Rhonda llego a la terraza con una margarita nueva en la mano. Se sentó en el sillón muy relajadamente cruzando sus piernas.

"Rhonda estas bien?" Preguntó Nadine.

"Nos tenías preocupadas." Comento Patty.

"Preocupadas de qué?" Respondió Rhonda dándole un trago a su bebida.

"Les dije que Rhonda estaba bien, ustedes de exageradas" Añadió Helga cruzando sus brazos.

"Nos preocupamos porque tardaste mucho en regresar." Comento Phoebe.

"Tarde...en serio, no me di cuenta." Dijo Rhonda actuando sorprendida.

"Porque tardaste tanto?" Preguntó Nadine.

"Meeee...tope con un, amigo y estaba platicando un poco."

Las chicas se quedaron viendo entre ellas.

"Ya ven!" Exclamó Helga." Ustedes pensaban en lo peor y Rhonda estaba platicando con un chavo."

"Que pensaron de mí?" Preguntó Rhonda confundida.

"Ellas estaban preocupadas. Pensaron que estabas llorando en el baño por lo que te había dicho." Explicó Helga.

Rhonda se rio "Querida yo, llorar...nunca."

"Como quiera, quería decirte algo Rhonda..."Helga intentaba en sacar las palabras. "...disculpa por lo que dije ase rato sobre tu novio y...que, tal vez tú no habías sido suficiente mujer para él."

"No te mortifiques con eso Helga, yo no soy ningún angelito tan poco. En realidad, la relación entre mi novio y yo no funciono porque él no podía darme lo que otro me daba. Dejémoslo así. " Dijo Rhonda acomodando su pelo a un lado.

Patty y Phoebe abrieron sus bocas en asombro por la manera en que se expresaba Rhonda.

"Ya veo que nuestra perspectiva de los hechos era muy diferente." Exclamó Helga con una expresión coqueta. "Voy por otra limonada. ¿Alguien quiere algo?"

"Te acompañó Helga." Dijo Phoebe.

"No es necesario Phoebe. No seas como Arnold, que no me deje ir sola a ningún lado."

"Arnold te cuida mucho Helga?" Preguntó Patty.

"No tienes idea, a veces me cuida tanto que me fastidia."

"Te cuida porque le importas. Eso es bueno." Comento Patty.

Helga sonrío recordando el amor de Arnold. "Tienes razón Patty. Ahorita vengo."

Arnold seguía platicando con Gerald, Harold y Carlos afuera en la alberca.

"Qué tipo de carro tienes Carlos?" Preguntó Gerald.

"Tengo una camioneta cuatro por cuatro y un carro deportivo."

"Oh si...que modelo es el deportivo?" Preguntó Gerald con intriga.

"Es un cobra negro." contestó Carlos.

"Manual" Preguntó Harold.

"Pues claro, para mí, si no es de cambios no es deportivo." Respondió Carlos.

"Quien te enseño a manejar manual?" Preguntó Arnold.

"Mi papá." Contestó Carlos. "Tú que manejas Arnold."

"Un carro sencillo de dos puertas, pero es manual también."

"Apoco y...se te hizo fácil en aprender?"

"Si...aprendí en tres días." Contestó Arnold.

"Haber cuando le enseñas a tu mejor amigo a manejar manual viejo." Comento Gerald.

"Quieren ver el carro?" Preguntó Carlos

"Vamos." Respondió Gerald.

Los jóvenes pasaron por el jardín dirigiéndose al garage en donde estaban los autos guardados. Cuando Arnold observo un carro que pescó su atención.

"Que pasa Arnold?" Preguntó Gerald mirando a su mejor amigo distraído.

"Parece que conozco esa troca." Dijo Arnold con su vista hacia el vehículo.

En la mansión, Helga entró a la cocina grande. Había varios jóvenes platicando tomados en la barra cercas del refrigerador. Helga abrió la hielera pero alguien se le atravesó repentinamente.

"Laila que ases aquí?" Comentó Helga sorprendida.

"Quiero hablar contigo." Dijo Laila seria.

"Pues ahorita no puedo hablar contigo, disculpa." Helga intento en darle la vuelta, pero Laila se volvió a atravesar.

"Yo sé que tú y Arnold me an estado escondiendo algo." Dijo Laila.

"No sé a qué te refieres." Respondió Helga.

