Disclaimer: Bueno debo de decirlo .. así que los personajes no son míos excepto talvez mi Grim Sirius y mi lobito Remus.. mentira mentira (que más quisiera) son todos de la magnífica J.K Rowling. Aunque hay varios personajes de mi invensión.


11- Nuevo amigo

─ Lily - susurró la pelinegro luego de un largo silencio.

La peli roja la miró de reojo y suspiró dejándose caer en su cama

─ Kate.. yo .. yo no quiero .. - empezó a balbucear la peli roja mientras jugaba con su cabello. Jamás pensó llegar a encontrarse en esa situación con su mejor amiga.

─ Lily cállate un rato , ni siquiera sabes que dices - le cortó la otra chica con el ceño fruncido. Ya había supuesto que su amiga había sacado conclusiones ciertas , pero inconclusas sobre su extraña actitud desde hace un tiempo. Pero materializar aquella conversación que tanto había repasado en silencio le costaba. Podría arruinar largos años de amistad.

─ Kate.. no.. no hagas esto más difícil de lo que es - dijo la peli roja en un suspiro

─ Lily .. lo siento - fue lo único que atino a decir para luego largarse a llorar.

Su amiga la miró un rato y luego se acercó a ella abrazándola.

─ Es un idiota - susurró

─ Enamorado - aclaró la pelinegro

─ De la persona equivocada - trató de sonar convencida. Trato de tragarse sus propias palabras. Pero le era imposible. El sólo hecho de pensar que aquello era un error le dolía hasta lo más profundo

─ No.. Lily , es de ti de quien debe estar enamorado - musitó la chica luego de separarse de los brazos de la peli roja.

─ No Kate.. él .. es un idiota ¿entiendes? , no merece tus lagrimas - dijo tratando de formar una sonrisa , más le salió una mueca amarga que no paso desapercibida por la otra

─ ¿Y las tuyas si? - pregunto con sarcasmo a lo que la peli roja negó

─ No, tampoco las mías y es por eso que decidí dejarle el camino libre para que ande con cualquiera , y de corazón espero que seas tú - dijo con la voz entrecortada.

Ya la familiar sensación de ardor y humedad en sus ojos se hacía presente , así como el nudo en la garganta. Pero no lloraría. Se lo había prometido así misma y ahora a su mejor amiga. Y si Lily Evans tenía algo, era amor propio.

La peli negra por su parte suspiro sabiendo que aquella conversación giraría en torno de ella, cuando quería que fuera al contrario. Sólo quería despejar su mente y aclarar algunos puntos y hacerle abrir los ojos a su peli roja mejor amiga. Pero como siempre, cuando de corazón se trata , las cosas se van de rumbo.

─ Pues si tu haces eso será muy tonto de tu parte - gruñó la chica decidida. Si su amiga no lloraba por él, ella al menos se prometería a si misma que tampoco decaería en depresión aunque claro, no podía prometer no llorar. Era simplemente su naturaleza. Con cualquier emoción fuerte , soltaba lagrimas. De alegrías , amargas , de tristeza. Y en ese momento lo que más quería era soltarse a lagrimas saladas mezcla de amargura y tristeza.

─ ¿Por qué? - pregunto la peli roja frunciendo el ceño

─ Porque a pesar de ser un idiota, es tu idiota , el esta enamorado Lily , entiéndelo , de ti. Y pese a las idioteces que comete cada día , es por ti. Por nervios. El te quiere - dijo ella con una sonrisa nostálgica.

─ Pero… Kate ¿y que hay de ti? - pregunto la Gryfindor dudosa. Se sentía demasiado mal por su mejor amiga.

Había leído en revistas muggles , en libros muggles , escuchado de compañeras de casa , este tipo de situaciones. Pero vivirlo en carne y hueso era condenadamente más difícil.

─ Eh , que no se me va a ir la vida , ni me consumiré , tranquila ¿vale? . Es un chico - dijo con una sonrisa sincera.

─ ¿Desde cuando…? - empezó a preguntar la peli roja pero la otra la corto

─ ¿Desde cuando me gusta James? … creo que desde las vacaciones , cuando lo vi con Sirius en Honeydukes - confesó ella a la par que la peli roja asentía satisfecha con la respuesta

─ Bueno.. creo.. que.. mejor dormimos - balbuceó la peli roja luego de un largo silencio.

