Tu mundo
Eowyn
11. Celos y depresión
Shaoran's POV
Lo había visto. Lo había visto todo. Él. Ella. Besándose. ¡Pero que coño me había pasado! Ellos se habían ido, yo los había seguido, hasta allí: un rincón apartado y solitario. Hablaron primero. Después se besaron. No había querido nada más que romperle la cara a ése tal "Yue", pero me contuve i seguí ahí, espiando. Dios, me sentía patético, pero quería estar allí, para ver lo que pasaba.
En aquel momento empezaron a alejarse, hasta que desaparecieron de mi vista. Lancé un suspiro y dejé resbalar mi espalda sobre la pared en la que estaba apoyado. Me encontraba mal. ¡Mal! Cómo si me importara algo... En realidad, no se porqué, pero si. Ella no tiene que estar cómo un capullo cómo ése. Además no se que narices hago aquí si yo se supone que estoy con Minako. En serio, esto es patético.
Fin POV
Sakura's POV
Yue y yo soltamos nuestro abrazo y nos sonreímos. Aquello que estaba pasando era real, y no una ilusión cómo tantas veces había querido creer. Me sentía feliz, por primera vez en muchos meses.
- ¿Vamos? – preguntó él cogiéndome las manos
- Vamos –
Yo asentí y cogidos de la mano nos alejamos hacía dónde estaba la multitud. Nos abrimos paso entre el gentío que había y yo iba en busca de Tomoyo y las demás, me habían dicho que no se alejarían mucho de la zona de puestos ambulantes.
Mientras buscaba con mi mirada me encontré con alguien a quién no quería ver.
- ¡Mierda! – solté
Minako y su ejército de clones me miraban fijamente y se reían, aunque también le lanzaban miradas de coqueteo a Yue.
Fruncí el entrecejo y ya iba a partirle la cara cuándo Yue me tomó por sorpresa y volvió a besarme.
Pude oír los grititos que hicieron las pijas al verlo, y también pude notar la sonrisa de Yue.
- Pasemos de ésas cosas¿vale? – dijo él guiñándome un ojo, yo sonreí y pasamos por su lado mientras me miraban con caretos de flipadas.
Aquel día fue uno de los mejores de mi vida.
Fin POV
Al día siguiente, Sakura estaba flotando en una nube. La gente de su clase notaba que estaba cómo ausente, hasta Ritsue lo notó.
- Sakura¿qué te pasa¿Estás dormida o algo? – la pregunta la hizo Ritsue, pero al ver que la aludida no contestaba, tuvo que darle un golpecito con el dedo índice en la cabeza - ¡Atontada! –
- ¡Coño! Ritsue¿qué haces? – la ojiverde despertó de su sueño y se frotó la cabeza
- Chica, estás embobada, anda cuenta: se te nota de una hora lejos –
- ¿El qué? –
- Sak, no te hagas la tontina ahora... – intervino Tomoyo - ...estás todo el rato mega empanada, y hoy veo que no vas de negro cómo de costumbre... – la morena observó durante un segundo la camiseta violeta oscuro de la castaña - ¿algún cambio en tu vida? –
- No... – Sakura se sonrojó mientras negaba
- ¡Y una mierda que no¡Suéltalo! –
Sakura hizo un largo suspiro y después prosiguió:
- Salgo con Yue –
Tomoyo y Ritsue se miraron emocionadas y gritaron un "¡Bien!" que hizo que media clase se girara, seguidamente se abrazaron, para después pasar a abrazar a Sakura.
- ¡Genial¡Felicidades! –
- ¡Eh¡Que no es para tanto! – dijo la castaña molesta
Tomoyo y Ritsue murmuraron unas palabras de queja alegando que era para tanto y que no. Sakura volvió a suspirar, y aprovechó que sus amigas no miraban para hacerle un gesto desagradable con el dedo a Li, porqué lo había pillado mirándola.
El chico frunció el ceño y puso cara de enfadado¿a que cuento venía eso ahora? Sólo estaba mirando cómo "ésa" hablaba con sus amigas. Giró la cabeza y miró para el lado opuesto, a lo que aprovechó para mirar las curvas de Minako, que la tenía enfrente de pie.
- ¿Shao¿Por qué...mirabas "eso"? – soltó la rubia mirando al chico y a la vez señalando a Sakura con el dedo despectivamente
- ¿Eh? – el chico quedó atontado unos segundos buscando una respuesta, a lo que rápidamente supo contestar – Sólo miraba cómo eran de patéticas Minako... – el chico se levantó y rodeó con sus brazos la cintura de la muchacha, acercando su cara a la de la chica - ...me parece increíble que haya gente cómo ellas aquí... –
El chico aprovechó que la rubia no se apartaba para empezar a besarla, observando de reojo cómo Sakura desde lejos hacía una mueca de asco al verlos y giraba la cara para otro lado, en ése momento, Shaoran sintió una punzada de dolor, que supo disimular, aunque con un poco de dificultad.
Sakura's POV
¡Dios¿Tienen que hacer eso en clase? Que asco...Mira que llegan a estar desesperados éstos pijos...Mierda...Me siento mal...Tengo cómo una opresión en el pecho...Necesito ver a Yue. Bueno, ésta tarde viene a buscarme...Que bien. Por fin estoy con Yue...Lo necesitaba tanto...Tantos años de espera y por fin lo he conseguido... Creo que mamá lo sabía, creo que ella sabía que yo estaba enamorada de Yue...nunca me lo dijo, aunque ella no era de las que se metía en los asuntos de los demás...Mamá era genial. Ahora que lo pienso...ella siempre invitaba a Yue a casa...creo que le gustaba verme feliz – Sakura sonrió para sus adentros – Gracias mamá.
Fin POV
El profesor entró interrumpiendo los pensamientos de Sakura y la "ocupación" de Shaoran. Ambos se sentaron al igual que toda la clase y Shaoran pensó que aquella mañana sería corta, por su parte, Sakura pensó que iba a ser un día muy largo.
La clase de literatura no era de las favoritas de Sakura, pero le encontraba su gracia. El profesor era uno de aquellos chiflados que empezaban a hablar sobre un tema y se enrollaban sobre él en lo que quedaba de clase hablando sobre cosas que no tenían la menor importancia, al menos, eso pensaba Sakura, y cómo casi siempre pasaba aquello, Sakura podía dedicarse tranquilamente a observar los árboles del patio del instituto, sin tener que preocuparse de que le llamaran la atención por estar en las nubes.
- ...y cómo ya sabréis, el personaje principal tenía una especial fijación en su madre. Porqué¿quién sino se cuidan de nosotros nuestras madres? Una madre es lo que mueve nuestro mundo cuando somos pequeños, nos ayuda a formarnos, nos ayudan a crecer, sin ellas estamos perdidos en el mundo... –
Sakura había despertado de su letargo y por unos instantes se quedó mirando al profesor, que soltaba su discurso sin darse cuenta del efecto que estaba causando. Sakura empezó a suplicar por dentro que se callara. Empezó a fregarse las manos y a mover nerviosamente los pies. Apretó los puños, apretó sus dientes. Nada. Sakura empezaba a encontrase mal. Pensaba en Nadesiko, su madre. Pensaba en todo lo que había pasado, en cómo la había dejado. En aquel momento, en su mente sucedían muchas cosas, todas relacionadas con su madre.
Sin previo aviso, Sakura se levantó con los puños apretados y los ojos anegados de lágrimas, con el pelo tapándole la cara. Toda la clase se quedó mirándola, el profesor se calló incrédulo y la miró con una mezcla entre miedo y enojo.
- Kinomoto¿qué se supone que hace? –
Sakura pasó por delante suyo sin pararse siquiera susurrando un "me encuentro mal" y salió por la puerta.
La chica corrió por los pasillos sin rumbo fijo, aunque al salir por la puerta del edificio, tomó una sola dirección: corrió hasta uno de los extremos del patio y allí se escurrió hasta la parte trasera dónde se encontraba el gran árbol de cerezo que tanto ella quería y se paró en el dando un golpe seco en el tronco. Empezó a trepar rápidamente y cuándo estuvo arriba, dejó ir todas las lágrimas que no había podido dejar en su largo recorrido hasta allí.
No supo cuánto tiempo estuvo allí, no supo cuánto tiempo pasó sentada en la rama del viejo árbol lamentándose por la muerte de su madre y por todos los recuerdos que aún la atormentaban. Cuándo casi pasaba por un momento de máxima desesperación, oyó una voz que la llamaba.
- Kinomoto –
Sakura ni se molestó en mirar, se quedó con la cabeza en sus rodillas en silencio, quería que la dejaran tranquila.
Shaoran, que sabía dónde se encontraba la chica, había salido de la clase nada más acabar. Al ver que la chica lo ignoraba, lanzó un bufido de rabia y subió hasta dónde ella se encontraba.
- Oye¿por qué siempre me haces seguirte? – preguntó él con tono medio enojado
- No es asunto tuyo lo que a mi me pase –
- No, no es asunto mío, pero esto si que lo es. Estamos en la misma situación¿recuerdas? –
- No – dijo la chica aún sin levantar la cabeza – No es lo mismo. Tú apenas conociste a tu padre y... –
La chica no pudo acabar su frase, se encontró con las manos atrapadas entre las del chico, acorralada entre él y el tronco del árbol y con la cara de Shaoran a pocos centímetros de la suya, gritándole.
- ¿CÓMO QUE NO ES LO MISMO¡¿Acaso no sabes lo que yo sufrí¡Eres una egoísta¡Siempre pensando en ti y en ti¿Acaso crees que los demás no tenemos sentimientos?... –
El chico se paró al percatarse de lo cerca que estaban sus caras y de lo atónita que estaba la chica por su reacción. Shaoran se quedó unos segundos parado dónde estaba, respirando fuerte y sintiendo el aliento de Sakura; al instante se separó un poco más calmado, pero nervioso a la vez.
- Deberías recordar a tu madre con alegría, no con tristeza...seguro que no le gusta verte así – le dijo al fin
- ¿Cómo haces tú? – dijo Sakura que había recuperado un poco el humor – ¿Haciendo el gallito y pavoneándote delante de todos? –
- Eso es asunto mío – dijo Shaoran frunciendo el entrecejo – Y yo de ti vigilaría con quién andas, ése novio tuyo seguro que se aprovecha de ti, te habrá visto cómo una niñita inocente y querrá aprovecharse –
- ¿A qué viene Yue ahora? En eso si que no te metas. Eres tu el que tiene problemas y no yo. –
- ¿Problemas¿Qué problemas? –
- Uuuhh... por lo visto no te han dicho nada, claro que típico...Se rumorea que tu...¿cómo decirlo¿novia¿rollo de semanas? Se dice que ella siempre tiene a dos o a tres capullos cómo tu por cada rincón...así que no te preocupes, al menos tiene vida social – rió Sakura, a lo que calló al ver la cara de Shaoran
- ¿Insinúas que Minako está con otro¡Que ingenua, Kinomoto¿Para que va a querer a otro teniéndome a mi? –
- Y yo que se...Ésa tía no es más que una golfa en potencia, ella sabrá –
- No hables así de Minako – Shaoran levantó el dedo índice hacia Sakura en señal de amenaza
- Ooohhh discúlpeme...No sabía que te las cargabas por decir verdades... –
- Basta – Shaoran hizo un tono tan seco que Sakura calló, pero sin embargo, añadió algo más:
- Mira Li, yo de ti tendría cuidado con ella, parece un angelito, pero no lo es... Y la verdad, no se porqué te digo esto si no es asunto mío... Tu sabrás – Sakura se reclinó en el tronco cómodamente sin darle más importancia al asunto y dejando a un confundido Shaoran sin saber que decir.
El chico simplemente se la quedó mirando, estaba enojado porque no estaba de acuerdo con la opinión que ella le había dado. Había intentado razonar y creer que ella estaba equivocada, más otra parte de si mismo le pedía a gritos que la creyera, que ella estaba en lo cierto, y por eso había empezado a sentir un poco de miedo.
Se suponía que hasta ahora, él era la atracción, el centro de las chicas, el que podía tener a cuantas quisiera, pero el hecho de que una de ellas lo utilizara, a eso si que le tenía verdadero pánico.
- ¡Eh! – el chico despertó de su letargo y miró a la ojiverde que tenía enfrente - ¿Piensas quedarte ahí mirándome todo el rato o te vas a largar? –
- ¿Puedo quedarme un rato más? – el chico empezó a prepararse para la furia que podría causar la chica, pero aquello fue en vano
- Haz lo que quieras, por mí, me voy yo, ya me buscaré otro rincón por el que dejarme caer – la chica hizo ademán de incorporarse para saltar, pero él la frenó
- Quédate un rato, no te voy a molestar –
Sakura se encogió de hombros y volvió a recostarse en el árbol mirando a la lejanía.
- ¿Por qué te has saltado la clase? – dijo ella al cabo de un rato
- Estabas mal –
- ¿Sólo por eso? – rió Sakura – Pobrecito... –
- ¿Pobrecito? –
- Sip, si te has de preocupar sólo porque yo estoy mal es que se te ha ido mucho la olla... –
- Oye, nos caeremos todo lo mal que tu quieras, pero tenemos un problema en común, y sólo nosotros nos podemos ayudar, así que estamos jodidos –
- ¿Quién te ha dicho que yo correría en tu ayuda si estuvieras mal? –
- Lo harías – Shaoran parecía muy seguro de si mismo, Sakura levantó una ceja y sonrió
- Sabes, creo que no nos caemos tan mal después de todo – sonrió la chica al fin, se sorprendió a ella misma al ver que no estaba de tan mal humor cómo habitualmente
- Oye Li¿puedo preguntarte algo? –
- Depende –
- ¡Venga ya¡No es una pregunta trampa! –
- Entonces suéltalo –
- ¿De veras te gusta que la tía ésa te llame... "Shao"? – Shaoran levantó la ceja sarcásticamente ante tal pregunta, a lo que la chica añadió – No, en serio, suena cursi... –
La chica hizo una pequeña mueca, lo que hizo que el chino empezara a sonreír para luego soltar una carcajada.
- ¡Eehh¡No te rías¡Era una pregunta en serio! –
El chico paró de reír y accedió a contestar, aunque lo hizo con una sonrisa.
- No se, nunca lo he pensado si me molesta o no...aunque pensándolo bien, quizá si suena un poco cursi... –
- ¡Lo sabía! – exclamó Sakura - ¡Sabía que alguien tenía sentido común en éste mundo! –
- ¿Sentido común? – el chico miró extrañado a la chica que tenía enfrente, después su expresión fue cambiando por una sonrisa al ver que la chica reía
- ¡Ah! Oye esto: si nos soltamos alguna bordería cuándo estemos con más gente no importa¿vale? Sólo será...para guardar las apariencias – Sakura extendió su mano en señal de promesa y el chico le devolvió el gesto
- Aunque...cuándo estemos solos firmaremos tregua¿eh? –
- Echo...¿Shaoran? – Sakura dijo su nombre poco convencida por si acababa cagándola en algo
- Echo, Sakura – Shaoran sonrió y Sakura también lo hizo, así empezaba una promesa que haría que sus vidas cambiaran radicalmente.
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N.A.: Por fin, después de dos meses de estar con el capítulo a medias, me ha llegado la inspiración, la verdad es que he tenido poco tiempo, entre trabajos y clases...Ahora ya tengo por dónde seguir la historia, hasta hace poco había perdido su rumbo, pero lo ha vuelto a recuperar. Besos y siento el retraso!
