Capítulo 11
Este es un AU donde todos tienen una vida normal (?)
Subasta...
—Listos? Estaremos al aire en 3…2…1—
—Buenas noches Tomoeda, soy Erina Skeeter y seré su comentarista en el evento de hoy, como podrán ver nos encontramos en el pórtico de la mansión Testarossa-Harlaown lugar donde se lleva a cabo la mundialmente famosa "noche de estrellas", pues como todos los años las dos emperatrices del mundo gourmet y hotelero, las aclamadas Precia Testarossa y Lindy Harlaown, son las anfitrionas de la subasta más grande que el mundo haya conocido, como bien saben a lo largo de la semana pasada los medios de comunicación hemos estado al pendiente de cada palabra pronunciada por ambas mujeres en las distintas ruedas de prensa, por lo que hemos logrado capturar este año promete ser uno de los más grandes en la historia de…—
El sonido el POFF después de que el televisor se apagó inundó en su totalidad la sala de juntas, casi la totalidad de la mesa de juntas se hallaba vacía exceptuando 5 asientos los cuales estaban ocupados en su totalidad por representantes del género femenino, cada una poseedora de una gran belleza y riqueza, las magnates y actuales imágenes de los más grandes imperios empresariales se hallaban disfrutando de una grandiosa copa de vino y diversos bocadillos, cortesía por supuesto, de las anfitrionas.
—Bueno, eso sin duda trae muchos recuerdos—pronunció una de las presentes después de dar un largo trago y rebajar de manera bastante significativa el vino de su copa, era una chica joven de no más de 25 años, su cabello castaño llegaba a la altura de los hombros, dos pasadores de color amarillo en el lado izquierdo de su cabeza y un dije en forma de cruz en su cuello eran las únicas cosas llamativas en su persona, portaba un traje de color café y sus ojos azules se encontraban fijos en varios periódicos esparcidos por la mesa donde se alcanzaban a leer diversos titulares "noche de estrellas rompe record", "la mejor gala del mundo", "riquezas para los más…"
—Hayate-chan por favor ten un poco de más moderación con el vino, sé que es delicioso pero esta junta es para organizar la "noche de estrellas" de este año—dijo una mujer de largos cabellos cobrizos vestida con una blusa de color azul y una falda de color beige, de su cuello colgaba un sencillo dije en forma de estrella, sus ojos violetas estaban enfocados en una libreta llena de números.
—Está bien Momoko-san, estoy segura de que Hayate-chan es muy consciente de la razón por la cual nos reunimos esta noche—Respondió una chica rubia sentada al lado izquierdo de Hayate, quien portaba un lazo morado que sujetaba la mayor parte de su larga cabellera y un vestido de color azul claro, sus ojos azul marino, con un ligero tinte de violeta, estaban enfocados en su joven compañera quien bajo la copa que había alzado nuevamente con la intención de beber más de su contenido, tras una risa nerviosa la aludida dejo la copa a una distancia prudente de si para la diversión del resto de las presentes.
—Entonces Precia-san, ¿en qué podemos ayudar este año?—Preguntó la mujer de cabellos cobrizos a quien se hallaba a su derecha, una mujer de porte regio poseedora de una larga cabellera de color gris obscuro, quien ante la pregunta se volvió a ver a su locutora con una sonrisa en el rostro, estaba vestida con una sencilla blusa de color gris y una falda de color negro, se tomó unos segundos para observar a las presentes quienes enfocaron por completo su atención en su anfitriona.
—Como todas saben la "noche de estrellas" del año pasado fue todo un éxito, no solo logramos superar la meta designada, conseguimos duplicarla—Dijo mientras presionaba unos botones de un mini teclado incorporado en el reposabrazos derecho de su lugar, tras su movimiento las luces que iluminaban la habitación se apagaron, unos focos de luz negra situados en ciertas partes de la habitación se encendieron mientras que varias pantallas repartidas por la habitación se iluminaron y mostraron distintas imágenes de lo que parecía ser un gran evento.
—Ante el abrumador éxito del evento del año pasado múltiples peticiones de distintas personas bastante… poderosas, llegaron a nosotras, con la intención de "convencernos" para aceptar su solicitud de unirse al evento de este año—prosiguió la última mujer que conformaba el grupo, dueña de largos cabellos color aguamarina sujetados en una coleta baja, la cual se hallaba sentada a la cabeza de la mesa de juntas, portaba un traje de color azul marino con bordes de color blanco los cuales resaltaban ante la luz negra que invadía la habitación y que les permitía visualizar a las presentes, sin mayores dificultades, la basta información que se mostraba ante sus ojos.
