Los personajes de Inuyasha lastimosamente no me pertenecen sino son de Rumiko Takahashi. Solamente los estoy usando para esta historia.

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Capítulo 11: Y el mundo se derrumbó – parte 2

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Después de aquel beso entre ellos, hubo un giro totalmente en su vida que incluso para alguien como él quedó desconcertado por el rumbo que se tornó su mundo, no era para menos ya habían pasado tres meses desde que conoció a Rin y ahora tenían una relación más categóricamente a novios. Su relación por así decirlo, no pasaba ni a segunda base, solo besos que lo aturdían y lo hacían sentir pleno, cosa que nunca paso con las otras, todo se daba de forma natural que se descubrió sonriendo levemente cuando ella se encontraba a su lado, siendo en aquellos momentos en que se olvidaba que solo era una actuación para usarla.

Tenía como rutina pasar por ella a su casa y llevarla a la universidad donde se comportaban como cualquier pareja normal, causando gran controversia entre el alumnado que se sorprendió de dicha relación, por un momento una ligera preocupación sacudió su cuerpo, al pensar si Rin sufriría la ira de las alumnas pero jamás escucho ninguna queja de ella, siempre se mostraba feliz cuando estaban juntos.

Pero los chismes corren muy rápido, todo el mundo se entera de todo y él había sido informado que Kagura centro todo su rencor hacia su novia, pero que ella no se percataba de ello.

¡¿Cómo podía ser tan ingenua?! Y pensar que pronto seria la que manejara semejante cargo como la presidencia, le hacía pensar que Rin no iba durar mucho tiempo al frente en los negocios de su familia.

Pero cuando planeaba discutirlo con ella, lo sorprendió con sus palabras, pensó que era despistada pero fue lo contrario, ella podía ver a través de uno y ver más allá de las acciones, podía ver sus corazones y comprenderlos.

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-¿Por qué no me dijiste lo de Kagura? – reclamo.

-Porque sé, que ella está sufriendo por nuestra relación, no soy tonta Sesshomaru, sé que tuviste una relación con ella pero Kagura no es mala, solo está herida además ella nunca ha fingido cuando estoy a su lado. Siempre se ha mostrado distante, un poco cortante pero jamás se acercó a mí por mi familia, desde que la conocí siempre se mostró tal cual es, sin mentiras ni mascaras. Ella si te odia lo demuestra, no anda fingiendo lo que no es – acaso ¿Era una indirecta? – Por eso sé que puedo confiar en ella, tal vez no ahora pero en un futuro, tal vez podamos ser amigas.

¿Porque siempre, una parte de él se sentía culpable? ¿Porque con sus palabras lograban desarmarlo? pero sobre todo ¿Porque su naturaleza era tan amable, que lo hacía maldecirla y a la vez apreciarla? Todo un cumulo de sensaciones y sentimientos encontrados, lo tenían confundido pero que luego se obligaba a recordar su plan, a no dudar y mantenerse firme en su propósito.

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Todo estaba saliendo mucho mejor de lo que espero, más la única piedra en su camino, era lo que en su interior, Rin despertaba, la forma en que su instinto lo llevaba querer protegerla pero siempre se escudaba bajo la excusa de que solo cuidaba su inversión.

Y no era para menos, a pesar de que Rin no le gustaba llamar la atención y siempre vestía ropas que no la hacían resaltar entre las demás, ya que según ella era para estar más cómoda en sus paseos por los jardines, tenía algo que atraía a todos. Ya sea por su encanto e inteligencia o quizás por esa sonrisa que reconfortaba a cualquiera.

Una parte de él agradecía que Rin no tuviera la vanidad para querer hacer resaltar su belleza, a pesar de estar con uno de los hombres más codiciados de toda la universidad, aunque a veces no dejaba de preguntarse qué habría debajo de aquellas ropas ¿Algún defecto? Quizás.

Físicamente no lo atraía, hasta muchos se preguntaban que había visto en Rin, más nadie imaginaba, que él buscaba sacar provecho como varios en cuanto sabían quién era ella en realidad. Algunos pensaban que estaban comprometidos por obligación, cosa que fue irritante ver las miradas de lastima al pensar que se estaba sacrificando por acatar órdenes de su familia…estúpidos ingenuos.

