25 de Julio de 1998
Zafiro insistió demasiado en no ser llevada al hospital, pero Rebecca se mantuvo firme en ello, como explicarían aquellas heridas que le habían desgarrado la carne. Rebecca se encargó de ello, diciéndoles a los médicos que habían tenido un incidente con un oso durante la misión.
La revisaron inmediatamente, la herida había dejado de sangrar. Lo cual era una fortuna, tardaría semanas en sacar la sangre de su ropa, de eso estaba segura. Rebecca se encontraba a su lado, ambas esperaban que no quisieran más detalles del incidente con "el oso".
Como había esperado, aquellas heridas no se podían suturar ya que la carne estaba desgarrada, además de ello, le realizarían unas radiografías y estudios de sangre, si todo estaba bien se iría a casa.
El médico salió llevando una muestra de sangre que obtuvo de Zafiro , había sido un esfuerzo para ella no soltar un manotazo para impedirlo, después de las radiografías, ambas se quedaron en aquella estéril habitación, esperando.
- Puede que ocupes una trasfusión, perdiste demasiada sangre
- Y tampoco podía mantenerme de pie, y en pocos minutos me incorpore
- Deben ser los efectos de la morfina
- No lo son... yo... – se quedó callada, que iba a decirle para explicarle lo que sucedía, sentía el picor de las heridas sanando.
Había sucedido nuevamente, solo que esta vez tenía un vago recuerdo de ella combatiendo mano a mano con el Tyrant. Los demás la habían visto, y ella no podía darles una explicación. Observo de reojo Rebecca, notando como ella se mordía el labio inferior. Estaba por preguntar qué sucedía, pero el médico entro en ese momento con los resultados.
- Afortunadamente no requerirá de una trasfusión, y parece que no tenemos huesos rotos ni daño en los pulmones o el hígado ni el estómago, así que... creo que se podrá ir a casa señorita Engel, solo llevara medicamentos y analgésicos, su herida necesitará limpiezas diarias y cambios de vendaje continuos hasta que termine de sanar
- Entiendo- murmuro Zafiro , ¿ni un hueso roto? ¿Y que había de toda la sangre que había dejado de recuerdo en el piso del helipuerto antes de que este explotara?
Ambas agradecieron y salieron de ahí, Zafiro se sentía como si acabara de despertar de un sueño.
- Chris pidió que nos reuniéramos en su departamento, antes de ir siquiera a la estación- murmuro Rebecca- insistió mucho en traerte antes al hospital, prometí reunirme con ellos cuando saliera... no esperaba que te dejaran salir tan pronto...
- Tampoco yo- mintió- Becca... ¿qué sucede? Estas rara desde que el médico retiro el vendaje de mi espalda
- Las heridas están sanando... son menos profundas que cuando las revise- murmuró- no podemos hablar de esto aquí, vamos a tu casa para que te cambies de ropa e ir con Chris.
Chris se paseaba de lado a lado en la pequeña sala pasando incesantemente sus dedos por su cabello, Jill y Barry estaban sentados en el mullido sofá releyendo las cartas y el diario que Rebecca les había entregado antes de llevar a Zafiro al hospital.
- Les digo que no puede ser... ella...
- Chris todos lo vimos! - exclamo Jill – la tenía enfrente... ella lo detuvo solo con sus manos y lo obligo a retroceder
- Ese monstruo no era cualquier cosa Chris... casi nos mata
- ¡Pero Zaf no es como el!
- ¿Qué haremos ahora? No podemos hacer como si no pasara nada- murmuro Jill
- Solo podemos esperar a que Rebecca llegue, y aun debemos entregar el informe- respondió Barry.
Llamaron a la puerta, Chris atravesó la estancia dando grandes zancadas para abrir, Ahí, detrás de la puerta estaban Rebecca y Zafiro , la cual había cambiado sus ensangrentadas prendas por una sudadera de algodón que le quedaba algo grande. Rebecca también lucia prendas que visiblemente no eran de su talla, posiblemente proporcionados por Zafiro .
- ¿Cómo estás? - le pregunto a Zafiro - creímos que acabarías en cirugía reconstructiva
- El médico me mando a casa, dijo que tuve suerte de sobrevivir a un ataque de oso solo con estos rasguños- respondió Zafiro entrando a la estancia, Chris intercambio miradas con Barry y Jill. Tenían razón, no podían fingir que no habían visto nada.
- ¿Qué era lo que querías hablar Chris? -pregunto Rebecca
- Intentábamos ponernos de acuerdo, tendremos que entregar un informe de porque solo dos miembros del equipo Bravo están vivas y el resto murieron, al igual que Joseph y Wesker... y por qué Zaf tuvo que ir al hospital
- ¿Y supongo que no podemos poner que una criatura pálida de 2 metros, con garras en lugar de dedos casi me corta en tiras verdad? - murmuro Zafiro - tienen razón suena loco...
- Aun así, debemos decírselo a la policía... debemos decirles que Umbrella está detrás de todo esto- dijo Chris
- ¡No nos creerán! - protesto Rebecca- no creerán que todo el equipo fue masacrado por zombis y monstruos
- Pero si no lo hacemos, no podremos tomar medidas contra Umbrella... esos monstruos estaban devorando a la gente de esta ciudad- protesto Chris apretando los puños- como sea, eso es lo que menos nos preocupa ahora... hemos leído los documentos que nos proporcionaste Rebecca
- ¿Documentos? - pregunto Zafiro , confusa
- Intentábamos entender que era lo que había sucedido en el helipuerto con el Tyrant, no encontramos una explicación lógica hasta que leímos esto... Rebecca encontró estos documentos en el centro de formación donde estuvo atrapada antes de la mansión Spencer... y lo mejor es que tú los leas
Zafiro se aproximó a los documentos que le ofrecía Jill, sus manos temblaron conforme avanzaba en su lectura, estaba sorprendida, del mismo modo que ellos lo habían estado momentos antes. Se trataba de un diario y una carta, el diario pertenecía al Doctor James Marcus, uno de los fundadores de Umbrella, él hablaba mucho del Virus T, el mismo virus que había creado a esos monstruos de la mansión, pero había algo mas, había escrito del éxito de haberlo inoculado a una niña de 11 años, la nieta de su mejor amigo Maximus Engel, mencionaba estar a la espera de resultados, sin importar si eran o no favorables.
La carta pertenecía a Maximus Engel, otro de los fundadores de Umbrella, explicando los efectos secundarios que el virus había traído consigo, sin embargo, el sujeto de pruebas no había desarrollado ninguna mutación desfavorable. Si lograba hacer que el sujeto controlara los poderes sobrehumanos que le había dado el virus, podría llevar una vida normal.
Hasta ese momento Chris no había notado la relación entre Maximus Engel, y Zafiro , a pesar de que ella había hablado de él en el pasado.
- Se refiere a ti- murmuró Rebecca- lo sabes ¿verdad?... tu abuelo y Marcus usaron ese virus en ti
- Lo sé- - susurro con los ojos humedecidos- lo supe cuándo entre al laboratorio... encontré... los resultados de las investigaciones hechas en mi... y…un video de mi abuelo y varias de sus anotaciones... Usaron un virus en mi cuando tenía 5 años, al no funcionar... usaron el Virus T.…soy... soy un monstruo como los que mataron a los demás miembros del equipo... – sollozo
- Zaf, tú no eres como ellos- murmuro Jill- me salvaste... me salvaste del Tyrant
- ¡Pero...! -protesto paseando la mirada por todos- que les garantiza que no tratare de matarlos después! ¡Que les garantiza que Umbrella no me usara contra ustedes!- gruño, sus ojos adquirieron una tonalidad rojiza-dorada, con una apariencia ligeramente gatuna, esto solo duro unos instantes, Zafiro respiro agitada, cuando se calmó sus ojos volvieron a la normalidad
- Porque si fueras peligrosa nos hubieras matado en este momento- murmuro Jill colocando una mano en su hombro- tú no eres un Monstruo de Umbrella... Tu eres Zafiro , nuestra compañera de equipo
- Jill- susurro con los ojos llenos de lágrimas...