—Lindy y yo analizamos cada propuesta y hemos aceptado la mayor parte de ellas, grandes magnates y políticos así como los invitados usuales y grandes fanáticos del evento van a asistir-explico Precia a las presentes mientras en las pantallas aparecían algunas fotografías de grandes personalidades y una breve descripción de ellos
—Sin embargo…—pronunció Lindy mientras intercambiaba miradas con cada una de las presentes
—Esta es verdaderamente una reunión muy extraña de personas—mencionó Hayate mientras entrelazaba sus manos colocándolas sobre la mesa, contemplando en silencio al igual que las demás presentes a los posibles invitados.
—Hayate, Carim, Momoko, no iremos con rodeos, queremos que este año ustedes también sean anfitrionas del evento, al mismo tiempo solicitamos su ayuda para resolver esta situación—Pronunció Precia amablemente para posteriormente adquirir una mirada seria—el problema es que la planeación que teníamos preparada se queda muy corta para la magnitud de personalidades que acudirán esa noche—prosiguió mientras presionaba otra serie de botones que volvieron a encender las luces de la habitación y apagar las pantallas.
Las presentes se hallaban en silencio, cada una pensando en la información, el problema se hacía muy evidente después de un tiempo, Carim tomo uno de los periódicos de la mesa, cuyo titular decía "un evento sin igual"
—¿Qué es lo que tenían planeado para la "noche de estrellas" de este año?—preguntó con voz tranquila sin dejar de observar varios periódicos cuyos titulares ensalzaban el evento del año pasado que parecían coincidir con lo mismo, sería bastante difícil superar su éxito.
—Bueno el año pasado se trató de recetas, varios chefs y colaboradores de Precia ofrecieron recetas originales o reservaciones en distintos restaurantes de gran prestigio para subastar, este año queríamos hacer algo parecido solo que esta vez se incluirían reservaciones en varios de mis hoteles entre otras cosas, pero cada idea fue descartada con rapidez, en especial porque la mayor parte de los invitados no tiene mucho interés en nuestras áreas de influencia directa—explicó Lindy
—La mayoría de ellos vienen por propaganda política—termino Precia confirmando las sospechas de todas las presentes.
—Pero es una oportunidad demasiado buena para dejarla pasar—susurró Hayate mientras observaba a las presentes con una mirada de diversión, ante esto, las demás sintieron un escalofrío recorrer sus cuerpos mientras la temperatura del lugar bajaba varios grados—tengo una idea, pero no les va a gustar—
Finalmente llego la noche, todo estaba listo, los invitados estaban llegando, la magnitud del evento era tan grande que habían decidido cambiar la locación, si bien aún se llevaba a cabo en la gigantesca mansión perteneciente a la familia Testarossa-Harlaown el evento no se situaba en su interior, si no en las grandes hectáreas verdes que rodeaban la gran casa, las 5 anfitrionas de la "noche de estrellas" se hallaban ataviadas en hermosos vestidos, su sola presencia atraía todas las miradas de aquellos que las rodearan, todas saludaban con cortesía pero ninguna se detenía más de 5 minutos con ningún grupo, ninguno de los invitados podían notar las tensas posturas de esas poderosas mujeres, lo mismo no podía decirse de los empleados quienes dirigían varias miradas nerviosas en su dirección en reiteradas ocasiones.
—¿No hay ningún cambio verdad?—pregunto Carim a Hayate de manera discreta mientras Momoko, Precia y Lindy se encargaban de saludar a la gente que se acercaba a ellas, Hayate la miro por unos segundos que le parecieron eternos para después sonreír y negar con la cabeza—ya va siendo la hora de preparar todo, ¿sabes si ya están todos aquí?—devolvió la pregunta Hayate mientras miraba un hermoso reloj de pulsera en su muñeca izquierda que bien podía pasar por un brazalete de diamantes—sí, todos están aquí—confirmó Carim justo en el momento en que Lindy, Precia y Momoko se despedían de quienes se habían acercado a hablar con ellas.
—Llego el momento—susurró Momoko mientras miraba a Lindy y Precia quienes a su vez intercambiaron miradas con Hayate y Carim en una solicitud silenciosa de su confirmación, cuando todas estuvieron de acuerdo Precia miro fijamente a uno de los miembros del personal y asintió con la cabeza, una clara señal que solo ciertas personas que brindaban su apoyo tras bambalinas pudieron reconocer, pasados unos segundos las 5 mujeres emprendieron la marcha en direcciones distintas siendo engullidas por grupos de personas ansiosas por hablar con ellas.
Cuando el reloj marco las 10:45 de la noche varios reflectores apuntaron a un escenario que había sido colocado justo en la entrada trasera que daba a la mansión, diversos hombres y mujeres ataviados en trajes de color negro y con gafas de color oscuro se colocaron en lugares estratégicos, cosa que sorprendió y confundió un poco a los presentes, incluido los medios de comunicación, ya que esa puesta en escena era algo inaudito en la celebración.