También se percató que Rin no sabía nada de relaciones de pareja y por consecuente, él se convirtió en su primer novio, el primer hombre en su vida, él que la dirigía, él que tenía el completo control y vaya que fue algo gratificante, por lo regular sus conquistas ya les habían echado mano y por lo mismo le aburrían. Con Rin era un lienzo en blanco dispuesta a ser moldeado a su gusto y aunque no le llegaba atraer físicamente ni siquiera sentía excitación cuando se besaban pero había otra cosa que le hacía sentir, una sensación cuando estaba con ella, más nunca quiso indagar a profundidad aquella calidez y confort que surgía a su lado.

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Pronto su rutina poco a poco cambio, ya que al ser su "novio" tenía que organizar muchas cosas para hacerle creer que era seria su relación, para cuando quisiera dar el siguiente paso no fuera extraño y levantara sospechas. Pero pensar como una persona enamorada lo llevo a sorprenderse de que era la primera vez que tenía una novia oficial y por lo tanto la primera en varias cosas que nunca hizo con las otras…una de esas, fue tener una cita.

El dilema fue que no sabía que se debía hacer en esos casos, llevarla a cenar, al cine, a bailar esas cosas simples nunca las hizo. Dejaba que ellas planearan y él veía si le convenía y por lo regular siempre terminaba en una suite y es obvio que con Rin no terminaría en tal lugar…por ahora.

Al final no fue tan difícil como pensó, Rin había tomado la iniciativa de que su primera cita fuera en un lugar tranquilo y que ambos lo disfrutaran, además de festejar el cumpleaños número veinticinco de ella, lejos del bullicio, en el Real Jardín Botánico de Kew*

El sol de aquella mañana fría en que se citaron fue algo que quedo marcado en su memoria para siempre. Sus manos entrelazadas paseando por el lugar, observando la tranquilidad de la naturaleza, en ocasiones Rin lo soltaba para acercarse más a las flores, hasta en momentos parecía que quisiera seguir las mariposas, parecía una niña en el día de navidad jugando con la nieve. Su sonrisa que en ningún momento la dejo, preguntas que se intercambiaban pero sin llegar a profundizar en temas engorrosos y profundos. Se llegó a relajar tanto que no sintió el paso de tiempo.

Al llegar a los estanques del invernadero donde se formaban hermosas fuentes de agua, Rin se separó de él, para acercarse a tal lugar y de sus ropas sacar una moneda y lanzarla al agua, dicha acción lo hizo levantar una ceja, interrogándola con la mirada por su extraña acción.

-Ya sé, que no es como la fuente de Trevi* pero eso no le quita la emoción – le sonrió completamente para abalanzarse hacia él y llevarlo hasta la orilla de dicha fuente – vamos inténtelo, pida un deseo.

En su mano sintió como algo metálico reposaba en su palma no tuvo la necesidad de ver para saber que Rin deposito una moneda en sus manos y girarse para volver arrojar otra moneda con su semblante tranquilo y alegre en medio de toda aquella vegetación y estar cerca de aquel estanque lleno de nenúfares con sus ojos cerrados pidiendo su deseo. Por momentos le invadió la curiosidad por saber qué deseo.

-Sesshomaru – volteo verlo sacándolo de sus reflexiones – soy tan feliz de haberte conocido – sus ojos se abrieron por sus palabras – por favor, permíteme seguir a tu lado.

-¿Por qué? – su voz sonó ligeramente seca.

Ella se le quedo viendo como si pudiera ver a través de él, para luego sonreírle con ternura y el viento jugar con sus castaños cabellos haciendo que por unos momentos quedara hipnotizado por su imagen.

-Porque cuando estoy contigo siento que mis miedos desaparecen, la soledad no la siento a tu lado, me has mostrado un mundo diferente donde poco a poco va cambiando, mostrándome diferentes gamas de colores, sé que no tenemos mucho en conocernos pero no me importa, ya que cada día me hace feliz estar a tu lado…te amo.