"Alguien que conozco de esta fiesta me acaba de avisar que tú y Arnold llegaron juntos como pareja." Comento Laila.

"Mira Laila, yo no tengo porque estarme escondiendo de nadie mucho menos de ti...así que quítate de mi camino que no quiero hablar contigo."

Laila sacó una foto de ella abrazando a Arnold. La imagen de la foto mostraba a Arnold de espaldas, como si Laila se la hubiera tomado ella misma cuando abrazaba a Arnold de su cuello.

"Vez esto?" Laila puso el celular con la imagen enfrente del rostro de Helga.

Los ojos de Helga se abrieron en pánico mirando parte del cuerpo de Arnold sin ropa y Laila abrazándolo.

"Como te atreves!!" Le exclamó Helga en furia.

"Es obvio que tú eres la cualquiera que se metió con Arnold cuando el todavía era mi novio!! ¡¡Como se siente en ver a tu disque novio con alguien más!! ¡¡DUELE VERDAD!!" Le gritó Laila.

Helga estaba congelada pensando en la foto que Laila le había enseñado.

Los demás invitados empezaron a poner atención en la desagradable conmoción entre ellas.

"¡Ya se, que tú te acostaste con mi novio desde la noche que fuimos a la fiesta de Rhonda! ¡Yo tenía a mi pobre tía enferma y tuve que irme temprano a verla y tú...la basura sin valores! ¡¡Te aprovechaste de él y lo embrujaste con tú sucio cuerpo!!"

"CALLATE LAILA!! ¡¡TU NO SABES NADA DE MI!!" Helga se enrojeció del cólera y ardor que sentía en su interior.

"Tú nunca pudiste hacerlo feliz como yo pude!! ¡¡Tu solamente lo querías para hacer tus mandados y vueltas!!Querías controlar su vida para hacerla girar en tú mundo!! ¡¡Y yo lo liberé!!"

"ESO NO ES CIERTO!!" Gritó Laila en rabia.

Helga continuo. "Arnold siempre fue todo para mí!! ¡¡Y si estar con él porque lo amo es ser sucia!! ¡¡A mí que diablos me importa lo que pienses tú o como me vean los demás!! ¡¡Yo me entregue a él porque lo amo!! ¡¡Y por una noche de pasión con el amor de mi vida yo estaba dispuesta a todo, para conseguirlo!!"

Uno de los invitados que estaba en la cocina le mando un mensaje a Carlos diciéndole lo que sucedía en su casa.

Carlos, Harold y Gerald estaban en el garaje mirando el motor del carro deportivo cuando entró el mensaje al celular de Carlos.

"Ay un pleito en mi casa..." dijo Carlos "...una chava pelirroja se está peleando con una rubia, me mandaron una foto."

"Con que no sea Patty." Exclamó Harold preocupado.

"A ver la foto!" Dijo Gerald alarmado.

"Mierda! ¡Es Helga y Laila...le diré a Arnold!" Gerald recorrió todo el terreno hasta llegar a la calle en donde estaba Arnold platicando con el conductor de una camioneta vieja.

Gerald se acercó a Arnold faltándole el aire de lo agitado que estaba. Levantó la mirada al conductor y lo reconoció. "Arnie?" Dijo Gerald.

Adentro de la mansión Laila seguía gritándole a Helga.

"COMO TE ATREVES!! ¡¡ERES UNA PUTA POR HABERTE ACOSTADO CON ÉL!!" Le gritó Laila acercándose a Helga.

Helga levantó su rostro en orgullo y con su ceja levantada le contestó.

"Por lo menos puedo decir que soy, su puta!! Algo que tú, nunca, ¡¡serás para él!!"

Laila le lanzó una cachetada fuerte por la mejilla de Helga, causando que el pelo rubio de ella rosara en su rostro.

"Tú nunca podrás lastimarme!" Le contestó Helga con una mirada fuerte.

"Lograre que te arrepientas por haberte metido en mi camino mendiga basura!!" Laila alzo la mano en alto dando vuelo para volverle a pegarle a Helga.

"No te atrevas a tocar a mi novia Laila!" Le advirtió Arnold deteniendo el brazo de Laila en el aire.

"Ella se metió entre nosotros osito!" Le contestó Laila mostrando un gesto de inocencia.

