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* Love at Last *
(Enamorada al Fin...)
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Capitulo 10
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*—Sakura:
Abrió los ojos y sonrió al ver lo que tenía en frente de ella. Era algo gratificante encontrarse con su bella cara tan temprano. Aunque antes no lo había deseado mucho pero desde la última vez que durmieron de esa forma, Sakura no dejaba de pensar que en verdad Sasuke se veía hermoso dormido, tan dócil y tan normal. Levantó una mano y deslizó los dedos por su barbilla. Se veía tan sensual.
Se colocó derecha, sentándose en la cama y extendió los brazos al aire, bostezando. Tenía hambre y… Más ganas de tenerlo dentro. Se había vuelto una adicta. Anoche lo había hecho una vez más antes de caer rendidos, incluso habían dejado pasar la hora de la cena, quizás era por eso que se estaba muriendo de hambre pero antes de comer algo ella tenía que…
Miró hacia Sasuke quien se había movido, ahora estaba a boca arriba, con la boca entreabierta y completamente dormido. Lo había saciado a noche. Sakura soltó una risita y apartó la sabana con las manos, revelando el cuerpo completamente desnudo de Sasuke. Se pasó la lengua por los labios mirando el cuerpo de su jefe.
Tenía algunas marcas, tanto de besos como de sus uñas. Anoche ella había sido algo salvaje. Se encogió de hombros. Es que cuando tomaba el control se ponía algo loca y con Sasuke como pasivo cualquiera se volvería loco. Siguió mirando el cuerpo de Sasuke, sus músculos eran tan deliciosos, antes se había quedado sorprendida por Naruto ya que este tenía un cuerpo de infarto pero Sasuke lo tenía mucho mejor.
Extendió una mano y pasó el dedo por una de sus tetillas. Estas estaban algo enrojecidas. Anoche se había divertido con estas, las había mordido y succionado ya que sabía que los hombres también sentían por estas, era una zona erógena así como los senos de las mujeres. Deslizó el dedo por el centro de su cuerpo, moviéndolo hasta que llego a su ombligo y luego siguiendo el oscuro camino feliz que llegaba hacia su miembro ahora completamente erecto.
Se sentía deseosa.
Agarró su miembro con una mano. Se acercó y pasó la lengua por su punta, limpiando una gota de humedad que había aparecido y lo escuchó gemir entre sueños. Si, muy deseosa. Se movió en la cama hasta que estuvo encima de él, con su miembro a unos centímetros cerca de ella. Se tocó entre las piernas, estaba algo húmeda y podía hacer que Sasuke se deslizara otra vez dentro de ella sin problemas.
Levantó las caderas y tomando su miembro erecto por la mañana con una mano lo colocó en su entrada. Soltó un suspiro mientras comenzaba a deslizarse sobre su miembro. Vaya, él seguía siendo muy grande para ella. Se mordió el labio inferior al sentir como se ensanchaban sus pliegues femeninos. Una vez completamente dentro de ella, Sakura dejó escapar un murmullo de dolor. Anoche no le había dolido tanto pero hoy… Dolía, así como si fuera virgen. Supuso que había sido el tiempo que había durado sin mantener relaciones, aunque solo habían sido unos meses.
Comenzó a moverse con lentitud sobre Sasuke, después un poco más rápido. Apoyó las manos en su torso desnudo para tener más movilidad. Estaba tan encismada, cabalgándolo con frenesí en busca de su propio placer cuando se dio cuenta de que Sasuke la estaba mirando con unos ojos tan profundos que envió corrientes por todo su cuerpo, con tan solo verlo se sentía de esa manera. Sakura buscó las manos de Sasuke y las colocó sobre sus pechos desnudos.
—Tócame…—le pidió a Sasuke.
Sasuke se pasó la lengua por los labios y le apretó los pechos mientras Sakura seguía cabalgándolo. Con las caricias de sus pechos y el delicioso vaivén de sus caderas, Sakura llego al clímax, cayendo unos segundos después sobre el torso ahora sudoroso de Sasuke. Le faltaba la respiración a ambos.
—No llegaste…—le dijo Sakura moviéndose y colocándose derecha.
—Está bien—dijo Sasuke mirándola—Esto es más que suficiente…—dijo moviendo las manos hacia sus caderas y luego hacia su trasero.
—¿Qué es "esto"?—preguntó Sakura. ¿Se refería al sexo de hace un rato o de alguna cosa más?
Sasuke sonrió.
—Despertarme contigo a mi lado y luego darme cuenta de que estabas encima de mí con una cara tan hermosa—dijo Sasuke levantando una mano y pasando la yema de los dedos por la mejilla de Sakura—Deseó verlo otra vez.