—Su atención por favor—dijo uno de los hombres que estaban en el escenario—la subasta de la "noche de estrellas" va a comenzar, les pedimos que tomen asiento en sus respectivos lugares para poder continuar—al comprobar que todos los invitados y medios de comunicación se hallaban en sus sitios el hombre continuó con su discurso—recibamos en el escenario a quienes han hecho del evento de esta noche posible, con ustedes Lindy Harlaown y Precia Testarossa—
El sonido de los aplausos inundo los jardines y acompaño a las dos mujeres mientras estas ascendían las escaleras acompañadas por sus amigas quienes también colaboraron con todo el evento. Finalmente Lindy fue quien se situó detrás del micrófono mientras las demás se colocaban a su lado en las mismas posiciones que ocuparon en la mesa de juntas.
—Una vez más agradezco a todos por su presencia en este importante evento, así como también agradezco la cobertura en vivo que nos brindan las principales compañías de comunicación de la región y del país—comenzó Lindy ignorando los incesantes flashes de las cámaras así como también los murmullos.
—Como ustedes saben, cada año, la directora de la prestigiosa academia gourmet Testarossa, quien también es dueña de la cadena de restaurantes más celebres en Europa y su servidora, llevamos a cabo una magna subasta cuyos fondos obtenidos, se otorgan a varios orfanatos y diversas organizaciones no gubernamentales, los cuales tienen como objetivo brindar apoyo y atención a personas desamparadas y desprotegidas, gracias a su relevancia y los exclusivos artículos y dones que tienen presencia en este evento, ha llegado a nombrarse como la "noche de estrellas", siendo el año pasado uno de los más importantes en toda su historia, no solo por haber rebasado la meta establecida, si no por haber logrado duplicar la cifra, obteniendo a causa de ello la apertura de más de 15 centros de educación en zonas marginadas o de difícil acceso en nuestro país—ante estas palabras varias personas del público irrumpieron en fervorosos aplausos durante varios minutos.
—Sin embargo este año habrá un cambio radical en la forma en que llevaremos a cabo la subasta, en especial porque esta vez no hemos sido las únicas en trabajar en su planeación, es un orgullo y un privilegio para mí el haber podido preparar el evento en compañía de estas hermosas mujeres, quienes no necesitan presentación, pero que aun así diré de todas maneras—ante las palabras de Lindy varias risas y aplausos se dejaron escuchar de todo el público.
—Primero está la dueña de Industrias Yagami, empresa líder en diseño y creación de nuevas tecnologías y armamento en el continente Asiático y parte del Europeo, con ustedes Hayate Yagami—la nombrada castaña dio un paso al frente mientras saludaba con un ademan a las masas—también nos acompaña la dueña y principal diseñadora de la marca "sacra cunabula", empresa líder en joyería y moda, en Europa y América Carim Gracia—Al igual que su compañera, Carim dio un paso al frente mientras realizaba una pequeña reverencia y también saludaba los presentes con una sonrisa en su rostro.
—Finalmente, la última anfitriona de esta noche es la dueña de varias franquicias de repostería gourmet la cual cuenta con una cadena de restaurantes repartidos a lo largo de toda Asia y Europa, con ustedes Momoko Takamachi—Momoko se limitó a sonreír y saludar a los presentes con una reverencia, en cada una de las presentaciones el entusiasmo que estas mujeres provocaron fue tan feroz e importante que la gente tardo varios minutos en recuperar la compostura, Hayate observaba en silencio la distribución del evento, si bien ella, Carim y Momoko habían ayudado con la subasta, lo cierto era que casi no habían tenido el placer de organizar junto con Lindy y Precia la distribución del lugar.
Hayate sonrió ante el paisaje, de hecho el evento en sí era gratuito y abierto a todo el público, cualquier persona podía acceder a los terrenos de la mansión donde se hallaban dispuestos varios alimentos en una especie de feria, incluso llegaba a haber puestos y juegos mecánicos que rodeaban el lugar a lo largo de varias manzanas, de hecho, la gente podía admirar los hermosos jardines y cuadros del interior de la mansión como si se tratara de un museo, el lugar donde se hallaba el escenario donde se llevaría a cabo la subasta, era una parte un tanto más privada, delimitada por algunas vallas y rejas naturales que impedían el paso para todos aquellos que no tuvieran invitación, varias empresas de seguridad resguardaban el lugar y sus miembros amablemente indicaban que solo aquellos que tenían invitación podían acceder al área y participar en la subasta que se llevaba a cabo esa noche, la cual, en muchas ocasiones, llegaba a ser demasiado llamativa con cantidades ridículamente exorbitantes de dinero.