─ Te quiero - susurró la peli negra a la par que cerraba las cortinas

─ Y yo ati , y por eso te dejar el camino libre - susurró pensando que nadie lo oiría. Mientras se acostaba y cerraba las cortinas ignorando a dos pares de ojos que se miraron un instante y luego suspiraron para luego volver a descansar.

O.O.O.O.O.O.O

Un grito haciendo eco por las cuatro paredes de aquel acogedor piso fue lo que hizo que una castaña tumbara un vaso del susto y que un chico se levantara de la cama muy sobresaltado.

─ ¿Qué mierda? - gruño Magalí llegando a la habitación proveniente del grito

─ Esto - murmuró una ojimarrón sin despegar la vista de su computador.

La mejor amiga de esta se acercó a la pantalla con el ceño fruncido para luego bufar.

Otra vez - pensó rodando los ojos.

Ya estaba claro que su amiga no lo superaría en un largo tiempo. Pero no le gustaba tener que estar incluida en sus conflictos pseudo-psicológicos.

─ ¿Se puede saber que paso? - pregunto Carlos entrando a la habitación.

─ Harry Potter - escupió la más alta como si aquella respuesta fuera solución de todos los problemas. Y claramente así lo era.

Desde el incidente de los libros sin retorno , su compañera de piso y mejor amiga Krystal no paraba de marearlos con el tema.

─ ¿Y ahora que? - suspiró el chico acercándose a la pantalla mientras leía en voz alta

Como ya hemos mantenido informados a pesar de tener amenazas de cláusula. Nuestro blogg les da toda la información sin censura. Y he aquí uno grande. Dos chicas en Manhatan y otra en Califormia han confirmado haber leído algo fuera de los estándares establecidos. He aquí la entrevista.

R: Se supone que en el espejo de Oesed , Harry ve a sus padres y a él juntos y luego Dumbledore le confirma que aquel espejo muestra los deseos más profundos del corazón.

J: Luego Harry lleva a Ron para que vea el espejo y en vez de ver su famoso deseo de ser campeón de Quidditch decía que vió a una chica menuda y cabello azabache hasta la cadera

R: Es totalmente imposible , la misma J.K Rowling ha hecho conferencias sobre los deseos más profundos de dos de los que conforman el trío de oro. Es imposible que haya cambiado

Carlos paró de leer resoplando. Toda esa situación se estaba saliendo de control.

─ Algo ocurre - afirmó ante la mirada perpleja de la mayor y la mirada risueña de la ojimarrón

─ Al fin alguien con sensatez en este lugar - musitó la chica ganándose un bufido por parte de su amiga

─ Estáis todos locos , joder Carlos admite que solo lo dices por impresionar a Krystal. Y tu admite que estás loca - gritó mientras salía de la habitación como una bala dejando a dos chicos muy impresionados y sonrojados

─ E.. ignorala, está… - empezó a decir el chico luego de un incomodo silencio

─ Loca.. si, lose , oye… gracias , digo.. es bueno tener alguien que te crea - dijo la chica sonriendo amablemente.

─ No por eso voy a dejar de pensar que estás algo ida con este tema , Krystal ¿Dónde quedo aquella chica que era una rebelde sin causa , que gruñía y maldecía a todo el mundo por los caprichos de su madre? , que siempre salía conmigo y pasaba tiempo conmigo. - preguntó mientras se agachaba frente a donde estaba sentada ella y cogía sus manos mirándola profundamente a los ojos

─ Sigue aquí - musitó la castaña luego de parpadear varias veces

─ No, ahorita sólo está un trozo de ella , te extraño - susurró para luego darle un beso en la frente y salir del cuarto dejando a una muy conmovida chica.

Luego de darle vueltas al asunto suspiro y se dejo caer en su cama tomando una siesta.

Carlos tenía razón. Debía dejar un lado todo el asunto del fanatismo. Que las cosas se den como quieran darse. Mejor era vivir la realidad , y pensar con la cabeza fría era lo mejor.

O.O.O.O.O.O.O

─ Entrenamiento de Quiditch - canturreó un moreno recorriendo todo el cuarto para luego meterse en el baño ignorando los bufidos de parte de sus compañeros, incluyendo sorprendentemente a uno de lentes.

