Capítulo 11
Fué Inolvidable
Rosalie POV
Salí del baño solo para encontrarme a mi novio de pie con una sonrisa en su bello rostro. Y tras él un cuarto completamente transformado y hermoso.
Las luces estaban apagadas, había pétalos de rosas rojas y blancas por todos lados, en el suelo, los muebles y la cama. La habitación solo era iluminada por muchas velas blancas y aromáticas que estaban en todos lados junto con los pétalos, y en la cama encima de las sábanas blancas decorado con pétalos blancos y rojos, estaban escritas las palabras más hermosas que pude apreciar en mi vida. Porque ahora, eso en realidad tenía el significado más hermoso que había sentido jamás.
"Te amo"…..
Mi vista se volvió borrosa. Sentí como las lágrimas empezaban a correr sin parar de mis ojos hasta por mis mejillas. Emmett sonrió y se acercó a mi cauteloso. Tomo mi rostro entre sus manos y borro con besos mis lágrimas de felicidad y emoción.
-Te dije que sería especial, Rosalie- Susurró entre besos.
-Emmett- Apenas alcancé e decir. Lo mire a la cara. No tenía la más mínima duda, Emmett era el hombre y dueño de mi vida, de mi presente y también de mi futuro. Tome su rostro y lo bese desesperada, temiendo que fuera solo un sueño, una ilusión. Y que en cualquier momento despertara y no estuviera más junto a mí. El me correspondió de igual forma, pero después se separó de mí despacio.
-Rose, segura que quieres hacer esto?, no hay prisa cielo, lo haremos cuando tu creas que estés lista- Dijo mientras me besaba.
-Estoy lista Emmett, estoy lista para ti. Para ser tuya, estoy lista para que me hagas el amor..- Estaba decidida. Emmett iba a besarme de nuevo pero lo obligue a sentarse en la cama y me separe unos pasos de él. Me miro consternado.
-Te tengo una sorpresa, cielo- Dije desabrochando el nudo del albornoz.
Emmett sonrió. Me moría por saber que pensaba en estos momentos. El albornoz cayó al piso dejando al descubierto el conjunto de color negro. Emmett abrió los ojos como platos al igual que su boca. Jamás había visto a Emmett con esa expresión en la cara. Me sonroje un poco cuando no supe que más hacer. Así que improvisé, cruce mi pierna derecha sobre la izquierda. Lleve mis manos hasta mi cabello y muy lentamente di una vuelta entera para que Emmett apreciara completamente el conjunto sobre mi cuerpo. Cuando quede de frente de nuevo, Emmett ya estaba a solo centímetros de mí.
-Acaso quieres provocarme un infarto?- Preguntó quitando mis manos de mi cabello. Sujetándome por las muñecas.
-Está funcionando?- Pregunté mordiendo mi labio inferior liberándome de su agarre y pasando mis brazos por su cuello. Él puso sus brazos alrededor de mi cintura.
-Más de lo que te imaginas!- Contestó tomando mis caderas apretándolas más a su cuerpo a propósito, Instantáneamente sentí de qué manera había funcionado esta compra y jadee sin poder controlarlo al sentirlo tan firme.
-Tienes que parar Rosalie. Porque te juro que terminare rompiéndolo todo..- Pegó su cara a mi cuello y depositaba besos levantó solo un poco su cabeza llegando a mi cabello. Y suspiro tratando de tranquilizarse. Cada movimiento, por más pequeño o leve que fuese podía apreciarlo, y solo de sentirlo me estaba volviendo loca de frustración.
-Si eso es lo que quieres. Rómpelo Emmett. Es tuyo, Lo compre para ti- Dije sin aire y tragando con dificultad. Emmett no contesto. Me cargo y me llevo hasta la cama. Me acomodó sobre el montón de pétalos y se colocó sobre mí.
-Tengo que preguntarte una vez más- Preguntó antes de continuar.