Esa era la respuesta que Chris había buscado, y había sido un tonto al no verla antes, Jill tenía razón, Zafiro no era un monstruo, era su compañera de equipo, era una S.T.A.R.S.
Ahora solo restaba un problema, el reporte de la desastrosa misión.
27 de Julio de 1998
Esa si había sido la semana más rara de su vida, y creía que no solo para ella, mientras estuviera en recuperación habían decidido que se quedaría con Chris, era el que más cerca vivía del hospital, si ocupaban transportarla, él podría hacerlo más rápido.
Pero nadie había tomado en consideración que ambos eran un desastre en la cocina, Chris más que ella, pero no le permitía hacer mayores esfuerzos que solo levantarse para comer, y solo porque ella insistió. Zafiro supo entonces que Chris tenía una hermana menor que estaba en la universidad, ahora entendía por qué la trataba así.
- Casi termino de sanar, así ambos volveremos a nuestra solitaria vida de solteros- bromeo Zafiro
- Ha sido divertido ... exceptuando por la cocina – sonrió
Llamaron a la puerta, Chris se apresuró a abrir.
- Me alegra que aun estén con vida- dijo Jill con sarcasmo – ¿comieron algo? ¿O vivieron nuevamente de conservas?
- En realidad, de hamburguesas- respondió Chris invitándola a pasar
- ¡Oh por dios! ¡¿Seguían con los videojuegos?!
- ¿Y qué más hacemos? Irons no quiere recibirnos hasta que me recupere- protesto Zafiro – por lo que supongo me presentare mañana junto con ustedes en la oficina de la morsa
- ¿Segura que estas lista?
- ¿Alguno de nosotros lo está? - pregunto Zafiro – tenemos que hacerlo, y yo ya me hice a la idea de enfrentar esto
28 de Julio de 1998
La estación lucia extraña para ella, como si la viera a través de un velo, se había convencido a sí misma que no había sido una pesadilla, pero una parte de su cerebro aun no quería creer que todo lo que había pasado era verdad.
Y por si las cosas no pudieran ser peor, estaba de pie, en esa fría, y obscura habitación, con animales disecados y pésimas obras de arte adornando las paredes. Con aquel gordo y pretencioso hombre sentado detrás de su escritorio, escrutándola con la mirada mientras Chris daba los detalles del reporte. Comenzó a pensar que prefería al Tyrant.
Pensaba que las cosas no podían estar peor, pero si lo estuvieron. Irons reacciono de manera irracional, más irracional de lo que esperaba realmente. Los culpaba a ellos por las muertes de sus compañeros, y los tachaba de incompetentes por no poder resolver un caso de asesinos locos. Chris golpeo el escritorio con el puño, vaya que era claro que se odiaban mutuamente.
- ¡Ya le hemos dicho que fueron los experimentos de Umbrella! Fueron esos monstruos
- ¡No quiero escuchar más de sus tonterías Redfield! Umbrella, tienes idea de lo que hablas? La compañía ha hecho demasiado por esta ciudad, ¿y ustedes se atreven a insinuar que abramos un caso en su contra? ¿Son imbéciles?
- Umbrella asesino a la mayoría de los S.T.A.R.S.!
- ¡Ha sido suficiente! - respondió Irons rojo por la ira- márchense de aquí estúpidos incompetentes!... a partir de este momento quedan fuera del caso
Chris salió hecho una furia de la oficina, Rebeca y Barry lo siguieron para tratar de calmarlo y evitar que golpeara alguien, si es que de verdad lo podían evitar. Brad abandono la sala sin decir nada, Jill y Zafiro se dieron vuelta para salir de ahí.
- Engel- la llamo el Jefe de policía poniéndose de pie, ella se detuvo, con Jill a su lado
- Ve con Chris, no dejes que mate a nadie- susurro, Jill salió de la oficina del Jefe- ¿Si Jefe Irons? – respondió sin voltearlo a ver
- Aun puedo transferirte a otro departamento sabes... puedes conservar tu empleo... esos malditos locos están acabados, la prensa los destrozara.
- Esos... a los que llamas malditos locos, son mis compañeros de equipo, si ellos se hunden, me hundiré con ellos... no salí viva de milagro para dejarlos en este punto.
- No desperdicies tu potencial en ello- susurro Irons acercándose a ella- realmente eres una buena agente, y muy talentosa
- ¿Ahora soy talentosa? – pregunto con sarcasmo
- Puedo arreglármelas para conseguirte un buen puesto, podrás ascender pronto... si eres una buena chica...- susurro acariciando el brazo de Zafiro .
Lo aparto de un manotazo, mirándolo con una mueca de asco, poco había faltado para que le plantara un buen golpe, tenía que controlarse, durante esos días había aprendido a distinguir cuando estaba por perder el control del virus en su cuerpo, su corazón latía agitado, su adrenalina subía, justo como en ese momento, y aunque quisiera, no podía darse el lujo de matar a Irons.
- ¡Vuelve a ponerme una mano encima, y hare que te arrepientas Brian! - gruño señalándolo con el dedo
- ¿Qué puedes hacer? Te lo dije, los S.T.A.R.S. están hundidos, y tu elegiste hundirte con ellos... no tienes idea de lo cruel que puede ser la prensa...
- ¡Creo que olvida quien soy yo, jefe!
- ¡¿Es una amenaza Engel?!
- Puede ser- respondió con un gruñido sacando su placa del bolsillo del pantalón- Consérvela, no la necesito.
Zafiro salió de ahí, dirigiéndose directamente a la oficina de los S.T.A.R.S., Jill estaba de pie, observando su escritorio, debía de estar recordando. Zafiro paseo su mirada por la pequeña oficina, los recuerdos se agolparon en su mente, cuando bromeaba con los demás miembros, las bromas de Forest, Richard y Joseph.
Se han ido, harás bien en recordarlo
Dirigió su mirada al escritorio de Wesker, cerró los ojos y apretó los puños. Respiro profundo tratando de calmarse.
- ¿Dónde están los demás? - pregunto tratando de cortar la tensión
- Brad se largó- respondió Jill limpiando sus ojos- Chris fue por una soda a una expendedora, Barry y Rebecca lo acompañaron, ya sabes… aún no está de buen humor, ¿que quería Irons?
- Darme un empleo nuevo a cambio de "ser buena chica" si tu entiendes
- Ese maldito cerdo!… que fue lo que…?
- Creo que le golpee la cara con mi placa- respondió – así que… oficialmente estoy desempleada… y el resto del equipo suspendido – suspiro mirando el suelo – no sé si… quiero volver a casa… a... Londres quiero decir… yo... recogeré mis cosas... no son muchas en realidad- murmuro acercándose al escritorio común, solía pasar mucho tiempo ahí.
- Zaf… - murmuro Jill volteando a verla, se mordió el labio inferior, insegura si preguntar o no
- ¿Qué sucede?
- No sé si… sea conveniente
- Por qué no había de serlo… pregunta… ¿qué sucede?
- En el Laboratorio… cuando… el Tyrant atravesó a Wesker con sus garras… tu reacción…
- ¿Fue extraña no es así? A pesar de que… sabía que era un traidor, y aun así…
- ¿Sentías algo por él? - pregunto
- Creí que era un capricho mío- respondió- pero, aun después de acostarme con él, ese sentimiento no desapareció, fue… lo contrario… lo amaba
- ¿Espera?... te acostaste con Wesker?!