─ Quiero dormir - musitó Peter removiéndose entre las sabanas

─ Si, bueno yo .. un momento… !Colagusano! - gritó el de lentes haciendo que el aludido se sobresaltara cayéndose de la cama

─ ¿Q-que pasa? - pregunto incorporándose

─ ¿Cuándo llegaste? - pregunto el de gafas frunciendo el ceño

─ E-este.. p-pues… llegue…cuando ustedes estaban d-durmiendo - balbuceó el merodeador

─ Eso es obvio - dijo James rodando los ojos - ¿pero cuando? - volvió a preguntar

─ No lose - se encogió de hombros el chico

Remus al ver que James seguiría con su interrogatorio prefirió salvar a su menudo amigo quien tenía expresión nervioso.

Había gato encerrado , y Remus J Lupin no lo sabía mejor que nadie. Pero prefirió pasarlo por alto

─ Tu también deberías estar arreglándote Cornamenta , eres el capitán - dijo Remus en tono divertido para luego rodar los ojos cuando el chico en cuestión se levantó de un salto para empezar a aporrear la puerta del baño

─ Canuto , baño, salir , ahora - gruñó y se oyó una fuerte carcajada

─ Hay jefe cuanto lo lamento, está ocupado - canturreó abriendo más el grifo para acallar los gritos del de gafas

─ Ya déjalo James , sólo vístete y bajemos a comer - dijo el hombre lobo mientras se vestía.

Luego de unas cuantas maldiciones por lo bajo a su perruno amigo que canturreaba feliz en el baño, los tres merodeadores bajaron a desayunar ignorando la figura que se encontraba recostada en uno de los sillones con la expresión perdida.

Por su parte , una peli roja recostada en la Sala Común miró de reojo a un merodeador de gafas y dio un sonoro suspiro luego de que los chicos desaparecieron tras el retraso de la señora gorda. Había tomado una decisión. Y aquella era alejarse de aquel merodeador que le robaba el sueño y que según un estúpido libro muggle indicaba como el padre de su hijo. Porque como siempre había dicho ella, más valía una amistad que un chico. Y aquello lo iba a demostrar.

─ Evans ¿Qué haces aquí? - preguntó una voz a su espalda.

La peli roja volteó para encontrarse con los ojos grises que la escrutaban detenidamente para luego fruncir el ceño

─ Es mi Sala Común ¿no? - preguntó mordaz la chica.

No estaba de humor para aguantar a un merodeador. Y menos al más pesado de los cuatro.

─ Pues si.. pero.. oh vamos jamás he sido bueno para irme por las ramas , así que ¿Por qué mejor no me dices que demonios es lo que te molesto de James? - preguntó sentándose a su lado

─ Ándate Black que tienes entrenamiento - gruñó la chica.

Lo que le faltaba. Que alguien como Sirius Black quisiera trabajar a medio tiempo de psicoterapeuta con ella.

─ Puede esperar - le restó importancia el moreno

─ ¿Por qué te interesa? - preguntó la peli roja

─ Bueno Cornamenta es mi mejor amigo, es como un hermano para mi , y tu peli roja eres mi peli roja favorita - bromeó el chico sacando una mínima sonrisa de la chica quien enseguida sacudió la cabeza

─ Te recuerdo que no hay muchas peli rojas por aquí - mencionó y el merodeador rodó los ojos

─ Siempre le buscas peros a mis buenas intenciones - musitó él y la chica alzó una ceja

─ ¿Eso era un halago? , oh pues.. vale , gracias - musitó frunciendo el ceño.

Que Sirius Black la halagase, aunque fuera a su manera , era sumamente raro. Era cierto que con la lectura habían dejado atrás sus constantes peleas , pero a pasar a halagar , había un trecho.

─ Si, como sea. Oye Lily no lo calles ¿sabes?. No es bueno callar las cosas - dijo mirándola fijamente

Lily quedo sorprendida por el hecho de que le hablase con tal seriedad. Podría asegurar jamás haber mantenido una conversación de más de 5 palabras con aquel merodeador sin que un comentario sarcástico saliera de su boca.

Tampoco sabía cuando había madurado el moreno. Pero así parecía. Y mucho menos sabía cuando habían pasado a llamarse por sus nombres de pilas. Pero aquello no le molesto.

Y por primera vez Lily Evans se planteó dejar atrás un poco su orgullo y sincerarse. Bien que le hacía.

