HOLAAAAAA :DDD

COMO SIEMPRE GRACIAS POR SUS REVIEWS, AMO LOS REVIEWS LARGOS OAISDNOASNDOANSDOANSODNOASND *-*

(obvio que los cortos también los amo y los tengo en cuenta pero aoisdnoasndoansdo)

Aclaraciones:

Como ya recalqué en los primeros capítulos, las personalidades de Rin y Len son adaptadas de dos personajes de un dorama, por ello pueden existir algunas similitudes. Esto lo digo ya que en el capítulo anterior, tomé una pequeña escena del dorama y la edite a mi gusto, jugando con ella :33

Otra cosa es que me han estado pidiendo Lemon, aun que es un fic +13

Por favor dejen en reviews si realmente quieren lemon ya que quizá a alguna que otra persona no le guste, en ese caso, buscaré el modo de adecuar la escena pero sin llegar a el punto de describir a Len y Rin haciendo….cositas….prohibidas… ewe (¿?)

Con respecto al final de fic, aun falta un poco, pero es que quiero trabajar en un fic que me gustaría mucho que lean, ya que e notado que lectores tanto de este dorama como del último dorama que hice que también fue Len x Rin si son muy fieles, y siempre dejan sus reviews, arigatoooooooooooo :33

Bue, bue, sin más, que comience el capítulo 11 :33

Capítulo 11: Un extraño sentimiento

Len se encontraba caminando a lado de su gemela, quien intentó tomarlo de la mano pero el se lo impidió.

-Estamos en la calle-. Rin suspiró al ver lo frío que era el chico. Los adolescentes se dirigían (por pedido de Len) hacia la casa de sus padres, una ves allí, ambos se sentaron en uno de los sillones familiares, frente a frente con sus padres. La madre de los chicos, les había preparado una merienda deliciosa y también café para todos. Luka sonreía alegremente, y su padre tenía una leve sonrisa al igual que Rin. Len, sin embargo, estaba serio, lo cual no era de extrañarse. Observó a su gemela unos segundos y bajo la mirada hacia la mano de la chica. Rin mostró asombro en su rostro al sentir la mano de Len tomar la suya como una pareja.

-Lo lograste Rin-. Decía su madre. Rin parecía confundida.

-¿Q-que?...Esperen…¿Ósea que podemos?…-. Rin observó a su padre sin terminar la frase, como si estuviese pidiendo autorización, a lo que el hombre aceptó con su cabeza. La chica se puso en pie y corrió a abrazar a su padre con una enorme sonrisa, igual a la de su madre. Len, solo suspiró, manteniendo su seriedad.

-Y…¿tienen algún plan para casarse?-. Preguntaba la madre, queriendo apresurar las cosas.

-¿¡QUE!?-. Tanto el padre como sus hijos se mostraron sorprendidos, gritando unísono y como si estuviesen a la defensiva.

-Deben casarse mientras aun sean jóvenes-. Decía su madre sonriendo y guiñando un ojo disimuladamente a la gemela femenina.

-¡Madre!. Deja de interferir en nuestra vida-. Len reprochaba, él parecía realmente molesto, pero por el rostro de su madre, poco le importaba.

-P-Pero, sería imposible…-. Decía Rin, mientras su madre bufaba. Len trago saliva y desvió su mirada hacia una esquina de la sala familiar. Luka, al notar esto, se puso de pie.

-¿Q-Quieren comer algo en especial o algo?-. Preguntó, intentando desviar el tema. Rin negó con su cabeza sonriendo. De pronto, el rostro de Luka se iluminó.

-¡RIN, LEN, ACOMPAÑENME!-. La madre se llevó a los gemelos, dejando al padre solo en la casa, como tantas veces él lo hizo con ellos. Al llegar a una tienda, le entregó a Rin una peluca con el corte de su cabello solo que de color negro, luego, no muy lejos de allí, la llevo a una óptica, donde vendían lentes de contacto de colores y la obligo a colocarse lentes de color miel. Len bufó, golpeando su frente con la palma de su mano.