En su mente algo se quebró ¿Qué fue, lo que hizo bajar sus defensas? Para hacerlo olvidar en esos momentos de todo su plan, nunca logro saberlo pero sobre todo nuevamente su cuerpo reacciono antes que su mente, traicionándolo y abalanzándose hacía Rin, rodeándola con sus brazos, respirar su aroma que estaba impregnada en su memoria y unir sus labios en una respuesta muda a sus palabras y que ella ni se los exigía tras esa declaración, olvidando todo raciocinio dejándose envolver por esas emociones que hicieron vibrar su cuerpo y estar a merced de la dulzura que le proporcionaba la pequeña mujer, más el atisbo de sus planes lo frenaron separándose de ella enseguida.

Recuperando el aliento vio la moneda en su palma ¿Pedir un deseo? Cada día que pasaba su ambición le exigía cada vez más pero ¿Que?…el problema es que ya no sabía que deseaba ¿Poder? ¿Supremacía? o ¿Tener a Rin?

Aquel día marco muchas cosas, se dio cuenta que emociones que nunca tuvo fluían desbocadas pero también percatarse que tenía toda la confianza de Rin. Más que eso lo amaba, tal vez era hora de avanzar más en su relación.

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-Así que piensas comprometerte – fue la afirmación de su madre mientras movía una pieza – eso es extraño.

-No le veo nada extraño –afirmo moviendo una pieza.

Se encontraba en la casa de su madre jugando ajedrez en la terraza, había otra mesa a lado de ellos, preparada con distintos platillos pero que ambos lo ignoraron, ya que estaban enfrascados en el juego al igual que con el interrogatorio.

-Cierto, no es extraño que un hijo anuncie que quiera casarse, pero tú no eres ese caso, el matrimonio no va contigo. – movió otra pieza, poniéndolo en jaque - ¿Qué te motivo a tomar esta decisión? Estás enamorado – burlo mientras llevaba su mano en su mejilla mientras se recargaba en su asiento.

-Mis motivos no son de tu incumbencia – le espeto moviendo al rey.

-Aunque la heredera de los Collier, se ve muy joven e ingenua, dista mucho de tus gustos – apunto, para luego mover su torre y acorralarlo, mientras de reojo vio a su hijo – te sorprende que sepa de tu novia, jamás subestimes las redes sociales, cariño.

No le respondió solo se limitó a mover la pieza.

-Aunque es una lástima que hayas sido varón si hubieras sido mujer te hubiera comprometido con el hermano de tu novia – deslizo la reina esta vez tratando de no reírse por la cara de repulsión de su hijo – pero bueno eres tú, habrás visto en ella "cualidades" para tomar la decisión de casarte. Jaque mate.

No pudo evitar mirar al tablero y ver que su madre logro arrinconarlo haciendo una jugada con la torre y la reina, sino darse cuenta que no solo logro vencerlo en el juego sino que también se dio cuenta de sus intenciones.

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-Me has brindado un buen entretenimiento – se encontraban en el despacho – espero ver, algo mucho mejor a partir de hoy – vio que se dirigía al escritorio y sacar una pequeña caja – espero que sepas darle un buen uso – puso la pequeña caja en la mesa.

-Así que sabias a lo que venía – cuestiono enarcando una ceja y viendo como los labios de su madre se curveaban.

-Fue muy obvio al igual que tus verdaderas intenciones – cogió el abanico que estaba a lado del escritorio para darse aire.

-Como sea – tomo la pequeña caja – adiós madre.

-Espero que tus objetivos no cambien con el tiempo, sino contemplaras el verdadero infierno, hijo mío – fueron sus últimas palabras pero que prefirió ignorar, con su madre nunca se sabía si lo decía en serio o solo jugaba, además nunca perdería de vista su objetivo.

Vaya tontería.

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Los días pasaban así como los meses pasaron tan pronto que cuando se dio cuenta ya faltaba poco para que Rin se graduara de la universidad, habían pasado siete meses de haberla conocido, tal vez ya era hora de formalizar. Ya que en cuento saliera de la universidad ambos se alejaran por causa de sus responsabilidades, si eso ocurría el terreno ganado se iría en picada, lo mejor era atarla a él, no daría oportunidad a que nadie se la arrebatara…Rin era suya.

Estaba decidido, le pedirá el matrimonio en el día de la graduación y en cinco meses se casaran y con ello todo el poder se quedaría con él. Sus planes estaban saliendo mucho mejor de lo que se imaginó, nadie sospechaba nada, ni siquiera su padre cuando venía a Londres, que se mostró sorprendido por la noticia, aunque no podía decir lo mismo de su madre pero sabía que no sé metería.

