La llegada del nuevo Uzumaki

Kakashi abre los ojos de golpe al momento en el que se sienta en la cama. Su respiración es agitada y su rostro brilla por el sudor.

- Otra vez esa pesadilla. –dice con fastidio al momento que posa su mano derecha sobre su frente. – insisto: ¿por qué con el Hyuga? –exclama exasperado.


Sakura vistiendo su uniforme y mascara ANBU va saliendo del cuartel donde entrena su escuadrón.

- ¡Líder suplente!

La peli-rosa rodo los ojos sabiendo quien es, y voltea sobre su hombro viendo a Kaori también usando su uniforme y mascara, montada en Kira que corre hacia ella dándole alcance.

- ¿Adivina que? –pregunta de forma cantarina y divertida al momento de llegar a su lado.

- ¿Ya no tienes pulgas? –pregunta con burla.

- Nunca he tenido pulgas. –dice con molestia, divirtiéndola más. –Yo que vengo a invitarte a almorzar, junto a las demás.

- ¿Y eso? Es raro que tú invites.

- Oye, que la tacaña es la líder. –dice ofendida y Sakura asintió dándole la razón. –Y la razón de mi invitación es que les tengo que dar una buena noticia. En el restaurante deben estarnos esperando las otras dos. –dice con emoción. –Pero antes vamos a tu casa a cambiarnos. –Sakura solo asintió.

La mascara oculto la curiosidad que reflejo el rostro de Sakura, más sabiendo que Kaori no dirá nada hasta que quiera hacerlo, suele ser muy cabezona.


Vistiendo con las ropas ninjas que suelen usar van entrando a un restaurante de barbacoa Sakura y Kaori junto con Kira, que con la mirada buscan si Anko y Yukiko ya llegaron.

- ¡Ahí están! –exclama emocionada e impaciente Kaori apuntándolas.

Sakura miro hacia donde apunta viendo en una mesa algo alejada divisaron a Yukiko y Anko que alado tiene la carriola donde seguramente esta acostada la pequeña Sayumi, así que ambas caminaron hacia ellas.

- Al fin llegan, muero de hambre. –dice Yukiko mirándolas.

- Nosotras si entrenamos, no andamos de vagas como ustedes. –dice con reproche Kaori mientras se sienta frente a ellas al igual que Sakura.

- Algo me impide seguir entrenando. –Yukiko apunta su enorme vientre.

- Y yo aun estoy de vacaciones. Mi Sayumi necesita de mí. –dice con firmeza Anko.

- Mejor pidamos ya, muero de hambre. –dice con fastidio Sakura.

- ¡Bien dicho! –Yukiko hace una seña con la mano para que uno de los meseros se acerque y tome sus órdenes y así lo hizo.

- ¿Qué tal los entrenamientos? –pregunta curiosa Anko después que el mesero tomara sus órdenes.

- Bien... No me quejo. Admito que Sakura es buena siendo líder y entrenándonos. –Kaori asiente varias veces con la cabeza y Sakura sonríe con arrogancia.

- Aprovechen que no estoy ahí, estoy segura que mis entrenamientos no se comparan a los de Sakura. Cuando llegue les hare recuperar el tiempo perdido. –dice tétrica haciendo estremecer a ambas, sabiendo que no amenaza en vano.

- ¿No puedes tomarte más vacaciones Yukiko? Cuando nazca tu hijo necesitara de ti. –dice nerviosa Kaori. – ¿Verdad Anko? –mira a la mencionada esperanzada y esta le sonríe burlona.

- Tal vez me lo piense, pero no prometo nada. –dice con burla haciendo que peli-rosa y castaña suspiren con pesadez.

- Oye, ¿que tan cierto es eso que ayer se te vio en el parque con Hyuga Neji y se les vio comer juntos en un restaurante? Se dice que él es el padre del niño y Kakashi es un cornudo. –Sakura mira a Yukiko de forma insinuante al igual que Anko y Kaori.

- Los chismes vuelan en esta aldea. –dice con fastidio la pelinegra.