- Amm, si… veras fue… algo extraño- respondió rascando su mejilla- a fin de cuentas … creo que él buscaba algo de mi… supongo que por eso también el…- tartamudeo un poco- oye, no me mires de ese modo, estoy bien con eso
Jill estaba por decir algo más, pero escucharon un alboroto en el pasillo contiguo. Salió seguida de Jill, llegando al corredor que las llevaría a la biblioteca, Barry sostenía con fuerza a Chris. Y Rebecca revisaba a otro oficial, Elran si mal lo recordaba.
- Chris que sucede? – pregunto Jill viendo el labio sangrante del oficial de asuntos infantiles
- ¡Me hecho café encima!
- ¿Estás loco Redfield? Te dije que fue un accidente
- Chris, basta! - dijo Barry haciendo fuerza
- Me largo a casa… creo que tomare unas vacaciones- gruño calmándose, paso al lado de ambas, Zafiro pudo notar como les guiñaba un ojo y sonreía de medio lado antes de atravesar la puerta hacia las escaleras.
Zafiro, suspiro, al menos no sería la única que perdería el empleo por imprudente. Era tiempo de volver a su departamento, necesitaba un descanso.
Irons se dirigió a su automóvil murmurando maldiciones, que demonios pensaba esa estúpida chica, ya se las pagaría, se haría cargo de que destrozaran a los S.T.A.R.S. y ella regresaría suplicando que hiciera algo para detenerlos. Y entonces se las cobraría todas.
Saco las llaves de su auto tan aprisa que cayeron en el piso haciendo eco en el solitario estacionamiento, maldijo agachándose por ellas con dificultad. Se levantó completamente empapado de sudor por el esfuerzo, fue entonces que sintió que alguien lo sujetaba del cuello y apuntaba a su trasero con un arma.
- Jefe Irons, si intenta correr y alertar a alguien terminará con una bala en la entrepierna, o en el trasero- le dijo una voz ronca, como si la estuvieran alterando con algo- bien ya ve que no le miento, usted no me conoce pero yo sí, y sé que tiene varios juicios pendientes por violación, si desea conservar sus genitales y su carrera va a hacer la vista gorda y dejar a todo el personal femenino en paz- hablo firmemente, Irons estaba pálido sin poder moverse- a la primera queja de acoso que escuche lo va a lamentar, si intenta buscarme lo mató, si despide a alguien lo mató, deberá seguir trabajando y olvidar este asunto por su bien, asienta si comprende
Irons asintió sin decir palabra alguna
- Muy bien, ahora abra la puerta trasera del auto, usted saldrá de aquí y conducirá al distrito comercial de Raccoon, si hace algo raro, o intenta dar alarma de esto le disparare, y si menciona algo una vez que yo me vaya, hare publica la información.
Irons obedeció, abriendo la puerta trasera del coche, condujo sin dar rodeos hasta el distrito comercial de Raccoon, avanzando por Ennerdale Street.
El desconocido se bajó del auto en un área muy concurrida, recordándole la amenaza, Irons permaneció unos minutos con el auto estacionado, sudando frio, se sentía vigilado por todos lados.
Zafiro se observaba en el espejo de cuerpo completo de su habitación, recién salía de tomar una ducha, se había puesto unos pantalones cortos, y había permanecido con la toalla en el cuello, con ambos extremos cubriendo sus senos. Se giró para observar las cicatrices rojizas que cubrían su lado izquierdo del torso y atravesaban parte de su espalda. Habían pasado solo 4 días, y aquellas mortales heridas estaban casi completamente sanadas, a diferencia de las de Barry.
Paso sus dedos por los bordes de las irregulares cicatrices, sus heridas nunca habían sanado a esa velocidad, pero se repitió que tendría que acostumbrarse a ello, eran los efectos secundarios del virus que su abuelo hizo el favor de entregarle.
Llamaron a su puerta, Zafiro se extrañó, era casi media noche, y no esperaba a nadie, alguno de los miembros del equipo la hubiera llamado antes, a menos que estuvieran en problemas, o los estuvieran siguiendo.
Arrojo la toalla a la cama y se puso una blusa de tirantes que le quedaba algo suelta. Se colgó el anillo al cuello por costumbre. Quiso tomar su arma del cajón de su mesita de noche, había olvidado que la había dejado en su estuche en la oficina de S.T.A.R.S.
Como sea, me queda el cuchillo
Se acercó a la puerta, y la abrió lentamente, no era ninguno de los S.T.A.R.S., tal vez si hubiera sido uno de ellos no la hubiera sorprendido tanto como la persona que estaba en ese momento de pie ante ella.
- ¿Qué haces aquí… papá? - pregunto con sorpresa, sentía la necesidad de echarse a su cuello y llorar como una niña asustada, había pensado que jamás volvería a verlo cuando estuvo en la mansión, pensó que jamás saldría de ahí.
Andrew estrecho a su hija en sus brazos, había temido que Umbrella, que Spencer intentara capturarla al estar tan lejos de casa.
Había recibido una llamada del teniente Matthew McDonnell, informándole que su hija había sido enviada por Albert Wesker a una misión en la mansión Spencer días antes, se sospechaba que Albert estaba muerto, pero temía que le hubiera proporcionado la clave de la investigación de su padre a Umbrella, y todo por un error de adolecente hormonal de su hija supuestamente adulta. Dejo todo el trabajo en manos de su esposa, y se apresuró a preparar todo para salir rumbo a Raccoon City.
Había considerado todo lo que le diría a su irresponsable hija, pero al verla de frente solo pudo estrecharla en sus brazos, había temido que la perdería, que, si Umbrella no averiguaba nada de sus poderes, terminarían por matarla.
- ¡Oh, Zafiro , ¡creí que no volvería a verte!... La mansión Spencer, Wesker, ¿cómo demonios terminaste metida en eso?
- Yo… lo siento papá- murmuro- también tenía miedo de no volver a verlos, de morir ahí
- Te advertí que tuvieras cuidado de en donde te metías … Zafiro , no puedes subestimar a Umbrella, y además… también sé que fuiste tú la que le entrego la clave a Wesker
- Ahh… yo- respondió su hija mordiéndose los labios
- Escucha, sé que ya eres una mujer adulta, pero te sigues portando como una niña, y por una aventura que tuviste, pusiste en riesgo todo, le entregaste a Umbrella los datos de la investigación de mi padre
- ¿La investigación sobre mí? ¿Y cuándo esperabas decirme que lo que Umbrella buscaba era a mí? ¿Que no soy más que otro de sus experimentos? Dejaste que usaran a tu única hija como conejillo de indias
- Zafiro, entiéndelo, era la única opción que quedaba para salvarte
- ¿Y dónde estuviste tu todo ese proceso? Jamás estuviste conmigo, ni tu ni mamá, ambos me dejaron para morir sola
- Escucha, lo siento, ¿está bien? - respondió Andrew tomando el rostro de su hija entre sus manos- Cuando el médico dijo que no podía hacer nada, tu madre cayó en depresión, yo... decidí alejarme, no quería ver a mi única hija morir delante de mí, no quería tener esa imagen… cuando tu abuelo dijo que trataría de salvarte no quise hacerme ilusiones, las probabilidades de éxito eran muy bajas.
- ¡¿Pero al ver que resulto, no hiciste nada para evitar que volvieran a inocularme con ese virus?!
- Entiende esto, ese virus te mantenía con vida, y aunque no me agradara, gracias a él estabas con nosotros… jamás espere que desarrollaras esas habilidades, mientras tu abuelo se concentró en enseñarte a dominarlas, yo solo quise erradicarlas… después de que mi padre fue asesinado, tome la decisión de mantener inactivo el virus, cada tiempo te inyectaba el suero desarrollado por la doctora Collins para disminuir la potencia del virus.
