Estoy vivaaaaaa!... emerge cual vampiro del suelo entre la niebla.
Jejejeje bueno tras esa salida dramática pues aquí me tienen de nuevo al fin tras meses y meses de estar desaparecida en una isla desierta con Wilson, con un nuevo capitulo heeeeeee! No se si los que han estado leyendo este fic que ya lleva un poco más de dos años desde que lo empecé (si lo se, si que me he demorado) sigan al pendiente de que su lenta pero enserio dedicada escritora, este actualizando.
Es que enserio no saben lo mucho que me esta costando darle los giros finales a este fanfic y más con mis ocupaciones diarias que me dejan con tal cansancio mental que no deja que la inspiración fluya en mi loca cabeza.
En fin, aquí tienen su capitulo nuevo que espero que sea de su agrado como hasta ahora y muchas gracias a los que a pesar de lo mucho que me tardo en actualizar siguen fieles a la historia.
Disfruten…..
LA PRIMERA NAVIDAD JUNTOS
SHAORAN POV
Justo lo que me temía que pasaría cuando me entere que el exagerado, presumido y excéntrico de mi primo Eriol Hirawisawa sería el encargado de organizar la fiesta de navidad en la antigua mansión de su abuelo y mi antiguo tutor de magia, el mago Red Clow. El lugar lucia como si la mismísima reina de Inglaterra fuese a presentarse esta noche con nosotros. Adornos lujosos desde el piso hasta el techo, un árbol navideño en la sala para fiestas tan alto que la punta rosaba el techo y vaya que la sala en si era demasiado grande y alta. No sé ni en qué momento el sujeto comenzó a hacer todo este ademan o donde consiguió a tanta gente para que lo tuviese listo de la noche a la mañana, porque un día anterior Sakura y yo vinimos como todos los días a nuestros entrenamientos y no había nada de esto aún. Por desdicha mía no podía ni quejarme ni huir de tal celebración como lo he hecho con cada cumpleaños al que me ha invitado ya que debo admitir que le debo demasiado al estar ayudándome incansablemente con este sello que me tortura, además, Sakura junto con su padre y hermano vendrían y ya habíamos decidido que esta noche me enfrentaría a ellos para pedirles su bendición de salir oficialmente con ella, lo sé, ya me he tardado y me siento muy mal por estarles ocultando algo tan importante, sobre todo al profesor Kinomoto que tan amable a sigo conmigo.
En fin, justo ahora me encuentro en una de las tantas habitaciones de la mansión terminando de ponerme un exageradamente costoso traje de gala, cortesía de Meling que fue a comprarlo quien sabe en qué momento, enserio que no alcanzo a entender porque tanta galantería para una celebración que era puramente familiar.
Emitiendo un resignado suspiro me dispongo a colocarme la camisa de seda blanca pero en eso, al ver reflejado mi cuerpo en el espejo de la habitación, inevitablemente la imagen del sello en mi pecho se presenta ante mí. El ave, símbolo de la maldición, ya tenía una de sus alas completamente carente de plumaje mientras que la otra apenas y tenía la mitad de ellas, eso solo significaba que el tiempo que me quedaba disponible era insuficiente, quizá solo un par de meses más. Incluso no era necesario ver el tatuaje en mi pecho para saber que esta maldición me tenía el tiempo contado, y que dicho tiempo ya era muy poco. Últimamente mis fuerzas se han ido debilitando, me cansaba más rápido de lo normal, ya no contaba con el mismo rendimiento físico que tantos años de entrenamiento me han brindado. Por fortuna Sakura no se ha percatado de ello ya que Eriol con la ayuda de mi madre han convocado mediante varios símbolos, conjuros que me brindas un poco más de energía física que la maldición me ha ido quitando.
Termine de vestirme tratando de olvidarme del hecho de que no hemos podido encontrar otra pista para descifrar el acertijo de este sello por invertir el escaso tiempo que tenemos en estar restaurando mis energías. Debía estar firme, disfrutar por lo menos estas fechas festivas por Sakura, si nota que me encuentro desesperanzado ella seguramente se preocupara y no gozara de la extravagante fiesta de Eriol y lo único que al menos si puedo hacer es procurar su felicidad lo más que pueda.
Casi estaban por dar las ocho de la noche, supongo que Sakura, Daidoji y Meling no tardarían en llegar. Durante todo el bendito día no he podido ver a mi novia ya que las otras dos mujeres prácticamente la secuestraron alagando que debían ir a comprar vestidos para esta noche. Siendo sincero, ya me encontraba impaciente por verla, es que, una parte de mi insistía demasiado en pasar el mayor tiempo posible a su lado y con mayor razón en este día que sería la primera navidad que pasaríamos juntos, la primera y probablemente la última. Sé que no debía pensar de esa forma tan pesimista pero siempre he tenido esa mala costumbre de tener todas las posibles probabilidades de los que pasaría ante cualquier acción o decisión que lleve a cabo.
Incluso justo en este momento comenzaba a preguntarme si realmente sería apropiado entregarle lo que adquirí para ella, después de todo si lo hago estaría prometiéndole algo que no estoy del todo seguro poder cumplir. Sería un constante y doloroso recordatorio de algo que pudo haber sido de nuestras vidas.
Tomo entre mis manos dicha caja negra de terciopelo, me siento con pesar en la cama de la habitación y después de suspirar con duda dejo lucir la joya que resguardaba dentro. Se trataba de un sencillo anillo de plata que tenía incrustado una pequeña esmeralda, era muy bello sin duda, pero en nada se comparaba con aquellos ojos del mismo color que cada vez que los veía fijamente me hacían suspirar totalmente enamorado. Compre dicha joya en un arranque de impulso en cuanto vi el establecimiento, ni siquiera me puse a reflexionar si era lo correcto. Amaba a Sakura, de eso no tenía la mínima duda y por supuesto que me veía compartiendo el resto de mi vida a su lado, el asunto era que…. Mi futuro era inserto que fuese duradero. Cerré la pequeña caja y la guarde en uno de los bolsillos del pantalón, luego oí a alguien tocando la puerta, suponiendo de quien se trataba fui a abrirla.
-esplendido estimado primo, hasta te vez como una persona refinada – claramente veo su burla en sus palabras por lo que expreso facialmente mi disgusto – ya todo está listo, las chicas y los demás invitados no deben tardar así que apresúrate y baja – da media vuelta alejándose
La verdad esperaba que no hubiese demasiados invitados, yo lo único que quería era estar junto a mi adorada Sakura en esta, nuestra primera navidad juntos. Esta noche tengo que hacerla lo más inolvidable para ella por eso debo darle su regalo en el momento perfecto.
El asunto de tener que hablar, mejor dicho, decirles mediante una carta sobre mi relación con Sakura a su padre y hermano ya me tenían un poco ansioso aunque tratase de estar lo más sereno posible, asunto que se me está dificultando bastante debido a que el idiota de Eriol no paraba de caminar de un lado a otro acomodándose como frenético su vestimenta mientras murmuraba quien sabe que tanta cosa sobre que todo debía estar perfecto. Se supone que esta noche se le declararía a Daidoji, por eso fue que exagero tanto en las decoraciones de la mansión, sin embargo no importaba que pareciera fiesta de la realeza, ese inepto terminaría diciendo alguna tontería echándolo todo a perder, aunque admito que Daidoji es muy astuta, quizá se compadezca de él y lo acepte. Es increíble los estragos que provoco aquella chica en Eriol, que siempre presumía con insoportable sonrisa prepotente y burlona, su gran caballerosidad, habilidad para diversas cosas, cultura, su destreza al hablar y su ingenio malévolo para salirse con la suya o poner en ridículo a alguien. Pero en cuanto la vio por primera vez se desmorono por completo.
De hecho es algo curioso, Sakura también saco mí otra parte de mi personalidad, la que es menos hostil, cariñosa, la que puede sonreír desde el corazón. Y esto fue con solo estarla viendo desde cierta distancia en el mismo tren matutino que nos llevaba a la universidad.
-YA LLEGARON! – exclama escandaloso en cuanto escucho un auto estacionándose - ¿Cómo me veo?, ¿estoy bien?¿no luzco ridículo?¿no hace falta nada? – tanta pregunta mientras caminaba frenético de un lado a otro me estaba exasperando, así que tratando de mantener a raya mi temperamento me pongo de pie, le doy un seco golpe en su cabeza para que se apaciguara y lo empujo por la espalda rumbo a la entrada principal. Sinceramente no sé quién pone mi paciencia más al límite, si él Eriol burlón, prepotente y sabelotodo o el Eriol idiota que vociferaba no sé qué tantas estupideces mientras lo empujaba a recibir a las invitadas de su dichosa fiesta.
Se colocó firme en la entrada de la mansión cual soldado del mismísimo palacio de Inglaterra, con la gran diferencia que este soldado traía un ridículo gesto de idiota en la cara, asunto que fue peor al momento en que Daidoji iba acercándose luciendo tan despampanante vestido azul turquesa. En cuanto estuvo de frente al incompetente de Eriol le dio las buenas noches usando su usual amabilidad y refinada educación pero este comenzó a balbucear lo que creo que era un vano intento de cumplido. Vaya que enserio Daidoji consiguió lo que nadie ha podido, poner en ridículo al astuto de mi primo, sin embargo ella lejos de burlarse aprovechándose de la incompetencia verbal del sujeto como cualquiera que quisiera vengarse de él lo haría; simplemente le dio las gracias para posteriormente alagar la fina decoración del lugar. Con mayor torpeza le ofrece su brazo para guiarla al salón pero el muy imbécil caminaba cual robot con un fallo en el mecanismo. ¿enserio podrá confesársele esta noche?
Seguidamente entro Meiling vestida con un llamativo vestido negro que para mi gusto era algo extravagante pero a final de cuentas se trataba de ella. Le oigo decirme que luzco muy bien cuando pasa a lado mío, yo a modo de agradecer su comentario, asiento indiferente una vez con la cabeza.
-más te vale darle un cumplido lindo – susurra para luego amenazarme con la mirada y darse la media vuelta
Segundos después entiendo él porque la sutil amenaza en esas palabras.
Al verla bajar del auto todo a mi alrededor parece desaparecer, solo la veía a ella caminando hacia mí. La sangre se me sube completamente al rostro y creo que durante unos segundos olvide como se debía respirar. Sakura estaba demasiado encantadora, no sé exactamente como poder describirlo, era más que perfecta, más que hermosa luciendo un entallado vestido rojo tradicional chino con decorados dorados y abierto de un costado dejando ver su estética pierna. Al estar frente mío sonriéndome tímida reparo en su sencillo maquillaje pero que resaltaba todavía más su belleza; sus labios los traía pintados con un sutil tono rosado que no hacia otra cosa que incitarme a besarla con desesperación, sus ojos verdes resaltaban de tal manera que te hipnotizaban a tal grado que creía que mi alma me la había arrebatado.
-¿Shaoran?... – pronuncia en suave susurro provocando que mi cordura fuese más en picada – yo…. Emm…. Meiling eligió el vestido, dijo que te gustaría – revela un poco insegura y avergonzada jalando su atuendo, así que todo esto fue obra de Meiling, debo reconocer su buen gusto - ¿crees que me veo bien?
