Hisoka x Reader
Disclaimer: Yo no poseo ni soy dueña de ningún personaje o escenario de los que se habla aquí! Es solo una historia que se me ocurrió y quise compartir :3 La historia principal por supuesto pertenece al creador y productores. Así que por favor no me demanden.
Onceavo capítulo: Amanece apenas
El cielo se volvió rosa y me encontraba tirada sobre los terrosos cimientos. Tenía un raspón gigante en la rodilla.
-Wow _, ¿eso fue cuando acompañaste a Renné a la montaña?
-Sí, ella se había atorado en un arbusto, no la vi pararse y rodamos un poco hasta que choqué con la roca. -Una voz que no era yo hablaba, aunque todos me miraban desde arriba. "¿Eh? ¿Ese es… Thom? ¿Qué haces?" Me levantaba con una mano. "¡Oye Thom! ¡Oye!" Le llamaba pero no parecía oírme, sin embargo asentía mientras me ayudaba a pararme. De nuevo esa voz, le decía algo, era tan cercana- …sí, era una roca grande ¡gigante! –esa frase… era yo la que le hablaba. Su mano se sentía tibia, tan real. ¿Volví en el tiempo? Me jaló rápido, nos fuimos a esconder en una esquina, observábamos a los adultos que estaban hablando en la destrozada fachada. Al principio no los oía, agudizábamos el oído, sus voces llegaban como susurros, se transformaban en palabras en mi mente se deformaban. "Ese día… ¡Thom vámonos, vámonos de aquí te digo!" Me quedé sin respiración cuando lo vi. Era como un muñeco de plastilina, sus ojos no estaban ahí. "¿Qué? Eso no fue así..." No solo él, los adultos venían, se movían, retorcían. Se transformaron en unos gusanos morados con una sensación fría entre ellos, como un día de nieve. Me vieron, a través de mí, de mi cuerpo. Ahora tenía que correr antes de que tropezara, esta vez no tenía que tropezar, iba a pasar lo mismo. NOOOOO.
Desperté sudando. Intenté sentarme sobre la cama, pero un dolor muscular me invadía. Como si hubiera hecho muchísimo ejercicio, sobretodo en la parte de mi tórax. Fui dejando de lado las sábanas lentamente con mis brazos. Pude observarme con detenimiento. No traía ninguna playera, solo aquellos pantalones. ¿Seguía en el pueblo con aquellas personas? El lugar era diferente, las instalaciones eran muchísimo más modernas. "Dudo que siga en el mismo lugar". Traté de nuevo sentarme. Un destello segador me captó en el instante que logré erguirme. Instintivamente tapé la luz con mi mano sobre los ojos. Era de mañana... no, me equivocaba. El resplandor era opaco, como el del atardecer. Mi corazón latía con normalidad, por más que inspeccionara el cuarto. Se supone que tendría que estar alterada, o eso me decía la lógica, pues desconocía todo, pero el lugar era extrañamente pacífico. Sentía como si hubiese estado en este lugar antes, tenía algo de familiar. Rocé mis muñecas con la ropa de la cama y ardieron. Las miré con detenimiento, estaban todas rojas, como marcas de atadura.
-Así que me traicionaron. Bueno, era de esperarse. Supongo que tengo suerte de estar viva... -estaba tranquila conmigo misma, sin embargo otra parte de mi conciencia reaccionó.- ¡¿Qué clase de estupidez fue esa!? -me sacudía el cabello como si de esa forma despertara del ensueño.- Ah! Tonta, tonta _. ¡No digas "tengo suerte de estar viva" como si nada! Si ellos siguen aquí... -aunque había algo que me decía que eso no era cierto, no estaba cien por ciento segura. Bajé los brazos sospechosamente, y el dolor muscular me invadió de nuevo.- ¡Auuch! -todo mi pecho estaba también rosado ¿que acaso toda la noche me frotaron con cosas rasposas? Me di una cachetada.- No es tiempo para pensar en eso.
Me paré con cautela también, dudando hasta de la sombra. Asegurada de que en la habitación no había nada ni nadie, me fije si en la silla estaría mi blusa, pero no. Había un armario. Me acerqué y, lo más silenciosa que pude, lo abrí. No había casi nada, pero sí una playera simple lila. Parecían casi estar ofreciéndomela. No tenía opción, ni modo salir con nada encima. Al ponérmela inhalé un aroma casi plástico, como un globo, o algo así. Acomodé mi cabello. "Ahora debo salir de la habitación y descubrir en qué posición me encuentro". Giré con lentitud la perilla de la puerta. La abrí tres centímetros, yo todavía detrás se ella. Me asomé. Una levísima corriente de aire entró. Sentí una gota de sudor resbalar por mi mejilla. Lo limpié con el dorso de mi mano, un olor metálico me llegó. La parte con la que había limpiado el sudor estaba manchada en rojo. "¡Mierda!" No tuve tiempo de reaccionar. La puerta que se abría hacia afuera fue jalada y azotó con la pared, dejándome al descubierto.