"Helga nunca se metió entre nosotros." Le respondió Arnold molesto.

"Claro que sí. ¡Tú me engañaste con ella!"

"Yo nunca te engañe Laila!" Le exclamó Arnold.

"Claro que sí! Me engañaste con esta mendiga..."

"Yo nunca te engañe Laila porque tú te estabas acostándote con Arnie!"

Los ojos de Laila se abrieron del espanto. "Co-mo...yo nunca me..."

"Llevas un año acostándote con mi primo Arnie. ¡Tu papá nunca te levantó de la fiesta de Rhonda, fue Arnie!"

Laila dio pasos atrás con su rostro apenado por la manera en que todas las personas la miraban.

"Pero mi tía estaba enferma..."

"Otra mentira tuya Laila! Tu tía nunca estuvo enferma. ¡Incluso Arnie te levantó ese día para llevarte a su granja!"

"No es cierto!" Gritó Laila.

"Por supuesto que es cierto!" Contesto Arnold con la mirada firme. "Arnie está afuera esperándote, el té trajo paraca! ¿¡Lo que no entiendo es porque te escabulliste en mi recámara hoy!? Porque sigues obsesionada con seguir molestándonos!?"

Laila levantó su rostro en furia "Me metí en tu recámara para demostrarle a tú novia que también yo podía darte lo que ella te dio a ti! ¡Pero tú no fuiste lo suficientemente hombre para dármelo!"

"QUE!!" exclamo Helga en furia queriéndose ir encima de Laila, pero Arnold la detuvo.

"Estás equivocada Laila." Le dijo Arnold deteniendo a Helga "Yo soy lo suficientemente hombre para saber a quién amo y tú nunca, estuviste en mi corazón. "

"Nooo!" Gritó Laila en lágrimas.

"Ahora vete Laila. Arnie te está esperando afuera." Le recordó Arnold.

Laila puso sus manos sobre su rostro dirigiéndose hacia la puerta de la mansión.

"Laila!" Le llamó Helga tocando su hombro.

Laila se volteó a verla cuando miró un puño dirigiéndose a su rostro. Lo último que ella vio, fueron estrellas por el golpe.

"Eso es por haberte metido en la recámara de mi novio víbora venenosa!!" Le exclamó Helga con coraje.

Arnold agarró a Helga y la alejó de Laila.

En lágrimas y con un ojo rojo, Laila se salió de la mansión, recorriendo el jardín grande. Casi para llegar a la camioneta se calló sobre el zacate raspando su pierna sobre las pequeñas piedras, llego a la troca y se subió rápidamente.

"Vámonos!!" Ordenó Laila en lágrimas.

Arnie hizo sus ruidos nasales prendiendo la camioneta lentamente.

"Porque le dijiste a Arnold sobre nosotros!?" Le exigió Laila.

"Porque me pregunto." Respondió Arnie. "Tienes un ojo morado." Le dijo Arnie serio mirándola.

"Helga me pego!!" Gritó Laila con su mano sobre su ojo.

Arnie sonrió un poco y haciendo sus ruidos nasales contestó. "Ese si es hembra para saber defenderse."

"Cómo puedes decir eso de ella!!" Se quejaba Laila con cólera.

Arnie se fue ignorándola todo el camino a su casa.

Arnold se acerco a Helga y puso su mano sobre la mejilla de ella. "Estas bien Helga?"

"Estoy...grrrrrr..." Helga sentía los ojos llenos de ardor por el coraje.

"Mejor vámonos amor" le murmuro Arnold en el oído.

Phoebe y Patty llegaron a la sala sin saber lo que estaba sucediendo y escucharon a unos jóvenes decir "Esta fiesta estuvo buena, tuvo sexo y violencia."

"Que abra sucedido?" pregunto Phoebe.

"Vamos a afuera Phoebe parece que Arnold y Helga se salieron." Comento Patty.

Afuera de la mansión las chicas se juntaron con Gerald y Harold, y alcanzaron a Arnold y Helga.

"¿Como salió todo hermano, ya se van siempre?" pregunto Gerald.

"Si Gerald, Helga no se siente bien."

Phoebe y Patty se acercaron a Helga para consolarla. "Que paso Helga?" pregunto Phoebe.

"No tengo ganas de hablar Phoebe, mejor después te platico." Comento Helga con su mirada hacia abajo.