-Te llamaremos…RUI, Rui Kagene, podremos tener documentos falsos para que puedas casarte. Tómalo como un personaje-. Len estaba realmente serio, parecía muy molesto y Rin parecía incómoda.

-P-Pero-…-. La adolescente fue interrumpida de forma brusca.

-¡No sean tontos!, es la única forma-.

-Madre….-.

-Len, no me regañes. Ven Rin, vamos a comprar algo de ropa en la tienda de a lado, algo que vaya de acuerdo cuando uses el look de Rui-. Cuando la madre se llevó a la chica del brazo, Len (quien estaba cruzado de brazos), poco a poco formó una sonrisa en su rostro. Dentro de la joyería encontraron a una de las amigas de Rin.

-¡Miku!-. Saludó alegre Rin, pero debido a su "disfraz" Miku no pudo distinguir que quien le hablaba era una de sus mejores amigas.

-¿Eh?, L-lo siento, ¿te conozco?-. Rin se quitó la peluca y luego se la volvió a colocar. -¡Rin!-. Exclamó alegre. -¿Qué haces vestida así?-. En ese momento, su madre entro en acción…

-Una fiesta de disfraces-.

-Jajaja, tranquila mamá, ella lo sabe-.

-¿E-Enserio?-. Miku aceptó con su cabeza y la madre de la rubia sonrió.

MIENTRAS TANTO….

Piko y Lily se encontraban charlando en el parque, cada uno sentado en un columpio.

-Aquí fue donde ocurrió…-. Soltó Piko. Lily solo aceptó con su cabeza, ambos dirigían su mirada al cielo. Lily miró a Piko por unos segundos y al este dirigirle la mirada, ella la desvió. -¿Ocurre algo?-. Preguntó el chico.

-Piko…¿Qué es lo que tiene Rin que resulta tan atrayente?-. Pregunto algo fría, aun sin devolverle la mirada. Él suspiró.

-Quizá su honestidad e imperfección. Según lo que e escuchado es pésima cocinando, es mala estudiante, falla un 98% de las veces en lo que hace, y algunas veces es como un amuleto de mala suerte jajajaja, pero...-. Lily le dirigió su mirada al notar que él desvió la suya al cielo, sonriendo.

-Cuando ella dice que quiere algo, lucha para conseguirlo y el amor que siente Len por ella es la prueba definitiva de ello-. Al terminar de decir esto, Piko suspiró. Lily bajo su mirada hacia el suelo, sonriendo levemente.

-No importa si pierde o gana, ella sonríe y el lugar de retirarse con la cabeza en alto, orgullosa de su esfuerzo, prefiere seguir luchando. Quiere mejorar día a día, y aun que su camino parece ser más largo y lento que el de los demás, ella sigue corriendo detrás de lo que quiere. Cuando la ves esforzarse tan duramente, hace que tú también quieras hacerlo y muy pocos pueden provocar ese sentimiento en los demás-. Cuando por fin terminó de hablar, Lily se puso de pie y sonrió dulcemente. Volteó con alegría y sugirió…

-¿Me acompañas a casa?, no queda lejos-. Piko aceptó con su cabeza y se puso de pie.

MIENTRAS TANTO…..

Luki se encontraba cuidando la casa ya que Leon debía salir a trabajar. En ese momento, Rin, Len, Luka y Miku (quien fue invitada por la madre para que ella y Rin disfruten un rato en compañía una de la otra) se adentraron en la casa. Rin llevaba su peluca, ropa, accesorios, etc, que había comprado ese día dentro de una bolsa que su madre llevó al cuarto.

-Tío Luki-. Al escuchar estas palabras salir de la boca de Rin, Miku se quedo maravillada mirando al chico. Los ojos de la chica de dos coletas brillaban de una forma especial. Cuando escapó de ese "trance", comenzó a jugar con sus dedos al estilo Hinata Hyuga al mismo tiempo que tragaba saliva, demostrando así estar algo nerviosa. Len fue el único que pudo darse cuenta de esto, por lo que se quedo observándola con seriedad unos segundos.