Sin embargo la gente que no participaba en el evento principal podía disfrutar de todas las demás actividades y ver la subasta desde distintos escenarios que se encontraban distribuidos en varias partes de la mansión y sus alrededores, lugares donde también se ofrecían conciertos y presentaciones de todo tipo de índole y género musical. En pocas palabras realmente era un magno evento sin igual.
—Ahora cedemos la palabra a la señorita Hayate Yagami—Las palabras de Lindy interrumpieron los pensamientos de Hayate de forma abrupta pero esta no dejo entrever absolutamente nada, su expresión seguía siendo amable, suspirando para sus adentros Hayate se encamino al micrófono murmurando por lo bajo "¿por qué tengo que ser yo?", sus palabras fueron escuchadas por Precia quien detuvo su caminar unos segundos mientras se inclinaba lo suficiente como para susurrar en su oído "fue TU idea" contesto dándole unas ligeras palmaditas en el hombro descubierto.
—Primero que todo quiero agradecer a Lindy-san y Precia-san por su amable invitación para formar parte de este grandioso evento, sé que Carim y Momoko-san también comparten mis sentimientos en cuanto al gran significado que tiene para nosotras el ser anfitrionas de la "noche de estrellas"—dijo Hayate mirando a las presentes en el escenario para después enfocarse en los invitados.
—Sé muy bien que es muy raro que haya un discurso antes de la subasta, sin embargo este año es tan especial que nos vimos en la necesidad de escalecer algunos puntos, como dijo Lindy-san anteriormente, esta noche habrá un cambio radical en la dinámica de la subasta—Ante las palabras de Hayate varios medios de comunicación abandonaron sus lugares en busca de un mejor ángulo y sonido, mientras que aquellos invitados que parecían desinteresados en todo el aspecto del evento repentinamente tomaron interés.
—En primer lugar todas las subastas de la noche se llevaran a cabo al mismo tiempo—ante las palabras de Hayate varios miembros del personal revelaron varios inmensas pantallas que cumplían la función de marcadores digitales esparcidas por toda el área, cuyos números rojos marcaban 0.
—El siguiente punto es—Hayate tomo un respiro y miro a las demás anfitrionas quienes sonrieron y asintieron brindándole la seguridad que le faltaba, a pesar de ser su idea Hayate sabía muy bien que podía sonar bastante descabellada—todas las ofertas realizadas serán tomadas como ofertas finales, es decir, el dinero que ofrezcan, ganen o pierdan, será depositado en la cuenta del evento y restado de cada cuenta personal—la reacción no se hizo esperar, primero un silencio incómodo inundo el lugar para ser roto por gritos y palabras que mostraban un rechazo muy fuerte ante la idea.
Ante la reacción las caras sonrientes de las anfitrionas cambio por completo, sus expresiones se volvieron frías y serias logrando que varias réplicas se acallaran en cuestión de segundos, finalmente Precia se acercó al micrófono y tomo la palabra—damas y caballeros por favor vuelvan a tomar sus asientos—el tono de voz usado por Precia no dejaba lugar al rechazo, poco a poco todos los invitados tomaron sus lugares y una vez que el orden fue reestablecido Hayate continuo como si nada hubiera pasado.
—La razón de esta medida es por el valor que tendrán los "artículos" en subasta—Hayate miró a los presentes con ojos fríos y molestos, Carim reconoció su postura pero no dijo nada, solo intercambio una mirada con las presentes en el escenario quienes silenciosamente asintieron, listas para intervenir nuevamente por si las cosas se salían de control, no por nada Hayate era la dueña de la empresa más fuerte en tecnología Y armamento en el continente Asiático, cosa que muchos de sus invitados parecían haber olvidado.
—Finalmente y antes de revelar cuáles serán los "artículos" de esta noche, existen dos reglas más, las cuales son muy importantes, la primera de ellas es—Hayate cerró los ojos y respiro hondamente para relajarse un poco—solo se permitirá que cada invitado tenga derecho a un único "artículo", es decir todas las ofertas que prometa deberán ser para un solo "artículo", no puede intentar adquirir más—cuando Hayate terminó de decir esas palabras, un individuo situado en las primeras mesas se levantó y encamino a la salida, varios hombres y mujeres imitaban sus acciones cuando…
—Una vez dicho lo anterior, debo decir que, lo que en realidad se subastara esta noche no son objetos o recetas, serán personas, personas indispensables e invaluables pertenecientes a cada una de nuestras empresas o bien personas que son famosas en ramas distintas a las nuestras, entre esas personas se incluye a una de las anfitrionas—Siguió Hayate mientras que con un ademan señalo al escenario, Carim dio un paso al frente señal que tomaron las demás anfitrionas para salir del escenario, permitiendo a otras personas ocupar su lugar, un grito colectivo de asombro y entusiasmo se escuchó por cada rincón de la ciudad, absolutamente todos los presentes en el evento no podían creer lo que veían sus ojos.
