Capítulo 11: Pasión

- ¿De verdad crees que Shadow pueda estar vivo?- me dice el joven pelinegro desde la entrada del que fue su hogar.

- Es una posibilidad- le respondo.

- ¿Conoces cómo llegar hacia el Zoids Eve?

- Si, Specular y yo podemos guiarte, será mi manera de agradecerte por haberme ayudado.

- Olvídate de eso, fue tu organoide quien nos salvó a ambos. Y si Shadow está vivo lo encontrare y luego vamos a matar a Hiltz- dice con determinación, caminando hacia el Geno Breaker el cual rápidamente hace descender su asiento.

- Bien entonces vamos- digo acercándome a Specular con la intención de viajar en su espalda.

- Viajaremos más rápido, si vas en la cabina- dice deteniendo mis acciones- vamos haremos un poco de espacio.

Originalmente la idea era viajar al lado izquierdo del asiento donde no estorbara con los controles de mando, pero claro al final fue el mismo Raven quien sugirió que viajara sobre sus rodillas.

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- En serio- dice buscando el zipper del vestido, ubicado en mi espalda.

- Si, mira que comprarme un vestido solo para hacer que fuera más sencillo desnudarme- le digo en tono sarcástico alejándome un poco de él.

- Lo compre porque pensé que se te vería bien- dice al parecer un poco molesto por la acusación- lo demás se me acaba de ocurrir- termina feliz la oración, mientras extiende su brazo deslizando la prenda por mi hombro hasta dejarla caer al suelo. Cielos es tan impredecible y ahora estoy solo en ropa interior frente a él.

- Eres hermosa- dice casi en susurro, más para sí mismo que para mí. Se aproxima de nuevo hacia mí y yo intento retroceder un paso topando con el borde de la cama, sus brazos me envuelven de nuevo y su boca busca la mía.

Dejo de oponer resistencia y me entrego por completo a las sensaciones que experimento. En un suave movimiento Raven me empuja sobre el colchón y se coloca sobre mí. Su boca viaja a mi cuello y da un pequeño mordisco, que saca un jadeo.

- Raven- susurro- te quiero tanto Raven- digo acariciando su cabeza.

Entonces sus caricias se detienen y se levanta para verme fijamente. Por un momento pienso que he echado a perder el momento. Parece sorprendido, o un tanto indeciso. Se sienta en el borde de la cama y parece ver un punto inexistente en la pared.

-¿Qué pasa?- le digo en tono tranquilo, no quiero presionarlo a que me diga las palabras que he deseado tanto escuchar- lo dije en mal momento.

- No esperaba escuchar eso- me dice- hace mucho que nadie me decía esas palabras.

- Creo que te he demostrado cuanto me importas- le digo sentándome en la cama y apoyando mi cabeza contra su espalda- pero, una persona me dijo que a veces también es bueno decir las cosas claramente. Así…- dudo un rato en continuar la frase- así como tú me acabas de decir que soy hermosa.

- Yo también te quiero mucho Lizzy- dice girándose para besarme, mientras regresa conmigo a la cama- ¿Quieres seguir con esto?- pregunta mientras intenta leer mi expresión.

Estoy feliz por sus palabras, definitivamente Raven jamás dejara de sorprenderme y tal como le dije en aquella ocasión. Si vamos a llegar más lejos, quiero que sea juntos.

- Si- le digo besándolo- pero creo que ya has tomado demasiada ventaja- busco el borde de su camisa, desde que estamos de vacaciones ha dejado de usar los protectores sobre su ropa, por lo que solo lleva una camiseta negra manga larga.

- Este bien- dice ayudándome en mi labor quitándose sus botas para acomodarse completamente en la cama, se acomoda un poco para que pueda quitarle por completo la camiseta, la cual arrojo hacia el piso- Te gusta mucho lo que ves- me dice burlonamente al notar que me he detenido.

- Si- le digo acariciándolo suavemente- mucho mejor que Van- agrego para molestarlo.

- ¿Qué Van?- me dice extrañado- ¿Cuándo demonios has visto a Van sin camiseta?

- En la playa- le respondo rápidamente antes de que la tregua entre ambos termine por mi culpa- lo ataque en unas ruinas submarinas, él me derrotó, pero luego saltó al agua para evitar que me ahogara.

- ¿Y tú te le quedaste viendo?- me dice atacando mi cuello y colando sus manos tras mi espalda buscando el broche de mi sujetador- Eso no está bien.

- No, no lo hice- le digo en un jadeo al sentir sus manos soltar el broche- No debes estar celoso por eso.

El sostén cae sobre mi regazo y sus ojos están ahora sobre mis pechos descubiertos. Antes de que pueda decir algo más, me empuja sobre la cama y sus labios viajan desde mi cuello hasta mi pecho izquierdo, acariciando suavemente mientras su mano hace lo mismo con el derecho. La sensación es increíble y no puedo evitar gemir de placer pos su toque.

- ¿Cómo… como lo haces?- le digo entre jadeos.