-Veo que no has mejorado mucho desde la última vez que nos vimos _. -sonriendo cabizbajo desde el suelo en medio de la habitación, dónde se encontraba sentado, un abanico de cartas apareció en su mano y otras tantas que formaban un castillo se derrumbaron. Una chispa brilló al abrir sus ojos. Apenas me alcanzaron mis reflejos.
Empecé a evadir, saltar, esquivar las cartas voladoras que me disparaba. Eran casi invisibles y lo que más se sentía era esa corriente helada que dejaban detrás de ellas. Mire por un segundo, ya se le habían acabado. No perdí tiempo y encontré la puerta. Salir de ahí era mi objetivo. Me sorprendió cuando un ardor atravesó mi brazo. Él ya tenía más cartas en sus manos "¡Carajo, no me va a dejar salir ese bastardo! Si logro usar mi nen e incrementar mi ten como escudo, o al menos usar mi habilidad de manipulación...!" Tenía que concentrarme, y esperar que la suerte me acompañara para dejarme controlar el nen. No podía olvidarme tampoco sin embargo de los naipes cuyo blanco era yo... Otra más me cortó esta vez en la pierna debajo de la rodilla, el ardor me invadió de nuevo, las cortadas con papel siempre ardían... ¡Espera esto no tiene sentido! Salté con fuerza frente a él. El piso me recibió crujiendo.
-¡Si quisieras hacerme daño, lo hubieras hecho mientras estaba dormida! ¿Qué es lo que quieres, Hisoka? –No quería pronunciar su nombre, cada que lo hacía los escalofríos se adueñaban "pero tengo que controlarme". No entendía la situación en la que me encontraba, pero si lo pensaba bien, huyendo tampoco sabría las respuestas.
-Fuuuu... Solo me divertía un rato, adorable _. -estaba en lo cierto, todas sus heridas fueron extremadamente superficiales.- ¿Por qué no te sientas a mi lado? -señaló con un dedo el espacio vacío a su lado.
-No. ¿Qué tienes tú que ver en todo esto? ¿Dónde está Shalnark? ¿En dónde estamos nosotros? –Luchaba internamente para que mi voz sonará lo más decidida, que no temblara.
-Oh, el pequeño pervertido... se la estaba pasando en grande hasta que llegué -se rio para él mismo y me volvió a mirar.- ¿Acaso no reconoces el lugar dónde peleas constantemente por un reconocimiento? –agregó un tono burlón en su última palabra.
"Por el... no lucho por eso ¡idiota!" pensé. Pero no le iba a decir eso, dejar que conociera mis razones... Qué ironía ser tan precavida en esta situación pero no antes. ¿Es porque él puede evitar que mis metas se cumplan? Todavía no sé cuál es la diferencia que lo determina.
-Entonces,-miré a mi alrededor- esta es tu estancia. ¿Por qué estoy yo aquí? -era contradictorio, todo aquello. La calma seguía ahí y luego estaba él, corrompiendo aquello.
-¡Pin pon! -levantó un dedo y ladeó su cabeza.- Te costó un rato en darte cuenta, aún con mi ropa puesta. En cuanto que haces tú aquí... eso solo tú lo puedes saber, yo no te inscribí en Heaven's Arena.
-¡Qué hago en tu habitación me refiero! No me vengas con esas cosas, ¡Hisoka! -*procesando… procesando…* ¡¿Su ropa?! ¡La playera! Por dentro estaba que me moría de la vergüenza.
-Vamos, vamos, ¿esa es la forma de tratar a tu salvador?
-¿Salvador? -así que él fue el que me trajo de regreso.- ¿Por qué harías eso?
-Huhuu, los magos nunca revelan sus secretos, _. -Se paró y en un momento ya no estaba ahí. ¿A dónde había ido?
-Pequeña _, no tienes ni idea ¿verdad? -me susurró al oído. Hisoka estaba... él estaba... Me rodeó con sus brazos y ambas manos a punto de tocar mi espalda. Me ¿abrazaba? ¡Él no... cómo la última vez...NO!
Cerré mis ojos con fuerza, deseando no estar ahí. Ya no quería estar ahí, ya no quería averiguar nada. Toda mi piel temblaba, lo rechazaba, todo él era... se sentía... como un muerto viviente, como un demonio. No!, No! NADA!
-N-nada…na-d-da…nada –me consolaba casi inaudible, hasta que no lo aguanté- ¡IEEEEE! -grité en un tono que nunca había alcanzado. Su abrazo se intensificó aplastándome desde los costados, sacándome todo el aire y no dejándome respirar bien. Sus manos todavía no me tocaban.