-Sí, sí quiero Emmett. Quiero y estoy segura- Afirme antes de que me lo preguntara.
Él sonrió y poco a poco unió sus labios a los míos. Hundiéndonos en un beso. Al principio fue un beso lento, para después convertirse en un beso urgente y desesperado. Lleno de furia y pasión. Comenzó a tocarme delicadamente, marcando cada curva, cada centímetro, cada parte de mi cuerpo con sus tiernas caricias ansiosas y con sus suaves labios.
Emmett llevo sus manos a mis pechos por encima del brasier, gemí cuando comenzó a acariciarlos con un movimiento delirante. Sentí como mi piel comenzó a endurecerse y gemí. Poco a poco fue bajando, delineando lentamente el camino que marcaba su mano por mi cuerpo, parecía como si la punta de sus dedos estuvieran quemándome pero de la manera más erótica y placentera que había vivido jamás. Sus dedos seguían bajando por mis costillas y abdomen, poco después llegó hasta a mi vientre.
-Emmett….-Gemí sonoramente.
Ignoro mi reacción y siguió bajando Poco a poco hasta mi entrepierna, metió la mano delicadamente bajo la tela de mis bragas y comenzó a frotar mi intimidad con sus dedos, quise decirle que se detuviera, no sabía si estaba preparada para llegar a ese grado de intimidad pero en lugar de detenerlo inconscientemente mis caderas comenzaron a moverse por sí solas. Jadee desesperada. Él estaba torturándome deliciosamente no podía creer lo que estaba haciendo pero no podía dejar de agradecérselo con gemidos descontrolados. Emmett besaba mi cuello desesperado mientras yo intentaba quitar la enorme molestia en que se había convertido su camiseta. Gemí frustrada al ver lo difícil que era. Emmett sonrió en mi cuello y se inclinó para quedar frente a mi rostro. Me sonrió dándome un corto beso en los labios, se levantó y se sacó la camisa. Me mordí el labio inferior al ver el escultural cuerpo de Emmett, sus musculosos brazos, su perfecto abdomen bien marcado, su hinchado pecho. Lo necesitaba mucho.
Lo miraba a los ojos todo el tiempo mientras él me acariciaba.
-Emmett..- Su nombre salió de mis labios en forma de un gemido lleno de furia y necesidad.
Emmett dejo de acariciarme y se inclinó de nuevo hacia mí rozando nuestros labios. Después de mucho tiempo besándome en los labios. Sonreí. Podía sentir su delicioso y delirante aliento adentrarse en mi boca, después se concentró en mi cuello, bajo hasta mis pechos tomándolos con su boca sobre la tela. Mi cuerpo estaba poseído por el placer arquee mi espalda buscando su tacto. Nunca antes me había molestado tanto mi ropa interior. Siguió descendiendo hasta mi vientre besándolo. Suspire cuando besó el inicio de mis piernas jalando con sus dientes la fina tela. Él se incorporó solo un poco.
Apoye mis codos en la cama levantándome solo un poco para alcanzar a besarlo. Me contestó al instante. Emmett aprovecho que estaba despegada de la cama, lo suficiente para que pasara su mano por mi espalda, entre la cama y yo e intentara desabrochar mi brasier, estaba muy desesperado. Detuve sus manos, me senté completamente y yo misma me lo quité.
La mirada de Emmett me excitaba demasiado, miraba directamente mis pechos. Era como si en sus ojos viera el mismísimo fuego. Me moría porque Emmett los tomara en su boca. Y como si me hubiera escuchado bajo su cabeza, beso y acaricio mis pechos con una dulzura delirante, pero al mismo tiempo salvaje. Me deje caer en la cama. Arquee mi espalda cuando su mano regreso a mi entrepierna acariciándome como antes. Sus caricias eran como tocar el mismísimo cielo. Sentí como seguía moviendo la yema de sus dedos por todo mi centro. Sentía que me volvía loca de tanto placer que me estaba proporcionando. Siguió bajando por mi torso, a mi abdomen, besando siempre mi piel. Se detuvo en mi ombligo y metió su lengua húmeda. Gemí sonoramente ante su tacto.