- ¿Qué esperabas? Konoha tiene personas muy comunicativas. –dice divertida Kaori y Anko asintió dándole la razón. –Aunque sinceramente no se que le vieron tu y Sakura a ese Hyuga. A mi me da miedo cada que veo sus ojos, parece que esta ciego. –Kaori se estremeció de solo recordar los ojos de todos los Hyuga.

- ¡Que es sexy! –dice ambas.

- Bueno en la cama. –dice pensativa Yukiko, recordando cuando se lo llevo a la cama.

- ¡Oh si! Es todo un salvaje en ella. –Sakura y Yukiko ponen expresión de pervertidas recordándolo.

- Pero si es bien serio. –exclama Kaori sin entender. –Además de amargado, siempre anda con cara de malas pulgas que ni parece tener hormonas.

- Es que no lo has tratado como se debe. –dice Sakura y Yukiko asintió dándole la razón. –

- Sabiéndolo tratar conoces su lado sexy y seductor. –dice de forma pervertida la pelinegra y ahora Sakura asintió dándole la razón.

- Haber. Hace siente años Sakura tuvo una relación de un año con el Hyuga, unos pocos años después Yuki-chan se lo lleva a la cama un par de veces. –dice pensativa Anko. –lo que significa que ambas tienen los mismos gustos, y cabe la posibilidad que Sakura se sienta atraída a Kakashi y Yukiko a Sasuke. –dice con burla.

Yukiko voltea hacia Sakura fulminándola con la mirada, y Sakura hacia Yukiko haciendo lo mismo, ambas con clara advertencia de que no se acerquen a su hombre, divirtiendo a las otras dos, pero luego ambas se les sombrean la frente de negro.

- ¡Por Dios Yukiko! ¡Es mi sensei! Jamás lo vi, lo veo y lo veré con esos ojos. ¡Es como un hermano mayor para mí, sino que hasta una figura paterna! –exclama indignada y asqueada ante la sola idea.

- Y mi tipo no son los idiotas que se dejan mangonear por psicópatas. No me gustan las personas de mentalidad débil ni para follar. –dice asqueada Yukiko haciendo que Sakura suspire con pesadez y las otras dos amplíen su sonrisa.

- Como sea. A mi los serios, vagos, amargados o arrogantes no son mi tipo. Mi tipo son mas los del estilo enérgico, juguetón, picaros y traviesos. –dice Kaori soñadora.

- De la especie de Suigetsu, Naruto y Kiba. –dice divertida Sakura y Kaori asintió.

- Pues mi tipo son el tipo sádico, salvaje, psicópatas y locos. –dice Anko haciendo sonreír divertida a Yukiko ante la mirada incrédula de la otras dos.

- ¿Siendo así que haces con Yamato? –pregunta incrédula Kaori. –Ese de tu tipo no tiene nada.

- Si. Y eso afirma que el condenado me enamoro demasiado que es todo lo contrario a mi tipo y aun así acepte vivir con él y darle una hija. –dice con firmeza y seguridad.

- ¿Qué nos dices tu Sakura? ¿Cómo van las cosas con el Uchiha? Supe que ya volvió de la misión. –dice curiosa Kaori.

- Bueno, Raito ya sabe que es su padre. –dice con cansancio.

- ¿Y como se lo tomo? –pregunta curiosa Kaori.

- Al principio mal, pero ya sabes que mi hijo es muy maduro e intenta entender a las personas, y Sasuke se abrió a él así que digamos que están comenzando a conocerse.

- ¿Y que tal contigo? ¿Has caído ante él? –pregunta con burla Anko.

- ¿Crees que caeré tan fácil ante él después de abandonarme dos veces? –pregunta ofendida.

- Como dijeron antes la aldea es muy comunicativa. –dice despreocupada Yukiko, mirando con aburrimiento su vaso de agua mientras pasa un dedo de su mano derecha en el borde de este. –Y se anda diciendo que se te vio caminar junto con tu hijo y Sasuke a casa de Naruto-sama. No se le tomo mucha importancia porque son compañeros de equipo, pero para nosotras como para muchos no es novedad eso que sentías por Sasuke. Y puedo estar segura que no lo has olvidado. Teniendo sentimientos de amor puro por alguien hace que uno muchas veces tire el orgullo y la dignidad, perdonando con facilidad todo.