- Bueno, pues con los años se fortaleció… y ahora que no tengo ese suero, se manifiesta ocasionalmente, y no tengo control sobre el
- Umbrella te perseguirá, tienes que volver a casa
- ¡La mansión exploto con todos los datos! -protesto su hija paseándose por la sala- Umbrella lo perdió todo cuando la mansión voló el miles de pedazos.
- No es así… escucha, que me haya mantenido lejos de la empresa durante toda mi vida, no quiere decir que no sepa cómo funciona, en estados de emergencia, las bases de datos de los laboratorios son enviadas a la U.M.F.- 13, en otro centro secreto, todos los datos que hayan sido recabados en los laboratorios de la mansión, están ahora a resguardo en otro ordenador, a estas horas Umbrella podría estar buscándote
- ¡Y al resto del equipo! - protestó Zafiro - no voy a volver a Londres, ¡no puedo dejar al equipo ahora!
Andrew suspiro, esperaba poder convencer a Zafiro de que regresara con él, donde pudiera mantenerla segura de la compañía que su padre había fundado. Pero no había sido así, su hija estaba decidida a permanecer ahí, justo en la boca del lobo. Zafiro siempre había sido así de caprichosa.
- Entra- dijo inclinando un poco el rostro a un pequeño micrófono que tenía en la solapa del traje
Su hija lo observo con sorpresa, retrocedió un par de pasos vigilando la puerta con miedo y desconfianza, noto como sus ojos cambiaban a ese aspecto felino dorado rojizo.
- ¡Luna Zafiro Engel! Relájate, nadie va a hacerte daño
Lo vio entrar justo después de que su padre lo llamo, se trataba de un hombre alto y atlético, de cabello rojo y ojos verdes, una barba poblada del mismo color que su cabello, vestía ropas militares, noto que sus dedos índices estaban tatuados con 7:2 y 10:34. Lo observo fijamente, lucharía, sin importar lo que trataran de hacer con ella, no se los dejaría tan fácil, al menos lucharía antes de ser llevada a Londres en contra de su voluntad.
- Ya está arreglado el otro asunto señor Engel – respondió el hombre con un ligero acento irlandés
- Me alegro de ello, por lo menos eso me dejara un poco más tranquilo… en cuanto a Zafiro
- Me hare cargo de ella
- ¡No voy a regresar! Antes tendrían que matarme, ¡o llevarme arrastrando!- gruño
- Antes permíteme presentarme, soy el teniente Matthew McDonnell
- Zafiro, necesito que te relajes, Matthew no viene para llevarte a ninguna parte, viene para cuidar de ti
- No necesito una niñera
- De eso no estoy seguro, te he cuidado desde que tu abuelo fue asesinado, y jamás te diste cuenta de ello, además desde que llegaste a Raccoon y estuviste por tu cuenta, has cometido una serie de errores, abusando de la libertad que tenías y cometiendo un pecado tras otro, como tener sexo con un hombre que apenas conocías, y fuera del matrimonio, eso no solo puso en peligro tu alma, sino también tu integridad…
- Es broma cierto- murmuro, sus ojos volvieron a la normalidad- es suficiente, me voy a dormir, no quiero que me den un sermón religioso
- Matthew no está aquí para darte un sermón- le dijo su padre mirándola de manera severa
- Así es, a final de cuentas, es tu vida, pero no deberías de volver a hacerlo- agrego el irlandés de manera seria- y si lo haces toma- agrego colocando una caja de preservativos en su mano.
Su rostro se sonrojo completamente. ¡¿Qué demonios le pasaba a aquel sujeto?!
- Muchas gracias, pero Albert está muerto… así que no creo ocuparlos por ahora- gruño arrojándolos al sofá, estaba por encerrarse en la habitación, pero vio a Matthew de reojo- ¿dices que me has cuidado durante estos años sin que me diera cuenta no? ¿Y lo seguras haciendo mientras este en Raccoon?
- Mi escuadra ha cuidado no solo de ti, sino también de toda la familia Engel. Protegiendo su integridad e intereses.
- ¡Intereses hmm! - murmuro llevándose el índice a sus labios- entonces demuéstrame que puedo confiar en ti
- ¿Cómo quiere que lo demuestre señorita Engel? ¿A quién quiere que elimine?
- A nadie… todavía- respondió Zafiro - pero un compañero de equipo necesita protección para él y su familia, quiero que se la brinden… Umbrella ya le causo demasiado daño en la mansión, y me siento culpable ya que es la empresa que mi abuelo fundo.
- Como ordene, ¿qué hay de los demás miembros del equipo? Requerían protección también
- No tan estricta
- Entendido señorita Engel
- Llámame Zafiro , o Zaf- respondió incomoda
- Luna, antes de que te encierres en tu habitación, quiero que tengas esto- dijo su padre entregándole un maletín, al abrirlo encontró dentro un arma, muy parecida a la Samurai Edge que dejo en la oficina, solo que esta era completamente platinada, casi blanca, con detalles en azul en la cacha. - supe de la suspensión, y no quiero que estés desarmada mientras tanto, no quiero que tengas problemas.
- De donde….
- Quería que fuera un regalo para cuando ingresaras con los de Scotland Yard, después de que viniste aquí, le mande a hacer unas modificaciones, no solo estéticas. - suspiro- Zafiro , a partir de ahora, tienes que ser consciente del peligro que correrás … Umbrella sabe de ti, además… querrá deshacerse de ustedes ahora que saben demasiado.
- Lo tendré en cuenta, y cuidare mis espaldas – respondió cerrando el maletín
08 agosto de 1998
Comenzaría a obscurecer pronto, Zafiro bajo de su motocicleta a unos kilómetros de la fábrica muerta al norte de Raccoon City, había visitado frecuentemente esa zona de la ciudad, la única zona lejos de las barricadas de la policía, y lo suficientemente lejos de la población para que ella pudiera practicar con calma.
Después de la orden de suspensión, los policías se habían hecho cargo del caso, para su sorpresa ni Chris ni ella habían sido despedidos como esperaban, pero lo ideal era no pararse por la estación para nada, a pesar de ello, la prensa no se había tentado el corazón para destrozarlos, los tacharon de alcohólicos, drogadictos e incompetentes, amargamente descubrieron el enorme poder que Umbrella tenía en la ciudad, la empresa brindaba más de 3 partes de los empleos totales en Raccoon City.
Salir de día se había vuelto incomodo la mayor parte del tiempo, Chris se había aislado en su departamento, tratando de encontrar la manera de sacar a la luz las investigaciones de Umbrella, pero que podría hacer una simple persona frente al gigante corporativo.
Nada, por ahora no podemos hacer nada
Al menos eso le había dicho Matt, apenas llevaba una semana de conocer al irlandés, y eso había bastado para darse cuenta de que, además de ser un alcohólico, religioso mal hablado, también era un buen elemento, el sabia cosas que ella ignoraba por completo de su abuelo, y después de su sesión de entrenamiento para controlar al virus, venían las lecciones de vida, la hizo entender que además de su fuerza física, podía otro gran poder, el poder de su apellido. La familia Engel no era algo que se pudiera subestimar, su abuelo había fundado Umbrella en la década de los 60, por derecho, el 25% de la empresa le pertenecía a su familia.
En un principio no había querido saber nada del asunto, pero Matt insistió en que lo pensara detenidamente, su abuelo la había nombrado a ella como su heredera, cuando Ozwell Spencer asesino a su abuelo, hizo una declaración pública de que él se encargaría de administrar Umbrella debido a que la heredera de su socio y amigo Maximus Engel aún era menor de edad. Si ella lo deseaba, podría reclamar la parte que le correspondía de la empresa, y usarla para chantajear a Spencer y sacarle el doble de su valor, a cambio de entregarle todo el control, y dejarlo en paz, solo había dos posibles finales para eso, que la mataran o que el anciano cediera. Zafiro considero que la primera sería la más probable, y para evitarla tendría que controlar sus habilidades físicas, al menos, para incrementar un poco sus posibilidades de supervivencia.