Muevo mi cabeza de un lado a otro para poder salir del trance en el que me sumió, me acerco más a ella para tomar su mano mientras que con la otra tomo su sonrojada mejilla acariciándola con la yema de mi pulgar. Realmente se mostraba sumamente adorable al mirarme con esos ojos verdes que resplandecían tímidos y reflejando el más puro amor, yo por mi parte, solamente la contemplaba queriendo grabarme lo más detalladamente posible la preciosa imagen que tenía ante mí.
-sha…. Shaoran? – pronuncia mi nombre tímidamente con lo que me hace volver a la tierra
-"perdona…. Es que me has dejado sin palabras" – algo irónico en mi situación – "estas más que hermosa Sakura" – adquiere un encantador sonrojo al tiempo que sonríe con ternura y con cierta pena.
-gracias…. Tú también te vez muy apuesto – nuevamente me siento sonrojar ante tal dulce y sincero cumplido y claro como es usual, mi orgullo me obliga a mirar a otro lado por la vergüenza. Entonces veo a lo lejos a Meiling sonriendo pícaramente mientras señalaba arriba dándome la indicación que mire por encima de mí encontrándome con cierto objeto que hace que me abochorne todavía más - ¿estás bien Shaoran?... tienes la cara toda roja – esa inocencia suya me es irresistible. Doy un rápido vistazo a mi alrededor cerciorándome que ninguna mirada entrometida estuviese viéndonos, bien, nos dejaron solos, así que le señalo arriba de nosotros – ooh…. Es…. Un muérdago – dice tímida al reparar en aquel objeto – seria nuestro primer beso de navidad – no puedo evitar sonreír como un bobo ante sus ojos llenos de ilusión
Poso delicadamente mi mano sobre su cintura que se moldeaba exquisitamente debido al vestido que llevaba esa noche. La acerco sutilmente a mí deleitándome con ese adorable rostro cuyo sonrojo le hacía verse encantadora. Sin prisas acerco mi rosto al de ella con mis ojos entre cerrados observando feliz su expresión de la espera a que nuestros labios se unieran, petición silenciosa que ya no quizá posponer más así que uní finalmente nuestros labios sintiendo con gozo la forma en que me correspondía transmitiéndome todo su amor. Inevitablemente a mi mente corrompen los pensamientos de que cada beso quizá sea el último, que el tiempo que me quedaba para estar a su lado era realmente escaso si no encontrábamos como quitarme esta maldición, por tales pensamientos una traicionera lagrima se resbala sobre mi mejilla estando aun en la magnífica muestra de cariño que nuestros labios compartían.
-Shaoran…. – me mira inquieta al separarnos - ¿Qué te ocurre? – acaricia mi mejilla, limpiando de paso la lagrima que escapo
-"no es nada" – sonrió tratando de ocultar la melancolía que me invadió – "me siento sumamente feliz de tenerte conmigo"
E inmediatamente la estrecho entre mis brazos, ella quizá por el repentino de mi actuar no me corresponde al instante, incluso me parece que se queda algo tiesa pero tras unos momentos siento que se relaja y correspondiéndome. Me importa poco lo que estuviese pasando a mi alrededor, ni si quiera le prestaba atención, yo únicamente concentraba cada una de mis sensaciones y pensamientos en la encantadora mujer que aferraba entre mis brazos. Si esta maldición cumple con su cometido quería por lo menos llevarme al otro mundo la embriagadora esencia de mi amada en mi alma, e igualmente si los dioses se apiadaban de mí permitiéndome deshacerme de esto, también sería un hermoso recuerdo que atesoraría en mis memorias y que recordaría junto a ella, riéndonos, sintiéndonos dichosos que ni un oscuro sello pudo separarnos.
NORMAL POV
La decoración del lugar era digna para una fiesta del más alto nivel social, casi digno de la realeza. La extravagancia inglesa no reparo en gastos para esa noche, desde el instante en que pisaron el salón principal las chicas quedaron maravilladas con tal galante presentación. Las luces navideñas tintineaban en cada rincón de las paredes, guirlandas, velas que ofrecían una tenue y cálida luz, un candelabro que colgaba del techo y por supuesto, algo que no podía faltar en aquellas fechas; un enorme árbol que llegaba hasta el techo el cual estaba completamente decorado con los más finos adornos.
Aunque todo era digno de admiración, ciertos ojos ámbar se encontraban más fascinados observando la cara iluminada de su novia que paseaba cual niña en un parque de diversiones por todo el salón, esa era su Sakura, esa era la bella esencia de alma de niña que lo enamoro profundamente, esos ojos verdes que siempre brillaban por las sencillas maravillas de la vida.
-todo es tan hermoso! – exclama dicha castaña dando vueltas sobre sí misma – nunca he pasado la navidad de esta forma…. Hasta me siento en un castillo
-como siempre no puedes evitar tus extravagancias – comenta Meiling mirando al autor de todo eso. Este solo ríe nervioso – cada año en su cumpleaños lo hacía como si fuese la celebración del mismo príncipe de Inglaterra
-pues a mí me hubiese encantado asistir a alguna – comenta Sakura, a ella siempre le ha hecho ilusión presenciar las celebraciones de la realeza
-tengan dado por hecho que están invitadas el año que viene – dice Eriol – para mí sería todo un honor que visitaran mi casa
-eso sería maravilloso pero…. Me temo que mi papá no podría cubrir ese tipo de gastos – revela Sakura algo cabizbaja, realmente le daba mucha ilusión conocer un país europeo
-no se preocupen por eso, yo gustoso cargare con todos los gastos
-oh no Eriol, yo no podría pedirte tal cosa
-por favor, insisto – sonríe amablemente
-en ese caso nos encargaremos de llevarte un excelente regalo... verdad Shaoran? – pero este estaba sumido en sus profundos pensamientos viendo un punto en la nada - ¿Shaoran? – parece reaccionar en cuento lo toma de la mano, trata de mostrar una tenue sonrisa mientras asentía con la cabeza sin embargo Eriol fácilmente percibe el estado de ánimo del castaño así como el causante de su decaimiento que inultamente quería disimular
-¿y cuando es tu cumpleaños Eriol? – pregunta Tomoyo acercándose inesperadamente al mencionado causándole que la sangre se le acumulara en el rostro de forma casi instantánea
-aahh…ah…. Es…. E-el…. – se rasca la nuca sonriendo bobamente
-el 23 de marzo – responde Meiling al notar que al incompetente se le había olvidado su propio cumpleaños
-así es!... yo…. En verdad espero que puedan asistir el año que viene – dice totalmente erguido y abochornado
-si no te causamos muchas molestias….
-por supuesto que no! – grita frenético moviendo ambos brazos – mi casa es nuestra casa, es decir!... no, no nuestra….. quise decir que será como tu casa…. Emmmm, bueno, será un honor para mí que vayas jejejeje
Y para evitar que hiciera más el ridículo al seguir hablando, Meiling les pidió a las chicas que le acompañaran a preparar chocolate caliente para entrar un poco en calor en ese fría temporada. Eriol tras calmar el ataque de nervios que le da cada vez que la chica que le gustaba se le acercaba, aprovecho para ir a donde su reservado primo quien miraba ausente a la ventana, era obvia la melancolía que reflejaba su mirar, como si estuviese recordando momentos vividos hasta ahora pero con el fin de saber que no tendría nuevos. La carga de saber de cuánto tiempo te quedaba de vida debía ser insoportable, que tus posibilidades de sobrevivir eran de un cincuenta por ciento.
-puedo ayudarte a restaurar tus energías pero no puedo hacer nada en cuento a tus emociones Shaoran…. De eso solamente tú puedes encargarte, solo tú puedes controlarlas – le dice imitándolo en ver la nieve caer tras la ventana – tras que pasen las fiestas de fin de año comenzaremos un arduo entrenamiento que te ayudaran a restaurar más tus fuerzas tanto físicas como mentales pero sabes que si tus emociones están inestables podría ser peligroso…. Debes mantenerte sereno y positivo – la expresión del castaño al apretar su mandíbula al tiempo que bajaba la mirada le dejo en claro lo mucho que le estaba costando mantenerse esperanzado – aún no es tarde primo…. – pone la mano sobre su hombro – debes sacar hasta la última gota de tus fuerzas…. Después de todo, la recompensa que te espera al final es invaluable.
Por supuesto que le esperaba la inmensa dicha, eso lo tenía en forma física en uno de sus bolsillos, dicho anillo simbolizaba que estaría para siempre junto a su persona más amada. Si, debía aferrarse a dichos pensamientos para que sus ánimos no decayeran, por ello aferraba en su mano aquel objeto como si este le transmitiera poder a todo su cuerpo, y es que, aunque no fuese un objeto mágico, en verdad aquel objeto común y corriente le daba fuerza y motivación. Eriol por supuesto que se percató de lo que su primo sostenía tan fervientemente entre su mano y claro que de inmediato supo que lo esa pequeña caja negra guardaba en su interior. Esa era la señal que necesitaba para estar completamente seguro que el plan que lo ha mantenido en vela durante un par de noches era el más adecuado dada la situación, el tiempo era escaso por lo que no contaba con más opciones.
-más te vale dame un generoso regalo el día de mi cumpleaños por todo lo que estoy haciendo por ti – sentencia burlón pero consiguió que Shaoran sonriera levemente mientras lo miraba a los ojos y asentía con la cabeza
Tras esa conversación las chicas no tardaron en aparecer con algunas tazas de chocolates calientes que empezaron a repartir entre todos. Shaoran tomo aire tratando de alejar su decaimiento emocional para luego virarse a donde su encantadora flor de cerezo y mostrar una cálida sonrisa de enamorado que no le costaba nada que se le dibujara en su rostro en cuanto la veía. Esta tímidamente se le fue acercando extendiéndole la taza de chocolate que llevaba para él, Shaoran la recibió pero no aparto las manos de las de ella, se miraron a los ojos perdiéndose el uno en el otro, ni siquiera se dieron cuenta de la foto que la astuta amatista tomo de ellos dos o de que cierto peli azul abandonaba la sala con aire misterioso.
Muy silenciosamente, como si fuese a robar dentro de su propia casa, dentro de su propio despacho, entro a dicho cuarto en donde con pesadez se sentó en la silla detrás de su escritorio. Tomo el teléfono marcando cierto número, espero a que del otro lado de la línea respondiera esperando no importunar la celebración que seguramente también estuviesen disfrutando pero esto era algo de lo que debía hablar de inmediato aunque a decir verdad dicha persona ya estaba consciente de sus planes y que ya incluso le estaba ayudando en esto.