─ Sirius ¿Cuándo maduraste tanto? - preguntó y el merodeador sonrío orgulloso

─ Pues , veras mi querida peli roja , siendo yo el líder de los merodeadores tengo que ser el que controle que hagan bien los hechizos contra Quejicus - empezó a decir el moreno pero la peli roja le golpeó el brazo con una pequeña sonrisa bailando en sus labios

─ Oye no lo arruines - se quejó y el merodeador sonrío

─ Vamos a desayunar y luego vas a verme a jugar - propuso o mando. Lily no supo diferenciar

─ No me gusta el Quiditch - le recordó dejándose llevar hasta el Gran Comedor ignorando las miradas envenenadas de las fans de Sirius y las miradas confusas de los chicos y hasta algunos profesores.

Porque ver a Sirius Black manteniendo una conversación civilizada con Lily Evans , era sin duda , extraño. Por no mencionar imposible.

─ No importa , vas a ir a verme y luego me contaras que es lo que pasa por tu cabeza - dijo tocando su sien haciendo que ella rodara los ojos mientras se sentaban en la mesa Gryfindor ignorando tres pares de ojos abiertos de par en par.

O.O.O.O.O.O.O

─ Alicia pellízcame - pidió Rose a su morena amiga que miraba la escena con la boca abierta y los ojos apunto de salirse de sus cuencas

─ Esto es .. - empezó a decir Alicia pero Kate completó su frase

─ Ridículo - dijo y las otras dos se miraron fugazmente y luego suspiraron.

─ No iba a decir precisamente eso, pero también cuenta - dijo Alicia

─ ¿No se supone que debía de estar con Potter? - pregunto Rose para luego soltar un quejido de dolor ante la pisada de su morena amiga.

─ Se suponía - murmuró la pelinegra ajena a las miradas de sus otras dos amigas

Mientras tanto en los campos de Quiditch un capitán caminaba de un lado a otro soltando injurios contra su mejor amigo desparecido.

─ Cálmate Cornamenta - pidió su lobuno amigo quien había asistido a ver las prácticas

─ Cierto capitán ya sabe como es Sirius , capas está ligando con una chica.. - trató de bromear Frank Longbotton para aligerar el ambiente pero recibió una mirada envenenada del de gafas

─ Me vale cuernos lo que haga , pero que se presente , no descansaremos hasta tener a esa maldita copa y si por culpa de Sirius no lo conseguimos , juro que.. - empezó a decir pero una risotada lo interrumpió

Se dio vuelta para encontrarse con la imagen más sorprendentemente que pudo haber visto en todo su año. Sin contar cuando hoyo a Quejicus decir que le gustaba Evans

Sirius Black iba andando con las manos en los bolsillos con una expresión totalmente despreocupada al lado de una peli roja que rodaba los ojos y sonreía divertida

─ ¿Estoy muerto? - susurró Longbotton a su compañero de al lado quien negó con la cabeza incapaz de encontrar las palabras.

Lily percatándose de que todas las miradas recaían en ella se removió incomoda

─ Eh.. jo , parece que somos noticia - susurró haciendo que el merodeador rodara los ojos

─ Déjalos se les pasara, ahora peli roja siéntese y disfrute de ver a un verdadero hombre en acción - dijo sonriendo orgulloso haciendo que la peli roja alzara una ceja incrédula

─ Te aviso cuando lo vea - dijo ella para luego carcajearse por la expresión de ofensa del merodeador.

El capitán de lentes prefirió no hacer referencia a lo que sus ojos acababan de ver y hacer visto gordo a aquello a la vez que daba instrucciones para ponerse a jugar. Y así lo hicieron, entrenaron lo más concentrado que pudieran en el reglón. Porque la mente de dos merodeadores vagaba muy lejos de allí.

Uno pensaba en la peli roja. Y otro pensaba en la peli roja y el primero.

Definitivamente hacerse amigo de la peli roja le convendría y ¿para que negarlo? , le gustaba.

El entrenamiento pasó sin más exceptuando algunas miradas del de gafas hacia donde se encontraba la peli roja charlando muy animadamente con su otro mejor amigo lobuno. Y se pregunto por su suerte. ¿Por qué todos parecían congeniar con ella y él no daba una?

Bufó y dio por terminado el entrenamiento ignorando a todos se dirigió a la Sala Común , a pensar.

─ ¿Y bien? - preguntó un moreno llegando frente a una peli roja.

─ Pues me fije en que Frank vuela bien - se burló la chica

─ Oye - se quejó el otro y la peli roja se carcajeo

─ Juegas bien , ¿Feliz? - pregunto

─ Algo, ahora caminemos - dijo mientras se dirigían cerca del lago donde se encontraba el calamar gigante.