Además de las clases de historia de su familia, también estaban las clases de recabacion de datos para usarlos a su favor, sus entrenamientos para dominar el virus, si las cosas seguían a ese ritmo acabarían viviendo bajo el mismo techo y tendría clases hasta de cepillado dental.
Dejo la motocicleta al lado de un tronco, afortunadamente para ellos, los ataques en la ciudad habían cesado, -zafiro sospechaba que Umbrella había mandado a alguien a limpiar el desastre, además habían justificado la explosión de la mansión Spencer como "meramente accidental".
Arrojo su chaqueta sobre la motocicleta, tenía que concentrarse, esos días había conseguido un avance al poder activar el virus a voluntad y mantenerse plenamente consciente durante el proceso. Se acostumbró a las sensaciones de su cuerpo, a percibir como si el mundo a veces se moviera más lento a su alrededor mientras estaba en esa fase, pero no conseguía habituase a ver sus ojos rojizos en un espejo… y procuraba no tener que hacerlo.
Saco su cuchillo de combate de su bota y visualizo su objetivo justo delante de ella, un tronco seco, caído posiblemente durante una tormenta, la corteza estaba llena de cortes que ella le había hecho cuando se entrenaba, tenía como objetivo hacer una marca en el tronco y poder detenerse enseguida, los últimos intentos no había logrado detenerse a tiempo, y había ido a parar contra otro árbol más adelante, su hombro tenía varios raspones recientes que lo demostraban, y muchos otros que ya habían sanado, algunas veces perdía el cuchillo en el intento. Aun no podía correr por los alrededores sin tropezar con los árboles.
Se quedó de pie observando las primeras estrellas aparecer en el cielo, comenzó a abrir y cerrar la palma de su mano, respirando profundamente, sintió su corazón latir más a aprisa mientras sus ojos sufrían el tradicional cambio de color, observo hacia delante, fijando un punto entre los árboles, es milésimas de segundo, estuvo en ese lugar, con las hojas aun volando detrás de ella a cusa de la corriente que había provocado.
Se sentía más ligera, había sentido como si se pudiera mover a mayor velocidad, decidió probar suerte, corrió de un lado a otro, comenzaba a dominarlo, o eso creía. Se mantuvo delante del tronco seco, respiro profundamente y le planto un fuerte golpe con el puño cerrado, la madera salto hecha astillas y se partió completamente por la fuerza del golpe.
Zafiro sonrió satisfecha mirando su mano, poco a poco aumentaría su fuerza, de eso estaba segura.
Sintió algo extraño, como si algo o alguien se aproximaran a ella, pero no escuchaba los pasos alrededor, permaneció en silencio, escuchando únicamente los sonidos del abandonado bosque. Lo percibió, como un objeto se aproximaba por detrás, cortando el flujo del aire. Salto hacia un lado, una sombra negra paso deprisa donde momentos antes había estado de pie.
La figura comenzó a enderezarse, riendo con satisfacción, los ojos de Zafiro emitieron un destello rojo como la sangre, aquella risa, ella la conocía.
- Que maravilloso poder- murmuro el hombre delante de ella
- ¡Tu deberías estar muerto, Albert Wesker!- gruño – como es posible que estés aquí? Tyrant... el Tyrant te atravesó prácticamente
- Y funciono, creyeron que estaba muerto- respondo girándose para mirarla- fue algo doloroso, pero era necesario... fui yo quien finalmente programo el sistema de autodestrucción de la mansión poco después de que se marcharan. Aunque como era de esperarse tuve que buscar otra salida de ahí, ya que ustedes estaban en el helipuerto encargándose del Tyrant... ¿qué me dices de ti? ¿También sobreviviste a su ataque no? y ahora que lo veo... realmente tienes un talento interesante... un poder maravilloso
Zafiro no terminaba de entender qué diablos estaba pasando, ella lo había visto morir, había estado ahí cuando Tyrant lo había asesinado, ¿entonces por qué? ¿De verdad era Albert Wesker el hombre que tenía enfrente?
Apenas y tuvo tiempo de reaccionar cuando él se lanzó contra ella de nuevo, incluso con sus nuevas habilidades le costó esquivarlo, Albert se movía a una velocidad superior a la suya.
- ¿Que eres? Como es posible que puedas...
- Considerando tu situación... ¿aún me preguntas que soy? - se rio quitándose sus gafas de sol, dejando a la vista aquella mirada que ella aún no se acostumbraba a ver, aquellos ojos rojizos con apariencia felina, entendió entonces lo que sucedía, si Wesker no murió ese día en el laboratorio, había sido simplemente porque él también estaba infectado.
- ¿Como demonios paso eso? - pregunto – ¿cómo es que tú también estas infectado?
- Me aplique el virus a mí mismo poco antes de que Jill bajara al laboratorio... sabía que dispondría de poco tiempo para poner en marcha mi plan y fingir mi muerte ... no esperaba que Burton y tu llegaran justo en el momento menos indicado y estuvieran por echar a perder todo!- dijo Wesker rodeándola como un depredador lo hace con una presa- afortunadamente las cosas salieron bien, y desperté poco después de que se marcharan y el Tyrant hubiera abandonado el laboratorio, escuche las alarmas de emergencia zona, simplemente decidí inicial la secuencia de autodestrucción de la mansión... estas habilidades fueron muy útiles para salir. Y por lo que veo... apenas estas familiarizándote con ellos- dijo antes de atacarla de nuevo
Zafiro interpuso el brazo para detener el ataque, el choque levanto las hojas a su alrededor.
- Muy bien, parece que ahora si tengo un rival digno- dijo Wesker sonriendo
Zafiro apenas y tenía tempo de esquivar los golpes, eso ya no era un entrenamiento, si no hacía algo ya, Albert la mataría, de eso estaba segura.
Comenzó a contraatacarlo, los golpes provocaban corrientes de aire que arrojaban hojas y tierra por todos lados, se sentía al límite, si seguía de ese modo perdería el control que tenía sobre su poder, pero a ese ritmo Albert terminaría por demostrar cuál de los dos era superior, gruño de frustración y lanzo un golpe, dirigiéndolo a su rostro al tiempo que observaba aquellos ojos que antes eran tan azules como el cielo.
Wesker detuvo el golpe, sosteniendo el puño de Zafiro , pudo observar claramente su rostro, sus ojos similares a los suyos, el virus les había hecho perder su humanidad, pero ella parecía temerle a su poder. Había algo que no encajaba en todo eso, a pesar de su fuerza y su velocidad, a pesar de los cambios que el virus estaba haciendo en ella, la chica estaba llorando. Llorando como si fuera otro humano más en el mundo.
- Creí... – sollozo temblando- creí que estabas muerto...
Era ridículo que llorara por eso, pero pudo percibirlo en el timbre de su voz, no estaba asustada, ¿estaba aliviada? ¿Esas lágrimas eran de alivio?
- ¿Por qué no estás furiosa por ello?
- Lo estoy... mis compañeros de equipo murieron por tu culpa y la de Umbrella- murmuro con la voz entrecortada- pero... no puedo evitar que una parte de mi... sienta alivio al verte...
- Es estúpido...
- ¡El amor es estúpido!- protesto liberando más energía—soy estúpida por amarte... fui estúpida por meterme contigo... y aun así... aun así...