Todo retumbaba, las ventanas se golpeaban contra el marco, en cualquier momento iban a explotar. ¿Por qué con él? ¿Por qué por qué por qué? Mi mente ya no podía más. La luz... la luz finalmente entró, hizo lo que quiso con la ventana, sumiéndonos en un mundo que retumbaba con la melodía de las cuchillas. La melodía se volvía realidad, el vidrio filoso se movía, caía… se dirigía hacia nosotros... "ojalá, ojalá le den a Hisoka, por favor." No percibía nada, no lo percataba. Un golpe en toda mi espalda y un peso increíble sobre mi pecho que ardió al instante. El estrépito cesó súbitamente. Pasó un tiempo, no sabría decir si tres segundos o diez minutos. Por fin abrí mis ojos. A mi derecha el sofá largo. El peso seguía aplastándome. Recapitulé un poco y "No... " Lo que pesaba encima de mí... era un cuerpo... su cuerpo. Volteé sin querer hacerlo con miedo. Me forcé a verlo. Pero lo que vi me dio aún más miedo. Se levantaba pesadamente, ocultando su cara. Situó ambas manos en el piso, encerrando mi cabeza. Irguió la cabeza con los ojos cerrados. Una gota caliente cayó sobre mis labios... ese sabor metálico se combinaba con uno dulce. Venía de su frente. Quería protegerme, cubrirme con mis brazos, mas nada de mi cuerpo reaccionaba.
-En serio... eres más ruidosa de lo que esperaba _. -Lamió la sangre que pasaba por su mejilla y caía de su frente. Finalmente me miró, como agujas, sus pupilas ámbar rasgaban las mía sin dificultad. Por un momento... Eso que vi...- No es divertido si soy el único sangrando.
Lo veía, pero no… no lo impedía. Se acercaba sin prisa, sin parpadear, sin perderme de vista. "¡Hey cuerpo, respóndeme!" Lo único que respondía era la creciente presión arterial. Luchaba por no desviar mis ojos. "¡No lo pierdas de vista!" Finalmente sentía el calor sobre mis labios, cerca pero sin tocarlos. Mi mente decía "Ciérralos, deja cerrados tus labios. Mantén la mirada. No te distraigas." Pero ellos hacían lo contrario, se aflojaban mientras más se acercaban los suyos. El olor a chicle de la otra vez... plástico, combinado con el de una persona, ahora lo olía de verdad. Ardía mi rostro, mi guardia se desmoronó desde adentro, mis parpados cayeron con mi vista, ahí abajo, en mi propio rostro, allí donde la gota había caído y el calor acechaba. En cámara lenta la punta de su lengua se asomaba. "Me va a..." Antes de que me diera cuenta desapareció y algo más denso presionó con rigidez, junto con algo blando y desconocido. Rápido la acidez del arrebato, mi piel siendo perforada y el tacto contrastantemente frío de sus agudos pensamientos en toda aquella combustión.
-Igghh –gemí sorprendida.
-Si eso te duele...-mencionó en una escala tan bajo que me hizo vibrar.- ¡Hahahahahaha! -Se burló por un buen rato en lo que se alzaba al igual que su tono como si nada. Dejó mi existencia de lado fugazmente. Se alejó por el pasillo de su habitación y entró a una de las habitaciones. No paré de oírlo mofarse hasta que cerró la puerta resonante.
¿Q-qué debía hacer ahora? Mi cuerpo seguía sin reaccionar. En el momento que pensé que me había calmado, mi corazón brincaba arriba y abajo, bombeando sangre, impaciente, como si hubiera dormido mucho tiempo. Una mano se movió sin que lo pidiera y se acomodó en medio de mi pecho. Seguía ardiendo, no había parado desde la mañana. Inconscientemente me sacudí, levanté apoyándome del sofá lleno de vidrios por el lado donde entraba la luz, salí del lugar. Casi automático llegué a mi habitación. La carta de la otra vez, aquella que me indicaba el lugar donde me encontraría con Shalnark se encontraba tirada, esperándome. Ya podía reconocerla. Hacía juego con los naipes que me había estado lanzando.
-Hisoka... ¿qué es lo que quieres?
Personas de fanfiction lo siento!
Me raptaron en unas vacaciones increíbles!, el sol, la playa, AhH! [◄Expectativa] vs [Realidad►] La compu sigue fallando y el jefe final casi me derrota cuando la inspiración no llegaba TTwTT
Sé que fue más de una semana incluso, pero aquí está el cap. Tuve un bloqueo y no sabía que escribir o como escribirlo. Un poco (MUCHO) frustrante XD
De todos modos, gracias por tener el tiempo para leerme aun cuando no sea muy estable con los tiempos ¡Son lo mejor y sus reviews siempre me animan! Prometo traer el próximo cap lo más rápido que pueda... y a Hisoka en él U/w/U
Cualquier cosa, ortografía, comentarios, saludos, amenazas de muerte, viajes etc. que quieran decirme, soy toda oídos!
Los quiero! (peronomásqueahisokanomacayuloamoasdfghj*¬*etc) broma :3