La peli roja a sabiendas de lo que se venía prefirió adelantar las cosas. Mientras veía a los dos merodeadores jugar. ¿Por qué para que negarse? , mantuvo más su vista en el de gafas que en el moreno. Había pensado. En que si, se sinceraría con el moreno. Pero no aún.

─ Sirius agradezco que estés conmigo, pero .. no quiero que esto afecte tu amistad con Potter - dijo y el la miró alzando una ceja

─ E.. que no hace falta irse por las ramas , cuando estés lista para decírmelo, aquí estaré yo, pero esto con James no tiene nada que ver - dijo adivinando las intenciones de la peli roja quien suspiro aliviada

─ Oye.. cambiando de tema .. - empezó el merodeador recordando una de sus tantas preguntas que tenía que hacer - ¿Por qué no has venido a leer más? - pregunto tomando por sorpresa a la peli roja quien se espero cualquier clase de pregunta excepto esa.

Porque la verdad , aún no había creado una escusa para ello.

─ Es.. por lo de Potter… no creo.. - empezó a musitar pero el moreno la interrumpió

─ A mi leer me sirve para no pensar , y joder no se lo digas a nadie, se supone que es secreto - confesó rascándose la nuca haciendo que la peli roja riera

─ Tu secreto está a salvo conmigo - prometió burlona

─ Bueno, cuando estés lista para leer , ya sabes que siempre leemos a la misma hora , además no solo esta James , también estamos Remus y yo ¿somos tus amigos no? - pregunto sonriendo torcidamente.

Aquella sonrisa que a las chicas derretía y a Lily por un momento cautivo.

─ Claro - afirmó ella mientras se dirigían vuelta al castillo a cenar.

O.O.O.O.O.O.O

─ ¿Tampoco viene hoy? - preguntó el de gafas luego de que sus dos amigos se sentaran a su lado.

─ No - susurró Remus quien había agarrado el libro para comenzar a leer

Ambos dos amigos habían notado al de gafas algo alejado de ellos, en lo que duro la cena. Y Sirius sabía de sobra que la causante tenía nombre y apellido. Y Remus también , sólo que con más detalles. Sabía que eran los celos. Celos de ver a su mejor amigo con la peli roja.

─ Bueno empecemos - dijo James mientras se acomodaba en el sillón

Aquel día la peli roja había acabado agotada y prefirió descansar. Lo que le había dicho Sirius era verdad. Leer despejaba la mente. Pero Lily prefería el viejo método de violar las reglas , coger una poción anti-sueños y dormir placidamente ignorando al mundo. Porque Lily Evans tenía sus secretos escondidos. Y uno de ellos era que no lo pensaba dos veces a la hora de romper alguna regla, claro. Sólo si era estrictamente necesario. Pero no, jamás lo admitiría. Porque se la prefecta perfecta.

Pociones Dobles con los de Slytherin —respondió Ron—. Snape es el Jefe de la Casa Slytherin. Dicen que siempre los favorece a ellos... Ahora veremos si es verdad.

─ No me extraña - gruñó Sirius

¿Cuál es la diferencia, Potter; entre acónito y luparia? Ante eso, Hermione se puso de pie, con el brazo extendi do hacia el techo de la mazmorra.

─ Parece que va a soldar cuentas con tu hijo - dijo Sirius a lo que James sólo suspiró.

Ya aquel rollo de tener un hijo se le hacía fantasioso por lo tanto aquel libro le parecía tan fantasioso como creer que Snape era bueno.

Luego de un rato más aquel capítulo había acabado. Y para los tres merodeadores se les hizo muy corto. Pues necesitaban dejar de pensar. Remus en la próxima luna llena. Sirius en su nueva amiga y su mejor amigo. Y James en la peli roja de siempre

─ Em.. no se si estén de acuerdo, pero.. podemos leer un poco más - propusó Sirius quien recibió un asentimiento por parte de ambos merodeadores.

Agarró el libro que tenía Remus y empezó a leer

Perfecto —dijo en tono sombrío Harry—. Justo lo que siempre he deseado. Hacer el ridículo sobre una escoba de lante de Malfoy. Deseaba aprender a volar más que ninguna otra cosa. —No sabes aún si vas a hacer un papelón —dijo razo nablemente Ron—. De todos modos, sé que Malfoy siempre habla de lo bueno que es en quidditch, pero seguro que es pura palabrería.