El detalle era saber que tanto intervendría la familia de Rin, su hermano siempre estaba ausente y por lo mismo no había tenido oportunidad de conocerlo, a diferencia de Saya Collier el abuelo de Rin que se mostró hospitalario desde el día que se presentó en la casa de su novia, era obvio que Saya confiaba en él pero eso se debía a la buena relación que mantenía con su padre, por lo mismo no importaba como seria conocer al hermano, al final la decisión sería de Rin y estaba confiado en que ella aceptaría.

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El día de la graduación llego, su traje negro impecable así como la camisa blanca junto a la corbata estilo inglés plateado, lo hacía resaltar dándole elegancia a su porte, su larga cabellera sujetada en una coleta haciéndolo parecer una copia de su padre. Se dirigió al mueble donde se encontraba aquella caja, ni siquiera se molestó en contemplarla, sabía muy bien lo valioso que era aquel anillo y que era digno para Rin. Introdujo la caja en su saco y dirigirse a la salida para recogerla.

El elegante zenvo STI blanco* se estaciono en la entrada del enorme jardín frente a la mansión donde habitaba la familia Collier, el lugar estaba iluminado y en él pórtico, un mayordomo lo esperaba en la entrada. Se dirigió a la sala en donde la esperaría, mientras el sirviente le ofrecía una copa de vino de la colección del abuelo de Rin, que pronto hizo su aparición.

-Me alegra verte joven Sesshomaru – fue el saludo del hombre mayor que vestía un sencillo conjunto de pantalones negros, camisa azul y chaleco beige, mientras su cabello canoso estaba sujeto en una coleta baja.

-Saya.

-Mi nieta estará lista, espero que se diviertan.

-¿No ira?

-No – negó para sonreírle de manera extraña – quiero que Rin disfrute de esta velada contigo, así que no me importaría si llegan tarde.

Ok, la situación se volvió extraña, más no le prestó atención, mejor así, tendría tiempo para su objetivo. Llevo de nuevo la copa a sus labios para seguir degustando el vino, más pronto lo dejo al escuchar el sonido de la puerta abrirse y enseguida un aroma conocido se coló en sus fosas nasales al igual que cada rincón de la sala. Volteo lentamente para ver a su novia y no pudo evitar abrir los ojos por una fracción de segundos, su boca repentinamente se le seco y su mirada fue incapaz de ver a nadie más que Rin y aquel vestido azul eléctrico de corte sencillo que le llegaba unos centímetros arriba de sus rodillas remarcando el contorno de sus piernas por lo ceñido que era la prenda, el escote en V que hacia resaltar aquellos cremosos y redondeados senos apetecibles a su vista, las mangas que eran cortas en forma de cuchillas dejando ver la gracia de sus brazos con cada movimiento que hacía, el vestido se encajaba en su figura como una segunda piel resaltando su estrecha cintura dejando ver las curvas de su retaguardia en toda su gloria. Era una hermosa combinación de seda y encaje. Jamás imagino ver, mujer tan bella con curvas peligrosas sin llegar a la exageración sino equilibradas pero con un rostro lleno de armonía e inocencia, con un maquillaje que apenas era perceptible, muy natural resaltando cada parte de su rostro dándole un toque seductor al contemplar los carnosos labios con aquel brillo labial. Rin podría ostentar el título de un ángel a criterio de muchos, sus movimientos fluidos a través de los tacones en color plata le daban unos centímetros extra y estar a la altura de su barbilla. Su cabello estaba atado completamente dejando algunos mechones sueltos que sutilmente acariciaban la piel de su descubierto cuello, el cual llevaba como único accesorio, solo una sencilla cadena de oro. Aquel cuello delgado y blanco lo llamaba a mordisquearlo y dejarlo marcado por sus labios mientras sus manos se deslizarían por el vestido con el objetivo de quitárselo lentamente y dejar expuesto aquella piel...tuvo que mandar oxígeno a su cuerpo, sus pensamientos lo estaban llevando por direcciones excitantes que tuvo que recurrir a su control para no evidenciar su reacción.