-buenas noches tenga usted tía y feliz navidad – dijo cortésmente en cuento la distinguida dama Li contesto la llamada – es una lástima que no pudieran venir a celebrar con nosotros
-"igualmente yo siento no estar con ustedes, pero preferí dejar que Xiaonlang disfruta estas fechas a lado de su persona amada…. Mientras tanto estoy continuando con la investigación que acordamos" – le oye algo forzada, entiende, de echo a él también le duele el método que tienen planeado llevar a cabo – "trata de que mi hijo se olvide de todo esto y que disfrute en lo más posible por lo menos estos días"
-es muy difícil que a ese cabezota se le quite su obsesión por algo pero al menos tengo la ayuda de una persona que se encargara fácilmente de eso – le seguía impresionando lo sencillo que le era a Sakura sacarle una cálida sonrisa a ese ogro de su primo – sin embargo sus ánimos cayeron por unos momentos…. Gracias a Sakura está luchando por mantener las fuerzas y esperanzas pero…. Debemos llevar a cabo lo planeado lo antes posible…. Sus emociones están demasiado inestables
-"ya reuní varios sellos con ayuda de los más altos líderes del consejo de magia, servirán para que comiences tras las fiestas de fin de año con el entrenamiento de ambos" – hubo un intervalo de silencio, a pesar de no estar viéndose las caras Eriol podía deducir lo que pensaba la dama Li ya que esos mismos pensamientos lo agobiaban – "no hay otra opción, al menos no una con el poco tiempo que le queda a mi hijo…. La señorita Sakura es esencial en esto"
-me temo que sí, será riesgoso pero personalmente me encargare que nada malo le pase
-"hazlo por favor…. No quiero que Xian long sufra más…." – y eran plenamente conscientes de que si algo le llegaba a pasar a Sakura al usarla para librarlo de la maldición nunca se los perdonaría, dejaría de hablarles para siempre y huiría de nuevo, o quizá haría algo mucho peor – "debo irme…. Seguiré mandándote hechizos"
-claro, gracias por su ayuda tía – se corta la llamada – lo lamento mucho primo…. Quisiera que hubiese otra alternativa con la que no sufrieras
La velada avanzaba y con ella la llegada de los demás invitados. La primera en llegar fue la exitosa empresaria Sonomi Daidoji a quien en cuento piso el piso de la mansión se vio rodeada de mil y una atenciones por parte del bien intencionado pero a veces algo torpe ingles que trato sin mucho éxito de mostrar su caballerosidad inglesa, sin embargo, a pesar de lo atolondrado, las dos damas quedaron divertidas y encantadas con sus atenciones.
Luego llego un joven inesperado de sonrisa jocosa, alto, rubio y de mirada celeste que resulto ser invitado de Meiling. Resulta que conoció al encantador joven en una cafetería a la que fue con Tomoyo en donde dicho joven trabaja de mesero, ambos comenzaron a llevarse bastante bien conforme frecuentaban el local así que no dudo en invitarlo a la fiesta de navidad.
-él es mi primo Shaoran – lo presenta primero, y aunque el joven lo saludo con una amigable sonrisa Shaoran lo miro con algo de hostilidad y sospecha, aunque esto lo paso de largo Meiling ya que conocía lo desconfiado que podía ser su primo con la gente nueva – y él es fai d´ flourite
-es un gusto, por favor solo dime Fai – dice con simpatía – Meiling me comento sobre tu operación y que por ello no puedes hablar, espero que tu recuperación sea muy breve – Shaoran solo asiente en signo de agradecimiento aunque todavía mantenía el gesto fruncido
Meiling se llevó a su acompañante para presentarlo con los demás y enseñarle la mansión dejando a Shaoran suspirando aliviado, por lo menos su prima tuvo la astucia de inventarle ese pretexto, así no tendría que preocuparse de que tratara de hacer conversación con él, ya de por si odiaba comunicarse por escrito con sus familiares y no quería hablar por ese medio con alguien que no conocía. Al menos ese sujeto ayudo a que el pretencioso de su primo recibiera una probada de su propia medicina ya que al ser presentado ante Tomoyo este a modo de saludo le beso la mano poniendo a Eriol rojo de celos, eso le resulto de lo más irónico aunque más le valía no hacer lo mismo con su Sakura.
-Shaoran…. – y justo como si la hubiese llamado con solo el pensamiento aparece a lado suyo - ¿Por qué no estas junto a los demás en la sala?
-"quiero recibir apropiadamente a tu padre y hermano" – dice serio y firme – "creo que lo más adecuado es decirles en cuento lleguen"
-¿estás seguro? – pregunta con cierta duda, creyó que revelarían oficialmente su relación delante de su familia después de cenar. Su novio asiente con firmeza todavía en espera a recibir a los dos hombres Kinomoto – creo que te estas tomando esto demasiado enserio Shaoran – dice divertida ante la actitud tan comprometida de su novio, aunque también alagada al ver que tomaba su relación de tal forma.
-"mi madre me inculco a ser sumamente responsable con quien decidiera tener una relación" – continuaba con su semblante serio y exageradamente formal – "siempre me dejo muy en claro que no aceptaría que tuviese algo pasajero debido a que soy alguien con poderes mágicos y uno de los próximos principales líderes del clan de magia ,así que si iba a estar en una relación con alguien era porque ya estaba seguro de que sería por mucho tiempo y a que se podía confiar complemente sobre lo que es mi vida " – su serio semblante comienza a relajarse volviéndose más cálido y dibujándosele una sonrisa llena de cariño. Se vuelve a mirarla, sus ojos ámbar reflejaban el más puro y sincero amor hacia la persona a quien miraba – "y créeme Sakura…. Nunca he estado tan más seguro de querer a alguien en mi vida…. Hasta ahora"
Los ojos esmeraldas resplandecieron de felicidad al tiempo que sus mejillas adquirían un adorable sonrojo, algo que Shaoran le fascinaba ver. Sin previo aviso lo abrazo recargando su cabeza en el fornido pecho de su amado, deleitándose con los fuertes latidos que daba su corazón. Shaoran por su parte miraba ensoñado a su bella flor de cerezo a quien tras darle un afectuoso beso en la coronilla de su cabeza la rodeo protectoramente con sus brazos.
-por cierto Shaoran…. Como hablaras con mi padre y hermano sobre nosotros? – claro que podía comunicarse con ellos por escrito pero suponía que sería mucho lo que les tendría que decir y lo conocía bien, sabía que Shaoran no le era muy agradable estar escribiendo lo que quería decir – si quieres puedo ayudarte a que te comuniques con ellos – podía hacer que le escuchara tal y como lo ayudo para que hablara con su madre
Sin embargo tan solo lo vio negar tranquilamente con la cabeza, parecía bastante confiado respecto a esto
-"ya tengo todo planeado Sakura, no te preocupes"
Le miro curiosa. ¿Qué es lo que tendría planeado en dicha conversación con su familia? En fin, lo mejor era no preguntar más y confían en él. Al menos no estaba preocupada por su gentil padre, sabía que a él le agradaba bastante, era su alumno después de todo, sin embargo por quien realmente temía a como fuese a reaccionar era el de su sobreprotector hermano mayor. Solo esperaba que esta fiesta pudiese continuar en paz.
-buenas noches – oye la serena voz de su padre llegando a la mansión siendo acompañado por su hijo mayor cuya expresión parecía carente de emociones.
-papá bienvenido! – exclama Sakura feliz yendo de inmediato a abrazar a su padre, quizá solo fueron unas semanas que estuvo fuera pero de todos modos lo echo mucho de menos - ¿Cómo te fue en la excavación?¿descubriste muchas cosas?¿no te lastimaste?¿estuviste comiendo bien? – pregunta efusiva sonriendo cual niña pequeña
-calma pequeña…. Les contare todo a todos pero primero debo ir a saludar a tus amigos que tan amablemente nos invitaron
-oh claro, lo siento – sonriendo apenada se separa de su padre. Fue tanta su alegría de verlo sano y salvo que olvido por un momento que no estaban en su casa
-gusto en verte de nuevo joven Li – saluda a su dedicado alumno quien hace una solemne reverencia que a cualquiera se le haría demasiado cortes, menos al arqueólogo que bien conocía la educación del joven. Sin embargo lo que hizo a continuación le causó cierto cuestionamiento al entregarle una pequeña nota en donde decía "Sr Kinomoto, necesito hablar con ambos a solas" - ¿con ambos? – primeramente pensó que ese ambos incluía a Sakura, pero al ver a los serios ojos ambarinos observando a su hijo mayor entendió que era a él a quien desea incluir en dicha conversación que, juzgando por lo firme de su semblante, parecía algo de suma importancia – con gusto joven Li…. Solamente permíteme saludar a los demás – pide gentilmente retirándose a la sala donde estaban los demás invitados siendo seguido por su hijo quien de reojo le dedica al formal castaño una mirada amenazante
-shaoran…. – le llama la angelical voz que lograba siempre traerle paz – yo…. No debería estar contigo cuando hables con ellos?
-"primero tengo que pedirles formalmente su bendición para que me permitan tener una relación seria contigo" – si que le estaba asombrado el que se tomara todo esto con tal importancia, aunque en parte comprendía que lo hacía debido a la exigente educación que tuvo desde pequeño –"tranquila…. Sabré todo estará bien" – juega con un mechón de su pelo para que no estuviese preocupada mientras él hablaba con su padre y hermano – "esto es parte de lo que me inculcaron hacer cuando encontrase a mi persona más querida" – la sonrisa fascinada no tardo nada en dejarse relucir, no creyó que hubiese alguien que se tomara tan enserio un asunto tan común como un noviazgo pero eso le daba la certeza que Shaoran la trataría con total amor y respeto, además, esto hacia que su esperanza de que ese sello que amenazaba su vida desaparecería – "sakura…." – la saco de su ensañamiento al jalarla delicadamente de su mano – "después del brindis que seguramente el extravagante de Eriol nos hará hacer a la media noche…." – rodo los ojos en gesto de fastidio cosa que le dio un poco de gracia a Sakura – "necesito que hablemos a solas…. Hay algo…. Hay algo que…." – lleva su mano libre a uno de los bolsillo de su pantalón, tentando aquella pequeña caja aterciopelada – "hay algo que quisiera darte" – a pesar de estar sumamente apenado y nervioso la veía fijamente a los ojos
-c-claro…. Y-yo…. También tengo algo que darte – dice sonriendo con timidez pero feliz ante el bello momento que más tarde tendría con su novio a solas
-perdona por hacerte esperar Li – regresa el mayor de los Kinomoto acercándose a la pareja quien por puro reflejo se suelta de la mano separándose un poco el uno del otro.
Por supuesto que dicha acción que la pareja trato de disimular fue casi inmediatamente notada por Fujitaka pero solamente se limitó a sonreír con amabilidad, todo lo contrario al hombre de cabellos oscuros, Touya miraba en cierta manera con fastidio al sujeto que pasaba demasiado tiempo con su pequeña hermana, además que para agravar más su enojo, ya se daba una idea de lo que ese mocoso tenía que decirles.
Shoran los guio a una habitación no muy apartada de donde se encontraban, más precisamente al cuarto en donde Sakura solía acompañarlo a estudiar los tantos libros de magia que la basta biblioteca poseía. Eriol tuvo la amabilidad de adecuarla para que fuese un lugar más acogedor en los estudios de ambos, además de esa forma, Sakura se aseguraba que su novio no se excediera al grado de descuidar su salud. En fin, les indico a los dos hombres que se sentaran en un sillón doble mientras él tomaba asiento justo delante de ellos.
-muy bien chiquillo, dinos de una vez para que nos trajiste aquí – presiona Touya impaciente
-Touya – le reprende su padre de forma amena – no te sientas presionado Li – le da la confianza de escribir con calma lo que fuese que quisiera decirles
Sin embargo el formal joven no comenzó a escribir en alguna libreta como ambos hombres se esperaban, tan solo observaron como del interior de su chaqueta sacaba un sobre totalmente liso el cual le extendió a su gentil profesor de arqueología, este al tomarlo primeramente miro al serio castaño cuya mirada era sincera y firme, aunque también podía percibir un deje de nerviosismo, lo que fuese que quisiera decirles era algo que ya tenía tiempo planeando, la mayor prueba de eso es que ya tenía preparada las palabras escritas en una formal carta.