"Después te mando un mensaje Gerald." Le dijo Arnold poniendo su brazo sobre los hombros de Helga.

Arnold abrió la puerta de su auto para que se sentara Helga. Prendió el coche y se fueron.

"Helga quieres ir a tu casa...o, podemos ir a otro lado."

"Vamos a tu casa Arnold." Respondió Helga melancólica.

Arnold se dirigió a su casa y se bajaron del auto. Los dos entraron a la casa de huéspedes en silencio. Los abuelos estaban en la sala viendo televisión.

"Ya llegaste shortman." Gritó el abuelo.

"Si abuelo. Yo y Helga estaremos en mí recámara."

"Esta bien Arnold. Nosotros estaremos mirando televisión un rato más y nos iremos a dormir." Dijo el abuelo desde el sofá.

Arnold llego a su recámara y sacó la llave para abrir la puerta.

"Ahora ya se porque compraste chapa nueva." Comento Helga.

Arnold soltó un profundo respiro recordando la desagradable escena de esa mañana. Los dos entraron al cuarto y cerró la puerta.

Arnold sacó su cartera, celular y llaves y los puso sobre su cajonera. Se volteó a ver a Helga que seguía parada en medio de la recámara con su mirada decaída.

Arnold POV

Me pesaba el sentimiento de ver a Helga así, con sus encantadores ojos azules apagados. Yo tanto que quería protegerla a que no se enterara de lo sucedido de esa mañana. Al final se enteró de la peor manera.

Me le acerque a ella y la abracé fuertemente, dejando que Helga hundiera su rostro entristecido en mi pecho. "Relájate amor, estás conmigo." Le dije sobando su espalda.

Helga seguía callada con su cuerpo tenso. No sabía que tanto pasaba por la mente de ella. Seria que estaba decepcionada de mi, por lo que se entero? o era algo más. "Dime amor que tienes?"*

"Arnold, porque no me dijiste que Laila se metió en tu cuarto y...que te encontró sin ropa."

"Ella...ummm...se escabullo en mi recámara y...cuando salí de la ducha me metí en mi cuarto sin saber que ella me estaba esperando."

"Y que más sucedió?" Preguntó Helga sería.

Arnold suspiro mordiéndose el labio con su mirada hacia otro lado.

"No me puedes ver a los ojos verdad." Dijo Helga.

"Es que...ahem," Arnold tosió.

"Criminal cabeza de balón! Tengo que enojarme contigo para que me puedas decir que sucedió! Porque tuve que enterarme por parte de ella y no la tuya!! Porque no me dijiste nada!! Oh será que te gusto en encontrarla a qui!!"

"No Helga, créeme no la quería aquí e intenté en sacarla y..."

"Y que Arnoldo, Laila es más fuerte que tú!"

"Amor no quería ser duro con ella."

"No querías ser duro con ella!! Y por esa razón tú dejaste que Laila se acercara a ti cuando estabas desnudó."

"No!" Respondió Arnold.

"Claro que si! Laila me enseñó una foto en donde ella te estaba abrasando y tú te mirabas de espalda! Explícame eso!" Le exigió Helga.

Arnold bajo su rostro en vergüenza. "Helga ella quería, abrazarme y...estar conmigo. Te juro que yo luche contra ella, e intente en quitarme a Laila de enzima con una mano y con la otra me sostenía la toalla. " Arnold se pasó la mano por su pelo en pena "Al final, la sujete fuerte con mis dos brazos y la toalla se me callo. Ahí fue cuando mis abuelos entraron y ella se terminó hiendo. Por eso compré una chapa para mi puerta. Pero yo sé que ella no volverá a molestarme."

Helga tenía sus manos en su rostro, imaginándose lo que había sucedido.

"Helga tu me crees verdad." Le dijo Arnold agarrándola de los hombros.

"Te creo." Murmuro Helga con su voz frágil, levantó la mirada mostrando sus ojos llenos de lágrimas. "Pero tú no confías en mi! Necesitamos ser sinceros y decirnos todo! Por no haberme dicho lo qué pasó, ella me humillo! Revele el secreto más íntimo de mí ante todos en esa estupida fiesta!"

"Que secreto amor?" Preguntó Arnold con dolor en la mirada.

