que era por Zero, pero no quería hablar del tema.
Me pidió que me hiciera cargo unos días y salió de la ciudad. Algo extraño se traía entre manos…
Continuara…
Si ya seeee, ¿mucho pasado y nada de presente? :P Pero yo creo que es importante conocer el pasado para conocer el futuro ¿No creen?
