CAPITULO 11: QUIERO QUE ME ENTRENE

Residencia Yukimura, 23:30 p.m.

Kagome P.O.V

Estuve pegando defensas con Keiko casi toda la tarde, tanta energía gasté que me fui a dormir sin comer nada, pero ahora acabo de despertarme, aun no tengo hambre por lo que no voy a comer. Estando por fin a solas con mis pensamientos me doy cuenta de que mi vida nunca será como lo planeé, desde antes de que el pozo se sellara quise una vida con Sesshomaru, pero ahora no podré tenerla

—¿Qué voy a hacer? —me susurré a mí misma pensando en mis posibilidades, como lo veo tengo un solo camino, derrotaré a Leviatán y luego regresaré a Tokio, sin importar qué voy a vencer a ese monstruo, por Sesshomaru—te lo prometo—

AL DIA SIGUIENTE

Me dormí cerca de las 4: 15 a.m., por ese motivo ahora estoy despertando nuevamente, solo gracias a Keiko por hablarme

—¿Qué hora es? —pregunté sin el menor ánimo, solo quería seguir durmiendo, a pesar de tener que volver a ver como Sesshomaru se marchaba, aun quería seguir descansando

—Cerca de las 10:11 p.m.—me responde mientras yo gruño y me cubro la cabeza con la almohada

—Aún es temprano—aseguro desde mi escondite

—Mamá está preocupada por ti, le sorprendió el hecho de que no te levantaras temprano—me comentó mientras yo cerraba los ojos con fuerza, un gran dolor de cabeza se avecinaba, ya podía sentirlo

—No fue una buena noche—aseguré mientras me sentaba en la cama, recargando mi espalda en la pared

—¿Qué sucedió? ¿esa pesadilla? aunque nunca me dijiste de que se trata—me preguntó sentándose a mi lado

—No, solo que desperté cerca de la medianoche y luego no pude dormir—le respondo cerrando los ojos—¿sabes a qué hora iremos a ver a la maestra? —le pregunto intentando desviar la conversación

—No, solo sé que Yusuke nos vendrá a buscar—me aseguró mientras me levanto y me encamino al baño

—Bajare en un momento, necesito despertarme—le comento mientras cierro la puerta sin esperar una respuesta

Keiko P.O.V

—Kagome—murmuré para mí misma, me duele ver a mi prima así, aunque ella no lo diga sé qué extraña al tal Sesshomaru, no me imagino el dolor por el que estará pasando. Quisiera ayudarla, pero no sé como, bajo al restaurante pensativa

—¿Cómo está tu prima? —me pregunta mi papá mientras yo lo abrazo fuertemente—¿Keiko? —me pregunta extrañado

—Gracias por estar siempre conmigo—le digo mientras él me devuelve el abrazo aun confundido

—¿Qué ocurre? —me pregunta mi mamá suavemente

—¿Recuerdas al chico con el que salía Kagome? ¿Sesshomaru? —le pregunto sin soltar a papá

—Sí, ¿qué pasa con él? —me preguntaron ambos

—Kag se enteró de que él murió tiempo después de que ellos se separaron—les explico mientras ellos me miran sorprendidos—ese es el por qué actúa así, ella está deprimida pero no sé qué hacer—les explico mientras mi corazón late con fuerza

—Esta herida, mi pobre niña—escucho a mi mamá susurrar mientras baja la mirada con los ojos llorosos

—¿Qué sucede tía Naoko? —escuchamos la voz de Kagome, al instante mi mamá la abraza fuertemente

—Lo siento mucho mi amor, no sabes cuánto lo lamento—le dice mi madre abrazándola mientras Kag me mira confundida

—Keiko nos habló de lo que le pasó al muchacho con el que salías, en verdad lamentamos tu dolor—le consuela mi papá mientras ella me mira con reproche

—¿Les dijiste? —me preguntó Kag muy molesta

—Lo lamento, pero no sabía cómo ayudarte, mírate, no comes desde hace días y lo que quieres es dormir. Sé que te duele, pero esto no es sano para ti—le aseguro mientras ella me ve con molestia