Nunca se imaginó que aquella mujer que solo usaba ropas holgadas, escondía aquel tentador cuerpo, que logro con solo contemplarla un hambre que aumentada con el paso del tiempo, por un momento sintió un tirón de irritabilidad al saber que los demás contemplaran su belleza, esta noche sin dudas se aseguraría en dejar en claro, que Rin le pertenecía.

Calmadamente se dirigió hasta ella que tenía las mejillas encendidas, sin duda Rin fue consciente de su intensa mirada, le dio una sonrisa ladeada impregnada de satisfacción, esta noche él le patrocinaría el carmín en su rostro.

-Estas, hermosa – fue el suave saludo ligeramente ronco, que le dijo en cuanto llego junto a ella después de besar el dorso de su muñeca y hacer que su aliento acariciara su palma, pudo percibir el suave temblor de su cuerpo, su mirada avergonzada e incluso pudo llegar a percibir, la manera en que se estremeció al escucharlo.

-Bien, te encargo mucho a mi nieta, Sesshoamru – la voz de Saya, corto su juego de seducción, regresando a su fría postura.

-Gracias abuelo – interrumpió Rin – pero no será necesario confió en Sesshomaru.

El solo se limitó a sentir, apretando su mano para entrelazarlo mientras se encaminaba a la salida siendo seguidos por él anciano que los iba a despedir hasta la salida.

-Pasen buena noche, chicos – mientras Rin estaba distraída poniéndose el abrigo, vio que Saya se dirigió hasta él, para poner en su saco un paquetito plateado, enarco una ceja interrogándolo con la mirada, consciente de que fue lo que le puso en aquel bolsillo de su traje.

-Por si se desvían – le guiño el ojo con picardía.

Definitivamente aquel hombre distaba mucho del clásico abuelo protector que imaginaba, vaya sorpresa le dio al hacerle saber que no se molestaría si su querida nieta no volvía esta noche, solo se limitó a torcer sus labios en complicidad con el hombre para luego centrar su atención a la pequeña mujer que lo esperaba.

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Arribaron al lugar donde sería la fiesta de graduación, se sorprendió de ver la dirección, vaya hasta el destino estaba de su lado, ya que se encontraban en uno de los hoteles de parte de su familia pero había una diferencia en particular con este edificio ya que era el más exclusivo, tanto las recepciones de sus salas como las suites, en cuanto tuviera tiempo arreglaría un detalle para organizar su plan.

Al llegar al salón tuvo que aceptar a regañadientes separarse de Rin, ya que ella tenía que estar con los alumnos en frente del escenario, busco un sitio donde le permitiera detallarla sin restricciones, poco caso hizo a los comentarios a su persona de la demás gente ya que para todos era sabido, que él ya había dejado de dar clases hace un par de meses y que era obvio que la única razón por la que se encontraba ahí era por Rin. Repentinamente se sintió molesto e irritado al ver como su pequeña mujer llamaba la atención rápidamente incluso los imbéciles que estuvieron en su tutoría y saco a golpes en aquella ocasión, en que por primera vez se besaron.

La ceremonia inicio y poco le importo, su mente solo estuvo al pendiente de ella, cada movimiento, cada gesto, cada expresión que le brindaba aquellos ojos y su expresión de felicidad. Aun no sabía que fue lo que le hizo despertar esa sensación de posesividad, que aumentaba conforme Rin acaparaba más atención de cada ser del sexo masculino. Las horas pasaron lentamente que fue un alivio saber que la ceremonia había concluido y ahora seguía la fiesta, rápidamente se hizo camino entre la multitud, no dejaría que nadie acapare su atención más que él. Rin se mostró feliz a su lado, su sonrisa nunca la abandono pocas palabras pudieron intercambiar ya que fueron abordados por personas de la universidad y aun así no permitió que nadie lo alejara de su lado, posando su brazo alrededor de su cintura en un gesto posesivo y protector.

Solo tuvo que aceptarlo cuando fue al baño y aprovechar en ese momento para arreglar la sorpresa que le preparo. Aunque en ese pequeño lapso la perdió de vista.

Angustia.

Fue pequeño pero la sensación lo hizo que la buscara en cada lugar ignorando a todo aquel que se interponía en su camino, hasta que por fin la encontró pero vaya sorpresa se encontró en la piscina que estaba a las afueras del salón, se encontraba toda empapada junto a…Kagura.