A pesar que ambos leían exactamente lo mismo, por sus expresiones parecía que uno de ellos estaba leyendo una carta de amenaza hacia su hermana. En dicha carta explicaba con claridad e infinita sinceridad lo que el autor de la carta quería transmitirles, estaba tan pulcramente redactado que a pesar de no conocer la voz del joven podían oírlo comunicándoles todos esos sentimientos tan puros que profesaba hacia su hija y hermana menor respectivamente. Les contaba como con tan solo furtivas miradas logro sacarlo de la oscura soledad en la que estaba sumido al creer que por su limitación no podría convivir con alguien. Omitiendo ciertos detalles que implicaban la magia, relato que por diversas circunstancias huyo de su familia dejando también su país natal pero que gracias a la dulce intervención de Sakura le hizo reflexionar sobre ello, decidiendo contactarlos para arreglar todo. Finalmente admitió el ya haberle confesado sus sentimientos a Sakura los cuales tenía la fortuna de que fuesen correspondidos, les pedía una enorme disculpa a ambos por no haber hablado antes de su relación con ella pero no por ello significaba que no la tomaba enserio y con total respeto, por ello rogaba que les diese su aprobación para continuar juntos prometiendo por su honor, por su vida misma, que jamás se atrevería si quiera a pensar en lastimarla.
Al terminar de leer tan sinceras palabras ambos dirigieron su vista al autor de esta misma encontrándose que este estaba de pie haciendo una solemne reverencia ante ellos
-mocoso…. – le oye escupir con odio al hermano mayor de su amada, pero seguía en su respetuosa reverencia ante los familiares de ella – por tu bien…. Más te vale no haberte propasado con mi hermana o te juro que….
-cálmate Touya – poniendo una mano sobre el hombro de su sobreprotector hijo para frenar que fuese a agredirlo – entonces…. Tú y Sakura están saliendo – afirma con total calma y sonrisa apacible. Shaoran se pone erguido y asiente respetuosamente con la cabeza – ya veo…. Te agradezco por tu confianza al contarnos todo esto, demuestra lo que vi en ti desde un principio, que eres un joven muy respetable y educado, y estoy completamente seguro que cuidaras y respetaras a mi querida hija – pone una mano sobre su pecho para a continuación hacer una reverencia con la cabeza al castaño quien sonriendo le devuelve la misma acción – por supuesto que tienes nuestro consentimiento para salir con Sakura…. Verdad Touya? – prácticamente le obliga con calma a que no fuese a complicar las cosas, Shaoran lo mira expectante a su respuesta, si pidió hablar con ambos era porque no quería que su novia tuviese algún problema con alguien de su familia debido a su relación
-si Sakura es capaz de tolerarte entonces da igual – acepta de mala gana aunque muy en su interior le causaba cierto alivio que él fuera el novio de su hermana, odiaba admitirlo pero alguien que se arriesgó a enfrentarse a tres sujetos por salvar a Sakura era obvio que sin suda le daría el respeto que se merece
-bueno…. No seamos descorteses con nuestros jóvenes anfitriones y vayamos a la fiesta – propone sonriendo gentilmente para después salir del cuarto
-solo te advierto mocoso…. Si haces sufrir a mi hermana esta vez ni siquiera te dará tiempo de llamar atención médica – amenaza con severidad pero Shaoran se queda firme y calmado, saca su pequeña libreta comenzando a escribir en ella
"si hago sufrir a Sakura yo no pondré resistencia alguna cuando me estés dando una merecida paliza"
Leyó sorprendido la nota que le paso creyendo primeramente que estaba siendo odiosamente sarcástico pero al ver el semblante del novio de su hermana vio en sus ojos que realmente hablaba muy enserio respecto a lo que prometía, no solo en la nota que tenía en sus manos. Emitió un suspiro que más que nada parecía gruñido y sonriendo con cierta prepotencia arranco la hoja de la libreta la cual le devolvió al extrañado castaño.
-guardare esto como evidencia – muestra la hoja entre sus dos dedos y sin decir más se retira de la habitación
-"incluso te diría que eres libre de golpear mi cadáver por ser causante de que Sakura derrame lagrimas por un miserable como yo por quien no vale la pena sufrir" – pensaba viendo hacia un punto en la nada – "pero me temo…. Que ni eso quedara de mi" – aprieta con recelo su puño, incluso se oyen sus nudillos tronar
-Shaoran…. – aquella dulce voz pronunciando su nombre le hace prestar virar su atención al angelical rostro de ojos verdes que entraba a la habitación - ¿Por qué sigues aquí solo? – lo toma de la mano acción que era sumamente común entre los dos y no solo porque era la única forma de oírlo, incluso antes de ser pareja ya tenían esa hermosa costumbre que siempre le daba calidez
-"por nada en especial…. Solo recordaba algunas cosas" – y en efecto al ver esos brillantes ojos verdes su mente viajo a aquellos días en que con simples miradas compartidas en aquel tren subterráneo, logro penetrar en su endurecido corazón, enamorándolo por completo.
A pesar de que Sakura tenía muchas preguntas sobre su charla con su padre y hermano prefirió dejarlo así, después de todo su novio parecía bastante tranquilo por lo que dedujo que le fue bien. Salieron tomados de las manos rumbo al salón donde todos los demás estaban ya felizmente reunidos, se puso un poco nerviosa cuando su padre los miro pero al verlo sonreírles era claro que aprobaba con gusto su relación con Shaoran, eso le quito un enorme peso de encima al saber que ya no le estaba ocultando nada al hombre en quien más confiaba. Y bueno, no le sorprendió que el ogro de su hermano mayor los mirara con la intención de cortarle la mano a su novio pero por lo menos se contenía para no hacer un escándalo innecesario. Dejando fuera los celos sobreprotectores de su hermano mayor, aquella lujosa fiesta navideña se tornaba bastante animada con todos sentados en los sillones mientras esperaban pasarse al gran comedor donde degustarían la exquisita cena.
Eriol por su parte se encontraba en un estado algo, extraño. Se divertía con la encantadora compañía de sus invitados pero a la vez su comportamiento parecía un poco inestable manteniéndose entre caballeroso pero ansioso al estar desviviéndose atendiendo a la madre de la mujer que lo lograba poner en tal estado de torpeza y claro a esta misma que parecía muy divertida y encantada por el tierno comportamiento del anfitrión. Era de esperarse que la observadora Tomoyo Daidoji ya se haya dado cuenta desde hace mucho tiempo de los sentimientos que el inglés tenía por ella pero prefería esperar que el diese el primer paso ya que se daba cuenta de lo mucho que Eriol se esforzaba, a veces en exceso, por impresionarla, cosa que ya no era necesaria porque a ella también le gustaba él.
Meiling por otra parte del salón, se le veía más que encantada al estar charlando con su pareja de esa noche, aquel rubio alto con sonrisa jovial y despreocupada con quien charlaba divertida. El ambiente de aquella elegante celebración era bastante ameno, lleno de familiaridad, sin embargo Sakura noto en la profunda mirada ámbar de su novio cierto recelo precisamente hacia el acompañante de Meiling, lo observaba como si estuviese en constante guardia preparado como si supiera que fuese a atacar en cualquier momento
-¿pasa algo Shaoran? – le cuestiona en susurro tomándolo de la mano acto que le hace desviar su mirada inquisidora del invitado de Meiling para observarla a ella
-"no, nada…. " – pero su seria mirada no cambiaba – "creo que es solo mi mala costumbre de desconfiar de las personas que acabo de conocer" – deduce posando sus ojos nuevamente en el risueño rubio
Sakura también se le queda observando a dicho hombre que Shaoran observaba cual si fuese un espía pero a diferencia de la forma tan incómodamente penetrante en que sus ojos marrones se clavaban en él, ella le mira con curiosidad, no comprendía como podía desconfiar de una persona que sonreía tan amigablemente, recordó que Shaoran tenía una actitud algo huraña con toda persona que no eran cercanos a él, es decir, le costaba un poco socializar con nuevas personas. Suspiro resignada, nada se podía hacer, esa era la forma de ser de su novio pero aunque obviamente no le podía impedir que se comportara tan gruñón ante algún desconocido quizá por lo menos si podía hacer que se relajara un poco por lo que, haciendo a un lado todo lo posible su timidez, lo beso disimuladamente en la mejilla provocándole un leve sobresalto acompañado de un tenue sonrojo. Con satisfacción logro que Shaoran quitara su fruncido rostro para darle lugar a uno totalmente sorprendido, ella le sonrió con inocencia gesto que Shaoran no tardo en corresponder al mirarla con infinita ternura.
-"¿acaso estas buscando que tu hermano me mate antes de navidad?" – ambos se sonríen divertidos ante la jocosa pregunta que de hecho no estaba tan lejos de la realidad ya que justamente un par de ojos oscuros miraban a la pareja cual águila a su presa. Afortunadamente su padre milagrosamente lo mantenía a raya
-tu tranquilo…. – dice abrazándose al brazo de Shaoran y recargando su cabeza en este – es noche buena así que pueden ocurrir toda clase de milagros, incluso que Touya controle sus celos de hermano mayor
El sentir el cariñoso abrazo de su novia siempre le transmitía una calidez infinita en todo su ser, le hacía olvidarse de todo a su alrededor para solamente concentrarse en ella, sin embargo aquella frase tan tierna de Sakura de que este día pueden ocurrir toda clase de milagros le provoco inevitablemente pensar en que si ha de ocurrir un milagro deseaba con todas sus fuerzas que fuese el milagro de que esta maldición del demonio se rompiera mágicamente, que esta noche al fin encontrara esa razón tan desesperada para obligar a su voz salir. ¿Pero que podría ser?, dudaba que fuese al momento de entregarle el regalo a su amada, después de todo no funciono cuando quiso confesarle sus sentimientos.
-mis estimados invitados – habla Eriol captando la atención de todos – ya casi es media noche…. – toma una copa de la mesa – por lo que es hora que brindemos y en cuanto den las doce de la noche pasaremos al salón donde les espera una sorpresa que espero que les guste
Shaoran suspiro resignado en espera de ver en qué otra cosa exagero el extravagante de su primo, no quería ni imaginárselo. Sakura y los demás por su parte parecían entusiasmados por la espera de ver que más les tenía preparado el gallardo anfitrión de aquella elegante fiesta, espera que solo demoro unos minutos para que el antiguo reloj de péndulo sonara las doce campanadas que anunciaba que la navidad al fin ha llegado. Brindaron alzando sus copas para luego felicitarse uno al otro, hubo un casi mini infarto por parte del inglés al momento que la bella peli negra le dio un afectuoso abrazo felicitándolo por la navidad así como para agradecerle tan refinada fiesta.
-feliz navidad Shaoran – le dice en aterciopelado susurro mirándolo con brillo en sus ojos, aquella noche era muy significativa para ella, más feliz no podría sentirse
-"gracias a que estas a mi lado, en definitiva lo es mi cerezo" – la envuelve en un abrazo lleno de amor y protección rezando a la vez que esta no fuese la última. Quería que su novia recordara esta noche con alegría al ser la primera celebración navideña en que estaban juntos y no que en el futuro la embriagara la tristeza por ya no estar con ella.