—No tienes derecho a decirme eso, tu no lo conociste, no sabes de lo que hablas—me respondió mientras mi madre la sujetaba por lo hombros

—Kagome por favor no te molestes, tu prima solo quiere lo mejor para ti—le pidió mi mamá dulcemente

—Es cierto, desde hace días que no comes y no creas que no notamos lo poco que duermes, eso puede ser peligroso para ti. No conocemos el dolor que estas sintiendo, pero tienes que buscar como sobrellevarlo—le aseguró mi papá mientras ella miraba a la nada

—Lo intentare—les prometió intentando sonreír

—¿Lo lloraste? —le preguntó mi mamá

—Un poco, pero es como si ya no pudiera, algo me lo impide—le respondió abrazándola fuertemente

—¿Quieres comer algo? —le preguntó mi papá separándose de mi

—No, pero quiero salir, necesito distraerme—les pidió mientras ellos asentían

—Yusuke vendrá a buscarnos para salir con él y los muchachos, pero no sé cuánto nos lleve—les comenté mientras mi papá abrazaba a Kag

—Está bien, pero si necesitas algo estaremos aquí ¿de acuerdo princesa? —le preguntó mi papá mientras besaba su frente

—Gracias tíos, los amo mucho a ambos—ella los besa a cada uno y luego se va a la sala a ver televisión

Después de eso Yusuke llegó y le avisé a Kag, ella estaba viendo una película

—¿Qué es eso? —preguntó Yusuke señalando un papel detrás del armario ¿cómo lo vio?

—Protección, no lo toques o pierde el efecto—le respondió Kag mientras se levantaba y se encaminaba a la salida

—¿Cómo sigue? —me preguntó Yusuke preocupado

—Deprimida, pero creo que no quiere aceptarlo—le respondo siguiendo a Kag, nos despedimos de mis padres y vamos en dirección a la casa de Kuwabara, una vez allí él nos estaba esperando afuera y nos dirigimos a la estación

Estación de Sarayashiki, 13:23 p.m.

—¿Por qué los chicos no vinieron? —le pregunté a Yusuke mientras Kag iba con Kuwabara

—Kurama tuvo que reunirse con sus compañeros para hacer algo de su escuela—me respondió el pelinaranja

—¿Y Hiei y Yukina? —preguntó Kag mirando una vidriera, era un extraño almacén de cosas antiguas

—Yukina vive con la maestra Genkai y en cuanto a Hiei...él suele desaparecer de vez en cuando—le respondió Yusuke poniendo sus manos en los bolsillos de sus jeans, por alguna razón me encantaba que hiciera eso

—¿Qué tanto ves? —preguntó interesado Kuwabara, pero Kag lo ignoró y entró al almacén. Nosotros simplemente la seguimos mientras ella se aceraba a tocar una campana en la pared

—¿Puedo ayudarte? —se ofreció galante un muchacho detrás del mostrador, quien cabe decir miraba de forma descarada a mi prima

—Los collares, quiero nueve—le respondió señalando la vidriera

—Esos son muchos collares linda ¿no crees? —preguntó el muchacho mientras Kagome parecía ignorar cualquier tipo de coqueteo, ella solo miraba lo exhibido

—Mejor que sean diez—se corrigió mientras el muchacho suspiraba frustrado por la indiferencia de Kag, solo se limitó a traer los collares señalados

—¿Por qué una chica tan linda como tu está interesada en estas baratijas? —le preguntó el muchacho mientras un anciano que llegaba de la parte trasera del almacén lo golpeaba haciendo que Yusuke y Kuwabara ahogaran una risa burlona

—Ten respeto por estos objetos muchacho—le reprendió el anciano

—Abuelo, esto es tonto, nada de esto funciona en verdad, son solo baratijas—se quejó el chico mientras cobraba los collares