—¿Te hago llegar?
—No importa…—dijo Sasuke se sentó en la cama, haciendo que su miembro aun erecto se moviese dentro de ella.
Sakura soltó un gemido, temblando de placer, aun las olas del orgasmo no se habían disipado por completo. Sasuke se dio cuenta de que Sakura se había estremecido por el breve movimiento de antes y sonrió con malicia. Bajó la cabeza y Sakura sintió como él tomaba una de las cima de sus pechos en su boca.
—¡Ay Jesús!—gimió ella mirando al techo y tomando la cabeza de Sasuke con una mano pero este fue un maldito ya que alejó la cabeza y levantó la mirada hacia ella.
—¿Te gusto?
—Sabes que sí.
Sasuke sonrió y colocó sus manos en las nalgas de Sakura, levantándola sobre su eje. Sakura se aferró a su cuello mientras gemía descontroladamente. Esto se sentía tan maravillosamente. Su sensible carne por el anterior orgasmo temblaba con cada embestida. Los dos continuaron hasta que Sakura volvió a correrse y Sasuke le siguió atrás.
Luego de esto, Sasuke se dejó caer sobre su espalda y Sakura terminó acostada encima de él mientras recuperaban el aire perdido. Sasuke era magnifico. Sakura apretó su centro y escuchó a Sasuke gemir. Duraron unos minutos acostados y abrazados hasta que Sasuke rompió el silencio.
—Muero de hambre…—dijo y Sakura fruncido el ceño.
Él sí sabía cómo arruinar un buen polvo. Le golpeó el hombro con un puñetazo y se bajó de él. Salió de la cama y caminó un poco para soltar un pequeño gemido de dolor. Apretó las piernas y se giró hacia Sasuke. Este se había sentado en la cama con las piernas cruzadas y su eje, el cual había recobrado su fuerza, apuntado hacia arriba entre estas. Sasuke tenía una expresión de burla en su cara.
—Maldito.
—No te preocupes—dijo Sasuke y se bajó de la cama. Caminó hacia ella. Sakura se giró cruzándose de brazos y luego sintió como Sasuke la abrazaba por detrás. Este colocó la barbilla en el hombro desnudo de Sakura—Dejara de doler cuando te acostumbres.
—Eso dicen todos.
Sintió como Sasuke se estremecía detrás de ella. Quizás no le agradaba el comentario. Bueno, Sasuke tenía que entender que él no era el único que había estado con ella. A pesar de que a Sakura le gustaría que él fuese el único y también le hubiese gustado que él hubiese tomado su virginidad… Sakura parpadeó confusa y volvió a repetir en su mente lo que había pensado. ¿Qué? Sakura se llevó una mano a la boca. Mierda. No le gustaba por donde habían ido sus pensamientos.
Movió la cabeza. Aclarándosela. No debía de pensar esas cosas. Su vida sexual estaba bien, no le importaba como fue comenzada y quien su primera vez, a pesar de que no recordaba muy bien quien había sido.
—¿Sakura?—escuchó que Sasuke llamaba su atención.
Sakura se giró en los brazos de Sasuke para verlo.
Este sonrió.
—¿Nos bañamos juntos?
¿Bañarse juntos? ¿Por qué no?
Sakura asintió y Sasuke extendió una mano para que ella la tomase. Así lo hizo. Agarro su mano, entrelazándola con la suya. Caminaron hacia el cuarto de baño juntos para darse una relajante ducha. Aunque Sakura sabía que lo menos que harían seria bañarse. Siempre había deseado tener relaciones en una tina. Era una de sus fantasías.
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*—Sakura:
Luego de la "ducha" con Sasuke, este le había cedido una camiseta y unos boxers limpios para que ella se vistiese con ellos. Sakura sabía que tenían que regresar a sus vidas. Ayer había sido una noche magnifica que siempre recordaría. Al fin había tenido relaciones con Sasuke una vez más pero… Sakura había pensado que si tenía relaciones con Sasuke otra vez al fin se lo sacaría de encima, dejaría de desearlo tanto pero… Se mordió el labio inferior mientras veía a Sasuke moverse por la cocina con tan solo un chándal. No había resultado. Ahora lo deseaba más.
Esto era tan extraño.
Sakura soltó una risita baja mientras veía a Sasuke friendo beicon en la estufa de espaldas a ella. Sakura nunca pensó que llegaría el día en que ellos estuviesen de esa manera, desayunando juntos luego de una sesión de sexo y hablando normalmente. En verdad era extraño y no sabía si podía acostumbrarse a esto porque sabía que aquello no se detendría allí. Tendrían mucho más sexo después, quizás no en aquel momento pero si después. Sus cuerpos aún se deseaban.