Bajo aún más y beso el hueso de mi cadera, y continúo. Llevo sus manos a mis caderas y lenta y sensualmente bajo mis bragas dejándome a su merced. Dios Emmett sí que sabía lo que estaba haciendo conmigo.
-Perfecta…-Murmuro. –La cosa más preciosa en este mundo- Decía una y otra vez contra mi vientre.
Cuando sus labios tocaron por fin mi intimidad, abrí un poco más las piernas, de verdad lo necesitaba mucho. Emmett se acomodó entre ellas y me obligó a que las flexionara para darle más accesibilidad. Sentí su lengua en mí, lleve mis manos hasta la almohada aferrándome a ella con fuerza. Pase mis uñas por sus hombros mientras gemía y gemía de placer. Su lengua vagaba por toda mi intimidad, iba y venía, recorría cada centímetro y cada milímetro con ella.
-Emm..- Intente decir su nombre, pero era tan hábil con su lengua que no podía recordar ni mi propio nombre.
-Dios!…- Alcance a decir entre jadeos y gemidos frenéticos.
-Deliciosa!- Jadeo mientras seguía torturándome de la manera más divina.
Emmett succionó por última vez dándome el golpe final. Mi vista se nublo, era borrosa, no lo graba ver nada. Ya no soportaba más, iba a explotar. Necesitaba sentir a Emmett dentro de mí, o iba a enloquecer.
-Emmett!- Grité cuando sentí el poderoso orgasmo.
Levante mi cabeza hacia atrás con los ojos cerrados y mis manos apretaron con fuerza la almohada sobre mi cabeza. Cerré mis piernas con fuerza. Y después una enorme explosión de placer inundó todo mi cuerpo. Una inmensa y deliciosa paz. Me quede ahí quieta sin poder decir nada, tratando de recuperar el aliento. Cuando por fin abrí los ojos. Emmett tenía su rostro frente al mío. Me besó intensamente aun con el sabor de mi intimidad en sus labios. Pase mis brazos por su cuello, bastó que Emmett pusiera sus manos sobre mis pechos acariciándolos suavemente, para que me hiciera volver a excitarme y desearlo.
Fue entonces cuando me di cuenta que Emmett estaba temblando. Me separe de él jadeando y lo mire.
-Cielo?…- Pregunté.
-Sí, Rose te necesito!. Ya no puedo esperar más!, necesito hacerte el amor ya!. Necesito estar dentro de ti..- Dijo aun temblando.
Lo bese con más urgencia que antes. Aunque yo no temblaba como él, también necesitaba sentirlo. Sin dejar de besarme Emmett se quitó la única prenda que nos impedía continuar. Sus boxers, fue la primera vez que vi a un hombre desnudo, me quede sin aire al ver lo duro que estaba Emmett, me mordí el labio inferior al verlo.
Me recosté y Emmett se colocó encima de mí, puso sus brazos a ambos lados de mi cuerpo. Mientras me besaba movía sus caderas de arriba abajo y nuestras intimidades se acariciaban la una a la otra, aun sin entrar en mí. Me estaba volviendo loca.
-Emmett.. Ya…- Suplique desesperada. -Hazlo, ya por favor!- Lo detuve de las caderas.
Flexione mis piernas. Estaba muy húmeda. Emmett tomó su miembro con la mano y lo froto un par de veces sobre mí provocando que perdiera la poca cordura que quedaba.
-Voy a entrar, detenme si te lastimo..- Dijo con un frenesí en sus ojos. Asentí y abrí un poco más mis piernas facilitándole el trabajo.
En cuanto sentí que entraba, abrí mi boca completamente, intenté tomar aire y tranquilizarme. Pero en vez de eso salió un gran gemido. Emmett me miró a los ojos. Sentí que iba a salirse, pero lo detuve.