Anko sonrío levemente, conocía a su amiga mejor que nadie y sabia que lo decía por ella misma también. Sakura y Kaori se sorprendieron un poco, es raro oír a la pelinegra hablar de sentimientos de una forma seria y para nada burlona.

- Tienes razón. Seria inmaduro negar que ya no siento nada por Sasuke, y no me avergüenzo por ello, después de todo es el único hombre que he amado con tanta sinceridad e intensidad que se que jamás lo olvidare. –dice con seriedad Sakura. –Si negara eso solo me mentiría a mi misma. Pero eso no significa que le pondré las cosas en bandeja de plata. Si Sasuke en verdad siente algo por mí, tiene que luchar para obtenerme o al menos hacer meritos, solo de esa forma me demostrara que sus sentimientos son sinceros y me valorara más. –dice con firmeza.

- ¡Bien dicho! ¡Que batalle el perro! –exclama animada Anko, mostrando que su hija esta bien acostumbrada a sus gritos porque ni siquiera se estremeció, siguió dormidita.

- ¿Y? ¿ha demostrado que siente algo por ti? –pregunta curiosa Kaori.

- Pues según él proclama que soy su mujer, y da a entender que siente algo más por mí que atracción. –dice resignada sabiendo que de Sasuke es difícil sacar lo que en verdad siente. –Conociéndolo él es de los que demuestran lo que sienten, más que decirlo, y por lo mucho que se ha humillado ante mí, sé que es sincero. Así que le dije que no me gustan gennin, que si quiere conquistarme que se haga ANBU y además me gane. –dice divertida.

Anko soltó la carcajada, le parecía divertido, Kaori también rio, pero mas levemente, mientras que Yukino solo sonrío.

- Cambiando de tema: ¿qué era eso tan importante que tenias que decirnos? –pregunta Yukiko mirando a Kaori.

- Si habla, que tengo prisa, iré a ver a Hinata en un momento. –dice Sakura.

Los ojos de Kaori adquieren un brillo de felicidad que les provoco más curiosidad a las otras tres.

- ¡Chicas, me les caso! –dice con emoción, ampliando su sonrisa al ver la sorpresa en los ojos de las otras tres.

- ¡Felicidades Kaori! –Sakura le sonríe levemente ya saliendo de la sorpresa.

- Si. Felicidades. Serás la primera y tal vez única de las cuatro que se case. –dice con tranquilidad Yukiko. –Anko no cree en el matrimonio. –esta asintió estando de acuerdo. –Yo no pienso casarme y en cuanto Sakura, de aquí a que el Uchiha logre contentarla ya mejor ni pensar en casarse. –Sakura la fulmina con la mirada y Kaori sonrío divertida.

- ¿Y? ¡enséñalo! –exclama ansiosa Anko.

- ¿Enseñar que? –pregunta curiosa Kaori.

- ¡¿Qué mas mujer? ¡El anillo! –dice desesperada.

Sakura y Yukiko rodaron los ojos, ambas sabiendo esa fascinación que Anko tiene para las joyas, bueno también para las serpientes, pero la de las joyas le gana.

- No hay anillo. –dice apenada, rascándose la nuca y las tres la miran incrédulas, no pensaron que Kiba fuera tan codo como para no comprarle un mísero anillo. –Bueno, aun, de hecho aun ni me lo pide. –su sonrisa nerviosa se marco mas ante la mirada que le dirigen sus amigas. –Bueno, mientras lavaba la ropa en la ropa de Kiba vi una caja de terciopelo, ahí tenia un anillo, y…

- Supusiste que era para ti. –dice resignada Sakura.

- ¿Para quien mas seria? –pregunta molesta.

- ¿Y que te hace pensar que te pedirá matrimonio dándotelo? –pregunta con fastidio Anko.

- Porque no se acerca ninguna fecha especial. Y Kiba-kun no es detallista al menos que sea una fecha de cumpleaños, aniversario, etc.