Sasuke se giró hacia ella y se quedó mirándola por un momento. Los dos más bien se quedaron mirando encismados. Hasta que el sartén chispeó, Sasuke sonrió y volvió a su trabajo. Sakura sintió como su corazón daba un vuelco. ¿Qué mierda? Se llevó un a mano al pecho. Eso no le gustaba, eso de que su corazón latía rápidamente y es ponía feliz de tan solo verlo sonreír.
«Espabílate, Sakura», se dijo a sí misma.
Solo era sexo. No quería ser perra pero lo único que ella deseaba en esos momentos de Sasuke era sexo, no sentimientos. No podía amarlo. Sasuke no es el indicado. Podía seguir disfrutando de él pero sabía que en algún momento tenía que dejar que las cosas fluyeran. Lo sentía por Sasuke ya que él decía que la amaba pero ella no era la chica para él.
Tenía que buscar otra que lo amase pero por el momento. Sakura sonrió mientras se bajaba de la butaca pegada a la isla que había en el centro de la cocina de Sasuke y caminaba hacia él. Sin importarle que este estuviese friendo, lo abrazó por detrás, apoyando la cabeza en su desnuda, fuerte y cálida espalda. Ella iba a disfrutar de él.
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*—Sasuke:
Pasó la mano por la suave y nívea espalda de Sakura. Era tan dulce.
Sasuke sonrió mientras deslizaba la mano hacia el trasero generoso de esta, apretándole una de sus nalgas. Escuchó como ella se quejaba en sueños y luego se movía un poco. Abriendo las piernas y dejándole espacio a Sasuke si él decidía llevar la mano hacia el centro húmedo del cuerpo de Sakura.
No lo hizo. Más bien volvió a subir la mano por su espalda tomando luego mechones de su rosado cabello. Sasuke se inclinó hacia Sakura y depositó un beso encima de su cabeza ladeada hacia el otro lado.
Sasuke volvió a sonreír cuando esta soltó un murmullo y luego se giró hacia él, pegándose más a su cuerpo. Sasuke se mordió el labio inferior e ignoro lo sexy que esta se veía desnuda. Estaban en la cama luego de haber pasada la noche juntos, otra vez. En verdad él podía acostumbrarse a esto. Estaban juntos desde el viernes pero para su desgracia ya era lunes por la mañana y debían levantarse para ir a trabajar y volver a la vida de siempre.
Soltó un suspiro y pasó el brazo derecho por encima de Sakura, acercándola más a él si se podía y abrazándola. Enterró la nariz en su pelo el cual olía delicioso, iba a extrañar esto si Sakura decidía que el fin de semana solo pasaría al olvido, la apretó entre sus brazos. No quería dejarla ir si esto pasaba, ella era la mujer que amaba. Iba a ser difícil. Había pasado el mejor fin de semana de su vida, ni un fin de semana de vacaciones en Grecia podía compararse con esto y lo que Sakura le hizo sentir.
—Sasuke-kun…—escuchó que la mujer de su vida susurraba su nombre.
Sasuke se alejó un poco de Sakura. Esta levantó la mirada hacia él. Sus ojos estaban enormes y sus labios hinchados. Sasuke bajo la cabeza y la besó. Esta le devolvió el besó gustosa y luego rápidamente empujó a Sasuke sobre su espalda para colocarse encima de él.
—Magnifico—dijo Sasuke cuando sintió lo húmeda que ella estaba. ¿Cómo era posible? Quizás había estado teniendo algún sueño húmedo y esperaba que él fuese el protagonista si era así.
—Lo necesito—dijo Sakura mirándolo con una mirada lujuriosa.
Rápidamente tomó su miembro, el cual estaba erecto y lo introdujo en su carne. Ambos gimieron cuando Sasuke estuvo metido hasta su empuñadura. Esta comenzó a moverse sobre el con mucha prisa, como si estuviese loca por llegar al clímax.
Cuando Sakura al fin terminó ella hizo algo que lo dejo mudo. Rodeó sus caderas de tal forma que hizo que Sasuke se viniese salvajemente. ¿Cómo hizo eso? Sasuke no le preguntó. Quizás era que su cuerpo estaba tan sensible que cualquier toque podía llegarlo al cielo. Bueno, amaba esto. Su chica era magnifica. Esta se inclinó hacia él y lo besó nuevamente.
