Ambos se desprendieron, no sabían exactamente lo que había pasado, pero fue algo realmente mágico (aunque ellos no creían en la magia).Se perdieron por un momento en sus mentes:

Sheldon quería analizar toda la situación. ¿Qué lo llevo a esto? ¿Por qué la beso cuando sólo iba a pedir disculpas? ¿Por qué no salió corriendo a lavarse los dientes de inmediato? Sin embargo, a pesar de tener tantas dudas su corteza cerebral iba causando un impacto en todo su cuerpo, todos sus sistemas se volvieron locos y comenzó a saber qué era sentir esas locas "mariposas en el estómago". Miró hacía la ventana y se preguntaba sí podría hacerlo de nuevo, sí podía experimentar al menos sólo por esta noche porque había una duda en su cabeza que le incitaba a hacerlo, ¿qué era para él Amy Farrah Fowler? ¿Estaba enamorado de ella? ¿La amaba después de cuatro años de relación? Volteó a verla de reojo, notó que ella también estaba pensando.

Amy no podía creer lo que había ocurrido, ¿de verdad Sheldon la había besado? ¿Estaba soñando? ¡Qué importaba! Era el mejor beso que había tenido en toda su vida y quizá el primero, ya que anteriormente era solamente ella la que había puesto de su parte, se sentía tan feliz, no cabía en sí misma. Quería brincar y lanzarse en los brazos de su..., ¿ex-novio? Sí, aún eran ex-novios, pero a pesar de ello quería besar todo su rostro y decirle cuánto lo quería, se limitaría a hacerlo, no sabía cómo podía reaccionar, Sheldon era aunque a veces predecible en otras ocasiones no. Miro hacía abajo he hizo una mueca su cabeza comenzó a dar vueltas, definitivamente no quería más esperanzas vanas. Quizá lo mejor sería dejarlo así, sólo fue la "calentura" del momento... Ahora que había tomado ya la decisión, se dispuso a alzar la mirada para informarle a Sheldon que era suficiente por hoy, pero al hacerlo, ya lo tenía a centímetros de nuevo. Él la veía minuciosidad, sus ojos reflejaban algo de pasión y Amy se ponía inquieta, tragaba saliva repetidamente y sus chapas comenzaron a brotar. No soportaba, lo quería, ¡lo quería ya! Pero su mente, su mente perturbada la hacía dudar, de nuevo...

-Sheldon... ¿Por qué estás haciendo esto? No somos novios, recuérdalo...

-Amy..., tus besos son como el Nesquik de fresa: perfectos. Quiero,quiero hacerlo otra vez -dijo tomándola del cabello y con fuerza llevando de nuevo sus labios a unirse-. Además, yo nunca acepté que la relación terminara -mencionó mientras tenían sus bocas unidas-.

Ya no temblaban, pero ella parecía no estar segura Sheldon se percató y decidió por alguna extraña razón empezar a abrir un poco la boca y a hacer movimientos con ella aún sin pretender tener un beso francés. Amy quedó con los ojos como platos, pero parecía entender que tenía que dejarse llevar, ya no podía sentirse culpable, tenía que disfrutar este momento porque sí no era ahora no sería nunca, además era Sheldon Cooper. Ya era hora de ponerse las pilas, de tomar la posición que le correspondía. Tomó el cuello de la playera de su novio y empujó sus bocas para que estuviesen más fusionados. Ella no se reprimió más e introdujo su lengua lentamente, actuaba por impulso y aunque ninguno sabía qué hacer sus lenguas comenzaban a jugar paulatinamente. Giraban sus rostros, Sheldon movía sus manos por toda la cabeza de Amy y ella parecía disfrutarlo. De pronto la neurocientífica subió su mano derecha al rostro de su amado y emprendió una búsqueda con su palma y dedos. Inició unas caricias, primero por las mejillas y luego pasó lentamente por su cuello viendo que él reaccionaba con un ligero escalofrío. Siguió bajando por su pecho y sintió como el corazón de Sheldon palpitaba fuerte y rápidamente, quería apretar su tórax, pero se contuvo y se dispuso a seguir su camino. Fue bajando lentamente, rozando suavemente la playera, de repente se topó con algo muy interesante: el cinturón. ¿Qué debía hacer? ¿Seguir? Mientras Sheldon seguía besándola percibió la mano de Amy llegar a la correa que sostenía sus pantalones, se ruborizo de inmediato, no sabía cómo reaccionar, de pronto sus mano bajo para darle "entrada" a su novia y ésta sonrió un poco al saberlo. Continuaron besándose, Amy sólo recorría los bordes del cinturón, pero no importaba, el físico sentía que algo empezaba a palpitar debajo del cierre y no podía controlarlo. Besaba a su amada con más fuerza y sus manos se volvían locas en el pelo de ella. Inmediatamente de notar que no podía contener la erección que se estaba propiciando se abalanzó sobre ella, su cuerpo estaba encima, ahora él tenía el poder, y por fin se relajo un poco . ¡Victoría!, pensó. Se levantó un poco con sus brazos para poder admirar toda la belleza que tenía junto de él, Amy parecía la más hermosa princesa que sus ojos hubiesen visto. Esos ojos, ese cuello, esos brazos, esos pechos, ese vientre, ese... ¡Argh! Experimento de nuevo una fuerte explosión sanguínea por sus piernas. No podías más, tenía que hacer que esa vixen pagara por todo lo que le hacía sentir de una vez por todas.