-bien pues…. Es hora de pasar a la sala! – Grita exageradamente Eriol con el rostro bastante sonrojado mientras que Tomoyo muy sonriente no lo soltaba del brazo – la cena ya casi esta lista… cuando regresemos ya la mesa estará servida – y se va cual robot a guiar a sus invitados
-vamos Shaoran! – le dice entusiasmada a lo que Shaoran asiente encantado
-no tientes tanto a mi paciencia mocoso – le advierte Touya pasando a lado de la pareja. Sakura claro que le reclama pero inesperadamente, Shaoran le extiende la mano al ogro de su cuñado quien tarda un poco en procesar su acción. No teniendo otra opción le corresponde el apretón de manos para luego verlos retirarse de la habitación tomados de las manos.
A pesar de ya tener 18 años, en unos cuantos meses 19, en cuanto escuchaba la palabra "sorpresa" Sakura no podía evitar emocionarse cual niña en la mañana de navidad ansiosa por abrir los regalos por ello le fue inevitable irse trotando rumbo a la sala donde su refinado anfitrión les había preparado la misteriosa sorpresa para comenzar a disfrutar de la navidad. Shaoran por su parte caminaba a paso moderado tan solo regocijándose de la alegría que desbordaba su amada, misma que detuvo su eufórico andar para darse media vuelta, tomarlo de la mano y decirle con una jovial sonrisa que se diera prisa para a continuación retomar su animado camino, esta vez sosteniéndolo de la mano. Al llegar al dichoso salón la castaña no pudo esperar más y abrió las puertas de par en par revelando algo que la dejo totalmente sorprendida y sin aliento al tiempo que sus bellos ojos esmeralda centellaban cual luceros, todo lo contrario al serio castaño a lado suyo que únicamente atino a suspirar resignado dejando caer sus brazos al frente. Era plenamente consciente de las excentricidades del idiota de su primo al hacer alguna fiesta, por eso mismo evitaba a toda costa asistir a alguna de ellas, sin embargo nunca se imaginó que su dichosa sorpresa tras esas puertas fuese que se encontrarían a toda una orquesta sinfónica sobre una tarima que estaba al fondo del salón, mismo que se atrevió a remodelar como si estuviesen asistiendo a una boda de la realeza. Esto era ya demasiado, incluso para Eriol
-me pareció adecuado hacer un pequeño baile y disfrutar de una exquisita música antes de preceder a degustar de la cena – comenta con ese odioso acento de aristócrata que sacaba de quicio a castaño – es una navidad muy especial primo…. Además tenía que aprovechar que al fin aceptaste venir a una de las celebraciones que organizo – con que todo esto lo hizo solo por vengarse, claro, el bien sabía que este tipo de extravagancias no eran de su agrado
-esto es maravilloso Eriol! – exclama Sakura dando giros en medio del salón – nunca había visto una orquesta en vivo! – mira a los músicos tocando con una emoción encantadora en su rostro, dicho comportamiento logro que el rostro fruncido de Shaoran desapareciera para darle lugar a una sonrisa llena de ternura
-esta vez Eriol rompió su propio record en extravagancias – comentan neutralmente Meiling llegando del brazo de su acompañante que observaba todo con fascinación – pero en fin…. Mejor disfrutarlo que quejarse de ello no crees? – lo mira perspicaz encaminándose al centro del gran salón
Y por quien sabe cuanta vez en ese día, Shaoran suelta un prolongado suspiro para luego ver todo a su alrededor, sinceramente seguía sin entender la razón o lógica tras tanta exageración con la que Eriol montaba sus dichosas celebraciones aunque debía admitir que todos parecían bastante encantados con toda esa elegancia, no tardaron en formarse parejas para comenzar a bailar el suave vals que los músicos tocaban con destreza y precisión.
Sorprendentemente Eriol fue el primero en aventurarse a invitar a bailar a Tomoyo, claro que sin poder controlar sus ridículos nervios con los cuales apenas logro articular la frase "¿quieres bailar conmigo?", era una fortuna que la joven adinerada le resultara en parte tierna la actitud ansiosa con la que se comportaba aquel gallardo joven inglés quien por tantas elegantes fiestas que le gustaba dar era lógico pensar que poseía grandes dotes de baile, sin embargo eran tales los nervios el tener a la mujer que lo dejo en completo shock desde la primera vez que lo vio tan cerca de él bailando un lento y romántico vals que al principio la torpeza salió a dejarlo en vergüenza por hacerle parecer un robot al bailar. Tomoyo notando lo tenso que estaba su compañero de baile tan solo le sonrió dulcemente poniendo una mano sobre el rígido hombro de Eriol incitándolo con sus ojos amatistas a que simplemente se dejase llevar por la hermosa música. Por parte de Meiling, que era tan impulsiva como siempre, tomo de la mano al sonriente Fey casi obligándolo a irse al centro de la pista de baile. Les siguieron los adultos más maduros de aquella velada por iniciativa del profesor Kinomoto que invito cortésmente a la señora Sonomi a tener un amistoso baile. Touya por su parte decidió retirarse del salón dirigiéndole una mirada neutra al castaño que fue suficiente para darle a entender que por esa noche les permitiría estar tranquilos y que invitase a bailar a su hermana, claro que esto se lo agradeció internamente, ya que de por si estaba nervioso el pensar bailar tan lento vals con Sakura estando su padre en la misma habitación, sabía que él no se apondría y mucho menos se molestaría, después de todo ya les dio su formal permiso para ser novios pero aun así le causaba cierta ansiedad echarle a perder el cuento de hadas en el que su amada novia estaba tan sumida viendo toda la bella atmosfera que se había creado.
Sakura entonces desvía su soñadora mirada esmeralda a donde su novio permanecía parado cual gallardo soldado, ambos se sostienen la mirada por unos segundos hasta que la misma castaña baja la cara en gesto tímido al tiempo que sus mejillas adquirían un dulce sonrojo haciendo sonreír a Shaoran enternecido, en el poco tiempo que llevaba conociéndola ha aprendido a leer casi todos sus gestos, cosa que no resulto difícil ya que ella era totalmente un libro abierto y por eso claramente adivinaba que dicha expresión significaba que deseaba que la invitara a bailar. Suspiro sin borrar su cálida sonrisa, a él no le gustaba involucrarse en ningún evento social por ello bailar no estaba entre sus gustos pero por Sakura haría lo que fuese con tal de hacerle esa noche lo más mágica posible. Dio los pocos pasos que los separaban, Sakura todavía apenada, levanta su mirada al sentirlo acercársele dejándola completamente en las nubes al verlo dedicándole tal soñadora sonrisa que casi le provoca que olvidara incluso como respirar. No fue necesario que la tomara de la mano para oírlo, con solo hacer ante ella una reverencia digna de un príncipe entendió perfectamente su petición.
-Shaoran…. N-no, no tienes que sentirte obligado – la verdad se contradecía pero le daba mucha pena pedirle que bailaran
Tal comentario echo con tanta consideración y pena solamente hizo que su corazón se derritiera, esa virtud suya de pensar en los demás ante poniendo sus propios deseos era una de las tantas cosas que hacían que cada día la amara más y más, sin embargo verla sonreír tan genuinamente era algo que disfrutaba completamente y si para ello debía dejar por un momento su antipatía de socializar a un lado estaba más que dispuesto incluso a ponerse a contar chistes, cosa que aunque quisiera le era imposible en su condición. Así que, sin decir palabra alguna, la tomo de la mano sin quitarle sus cálidos ojos de encima, poso una mano en su cintura provocándole un ligero bochorno y siguiendo el ritmo de la envolvente melodía que sonaba en vivo comenzó a mover sus pies guiando a su pareja sin importarle o si quiera percatándose que otros los viesen.
En el mismo instante en que la pareja estaba sumida en su propio mundo en donde únicamente existían ellos dos bailando juntos escuchando tan envolvente y dulce melodía, un hombre se encontraba en una reflexiva y silenciosa soledad en el elegante jardín de la mansión que era iluminada por unas tenues luces. Su vista neutra estaba perdida en la nada mientras que dejaba escapar de su boca una bocanada de humo de tabaco, no era que Touya tuviese el vicio del tabaco, de echo era un lujo que se daba muy rara vez y solamente cuando tenía la mente alborotada de pensamientos, tal como ahora. No dejaba de pensar en la carta que él y su padre leyeron de puño y letra del oficialmente, novio de su hermana la cual era totalmente sincera, debía admitir que una persona capaz de transmitir tan sinceros sentimientos en forma escrita era alguien de implacable valor moral, honestidad y honor. Le era muy costoso describir con esas virtudes al tal Li Shaoran pero si lo negaba únicamente se contradecía a si mismo.
Para colmo esa carta que leyó junto a su padre no era la única que lo tenía en ese estado tan pensativo, también era la otra que le dio disimuladamente cuando estrecho su mano y que en este momento apretaba con fuerza. Fumo la última bocanada de su cigarrillo para luego tirarlo en la nieve que se acumulaba en el suelo, desdoblo la ya arrugada hoja de papel para leerla nuevamente y poder terminar de procesar las increíbles cosas que se revelaban en tal escrito.
Estimado Kinomoto Touya (si, para colmo iba específicamente dirigida a él)
Lo que estoy por decirte te parecerá difícil de creer y quizá creas que es un ridículo cuento para que accedas a lo que estoy a punto de pedirte, pero lo juro por el poco honor que todavía le puedo brindar al linaje de la dinastía Li, que todo es verdadero.
Para empezar, la habilidad de Sakura de leer los pensamientos de todo ser vivo al que toca es debido a que posee grandes poderes mágicos, gracias a ellos me dio más tiempo del que me quedaba, de eso hablare más a fondo más adelante.
Yo igualmente poseía un gran nivel de magia que desde muy pequeño ha sido sometida a un duro y constante entrenamiento para poder algún día asumir mi posición como uno de los principales líderes del clan de magia en Hong Kong tal como lo fue mi padre en su tiempo de vida, sin embargo hace un tiempo alguien echo sobre mí una maldición que sello la fuente de mis poderes, que era mi voz. Mi discapacidad de habla no es debido a enfermedad o accidente, es por culpa del sello que impusieron en mí que no solamente me deja sin mis poderes, también va mermando mi vida de a poco como una enfermedad terminal. Mi vida es limitada, junto con mi primo Eriol Hirawisawa que también posee magia y mi madre estamos buscando desesperadamente un método para romper esta maldición.
¿Sabes?. Yo ya me había resignado a aceptar el fin de mi existencia, simplemente dejaba que este sello me fuera consumiendo y por ello hui de mi país natal para mudarme a Japón con la intención de terminar mis días en completa soledad. Pero la vida puede ser muy caprichosa, nunca imagine que en Japón encontraría a la persona que me haría luchar hasta el cansancio para derrotar esto que me sentencia. Sakura con tan solo fugaces miradas que compartíamos cada mañana en el mismo tren subterráneo logro transmitirme tal calidez y amor a mi frio corazón que sin saber si quiera su nombre me hizo caer rendido ante ella, desde entonces mi más grande anhelo es verla feliz y sonriente cada día de su vida. Prácticamente le debo la vida y mucho más, ella me enseñó a no ser tan frívolo y a disfrutar de los pequeños placeres que yo dejaba totalmente a lado por estar únicamente concentrado en el deber con mi clan.