—Cada una de estas personas ha accedido a participar en esta subasta, si ustedes logran obtener la mayor oferta en cada subasta podrán pasar 24 hrs. Junto a estas personas, por supuesto existirán ciertas limitaciones físicas y morales que se discutirán con los ganadores—continuó Hayate mirando sonriente pero sin diversión a cada uno de los invitados, ninguno había logrado abandonar el lugar, pues todos se hallaban congelados admirando a los individuos que formarían parte de la subasta, el primer hombre que intentó salir, uno de los que asistió por pura propaganda política, calvo y un poco gordo, se volvió rápidamente y encamino al escenario, ante sus acciones los guardaespaldas le impidieron acercarse más, formando un muro que lo separaba una distancia prudente del escenario, pero sin tocar al hombre, quien levanto la mano derecha con dos dedos extendidos.
—Que sean dos días, 48 hrs.—
Las anfitrionas miraron al hombre, pero ninguna de ellas hablo, un joven vestido con un traje negro y de cabellos grises, uno de los "premios" de la subasta, caminó al frente mientras acomodaba sus gafas las cuales habían resbalado por su nariz y respondió.
—Si logra ganar alguna de las subastas, yo personalmente y con mucho gusto me encargaré de organizar todo el horario—respondió el joven, su sola presencia y porte intimidaron al hombre impertinente, quien dio varios pasos hacia atrás y posteriormente se apresuró a volver a su sitio—ahora Hayate-san, ¿no le parece que olvidó mencionar la última regla?—agregó el joven mientras volvía a su lugar.
—Muchas gracias Griffith-kun—dijo Hayate confirmando la identidad del joven y provocando que varios murmullos inundaran el lugar del evento—por favor damas y caballeros regresen a sus lugares—Prosiguió Hayate observando con satisfacción y molestia la rapidez con la cual todos aquellos que querían abandonar el lugar, regresaban a sus lugares, elevando la cabeza y enderezando los hombros, mostrando altanería, silenciosamente Hayate mascullo varios insultos pero no perdió la sonrisa que había mantenido desde que Precia había tomado el micrófono.
—La última regla es, las anfitrionas y los "subastados" también tendrán la oportunidad de realizar ofertas—terminó Hayate dando un paso atrás mientras Lindy la relevaba de sus funciones dando las ultimas indicaciones para poder empezar con la subasta.
—Lo lograste Hayate, no perdiste la compostura ni una vez—Dijo un hombre de larga cabellera de color verde, el cual portaba un impecable traje blanco con una camisa azul marino y quien también participaría como uno de los "premios", perteneciente a la compañía de Carim Gracia y hermano de la misma, Verossa Acuos.
—Eso no es del todo cierto y lo sabes, de todas formas me alegra que haya terminado—respondió Hayate mientras tomaba un vaso de agua que Griffith Lowran le ofrecía, un joven brillante que trabajaba con Lindy, quien, junto con su madre, habían logrado crear un nuevo sistema de cómputo que había sustituido al americano en casi todo el continente de Asia y el cual comenzaba a invadir Europa, así como también un sistema exclusivo para la hotelería y que estaba instalado en cada uno de los hoteles que conformaban la gran cadena que Lindy poseía.
—En realidad pienso que esto no ha hecho más que comenzar, a petición de Lindy-san ya prepare una estadística sobre las posibles ganancias y pérdidas que habrá por cada uno de los miembros que conforman el grupo de los "subastados" y se la entregue a Precia-san, gracias al cielo Linith no participa en la subasta y junto con Eins-sama organizaran un diagrama de todas las ganancias que se obtendrán por todo el evento para poder solventar los posibles números rojos de los miembros más "fuertes" del grupo—terminó Griffith mientras se volvía y miraba a un grupo de mujeres que se hallaba reunido, dentro del grupo se podía ver claramente a Precia y Carim
—Es Reinforce, Griffith, ya te hemos dicho que la llames Reinforce, bueno es un alivio saber que esas dos están trabajando juntas, estoy segura que eso garantiza que ninguna de nosotras llegara a la banca rota—respondió Hayate terminando el vaso que Griffith le ofreció y el cual fue recogido por uno de los miembros del Staff.
—A todo esto, ¿cómo fue que convenciste a todas de aceptar tu loca idea?—pregunto Verossa mientras le daba unas palmaditas a Griffith en el hombro indicándole que se relajara un poco, pues tras escuchar el nombre de Reinforce su respuesta automática fue tensar su postura, como si ella se encontrara a sus espaldas, aunque lo cierto es que él también tenía dificultades para llamar a Reinforce por su nombre.