-Hola a todos. Hice un poco de té para todos, tenía la corazonada de que no tardarían en llegar-. Explicaba Luki, colocando el té en la mesa familiar. Todos se sentaron en la mesa cómodamente. Len se había colocado a lado de Miku a propósito, cuando Luki se acercó, el se puso de pie.

-Déjame a lado de Rin-. Ordenó frío y cortante. Su tío obedeció, sentándose a lado de Miku quien intentaba disimular sus nervios.

-Miku actúa muy extraña cuando esta Luki. ¿Será que le gusta?, ¡tenemos que ayudarlos-. Susurraba Rin a su gemelo.

-No, deja que las cosas sucedan solas, no quieras entrometerte en la vida de los demás-. Len también hablaba en forma de susurros, seriamente. Rin bufó.

-Pero no ocurrirá nada si no les damos un empujoncito…-. Al escuchar estas palabras, Len observó a su gemela con frialdad y luego de unos según de silencio, negó con su cabeza, lo que hizo que la chica se cruzara de brazos y desviara la mirada, molesta por no poder ayudar debido a la retención de su pareja.

-¿Te llamas Miku verdad?-. Preguntó el pelirosa sonriendo amablemente.

-¿T-Te acuerda de mí?-. Al Luki aceptar con su cabeza, Miku sonrió.

-Si, eres la chica tímida. Creí que eras muda-. Tras escuchar esto, Miku dirigió su mirada hacia el suelo, al igual que Len y Rin. -¿D-Dije algo malo?-.

-¡Luk-…!-. Rin rápidamente se interrumpió a si misma y sonrojó al sentir que la mano de su gemelo se posó en su pierna para callarla.

-Luki, ¿ya tienes novia?-. Preguntó Len de forma cortante, llamando la atención de Miku. Luki negó con su cabeza. La madre de los gemelos bajo y Len se puso de pie, jalando a Rin disimuladamente para que la misma le sigua la corriente, o lo que es lo mismo, se ponga de pie igualmente.

-Madre, ya nos vamos-.

-Pe-….-. Rin fue interrumpida de forma muy brusca.

-Nos vamos-. Decía esto observando a la chica con su mirada asesina y odiosamente fría, que hizo que Rin bajara su mirada.

-¡Trátala bien!...Dios Len. De acuerdo chicos, pero vuelvan mañana, ¿si?-. Al escuchar a la madre decir estas últimas palabras, tomó a Rin de la mano jalándola hacia la puerta y ambos salieron de la casa.

-Luki, Miku, saldré un momento no tardo-. La madre salió por la puerta y ambos quedaron solos. Miku quiso tomar una taza de té para comenzar a beber, pero debido a los nervios y su torpeza dejó caer el líquido arriba del chico, mojando su camisa.

-¡Lo siento mucho!-. Tomó una servilleta y comenzó a secarlo. Luki observó a la chica y la quito.

-Jajaja, no te preocupes, solo fue un accidente-. A pesar de las palabras de el ojiazul, quien ahora era su acompañante no podía tranquilizarse.

-¡Es que-….!-. Miku intentaría ayudar por segunda vez, cayendo arriba de Luki, lo que terminó en un pequeño "beso" en el que ninguno correspondió debido al asombro. Simplemente, los labios de ambos se tocaron por unos largos segundos. La chica se apartó, el rostro de ambos mostraba asombro.

-P-Pe…Perdón…Yo….-. Miku no sabía que decir. Él tragó saliva igual de nervioso, dirigiendo su mirada a los labios de la chica.

-Otro accidente-. Afirmó el chico.

-S-Si, ¡SI!, ¡eso!-. Reafirmó la peliturquesa. Ambos se miraron unos segundos en silencio hasta que Miku salió corriendo de la casa.