Kinomoto, comprendo perfectamente que tras lo que ese miserable le hizo ya no confíes en nadie que se le acerque con la intención de entablar una relación de más que amistad, pero te juro que amo a Sakura con mi vida, le dio una cálida luz a la oscuridad en la que me encontraba sumido y es la única razón de seguir luchando día tras día. Quiero mantener la esperanza de quitarme el sello pero también el miedo de no conseguirlo me atormenta diariamente, sobre todo al pensar que no he pasado el tiempo suficiente con la única persona que he amado.
Yo busco tu aprobación para que Sakura viva conmigo, tengo los recursos necesarios para darle una vida digna, para hacerla feliz, para darle la ilusión que en un tiempo le quitaron. Te prometo que no busco aprovecharme de ella, la trataría con el infinito respeto que se merece. Yo te pido a ti esto primero porque se lo mucho que las has cuidado desde que era pequeña, eres como su otra figura paterna que lleno un poco la falta de su madre.
Te da su palabra de honor:
Li Shaoran.
Nuevamente arrugo aquella carta entre sus manos sintiéndose de lo más frustrado por todo el remolino de pensamientos que atormentaban su cabeza. Podía sentir la furia recorrer sus venas y lo peor es que no era porque creyese que toda esas cosas plasmadas en papel por la pulcra letra de ese individuo fuese un absurdo cuento, al contrario, su molestia era porque le creía completamente. En efecto ese hombre era el indicado para su hermana y eso era lo que más le molestaba, no importa cuento lo negara o intentase separarlos, su destino ya estaba marcado, era un hecho y lo sabía con certeza porque él era capaz de ver el hilo rojo que une a las personas que están destinadas a estar juntas, claro excepto el suyo. Desde que fue a la casa de Li para curarlo lo pudo ver sin embargo este hilo no es inmune a la muerte, a pesar que estén destinados uno con el otro no quiere decir que sea duradero en vida pero si por la eternidad pero su hermana era demasiado joven para no volver a amar si es que ese novio suyo se marchaba.
Siempre procuro que Sakura viviera lo más feliz posible, evitarle todo sufrimiento, cosa que no logro por culpa de aquel miserable que sin piedad jugo con sus sentimientos. Sin embargo ese hombre llego a darle la dicha que le quitaron y ahora resulta que su tiempo es muy probablemente insuficiente. No importaba si estaban juntos las 24 horas del día, eso no disminuirá el dolor que sentirá Sakura si llega a dejar este mundo….
Dentro de la mansión, precisamente en el gran y sofisticado salón donde talentosos músicos tocaban una mágica melodía, el pasar del tiempo ni si quiera era perceptible, sobre todo para la pareja de castaños que ya desde hace rato estaban perdidos en los ojos del otro. Llego un momento en que ya de por si la poca distancia que había entre ellos se acorto más cuando la varonil mano envolvió la más la cintura de su novia mientras esta recargaba su cabeza en su fornido pecho, Shaoran cerro sus ojos para disfrutar la dulce fragancia a flores que percibía gratamente al recargar su mentón en la cabeza de su amada, nunca en su vida se ha sentido tan en paz consigo mismo.
Si fuese por él congelaría aquel momento para la eternidad pero no olvidaba que faltaba otro precioso momento que compartir con ella, debía entregarle su regalo. Era el momento perfecto, aprovechando que todos seguían bailando se la llevaría a la azotea para hacer más íntimo y especial el momento. Emitiendo un ensoñado suspiro empezó a abrir sus ojos ámbar encontrándose con el impacto de que se encontraba en un sitio diferente. No era posible. ¿Cómo de un momento a otro se pudo transportar a….. una iglesia? Parpadeo varias veces, pero en lugar de volver al sitio donde se supone que debería estar, en aquella iglesia fueron apareciendo elegantes bancas adornadas con flores y listones, así como un lujoso candelabro que colgaba del techo y justo detrás suyo un precioso altar. Se fueron haciendo visibles también varias personas que con una emocionada sonrisa en sus rostros estaban sentadas en las bancas, podía reconocer a muchos de ellos, todos vestidos elegantemente de gala. Apareció a lado suyo su primo Eriol que le sonreía en señal de total apoyo y felicidad por él, igualmente apareció Tomoyo que se veía como toda una dama de sociedad vistiendo un vestido azul turquesa, esta sonreía encantada casi al borde de las lágrimas por la dicha. El mismo de echo estaba vestido con un elegante traje verde oscuro pulcramente planchado. De verdad que no comprendía que sucedía pero olvido todo cuestionamiento cuando las enormes puertas de la iglesia se abrieron de par en par revelando algo que provoco que su corazón se detuviera por unos segundos; Sakura, su flor de cerezo venia caminando lentamente hacia él abrazada al brazo de su padre luciendo un vestido blanco que le hacía verse como un ángel celestial, tanta belleza era deslumbrante, su corazón ahora latía violentamente con cada paso que ella daba acercándose más y más a él…..
-¿Shaoran? – le oye, pero a pesar de la distancia que aun los separaba le pareció que su voz estaba justo delante de él - Shaoran
Y nuevamente se trasporto en el salón de la mansión de Clow donde se encontraba en un inicio bailando con su novia, incluso la música ya había cesado. Todos los presentes le observaban curiosos con una pisca de preocupación, todos menos Eriol, este sonreía sospechosamente. ¿Qué fue lo que ocurrió hace unos momentos? Pareció tan real pero al parecer solo fue una ilusión. Se sentía totalmente perdido.
-Shaoran que ocurre? – mira a la dueña de la voz quien seguía frente a él - ¿Por qué parece que desconoces en dónde estás?
-"aaah…. Emmm…." – realmente no procesaba lo que tan solo hace unos segundos vio tan claramente – "Sakura no lo creerás pero por un momento te juro que…."
-disculpen…. – anuncia uno de los elegantes empleados que el anfitrión contrato para esa noche – la cena de navidad ya está servida en el gran comedor
-muchas gracias…. – reverencia Eriol – pues llego la hora de degustar de la exquisita cena navideña – comunica gallardamente ofreciendo su brazo a Tomoyo quien acepta tan galante gesto encantada. Las mejillas sonrojadas del inglés le dejaban en evidencia que aun los nervios se le crispaban al tener a aquella elegante mujer tan cerca suyo pero por lo menos ya controlaba más sus acciones motrices.
-vamos Shaoran – le pide emocionada. Él la mira con infinita ternura
-"claro pero…." – la toma de las dos manos llevándoselas a su pecho – "primero…. Necesito decirte algo a solas…. ¿puedes decirles que nos esperen un momento?" – ella asintió algo confundida por la repentina petición de Shaoran
-adelántense…. Los alcanzamos en un momento
El silencio envolvió el enorme salón, mismo en el que tan solo minutos atrás se escuchaba la más fina música, tras que la pareja se quedó a solas. Los ojos ámbares seguían mirando cada rincón del lugar como buscando la fuente o la lógica de lo que vio con tal lucidez.
-¿seguro que te encuentras bien?... te ves inquieto – le mira directo a los ojos, sospechaba que le pasaba algo relacionado con aquel sello
-"no es nada grave, enserio" – nunca dejaría parecerle conmovedor la forma en que se preocupaba por él – "es solo que…." – le daba bastante vergüenza en tener que contarle esa visión que tuvo – "tuve una especie de visión" – vio en su rostro cambiar a un gesto de alarma – "una maravillosa visión" – específica para calmarla lo cual funciona al verla sonreír apacible – "pero fue sumamente real, de un momento a otro ya no me encontraba en este salón…. Si no en otro lugar" – sentía el insoportable bochorno subírsele al rostro
-¿en qué lugar? – pregunta inocente ante el notable sonrojo que se apoderaba del rostro de su novio que no pudiendo sostenerle la mirada fija su vista hacia otro lado - ¿Qué?... Vamos Shaoran dime que viste ya me dejaste intrigada
-"pue…. Pues vi…. Nos vi…." – demonios, lo más bochornoso era que se siguiera poniendo nervioso por cosas como esta – "en…. Mi…. Nuestra…. Nuestra boda" – revela totalmente abochornado
-¿nuestra boda?... ooh no! – ahora fue ella quien se puso totalmente sonrojada al tiempo que se tapa la boca con su mano - ¿lo viste?
-"¿a qué te refieres con que si lo vi?" – cuestiona alzando una ceja
-bu-bueno…. E-es que Eriol me dijo que no solamente tengo el poder de leer los pensamientos de los demás, también puedo hacer otras cosas – dice tímidamente – como curar heridas canalizando mi magia, mover objetos y….poder…. hacerles ver ilusiones a los demás – baja la mirada – a-aún no he controlado muy bien esto, a veces sin querer los demás ven lo que estoy pensando…. Sobre todo si es algo que cause que mis emociones aumenten
-"¿entonces lo que vi fue porque tú lo estabas imaginando?" – cuestiona impresionado mientras que Sakura asiente tímidamente con la cabeza. Inevitablemente se le dibuja una enorme sonrisa de dicha en su rostro al darse cuenta que a pesar de llevar un poco menos de un año de noviazgo, Sakura al igual que él deseaba algún día unir sus vidas para siempre. No se resistió a abrazarla, en definitiva ella era su mayor fuerza para intentar hasta lo más riesgoso con tal hacer esa visión realidad.
Al ambiente que se creó entre ambos le pareció más que perfecto para entregarle su regalo.
-"Sakura…." – la separa un poco para mirarla directamente a los ojos" – "quisiera darte tu regalo de navidad ahora"
-¿ahora?... pero yo no traje el tuyo, lo deje bajo el árbol junto con los demás
-"no importa…. Además…. Posiblemente cuando recibas tu regalo automáticamente me darás el mío…. Todo dependerá de ti" – Sakura no entendía a qué se refería con eso pero prefirió no preguntar al ver que su novio llevaba sus manos a uno de los bolsillos del pantalón de donde saco una pequeña caja de terciopelo – "feliz navidad mi flor de cerezo" – dice entregándole su obsequio
-Sha…. Shaoran…. Acaso esto es…. – era imposible, bueno en realidad era demasiado hermoso para ser verdad, pero no por eso dejaba de ser demasiado pronto. Abrió la cajita y en efecto de echo vio un sencillo anillo con una pequeña piedra verde – Shaoran yo…. – no encontraba las palabras, la voz no le salía, eran las lágrimas las que empezaban a brotar de sus ojos.
Dichas lagrimas son tiernamente limpiadas por el dorso del dedo anular del castaño que no paraba de verla con calidez, luego toma el anillo revelando que este tenía una fina cadena de plata que salía del fondo de la cajita.