—No deberías hablar de lo que no sabes—el anciano lo golpeó nuevamente—aun así ¿sabes para que funcionan estas cosas, pequeña? —le preguntó a Kagome, quien sonrió fácilmente

—Son amuletos de grabados, se graba un símbolo en ellos, dependiendo del símbolo representan una cosa diferente, antiguamente se usaban para proteger o maldecir a alguien, los quiero a todos con el símbolo de la protección—le respondió Kagome mientras el anciano sonreía complacido

—Me sorprendes—admitió mientras Kag se sonrojaba y el chico miraba incrédulo la interacción entre su abuelo y mi prima

—He tenido experiencia con cosas así, mi abuelo me enseñó mucho de eso—le comentó recibiendo los collares en una bolsa

—Me encantaría hablar con él—aseguró el anciano

—Por desgracia vive en Tokio y casi nunca deja el templo familiar—le explicó despidiéndose, nosotros la seguimos

—¿Para qué los collares? —preguntó Yusuke curioso

—Si los cargo con mi reiki podré hacer que funcionen como deben, se los daré a mi familia y amigos para que sea una protección en caso de que estén fuera de casa o en algún peligro—nos respondió mientras Yusuke sonreía

—Piensas en todo—le observó detenidamente, detesto que Yusuke adopte ese comportamiento con las chicas, es un idiota

—En mi experiencia con Naraku, nunca se pueden tomar demasiadas precauciones—nos respondió soltando un suspiro resignado

—¿Hay algo que debamos saber sobre el tal Naraku? es decir ¿que pasara si Leviatán lo resucitara? —preguntó Kuwabara haciendo que Kagome se detuviera en seco

—¿Kagome? —la llamé preocupada, su ceño estaba fruncido y sus ojos estaban clavados en Kuwabara

—Su alma...no sé en donde este, o si quisiera traer a Magatsuhi o peor aún, si quisiera podría traer al mismo Inu no Taisho—propuso mientras nosotros la mirábamos confundidos

—¿Quiénes son los últimos? —preguntó Yusuke confundido

—Magatsuhi es la parte negativa de la perla de Shikon, cuando luchamos con él descubrimos que cuando yo nací con la perla en mi interior Magatsuhi, por temor a mi poder, puso un sello en mí y cuando nos enfrentamos a él en el Sengoku fortificó el sello impidiéndome utilizar mis poderes de sacerdotisa. Si Leviatán lo resucita entonces tendremos un gran problema, uno casi tan grande si fuera el caso de Inu no Taisho, el padre de Sesshomaru e Inuyasha, él murió el mismo día que Inuyasha nació y era mucho más fuerte que él, incluso era más fuerte que Sesshomaru antes de tener a Bakusaiga—nos explicó mientras un escalofrío recorría mi espalda

—¿Es decir que el tal Magatsuhi puede quitarte tus habilidades? entonces con mas razón debes entrenar con la maestra Genkai cuanto antes—le respondió Yusuke mientras comprábamos los boletos y corríamos al tren

—¿La maestra Genkai sabe que vamos? —le preguntó Kagome sentándose en un asiento

—Si, hablé con ella esta mañana—le respondió Yusuke mientras ella se acomodaba para ver el paisaje

Narrador P.O.V

Mientras el tren partía con rumbo al templo de la maestra Genkai ninguno notó una figura de cabello plateado que los estaba vigilando desde el techo de la estación

—Ya casi es hora—comentó mientras una sonrisa malvada aparecía en sus labios y un brillo de malicia se reflejaba en los ojos

Templo de la Maestra Genkai, 18:30 p.m.

