Notas: saint seiya no me pertenece, de lo contrario Hades no habría muerto tan rápido T-T tan guapo y poco tiempo en pantalla xD
Lindos Ojitos.
Cap. 10: Niños y celos.
Muy bien, una vez que los "chambuscados" dorados pudieron recuperarse y tener el suficiente sentido común como para no comentar nada mientras su querida diosa Athena les explicaba la situación, no les quedo de otra más que aceptar, y es que la muy lista les hizo jurar que sin importar de que se tratara el asunto, la ayudarían. Además, de que no querían hacer enojar a otro dios, no vaya ser que Zeus este tan loco como Hades o don Pose.
De cualquier forma, pusieron una condición, y era que no querían que los de bronce interfirieran en nada del asunto (claro que habría excepciones como el cangrejo, pero eso era tema aparte). A regañadientes tuvieron que aceptar.
Quedaron con que el nene se quedaría un día y noche con cada dorado hasta llegar a la cima de las doce casas. Los bronceados podían quedarse mientras en la casa que les correspondía por su maestro y solo intervendrían si pensaban que era innegablemente necesario. Mientras, Saori buscaría junto a Shion alguna solución para que Hades regresara más rápido a la normalidad porque ya el caso se estaba alargando demasiado.
Y por consiguiente el primero en cuidarlo sería: Mu de Aries!
_Gracias Mu…y perdón por todos los problemas…-sonrió levemente la peli morada mientras el dorado solo le miro con tranquilidad. No quería negarle nada a su diosa, además ya tenía experiencia con Kiki así que, no podía ser tan difícil.
_No es nada Athena-sama…déjelo en mis manos…-respondió mientras sus compañeros también regresaban a sus respectivas casas, unos deseándoles suerte o burlándose. No les prestó atención.
Por otra parte, en el momento que le toco quitarle a ahora dormido bebe a Shun, no pudo evitar sentirse algo culpable. La mirada triste de Andrómeda no paso desapercibida para nadie, pero aun así cumplió con dárselo.
_Aquí tiene…señor MU…-sonrió débilmente pasándoselo, cuidando de no despertarlo y sin separarlo de su "manta". Sería útil una vez que despertara y fuese consciente que nadie que conocía estaba a su alrededor.
_Gracias…no te preocupes…hare un buen trabajo-comento para relajarlo un poco. El menor solo le miro con un poco mas de calma.
_Lo sé…
Y sin más, subieron por las escaleras, dejándole solo lo necesario para cuidar de chibi. Una vez que volvió a ingresar a su templo miro detenidamente al menor. No podía creer que ese de verdad fuese su antiguo enemigo.
_Tu…en verdad serás el emperador del Inframundo…?-murmuro analizándolo con la mirada. El niño se encontraba profundamente dormido, aferrándose a lo que una vez fue una prenda del peliverde. Sus facciones infantiles estaban más que relajadas y tersas, dándole un aire más tierno. Luego de varios minutos de verlo solo suspiro rendido. De cualquier forma ya no tendría caso, el punto era cuidarlo bien, no?
Con esa idea lo acomodo en u sofá que estaba cerca, colocando una silla a su costado para que no llegara a caer. Mientras prepararía la cuna y algo para darle de comer. Recordó cuando solía cuidar a su aprendiz.
_ahora que lo pienso….-intento rememorar-donde estará esa receta que solía darle…?-se pegunto adentrándose a la cocina.
++++Rato después+++
El pequeño lemuriano finalmente regresaba de su entrenamiento bastante agotado. Ya casi era hora de almorzar y tenia curiosidad de que podría estar preparando su querido maestro. Estaba tan concentrado en sus pensamientos que ni se percato de la presencia del chibi lanzando su toalla hacia el sofá, despertándolo de golpe. Aunque ni así, Kiki lo vio.
_oh! Maestro, he vuelto, que esta preparand….?-se queda en completo silencio al percibir un aroma asquerosamente familiar mientras su instinto de supervivencia le advierte regresarse por donde vino.
Y no era para menos, en la estufa estaba hirviendo en una de las ollas una mezcla viscosa de tonos verdes y naranjas, que lentamente recordaba su maestro le preparaba para comer hasta que cumplió 4 años. Los años más insípidos de su corta vida.