- Aun así, sigues siendo débil...- gruño arrojándola a un lado- aun no eres lo que estuve buscando... madura y haz crecer tu poder... y déjate de tonterías... tu y yo somos seres superiores... pero está claro que aún sigo siendo superior a ti.
Wesker le planto una fuerte patada en el estómago, lanzándola hacia atrás, estaría aturdida, pero sobreviviría, aun no valía la pena enfrentarse como iguales, o tal vez Maximus Engel había cometido un error con el experimento.
O yo los he superado a todos
Sonrió con satisfacción colocándose las gafas de sol aproximándose a ella, la chica tosía frenéticamente, efectivamente era ella lo que había estado buscando por años, tomo una jeringa de su bolsillo y la clavo en su cuello, extrayendo una muestra de sangre, una muestra del virus que ella poseía, se marchó desapareciendo en el bosque.
Tosió tratando de recuperar el aliento, observaba la tierra entre sus dedos, su boca sabia a sangre, tenía que ponerse de pie y volver a casa, había sido estúpida al confiarse, y más al haber dicho todo aquello.
Asesino a tus compañeros, y trato de matarte...
Y estaba segura que volvería a intentarlo, se incorporó un poco, llevando su mano al cuello, no había podido evitarlo, apenas y podía moverse, y había dejado que Albert obtuviera lo que quería, ella era un experimento, era obvio que querría una muestra del virus que había en ella.
Y ahora que la tiene... porque no me mato?
Que importaba, debía regresar a la ciudad ya, Wesker no se contentaría con cazarla solo a ella, a menos que no le importara realmente el resto del equipo, Umbrella lo creía muerto también, entonces... ¿qué hacia aun ahí? ¿Solo por una muestra de su sangre?
Se tambaleo hasta llegar a su motocicleta, el temblor de su cuerpo estaba pasando poco a poco. Condujo de regreso a casa, debía advertirles a los demás.
Matt la recibió en su departamento, esta vez no tuvo deseos de reclamarle como había entrado, paso de largo entrando al cuarto de baño, el golpe y su paseo en moto le habían provocado nauseas. Afortunadamente no vomito.
- ¿Zafiro? ¿Te encuentras bien? ¿Tan poca tolerancia tienes al alcohol? Debería enseñarte a beber
- ¡No estoy ebria! - le reclamo quejándose del dolor- tengo... tengo que contactar con los demás... – murmuro, saliendo para tomar el teléfono.
Matt la detuvo, mirándola con extrañeza, Zafiro cayó de rodillas al piso, sus piernas no la podían sostener más. El la ayudo a ponerse de pie, y la dejo en el sofá, revisando sus brazos y sus piernas, había estado usando un pantalón corto por el calor, y una blusa sin mangas.
- ¿Qué sucedió? - pregunto tranquilamente notando los raspones en su brazo y pierna derecha
- ¡Debo contactar con el resto de los S.T.A.R.S.! - protesto
- Porque es tan importante, mis hombres los están vigilando, ya te dije que Umbrella no se acercara a ellos
- Matt no lo entiendes! Wesker está vivo!
- No puede estar...
- ¡Yo lo vi! ¡Lo vi mientras entrenaba!... Wesker sobrevivió gracias al virus que se inyecto el mismo! No tienes idea de lo poderoso que se ha vuelto
- Más que tu si te puso una paliza – respondió poniéndose de pie – ¿qué más sucedió? Aparte de la golpiza que aparentemente te dio, tienes sangre seca en el cuello
- Tomo una muestra de mi sangre y desapareció- murmuro Zafiro - no pude evitarlo
- Y eso paso por que intentaron inactivar el virus todos estos años- gruño Matt- y como supuse no fue tan buena idea, hazme un favor y no le digas de esto a nadie...
- ¡Pero...!
- Llamare a mis hombres y los pondré bajo aviso, pero dudo que Wesker aparezca cerca de ellos... tiene lo que quiere, o lo que yo supongo que quiere.
14 de agosto de 1998
Albert Wesker no había vuelto a aparecer en la ciudad, Zafiro comenzaba a creer que había sido un mal sueño, a menos hasta que recordaba el pinchazo de su cuello, eso no lo olvidaría. Matt iba y venía sin darle mayores informes, el resto del equipo estaba bien, Chris seguía aislado, eso le preocupaba.
Salió de casa y fue por algo de comida china, pidió dos porciones para llevar y fue al departamento de Chris, esperando que siguiera vivo y no se hubiera desmayado de inanición. Llamo a la puerta un par de veces, Chris abrió la puerta, por lo menos estaba con vida aún.
- Pasa, estaba revisando unas cosas- dijo entrando seguido de ella
- Solo quería asegurarme que aun vivieras, te traje algo de comida china
- Menos mal, no he comido en un par de días, estuve ocupado- respondió tomando la comida, Zafiro pudo notar que llevaba su arma encima. - nunca está de más algo de protección
- ¿Hace cuanto no sales de aquí?
- ¿No lo sé... que día es hoy? - pregunto comiendo un poco- he estado investigando, reuniendo información para poder culpar a Umbrella, si encuentro algo gordo garantizo que los hundiríamos
- ¿Has trabajado en ello tu solo? - pregunto preocupada viendo el desorden de la sala, Chris era un hombre soltero, desordenado por naturaleza, pero ahora, el lugar estaba completamente descuidado.
- Así es... Zafi lo siento mucho, pero es algo que debo hacer...
- ¿Por qué te disculpas conmigo? – pregunto extrañada
- Sé que tu abuelo fundo Umbrella ... debe de ser extraño que un compañero intente destruir ese trabajo
- Mi abuelo murió hace 10 años, Umbrella lo asesino, así como trato de asesinarnos a nosotros- respondió de manera fría- y te recuerdo que me hicieron uno de esos monstruos...
- ¿Como vas con eso? Rebecca me dijo que tratabas de controlarlo
- Mejorando... creo- murmuro sintiendo un escalofrío al recordar el enfrentamiento con Wesker- Chris, ¿querrías destruir Umbrella aun si yo estuviera implicada?
- ¿Hablas de ... trabajar para Umbrella? ¿Por qué querrías implicarte directamente?
- Solo era curiosidad, no quisiera trabajar para ellos, soy la dueña del 25% de la empresa, es todo... pensaba en que sucedería si reclamo mi derecho sobre esa parte de la empresa
Zafiro se sentó frente a Chris, la cara de asco que puso le había respondido claramente que estaba loca por pensar así. Pero de verdad pensaba en si habría modo de frenarlo desde dentro? Reclamar lo que le pertenecía y que Spencer le había arrebatado, pero no quería implicarse demasiado, quedaría atrapada en sus redes y se hundiría con ella cuando salieran todas sus investigaciones ilegales a la luz.
- ¿Creo que tu familia saldrá afectada no es así? - pregunto Chris viendo el plato de verduras que tenía enfrente
- La familia de Barry ya fue afectada por esto- respondió Zafiro - nos encargaremos de deslindarnos de Umbrella antes de que algo peor pase
- Estoy pensando en ir a Francia, a las oficinas centrales, los tomare con la guardia baja, no sabrán quien los golpeo.
- Chris, no tienes que hacer esto solo... no nos apartes...
- Soy el pointman del equipo recuerdas... iré a reconocer el terreno de batalla... ustedes llegaran después
Zafiro apretó los puños, se sentía impotente, sabía que no podría detener a Chris, y si seguía así acabaría muerto, pero no le importaba, y ella no podía hacer nada para que cambiara de opinión... ¿y si se lo pedía Jill? ¿la escucharía?
Se despidió de Chris y volvió a su casa, Matt la recibió con una botella de ron medio vacía, a veces consideraba de qué manera estaba más segura, si con el ebrio, o sin él.