-¡MIKU!-. Gritó en vano el joven. Al notar que la chica ya se había retirado, suspiró. Por mientras, Len y Rin tomaron un taxi que los llevaría hasta su casa. Los jóvenes se encontraban sentados en la parte trasera del vehiculo. Len observaba seriamente por la ventana, pero al notar que había demasiado silencio, observó a su gemela, quien miraba por la ventana de brazos cruzados, lo cual indicaba claramente que estaba molesta.

-Eres injusto-. Soltó la chica. Él bufó y volvió a dirigir su mirada hacia la ventana. –Muy injusto-. Insistió.

-¡Bueno ya!-. Ordenó molesto, dirigiéndole velozmente la mirada al mismo tiempo que la regañaba, provocando que la chica forme un puchero en sus labios. Luego de unos segundos de silencio, decidió explicar el "porque" de su comportamiento de forma rápida y discreta.

-Por querer ayudar tanto como nuestra madre vas a provocar que tengan este tipo de peleas. Cuanto más fuerces a Luki en decir que le gusta Miku más lo va a negar. Comprendan que eso solo tiene un efecto inverso-. Ahora era Rin la que bufaba. Él observó la ventana y luego de unos segundos observó a Rin nuevamente. Repitió esto unas 3 veces durante el camino, al ver que su chica seguía molesta la tomó del brazo.

-Pare aquí-. Le ordenó al hombre a cargo del volante.

-¡No quie-….!-. Rin se mantuvo en silencio al sentir esa mirada que tanto odiaba de Len, esa mirada que la recorría de pies a cabeza con cierto odio y mucha molestia. Pero al ver que la chica bajo su mirada, no pudo evitar desviar la suya.

Al frenar el coche, Len le entregó dinero a quien los había llevado tan lejos y jalando a Rin del brazo la llevó hasta un cine. La chica parecía algo sorprendida. Len frenó en seco y la soltó. Volteó con una sonrisa y le mostró a la chica dos entradas para ver una película que parecía haber solicitado antes. Pero no cualquier pelicula…

-…M-Mi película favorita…-. Susurró Rin sorprendida por el acto del joven. Luego de salir de su asombro, sonrió alegremente y comenzó a dar pequeños saltitos.

-Ya…-. Ordenó de forma un poco cariñosa y sintiéndose algo avergonzado por la actitud de la chica. –Solo dime que no es una estúpida película de amor-.

-¿Compras entradas para una película que ni siquiera sabes de que trata?, creí que el gran Len era inteligente-. Len suspiró.

LEN RECUERDOS…

-¿Dónde rayos las deje?-. Preguntaba él buscando dentro de su billetera. Al bajar por las escaleras, observó a su madre con los boletos en su mano.

-¿Película de acción?-. Len bufo.

-Y aquí vamos de nuevo-. Susurró Len, molesto y cansado. Su madre saco de su bolsillo otras entradas.

-Toma Len, es la favorita de Rin-.

-No estaré atado a tus cadenas-.

-Confía en mi solo esta ves porfi…-. Decía esto con voz y cara tierna, pero él le arrebato las entradas de la película de las manos, las que ya había comprado.

FIN DE LOS RECUERDOS

-Y cuando revise en el camino, había reemplazado las entradas originales por estas. Solo será esta vez madre… El echo de que deje pasar esto una vez no significa que lo haga siempre, y más le vale que lo tenga en cuenta-. Todos estos pensamientos pasaban por la cabeza de Len, mientras que su gemela le sonreía a las entradas. Luego de pedir palomitas y dos bebidas se adentraron en la sala. La película transcurría, Len observaba la pantalla con seriedad mientras que Rin sonreía. Al fijar la mirada en el chico por mucho tiempo, creyendo que el mismo estaba concentrado en la película, se sintió un poco avergonzada debido a que la reacción de él fue señalar la enorme pantalla, indicando que fije su mirada allí. Ella obedeció tragando saliva. Al salir del cine, Len parecía algo distraído, tanto, que no pudo ver que la luz al cruzar la calle era roja. La chica lo empujo de forma violenta, provocando que caiga y que quien termine atropellada sea ella. El chico se quedo paralizado, al observar la escena, mientras dos chicos detrás parecían muy sorprendidos

-¿¡Viste eso?!, ¡voló por los aires!-. Gritaba un chico a otro. La respiración de Len se volvió un poco más agitada.