—mmmm, bueno convencer a Precia-san fue lo más difícil, pero lo cierto es que esto nos da la oportunidad de saber a qué miembros de nuestro personal apunta la competencia, aunque dudo mucho que sean quienes tengan las ofertas más altas de la noche—explicó Hayate mientras se volteaba a ver también al grupo de mujeres que se hallaba reunido unos pasos más allá—en cuanto a esas tres…les ofrecí algo que no pudieron rechazar—terminó Hayate sonriente ante las risas nerviosas de Verossa y Griffith…
Después del revelador discurso donde se les dieron los detalles sobre la nueva modalidad de la subasta, se les ofreció a los invitados la posibilidad de analizar por unos minutos al grupo de los "subastados", debajo de cada pantalla que serviría como marcador, se colocaron las fotografías de cada uno de las personas que serían "subastadas" junto a una breve descripción de sus logros o características particulares, sin embargo desde el principio fue evidente quienes lograban atraer más la atención.
Fate Testarossa-Harlaown, por un tiempo fue una reconocida Enforcer que trabajo en el ejército junto con toda su familia y otras dos colegas, actualmente directora y modelo principal de una nueva marca de ropa llamada "sacred heart", cantautora y ocasionalmente seiyuu.
Alicia Testarossa-Harlaown hermana gemela de Fate, dueña de varios viñedos y subdirectora de la prestigiosa academia gourmet Testarossa, también musa y modelo principal para los diseños exclusivos de Carim.
Signum Wolkenritter, directora de la división de diseño y creación de armas de Industrias Yagami además de guardaespaldas personal de Hayate Yagami.
Nanoha Takamachi, hija de Momoko Takamachi, heredera de toda la cadena de cafeterías Midoriya y chef principal del primer restaurante de la cadena con sede en Tokio, además de cofundadora y codirectora de "sacred heart"
Y por supuesto Carim Gracia.
Cinco mujeres extremadamente poderosas y hermosas estaban capturando la atención de la mayoría de los invitados quienes se encontraban eligiendo en que subasta participarían, por supuesto no eran las únicas que atraían la atención, otros nombres también resaltaban: Zafira Wolkenritter, Shamal Wolkenritter, Griffith Lowran, Verossa Acuos, Zest Grangeitz, Aria Liese, Lotte Liese, Kyoya Takamachi y Miyuki Takamachi, todos eran reconocidos por sus increíbles habilidades en campos muy variados como especialización.
Algunos de ellos destacaban en sistemas y tecnología, otros en la alta comida gourmet, en el diseño y creación de ropa, o bien en el campo militar, o campo de cultura y artes, un largo etc. Por si fuera poco y gracias a los medios de comunicación, muchas otras personas se sumaron a la subasta en línea, un dato que Hayate y Momoko habían previsto por lo cual el total de invitados superaba con creces los de cualquier otro año, Momoko simplemente se limitó a comunicar al resto de las anfitrionas lo que estaba sucediendo en esos pocos minutos, todas sonrieron, la reacción de la gente era algo que esperaban y podía llegar a ser muy positivo debido a las "reglas" que ya habían establecido, las cuales también fueron comunicadas a cualquier persona que participara en línea.
Llegado el momento la magna subasta de la "noche de estrellas" dio inicio, no paso mucho tiempo para que las ofertas empezaran a sonar un tanto preocupantes para muchos de los espectadores que veían el evento por primera vez, pero la mayoría de la gente que ya se encontraba acostumbrada al ridículo número que podía alcanzar una oferta, se encontraba realizando apuestas sobre quién obtendría la cantidad más fuerte y en cuanto consistiría esa cantidad, cada uno de los invitados fue muy enérgico en su deseo de ofrecer la mayor cantidad para obtener a cada uno de los subastados, los primeros invitados que lograron una victoria se acercaron a Griffith quien les explico a detalle cuanto tiempo pasarían en compañía de la persona que participo en la subasta y en donde se llevaría a cabo la reunión, así como otros pormenores.
El tiempo fue pasando y las ofertas fueron llegando a su fin, exceptuando a las 5 mujeres que eran las más codiciadas de la noche, las ofertas hace mucho que habían llegado a un punto ridículo y muchos invitados ya habían vaciado por completo sus bolsillos e inclusive habían dejado prometidas las ganancias de un año o de varios de sus respectivas empresas, poco a poco la cantidad de gente fue disminuyendo.
—cedido por 63, 560, 827 a Precia Testarossa—gritó uno de los guardaespaldas la oferta final para la subasta de Alicia Testarossa, mientras que la aludida bajaba del peldaño en el que hasta entonces se hallaba de pie, para situarse junto a su madre quien le dio un beso en su frente, el resto de los invitados que habían participado en la subasta de Alicia se desplazó para observar las últimas subastas que se llevaban a cabo, mientras Precia y Alicia caminaban a su grupo de amigos.