¿Qué fue lo que paso?

Se fue acercando lentamente tomando una toalla que estaba aún lado de la entrada, pudo escuchar la conversación y percatarse que Rin se lanzó para salvar Kagura. Silenciosamente se acercó para cubrir a Rin que temblaba por el frío, su cuerpo sufría espasmos con cada corriente de aire y aun así a pesar de estar temblando hasta los huesos, ella enseguida se lo quito para pasarlo a Kagura que estaba igual, bufo al ver que Rin no pensaba en ella, así que sin mayor remedio se quitó su saco para cubrirla y ella responderle con sus típicas sonrisas en un gesto de agradecimiento.

Vio como Rin se abalanzaba abrazando a Kagura y ser correspondida, se mostró indiferente volteándose de aquella escena y mirar otro punto del lugar pero interiormente se asombró por un recuerdo fugaz en su mente.

-"…tal vez no ahora pero en un futuro, tal vez podamos ser amigas".

Vio por el rabillo del ojo a las mujeres abrazadas y vio que Kagura poco a poco cambiaba, que clase de persona era Rin para lograr aquellos cambios en las personas.

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-Sesshomaru, cuídala, ella vale más de lo que tú mereces.

Aquellas palabras lo dejaron con un mal sabor de boca que se atoraba en su garganta, realmente llegaría tan lejos para usarla de esa manera –Maldita Kagura- que lo ponía en una encrucijada con algo tan banal como el merecer o no a Rin.

Sus pensamientos fueron cortados en el momento que una mano fría acariciaba su rostro de manera suave y gentil, bajo su vista para encontrarse con un par de gemas azules mirándolo preocupados, su piel blanca se hizo notaria cada vez más, al igual que el temblor de su cuerpo a pesar de que aun usaba su abrigo.

Arrugo el entrecejo y sin pensarlo tomo la pequeña mano para llevarla al elevador sin detenerse a ver nadie e ignorando la pregunta que le lanzo Rin, solo se detuvo en cuanto llego al último piso donde se adentró a la única habitación, llevando a la mujer consigo.

-¿Sesshomaru? – lo miro interrogante.

-Estas helada – le quito el abrigo para tocar sus helados brazos y hacer fricción en un intento de darle calor – toma un baño, ordenare que te traigan ropas de repuesto…

No pudo continuar cuando sintió como Rin se apodero de sus labios, le respondió de inmediato dejándose embriagar con su sabor, la tibieza y sedosidad de su lengua, un beso lleno de ternura. Hasta que sintió la humedad de sus brazos que se enredaron en su cuello mandándole una corriente helada que lo hizo despegarse de aquellos tentadores labios y pensar razonadamente.

-Gracias – le agradeció, para de nuevo ser abrazado y cual él solo se limitó a responder aquel abrazo.

Con esfuerzo la mando al baño, tenía que hablar al servicio para que le trajeran ropa y que les llevaran la cena. En cuestión de minutos el cambio de ropas estaba lista, así como también la mesa dispuesta donde estaba a lado un gran ventanal dejando ver el gran reloj de Londres y el cielo era iluminado por la luna.

Cuanto tiempo estuvo mirando la ciudad a través del ventanal, no le importo, se mantuvo meditando en sus acciones en cuanto saliera Rin del baño. ¿Por qué dudaba? Todo estaba saliendo bien entonces porque aquella sensación de malestar.

Mordió su lengua en un arranque, todo se desencadeno en cuanto vio como alguien como Kagura cambiaba y lo que una vez deseo Rin, se cumplía. ¿Le pasaría lo mismo a él? En el tiempo transcurrido de haberla conocido se había dado cuenta que ha estado cambiando ¿Pero cuantos cambios lograría Rin en él? Pensar en eso, le daba curiosidad y a la vez era humillante saber que sus objetivos poco a poco se perdían para ser forjados otros. Tal vez debería dar rienda suelta aquellos impulsos que Rin despertaba, después de todo, su meta sigue igual pero ahora encontró que aquella mujer que una vez conoció de manera inesperada poco a poco tomaba más importancia en su vida y que aquel sentimiento que brotaba en su interior, gano terreno sin que se diera cuenta.