_Oh! Kiki! Me alegra verte!-saludo calmadamente el ahora autodenominado chef de oro, quien se encontraba vigilando su "obra maestra" con un delantal puesto-te trae recuerdos, no? El batido especial de berenjena, brócoli, espinacas, zanahorias, calabaza, jengibre, pescado y carne…quieres dar una probada por lo viejos tiem…pos…?-apenas volteo con una cuchara en mano, su pequeño aprendiz desapareció sin rastro-uhn…tal vez quiere esperar hasta que esté listo-supuso encogiéndose de hombros.
Por otro lado, el pequeño niño casi salía disparado directo hacia tauro, Aldebarán siempre tenía comida hasta de sobra, quizás no le moleste que lo acompañe a comer por esta vez, pensó. Pero mientras planeaba sus vías de escape, finalmente noto algo raro.
Que era eso que se removía en el sofá bajo su toalla?
_uhn..nhm…uhn…-algo se movía incomodo bajo esta. Y no era para menos, apestaba y le había despertado de golpe-uhna…!
A pasos dudosos el lemuriano se acerco hasta el sofá apartando la silla.
"Porque el maestro las abra puesto así…?"se pregunto quitando la toalla de allí, quedándose en shock con lo que descubría.
Un pequeño niño/bebe de cabello negros y ojos azules, mirándole por alguna razón con molestia (claro! Como esperan que reaccione si tenía una toalla apestosa encima xD)
_t-tu…q-quien…?-muchas ideas y posibilidades saltaron a su cabeza.
Una de ella aludía a que fuese un hijo "ilegitimo" de su maestro, pero lo descarto cuando se percato de que el peli amatista nunca sale con nadie, menos con chicas. Luego pensó en un pariente, pero no podía ser ya que no tenía las características marquitas en la frente. Y por último, y la más horrible posibilidad: era un nuevo aprendiz con el cual pensaba reemplazarlo.
Eso era increíble! Imposible! Impensable! Es decir, vamos! No se portaba tan mal, cierto? Nunca le había desobedecido, cierto? Bueno, excepto esa vez que le dijo que no tocara esa armadura que estaba arreglando, pero ojo! No fue su culpa! La hojalata exploto sola! De igual modo, nadie la extrañaría, es decir, su dueño jamás vino por ella..
O esa vez que lo tele portó con cama y todo en un lago…la cama lo llevo flotando mucho rato hasta que un ave que se le poso en la cabeza se despertó. Tampoco fue su culpa, como iba a saber que recién despertaba sus poderes telepáticos y lo mandaría "por accidente" a un lago de la Antártida.
O esa vez que….oh no! Ya lo veía! Era un desastre! Y por eso su maestro quería reemplazarlo!
No podía permitirlo, no señor. Y ya sabía qué hacer.
Con una sonrisa disimulada miro al chibi quien ahora jugueteaba con sus manos sin prestarle atención. Solo un poco de concentración y podía mandarlo bien lejos de allí, no era difícil, solo tenía que…
_oh! Ya se conocieron!-la voz del ariano lo interrumpió justo a tiempo- el…se quedara un rato con nosotros…es bueno que se llevan bien-comentó cargando al bebe quien solo gruñía balbuceos, llamando al santo de Andrómeda-el no está aquí, tendrá que conformarse conmigo-respondió en susurros, pero con cortesía merecida. A pesar de su aspecto, no dejaba de ser un dios y ya que todo estaba en paz con el, merecía respeto, no?
Aunque claro, este último detalle no se lo comento a su aprendiz, creyó que no era muy necesario, total, solo se quedaría un día, no?
Sin embargo, quizás si habría ayudado a su aprendiz para recuperar la calma, porque ante sus ojos, su querido maestro quería reemplazarlo con ese aunque odiara admitirlo, lindo bebe, que ahora se llevaba a la cocina mientras lo invitaba a comer.
"Pero esto no terminara así…"pensó con decisión. Se desharía de esa bolita de cara bonita de una vez por todas, solo era cuestión de tiempo.
++++Hora de comer++++
Cuando finalmente se acomodaron para comer, para fortuna del lemuriano mas joven, su maestro le preparo otra cosa para almorzar mientras se ocupada de intentar hacer que chibi-hades comiera un poco de u "preparado de bebes especial". Athena y los bronceados le habían dicho que podía comer sólidos a pesar de que a veces le daba igual el biberón, por lo que no creía que costaría tanto darle de comer su versión de papilla. Grave error.
