El "Jutsu más impresionante"
Hinata caminaba en dirección a Ichiraku pero se encontró con su hermana Hanabi.
- Nee San! ¿A dónde vas? Te esperábamos hace horas en la casa, otoosan ya está molesto debes venir ya. – Hanabi jalaba del brazo de la Hyuga para que vaya con ella.
- Hanabi tengo que ir a ver a alguien, luego voy a casa. – Hinata molesta trataba de zafarse de su hermana.
- Nee San, pero ya está lista tu bienvenida, sería descortés que no asistas a tu propia fiesta. – Hanabi sujeto el brazo de Hinata llevándola consigo.
- Esta bien Hanabi vamos a casa. – Hinata un poco decepcionada siguió a su hermana. – Bueno quizás mañana pueda hablar con Naruto Kun. – Hinata solo emitió un leve suspiro.
En Ichiraku, Teuchi preparaba el pedido de los rubios.
- Un especial "el Naruto" para Naruto y un medio simple para Ino. – Teuchi ponía los platos en la barra, mientras los rubios cogían los palillos partiéndolos en el medio.
- ITADAKIMASU. – Ambos empezaron a comer, Ino observaba como Naruto devoraba su tazón de ramen, mientras ella apenas y lo tocaba.
- Naruto, si comes tan rápido te puedes enfermar. – Naruto la regresó a ver con la boca llena.
- Es… que… no… he… comido. – Naruto casi escupe los fideos en la cara de la rubia.
- Hay Naruto! No hables con la boca llena. – Ino le gritó a Naruto este trago con dificultad.
- Jeje es que están deliciosos ttebayo, disculpa Ino jejejeje. – Ambos rieron y siguieron comiendo. Naruto había terminado con su plato dejando a Ino estupefacta.
- Otro Viejo! – Naruto señalaba el plato vacío a Teuchi.
- Por cierto Ino, ¿solo vas a comer eso? no es ni siquiera un completo. – Naruto miraba el tazón que Ino había pedido.
- Bueno Naruto yo siempre estoy en dietas para mantener mi figura, por lo que no suelo comer ramen, pero debo admitir que este es delicioso. – La rubia le sonreía a Naruto y veía como él devoraba su segundo tazón.
- Ino siempre te has visto delgada, incluso diría que flaca. – Naruto pedía su tercer tazón mientras miraba a Ino. – Pero déjame decirte que ahora tienes el cuerpo como mi jutsu sexy, tú sabes con muchas curvas ttebayo. - Naruto comenzó a reír mientras empezaba a comer el nuevo tazón. Ino por otro lado había acabado con su comida pero se había ruborizado nuevamente, Ino recordó la técnica tan estrafalaria del rubio. – ¿Te puedo hacer una pregunta? – La Yamanaka asentó con la cabeza mientras sentía como su cara ardía por el bochorno. – Veras siempre me he preguntado; ¿Cuánto tiempo te demorabas vendando tu cuerpo desde el abdomen hasta las rodillas? Y me refirió a tu atuendo en la academia ninja. – Naruto le sonreía mientras terminaba su tercer tazón y pedía un cuarto.
Ino se sorprendió de la pregunta nunca creyó que le preguntara algo así, pero por algo Naruto es el ninja más impredecible del mundo pensó.
- Bueno no mucho, cuando ya le cogí práctica ya fue más rápido y sencillo. - Ino lo miro como comía el cuarto tazón con las mismas ganas que Chouji. – Naruto, ¿te puedo hacer yo una pregunta? - La rubia puso una mirada de maliciosa. El rubio termino su tazón y pidió otro, regresó a ver a Ino tragando y afirmando con la cabeza. – Tú te fijaste en mí y por eso viste el atuendo que tenía ¿verdad? – A Naruto casi se le cae el tazón cuando la rubia hizo la pregunta. – Bueno la verdad… yo me fijo en todo. – Naruto empezó a reír nerviosamente. – También era algo muy evidente. – Naruto siguió comiendo su ramen.
Ino hizo una mueca de desaprobación, y siguió viendo como Naruto acababa con el ramen.
- Naruto… ¿Tú no querías regresar verdad? – La rubia cambio su mirada, ahora tenía unos ojos vidriosos y fijó su vista al frente en un recipiente pequeño con salsa de soja.
- ¿Por qué lo dices, es decir aquí me tienes? – Naruto dejó de comer pero tenía el tazón en sus manos.
- Simple nos dijiste que te olvidáramos y siguiéramos adelante, creo que solo viniste para que te dijéramos lo que querías oír y así no regresar a la aldea sin sentir culpa o ¿me equivoco? – Ino agachó su cabeza mientras una lágrima bajaba por su mejilla, la cual ocultó girando la cabeza.
- Yo si quería regresar Ino, solo que pensé que todos ya habían avanzado con sus vidas y no era importante para nadie. – Naruto se mantuvo inmóvil mirando el tazón entre sus manos.