—Sakura…—dijo Sasuke cuando esta comenzó a moverlas caderas sobre su miembro fláccido ¿Acaso quería otra vez que lo hicieran? Él no podía más. Además, necesitaban salir ya de la cama y resucitar. Sasuke y ella no habían dado señales de vida desde el viernes, sus familiares y amigos debían de estar preguntándose donde mierda estaban. Si ataban cabos deducirían que estaban juntos. Eso sería mejor. Así nadie dudaría de que ellos estaban juntos de verdad.
—Quiero seguir.
—Debemos levantarnos—dijo Sasuke. No deseaba arruinar la diversión pero como había dicho antes, había que volver a la realidad.
—No quiero—murmuro ella haciendo un puchero—Quiero quedarme aquí y…—ella se meció sobre él. Sasuke soltó un gemido—Hacer que te vuelvas loco.
—Es una buena idea pero…—Sakura colocó un dedo sobre los labios de Sasuke, silenciándolo.
—Sí, sí, sé que debemos ir a trabajar pero…—ella se acercó más a él, juntando las puntas de sus narices—Quiero hacerte sentir bien.
Ella lo haría sentir bien si las cosas seguían, si ellos seguían teniendo esto y no volviendo a como estaban antes, a ser jefe y empleada, sino solo ser Sasuke y Sakura, dos personas que disfrutaban de la calidez y del momento pero… No había seguridad de que las cosas continuaran como estaban ahora. Iban a volver a su relación perro-gato.
—Quita esa mirada—dijo Sakura.
Sasuke parpadeó confuso.
—¿Qué mirada?—preguntó Sasuke. ¿Acaso tenía en su cara en ese momento una expresión desolada? Maldición. No debió de haber pensado en cómo iba a parar su relación luego de un fin de semana magnifico lleno de emociones.
—Esa de maldita mirada de perrito abandonado—espetó Sakura y lo agarró del cuello. Sasuke sintió las largas uñas de Sakura enterrándose en la piel sensible de su cuello—Tu eres mío—dijo ella con una mirada posesiva—Si crees que esto acabo aquí, estas muy equivocado—una sonrisa lobuna se dibujó en sus seductores labios—Voy a exprimirte por completo—dijo Sakura y le dio un suave beso en los labios para después bajarse de encima de él.
Sasuke sonrió mientras se sentaba en la cama y veía a Sakura marchar hacia el cuarto de baño. Si, lo había conseguido. La había atrapado al fin. Sasuke se bajó de la cama y fue a reunirse con su amada. Al menos la tenía otra vez y aunque el tiempo estuviese corriendo y fuese limitado, él iba a disfrutar de esto.
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*—Sakura:
Era otra vez lunes y Sakura había pasado el fin de semana escondida en el apartamento de Sasuke. Si, díganlo. Era una maniática pero Sasuke era magnifico. Había estado con él desde el viernes y solo había regresado a casa para buscar algo de ropa y algunas cosas necesarias, aunque no necesito lo primero, ya que pasaron los dos días dentro de las sabanas. Sasuke en verdad era un amante maravilloso. No pensó que se obsesionaría con él y ella que pensó odiarlo.
Pero… Solo un suspiro. Había que regresar a la realidad. Aunque… Sonrió. Este día también se iría a pasar con él la noche. No le importaba lo que la gente diría sobre que estaba siendo una zorra, tenía que disfrutar del momento. Y también, como el día había estado tranquilo y la zorra pelirroja de la tal Karin no había aparecido, Sakura pasó parte de la mañana con Sasuke dentro de su oficina y no firmando papeles.
Una risita salió de ella. Aun le dolía un poco el trasero, ya que Sasuke había querido experimentar algo nuevo, y claro, ella se lo había concebido. Algo extraño ya que antes había deseado que este se alejase de ella o que desapareciese de su vista, pero desde el viernes se sentía que no podía estar lejos de él y su cuerpo. Odiaba esta parte ya que parecía que se estuviese acostumbrando a Sasuke y ella, a pesar de que Sasuke era grandioso, necesitaba alejarse de este trabajo una vez que el contrato terminase. Aunque le gustaría que las cosas entre ellos siguiese, claro, sin los sentimientos, ella no estaba por aceptar los sentimientos de Sasuke, solo era sexo.
Ella había querido quedarse con él a la hora del almuerzo pero le había prometido a sus amigas que lo tomaría con estas. Había pasado días desde que vio a sus amigas. Bueno a Hinata la vio el viernes por la mañana, pero a Ino desde la fiesta. Y en ese momento, sus amigas la miraban muy feo.
Sakura se rió. Claro, ella les había contado donde había estado metida este fin de semana y que había hecho exactamente.