- ¿Antes de afirmar hechos no pensaste en la posibilidad de que ese anillo no es para ti? –pregunta con cansancio Yukiko. –Nunca se debe afirmar nada hasta que ya este hecho, sino puede traerte decepciones.

- ¡Conozco a Kiba-kun! –exclama ofendida. –además es muy obvio, sé cuando me esconde algo. Estoy segura que me pedirá matrimonio. –dice firme.

Sakura, Anko y Yukiko suspiran con pesadez, conocían lo cabezona que es y cuando se le mete algo en la cabeza no hay poder humano que la saque de ello.


Kiba llega corriendo a un puesto de dangos en donde ve a Shino sentado en una banca sosteniendo en su mano derecha un plato con varios palitos de dangos.

- Siento la demora. –Kiba llego a su lado y toma un palito para llevárselo a la boca.

- ¿Trajiste el anillo? –pregunta con seriedad.

- Si. –Kiba tira el palillo para después sacar la caja de terciopelo del bolsillo de su chaleco y dársela. – ¿Se lo pedirás hoy?

- Si, en la noche lo hare.

- ¿Amigo estás seguro de hacerlo? –pregunta como si su amigo fuera a tomar la decisión de ir a una misión muy peligrosa.

- ¿Por qué lo dudas?

- No es que dude, mas bien se me hace algo estúpido que alguien cabe su propia tumba.

- Para mi no será cavar mi propia tumba, será un paso mas en mi vida, uno muy importante. –dice serio. –Himeko es la persona con la que quiero estar toda mi vida. Estoy seguro de eso.

- ¿Sabias que no tienes finta de ser un romántico empedernido? –pregunta con burla y las mejillas del pelinegro adquieren un leve sonrojo. –Pero bueno, si ya decidiste dar ese gran paso, como buen amigo te apoyare.

- Gracias.

- Pero prométeme que seré el padrino. –dice divertido y Shino le dedica una sonrisa muy pequeña, pero sincera.

- Eso tenlo por seguro. –Kiba le dedica una sonrisa amigable mostrándose divertido en la mirada.


En uno de los campos de entrenamiento de la aldea están Naruto y Sasuke observando a Raito que pelea contra un jutsu de sombra de Naruto y uno de Sasuke. Lógicamente al pequeño se le ve la dificultad que le cuesta pelear contra ambos clones, los cuales sin problemas esquivan sus ataques y lo atacan a él.

- ¿Así que harás el examen chunnin? –pregunta burlón el rubio a la vez que lo mira de reojo, ampliando su sonrisa zorruna al ver como su amigo frunce el entrecejo.

- ¿Para que preguntas lo que ya sabes? –dice entre dientes.

- Ayer que Shizune me llevo las solicitudes para los exámenes chunnin, veo tu nombre en una de ellas y me ataque de la risa. –dice divertido y Sasuke gruño furioso.

- ¿No deberías estar en tu oficina haciendo cosas de Hokage? –pregunta con molestia.

- Tome mi descanso matutino para venir a ayudar al entrenamiento de mi sobrino consentido. –dice con burla.

- Que mugrero de Hokage tenemos, a este paso la aldea se quedara en la ruina.

- ¡Oye! Que si hago mi trabajo, pero como bien dice mi amigo Suigetsu: es bueno tomarse leves descansos para no envejecer rápido con el estrés, mas viniendo de un trabajo como el mío. –dice con firmeza, asintiendo varias veces con la cabeza, dándose la razón a si mismo.

- (Otro que Suigetsu le lava el cerebro con sus pendejadas. Pensé que con los años se le había quitado esa maña) –Sasuke rodo los ojos con fastidio.

- ¡Yo!

Naruto y Sasuke casi mueren de un paro cardiaco, por mas que el condenado de Kakashi les haga eso jamás se acostumbraran y un día de estos los terminara matando de un susto el condenado. Ambos con una mano en el pecho voltean viendo a Kakashi parado, alzando su mano derecha en son de saludo, y teniendo su ojito cerrado en señal de estar sonriendo.