-Amy, lo siento.

-¿Qué? ¿Por qué? -Preguntó desconcertada-.

-Por tener que sucumbir a esto.

Antes de que ella pudiera decir alguna palabra él ya estaba dominando sus labios y metiendo su lengua profundamente. Luego, suave pero al mismo tiempo fuertemente comenzó a acariciarla por el cuello, y sin pensarlo bajó su mano izquierda al seno de su princesa. Era suave a pesar de estar cubierto por la ropa. ¡La ropa!, pensó. En seguida con sus brazos rodeó la cintura de Amy y la alzó par que pudiera sentarse. La besó con suavidad y rápidamente le quito el suéter, luego esa camisa rosa con rayas blanca, se detuvo un instante a examinarla de nuevo, ella de verdad era preciosa, esa playera que aún le quedaba en serio le estorbaba, pero sería mejor darle emoción al momento. Con sus dedos la empezó a analizar, pasó sus yemas por sus pechos y bajó delicadamente hacía sus senos que parecían estar firmes, pasó a sus areolas y notó que tenía sus pezones ligeramente rígidos. Amy emitió un gemido y doblo sus piernas al sentir un pellizco en éstos. Ella tomó por debajo la prenda y empujando un poco a Sheldon se la quitó con velocidad, se cubría su cuerpo, le daba pena por alguna razón. Pero a él le brillaban los ojos, sus luceros azules se iluminaron al contemplar la verdadera figura de la doctora Fowler, tenía la boca abierta. Con sus manos movió las de Amy para que se dejará ver por completo, ella cerró los ojos y finalmente lo hizo.

-Eres preciosa -dijo terminando con un suspiro-.

-Gra-gracias... -dijo susurrando.

Sheldon creía que la situación era algo irregular y a él no le gustaban las irregularidades y mientras Amy seguía con los ojos cerrados se dispuso a despojarse de su ropa superior, la puso cuidadosamente en el suelo, se acerco a ella y le dijo al oído.

-Tienes que abrir los ojos sino, ¿cómo verás a este manjar que tienes en frente? -Terminó con una liviana risita y notó que ella también sonrió-