El grupo ya había llegado al templo y luego de saludar a Yukina pasaron a la sala principal, donde se sentaron para hablar tranquilamente con la maestra mientras bebían un poco de té

—Bien, ¿de qué es de lo que querían hablar conmigo? —les preguntó la anciana con voz paciente

—Maestra Genkai, le suplico que me entrene como entrenó a Yusuke—le pidió la pelinegra mirándola seriamente

—¿Por qué quieres eso? —le preguntó la mujer mientras la miraba interesada

—Leviatán asesinó a alguien muy importante para mí, por eso quiero vengar su muerte, pero más que nada quisiera liberar a un gran amigo y proteger a mi familia, pero para hacer todo eso debo hacerme más fuerte—le explicó la pelinegra con gran determinación en su mirada y voz firme

—Ya veo, lo lamento, pero no puedo ayudarte—le respondió la mujer mientras cerraba los ojos

—Pero maestra...—Yusuke quiso protestar, pero la pelinegra lo interrumpió

—¿Por qué? —le cuestionó la adolescente sin apartar la mirada de la anciana

—Si buscas vengarte entonces te estas comportando de una forma muy torpe, eres muy joven para comprender lo que implica una venganza y estoy segura de que a esa persona no le gustaría que te vieras envuelta en algo que no podrás manejar—le explicó la pelirosada con calma y aprensión

—Si Sesshomaru estuviera en mi lugar haría lo mismo, pero como ya le dije, venganza no es lo único que me importa. Deseo proteger y liberar a mis seres queridos—le recordó la oji-marrón mientras sus manos se transformaban en puños

—Mphm...ya veo, si mal no recuerdo tu eres una sacerdotisa, por ello voy a preguntarte ¿alguna vez estuviste involucrada en una pelea sin armas? —preguntó la maestra

—No—respondió la pelinegra

—¿Practicaste algún deporte que implicara combate? —le cuestionó la pelirosada

—No—negó la azabache

—¿Nunca recibiste ninguna clase de entrenamiento en defensa? —volvió a preguntar la anciana

—No—negó nuevamente la azabache sintiendo gran frustración

—Entonces...si decidiera entrenarte, debería ser desde cero. ¿cuánto tiempo crees que Leviatán te dé para entrenar? —le cuestionó la maestra mientras ella agachaba la mirada—¿qué piensas decirle a tu familia sobre esto? —le interrogó nuevamente

—Mi madre ya está al tanto de mi deseo de aprender a pelear, en cuanto a Leviatán, solo quiero aumentar mis posibilidades de sobrevivir. Antes me protegían mis amigos, ahora no puedo decir lo mismo y ya no quiero ser una carga para nadie—ella levantó la mirada reflejando gran determinación haciendo sonreír a la mujer frente a ella

—Muy bien, sin embargo, a Yusuke le tomo 6 meses recibir un entrenamiento decente para aprender a usar el Reigan* y él ya tenía un cierto conocimiento previo sobre lucha cuerpo a cuerpo—le explicó la maestra dejando a Kagome sorprendida

—¿6 meses? —murmuró la pelinegra sorprendida para luego sacudir la cabeza apartando cualquier pensamiento—bien, no importa el tiempo—aseguró haciendo sonreír a Genkai

—En ese caso ¿cuándo comenzamos? —preguntó la anciana

—Cuando usted lo decida—accedió la adolescente con alegría

—En ese caso, espero que te traslades mañana en la tarde para instalarte, el entrenamiento comenzará al día siguiente, al amanecer—anunció la maestra mientras se levantaba y salía de la habitación

Fin del capítulo 11

*Reigan: arma de energía espiritual, es el ataque firma de Yusuke y consiste en la concentración del reiki en el dedo índice para formar una "bala" que Yusuke dispara contra el oponente, esta puede variar en tamaño llegando a ser del tamaño de un pequeño proyectil hasta el de un gran cañonazo

¡Hola! sé que en comparación a los otros este capítulo en un poco corto y no sucede la gran cosa, pero por ciertos motivos personales no pude escribir más, además del hecho de que mi inspiración murió momentáneamente. Espero que comenten si les gusta o no y nos vemos en el próximo capitulo "Que el entrenamiento comience" (el cual tendrá un poco más de emoción, lo prometo)

PD: Les deseo una muy feliz navidad y espero que la pasen muy bien junto a sus seres queridos, seguramente nos veremos antes de año nuevo.