- ¿Hacer qué?- dice respirando sobre mi piel sensible.

- No creí que pudieras ser…

- ¿Suave?- responde adelantándose a mi pregunta- Es lo que me haces hacer- me dice en una sonrisa- ¿pensaste que te haría daño?

- Si, pensé que serias como Fine- le digo de nuevo para molestarlo.

- ¿Fine?- dice saliéndose de sus casillas nuevamente. Estoy a punto de reírme pero me contengo- Estoy esperando la explicación sobre eso- dice regresando a mi pecho y lamiendo suavemente mi pezón izquierdo, su lengua hace pequeños movimientos circulares lo que me hace gemir sonoramente.

- Yo la estaba atacando…- logro apenas articular.

- ¿Aja?- me pregunta Raven repitiendo el proceso en mi pezón derecho.

- Ella… coloco sus manos en… mi pecho para empujarme… fue algo… doloroso- Raven toma mi pezón desatendido entre sus dedos y lo acaricia con mucha delicadeza.

- ¿Es doloroso ahora?- me pregunta en ese tono ronco que solo usa en estos momentos.

- No… no lo es.

Raven se separa de mí y se levanta para quitarme los calcetines, hace lo mismo con los suyos y luego se dirige hacia mi última prenda. Un rubor escandaloso recorre todo mi cuerpo.

- ¿Has… has hecho esto antes?- le digo observando sus manos dirigirse a mis bragas color celeste y tomando ambos extremos.

- No, pero en más de una ocasión vi a los soldados Imperiales llevar mujeres a los campamentos. Si algo no te gusta o te lastimo, no dudes en decirme- me dice en tono gentil. Un sentimiento de alivio cruza mi ser, no solo porque sé que puedo confiar en él, sino porque yo voy a ser la primera.

Estoy tan sumida en mis pensamientos, que no noto cuando mis bragas se deslizan por mis piernas hasta que los dedos de Raven me traen de vuelta a la realidad.

- ¡Ah! Raven…- mi voz es casi un grito es esta ocasión. Su tacto sigue siendo gentil, acariciando mis pliegues y presionando suavemente contra mi punto más sensible- ¡Ah, basta!- Raven detiene sus movimientos y me ve preocupado.

- ¿Estas bien? ¿Te duele?- trato de controlar mi respiración y niego con la cabeza- Entonces está bien, solo déjate llevar- dice regresando su mano entre mis piernas- Descuida, tu organoide no va intentar matarme esta vez y nadie más puede escucharnos.

Regresa rápidamente a su labor, pero esta vez su boca también acaricia mis pezones ahora endurecidos. Le hago caso a su consejo y cedo antes las sensaciones que experimento: felicidad, deseo, placer. Mis uñas se clavan en sus hombros dejando pequeños rasguños que él no parece notar. Noto su respiración agitada, detiene de nuevo su tacto y se coloca a la altura de mi rostro, apoyándose en sus codos y rodillas. Sus labios me besan suavemente, mordiendo mi labio al final.

- Si vas a detenerme, que sea ahora- me dice seriamente- Porque te juro que no podrás detenerme después.

Giro la cabeza esquivando su mirada, veo por la ventana que el sol está poniéndose, un hermoso atardecer rojizo adorna el cielo. Regreso mis ojos a los suyos, que me ven interrogantes. Las palabras son importantes, pero en nuestro caso, las acciones no se quedan atrás. En un acto de valor deslizo mis manos a la hebilla de su cinturón y la suelto despacio.

- Sigue- le digo en susurro. Creo que después de todo el camino recorrido, detenerse no es una opción.

Se levanta brevemente y desabrocha su pantalón, no me atrevo a mirar cuando se lo quita junto a su ropa interior, en su lugar mi mirada se pierde en sus ojos violeta, que me miran con deseo.

- Te quiero Lizzy- dice de nuevo mientras regresa a besarme, su cuerpo se acomoda sobre el mío y puedo sentir cierta parte de su anatomía rozar mis muslos.

- Yo también- respondo abriendo mis piernas instintivamente para permitirle acomodarse mejor. El sujeta uno de mis muslos y lo acomoda contra su cintura, mi otra pierna lo sigue automáticamente y entonces puedo sentirlo presionado contra mi entrada.

- Estás muy húmeda- me dice con dificultad- creo que eso es bueno, pero puede que esta vez sí duela un poco.

- Lo sé- le respondo, mientras él se acomoda suavemente, noto un poco más de presión contra mi centro, es un poco incómodo pero no doloroso- está bien.

Me dedica una sonrisa y yo busco sus labios. Sus manos sujetan mi cintura y da un pequeño empujón, esta vez suelto un quejido por la intromisión, pero no lo detengo. Continúo besándolo y él repite el proceso ahora con más determinación; noto como algo en mi interior parece rasgarse, mientras Raven suelta un ronco gemido contra mi boca. Una onda de dolor atraviesa mi cuerpo, me aferro con fuerza a él, intentando contener las lágrimas.