Ella abrió lentamente los ojos y lo miro con sorpresa que Sheldon se había quitado sus playeras. No podía creerlo, era perfecto. Su piel tan pálida parecía ser de algodón. Tenía unos músculos bien formados aunque no muy robustos. Sin querer soltó un pequeño "Whoo" como cuando miró a Zack. Sentía como sus piernas temblaban y que su vulva se humedecía, no resistiría mucho tiempo. Parecía que ella era el hombre, quería devorar a Sheldon Cooper y no soportaría mucho tiempo más... Le abrazó y ambos sintieron el roce de sus cuerpos, Sheldon no aguantaba la presión en su miembro y quería poseer a Amy. La besó de nuevo, pero ahora parecía que quería comerla toda, su lengua estaba en el fondo de su boca y su saliva de repente escurría. Puso su mano derecha en la espalda de su novia y desabrocho con cuidado el brassier, ella le ayudó y cuando al fin se lo pudo quitar, lo aventó al piso. Amy colocó sus manos sobre la nuca de Sheldon y empezó a besarle el cuello con dulzura y pasando su lengua lentamente como una fina pluma. Sheldon tenía escalofríos por todo el cuerpo y gemía sutilmente. No quería que la "fiesta" acabara sin haber entrado a la casa. Tumbó de nuevo a su princesa en la cama y bajó finamente su mano derecha por la figura de Amy, llegó a sus piernas y sin pedir permiso se introdujo dentro de su falda. Intentó no complicarse por las medias, pero finalmente sintió la costura de las bragas, eran muy suaves. Con su dedo indice hizo una maniobra un tanto extraña, pero logró mover unos centímetros el calzón y surgió de su dedo medio un movimiento por la parte exterior de la vagina de su hermosa dama. Ella parecía estar apenada y emocionada al mismo tiempo. Sheldon Lee Cooper la tenía poseída y le encantaba, no paraba de tener ese inmenso placer y quería más. Se levantó un poco para poder quitarse la estorbosa falda junto con las mallas. Él la ayudó un poco y pudo ver bien las pantaletas, eran ideales para ella, eran blancas y tenían un bordado muy bonito. Amy lo sacó de sus pensamientos, con su mano derecha lo hizo hacía atrás y levantó su torso para sentarse, lo miro fijamente a los ojos y con su mano empezó a desabrochar el cinturón café que llevaba, desabrocho el botón del pantalón y lentamente bajó la bragueta. El físico sentía taquicardias, pero se levantó de la cama y dejo caer la prenda, dejando al descubierto su ropa interior. Con un movimiento rápido se quito los zapatos e intento sacarse el pantalón, de nuevo se sentó en la cama y se inclinó con Amy de nuevo para recostarse. Recorrió sus piernas y nuevamente llegó hasta su apertura vaginal e introdujo su dedo, ella hizo un pequeño sonido al sentirlo; pero Sheldon hizo un pequeño desplazamiento y se encontraba ya en la zona erógena más popular de una mujer: el clítoris. Dio inicio a uno meneo y Amy gemía fuertemente al sentir el placer que le propiciaba su novio. Él la miraba, veía su cara de gozo y lo hacía más y más rápido mientras con su otra mano acariciaba con delicadeza sus pechos, dándole un tiempo a cada uno. Ella gritaba y sus sonidos retumbaban en toda la habitación, Sheldon se deleitaba escuchándola y viéndola retorcerse, era una imagen digna de recordad. Amy parecía sonrojarse más a cada momento, él podía apreciar como sus dedos se iban mojando mientras hacía la actividad con un aumento de velocidad increíble. Ella lo detuvo por fin, la miro con desconcierto, pero ella tenía una sorpresa para él. Dirifió su mano derecha hasta su boca e introdujo unos dedos en ella, después intentó llenar toda su palma con un poco de saliva, él se quedó perplejo, Amy se veía muy sexy haciendo eso. Con su otra mano bajaba lentamente la ropa interior de su novio, él terminó el trabajo. Ya teniendo su mano cubierta del fluido orgánico transporto su mano al miembro de su novio, seguía mirándolo a los ojos, sin embargo, luego luego sintió que el órgano de Sheldon estaba bien proporcionado, lo acarició suavemente de la cabeza, Sheldon gimió fuertemente, nunca había sentido nada igual y era, ¡maravilloso! Sentía que estaba en el paraíso. Amy sabía tocarlo y eso que sólo era el principio. Después de esto, Amy cubrió con su mano el cuerpo carnoso de la extremidad y comenzó a subir y a bajar despacio. Sheldon gemía cada cinco segundos, era algo maravilloso, una forma de felicidad que nunca había experimentado, sentía cómo sus entrañas se movían y cómo su cuerpo se paralizaba. Amy hacía ajetreos más veloces y Sheldon parecía que estaba cerca de alcanzar el punto sin retorno, así que tomó la mano de su pequeña dama y la detuvo.

-No Amy, no quiero que esto acabe ya.

Llevo sus manos hasta las hermosas caderas de su estimada y deslizo sus bragas hasta el final de sus piernas. Ahí lo tenía, al hermoso viente de Amy descubierto, se percato de que su órgano viril se puso aún más duro y ahora fue él el que llevó sus manos a la boca para mojarlos un poco, no dejaba de mirar a su princesa, se mojó su glande y lo pasó por la vulva de ella. Se oyó un gemido en coro, ambos parecían haberlo disfrutado, Sheldon no aguantaba, necesitaba introducirse en ese maravilloso cuerpo. Su mano le dio un poco de apoyo y buscaba la apertura vaginal. ¡Aquí está! Ahora..., despacio, muy despacio. En cuanto quiso entrar se encontró con algunas dificultades, a Amy parecía causarle dolor.

-Amy, ¿estás bien? ¿Quieres que pare? ¡Buen Dios! Soy una bestia... Lo siento, ¡lo siento mucho! -Dijo asustado-

-No. Estoy bien Sheldon, sé que dolerá un poco, pero también sé que valdrá la pena.

Tomó el miembro con una mano y lo colocó en el lugar indicado, la otra mano la puso en la cadera de su novio y empujándo los dos cuerpos (el suyo y el de Sheldon) introdujo lentamente el órgano de su novio en su vágina.

-¡AH! -gritaron mientras se contraían al mismo tiempo.

Lo siento! Debo dejarlo hasta aquí por hoy. Voy a morir si no duermo. Espero les haya gustado! En el otro prometo más acción, porque CREO que eso es lo que quieren. (perverts) XD

Ya saben dejen sus reviews!

VIVA SHAMY!