- Que tal esta tu amigo Chris
- Aún vive- respondió asomándose a la nevera, ese hombre había acabado con su reserva de cervezas en solo 2 días
- Me alegro, mis hombres se aseguran de que Umbrella no intente matarlo, pero si se mata el solo no podemos hacer nada- dijo llenando su vaso
- Es bueno saberlo- respondió Zafiro con sarcasmo juntando un paquete vacío de ositos de goma- ¿te comiste todos?!- le reclamo
- Quedaban unos pocos, no quería dejarlos vivir en soledad-respondió mirándola, al menos sus ojos seguían siendo tan azules como una playa del Caribe, entonces no había mayor peligro aún.
Zafiro recogió las latas vacías y el paquete de ositos y los puso en una bolsa negra, de por si pensaban que era una alcohólica y drogadicta, ahora cuando vieran esa cantidad de latas de cerveza. Observo a Matt a punto de reclamarle, pero lo noto más serio que de costumbre.
- ¿Qué pasa?
- Recibí unos datos que estuve confirmando en la mañana – murmuro señalando una carpeta en la mesa, Zafiro se aproximó para examinarla- es acerca de un tal Virus – G que Umbrella investiga en un laboratorio subterráneo, justo por debajo de Raccoon City.
- Pero eso quiere decir que...
- Su pesadilla aun no acaba, el G es más peligroso que el Virus T, y más inestable, no tenemos muchos datos porque es información secreta, incluso para la mayoría del personal de Umbrella, solo sé que el encargado de la investigación es William Birkin, y por si no lo sabías, él también estuvo presente cuando Spencer asesino a tu abuelo.
Zafiro permaneció atónita leyendo el informe que sostenía entre sus manos, un virus más peligroso e inestable que el virus T, criaturas más letales.
- Lamentablemente tu amigo Chris sabe de esto- murmuro Matt- ha enviado los datos al FBI, y estos le respondieron, parece que Brian Irons está recibiendo sobornos de Umbrella, por eso pueden hacer lo que quieran con la policía, jamás les echaran el guante.
Zafiro gruño paseándose por la sala, Umbrella, el virus G, y lo peor, Chris lo sabía, ¿por qué no se lo dijo? ¿No confiaba en ella acaso? ¿Pensaba que tal vez interferiría por salvar a su familia? ¿Por salvarse ella?
- Matt- murmuro- quiero que encuentres el medio de contactar a Ozwell Spencer
- ¿Contactar al asesino de tu abuelo? - le pregunto levantando una ceja, ella lo miro de reojo
- Tomare posesión de lo que, por derecho, me pertenece...- murmuro- si se niega a aparecer y a hablar conmigo, lo hare público...
- Que piensas lograr, hundirás tu familia por causa de Umbrella
- No- respondió tranquila- voy a negociar- agregó- le ofreceré entregarle mi parte de la empresa a cambio de una buena remuneración, deslindare a mi familia de la empresa, y no interferiré con ella
- No eres tan tonta como pensé- respondió Matt levantándose para jalar la mejilla de Zafiro - sabes que esto solo puede acabar de dos maneras ¿verdad? O acepta... o te mata
- Esperemos que sea la primera... ¿cuánto tiempo crees demorar?
- Tal vez un par de semanas... entrena hasta entonces, no quiero que te vuelvan a dar una paliza como la de hace días- dijo Matt tomando la botella de ron- oh por cierto... tu amigo Irons decidió sustituir a los S.T.A.R.S. por el S.P.F. la fuerza policial selecta... son solo un grupo de policías de niveles bajos
- Que selecto suena eso- bufo Zafiro , sinceramente no esperaba que los regresaran a sus puestos... pero aun no los habían dado de baja, lo cual, si era extraño.
Jill acudió a casa de Chris, justo como este le había pedido, eran medianoche, que podría ser tan urgente para no esperar?
Desde que los habían suspendido, Chris se había aislado, apenas y hablaba con alguien, incluso con ella, mantenía todos sus movimientos en secreto, como si esperase que Umbrella los estuviera vigilando, ella había temido lo miso, pero tenían ms de 15 días, y aun nadie los había molestado, además de los ciudadanos y el acoso de la prensa. Pero ella podía vivir si solo era eso.
Llamo a la puerta un par de veces, Chris entreabrió la puerta y la invito a pasar, vigilando antes de cerrar de nuevo.
- Qué es eso tan importante que querías mostrarme
- Esto- dijo tendiéndole un par de hojas, parte de un informe acerca de la investigación de un nuevo virus denominado simplemente como G- la pesadilla está lejos de terminar Jill
- ¿Y que piensas hacer?
- Nadie en Raccoon ayudara- respondió – iré a la sede principal de Umbrella a investigar
- Pero Chris, ¡eso es peligroso!
- Y por ello iré solo- respondió- no pienso decirle nada a Claire tampoco, se preocupará y se meterá en líos, la conozco
- Dejará de ser tu hermana- bufo
- Debemos estar preparados Jill, seguir luchando aquí
- Chris... – murmuro
- ¿Lucharas conmigo? - le pregunto, casi era una suplica
- Hasta acabar con Umbrella- respondió – o que ellos acaben con nosotros
24 de agosto de 1998
- ¡Despierta en este momento! - le ordeno Matt
- ¡¿Qué?!- protesto observando el reloj- por dios déjame dormir
- Redfield se marcha a Europa... en.… unas horas- dijo Matt viendo su reloj
- ¡¿Que Chris qué?!- se levantó de un salto y comenzó a buscar ropa limpia. Se apresuró a cambiarse y salió de su departamento.
Llego en poco tiempo al departamento de Chris, llamo insistentemente la puerta, hasta que este abrió, se sorprendió de verla ahí.
- ¿Que estas planeando? ¿Como que piensas largarte solo a Europa?
- Como es que... en realidad no importa- dijo dándose vuelta para terminar de empacar
- Chris estás loco ¡Harás que te maten!
- No pienso meterme de cabeza en la boca del lobo, investigare... cuando tenga algo con que comprobar los delitos de Umbrella contactare con ustedes...
- ¿Quien más sabe de esto?
- Jill y Barry- respondió sin mirarla- Brad no se implicaría jamás, y no quise implicarte ni a ti ni a Rebecca- agrego- Barry se irá a Canadá con su familia para mantener a sus hijas a salvo, Jill permanecerá aquí, ambos prometieron reunirse conmigo en un mes, para entonces, espero tener algo...
- Porque no...
- ¿Te lo dije? No quería que te implicaras... tu familia está implicada con Umbrella, no sé qué tanto...
- ¿No confías en mí? –pregunto directamente- piensas que por que mi familia está relacionada con Umbrella no los ayudaría?
Chris quería confiar en ella, buscaba desesperadamente confiar en Zafiro , pero desde que los habían suspendido, había comenzado a actuar extraña, en un principio había pensado que era por que trataba de controlar su poder, Rebecca le había comentado algo de eso, y la misma Zafiro lo había corroborado días antes, asegurando tener mejor control. Pero había algo más, también ella se había aislado del resto, no como el obviamente, pero Zafiro tampoco hablaba mucho con los demás. Como si ocultara algo.
Paso sus dedos por su cabello despeinado tratando de alejar las ideas que se le venían a la cabeza, Zafiro no podría estar trabajando con los de Umbrella, hasta hace poco ella no sabía de su poder.
Tal vez solo sabe que la estabilidad de su vida hasta ahora se fue al cuerno
Pese a todo ella siempre les aseguraba que estarían bien, y que Umbrella no se acercaría a ellos, para no parecer obvios, pero, si Umbrella quería podría desaparecerlos y hacer como si ellos se hubieran marchado, entonces, ¿cómo estaba tan segura de que no los dañarían?