—¡No puedo creerlo!—murmuró Ino aun sorprendida.
—Lo sé pero…—Sakura se mordió el labio—Sasuke es magnífico—dijo Sakura levantando el mentón, orgullosa de que aquel hombre lo tenía bajo sus garras. ¡Que se alejasen las zorras! Sasuke era suyo hasta que ella decidiese.
—¿Qué tiene eso que ver?—preguntó Hinata cruzándose de brazos y frunciendo el ceño. Esta no estaba contenta con que Sakura se hubiese acostado otra vez con Sasuke, bueno, era entendible. Pero en verdad Sasuke era magnifico. ¿Qué estaba estado pensando cuando lo estuvo rechazando todo este tiempo? Estas veces no se comparaban a la primera vez que estuvieron juntos.
—Sabes muy bien lo que digo—dijo Sakura sonriendo.
—Estás usándolo—insistió Hinata.
¿Usándolo? Para nada. Se estaban ayudando mutuamente. Los dos tenían ganas y estaban solteros. Podían tener relaciones sin barreras y sin molestar a nadie.
—Claro que no—Sakura hizo un ademan de manos—No lo estoy usando.
—Yo creo que más bien es al revés—se burló Ino.
Hinata frunció más el ceño.
—Ambos—dijo Hinata.
—¡Claro que no!
—Lo estás haciendo.
—¡Calma chicas!—intentó Ino.
Sakura bufó molesta. Si, quizás si lo estaba haciendo. ¿Pero que importaba? Ya era muy tarde para que Hinata o Ino viniesen a regañarla por ello. Ya se habían acostado muchas veces. Y estaba segura que seguirían.
—¿Tiene algo de malo?—preguntó Sakura con tranquilidad.
—¡Sí!—exclamó Hinata.
Sakura tranquilamente tomó su batido de fresa y le dio un sorbo.
—Pensé que odiabas a Sasuke—murmuró Sakura fijando la vista en Hinata.
Su amiga cerró la boca y la abrió, repitiendo la acción varias veces hasta que al fin sus labios se juntaron. La miro con el ceño fruncido. Otra vez. Estaba segura de que a Hinata se le haría algún hoyo allí por tanto fruncir el ceño. Soltó una risita.
—No lo odio…—dijo ella y Sakura arqueó una ceja. Sabía que ella lo odiaba—Es solo que…—Hinata hizo una mueca—Te ha estado molestando desde que comenzaste a trabajar para él—dijo y Sakura le dio la razón—Siempre te has quejado de ello y ahora estas toda feliz porque te estas acostando otra vez con él.
—Soy feliz. Sabe usar su cuerpo…—dijo Sakura recordando lo mucho que este sabia moverse. Maldición. Se movió incomoda en el asiento. Necesitaba tenerlo otra vez.
—Sasuke es sexy—dijo Ino a lo que Hinata la mato con la mirada.
—Sé que el sexo es genial con él y todo eso pero tienes que pensar en sus sentimientos—dijo Hinata defendiendo a Sasuke. Sakura e Ino miraron con las cejas arqueadas a la pelinegra. Eso era extraño.
—¿Umm?—murmuró Sakura dándole otro sorbo a su batido. Este estaba riquísimo. Continúo sorbiendo. Ignorando el comentario de Hinata.
—Sé que está enamorado de ti—dijo Hinata y Sakura asintió. Si, lo sabía, él se lo había dicho muchas veces—Estás jugando con sus sentimientos—continuó Hinata y Sakura rodó los ojos. ¿Cuándo se iba a callar con eso?—¿Dime te gustaría que en vez de que te hubiese rechazado, Suigetsu Matsumoto te hubiese dado el sí pero mientras salían él estuviese jugando contigo?
¿Qué? Sakura dejo el batido en la mesa y miro a Hinata de mala manera. ¿En verdad ella había dicho eso? ¿Qué mierda le pasaba a Hinata desde hace un tiempo? Desde que se juntó con Naruto había cambiado mucho. Ella había mencionado al innombrable. Sakura bloqueó sus recuerdos del instituto. Maldición. No lo logró a tiempo. Estos abarcaron sus pensamientos. La primera imagen que tuvo fue la del maldito de Suigetsu Matsumoto. Su blanco cabello y sus ojos violetas. Lo odiaba. Como este se había reído en su cara cuando se le confeso. Había sido una estupidez de adolescentes pero esto la marcó, ya que él se había burlado de ella y su físico, había hecho que algunos de sus compañeros le hicieran bromas por ser ella y… Suigetsu Matsumoto rompió su corazón con todo esto.