Su vista se topó con la imagen de la mujer en medio del recibidor mirándolo, curiosa al ver que la mesa estaba elegantemente dispuesta para los dos, no pudo evitar mirarla detalladamente aquel vestido amarillo con flores naranjas con vuelo que le llegaba a las rodillas, el cinturón café que remarcaba su cintura. Así como los delgados tirantes, la hacían lucir encantadora, frágil y femenina con aquel cabello castaño suelto aunque no era largo le daba oportunidad de ver una parte de su espalda. Lejos de sentir la excitación que llego a sentir al principio que la vio, ahora mismo sintió la ganas de solo abrazarla, sentir su calor y dejarse llevar por aquel relajante aroma. Que avasallantes emociones surgían cuando estaba con aquella pequeña mujer que lo embriagaban dejándose llevar.

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La cena transcurrió tan amena y tranquilamente, que sin que se diera cuenta se abrió completamente, sonriendo solamente para ella.

-Nee Seshomaru adivina mi hermano me ha dicho que volverá en una semana – le comento – viene para hacer los arreglos de sucesión en la empresa Higurashi.

-¿Entonces es oficial que asumirás el puesto?

-Así es, pero no sé si me quedare en Londres – su voz se apagó y bajo su mirada.

-¿Qué quieres decir? – aquello llamo de inmediato su atención ¡¿Se iría lejos de él?!

-Eso, aún no lo sé pero la cede esta en Japón – musito con un hilo de voz – pero si eso ocurre tal vez no, no nos veremos en mucho tiempo – No, no lo permitirá – nee Sesshomaru me prometes ¿Que no te olvidaras de mí, si yo me tengo que ir?

Cuando menos lo pensó ya se encontraba de pie mirándola profundamente, vio cómo su mirada estaba cristalizada y sus mejillas encendidas por su cercanía, con delicadeza tomó su mano para levantarla y aprisionarla en sus brazos, sintió como temblaba y se apretaba más a él.

-Te prometo que jamás me alejare de ti – alejo una mano para meterla a su bolsillo – nadie me separara de ti, ni siquiera tú escaparas de mi – le juro con voz firme y feroz, la aparto levemente para mirarla directo a los ojos – Rin ¿Aceptarías ser mía por siempre, como mí esposa?

Lo había decidido se casaría pero no por su ambición, sino porque no podía imaginarse un futuro con alguien más sino es con ella en su vida, el solo contemplar que ella se fuera, hizo que se olvidara de cualquier raciocinio y dejarse llevar por sus impulsos.

Vio cómo se llevó las manos a lo boca que temblaba en un intento de acallar su exclamación de sorpresa y dirigió su mirada a él, sus ojos brillaban por las lágrimas acumuladas más pronto le sonrió como nunca lo había hecho y lanzándose emocionada, colgándose de su cuello, uniendo sus labios y de una manera contestarle a su proposición.

Pasada la euforia se apartó para tomar su mano izquierda y deslizar el anillo en el dedo anular mientras sus oídos captaban la respiración entrecortada y los saltitos que hacia su ahora prometida y futura esposa.

Ni el brillo de aquel anillo que pasaba de generación en generación en su familia fue tan grande como la mirada que le trasmitía Rin al igual que una que otra lágrima que salía, siendo borradas con sus manos que de inmediato acunaron su rostro mientras volvía a eliminar el espacio entre ellos y fundirse con ella una vez más. Tal vez por esta vez desaprovecharía la oportunidad de avanzar su relación al nivel que Saya sugirió pero ella merecía mucho más. Tal vez no era tan malo cambiar, Rin hacia que su ambición pasara a segundo plano y ahora se veía ante un futuro con ella.

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- "Espero que tus objetivos no cambien con el tiempo, sino contemplaras el verdadero infierno…"

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Como maldecía a su madre, ya que se dio cuenta que sus objetivos habían cambiado.

-Te amare por siempre – fueron las palabras de Rin dichas en un suspiro.

Coloco su frente a la de ella mientras respiraba su perfume, que importaba contemplar el infierno, ya es demasiado tarde para dar vuelta atrás…como se iba imaginar que en su ecuación para usarla para lograr su ambición de poder, hubiera una pequeña falla, que con el tiempo se hizo más grande como si el mismo destino se burlara de él derrumbando cada vez más lo que fue su perfecto mundo.