- ¡¿Por qué no puede saludar como la gente normal? –grita molesto Naruto mientras Sasuke lo fulmina con la mirada.

- Es que no quiero perder la costumbre de asustarlos. –dice despreocupado haciendo que sus dos alumnos afilen más la mirada. –Veo que están entrenando al pequeño Raito. –dice desinteresado guiando su mirada al pequeño con el propósito de hacerlos olvidar el asunto y lo consiguió ya que ambos voltean para ver a Raito. –Por cierto Naruto, me entere que tu hijo aun no nace. –dice mirándolo curioso y el rubio lo mira mostrándose preocupado.

- Lleva un par de semanas de retraso. Estamos muy preocupados. –dice con seriedad.

- No te preocupes, solo anda haciéndolo de emoción. Tal parece que heredo la manía de su padre de llegar en el momento indicado como todo héroe. –dice divertido y el rubio le sonríe levemente, mostrándose agradecido por sus ánimos. –Tengo entendido que Sakura será quien atienda su parto, ya que Tsunade-sama aun esta en su viaje de retiro por todos los casinos del mundo. –dice pensativo.

- Si, pero no me preocupo. Para mi es un honor que mi mejor amiga, la cual ha superado a la vieja sea quien ayude a mi esposa a traer al mundo a mi hijo. –dice con orgullo. Sasuke sonrío levemente al igual que Kakashi.

- Por cierto Kakashi. ¿Has escuchado los rumores que andan ahí sobre ti y Yukiko? –pregunta Sasuke como quien no quiere la cosa, viendo la oportunidad perfecta para vengarse del ninja copy, desde que escucho el rumor estaba esperando esta oportunidad con ansias.

Naruto sonrío de forma zorruna mirando de reojo a Sasuke que lo mira igual, como pocas veces ambos han mostraron complicidad en su mirada.

- ¿Tu? ¿Interesándote en rumores? –pregunta sorprendido Kakashi, mirando a Sasuke, que ni cuenta se dio de la mirada cómplice de sus alumnos.

- Yo también los he oído. –dice pensativo el rubio haciendo que ahora Kakashi lo mire a él. –Cuando te fuiste y se revelo lo del embarazo de Yukiko porque su vientre creció muy rápido se dijo que se fue con su abuela porque por estar tú de misión no la podías cuidar. –Kakashi mostro poco interés en su mirada, ocultando que la platica en verdad le interesa.

- Pero ayer se vio a Yukiko en el parque con Hyuga Neji. –el nombre lo dijo con rencor, pero ni por eso desaprovechara la oportunidad de joder a Kakashi. Naruto y Sasuke se miraron de reojo mostrando diversión al ver a Kakashi tensarse. –Ahora se dice que lo que paso es que Yukiko te dejo por Neji porque se enamoro de él y ahora espera un hijo de él. –Sasuke estaba disfrutando ver como Kakashi se tensaba más. –Como el Hyuga estaba en una misión larga se dice que ahora que regreso y sabe que tendrá un hijo con la mujer que ama formara una familia y dejara de ser uno de los solteros mas codiciados de la aldea, mientras que de ti se dice que por despecho pediste una misión larga para ahogar tus penas lejos de ellos para no ver como es feliz tu ex en brazos de otro.

- Si. Bueno, no me interesa. Yukiko y yo terminamos. Ella pude hacer su vida con quien quiera. –dice indiferente. –(Maldito Hyuga, se esta ganando su pase al infierno y sin oportunidad de retorno)

- ¿Seguro sensei? –pregunta burlón Naruto.

- Si yo fuera tu la verdad estaría furioso y con instintos asesinos porque el Hyuga me robara a mi mujer e hijo. –dice Sasuke como quien no quiere la cosa.

- Andas muy hablador hoy Sasuke. –dice con falsa amabilidad.

- ¿Qué puedo decir? Me levante de buen humor. –dice con burla.

- Me alegro. –dice amigable, sonriendo de forma forzada bajo su máscara.

Naruto sonrío divertido al ver como esos dos se miran en forma de reto. Ahora entiende como se divierte su sensei al ver cuando él y Sasuke se miran así.

- ¡Naruto!