Ino se levantó de golpe y miró a Naruto con enfado a pocos centímetros de su cara.
- Naruto! Eres muy importante para mí… - Ambos se quedaron viendo fijamente a la vez que se sonrojaban. – Es decir para mí, Sakura, la Hokage y todos en la aldea. – En ese momento Ino solo quería salir corriendo de ahí, quedó expuesta ante Naruto. – Maldita sea, no quiero volver a tener esa imagen de acosadora como la que tenía con Sasuke. – Pensó la rubia.
- Gracias por la comida. – Ino gritó mientras empezó a correr. Naruto se quedó impactado por la reacción de la Yamanaka.
- Deberias ir tras ella… - Teuchi distraídamente limpiaba la barra. - Ya casi es hora de cerrar… - En verdad el tiempo había volado y era un poco tarde. - No te preocupes esta paga la casa, así que ve rápido Naruto, ve tras tu novia. – Teuchi sonriendo le señaló la salida.
- Ella no… - Naruto salió de Ichiraku sin terminar la frase, pero la rubia se había alejado bastante.
- Demonios! - Naruto empezó a correr en dirección a la florería, no conocía donde vivía la Yamanaka y no se le ocurrió otro lugar. Al poco de correr la vio a la distancia. – Bueno usare el jutsu de mi padre para alcanzarla. – Naruto agarró una piedra pequeña del piso y puso la marca del Hiraishin no Jutsu (Jutsu Dios del Trueno Volador) y la lanzó en dirección a Ino. Un rayo anaranjado se materializo en Naruto frente a Ino, quien frenó de golpe. – Y cómo te decía yo si quería regresar, he sido un tonto en pensar eso, gracias por hacerme entender eso Ino ttebayo. – Naruto solo sonreía frente a Ino.
- Naruto baka! - Ino parecía que iba a golpear al rubio pero solo abrazó, por suerte no había mucha gente en las calles y los pocos no le dieron más importancia a una pareja de "enamorados". –
Naruto sintió los brazos fríos de Ino mientras ella lo abrazaba.
- Ino estás helada ten… - Naruto se sacó la capa y envolvió a Ino con esta. - … ya no tendrás frio y ya no estarás roja de fiebre ttebayo. – Naruto le sonrio a Ino. - Bueno vamos te acompaño a tu casa y así que repose un poco el ramen que comí. – Ino empezó a reírse.
- Comiste demasiado y muy rápido Naruto, te puede hacer daño. – Ino empezó a caminar junto al rubio, el cual caminaba abrazándose por el clima frío de la noche.
- Oh! Tal vez tú comiste muy poco jeje ttebayo. – Naruto cruzó los brazos en señal de estar pensando.
- Es cierto tú me hiciste dos preguntas y yo solo una, me debes una ttebayo. – La rubia solo sonrió. – Bueno, pregunta Naruto lo que quieras saber. – La rubia dejó de caminar y espero la pregunta.
- ¿Por qué ya no has ido a misiones? – Naruto tenía una expresión muy seria no parecía ser el mismo, por otro lado la rubia se molestó por la pregunta.
- Sabes que Naruto, te devuelvo tu capa fue un error lo siento. – Ino trató de devolverle la capa a Naruto, sin embargo él cargó entre su brazos a Ino y dio un salto hacía un parque cercano a ellos.
- Naruto ¿cuál es tu maldito problema? No tienes ningún derecho. – Ino estaba furiosa y a la vez confundida por las acciones del rubio.
- No dejaré que corras ahora, quiero saber ¿Cuál es tu problema? Tu reacción solo me indica que es algo grave y para mí también eres importante y me interesas Ino. – Naruto dejaba que la rubia baje de sus brazos y se ponga de pie.
- Es algo personal, no debería interesarte, así que por favor déjame ir. – Naruto le bloqueaba el paso y esto solo hacía que la Yamanaka se desespere.
- Bueno creo que nos quedaremos aquí mucho tiempo, en fin tendrás que cuidarme en la mañana que iré al hospital por la gripa ttebayo. – Naruto se acostó en el césped mirando las estrellas. – En tal caso sería tu culpa. – Naruto señalo a Ino y empezó a sonreír pareciendo un zorro.
Ino solo suspiró y se sentó junto al rubio.
- La noche es hermosa… maldita sea Naruto ¿Cómo haces para lavar el cerebro a la gente? Puedes hacer cambiar de mentalidad a cualquiera, ese es el "jutsu" más impresionante de todos los jutsus que tienes. – Naruto solo sonreía. – Siento que es una tontería pero… - Ino trataba de ordenar sus ideas y controlarse ya que estaba apuntó del llanto. – Creo que tengo depresión, mi padre murió y Asuma Sensei también y siento que no tengo dirección alguna, es decir ambos me habían inspirado todos los días a seguir adelante y ya no están… - Algunas lágrimas recorrían por el rostro de Ino. - …siento que no tengo la fortaleza y no quiero estorbar en las misiones, tampoco quiero contarle esto a Shikamaru, él está en la misma situación que yo en cambio él es fuerte se ha levantado y eso me hace sentir más débil y peor. – El llanto de Ino empezaba a formarle un nudo en la garganta, Naruto la rodeó con su brazo. – La verdad Naruto eres el primero al que le cuento esto. – Ino se arrimaba en el pecho de Naruto. – Soy patética ¿no?, años entrenando y lo abandono cuando hay paz, y también estabas tú… -
Naruto se sorprendió ya que no esperaba ser nombrado entre los problemas de la rubia.