"De que yo te amo y estaba dispuesta a todo con tal de acostarme contigo!! Me vale lo que los demás piensen o hablen de mi! Pero, revelar mi secreto de amor ante un montón de idiotas jamás debió haber pasado!"

"Helga tu no te miraste mal. Fue Laila la que se miró cómo una mentirosa aprovechada."

"Entonces yo no me mire mal porque Arnie se estaba cogiendo a Laila todos estos meses! Por favor...el hecho que tú y yo estuvimos juntos cuando Laila era tu novia me hizo ver como la peor, independientemente si ella te estaba engañando en tus espaldas!"

"Helga, tú y yo estábamos destinados a estar juntos. Ya no pienses en la relación sin sentido que tuve con ella."

"Entiendo eso Arnoldo, creerme, pero ggrrrrrr...ay tantas cosas que nunca debió haber sucedido! Todo salió mal!!" Exclamó Helga con sus puños cerrados de corajes y sus ojos cerrados en llanto.

"A que te refieres Helga? Te arrepientes de haber estado conmigo!?" Le pregunto Arnold con sus ojos llorosos.

Helga seguía con sus ojos cerrados con lágrimas rodando por su mejilla. Recordando el amor intimo entre ellos.

"Dime Helga!! Te arrepientas de haberte entregado a mi!?" Le volvió a preguntar Arnold atormentado por la respuesta que contestaría ella.

Helga pasó saliva y respirando llanto contestó.

"No, nunca me arrepentiré de haber sido tuya...y, eso fue exactamente lo que le contesté a Laila en su cara." Respondió Helga con lágrimas de sentimiento en su rostro.

Arnold soltó un suspiro de alivio. "Por un momento pensé..."

Helga lo abrazo. "Yo me refería a que Laila nos haya atormentado. A que me ocultaste lo que sucedió hoy y...también, dentro de una semana nos tendremos que separar! Maldito el día que decidí ir a una universidad tan lejos de aquí! Que pasará cuando estemos separados? Laila irá a la misma universal que tú...y si Laila te sigue acusando a que te acuestes con ella!? Que pasará de nuestra relación de lejos, si estando cercas ya tenemos problemas!?"

Arnold agarró a Helga de la cintura y la jalo hacia él con una mirada de romance hacia ella "Únicamente estaremos separados un semestre amor y después de ahí los dos nos podemos transferir a la misma universidad cercas. Yo se que ahorita las cosas parecen mal, pero, estamos juntos, y me tienes, tan adicto a ti..." Arnold acosto a Helga sobre su cama "...nadie podrá apartarme de ti encanto." Dijo Arnold pegando sus labios suavemente a los de ella.

Helga POV

Los labios calientes de mi amado sanaban el dolor de la decepción que sentía por dentro. Sus manos pasaban por mi pelo resbalándose por todo mi cuerpo. Arnold me besaba con dulce pasión. Saboreándome con cada beso que rosaba mi piel. Sus manos grandes calientes me daban una serenidad que seducía mi ser. "Helga...te amo tanto." Me murmuro Arnold con cada beso que prendía en mi cuerpo. Se fue resbalando por cada parte de mi desprendiendo su aliento sobre mi piel.

Arnold bajo sus seductores besos por mis pechos desabrochando mi brazier. Su boca acariciaba mis pezones con tanta delicadeza. "Ahh...mi amado." Yo gemía sintiendo la calentura fluyendo por mis venas.

Los besos de Arnold bajaron por mi abdomen llegando a mi vientre. Deslizó sus manos seductoras por debajo de mi falda acomodándose entre mis piernas. "Ooooh Arnold...que me quieres hacer?" Le pregunté con calor seductora en mi voz.

"Te are lo que deseaba en hacerte cada vez, que te miraba con esta falda negra." las palabras de mi cabeza de balón causaron que mi corazón brincara de pasión en mi pecho, todo ese tiempo yo nunca me imaginé que pensaba Arnold de mi cuando me miraba con ese atuendo.

Arnold deslizó mis calzoncillos hacia abajo quitándomelo por completo. "Arnold...pero..." le decía con nervios por lo que pasaría.

Arnold me miró con sus ojos verdes llenos de deseo hacia mi. "Déjate llevar por mi, mi vida. Estas en mis manos."