—¿Entonces perdimos a alguno?—Pregunto Alicia provocando la risa del resto de gente reunida, cuyas subastas habían terminado hace tiempo, las gemelas Liese fueron las primeras en recuperarse.
—¿Bromeas, cierto? Es…—
—Imposible que alguno…—
—De los miembros…—
— De las ramas principales… —
—Fuera comprado por alguien externo—
—nos hemos asegurado de ello— Respondieron alternadamente para diversión de los presentes
—Por favor dejen de hablar así, me provocarán dolor de cabeza—dijo Alicia después de haber parpadeado repetidamente, colocando una mano en la sien de su cabeza previendo el dolor que se aproximaba, el resto del grupo se limitó a reír.
—oh, parece que al fin solo quedan dos subastas—Dijo Lindy observando a Hayate acercarse con Carim y Signum
—¡Al fin!, Hayate tardaste demasiado—Dijo Carim una vez que estuvieron a una distancia segura del resto de invitados.
—Perdona, tuve que ir por Signum primero, estaban a punto de cerrar la oferta—dijo Hayate mientras abrazaba a una sonrojada e incómoda Signum.
—Ama por favor, cálmese, aún están aquí los medios—dijo Signum mientras se apartaba un poco de Hayate provocando que esta última hiciera pucheros.
—Sigue pareciéndome extraño que Signum y los demás te llamen ama pero…—Dijo Momoko justo para detenerse cuando los gritos de la gente atrajeron la atención del grupo.
—Cedido por 10-105, 000, 000 a Chrono Harlaown—El nombrado se acercó a la tarima donde su hermana había estado parada, ofreciéndole la mano para ayudarla a bajar, ante los asombrados y enmudecidos espectadores que habían conformado el abundante grupo para la subasta de Fate Testarossa, los cuales abrieron el paso para la pareja de hermanos, aun petrificados por la exorbitante cantidad que había sido nominada.
Hayate silbo con extremada sorpresa al comprobar que la cantidad dicha por el guardaespaldas que se le asignó a Fate era correcta—Tu hijo sí que sabe hacer las cosas en grande—le dijo a Lindy quien reía nerviosamente, sin embargo el nuevo griterío provocado por la gente que miraba la última subasta de la noche atrajo su atención.
—Parece ser que la subasta por Nanoha está alcanzando su final—susurro Carim, sin embargo una presencia atrajo la atención del grupo, una mujer ataviada en un traje de color azul oscuro con los bordes de color rojo y poseedora de cabellos platinados se acercaba a ellos rápidamente.
—¿Reinforce, que haces aquí?—pregunto Signum lo más calmadamente que pudo para no atraer la atención no deseada. El resto del grupo podía sentir la tensión y los nervios brotar del cuerpo de Reinforce quien recuperaba un poco del aliento para seguidamente hablar rápida y frenéticamente.
—Tenemos un problema, la última oferta por Fate dejo vacío los fondos designados para el evento… no podemos ofrecer más por Nanoha—dijo Reinforce recuperando el aliento, ante sus palabras las anfitrionas rápidamente empezaron a cuestionar a los guardaespaldas para saber que estaba sucediendo en la última subasta.
—Mierda, la oferta más fuerte la tiene Yuuno Scrya con 66 millones—dijo Precia pero un nuevo grito interrumpió lo que los demás tenían que decir.
—cedido por 85, 000, 000…—
Y con esas palabras la subasta llamada "noche de estrellas" había terminado, mientras que todas las personas que se hallaban junto a Reinforce tenían la absoluta certeza de que ellos no podrían haber ofrecido ni un solo centavo más para poder ganar la subasta de Nanoha
—Fate me va a matar—susurró Hayate
NOTA DEL AUTOR:
Chan, chan, chan, sí, estoy segura que muchos de ustedes me odian en este momento o de plano me quieren muerta, solo debo decir dos cosas, la primera, no odio a Yuuno pero tampoco lo quiero, de hecho para mí se volvió un cero a la izquierda desde la primera temporada.
Y segundo…
Damas y caballeros…
No olviden que…
Este fic…
Es una recopilación de historias…
NANOFATE…
—a la señorita Fate Testarossa-Harlaown— ante las palabras del último moderador de la noche, los presentes que conformaban el grupo principal de subastados y las anfitrionas, soltaron el aliento que habían contenido al escuchar la cantidad, pues un gran alivio los inundo al confirmar la identidad del vencedor de la subasta, en silencio observaron a la multitud de diversos invitados que quedaban en el lugar felicitar a Fate, para posteriormente, alejarse en dirección a la mansión, específicamente a una de secciones que había sido cerrada al público en la cual podrían disfrutar de un buffet especial hecho por los mejores estudiantes de la academia Testarossa.