-No!- Pedí.
-No te detengas!, hazlo.. Solo un poco más despacio..- Pedí. Emmett asintió e intentó concentrarse.
Seguí sintiendo como Emmett poco a poco entraba cada vez más en mí, y cuando quedaba menos de la mitad para que entrara completamente, Emmett no pudo controlar un temblor y entro de un tirón. Y sentí como algo se reventaba dentro de mí. Lance un grito ahogado de dolor y Emmett me miro dolido.
-Rosalie.. amor.. lo siento.. -No lo deje terminar.
Pase mis brazos por su cuello y espalda aferrándome y pegándolo a mi cuerpo. Cerré los ojos, gemí y sollozaba contra su cuello. Espere unos segundos a que el dolor pasara, cuando por fin pasó recordé la reacción de Emmett. Él se sentía mal al hacerme daño, no quería lastimarme y aunque no fue apropósito lo hizo. Deposite besos húmedos en el cuello de Emmett. El dolor pasó y yo necesitaba que Emmett se moviera.
-Sigue.. por favor.. hazme el amor cielo- Pedí.
Se movió lento y otro gemido broto de mis labios, me estaba embistiendo despacio una vez, dos veces, tres veces, así una y otra y otra vez muy lentamente. Después dejó de molestarme y comencé a disfrutarlo, pase mis piernas alrededor de su cintura y lo presioné más hacia mí, intentando que me penetrara aún más.
Podía sentir como el miembro de Emmett palpitaba dentro de mí. Las embestidas se hicieron un poco salvajes y violentas cuando le pedía más. Emmett no paraba de gemir al igual que yo.
-Emmett… ah!.. Por dios!- Gemí cada palabra.
Al parecer mis gemidos excitaban aún más a Emmett, porque al escucharme, el aumentaba el ritmo de las penetraciones haciéndolo más placentero. Siguió embistiéndome con más fuerza y más rápido.
-Rose…estas tan… estrecha!- Gemía mucho mi nombre.
-Aaahh!, Emmett!- Sin dejar de penetrarme me beso.
Mientras me embestía frenéticamente sus manos acariciaban mis pechos y yo por mi parte tenía mis manos en su trasero apretándolo y siguiendo el ritmo, estaba al borde. Sentí que estaba a punto de explotar de nuevo.
-Emmett!- Le hice consciente que estaba al borde.
-Rosalie Rosalie, nena!- ….
Después sentí otra explosión. Pero esta vez era diferente. Esta vez sentí la calidez de Emmett, pude sentir como se venía dentro de mí. Fue una sensación increíble y única. Emmett había llegado al mismo tiempo que yo.
Cayo sobre mi pecho agotado, ambos estábamos completamente sudados y jadeando sin aire. Cuando pasaron los espasmos. Pase mis brazos por su cabello. Mientras salía de mí con cuidado y se recostó a mi lado. Me gire también para mirarlo de frente.
-Rose.. Eso fue!- No supo que decir. Me puse rígida esperando que continuara, acaso no le había gustado? Se rio y tomo mi rostro con su mano.
- Fue increíble, hermoso, único, fue inolvidable!..- Terminó y yo me relaje entonces. Sonreí. Analizando sus palabras. El me tomo entre sus brazos y me pego a su cuerpo. Pero entonces su expresión de felicidad cambio radicalmente.
-Lo siento..- dijo cuándo nuestras respiraciones se normalizaron.
-Porque lo sientes?- Me confundió.
-Te hice daño, no pude controlarme- Emmett estaba muy dolido por lo sucedido.
-No te disculpes!..- Lo mire a la cara molesta.
-Quería que fuera especial, sin dolor, sin hacerte daño. Que solo disfrutaras!- Contestó igual de triste. Me reí de su comentario, el dudada que yo lo había disfrutado?, dios vaya que lo disfruté.