Los tres varones voltean al ver un clon de Sakura llegar apurada hacia ellos. Mientras que los clones que peleaban contra Raito y el mismo niño se tuvieron y también miraron hacia donde oyeron el grito de su madre.

- Hinata rompió la fuente. Al estar ya muy dilatada no podre llevarla al hospital así que atenderé su parto en casa. –dice alterada.

Naruto ensancho los ojos mientras que Sasuke y Kakashi lo miran con seriedad.


Fuera de la habitación que el Hokage comparte con sus esposa esta Naruto caminando de un lado a otro como león enjaulado, y se tensaba poniéndose más nervioso ante cada grito de dolor que escuchaba de sus esposa proviniendo desde adentro de la habitación en donde Sakura no lo deja entrar.

Frente a él esta Sasuke recargado en la pared, teniendo sus ojos cerrados y brazos cruzados a la altura de su pecho. A su lado esta Raito que mira preocupado el andar de su tío, además que se estremece al oír los gritos de dolor de su tía Hinata. Luego esta Kakashi que sostiene su novela a la altura de su rostro leyéndola con absoluta atención.

- ¡Están tardado mucho! ¡¿Por qué tardan tanto? –exclama alterado el rubio al momento que se jala los cabellos haciéndolo ver como un psicópata.

- Cálmate Naruto, solo llevan un par de horas dentro. Recuerda que los partos son tardados, tuviste ya la experiencia cuando nació Rai-kun. –dice despreocupado Kakashi al momento de darle vuelta a la hoja.

Sasuke no abrió sus ojos, pero si apretó sus puños al recordar que él no pudo estar cuando su propio hijo nació.

- ¡¿Qué me calme? ¡¿Cómo me pide eso? ¡Ya veré si esta tan tranquilo cuando nazca su hijo dattebayo! –exclama molesto, para después seguir con su caminata y seguir jalándose los cabellos.

Kakashi se tenso levemente, pero aparento indiferencia y que solo su novela tenía su atención.

- Tío. –Raito mira curioso a Kakashi, el cual lo miro de reojo dándole a entender que lo escucha. – ¿Así suele ponerse toda persona que será padre? –pregunta apuntando a su tío rubio que se ve mas loco de lo normal, además que de tanto arrancarse mechones de cabello ya tiene unas partes de la cabeza trasquiladas.

- No. Solo los de la especie de Naruto. Estaba casi igual cuando tú naciste, solo espero que esta vez cuando le digan que su hijo ya nació y el sexo no se desmaye como pasó en tu nacimiento. –explica de forma pensativa.

Raito sonrío de forma forzada, y Sasuke se mantuvo tranquilo, pensando en que tal vez él hubiera estado igual que Naruto si hubiera estado en el nacimiento de su hijo, lo que significa que desgraciadamente es de la especie del rubio.

Un desgarrador grito de mujer le puso la piel chinita a Raito, hizo que Naruto se detuviera y mire asustado a la habitación, al igual que Sasuke abrió sus ojos mirando a la misma dirección y Kakashi alzo la mirada de su libro. A los pocos segundos se oyó un llanto que hizo que los ojos del rubio reflejaran tantos sentimientos a la vez que se cristalizan.

Sin pensarlo dos veces abrió la puerta de golpe haciendo que Sakura que sostiene un pequeño bebé lleno de sangre y mas cosas viscosas voltee, al igual que le dio perfecta vista de las piernas de su esposa llenas de sangre, como también vio las sabanas en el suelo manchadas de lo mismo, fue todo lo que pudo soportar y cayo desmayado, con el alma saliéndosele de la boca.

- ¡Naruto-sama! –exclama preocupada Ukyo que estaba ayudando a Hinata a limpiarse, la cual mira también preocupada a su esposo.

- Eso le pasa por impaciente. –dice con fastidio y cansancio Sakura, pero bajo la mirada cuando el bebé en sus brazos lloro con mas ganas dejando ver los buenos pulmones que tiene. –Y tú sacaste los pulmones de tu padre. –dice divertida.