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"No me interesa un futuro sin ti,

No le encuentro sentido si tú no estás en él

Un nuevo mundo se abre ante mí

Y a tu lado lo podré lograr,

Aun si nuestro destino…

sea el mismo infierno, jamás me separare de ti.

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Bueno por fin pudo actualizar uff me llevo tiempo pero por fin lo tengo ;) Y bueno antes de que me atrincheren les digo que aun continuamos con el intermedio y con el arco de lo que vendría siendo la versión de Sesshomaru, y si el próximo será el último y obviamente sabremos que paso.

Y bueno en este capítulo vimos que aquí fue obvio que Sesshomaru acepto irse al infierno con sus nuevos sentimientos :3 pero en fin, lastima que no aprovecho la oportunidad con Rin y eso que Saya le dio chance jajaja XD pero ni modo él interpuso sus nuevos sentimientos antes que su deseo por ella uwu

Y vamos con esta pequeña información:

*Real jardín botánico de Kew: Comúnmente llamado Jardines de Kew, es un extenso jardín botánico con invernaderos muy exóticos y plantas de gran belleza, con 120 hectáreas de extensión, que se encuentra entre Richmond upon Thames y Kew, en el sudoeste de Londres, Inglaterra

*La fuente de Trevi: También conocida como la fontana de Trevi, es una fuente emblemática de Roma, Italia. Su belleza por su exquisita arquitectura, así como su costumbre de arrojar monedas :O la leyenda dice que antiguamente era para asegurar su regreso a Roma. Hoy se cree que se atrae la suerte, si lanzas dos monedas llevan al romance y tres aseguran matrimonio o divorcio (lo que sea primero jajaja xD)

*Zenvo STI: Este precioso auto esta dentro de los ranking de autos costosos, de solo 1.8 millones de dólares(nada mas :v jajaja) fue fabricado por los daneses y esta inspirado en los autos de los años 80. Alcanza una capacidad máxima de 372 km/h la cual se limita automáticamente por su motor v8.

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Agradezco mucho a todas que se dan tiempo para leer esta historia que apenas esta comenzando XD así como también a las que comentan lo ponen en sus favoritos, hollows y a los lectores anónimos realmente me alegro saber que cada vez sea mas aceptado :3

Y pasemos a las contestaciones ;)

claudy05 : Pues si, la tortura por saber que pasara después de este pequeño arco se hace lenta pero como te has dado cuenta este hombre tiene mucho que contar y sip, gracias me cuido mucho.

floresamaabc: Pues no es mucho jajaja si vieras cuantas veces releo cada historia que encuentro :v pero bueno espero que este capítulo te guste y bueno es cierto, estos capítulos son desde el punto de vista de Sesshomaru (vaya hombre mas complicado jajaja)

zoraidarose: Hola mucho gusto, me alegro que te animaras a comentar y bueno veamos si lo odias después de este y el último capitulo ;)

Meaow: Jajaja soy cruel :p pero bueno ya pronto se terminara, échale la culpa a Sesshomaru por tener tan grande confesión ;) y tener mucho que revelar. Además disfrute del gran "pero" de nuestro demonio jajaja si el destino se la esta devolviendo. Y pues te diré que tus interrogantes serán contestadas en el ultimo capítulo, aunque en este, ya fue muy obvio. Y bueno creo que será la causante de tu alopecia pero ya pronto se acaba y ahora si se abrirá el escenario. Y sip el clima esta raro y mi condición no es la mejor, así que también te cuidas =)

HasuLess: Nee-san pues creo que ya te estas dando cuenta de los grandes cambios en este hombre y hasta ahora eres la única que no lo odia tanto pero ya vimos que por lo menos ya estaba cambiando, así que solo falta el último capítulo para completar el rompecabezas ;)

Princesa Taisho: Me alegro que te guste y espero que disfrutes de cada capítulo =)

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En fin, no aseguro mucho, cuando será la próximo actualización ya que tendré el mes muy ocupado (los médicos me adoran tanto, que quieren que los visite a cada rato jajaja) mientras el próximo capítulo será la parte de la boda y también lo que ocurrió en aquella oficina, así como también lo que paso después de aquella separación :(

Bueno las dejo se cuidan y pasen excelente inicio de semana...^^

Bye

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