Yui mantenía su mirada en esa chica que a lo lejos les veía, con una sonrisa le adornaba y como si de algo se diera cuenta ella escapaba, giró despacio manteniendo esa sonrisa y lentamente cerró las cortinas. Yui quedó ahí viendo hacia la ventana pero ya nada había allí, solo el viento jugaba con las cortinas ondeándolas.
─ tengo que hablar con ella ─ rápidamente se puso de pie, pero alguien la agarró de la mano impidiendo que se marchara ─ ¿Qué haces? ─ era Kyōko que le jaló un poco ayudándose a levantar su torso
─ Antes de que te vayas ─ Kyōko quedó sentada en la hierba e hiso un espacio para su compañera ─ será mejor que te lo cuente todo de una vez por todas ─ palmeo el suelo a un costado indicándole a Yui que tomara asiento junto a ella.
─ ¿todo? ─ Yui le obedeció pues aunque estaba enojada con la rubia, habían sucesos que parecían contradecir su enojo, como el que Ayano esté en el castillo y el que ella no ha muerto, enterarse de la verdad podía despejar sus dudas pues al parecer la propia Akari aún confía en Kyōko
─ Si, todo ─ dijo la rubia y volvió a acostarse en la hierba colocando sus manos tras su cabeza
─ ¿Qué necesito saber? ─ Yui no estaba entendiendo la situación actual
─ me odias por haber abandonado a Akari aquella vez ─ Yui no respondió pues era verdad, desde ese momento empezó a desconocer a la rubia ─ déjame decirte Yui-nyan… aquel día en Nanamori, lo hice por Akari
─ como si fuera creerte ─ dijo Yui apretando los puños
─ fufu sabía que no lo creerías pero es la verdad, aquel día… descubrí que alguien buscaba a nuestra Akari y que estaría en Nanamori aquella tarde ─ dijo Kyōko recordando aquel día tan claro como el agua
─ Si lo sabias ¿Por qué simplemente no se lo dijiste a Akari? ─ preguntó con enfado, al ocultarlo ella condenaba a la pelirroja a su suerte
─ Porque, Akari no tenía recuerdos, recuerda que cuando la encontramos tan solo podía recordar su nombre ─ Yui se relajó un momento pensando el ello y las posibilidades de que Akari recordara a su hermana con tan solo oír su nombre, eran bastante bajas, hasta entonces Kyōko podía llegar a tener razón
─ eso no justifica lo que le hiciste ─ dijo Yui en voz baja
─ Yui, el plan ya estaba en marcha, mientras ya estábamos listas para huir, tome la decisión de abandonarla ─ dijo Kyōko
─ lo recuerdo bien ─ dijo Yui con una mueca de disgusto
─ si nos quedábamos… seriamos arrestadas
─ ¿no pudiste hacerlo de otra manera? ─ preguntó Yui aun sin entender bien
─ No sabía de qué tierras venia esta reina, esa era la única oportunidad que había para que Akari regresara a su hogar
─ Entonces…
─ creo que debí decirte, a Chinatsu también, recuerdo que ella me golpeo muy fuerte por haberlas abandonado ─ Kyōko sobo su mejilla mientras sonría ante aquel recuerdo
─ ¿Chinatsu-chan no lo sabía?
─ al igual que tú, Chinatsu estaba dispuesta a regresar por Akari, pero le detuve, pero no pude detenerte a ti ─ Yui miró a un lado tratando de procesar aquello, tal vez Kyōko no era aquel monstruo que ella había creído
─ ¿pensaste que si la dejabas ahí, la reina Akane la encontraría?
─ no sería difícil, había sido vista con nosotras y lo más probable es que la encarcelaran pero los sirvientes de Akane la reconocerían de inmediato y la liberarían ─ Kyōko miró hacia su compañera esperando una reacción de su parte ─ pero tú no entendiste y fuiste por ella, y en el momento que trataste de liberarla la hirieron con una flecha
─ eso… ¿no pensaste que posiblemente la matarían antes si quiera saber quién era ella? ¿Y si no la reconocían, y si la dejaban abandonada en Nanamori? ─ pregunto una exaltada Yui
─ Yui, yo estudio bien los lugares que voy a robar con meses de anticipación, estudio cuidadosamente rutas de escape y de ser posible también los métodos que los reinos usan para castigar a sus prisioneros ─ dijo Kyōko ─ sabía muy bien que en Nanamori no se mata ni a la más despiadada asesina, sino, se condenan eternamente a ser esclavos y llevar la marca para que nadie se apiade de ellas. Y si Akari no era vista por los sirvientes de Akane, entonces yo misma la sacaría de ahí cueste lo que cueste ─ dijo Kyōko con determinación
─ entiendo ─ Yui suspiro dejando salir esa furia que llevaba atrapada durante años ─ pero eso no sería todo ¿verdad?