─ Con que Malfoy junior juega Quidditch.. ¿a quien me recuerda? - interrumpió su propia lectura el moreno

─ Recuérdenme en el próximo partido hacerlo caer de su escoba - gruño James recordando como aquel rubio Slytherin insoportable había llamado sangre sucia a la peli roja hace unas semanas.

Aún no soldaban cuentas.

Hermione Granger estaba casi tan nerviosa como Neville con el tema del vuelo. Eso era algo que no se podía apren der de memoria en los libros, aunque lo había intentado. En el desayuno del jueves, aburrió a todos con estúpidas notas sobre el vuelo que había encontrado en un libro de la bibliote ca, llamado Quidditch a través de los tiempos.

─ Igualita a Evans - murmuró el moreno captando así la atención del de lentes

─ ¿Muy experto en ese tema no? - ironizó éste con tono cortante.

El hombre lobo quien supo que se avecinaba prefirió cortar aquello por lo sano. No le aptecía estar en medio de una pelea entre los dos mejores amigos

─ Sigue - ordenó a Sirius quien había abierto la boca para refutar. Éste resopló y continuó su lectura no sin antes entrecerrar los ojos en dirección al de lentes

Harry vio, como si fuera a cámara lenta, que la bola se elevaba en el aire y luego comenzaba a caer. Se inclinó hacia delante y apuntó el mango de la escoba hacia abajo. Al mo mento siguiente, estaba ganando velocidad en la caída, per siguiendo a la bola, con el viento silbando en sus orejas mez clándose con los gritos de los que miraban. Extendió la mano y, a unos metros del suelo, la atrapó, justo a tiempo para en derezar su escoba y descender suavemente sobre la hierba, con la Recordadora a salvo.

─ Su primera hazaña Quidditch - bromeó Remus quien era el único de mediano humor. Ya que los otros dos se miraban de reojo con expresiones enojadas. Al ver que no le escuchaban carraspeó - eh.. chicos.. pueden.. ¿pueden dejar las peleas para otra ocasión? - pregunto y recibió dos miradas asesinas.

El primero en encogerse de hombros fue el de lentes. Aunque el moreno se dio de rogar. Había notado que su mejor amigo dejo en claro la poca confianza que le tenía. Y aquello lo cabreaba mucho.

¡HARRY POTTER! Su corazón latió más rápido que nunca. La profesora McGonagall corría hacia ellos. Se puso de pie, temblando. —Nunca... en todo mis años en Hogwarts... La profesora McGonagall estaba casi muda de la impre sión, y sus gafas centelleaban de furia.

James recordó como la profesora MacGonagall solía elogiar el Quidditch y se pregunto que cambió.

Potter, éste es Oliver Wood. Wood, te he encontrado un buscador. La expresión de intriga de Wood se convirtió en deleite. —¿Está segura, profesora? —Totalmente dijo la profesora con vigor—. Este chico tiene un talento natural. Nunca vi nada parecido. ¿Ésta ha sido tu primera vez con la escoba, Potter?

─ Wow.. ¿no está en primero? - pregunto Sirius

─ Si - susurro igual de extrañado el de lentes

Hablaré con el profesor Dumbledore para ver si pode mos suspender la regla del primer año. Los cielos saben que necesitamos un equipo mejor que el del año pasado. Fuimos aplastados por Slytherin en ese último partido. No pude mi rar a la cara a Severus Snape en vanas semanas...

─ Y con mucha razón - gruñó James sin creer que en algún momento Gryfindor se dejara ganar por unas serpientes rastreras como aquellas.

Tu padre habría estado orgulloso —dijo. Era un ex celente jugador de quidditch.

─ La verdad si - sonrío éste melancólico

Seguro que es el que hay detrás de la estatua de Gre gory Smarmy, que nosotros encontramos en nuestra prime ra semana.

─ Increíble a nosotros nos costo.. - empezó Sirius

─ 3 meses - completó James

Disculpad. Los dos miraron. Era Hermione Granger. —¿No se puede comer en paz en este lugar? —dijo Ron. Hermione no le hizo caso y se dirigió a Harry —No pude dejar de oír lo que tú y Malfoy estabais di ciendo... —No esperaba otra cosa —murmuró Ron. —... y no debes andar por el colegio de noche. Piensa en los puntos que perderás para Gryffindor si te atrapan, y lo harán. La verdad es que es muy egoísta de tu parte.