-"entre los clanes de magia tenemos una tradición…. Una vez que un mago entrega el anillo de compromiso a la persona que eligió como su prometida, claro tras que ya está sabe sobre su vida mágica…" – ambos sonríen – "primero debe usarlo como collar, se supone que antes se hace una especie de conjuro que cumple con os funciones. Una de ellas es que si el collar emite una luz blanca significa que la persona es la destinada para el hechicero"
-¿y si no lo hace? – pregunta inquieta ante esa posibilidad
-"me parece que nunca se ha dado el caso ya que un mago cuando decide contarle sobre sus poderes a su persona amada significa que es la destinada para él, llámalo intuición mágica…. La cual muy rara vez falla" – le coloca el collar alrededor de su cuello – "tranquila…. Es lógico que ahora no brille ya que obviamente no puedo hacerle el conjuro tradicional" – la toma delicadamente de su barbilla – "pero estoy totalmente seguro que emitiría la luz más brillante que el mismo sol"
-¿y cuál es la segunda función? – para entonces ya tenía totalmente marcada una enorme sonrisa de felicidad
-"crea un campo protector alrededor de la persona que porta el collar" – Sakura toma el anillo que colgaba en su cuello, cada vez que conocía más aspectos de la magia más se fascinaba y este dato que recién conocía le parecía encantador – "sé que aun somos muy jóvenes para esto, pero tómalo como una promesa ferviente de que siempre estaré contigo pase lo que pase" – en sus ojos ámbares reflejaba la absoluta verdad – "¿Qué dices Sakura"
Por única respuesta de parte de su novia fue una expresión anonadada, sus bellos y vivaces ojos esmeralda comenzaron a humedecerse por el cumulo de lágrimas que contenían sus parpados. Ella agacho la cabeza y luego sus hombros parecían estar brincando acción que extraño a Shaoran, sobre todo al oír un débil gimoteo. Shaoran empezó a consternarse por pensar en haber causado alguna clase de sufrimiento en su hermosa novia, estaba por ofrecer un intento de disculpa pero al ver que Sakura levantaba su rostro con tal deslumbrante sonrisa entonces dedujo que aquellas lagrimas no eran más que de pura felicidad.
-lo-lo siento…. – pronuncia con voz quebrada pero feliz. Limpia sus lágrimas con el dorso de la mano – e-es que no me esperaba esto – toma el collar que colgaba de su cuello, era tan perfecto, en especial porque representaba una esperanza enorme. Con esto ya no tendría duda alguna de que Shaoran estaría con ella por mucho tiempo – gracias Shaoran…. Esto es…. Es lo más hermoso que me ha pasado
-"tu mi cerezo…. Eres lo más hermoso que a mí me ha pasado" – coloca su mano en la mejilla de Sakura acariciándola con su dedo pulgar – "eres mi principal razón y fortaleza para hacer hasta lo imposible para quitarme este sello" – la atrae a él envolviéndola en un fuerte abrazo, ya ha perdido la noción de cuantas veces la ha abrazado en esa noche pero poco le importaba, necesitaba sentirla la más cerca suyo – "¿aceptas entonces mi firme promesa de estar juntos para siempre?"
-claro que si mi querido Shaoran – se le oye un poco llorosa pero su sonrisa demostraba lo feliz que se sentía – ahora ya me siento más tranquila – ese comentario extraña un poco al castaño – porque ya sé con certeza que te liberaras de esa maldición – verdaderamente la esperanza e ilusión se mostraban en ese par de esmeraldas que tenía por ojos.
Junto sus frentes sin quitarle la vista de encima, esos ojos no terminaban de fascinarlo. Delineo sus labios delicadamente con sus dedos y sin prisas se empezó a acercar a ella, junto sus labios disfrutando de a poco su suavidad y dulzura, era un beso que se sentía muy diferentes a los demás y por ello se dedicó completamente a entregarse a ese tan conocido acto de cariño entre las parejas.
-creo que ya debemos reunirnos con los demás, no es justo que los dejemos esperando tanto por la cena – dice con voz suave sintiéndose en un perfecto paraíso
El asintió y sin prisas en sus pasos y tomados firmemente de las manos caminaron rumbo al comedor donde los demás se encontraban seguramente ya impacientes por comenzar a degustar la elegante cena navideña. Los ojos ámbar durante todo el camino no dejaban de observar la felicidad con la que Sakura admiraba el anillo que colgaba de su cuello, siempre lucia con un esplendor y energía que lo hipnotizaron desde casi el primer día en que iban compartiendo el tren matutino pero esa noche, en ese momento, Sakura estaba mucho más radiante. Por lo menos esa noche ha logrado su objetivo de hacerla lo más feliz posible, aunque fuese haciéndole una promesa que no estaba del todo seguro de poder cumplir.
La cena estuvo llena de risas y charlas divertidas, incluso Eriol pudo controlar más la torpeza que solía salir para dejarlo en ridículo al estar cerca de Tomoyo, pero ambos platicaban elocuentemente, bueno al menos por parte de la amatista ya que Eriol aún no era capaz de hablar de más y terminar diciendo frases sin contexto haciendo reír a la mujer que lo ponía en ese estado tan descontrolado. Shaoran conocía perfectamente al engreído de su primo, siempre solía molestarlo con comentarios sarcásticos y usando su ingeniosa inteligencia para meterlo en algún aprieto, era el tipo de hombre elocuente, culto y simpático que enamoraba a cualquier mujer, incluso debía soportar ver con fastidio como ese tipo tenía su sequito de admiradoras a quienes trataba con gallardees y educación pero a ninguna de ellas parecía tenerles autentico interés. Era primera vez que lo veía comportarse de esa forma tan nerviosa ante una mujer, para ser sincero, ahora si sonreía con sinceridad y no solo por quedar como un gallardo caballero ante alguien. Eriol Hirawisawa realmente se ha enamorado de alguien, le daba mucho gusto por él pero admitía que también le daba cierta envidia ya que este poseía algo que a él le atormentaba por la posibilidad de que sea muy escaso, el tiempo.
Pero ya no iba al caso envidiar el tiempo que su primo poseía para estar con la persona que más quería, ya no tenía caso lamentarse por el tiempo desperdiciado estando obsesionado con volverse más fuerte y hábil para convertirse en un digno líder de su clan. Al menos tuvo el tiempo de remediar las cosas más importantes que la magia, como su familia, amigos, apreciar las cosas sencillas pero magnificas que tiene la vida, si, aquella maldición trajo consigo varios beneficios; sus primos volvieron a Japón a la mansión donde de pequeños solían jugar o al menos en el tiempo en que no los dejaba de lado por estar sumido en libros de magia, y en donde este mismo encontró a la persona que era muy probable que se convertiría en su compañera de vida. Meiling igualmente se le veía muy contenta en su estadía en este país, se volvió muy buena amiga de Daidoji y Sakura, no tardo en encontrar también a un probable pretendiente. Enmendó la relación tan hostil que tenía con su madre pero lo que más agradecía fue conocer a tan bello ser que en poco tiempo le hizo disfrutar de la vida, le hizo sentir lo que es amar perdidamente a alguien y ser feliz por simplemente ver feliz a dicha persona, Sakura logro ablandar el duro corazón de piedra que el mismo se forjo y por eso no cambiaría nada, ni siquiera si le ofrecieran la posibilidad de volver al pasado y evitar que le pusieran esa maldición por irónicamente gracias a esta tuvo la bendición de conocer a su hermosa flor de cerezo.
Pasadas las dos de la mañana algunos invitados se empezaron a despedir agradeciéndoles enormemente a sus anfitriones por la glamurosa celebración, estos devolvieron felices el cumplido invitándolos también a pasar el año nuevo con ellos. Shaoran, tan políticamente correcto como lo educaron desde muy pequeño, pidió respetuosamente a ambos hombres Kinomoto que le permitiesen a Sakura quedarse un poco más prometiéndoles que personalmente iría a dejarla hasta las puertas de su casa. Fue una gran sorpresa que Touya accediera sin hacer algún tipo de escándalo sobreprotector o hiciese algún comentario tajante a su cuñado.
-vaya, mi hermano sí que estuvo muy apacible hoy – normalmente tras enterarse de su relación con Shaoran no la hubiese dejado de vigilar o asesinarlo con la mirada, mucho menos permitir que se quedase más con él
-"supongo que eso es bueno no?... no queremos que haya un eterno conflicto entre los dos" – la mira insinuante gesto que milagrosamente Sakura logro entender provocándole un fuerte pero adorable bochorno.
-pequeña Sakura – le habla Sonomi tan cariñosamente como siempre – me tengo que retirar, mañana debemos visitar a unos parientes que vienen solo un par de días por la navidad, te encargo que Tomoyo no se demore mucho aquí
-¿Tomoyo no se va contigo? – si no se retiraba junto con su madre entonces….¿dónde estaba?
-me pidió quedarse un poco más, dijo que ella llamaría a las guarda espaldas – lo decía como si fuese algo sumamente común, bueno en su caso sí lo era – pues yo me retiro…. Buenas noches y feliz navidad querida – la abraza efusivamente – también a ti joven Li – este hace una educada reverencia para la distinguida señora que se marchaba
-¿Dónde estarán los demás? – pregunta Sakura extrañada de no ver a los otros chicos
Esto era bastante sospechoso, la amiga de su novia había pedido permiso para quedarse un rato más y a juzgar por el hecho de que esta no sabía que se quedaría dedujo que no fue por acompañarla precisamente a ella, quizá cierto torpe primo suyo le pidió personalmente que se quedara otro rato. Luego estaba el asunto que curiosamente los demás estaban quien sabe en dónde. ¿Qué estarían tramando? ¿será posible que Eriol…..?
-¿Qué? – pregunta al verlo sonreír de la nada
-"tengo la ligera sospecha de saber en dónde están" – era muy poco común ver a su novio poner aquella expresión burlesca – "ven, creo que no querrás perderte esto"– la lleva de la mano a un lugar incierto para ella
Conforme recorrían la enorme y antigua mansión estilo europeo ya Sakura se iba haciendo una idea de a donde la llevaba de la mano Shaoran cuyo rostro se mostraba algo pícaro y burlón, era sumamente raro verle tal gesto a su novio, él siempre se mantenía muy firme y serio, cuando estaba con ella su gesto era cálido, lleno de amor pero normalmente su expresión era apacible, sin embargo ahora parecía estarse divirtiendo con lo que sea que se le estuviese pasando por la cabeza que seguramente involucraba burlarse a costa de su primo.
Llegaron al jardín trasero divisando a través de la puerta de cristal a Meling oculta tras unos arbustos, junta ella se encontraba su acompañante de la velada quien tenía un semblante apenado pero entretenido. Ambos se acercaron sigilosos a ella, Sakura accidentalmente piso una rama haciendo que la pareja que hacía de espía la volteara a ver dándoles a ambos la señal muda con el dedo en sus labios de que no hicieran ruido.
-¿Qué están haciendo aquí? – pregunta tenuemente Sakura ocultándose junto a Meiling
-el inepto de Eriol le pidió a Tomoyo que lo acompañara aquí – responder hablando lo más bajo posible – juzgando por sus torpes tartamudeos cuando se lo dijo deduzco que tratara inútilmente de confesársele – dice mirando disimuladamente por encima del arbusto revelando que a unos pasos de ellos se encontraban Tomoyo y Eriol, este rascándose la nuca sonriendo como idiota – tal humillación no me la puedo perder – saca su celular para disponerse a grabar tal escena
-yo vine aquí en contra de mi voluntad – se defiende fay sonriendo nervioso
-e-etto…. Meiling…. Yo…. Emmm no deberíamos darles más privacidad? – propone Sakura un tanto incomoda por estar viendo un momento tan especial de sus amigos aunque en el fondo admitía que si sentía curiosidad de ver la declaración de Eriol – o…. no Shaoran? – busca la aprobación de Shaoran cuya sonrisa burlesca le da a entender que al igual que Meling no quería perderse un posible momento bochornoso de su primo. Sakura suspira resignada, entendía de cierta manera la relación de esos tres de estarse molestando uno al otro pero sin dudar ni un segundo en apoyarse en todo lo posible. No por nada tenía a un enfadoso hermano mayor.