_Vamos…debes comer-pedía el peli amatista mientras trataba de acercar la cuchara a su boca, a lo que el azabache rehuía la cara con un puchero de molestia. A sus ojos, "esa cosa" no lucia apetitosa-esta rico! Lo juro! A ver, avioncito…!-no por más que insistiera haciendo que la pobre cuchara hiciera acrobacias no acordes a su función, el menor no comía. Es más, hasta juraría que le miraba escéptico cuando repetía lo rico que sabia-n-no me crees…?-comenzaba a pensar que quizás Hades era mas consciente de lo que parecía a su alrededor.
Con carita molesta negó con la cabeza varias veces para sorpresa de los presentes.
_y si…ehn…lo probara…?-no podía creer que buscara razonar con un infante, pero recordaba que solía ser igual con Kiki. El ojiazul pareció prestarle atención y entonces de un bocado rápido lo hizo. Mala idea. Sencillamente el sabor no sabía si era demasiado horrible que le cortara las papilas gustativas o sencillamente no sabía a nada perceptible desde el inicio. Haciendo muchos esfuerzos trago todo lo que tenía en la boca mirándole con sonrisa fingida- v-ve? D-deliciosa…?-la necesidad de enjuague bucal sabor frutas se hizo presente.
Sin embargo, el mini dios le miro poco convencido.
_unm…no….-se removía en su asiento de bebes. No quería comida, ni juguetes ni nada, solo quería algo-Shun!
Y no se cansaría de repetirlo.
El caballero dorado suspiro pensando en otra táctica.
_Si come todo, podrá verlo….-condicionó a lo que el chibi atrapo un poco de esa mezcla en sus manos y se la lanzo en la cara-tomare eso como un no…-murmuro tomando algo para limpiarse.
Y mientras toda esa batalla campal se llevaba a cabo, el niño de jamir les miraba analizando cuando podía volver a intentarlo. Obviamente ese nuevo inquilino que tenían no respetaba ni un poco al maestro Mu (obviando el hecho de que al ser un bebe, no entendía tampoco ese concepto claro).
_Nee…maestro, no cree que deberíamos dejárselo a Shun-comento mientras terminaba de comer despreocupadamente-es decir, eso quiere…-cuanto más pronto se vaya mejor.
Pero el mayor no pensaba lo mismo.
_No podemos, tiene que acostumbrarse a no estar siempre cerca de lo que quiere….-respondió volviendo a limpiarse por enésima vez del ataque de papilla. No iba a defraudar a su querida Athena solo por esa treta infantil.
_Pero no le respeta maestro…-se quejo haciendo un puchero. Tal vez, solo tal vez, podría estar celoso.
_debe tener menos de unos tres años, es normal que actué así…
El menor de los lemurianos solo bufo mientras pensaba en como tele portar a ese niño sin que su maestro se dé cuenta. Y junto, al bajar su guardia el santo de Aries, estuvo a punto de hacerlo, cuando el plato repentinamente término saliendo disparado contra sí.
_a-auch! Q-que…?!-miro sorprendido al azabache quien solo sonrió como quien acaba de hacer una travesura.
No tuvo tiempo de hacer o decir nada más, porque Mu al ver todo el desastre que habían hecho, decidió llevárselo a tomar un baño, dejando a su aprendiz algo confundido. Fue su imaginación o ese bebe…sonrió triunfante?
++++En la noche++++
Muy bien, esa era su última oportunidad. Era ahora o nunca. La tercera era la vencida.
Ya eran casi las 2 de la madrugada, pero la falta de sueño lo valía. De igual modo, no habría podido dormir aunque quisiera gracias al llanto insistente de cierta criaturita caprichosa.
La cosa fue así. A llegar la hora de dormir, por mas intentos del paciente peli amatista, el azabache no se callaba. Llevaba lloriqueando desde hacía rato por Shun, por alguna razón sencillamente no paraba. Provo de todo, cuentos, canciones de cuna o hasta muñecos de felpa. Nada.
Al final, cerca de la 1 y media de la madrugada, el sueño venció sobre su maestro, quien se quedo dormido sentado y sosteniendo al ojiazul quien no dejaba de sollozar y removerse. Pero ni así, Mu despertaba. No era para menos. Por más que aceptara sin demoras el pedido de su diosa, acababa de regresar de una misión y estaba agotado en realidad. Por ello, dormía como una roca.