─ Eh que ha sacado tu mal humor - bromeó el moreno al de lentes quien rodo los ojos sin percatarse de la sonrisa aliviada del hombre lobo. Al menos habían logrado calmar las tensiones por un rato. Y aquello era bueno.

No os importa Gryffindor; ¿verdad? Sólo os importa lo vuestro. Yo no quiero que Slytherin gane la copa de las casas y vosotros vais a perder todos los puntos que yo conseguí de la profesora McGonagall por conocer los encantamientos para cambios. —Vete. —Muy bien, pero os he avisado. Recordad todo lo que os he dicho cuando estéis en el tren volviendo a casa mañana. Sois tan...

─ Si los de primero pudieran ser prefectos, tengan por hecho de que Hermione lo sería - bromeó James

─ Es muy correcta para su edad - mencionó Sirius con la mirada perdida.

El solía hacerse una idea de cómo eran los personajes que leía. Pero con aquella chica ni una pequeña idea se le ocurría. Y la curiosidad era un gran dote del merodeador.

─ Sirius - llamó el hombre lobo al notar la ausencia del moreno. El aludido asintió volviendo a retomar la lectura.

¿No creeréis que me voy a quedar aquí, esperando a que Filch me atrape? Si nos encuentra a los tres, yo le diré la verdad, que estaba tratando de deteneros, y vosotros me apo yaréis. —Eres una caradura —dijo Ron en voz alta.

─ Que a estos dos les veo futuro - bromeó el hombre lobo

─ Que no, le veo con Potter junior - dictó Sirius sin ningún deje de broma.

No sabía porque pero Wesley con Granger no le sentaba bien. Preferiría mil veces al hijo de su mejor amigo.

¡ALUMNOS FUERA DE LA CAMA! —gritó Peeves—. ¡ALUMNOS FUERA DE LA CAMA, EN EL PASILLO DE LOS ENCANTAMIENTOS!

─ Peeves jamás cambiara - se mofó el de lentes haciendo que los otros dos rieran.

Como buenos merodeadores que eran habían aprendido a evitar a la soberana molestia de los pasillos y alumnos , y hasta algunos profesores.

Y también eran de los pocos que podían regodearse de haber entablado alguna conversación con el varón sanguínea Roh

¿Cómo?. Es algo que solo los merodeadores pueden hacer

¿Adónde han ido, Peeves? —decía Filch—. Rápido, dímelo. —Di «por favor». —No me fastidies, Peeves. Dime adónde fueron. —No diré nada si me lo pides por favor —dijo Peeves, con su molesta vocecita. —Muy bien... por favor. —¡NADA! Ja, ja. Te dije que no te diría nada si me lo pedías por favor. ¡Ja, ja! —Y oyeron a Peeves alejándose y a Filch maldiciendo enfurecido.

Sirius se hecho a carcajear seguido por el de lentes mientras el restante rodaba los ojos.

Aquellos chistes eran tan infantiles. Y por supuesto propio de sus amigos.

Luego de acabar la lectura Remus se despidió alegando estar cansado. Aunque era una vana escusa para dejar a solas a sus dos amigos.

─ Lo siento - susurró James una vez Remus desapareció

─ No.. no.. hay problema - dijo el animago

─ Es que.. ¿Es frustrante sabes? , de la noche a la mañana aparece riendo de lo lindo con el ser viviente que más pelea , después de mi - dijo suspirando

─ No te pongas así, es solo que.. hay que saber como hablar - trató de animarlo

─ Eso es lo que no se , no se como hablarle. Le hablo lindo, me rueda los ojos. Sarcásticamente me maldice. Normalmente me ignora. Coquetamente se enoja. No doy una con ella - dijo mientras se levanta del sofá dirección a su cuarto.

Sirius en cualquier otro momento refutaría, pero ver a su amigo en aquel estado era una clara muestra de que aquella situación le molestaba. Y trataría de ayudar. Cueste lo que cueste


Bueno chicas ya el lunes empiezan clases y he establecido ya mi calendario para subir capitulos.

Si no ando muy ocupada seran dos capitulos por semana y si ando muy ocupada uno.

Pero no las dejare en ascuas así que tranquilas.

Bueno como ven en este capitulo decidi poner dos capitulos del libro para ir adelantado las cosas. Y así ire haciendo.

Bueno espero que les haya gustado y me dejen reviews ^^