Fuera de la habitación están Sasuke, Raito y Kakashi mirando a Naruto de forma incrédula mientras una gota de sudor resbala por su nuca.


Naruto comienza a abrir los ojos dándole la vista del techo de su casa, al instante recordó la escena que vio antes de perder la conciencia por lo que se sentó de golpe haciendo que el paño que tenia sobre la frente callera en sus rodillas.

- ¡Tío! –exclama aliviado Raito echándose en sus brazos y el rubio lo recibió algo extrañado al momento de mirar a todos lados dándose cuenta que esta sobre uno de los sillones de su sala, y Sasuke y Kakashi están a su costado mirándolo con indiferencia.

- ¿Dónde esta Hina-chan? ¿Esta bien ella y mi hijo? ¿Qué paso? –exclama algo alterado.

- Te desmayaste idiota. –dice con burla Sasuke.

- Si tío, lo hiciste cuando entraste a la habitación y no sé porque, porque mi mamá no me dejo entrar, pero ya vi al bebé. –exclama emocionado Raito al momento de separarse de él.

- Y déjame advertirte que nació con la misma cara de dobe que la tuya. –dice con burla Sasuke haciendo que Naruto lo fulmine con la mirada.

- Es verdad, pero cabe la posibilidad de que con los años se le quite. –dice pensativo Kakashi y ahora es a él quien el rubio fulmina con la mirada.

- Es injusto que hayan visto a mi hijo antes que yo. –dice molesto.

- No es nuestra culpa que te hayas desmayado, y la curiosidad por saber si seria un dobe como tú me gano. –dice burlón haciendo que el rubio regrese su afilada mirada hacia él.

- ¡Teme! –gruñe el rubio. – ¿Al menos me podrían decir que fue? –pregunta ansioso.

- Fue…

- Velo por ti mismo. –dice divertido Kakashi, interrumpiendo a Raito que estaba por revelarlo.

Naruto asintió emocionado y se puso de pie de un brinco al momento que Raito se separa de él, viendo divertido como su tío va corriendo hacia las escaleras para ir a ver a su hijo.

Naruto se detuvo frente a la puerta de la habitación, miro la perilla algo ansioso, pero su mano tembló mientras se acercaba para tomarla, tiene tantos sentimientos entre cortados por conocer a su hijo.

Antes de que tocara la perilla esta se movió y a los pocos segundos se abrió dejando ver a Sakura que se sorprende al verlo al igual que él a ella.

- Al fin despertaste. –dice divertida.

- ¿Ambos están bien? –pregunta preocupado.

- Si. –una cálida sonrisa adorna su rostro al igual que el del rubio.

- ¡Gracias Sakura-chan!

- No tienes nada que agradecer, ahora entra y conoce a tu bebé. –dice divertida haciéndose a un lado.

El rubio asintió, y a paso inseguro se adentro, pero solo dio un par de pasos quedándose estático al ver a su esposa sentada, recargada en la cama, se le ve cansada y algo despeinada, pero mira feliz el pequeño bulto envuelto por sabanas blancas que tiene en sus brazos.

Sakura sonrío enternecida y salió de la habitación cerrando la puerta tras de si dándoles privacidad.

Hinata levanto la mirada al sentirse observada, viendo a su esposo mirándola de forma penetrante haciéndola sonrojar.

- Vamos Naruto, ven a conocerlo. –dice algo divertida.

El rubio le sonrío levemente y a paso corto camino a ella hasta acercarse, se puso de cuclillas para verlo mejor y Hinata removió la sabana, dejando ver al pequeño bebé de cabellera algo alborotada color azul oscuro, piel clara y unos grandes y hermosos ojos celestes, como los del rubio, en si el pequeño es toda una preciosidad.

- ¡Es un niño! –exclama emocionado, mirando a su esposa dejándole ver sus ojos cristalizados donde esta apunto de llorar, enterneciendo a Hinata.

- Y esta idéntico a ti, a no ser por el color de piel y cabello, eso lo saco de mí. –dice con algo de timidez y el rubio le sonrío levemente.