- ¿Yo? – Naruto la regresó a ver intrigado.
- Bueno es decir, tú no tuviste a tus padres junto a ti y te has convertido en el héroe del mundo y yo quejándome. – Ino se calmó, ya no lloraba.
- Cuándo Pain atacó a Konoha, el chakra de mi padre que estaba sellado en mí me salvó de perder el control y convertirme en Kurama cuando no podía controlarlo, y cuando aprendí a controlarlo y ganarme su confianza y amistad mi madre a través de su chakra me ayudó también. – Naruto miraba al frente como si estuviera viendo los acontecimientos en una pantalla. – Todos necesitamos ayuda y perder a alguien querido es un golpe duro, pero estoy seguro que Inoichi y Asuma Sensei quisieran que sigas siendo la kunoichi que eres, es decir salvaste a muchos en la guerra, coordinaste la ejecución del jutsu para las barreras que detuvieron la bijuudama del juubi, lograste paralizarlo y créeme eso un "estorbo con depresión" jamás lo hubiera logrado. – Ino se sorprendía al ver que Naruto recordaba todo eso. – En verdad eso es increíble, por cierto mañana tengo que prepararme para entrenar; el sábado tengo mi examen para ascenso, así que necesito un compañero o en este caso una compañera. – Naruto se puso de pie ofreciéndole la mano a Ino la cual tomó y se apoyó para ponerse de pie.
- Mira Naruto yo la verdad. – La rubia fue interrumpida por el Uzumaki.
- Temprano, podría ser digamos a las 8 y deberíamos irnos es tarde y hace frío. – Naruto estornudo en ese momento.
Ino tocó a Naruto el cual parecía un tempano de hielo.
- Naruto disculpa ya me voy a mi casa. – La Yamanaka recordó algo. – Mi mamá me va a matar… Naruto mira la hora y dije que no me demoraba. – Naruto la volvió a levantarla en sus brazos.
- Bueno señálame hacía donde y yo te llevó. – Naruto había dado un gran salto subiendo al techo de una casa cercana. Ino le señaló el camino y el rubio empezó a saltar.
- No te preocupes, si quieres yo habló con tu mamá y le explico que estábamos juntos celebrando mi regreso. – Ino veía a Naruto mientras se refugiaba en el pecho del rubio y se volvió a sonrojar ya hasta le dolía la cara de tanto flujo sanguíneo en un día.
- Ya parezco Hinata. – Pensó la rubia. – Naruto, no podemos llegar a mi casa juntos a esta hora y peor que hables con mi mamá de buenas a primeras, se dará una impresión errónea de nosotros. – Naruto la veía con cara de perdido.
- ¿Qué impresión, no entiendo? – Naruto solo sonreía y seguía saltando. Ino suspiró y negó con la cabeza.
- Naruto o eres muy lento o no entiendes nada de las relaciones. – Ino pensaba mientras observó que llegaron a su casa. – No te preocupes Naruto, ya hablo con ella. –
- Aquí Naruto, ya llegamos. – El rubio descendió y la dejó que se ponga de pie.
- Bueno Ino esperó verte mañana en el tercer campo de entrenamiento. – Naruto se daba media vuelta para irse.
- Naruto! tu capa, vas a morir congelado y lo de mañana pues ya veremos. – Ino se sacaba la capa y le ayudaba a ponérsela al rubio.
- Naruto me olvide de decirte algo… – Ino se acercó al rubio. - …Feliz Cumpleaños. – Dándole un beso en la mejilla para luego entrar corriendo a su casa. Naruto se sonrojó a la vez que sonreía y empezó a correr hacía su departamento.
La Yamanaka ingresó a su hogar pero todas las luces estaban apagadas, al parecer su madre se había ido a dormir; Ino camino cautelosamente tratando de no hacer ruido alguno hasta que llegó a su habitación.
- Bueno creo que puedo decir que tuve una cita con Naruto. – La Yamanka sonreía mientras se paraba frente del espejo de su baño. – En realidad no creo que Naruto lo haya visto así. – La rubia suspiraba y se alistaba ya para dormir. – En fin mañana tengo turno en el hospital en la tarde y en la mañana… - En ese momento escuchó un ruido en el balcón de su casa.
*Voz*
- Con que Naruto ¿eh?... -
Saludos!
Espero que hayan disfrutado este capítulo, sigan leyendo que se vienen mejores cosas.