—No vayas por ahí—dijo Sakura entrecerrando los ojos.
—Uy—murmuró Ino riéndose—Hinata ese fue un golpe bajo.
—Cállate, Ino.
—¡Hinata!
—¡Es lo mismo Sakura!—exclamó Hinata insistiendo—Así como él se burló de ti, tú estás haciendo lo mismo con Sasuke. Estas haciendo de sus sentimientos una burla. Puede que no sea verdad o puede que lo sea, pero si es así, me gustaría que lo dejases libre.
—No empieces…—murmuró cansada Sakura. Hinata era demasiado buena. No entendía cómo es que podía serlo. Las personas no debían de ser tan buenas.
—Es como un trapo con el que te quieres limpiar el trasero cada vez que este sucio.
—¡Que sucia!
—¿Qué?—Sakura arrugo la nariz por la comparación.
—¡Es así como lo usas!—exclamó Hinata—Como un trapo—Sakura hizo un mohín. Eso no era verdad—Cuando Deidara te rechazó no dudaste en lanzarte a los brazos de Sasuke—dijo Hinata—Lo estás usando—dijo—Quiero que lo dejes y sigan con su relación de antes hasta que el contrato se termine.
—No lo hare—dijo Sakura con tono autoritario. Su amiga podía ser eso, pero no podía venir a mandarla a hacer algo que no quería, estaban ya grandecitas y cada quien sabía lo que era bueno y lo que era malo.
—Lo harás.
—¿Eres acaso mi papa o mi mama, Hinata?—preguntó Sakura de mala manera.
Su amiga se quedó muda y entrecerró los ojos.
—Solo soy alguien que quiere que escuches.
—No quiero escuchar—dijo Sakura cruzándose de brazos.
—Déjala Hinata, algún día escuchara—dijo Ino—Sabes que Sakura es terca.
Si, ella era terca. Lo sabía y no iba a dar su brazo torcer. Lo que sentía Sasuke simplemente era un enamoramiento por ella, algo simple. Él no podía amarla de verdad. Solo lo decía para meterse entre sus piernas. Así que no importaba si lo usaba un poco. No le dolería.
—Lo que haces no es bueno.
La paciencia de Sakura se agotó. Golpeó la mesa con su mano, haciendo que los batidos de ambas se moviesen.
—¡¿Entonces que mierda quieres que haga?!—exclamó enfurecida.
Hinata se quedó sorprendida y Sakura se dio cuenta de que había gritado. Ino movía la cabeza en desaprobación y algunas personas cerca de ellas la miraban. Maldición. Levantó una mano y se la pasó por la cara. Intentando tranquilizarse. No creía que le hubiese gritado en su vida a su amiga mayor. Era horrible la sensación además de la expresión que atravesó por la cara de Hinata.
—Sakura cálmate—dijo Ino
—Mira…—comenzó a decir Sakura, intentando arreglar las cosas pero era algo tarde. Hinata negó con la cabeza y se puso de pie. Tomó su bolso y se lo calo al hombro. Cuando la miró a la cara otra vez, Sakura se dio cuenta de que sus ojos estaban húmedos y lágrimas corrían por sus mejillas.
Maldición. Eso no. Sakura se puso de pie y estiro una mano hacia su amiga, pero esta la golpeo, alejándola de ella. Sakura refugió su mano golpeada en su pecho.
—¿Sabes?—preguntó Hinata y se mojó los labios—Solo quería que ayudarte. Sé que Sasuke es un imbécil y que ha sido un grano en el culo, pero nadie se merece que jueguen con tus sentimientos. Es doloroso y cruel.
—Como si supieras mucho de eso—dijo Sakura en burla y estuvo mal. Sabía que Hinata había sufrido al principio de su relación con Naruto ya que no era correspondida.
—Oh, claro…—dijo Hinata y se rió con una sonrisa irónica—Sakura Haruno: La que sabe más de relaciones que cualquiera—dijo y puso los ojos en blanco—Espero que tu forma de hacer las cosas te lleve por un buen camino…—dijo esta antes de dársela vuelta pero se detuvo—Cuando tengas el dedo metido en tu trasero no vengas hacia mí—dijo y continuó su camino hacia la salida.
Sakura sintió como sus hombros caían y se dio cuenta de que ahora estaba llorando. Hinata y ella nunca peleaban. Nunca. Esto era tan extraño. Volvió a tomar asiento en la silla de antes. Enterró la cabeza en las manos mientras continuaba llorando. Sakura sorbió su nariz. Se sentía horrible por haberle gritado a su amiga, Hinata era su mejor amiga.