La voz seductora suave de mi príncipe me hechizaba de él. Incline mi cabeza hacia atrás dejándome por completo de todo lo que él me quería hacer. Arnold abrió mis piernas y con mi falda negra todavía puesta sentí su suave cálida lengua en mi parte más íntima.

"Aaaaarnold!" Dije su nombre en placer. Sintiendo su cálida mojada boca en mis labios delicados por primera vez.

Arnold seguía probándome, pasando su lengua por mis sensible humedad . Sus manos se sujetaban de mis caderas por debajo de mi falda jalándome más hacia él. "Aaaaarnold...no puedo...es demasiado."

Arnold me probaba con más intensidad, estimulando cada parte de mi. "Estas...deliciosa mi Helga." Decía mi amado saboreando mi cuerpo con urgidas ansías seductoras.

"Ohhh...siento tu boca hambrienta de mi." Le dije a Arnold llenándome cada vez más de placer. "Ahhhh...ahhhhh" respiraba cada vez más fuerte.

"Suéltate Helga." Me decía Arnold con cada probada que me daba. "Gózalo mi princesa."

Sentía sus manos resbalarse por mis pechos con su boca sujetada en lo más caliente de mi, dándome un placer incomparable a nada que hubiera sentido antes. Las yemas de sus dedos frotaban mis pezones dándome un gozo deseoso de calor hacia él.

"Eres única mi vida...me tienes encantado de ti." Me decía mi Arnold bebiendo mi cuerpo.

Mi piel ardía de calor, mis ojos se llenaron de lágrimas de excitación . No podía mas, me derretía de pasión en los brazos de mi amado. "Arnold. Te quiero sentir. Ya. Ahora!" Le implore.

Arnold se levantó y se quito su camiseta blanca. Yo me senté agarrándolo de su cuello empujándolo hacia mi. Mi boca sedienta de él lo beso deseosamente. No dejaba ni que se quitara sus pantalones. Lo quería, lo deseaba, mi cuerpo lo anhelaba adentro de mi.

Arnold se jalo sus pantalones y bóxers hacia abajo con sus labios desesperantes en mi boca. "Ahora...Ya te quiero en mi." Le rogaba entre besos.

Arnold me abrazó teniendo su cuerpo arriba del mío y me miró a mis ojos.

"Helga...tú eres lo mejor que a pasado en mi vida. Eres toda mía y yo, tuyo." Con esas palabras mi amado se apretó en mi cuerpo, penetrando su firme miembro en mi. "Aaaaarnold..." dije su nombre en pasión pura.

"Déjame verte haciéndote mía princesa." Me dijo Arnold apretándose más y más en mi cuerpo. Su miembro macizo rosaba mis sensibles labios, llenando mi cuerpo de estimulación masiva que no podía contener. Me apretaba los dientes para no gritar en placer, me sujetaba del torso de mi amado enrollando mis piernas en sus caderas.

Arnold se movía más fuerte sobre mi cuerpo. Empujando su miembro hasta lo más profundo de mi. Era su prisionera de pasión sintiendo sus manos pasar por mis pechos llegando hasta mi pelo.

"Bésame Helga." Me declaro mi amor apretando mi cuerpo con el beso intenso que me daba. Ya no pude más...mi cuerpo se tensó explotando con un orgasmo intenso en mi.

"Arnold... no puedo...Ahhh!"

"Helga...no me aprietes así no voy a aguantar!" Me dijo mi apasionado Romeo y con un fuerte movimiento de pasión, soltó su ardiente calor adentro de mi cuerpo.

Notas de autor:

Que puedo decir. Ja ja Estos dos rubios están que arden.

La música clásica que escuchaba cuando escribía este capituló es: For the love of a princess por James Horner London Symphony. Mi secreto es, ya que estamos revelando secretos.

-Escucho música clásica cuando escribo para abrir la mente hacia la escena de amor, drama o aventura.-

En este capítulo miramos el secreto de Laila y lo tenia bien guardado. También miramos el dolor de Helga al tener que revelar el secreto candente que deseaba su corazón. Lo bueno fue que a pesar de una noche desagradable termino en los brazos de Arnold.

Este es el capituló 10 y se que había dicho que esta historia sería de 10 a 12 cap. Pero mi mente me mostró ideas para más capituló ️️ ya se mente traviesa. Así que veremos que más pasará en esta historia candente.

Hasta la próxima. Gracias por sus comentarios!