- Lo siento- respondió- aun... no puedo confiar del todo... Zaf, has estado actuando raro desde que nos suspendieron, Jill me contó lo sucedido con Irons, quise pensar que eso te había hecho aislarte más, eso y tú... situación con el virus... pero aun creo que hay cosas que no nos has dicho...
Pudo notar cómo se mordía el labio inferior, ¿estaba nerviosa? ¿Había adivinado entonces y de verdad les ocultaba información? ¿por qué?
Zafiro cerró los ojos un momento, mientras apretaba los puños, parecía como si se debatiera internamente en si debía decir lo que estaba pensando o no.
- ¿Bien... que quieres saber? - dijo finalmente
Sabía que Matt la mataría por esto, pero lo que menos necesitaba en esos momentos era que el resto de los miembros de S.T.A.R.S. comenzaran a desconfiar unos de otros. Solo se aseguraría de no mencionar nada de Wesker hasta saber que planeaba esta vez.
- Siento que algo ocultas- murmuro Chris mirándola directamente a los ojos
- Tenía que hacerlo- suspiro- cuando nos suspendieron recibí la visita de mi padre- respondió- no te contare todo el sermón para no aburrirte, pero si me dijo que todos los datos de la mansión fueron transferidos a una computadora en otro laboratorio subterráneo en Raccoon City
- Averigüe de eso, y de lo que investigan, un tal virus G, ms potente y agresivo que el virus T
- Algo sabia de eso- suspiro- además de ello, Umbrella tiene los datos acerca de mí, acerca de lo que soy, decidí que tenía que controlar mis poderes al menos para tener una oportunidad de defenderme si Umbrella venia por mí, no quería implicarlos
- Umbrella nos perseguiría de todos modos
- Y tuve que tomar medidas para evitarlo- respondió desviando la mirada, la matarían, de eso estaba segura- mi familia ha estado bajo protección todos estos años, solo destine parte de esa protección para ustedes, pero no quería que se enteraran de ello, y que pensé que les molestaría que los tratara como si fueran niños vulnerables. Ellos escoltaran Barry hasta Canadá para que este a salvo, y seguirán cuidando de su familia cuando él se reúna contigo y Jill.
- ¿Destinaste parte de la guardia de tu familia? - pregunto Chris- ¿qué clase de princesa eres? ¿Son guardias eficientes?
- Ni los protocolos de seguridad de la Reina están tan bien planeados – respondió Zafiro
- Definitivamente eres una princesita... su alteza
- Deja eso- respondió incomoda
- Lamento haber dudado de ti... pensaba que... estabas trabajando con Umbrella o algo así...
- Al menos fuiste honesto al decirme eso- suspiro- aun así, planeas irte ¿no es así?
Chris asintió, Zafiro se alejó unos momentos, sacando un pequeño comunicador de su bolsillo, se lo coloco en su oreja y lo acomodo.
- Me reclamaras después- dijo, sabiendo que Matt estaría preparando un sermón- necesito que prepares todo, Vuelvo a casa en este momento. Llevaremos compañía.
Guardo el comunicador de nuevo, y se giró para ver a Chris, él la miraba con sorpresa.
- No te puedo dejar en Francia directamente, pero te dejare más cerca- dijo tranquila- ningún amigo mío viaja en clase turista si piensa salvar el mundo.
- Pero de verdad piensas volver a casa
- Tengo negocios que atender- respondió – tu encárgate de destruir Umbrella desde fuera, yo la desestabilizare por dentro, y me encargare de deslindar a la empresa de mi familia... así tendría libertad para actuar.
- De verdad vas a...
- Destruir lo que Spencer hizo con el trabajo de mi abuelo... – respondió- nos veremos más tarde, termina de empacar.
Regreso a su departamento, comenzó a empacar parte de sus cosas, no necesitaría mucho, aún tenía una buena cantidad de ropa en Londres. Termino más rápido de lo que había esperado. Decidió esperar mientras bebía una cerveza fría. La brisa de verano soplaba ligeramente a través de las ventanas abiertas. Sentía un nudo en el estómago, regresaría a casa, enfrentaría cara a cara al poder máximo de Umbrella. Y no sabía si siquiera estaba preparada para ello.
Esto debe terminar...
Matt entro al departamento, vaya que tenía una cara de pocos amigos, Zafiro bebió un trago de cerveza, mirándolo de reojo. Espero, pero el irlandés no dijo palabra alguna.
- Saldrás a las 20:00 horas – dijo seriamente – un avión privado obviamente, para ti y el señor Redfield
- ¿Estas molesto? – pregunto, no había nada más desesperante que esperar un regaño que jamás llegaría.
- No fue tu movida más inteligente, pero era lo que tenías que hacer- respondió tomando una cerveza- nos veremos a las 20:00 horas, aún hay cosas que arreglar, tu padre llegara en unas horas más. Necesitarás lecciones intensivas antes de enfrentar a Spencer en un terreno que desconoces.
- ¡¿Espera... lecciones de qué?!
- Nos vemos... suerte con papi cuando llegue
Chris esperaba viajar en un vuelo comercial, no en un avión privado, se acomodó la mochila, había volado en toda clase de aeronaves militares, no en el avión privado de un empresario. Aun consideraba si no se había equivocado de hangar.
Zafiro se aproximo a él acompañada de un hombre alto y bien vestido, de abundante cabellera negra algo larga. Le noto algo de parecido con Zaf. Ambos venían custodiados por un par de hombres de complexión atlética y ropas militares.
- Chris, creí que te habías perdido
- Yo creí que estaba perdido cuando vi el avión- respondió Chris
- Ya ves que no- sonrió- quiero presentarte a mi padre, Andrew Engel.
- Un gusto señor Redfield- respondió muy cortésmente tendiéndole la mano, dios cuantas horas de clases de etiqueta tenía que haber tomado.
- El gusto es mío señor Engel- respondió Chris estrechando la mano de aquel hombre
- Debo agradecerle por cuidar de mi hija durante su estancia en Raccoon City
- No hay de que agradecer, queríamos que se sintiera en familia
- Señor, todo está listo- le indico uno de sus acompañantes, un hombre alto de cabello rojizo, y poblada barba roja.
- Muy bien, pongámonos en marcha- indico Andrew
- Las damas primero- dijo Chris
Chris tomo su lugar, estaba sorprendido del lujoso interior, tal vez debería de empezar a llamar Alteza a Zaf. El avión despego minutos después, bebieron algo de vino y comieron un poco, charlaban del desempeño de Zafiro como agente, pero dejaron de lado todo lo referente a la desastrosa misión en la mansión y los problemas que ahora tenían con Umbrella.
Chris se quedo dormido poco después de la agradable charla, llegarían a Londres en 6 horas aproximadamente, estaría más cerca de las fauces de su enemigo.
Despertó un par de horas después, Zafiro estaba frente a él, leyendo unos papeles en una hoja, se veía cansada y frustrada.
- Que sucede- pregunto Chris
- Esto y yo, no nos llevamos bien – se quejo cerrando la carpeta
- Que tan malo puede ser
- La economía y la administración son cosas de las que me aleje desde que tenía 11- suspiro - necesito ositos de goma – murmuro – o una soda
- Luna Zafiro Engel, a este paso no podrás aprender tiempo, como esperas enfrentarte cara a cara al magnate corporativo de Umbrella, si no puedes resolver un simple problema de administración de mesada.
- Esto no es cómo administrar una mesada- se quejo
- Necesitas conocer el valor real de tu parte de las acciones de la compañía, y el valor real de la compañía, incluidas las investigaciones clandestinas. Spencer tratara de engañarte y sacarte del juego, y quedarse definitivamente con el control de la empresa.
- Cuanto tiempo tengo realmente?
- 40 horas- respondió el hombre de la barba-
- 40 horas?!- exclamo Chris, si que las cosas eran tan complicadas para ella como para él.