-Mírame..!- Sujete su rostro cuando sentí que el lo estaba llevando más allá. – Amor no tuviste la culpa. Así que basta ya, deja de culparte, porque fue la noche más inolvidable y maravillosa de toda mi vida!- Una sonrisa se dibujó en sus labios.
- Te lo aseguro- confesé mordiéndome el labio inferior de solo recordarlo.
-Te amo..- Me dijo. Y pude ver mi reflejo en sus ojos.
Fruncí el seño, Según tenía entendido, Emmett jamás había dicho "Te amo", a nadie. Escuche bien? Me lo había dicho a mí?, Emmett me dijo que me amaba?
-Yo también te amo Emmett, más que a nada en este mundo, más que a mi propia vida!- Confesé pegándome más a su cuerpo. Me beso tiernamente, fue un beso verdadero, un beso real, sin lujuria, pasión o deseo, fue un beso de amor.
Emmett levanto las sabanas de la cama y me envolvió en sus brazos, yo recargue mi cabeza en su pecho. Sonreí. Estaba muy feliz, me había entregado a Emmett, era suya. Completamente suya. Y él era mío, ahora nos pertenecíamos de todas las maneras. Yo sentía, sabia. Que entre nosotros hay un amor era único. Y el entregarme a él fue la experiencia más hermosa, increíble e inolvidable que había vivido y que viviría. Pase mi brazo por su cintura. Y después sentí como mis ojos se iban cerrando poco a poco. Después caí en un profundo y placentero sueño.
Emmett POV
Fue lo más maravilloso que había vivido. El sexo no se podía comparar con hacer el amor, definitivamente no!. Rosalie había logrado causar en mi lo que yo mismo desconocía que podía decir o sentir.
La amaba, se lo había dicho, ya estaba hecho. De verdad amaba a Rosalie, jamás había sentido con ninguna otra mujer ni la mitad de lo que sentí al hacer el amor con ella.
Fue increíble, Rosalie me había entregado lo más valioso que tiene una mujer. Su virtud, su amor, su esencia y su inocencia. Y yo por mi parte le di la certeza de nuestro "juntos para siempre", porque ahora estaba más consciente y seguro que Rosalie estaría conmigo pase lo que pase. Sentí su respiración más pesada. Se había quedado dormida. La abrace y bese su cuello.
-Te amo, Rose!- Susurré en su oído sin despertarla antes de quedarme dormido junto a ella.
El sol me pego en la cara y me moví para evadirlo. Estire mi mano esperando encontrarla pero al no sentir a Rosalie a mi lado, me sentí vacío. Desperté de golpe. Estaba inclinada a la altura de la cama con las manos deteniendo su rostro. Con el albornoz puesto.
-Hola- Dije con voz ronca.
-Buenos días- Contestó.
-Que haces ahí cielo?- Pregunté intrigado.
-Nada, solo te veo dormir- Dijo como si fuera lo más normal del mundo. Sonreí.
-Y desde cuando me ves dormir?- La curiosidad me invadió.
-Lo suficiente para darme cuenta que te amo mucho. Más de lo que pensaba!- Fue su respuesta. Fui hacia ella y la bese despacio. Me separe de ella y mire el reloj, eran las 10:00 de la mañana.
-Hay que alistarnos. Voy a darme un ducha rápida- Dije levantándome.
-Necesitas ayuda?- Preguntó. Me pare en seco y me giré para verla con una miraba demasiado sexy para controlarme. Ella estaba provocándome y vaya que funcionaba.
-Definitivamente sí..- Le cerré el ojo y entre al baño sin cerrar la puerta esperando que me siguiera. Estaba abriendo las llaves del agua cuando sus brazos pasaron por mi cintura y por mi pecho, mientras que en la espalda sentía sus carnosos y deliciosos labios recorriendo cada centímetro disponible. Me gire y aún tenía el albornoz puesto. Hice una mueca.
-Creo que algo sale sobrando aquí- Dije descubriendo su hombro y depositándole besos.