—Sakura…
—No me molestes—le dijo a Ino.
—Está bien.
Maldición. ¿Por qué tenían que pelear por Sasuke? Se suponía que Hinata odiaba Sasuke y que no quería saber de él. ¿Por qué lo defendía? ¿Por qué trataba de ayudarlo? No entendía su punto. Levantó la cabeza y sorbió otra vez su nariz. De algo estaba segura. Su relación con su Hinata estaba destruida. Sakura había cruzado una línea que a Hinata no le había agradado, ella había la había atacado donde más le dolía a su amiga y era el amor que tuvo por Naruto al principio, el cual no había sido todavía correspondido. ¿Qué debía de hacer ahora?
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*—Sakura:
Unos días después…
Los días habían pasado lentamente para Sakura, a pesar de que no había sabido de Hinata desde que discutieron. Sakura era muy orgullosa como para dar la cara y disculparse. Sabía que era su culpa. Hinata no tenía ninguna. Era ella la que debía de disculparse pero… Maldición. Y ella que pensó que era fuerte. Pero hoy… Hoy iría a verla. No podía estar así con Hinata.
A la hora de irse, Sakura recogió sus cosas y en ese momento Sasuke apareció. Una gran sonrisa estaba plasmada en sus labios. Sakura se la devolvió pero luego hizo una mueca. Sakura y Hinata habían peleado por Sasuke. Bajo la mirada.
—¿Qué sucede?—preguntó Sasuke acercándose a ella y colocando una de sus manos en un hombro—Has estado extraña desde hace unos días.
Si el supiera que era un poco por su culpa. Habían estado teniendo relaciones y Sakura pasaba las noches junto a él desde que discutió con su amiga. Sasuke no sabía sobre esto. Es que no podía decirle, ya que a él le gustaría saber cuál era la razón si se lo decía.
—Nada, solo es…—intentó buscar una excusa. No encontró ninguna—Estoy bien—dijo entonces levantando la mirada y sonriéndole.
Sasuke se quedó mirándola en silencio para después acercarse a ella. Sakura sintió los labios de Sasuke brevemente sobre los suyos. Este se separó y se quedó cerca de su rostro.
—Te llevare.
—¿A dónde?
—A ver a tu amiga…—dijo y Sakura parpadeo confusa. ¿A ver a Hinata…? ¡Espera! ¿Acaso él estaba enterado de lo que había pasado entre Hinata y ella? Sakura se quedó mirándolo sorprendida. ¿Cómo se había enterado?
—¿Tu…?—comenzó a preguntar pero se interrumpió cuando Sasuke asintió.
—Lo sé—dijo Sasuke poniéndose derecho.
—¿Quién te dijo que habíamos discutido?—preguntó Sakura aun sorprendida pero luego se golpeó la frente con una mano. Naruto. Claro. Él era la pareja de Hinata y era el mejor amigo de Sasuke, era obvio que el chisme se regaría, además de que Ino había estado presente y esta chama era una cotilla. En verdad no podía haber ningún secreto ya que estaban en el mismo círculo.
Sasuke se llevó el dedo índice a la barbilla mientras miraba el techo. Parecía estar pensando en su respuesta. Él dejo caer la mano y la volvió a mirar.
—Un pajarito le contó a otro pajarito que conozco.
Sakura rodó los ojos y movió la cabeza. ¡Que chistoso! Sabía que había sido Naruto. Pero… Hinata estaba igual de deprimida que ella. Se puso de pie y se caló el bolso al hombro. Tenía que ir a hablar con su amiga. No podía estar peleada con ella. Sabía que Hinata había tenido razón, ella era la estúpida terca. Sakura miró a Sasuke. Este le sonrió cálidamente y Sakura sintió como un cuchillo era clavado en su corazón. Era cierto. Sasuke no se merecía lo que ella le estaba haciendo. Si era verdad que él estaba enamorado ella debía de ser correspondido o ser rechazado ya para que él se moviese a otra relación.
—Sasuke-kun—dijo Sakura.
Sasuke ladeó la cabeza.
—¿Si?
—Gracias—le agradeció Sakura.
Sasuke había estado con ella casi en sus peores momentos. La había cuidado cuando se emborracho y también le había brindado su hombro cuando Deidara la rechazo. Sasuke se quedó en silencio mirándola mientras parpadeaba confuso, quizás porque ella le había dado las gracias. Luego las mejillas de este comenzaron a teñirse de rojo. Sasuke levantó una mano para cubrirse las mejillas ruborizadas mientras desviaba la mirada.