MÁS TARDE….

Len se encontraba recostado en la pared, con sus brazos cruzados, frente a la camilla donde su hermana estaba recostada con un leve rasguño en su mejilla.

-Es bueno saber que estoy bien, ¿no?-. Al escuchar estas palabras y ver a su hermana sonreír, pudo sentir que algo extraño sucedía dentro de la chica debido a su mirada. Sin salir de su seriedad, aceptó con su cabeza. La chica sonrió.

-No sonrías. ¿Eres tonta?-. Otra vez el Len frío. Ella sonrió de forma dolorosa.

-No esperaba eso-.

-¿Y que esperabas?, ¿un abrazo?, te lanzaste a protegerme y por ello estas aquí ahora-. Rin bufó, le molestaba que su gemelo siguiese siendo tan frío e indiferente, y le dolía todo el cuerpo debido al accidente, dos combinaciones que se volvían en un solo sentimiento cuyas únicas palabras que podrías encontrar para definirlo son: impotencia, dolor, tristeza, rabia y muchas otras más.

-Nadie te pidió un abrazo-. Ahora era la chica quien hablaba de forma cortante.

-Nadie te pidió que me protejas-. Contraataco su gemelo. Ella se puso de pie yo comenzó a camina. En el momento que la chica paso frente a Len, él no pudo evitar tragar saliva y sin pensarlo, la tomó del brazo y la jalo, haciéndola voltear. Luego de eso, rápidamente la abrazó lo más fuerte que pudo, ocultando su mirada entre cabellos dorados. La chica quería apartarse, jalando de su camisa hacia atrás, clavando sus uñas en la espalda del chico y dejándole marcas a su paso. A pesar del dolor, Len no la soltaba.

-¡Suéltame!-. Ordenó molesta, moviéndose de forma brusca hasta cansarse. –Suéltame…Porfavor…-. La voz de la chica comenzaba a quebrarse. Al rendirse, ambos se dejaron caer al suelo de rodillas, sin cortar el abrazo, correspondiendo fuertemente.

-Tengo tantos sentimientos dentro de mi ahora mismo que siquiera se lo que digo-. Al escuchar a su pareja decir esto, Rin comenzó a llorar fuertemente, y aun que no se le escuchaba al chico omitir sonido alguno, se podía observar como sus lágrimas caían por su rostro mientras mordía fuertemente su labio inferior, intentando inútilmente contenerse. Len le dio un beso en la mejilla a la chica y la apartó luego de unos segundos, colocando ambas manos en su rostro y limpiando las lagrimas con sus pulgares, a la ves que le decía con voz suave y dulce…

-Gracias-. Para volver a abrazarla. Ella sonrió levemente, se sentía apoyada, protegida, pero sobre todo, querida. De pronto, su madre se adentró y Len se apartó. En ese momento, su madre se arrodilló rápidamente inspeccionando a su hija de pies a cabeza y abrazándola fuertemente.

-¡Gracias al cielo que estas bien!-. Decía su madre, preocupada y con lagrimas en los ojos. –Tienes los ojos rojos-. Rin señaló a su gemelo y en el momento en que su madre observó a un Len con los ojos irritados, el chico movía sus pupilas sin saber hacia donde mirar, con su semblante serio y frío, mientras rápidamente secaba una pequeña lagrima que había quedado en su mejilla. Su madre mostró asombro y se puso de pie junto con su hija.

-Len…¿Acaso tú?...-. Se acercó al chico quien al notarlo, desvió su mirada, intentando evitar que su madre vea su rostro. Al escuchar la voz de su padre, se dirigió a la ventana, fingiendo que miraba por ella, para evitar la mirada de su padre. El hombre se adentró corriendo y lo primero que hizo fue abrazar a su hija.

-¿Están bien ambos?-. Preguntó, Rin aceptó con su cabeza.