Mientras Fate, Nanoha y Chrono se acercaban a sus amigos y colegas, una vez que alcanzaron el grupo el silencio se hizo presente y no fue roto hasta que el último de los invitados entró en la mansión, entonces se desato el infierno…
—Chrono!— Gritaron seis voces femeninas al mismo tiempo, el hombre alcanzo a levantar las manos defensivamente cuando las 5 anfitrionas se lanzaron contra él —¿Cómo puedes ser tan irresponsable?—, —¿Te das cuenta de lo que pudiste provocar?— y un largo etc., a cada una de las preguntas y acusaciones el hombre permaneció en silencio, hasta que, llegados a un punto, les recordó a todos los presentes la razón por la cual es un condecorado almirante.
—Mi deber como hermano mayor es cuidar de mis hermanas, no puedo creer que ustedes las hayan obligado a participar y por ende, obligarme a mí a intervenir, que tan irresponsables pueden ser al…—siguió Chrono regañando a las mujeres quienes se vieron abrumadas por el abrupto estallido del joven.
El resto de los presentes miraba como las 5 poderosas mujeres quedaban reducidas básicamente a niñas temerosas y nerviosas, quienes empezaron a disculparse reiteradamente con el joven, finalmente las gemelas Liese rompieron la tensión del ambiente soltando una carcajada que termino contagiando a los demás, después de unos segundos y aclarado el asunto, se iniciaron nuevas platicas conformadas por pequeños grupos, los cuales se encaminaron a distintas limosinas preparadas previamente para llevarlos a un lugar mucho más adecuado para una celebración más discreta e íntima.
En la última limosina se hallaban Hayate, Reinforce, Nanoha y Fate, las dos últimas aun con residuos de la risa de ver a su querida amiga reducida a una masa de nervios por el famoso temperamento Harlaown, cuando la risa se calmó compartieron algunas observaciones con Reinforce sobre la seguridad del evento, el monto total que se había ganado en el mismo y las organizaciones que recibirían el dinero, así como la suma que recibiría cada una, cuando Hayate comenzó a hablar con Reinforce de cosas relativas a su compañía, Fate y Nanoha tomaron la pequeña oportunidad de intimidad que sus amigas les ofrecían.
Compartieron un beso suave y se acurrucaron la una con la otra, con la cabeza de Nanoha recargada sobre el hombro y parte de la clavícula del lado izquierdo de Fate, nuevamente Fate le dio un beso a Nanoha, solo que esta vez fue en su frente.
—Lamento que tuvieras que gastar todo ese dinero, sé que lo estabas guardando para una inversión importante—susurró Nanoha mientras tomaba la mano izquierda de Fate entre las suyas y la elevaba para depositar un beso en el dorso.
—Bueno, si bien es cierto que lo estaba guardando… ¿Quién dice que no hice una inversión importante?—susurró Fate mientras tomaba la barbilla de Nanoha entre los dedos pulgar e índice de su mano libre, obligándola a conectar miradas—Hable con Griffith antes de separarnos y me dijo que al final el tiempo designado para que el ganador pase con su premio es de dos días y una noche, ya que page una suma considerable por tu compañía, tengo la intención de obtener el coste adecuado por mi inversión—susurró Fate en el oído de Nanoha para después tomar el lóbulo de su oído entre sus dientes, obteniendo un jadeo casi inaudible y posteriormente un gemido a causa de un beso depositado en el cuello de la cobriza.
Cuando Fate se apartó de su novia, recordó que no estaba a solas con Nanoha, temerosamente volvió la cabeza en dirección de Hayate y Reinforce, quienes se encontraban sentadas frente a la acaramelada pareja y miraban divertidas a la pareja provocando en ellas un fuerte sonrojo, rápidamente Nanoha oculto el rostro en el cuello de Fate mientras esta última fingía observar el paisaje y hacerse la desentendida, mientras escuchaba las estridentes risas de sus amigas que solo lograron aumentar su sonrojo, finalmente logro escuchar el susurro que emitió Nanoha antes de que esta depositara un tierno beso en su cuello.
—Fate-chan no baka…—
NOTA DEL AUTOR:
Ahora sí, este es el verdadero final, lo siento por la pequeña broma anterior, pero no pude resistir, vino incluida con toda la idea para este capítulo, una idea muy extraña, es verdad, pero lo cierto es que nació gracias a la actualización de un fic del aula de RWBY, si eso lo hace aún más raro lo sé, en fin, detalles.
No les quitare más tiempo, si disfrutaron el capítulo o si tienen algo que decir de él sea bueno o malo, por favor no olviden dejar un comentario.
MSLN no me pertenece y jamás lo hará (de ser así el NanoFate seria canon)
Hasta otra.