Fácilmente Eriol se hubiese dado cuenta que cuatro pares de ojos lo espiaban, sin embargo el torbellino de nervios de los que era preso le impedían usar su aguda intuición al estar a punto de decirle a la mujer que lo desordeno totalmente desde el primer momento en que la vio lo mucho que le gustaba lo tenían completamente fuera de sí, únicamente se concentraba en encontrar las palabras adecuadas y no hacer el ridículo. De nada había servido practicar frente a un espejo donde su gallarda elocuencia inglesa le salía de lo más natural pero ya al estar llevándolo a la práctica era muy diferente. Sus manos no paraban de sudarle y muy consiente lo descortés que se estaba comportando al no decirle nada cuando el mismo le pidió a Tomoyo que se quedara un poco más porque tenía algo muy importante de que hablarle.
-es un jardín muy hermoso Eriol – rompe el silencio la considerada amatista que nota los extremos nervios del joven inglés – se ve que lo cuidas muy bien.
Tomoyo Daidoji poseía el don de una aguda y certera observación de su alrededor y por ello ya se había percatado desde hace un tiempo de los sentimientos que Eriol tenía por ella, eso le alegraba bastante ya que a ella igualmente le simpatizaba mucho el elegante joven extranjero pese a esa legendaria torpeza que parecía solamente hacerse presente cuando la veía a ella, esa factor suyo de echo le parecía muy tierno ya que significaba que sus sentimientos eran verdaderos, por eso en cuanto le pidió con la cara a punto de explotarle por lo roja que se puso que se quedara un poco más ya que había algo que quería decirle intuyo que le diría lo que sentía, de echo días antes de la fiesta para ella era muy obvias las intenciones de Eriol de estar armando valor para confesársele por eso empezó a acercársele más para tratar de darle confianza.
-la fiesta fue magnifica Eriol aunque…. No era necesario que te tomaras tantas molestias
-ooh n-no, no fue ninguna molestia…. M-mi…. Digo…. Distinguida Tomoyo – trataba de hablar lo más fluido posible, pero estaba demasiado nervioso – e-en Inglaterra emmm….. estas fechas son muy importantes y bueno….. yo….. me, me pareció adecuado que festejaran este día pues…. De distinta manera jejejeje – y tras sonreírle con agradecimiento el incómodo silencio se volvió a hacer presente, incomodo al menos para Eriol ya que Tomoyo por su parte esperaba pacientemente
Por otra parte los cuatro jóvenes que se mantenían sigilosos entre los arbustos viendo la incompetencia de Eriol para empezar su declaración, pensar que ese era el mismo insoportable elocuente sujeto al que nunca se le podía ganar en un debate ya que siempre, con su eterna calma, tenía la última palabra. Incluso Shaoran lo veía con cierta compasión, ni a él, que trataba a toda chica que se le acercaba con frialdad aun cuando podía hablar, le costó tanto decirle a Sakura lo mucho que llego amarla en tan poco tiempo y eso que su plan era también usar ese fuerte sentimiento para tratar de romper la maldición.
-"pero cuando se trata de fastidiar a alguien no para de hablar" – piensa Shaoran con ironía al ver el patético estado de nervios en que se encontraba su primo
-debo reconocer que fue un lindo gesto para con Li – comenta Tomoyo con su usual gesto amable. Eriol se sorprende por tal afirmación de esa hermosa mujer, sorprendiendo a la vez a la pareja de castaños ocultos a unos metros de ellos – todo esto lo hiciste principalmente para darle ánimos a Li
-vaya…. Ya decía que tenías el don de la observación – tan astuta como hermosa, esa chica sí que era sumamente especial – pero no fue únicamente por el cabezota de mi primo, aunque admito que fue divertido obligarlo a al fin asistir a una de mis fiestas, ese asocial gruñón siempre se escapaba – ambos ríen ante eso, excepto Shaoran quien lo fulmina a distancia con la mirada – Sakura también necesitaba aumentar sus esperanzas, todos de echo – tanto Sakura, Shaoran y Meiling se miran entre ellos sin comprender del todo lo que Eriol decía y es que todos creyeron que la principal razón de Eriol hiciera tan extravagante fiesta era porque quería impresionar a Tomoyo.
Debido a que la situación se estaba tornado más de asuntos familiares, Fay amablemente dijo que estaría frente a la chimenea de una de las habitaciones alegando que empezaba a sentir algo de frio
-a todos nos viene bien una fiesta que nos llene de esperanzas – continua Eriol – es lo único que nos queda por mantener en alto
-en esta época mantener las esperanzas crea milagros Eriol – dice dulcemente tomándolo de la mano, acto que provoca en el joven un vuelco en el corazón pero logra mantener la compostura – gracias por todo el esfuerzo que has puesto ante esta situación…. Yo se que mi querida amiga no sufrirá y será muy feliz junto con Li
Ambos se sonríen mutuamente transmitiéndose uno al otro mucho agradecimiento. Tomoyo no poseía poderes pero por lo menos estaría apoyándolos en lo que fuese necesario para que la fuerza de voluntad de nadie decayera. Entre tanto, Sakura tomo entre sus manos el anillo que colgaba de su cuello aferrándose a la promesa que su amado le hizo al momento de entregárselo, creyendo con firmeza en las palabras de Tomoyo que eran tan ciertas, la esperanza traía milagros y por eso mismo no debía perderla. Una mano fuerte y cálida se posó sobre el puño con el que mantenía preso el anillo volteándose automáticamente para encontrarse con aquellos ojos ámbar que siempre la miraban con infinita ternura y que también le daban infinita seguridad, no fallaría en su promesa, eso se lo decía con su mirada.
-eeemm bueno…. Tomoyo…. – la voz nuevamente nerviosa de Eriol les puso en alerta, haría el intento de declararse – es que…. Veraz…. Quería saber si, bu-bueno…. Yo…. Se que no llevamos mucho tiempo de conocernos y que la primera intención que te di fue bastante patética pero fue porque…. La primera vez que te vi pues…. Pues…. Me pareciste bastante hermosa, lo sigues siendo claro, digo, no creas que solo me atrajo el aspecto físico no, desde que te vi me diste la fuerte impresión que eres una mujer educada, amable, encantadora, gentil, generosa, dadivosa – ya comenzaba a atropellarse con sus propias palabras y por ello a hablar exageradamente rápido. Mientras tanto Tomoyo solo lo escuchaba sonriendo gentilmente pero en cuento a los ocultos tras los árboles, estos ya se estaban dando golpes mentales por tanta palabrería de Eriol que no llegaba al grano.
-gracias Eriol, eres muy lindo – le interrumpe el sin fin de halagos que decía tan rápido que no lograba entender muy bien
-jejejeje….. – los lentes de peli azul ya estaban más que empañados por el calor generado por su abochornado rostro – e-en fin…. Yo… quería, quiero preguntarte…. Saber si…. Bueno tu….. – cierra sus ojos apretando sus puños – quieresserminovia? – grita cual psicópata, incluso si llega a dar algo de miedo, al menos a los espectadores escondidos que se dan un golpe en la frente por tan escandalosa confesión. Por lo menos a quien iba dirigida dicha confesión se mantuvo en calma y manteniendo su encantadora sonrisa – claro que si no quieres comprenderé ya que es muy pronto o quizá a ti ya te guste alguien más así que perdona si te incomode con la pregunta debí enterarme antes que yo no te intereso de esa forma…. – hablaba a velocidad luz moviendo los brazos – lo mejor será que…. – se calla al sentir en su mejilla el repentino y casto beso de la dama que literalmente lo tenía totalmente desordenado
-la respuesta es si – responde con encanto y dulzura dejando a Eriol parpadeando perplejo, no daba crédito a la respuesta que le dio
-oh vamos – murmura impaciente Meiling todavía oculta y grabando - ¿enserio se va a quedar como una vil estatua? Nunca pensé que llegaría a hacer tan incompetente con las mujeres
-creo que ahora si es momento de darles privacidad – propone Sakura buscando el apoyo de su novio quien asiente seriamente
-de acuerdo…. – acepta Meiling resignada – de todos modos ya tengo lo que quería – mira su celular sonriendo malignamente – ese sabelotodo se arrepentirá la próxima vez que se atreva a jugarme alguna de sus bromitas – prácticamente se le veía tras ellas intensas llamas cuando empezó a reír endemoniadamente
Al estar por retirarse un peculiar movimiento de una de las ramas de los arboles capto la atención de Shaoran cuyos afinados reflejos trabajados por las artes marciales seguían intactos. Sakura igualmente reacciono ante lo mismo debido a que sintió la presencia de algo peculiar que le hizo ponerse alerta. ¿esa era la sensación que causaba una presencia mágica? Fuese lo que fuese le hizo alzar su vista a una rama en específico que sutilmente empezaba a estirarse y a salirle una bella flor muy conocida en esa época del año por la bella tradición que representaba, se trataba de muérdago que aparecía por arte de magia arriba de la recién formada pareja. Estos no tardaron en reparar en aquella flor, Eriol por supuesto que se puso totalmente estático y aún más nervioso de lo que ya estaba mientras que ella tan solo esperaba tranquila y paciente.
-muy bien Kinomoto – le felicita Meiling en voz baja – no creí que tuvieses esa clase de ingenio
-yo…. Yo no hice eso – revela inquieta
-¿Qué?... pues Shaoran no fue, yo no poseo magia y dudo mucho que en el estado de estatua en que esta Eriol se le ocurriera hacer eso
Shaoran frunció la mirada, lo que paso fue obviamente causado por magia pero debido al maldito sello no era capaz si quiera de encontrar la fuente de esta o deducir si era magia poderosa. Miro a Eriol, este seguía embelesado como idiota mirando a Tomoyo, no entendía como esa magia ajena no lo puso en alerta de inmediato que incluso Sakura, siendo novata en temas de la magia, pudo percibir la presencia.
-"sakura….." – la toma de la mano – "concéntrate y averigua el origen de la presencia"
Tras asentir tomo aire comenzando a concentrarse en aquella presencia tomando como referencia el muérdago que apareció. Empezó a ver pequeños rastros parecidos a luciérnagas que la fueron llevando directo a un balcón encontrándose al jovial acompañante de Meling, este como si nada al verse observado simplemente sonríe como si nada saludándolos con un animado movimiento de mano.
Vaya siempre me provoca una gran satisfacción terminar otro capitulo más de este fic, que les juro no lo he olvidado para nada pero pues recientemente se me ocurrio entrar a la carrera de producción musical y aunque voy solo dos horas diarias es una carrera a la que le tengo que dedicar mucho tiempo ya que llevo dos instrumentos y por lo menos diario tengo que practicar por una hora pero pues ya acabo el primer bimestre y como pase todos mis exámenes me dije que ya podía dedicarme tiempo en terminar este capitulo que irónicamente se centra en la época navideña y yo lo termine en 2 de noviembre que es el día de muertos en mi país jajajajaja.
No les prometo tener muy pronto el otro capitulo por las razones que ya les conté pero como siempre les digo, tengan la certeza que no lo abandonare, le daré un merecido y épico final ya que me motiva mucho que a pesar de lo que me he tardado de vez en cuando sigan llegando más lectores. A todos gracias por seguir conmigo
Pues aprovechando que este capitulo esta centrado ya en la época decembrina aprovecho para adelantarme y desearles una muy feliz navidad y estupendo comienzo de año. Y bueno es obvio que no tendré tan pronto otro capitulo así que pues ya volverán a saber de otra actualización el próximo año.
FELICES FIESTAS!