Entonces ella sonrió y lo dejo caer al suelo su única prenda puesta dejándola completamente desnuda ante mí. La tome de la mano y nos metimos a la ducha. El agua estaba deliciosa. Cuando ambos estuvimos completamente empapados. Rose se dio la vuelta dándome la espalda, ella tomo mi mano y la llevo hacia su pecho. Lo tomé firme acariciándolo suavemente. Rosalie comenzó a gemir. Sus gemidos eran increíbles, tan maravillosos, que era imposible no enloquecer de solo escucharlos. Pase mi otro brazo por su cintura y acaricie su otro pecho. Sentí sus manos en mis caderas apretándome contra ella, no era tonto. Me di cuenta que a ella le gustaba sentirme, lleve mi mano derecha hasta su intimidad y comencé a acariciarla de nuevo, estimulándola. Mientras que con mi mano izquierda seguía acariciando su pecho.
-Emmett!..- Llevo su mano hasta mi nuca jalando un poco mis cabellos y con la otra me indicaba como quería que la acariciara.
-Rosalie..- Su nombre salió en un trémulo jadeo, me beso en los labios salvajemente, mordió mi labio inferior mientras seguía jadeando.
Ella se pegó a la pared y me llevo junto con ella. Se sujetó de uno de los barandales de la bañera. Estaba igual o más excitado que ella, necesitaba estar dentro de ella, otra vez!. Levante su pierna hasta mi cintura, y con mi otra mano acomode mi miembro frente a su entrada. Sin dejar de mirarla la penetre, esta vez no fue tan complicado porque ambos estábamos empapados por el agua. Rose soltó un gritito, pero esta vez fue de placer, no vi en su cara incomodidad o dolor. Comencé con el vaivén de caderas. Rosalie paso sus brazos por mi cuello colgándose por completo, sujete sus piernas y la embestí con más fuerza, el ruido de nuestros cuerpos al chocar era delirante, enloquecí cuando vi los firmes pechos de Rose brincar sobre mí y su cara contraída por el placer de verdad que no tenía precio. Estaba en el paraíso.
-Emmett…ah!.. Sigue.. mas fuerte!..- Me pedía desesperada, entre gemidos y sin aliento. Una vez más, hice lo que me pidió, la penetre más rápido y más fuerte, era una locura la velocidad con la que la embestía.
Estaba tan estrecha, cada embestida hacia que mi miembro palpitara más y más dentro de ella, mientras que la estreches de las paredes de Rosalie apretaba cada vez con más fuerza mi miembro. Ocasionando un placer inmenso.
El agua caer sobre nuestros cuerpos, su cuerpo subiendo y bajando sobre el mío, sus uñas enterrándose en mi espalda, sus besos incontrolables por el deseo, y su cara contraída por el placer me hicieron perderme por completo.
-Rosalie!.. cielo..- Estaba cerca de terminar.
-.. Emmett.. no te detengas por favor!- Gritó mientras seguía embistiéndola fuerte
No tuve tiempo de contestar ni reaccionar. No aguante más y me libere al mismo tiempo que Rose lanzo un grito anunciando que llegamos juntos con placentero y explosivo orgasmo. La recargué en la pared y hundí mi cara en su cuello aun jadeando. Aun podía sentir los espasmos de nuestro increíble clímax. El agua aun caía sobre nuestros cuerpos. Rose aun colgada a mí me abrazo más fuerte.
-Te amo- Me dijo.
-Y yo a ti Rosalie, te amo!- Dije mirándola con adoración.
Después me giré y baje a Rose con cuidado, nos duchamos de verdad y al terminar la cubrí con una toalla mientras yo hacía lo mismo. Nos cambiamos y salimos de la habitación para disfrutar no solo de las vacaciones, ni de los paisajes, ni de los lujos, ni de los amigos, sino también de nosotros mismos, de nuestra relación y de nuestro futuro juntos.
EMPEZARON LOS LEMMONS! DISFRUTENLOS AMIGOS!..
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Jesselove;*