Esa era la oportunidad que Kiki esperaba. Con pasos silenciosos se acerco hacia ambos tomando al nene en brazos y lo saco de la casa de Aries. En todo el camino, el lloriqueo seguía persistente, fastidiándolo un poco.
_shh! Vamos, cállate! Intento deshacerme de ti silenciosamente y lo arruinas…!
Pero más que callarlo, logro molestarlo, pues comenzó a jalarle de pelo también.
_auhc! Uach!auhc!-se quejo hasta bajar todas las escaleras y dejarlo allí de golpe-ya es suficiente!-lo bajo en el suelo-mejor solo te dejo aquí. Con suerte, mañana alguien más te encontraras y el maestro ya no tendrá que cuidarte!-gruño comenzando a subir las escaleras e ignorando que al instante comenzó a ser seguido a gateadas.
Sin embargo, a medida que daba más y más pasos, comenzó a sentirse culpable. Es decir, vamos, solo era un bebe. No tenía la culpa de nada, cierto? Y si le pasaba algo? Con esos pensamientos se detuvo abruptamente sin notar que cierta personita se le adelantaba rumbo a la casa de Aries.
Muchas ideas horribles golpearon su cabeza haciéndole sentir peor. Podían pasar tantas cosas, un secuestro! O peor…que un monstro se lo comiera!
Rápidamente retrocedió buscándolo pero no lo encontró por ningún lado. Nada. Por más que buscara nada!
Eso era malo…
Pasaron varias horas que fue buscándolo hasta que finalmente se rindió. Faltaba poco para que el sol saliera y ya no podía ocultar la verdad. Se sentía muy mal por el maestro y también el bebe.
Ya resignado a todo, regreso sus pasos pesadamente preguntándose como se lo diría.
Sin embargo, justo cuando estaba por entrar y decirle, escucho algo raro. Balbuceos infantiles.
Al voltearse buscando el origen de esos sonidos, lo siguió hasta la sala y para su sorpresa hallar algo increíble!.
_Estas aquí!-festejo tomando al chibi en brazos, quien solo se encontraba jugando con la remera de Shun. La había dejado allí cuando le llevaron a comer y por esa razón se la pasaba lloriqueando. No llamaba a Shun realmente, quería su "mantita de Shun"-estaba tan preocupado!-chillo finalmente aliviado y teniendo una idea-espera aquí!
En apenas unos segundos, regreso con varios juguetes suyos que comenzó a mostrar cómo jugar con ellos y demás. Estaba muy feliz. En realidad la idea de más compañía ya no le parecía tan mala, de hecho, sonaba divertido.
Paso así unos minutos, hasta que el pequeño de Jamir, sin percatarse comenzó a caer rendido recostado al borde del sofá, a lo que el azabache solo palmeo su cabeza con su manita suavemente como diciendo "Buen trabajo" para luego continuar jugando con esos nuevos juguetes.
Largo rato después, el dorado despertó abruptamente, asustándose de no encontrar consigo al dios del inframundo, pero aliviándose profundamente al hallarlo también dormido en el sofá cerca de su joven discípulo.
Al verlos, no pudo evitar pensar que sería una pena decirle a Kiki la verdad cuando al despertar ya no hallara al bebe, pero no tenia opción. Con mucho cuidado tomo en brazos al azabache, mientras colocaba al niño en el sofá en su lugar. Le tapo con algo y se alejo con el dios griego. Ya casi era hora de dejárselo a Aldebarán, así que iría a esperarlo un rato.
Por un instante miro al bebe dormir y pensó que realmente aparentaba ser un niño humano normal dormido.
Sonrió levemente mientras acariciaba su espalda. Eso si era curioso. Curioso y lindo.
Notas finales: holaaaaaaaaaaaaa! Al fin actualizo! Lo sé, perdón por tardar tanto, pero los exámenes fueron horribles y me quitaron energías, pero ya regrese! Tratare de apresurar mas la actualización! Que tal quedo? Merece un review?
Ya ahora, también agradezco a todos lo que me dejan su opinión T-T soy tan feliz! Y también a aquellos que leen y no dejan su review! igual les agradezco! Gracias por su apoyo!