MÁS TARDE…

Los padres de los jóvenes se tomaron la molestia de llevarlos a su casa. Al llegar, el primero en entrar fue Len, quien parecía apresurado. Rin entro de forma lenta y cerró la puerta detrás de ella.

-Que bueno que no fue grav-….-. Len tomó a la chica de la cintura rápidamente y la interrumpió con un beso apasionado. E interminable, que provocó que la chica se ruborizara. Se apartaron para poder respirar.

-¿Qué fue eso?-. Preguntó Rin de forma inocente y aun sonrojada, mientras respiraba algo agitada. Esa forma de hablar, hizo que Len mordiera su labio levemente, de alguna forma, el echo de que Rin se avergonzara, sonrojara o asombrara en esos momentos le resultaba adorable y atrayente. Tomó a la chica en sus brazos haciendo que suelte una pequeña risa y la cargó hasta la habitación. Aquella noche fue algo agitada para ambos chicos, al día siguiente, despertaron gracias a la alarma. Rin se estiró y la apagó perezosamente. Abrió sus ojos y sonrió al ver a su gemelo a lado. Él, aun algo adormecido, sonrió de forma leve.

-Es hora de ir al colegio-. Comentó Rin, pero se sorprendió al sentir que su gemelo la abrazo con un solo brazo y la atrajo hacia él cerrando sus ojos.

-Faltemos hoy-. Dijo de una forma un tanto fría, pero con una sonrisa en sus labios. La chica sonrió de igual forma cerrando sus ojos lentamente. Las horas pasaron por lo que los jóvenes debieron levantarse de sus camas y hacer tareas, así que Len fue al supermercado, dejando a su madre (quien decidió ir a visitarlos) con su novia en el comedor.

-Oye Rin, ¿Len lloró en el hospital?-. Rin observó hacia la derecha, luego hacia la izquierda y volvió a observar a su madre.

-Si-. Respondió afirmando con su cabeza. Su madre sonrió de forma un tanto dolorosa y suspiró. –Realmente no esperaba que comenzara a llorar-.

-R-Rin, hay algo que debo contarte….-. Confesó su madre. La chica se mostró curiosa.

-¿Recuerdas a tu hermana mayor, Lenka?, ¿recuerdas que cuándo eras pequeña dije que ella se había mudado?, pues, mentí. Ella…Murió en un accidente de transito-.

-¿¡Qué!?-. Rin gritó esto poniéndose de pie.

-Tú y Len tenían 7 años. No podía decirles la verdad, o al menos a ti, ya que Len observó el accidente. Su hermana mayor, de 16 años, fue atropellada al intentar protegerlo. Estaba jugando y su pelota calló a la calle, ella corrió a quitar a su hermanito y el auto…-. Su madre comenzaba a quebrarse, al igual que los ojos de Rin comenzaban a inundarse de lágrimas. La chica se dejo caer en la silla, sorprendida.

-El pobre Len se quedo paralizado, observando sin siquiera moverse. Lenka fue llevada al hospital, pero no sobrevivió, el choque fue realmente grave. Desde ese momento, Len se volvió un niño frío, distante y a veces inexpresivo. Muy rara vez sonreía, y las pocas veces que lo hacía era por obligación. Quizá esto para Len fue como tocar una herida que aun sigue abierta-. Luka decía esto intentando no romper en llanto, al igual que su hija. Rápidamente se hizo algo tarde, Luka se fue a su hogar con su esposo, y Len se encontraba duchándose. Rin, se encontraba afuera, observando hacia el cielo.

-En ese momento, cuando creí que moriría, sentí como si alguien me hubiese abrazado…Lenka…Gracias…No tengo heridas graves-. Rin decía esto sonriendo al cielo.

–Prometo cuidar bien de Len, más de lo que él me cuida y más de lo que tú nos cuidaste. Te quiero Lenka-. Al terminar estas palabras, Rin pudo sentir una suave brisa en su rostro así como la misma movía sus cabellos. Volvió a sonreír para volver a adentrarse en su hogar.

CONTINUARA….