─ jamás me olvide de ustedes dos, mis amigas son lo único que tengo y por eso jure protegerlas con mi vida ─ dijo Kyōko tomando la mano de Yui, Yui no reacciono pero no aparto la mano dejándola al cuidado de Kyōko ─ con Akari libre solo faltaba sacarte a ti. Nos mantuvimos cerca de Nanamori para hacer un plan y hacerlo lo antes posible, fue fácil usar un disfraz e ir a Nanamori con la intención de comprar una esclava, pero tú ya no estabas.
─ ¿Por qué te apareciste en Seitokai tres años después?
─ porque al no saber dónde te habían vendido tuve que investigar, y no podía simplemente preguntar a Nanamori porque sospecharían de mí, además, no sabía el paradero de Akari ya que ella era la única que sabía dónde estabas.
─ Akari dijo que había ido por mí a Seitokai, pero que no pudo separarme de ese lugar
─ ella tiene buen ojo para esas cosas ─ Kyōko reprimió una risita a ver como las mejillas de Yui se sonrojaban ─ Akari sabía que habías encontrado un tesoro mayor que todo el oro del mundo
─ no es…
─ Yui, hace un año encontré a nuestra Akari y gracias a ella pude encontrarte a ti
─ un año, ¿entonces porque no apareciste antes? ─ dijo Yui mirando a la rubia
─ porque en ese tiempo me dedique a estudiar el reino de tu princesa, sus costumbres, sus métodos todo, para lograr sacarte de ahí sin ningún problema
─ debiste saber que yo no quería tu ayuda
─ Akari me lo advirtió pero yo estaba dispuesta a ayudarte
─ ¿ayudarme?
─ es propio de Seitokai elegir una prometida para su princesa al cumplir los dieciocho años, pero esta debe ser elegida por la gobernante del reino sin tomar en consideración los sentimientos de la princesa
─ yo ya sabía eso
─ ¿también sabias que solo una chica descendiente de la nobleza debe ser la elegida? ─ Yui no respondió dándole a entender a Kyōko que estaba enterada del asunto ─ tu jamás podrías estar a su lado, Yui, tarde o temprano llegaría alguien que la alejaría de ti
─ ¡¿y tú te ofreciste para ayudarme?! ─ gritó algo exaltada Yui
─ No es como piensas Yui ─ dijo Kyōko en su defensa sin siquiera molestarse por el repentino enfado de Yui ─ fui a Seitokai y gracias Akari con un título de la nobleza, pero para buscar a mi hermana
─ ¿tu hermana?
─ invente la excusa de estar buscando a mi hermana, a ti
─ yo, no entiendo…
─ al mentir sobre tu vida estarías más cerca de Ayano, Akari iría a Seitokai y te recomendaría como la candidata perfecta para la princesa
─ estas mintiendo ¿Qué fue todo aquello? ¿Tu muerte? ¿El que me acusaras de asesina? ¿El de condenarme injustamente a una muerte segura?
─ No estas muerta Yui ─ dijo Kyōko recalcando ─ Yui, el plan estaba hecho, pero lo que no contaba era que la reina me eligiera a mí, y que Seitokai me sedujera
─ ¿de que estas hablando?
─ quería robar, quería llevarme parte de su fortuna ─ dijo una Kyōko excitada con la idea de tener toda la fortuna de Seitokai
─ quieres decir… que planeaste tu muerte solo para robar, así nadie sospecharía de ti ─ dijo Yui descifrando el plan de Kyōko, pues aunque no lo dijera el plan era muy astuto
─ Mi muerte tenia doble propósito, robar y dejarte el camino libre para que pudieras desposar a la princesa Ayano
─ ¿¡pero como lo voy hacer si estoy muerta?!
─ te equivocas querida amiga ─ dijo Kyōko sonriendo a lo grande como fruto de su plan ─ aquella que murió ese día en Seitokai, fue Mihoko Takeda, Yui Toshinō está en Gorakubu reuniéndose con su amada familia, y regresará a Seitokai para ofrecer su gratitud a la reina Himawari donde… Estarás a un paso de ser feliz con la mujer que amas.
¡Corte! se queda.
Nos vemos la próxima semana