- ¡Gracias Hina-chan! –el rubio se alza un poco para dejar un beso en su frente de una forma tan cariñosa que hizo que los ojos de la peli-azul se nublaran. –Me has dado el mejor regalo de mi vida. –el rubio le dedica una hermosa sonrisa al la vez que un par de lagrimas salen de sus ojos, para luego dirigir su mirada a su hijo que lo mira atento. –Y tu pequeño diablillo nos preocupaste con tu retraso y ahora dejaste agotada a mamá. –dice juguetón, inclinándose para posar un suave beso en la frente de su hijo, quien cerro los ojos ante el tacto.

- Tenemos que pensar el nombre. –dice con suavidad sin poder retener las lagrimas de felicidad que resbalan por sus mejillas.

- Ya pensé en uno, espero no te importe. –dice apenado, al momento que alza la mirada a ella y se rasca la nuca.

- Para nada. Dímelo. –pide ansiosa.

- Minato. –dice con orgullo haciendo que la peli-azul se sorprenda, pero luego sonría de forma cálida.

- Uzumaki Minato. Me gusta. –el bebé comenzó a reír haciendo que ambos lo miren notando lo feliz que se le ve. –Y a él también le gusta. –ambos sonríen, viendo embobados el fruto de su amor.


Es un nuevo día, Kakashi, Raito y Sasuke vienen de un intenso entrenamiento, por lo que se les ve algo sucios y con algunos rasguños, mas en Raito que se le ve muy cansado.

Los tres van pasando cerca de donde esta la estatua de los Hokages que la aldea ha tenido.

- ¡KONOHA! ¡CONOZCAN A UZUMAKI MINATO, EL PRIMOGENITO DE SU HOKAGE; UZUMAKI NARUTO!

Los tres detienen su paso al oír ese grito tan conocido y voltean, una gota de sudor les resbala en la nuca al igual que gran parte de los aldeanos que están cerca al ver a Naruto sosteniendo en alto al pequeño Minato que viste un mameluco naranja. El rubio muestra a su hijo como Rafiki mostro a Simba a todos los animales de la selva. Y el pequeño Minato ríe divertido mientras patalea.

- Naruto-kun, baja de ahí. Se te puede caer Minato. –pide suplicante desde abajo Hinata, mirando preocupada a esos dos.

Kakashi y Sasuke miran con pena a Hinata, no entendiendo que le vio al rubio, pero solita se jodio enamorándose de él y al parecer el hijo le salió igualito al rubio, de solo pensar que será igual cuando crezca se les puso la piel chinita a ambos.

En cuanto Raito sonrío divertido, su tío salía con cada ocurrencia.

- ¡ESA NO ES FORMA DE TRATAR A UN RECIEN NACIDO IDIOTA!

De quien sabe donde sale Sakura y le da una fuerte patada en la nuca a Naruto haciendo que sin querer Naruto aviente hacia arriba al pequeño Minato justo en el momento que el rubio cae en picada al suelo ante la mirada horrorizada de casi todos, en especial de Hinata, la cual no lo soporto y termino desmayándose, gracias a Dios, Ukyo estaba alado de ella y la sostuvo.

Sakura atrapa en el aire al pequeño Minato que no se le ve nada asustado, al contrario se le ve muy emocionado y enérgico, agitando sus patitas y manitas con emoción mientras esa gran sonrisa adorna su rostro. Sakura acomoda bien al niño en sus brazos y lo mira resignada.

- Bueno, teniendo el padre que tienes sino eres como él no soportaras la presión. –dice divertida, para después mirar con pena hacia donde esta la desmayada Hinata con Ukyo echándole aire.

Sasuke mira con burla a Naruto que esta con medio cuerpo enterrado en el concreto, solo sobresalen sus pies que se convulsionan. Kakashi no pudo evitar mostrarse divertido ante la escena. Y Raito corrió preocupado hacia su tío esperando que este bien.

Continuara

ajjajajaja inshe naruto, sta bien loko y su hijo salio igualito a él, de no ser poke tiene el color de cabello y piel de la madre se pensaria ek el rubio lo clono o lo cago jajajajajajajaja

algo corto el cap, pero espero ke les haya gustado

GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS