CAPITULO 11

YO TE DESEO

Estas casi igual de sorprendida que yo...sabes cuando me había dado por vencido y tu recuerdo venia a mi mente en cada momento...de la nada sales de una esquina y casi pasas frente a mis ojos...ha sido un enorme regalo del destino...- dijo el pelinegro mirándola a los ojos.

No sé que deba decirte...pero pensé que jamás te miraría...-contesto ella con una bruta sinceridad.

Es difícil dar con una persona de la cual solo sabes que se llama Serena y ni siquiera podrías identificar su nombre como real, contrate a una persona para que te buscara pero creo que di contigo antes que él...-dijo Darién sonriente y parecía que el tiempo solo podría detenerse para la rubia.

Darién tomo su mano y ella sintió que la piel se erizaba de solo mirarle...no había mucho por decir cuando las palabras salen de los ojos, de las palpitaciones, de los aromas y de esa química que reinaba solo entre ellos dos.

No sé qué has hecho para que este yo deslumbrado contigo...puedo tener lo que quiera y no era feliz, ahora solo tengo un deseo que espero se pueda cumplir...-menciono el pelinegro.

Estás loco y creo que yo mas por permitirte estar en esta posición...-dijo Serena sonando demasiado formal.

Yo solo sé que necesito saber de ti y mirarte...con eso me doy más que servido, no te vuelvas a marchar sin decirme tu nombre completo creo que el destino no sería del todo generoso conmigo.

El destino...-dijo Serena con cara de aterriza, ella tampoco sabía quién era él, capaz de que era uno de eso violadores famosos con cara de ángeles y deseos tan oscuros como demonios.

Si, desde cuando dejaste de creer en el destino Serena...-dijo el pelinegro que la tenía como hechizada con su mirada tan penetrante que le hacía desear mas.

Desde que me dio un revés...-dijo ella con una sonrisa de pena, a lo que él tuvo muchas ganas de abrazarla.

Poco a poco Serena, despertaras un día de estos y solo será parte del pasado...no te cansas de lucir hermosa...-dijo él con una mirada que le traspasaba el alma.

La rubia sonrió por lo que el halagadoramente le decía, lo cierto es que ser galán era parte de su vida, le miro con atención y su piel lucia recientemente afeitada.

No sé si eres real...-dijo ella con duda, pues tomarse con un hombre que parece salido de una película romántica no es algo que siempre te pase en la vida.

Tu sabes que lo soy...ahora la pregunta es si tu lo eres...-Serena rio por la galantería del tipo que tenia frente a ella y el cual le tomaba de la mano.

El mesero se acerco a ellos con el pedido...olía delicioso solo que no solo era cuestión de la pizza...Serena miro a Darién quien tomo la una de las copas y sirvió.

Cuantos años tendría...?...como se llamaría...?...no sabía mucho de el pero ahora mismo sentía que eso sería completamente imposible.

Me gusta mucho la comida de este Restaurant...te parece si brindamos por habernos encontrado una vez más...-dijo el sonriente.

Serena tomo la copa y alzo la copa chocándola con la de el...-Por encontrarnos Serena una vez más...-dijo él mientras la rubia humedecía sus labios para beber el dulce néctar fermentado de las uvas más selectas.

Como el había dicho el vino era delicioso, lo cierto es que no era tan fanática de las bebidas, más bien eran ella y Andrew mas fanáticos del café, después de aquel fatídico accidente que había dejado en pésimas condiciones al compañero del rubio.

A todo esto...puedes decirme cómo te llamas...-dijo Serena mientras el pelinegro llevaba una rebanada de pizza a sus labios sin la necesidad de tomar cubiertos como la rubia lo hacía.

Darién...-ella sonrió...le gustaba ese nombre...

Darién...-dijo Serena sonriente mientras el pelinegro pasaba el bocado con delicadeza...

No digas así mi nombre, mejor come antes de que se enfrié el queso...-la rubia le miro con cara de sorpresa, como es que de un segundo a otro la seducía y después la regañaba.

Comieron en silencio hasta que quedaron satisfechos, la botella de vino nuevamente se sirvió...-Hace cuanto que te mudaste a Nueva York.

Hace un mes...-contesto ella...-vengo de Connecticut, pero no entiendo porque deseas saber tantas cosas de mi cuando de ti solo sé que te llamas Darién...como se que no eres un asesino.

No lo soy, te doy mi palabra me dedico a compra y venta de inmuebles...es un negocio algo redituable, pero me gusta mucho porque tengo la oportunidad de viajar...-dijo el pelinegro.

Que interesante...-contesto la rubia sonriente.

Eres muy linda...-dijo el haciendo que la rubia sintiera vergüenza de tanto halago...se preguntaba cuándo es que se terminaría lo lindo...en cuanto supiera que era divorciada.

Que quieres de mi...-dijo ella con un dejo de miedo.

Todo...-contesto firme el pelinegro a lo que la rubia solo se limito a mirarle y sabia que no mentía se notaba en sus ojos.

No creo que sea yo la mejor compañía para un hombre como tu...-dijo Serena menospreciándose un poco.

Por qué...?...-

No estoy lista para un affaire...-dijo ella mientras el pelinegro sonreía como si le estuvieran contando un chiste, algo que le molesto.

Yo no quiero un Affaire...crees que me acerque a ti solo para eso...ni siquiera sé si eres casada...-dijo el pelinegro.

No lo soy más...-contesto Serena dejando claro quién era.

Pues aunque no desees mi opinión te he de confesar que es un completo imbécil...eres una mujer que paraliza el trafico aunque no luzcas ese vestido negro...-dijo el sonriente.

En ocasiones me pregunte como es que sucedió, ahora simplemente me he levantado de mis ruinas y no deseo salir lastimada otra vez...-dijo ella marcando su línea.

Cuantos años Serena...-?...-

Los suficientes como para saber cada detalle de la vida de un extraño...-contesto ella.

Son muchos, pero te restan o te suman...-contesto él.

Aun no lo se...me suman una hija hermosa, pero me restan mi juventud...-respondió Serena mientras bebía un sorbo de su copa.

Por qué quieres que corra...?...soy desagradable...huelo mal...tengo algo en mis dientes...-Serena se rio como hace muchos años no lo hacía.

No para nada solo...que siento que esto no puede estarme pasando hacia muchos, parecieran miles de años que un hombre está interesado en mi...-dijo ella sonriente, interesados miles que le gustaran solo Darién.

Creo que cuando una mujer lleva una alianza como la que seguramente tu llevabas en ese dedo es una barrera que a un hombre con principios como yo lo detiene...pero ahora eres una mujer libre y ni tu timidez me detendrá...-dijo él.

Eres insistente Darién...-respondió la rubia.

No digas mi nombre...haces que tenga pensamientos impuros...-dijo el moreno con seriedad.

Sabes creo que eres un tipo encantador, pero la verdad es que será mejor irme tengo cosas por hacer y no deseo darte alas a algo que no estoy dispuesta a dar...-contesto la rubia mientras intentaba levantarse.

No te levantes a final de cuentas fui yo quien llego a invadir tu privacidad, el mesero se acerco con la cuenta y Darién pago la comida más barata de toda su vida.

Bueno creo que es hora de marcharme...no será la única vez que nos encontraremos...Serena Hutton...-el pelinegro tomo su mano y la beso su palma haciendo que la rubia se sonrojara por la intimidad del beso.

Se quedo sin habla...le miro salir con toda esa galanura impotente que hizo girar la vista a mas de una chica, eso la verdad la hizo sentir incomoda...y celosa...

Celosa de un tipo del que solo conocía el nombre...Darién...la rubia se levanto y camino a prisa quería preguntarle su apellido...pero...

Parecía que había volado...no estaba por ningún lado miro en todas direcciones y así como había aparecido...se había esfumado.

Camino con la cabeza con miles de frases...dios lo deseaba, deseaba besarlo y poner sus manos en su cabellera sedosa como la seda.

Entro al supermercado y salió con algo más que solo despensa...un par de botellas de vino...a ese paso se volvería alcohólica.

Era mucha carga para caminar con esas bolsas...parar un taxi le era casi obligatorio...así lo hizo...Darién a lo lejos la miro montarse en un taxi y la siguió.

Le gustaba esa mujer y no estaba del todo convencido en dejarla ir...así que cuando salió del restaurant se monto en su carro no el deportivo uno más por así decirlo simple...un mercedes...la miro salir del restaurant y girar su cabeza por todos lados.

Era hermosa como la misma luna llena en el cielo infinito lleno de estrellas...como una suave melodía de piano que llenaba tus sentidos de algo más que solo notas musicales.

La quería para el...así que se la siguió...no fue nada difícil perderla de vista y también se dio cuenta de que era muy distraída, muchos hombres giraban su vista para mirarle el trasero respingón...

Eso parecía molestarle y más cuando ella estaba con la cabeza en otro lado, la miro caminar con esas bolsas, sintió enormes deseos de ayudarla pero lo único que lograría seria espantarla.

No le encanto el chofer quien le sonreía amablemente y parecía interesado en sacarle platica, los siguió entre calles y después de un pequeño lapso se estaciono...algo que él hizo adelante...

Serena bajo las bolsas con ayuda del taxista que estaba por colmar su paciencia de tanta amabilidad demostrada a la mujer que le gustaba.

Al fin se marchaba no sin antes dejar su tarjetita para si necesitaba su ayuda...la rubia entro a ese viejo edificio...seguramente la plusvalía era rentable pero no la mejor zona.

Serena entro a su apartamento y como pudo cerró la puerta...suspiro al fin podría estar tranquila, el chofer había sido muy amable con ella miro la tarjeta y sonrió.

Pero el recuerdo de Darién se vino a su mente rápidamente haciéndola tener que tomar asiento era como si su mente estuviera solo destinada para atenderle a el...

Se sentía rara...como podía haberse dejado invadir de esa forma...movió la cabeza en señal de desaprobación y suspiro con resignación.

Era hora de comenzar por acomodar su nueva vida y si en ella algún hombre quisiera entrar lo dejaría...esa era la nueva decisión.

Si...ya di con ella es Serena Hutton...quiero la información completa el lunes...-dijo Darién mientras colgaba el teléfono, miro como la rubia salía al balcón...comprendió que esa era la joya de ese lugar.

Era hermosa y no tenia duda...encendió el auto y partió de ahí...Serena miro ese lujoso coche pero después giro su vista a lo que ella amaba...el paisaje.

El pelinegro esperaba el informe con ansias...el fin de semana entero estuvo en su casa encerrado para poder detenerse y no correr como desquiciado al departamento de la rubia.

Señor le busca el detective Leónidas Campbell...-dijo su secretaria.

Hazlo pasar...-contesto el pelinegro mientras el alto caballero de canosa cabellera y acento inglés entraba.

Aquí tiene los informes...-dijo él mientras tomaba asiento y el pelinegro lo abría...miro muchas fotos de ella cuando joven...dios siempre había sido hermosa...

Este es su pago...-sin más el hombre comprendió que el pelinegro necesitaba intimidad para poder leer lo que deseaba.

Miro sus datos generales...Serena Hutton Adams...originaria de la capital Hartford...alguna vez recordó Darién estar en ese estado y podría confirmar que era una ciudad vistosa de clima similar a Nueva York.

Nunca entendió como es que las personas que te investigaban conseguían fotografías tan personales...Miro a la rubia casi esquelética a sus 13 años, no parecía la mejor época de Serena.

Después fue convirtiéndose en una muchachita adorable, su baile de graduación de la secundaria...linda con su cabello ondulado y rubio...

Otras más en la preparatoria, después de eso a su lado un hombre algunos años mayor que ella...Andrew Kou Moore se sorprendió mucho al saber quien había sido el esposo de la rubia.

Creyó que podría ser cualquier persona, nunca un Kou de esos tan prestigiosos Bufettes en todo Estados Unidos, ahora se explicaba cómo es que la rubia parecía una mujer de alta sociedad.

Se sintió incomodo mirando fotos de ellos dos juntos...sonrientes y parecían enamorados, no comprendió como se habían separado.

Un acta de matrimonio donde decía que ella estaba casada con el casi después de cumplir 18 años...meses después llego a su vida Aubreé Kou Hutton.

Se dio cuenta del porque Serena tenía miedo tenía una hija adolescente de 16 años quien ahora mismo vivía con su padre...miro las fotografías de una chica que no se parecía mucho a ella...si no a su padre.

De bellos ojos verdes, larga cabellera rubia con destellos rojos y pecas graciosas en su rostro...tal vez no se parecía físicamente pero esa manera de sonreír era de Serena.

Incluso las posturas...no parecía hija de la rubia pero si era idéntica a su padre...noto otras fotografías mas de Andrew junto a una chica de cabello castaño debajo de los hombros.

Se pregunto quién sería en el reporte decía Lita Ryan divorciada...de 30 años y con un par de hijos...parecía que estaba entretenida con el ex esposo de Serena y eso le gusto, manejaba un servicio de banquetes.

En su mano estaba una copia del acta de divorcio...miro las fechas y sintió pena por ella recientemente había cumplido 35 años y su regalo había sido el divorcio después de casi 17 años de matrimonio.

Miro los generales familiares y todo era normal...ahora mismo trabajaba en...abrió los ojos con sorpresa.

Serena estaba entrando al departamento después de un largo día de trabajo y el teléfono sonaba con insistencia, esperaba que no fuera una emergencia, literalmente corrio a contestar.

Bueno...-dijo la rubia.

Hola mamá...-escucho la voz de Aubreé pero estaba molesta.

Hola cariño como estas...?...-dijo la rubia mientas Aubreé se sentía demasiado molesta.

Mamá...mi papá tiene una novia...-dijo sin más la adolescente, a lo que Serena de pronto se quedo sin palabras por decirle ella misma se sentía como en shock.

Como te sientes hija...-pudo decir hilarante Serena pues acababa de recibir una noticia como un balde de agua fría, tenían dos meses separados y el estaba haciendo su vida.

Decepcionada de papá...-dijo Aubreé pues la verdad es que en el fondo quería que Andrew aceptara que se equivoco y volviera al lado de su mamá.

Hablamos de eso mi amor...creo que tu papá es un hombre que tiene el derecho de rehacer su vida no lo crees...-dijo con solemnidad Serena aunque ella misma se sentía como con un dejo de tristeza.

Lo sé mamá pero esa mujer es tan...tan...-no sabía cómo decirlo la rubiecita.

Diferente a mí eso es lo que te preocupa...-contesto Serena.

Si mamá, quiere que según seamos amigas lo que más me molesta es que mi papá sale con una mujer que es mas chica y tiene dos hijos, siento que esta como interesada en el dinero...solo por eso sale con el...-Serena se sorprendió por las palabras tan duras de su hija.

Rehacer la vida es complicada, pero no conocía a la mujer con la que salía Andrew no podía juzgarla sin saber nada ahora ella misma era divorciada con una hija.

Aubreé debes de conocerla antes de poder decir que ella no quiere a tu papá, además Andrew es un hombre inteligente y sé que no te la presentaría si no supiera que es alguien de quien puede confiar...-dijo la rubia.

Mamá...te echo de menos...la verdad es que quiero irme contigo...-Serena reconoció de inmediato que ese era un chantaje.

Solo porque estas demasiado lejos no te castigo Aubreé, eres una chica lista y ambas sabemos que ese chantaje conmigo no funcionara, habla con tu padre sobre lo que sientes y veras que él te escuchara, queremos lo mejor para ti.

Tú tienes novio...?...-Serena sin querer pensó en Darién.

Aun no hija...-contesto ella con pena.

Bueno mamá, yo sabía que me regañarías pero por intentarlo no pierdo hablare con mi papá...te quiero...-dijo Aubreé.

También te quiero hija...pórtate bien...-Serena colgó el teléfono y se tuvo que sentar...una lagrima corrió por su mejilla...era muy pronto pero parecía que Andrew deseaba retomar su vida donde la había dejado y era lo justo.

A final de cuentas era un hombre joven...tenía derecho de ser feliz, se habían casado demasiado pronto y no habían vivido lo suficiente.

Conocía a Andrew y sabia lo buen esposo que era, lo buen conversador, era guapo, inteligente, detallista pero su más grande error es que era muy pausado...cuando encontraba su estado de confort no se movía para nada...

Que les falló a los dos...la rutina, tener más hijos y una vida en común que los quisieran llevar...

Ahora ya no había vuelta atrás...la vida estaba a la vuelta de la esquina...-adiós Andrew.


Huyyyyyyy...que tal con el capitulo chicas...muchas gracias por sus comentarios espero que este capitulo sea de su agrado.

Es logico que Andrew ya este rehaciendo su vida, pero en todo caso esperemos que su pequeña Aubreé no termine por querer ahorcarla y que tal Serena...Espero leer que piensan del futuro de nuestra pareja...saluditos...!