Sakura se rió. Era lindo verlo de esa forma, un hombre como él, quien aparentaba ser un duro y arrogante hombre, verlo ruborizarse era divertido en cierta forma, y lindo, no había que olvidar lo lindo que se veía.
—Vamos…—dijo ella moviendo la cabeza hacia el ascensor.
Sasuke dejó caer la mano y asintió. Marcharon juntos hacia el elevador. Dentro de este se mantuvieron en silencio y Sakura se lo agradeció, en verdad no quería hablar de ellos ahora. Quizás si hubiese escuchado los consejos de su amiga no estaría sintiéndose tan perra. Miro de reojo a Sasuke, este tenía una mano metida en uno de los bolsillos de su pantalón y en la otra sostenía su maletín, tenía la mirada al frente pero al parecer se dio cuenta de que ella lo estaba mirando, ya que, giro la cabeza hacia Sakura.
—¿Qué sucede?
—No, nada…—dijo Sakura y volvió la vista al frente.
Sasuke no replicó. Bajaron en el ascensor hasta el primer piso y salieron a la recepción del edificio. Sakura caminó junto a Sasuke hacia la salida hasta que algo capto su atención. La cabeza de Sakura se giró hacia donde había mirado aquello que le llamo tanto la atención. Había una chica pelicastaña con un vestido corto. Le parecía conocida, pero no sabía de donde la había visto. Sakura se mantuvo mirando hasta que Sasuke le abrió la puerta tuvo que fijar la vista al frente. Mientras se dirigían al auto de Sasuke, pensó en la chica. En serio la había visto en algún lugar pero no recordaba donde.
Se encogió de hombros. Bueno, no importaba, ya más tarde recordaría. Lo primordial ahora era ver a Hinata y disculparse con ella. Sasuke le abrió la puerta, siendo todo un caballero. Sakura entró en el auto de su jefe y luego de unos minutos, se dirigían a ver a Hinata. En el transcurso del camino, Sakura se mordía los labios y jugaba con sus manos temblorosas. Estaba muy nerviosa. Nunca había actuado así con Hinata, siendo toda una perra con ella, con Ino o Tenten lo hacía a cada rato porque estas eran dos perras igual que ella, pero Hinata era un ángel. ¿Y si ella no quería abrirle la puerta o hablar con ella? Sakura moriría si esto pasaba. No quería estar peleada con su amiga.
Sintió la mano de Sasuke sobre la suya. Sakura levantó la mirada. Sasuke tenía la suya al frente mientras tomaba el volante con una mano pero giró el rostro rápidamente hacia ella, con una sonrisa cálida y reconfortante en sus labios. Sakura le devolvió la sonrisa mientras sentía como Sasuke le apretaba la mano. Él le estaba dando valor. En verdad se lo agradecía. Sasuke duró con su mano encima de la suya, dándole ánimos hasta que tuvo que usarla para conducir otra vez. Y Sakura se sintió fría cuando el calor de su mano se alejó.
Se mantuvo acariciando sus manos, por lo menos estas habían dejado de temblar ya. Al fin llegaron al condominio de apartamentos donde vivía Naruto con Hinata. Sasuke parqueó el auto en el estacionamiento y se giró hacia ella.
—¿Te espero?—preguntó Sasuke.
Sakura miró hacia él. Si su amiga la perdonaba y si no estaba ocupada quería pasar el resto del día con ella. Había pasado estos últimos días con Sasuke, debían de darse un respiro aunque estar con él era grandioso. Una sonrisa se dibujó en sus labios y negó con la cabeza.
—Quiero pasar un tiempo con Hinata—le informó.
—Ya veo…—dijo Sasuke y no se enojó ni nada. Al parecer lo entendía. Sakura volvió a sonreír mirando a Sasuke a la cara, este tenía una sonrisa sincera. Le encantaba.
—Gracias por traerme.
—No hay de que…—dijo Sasuke y se acercó a ella. Sakura sintió sus cálidos labios sobre su frente. Estaba besándole la frente. Sakura sintió sus mejillas calientes.
Sakura no pudo evitarlo pero se llevó una mano a la frente, sintiendo el área caliente donde Sasuke la había besado. Su padre había sido el único que le había dado un beso en aquel lugar. Era tan extraño pero se sentía tan bien. Cuando Sasuke se alejó, la miró con una resplandeciente sonrisa en sus labios. Sakura lo imitó.
—Suerte—dijo Sasuke sonriendo.
Sakura parpadeo. Este se veía hermoso cuando lo hacía.
—Gracias—le agradeció Sakura antes de empujar la puerta y salir del auto de Sasuke. Cerró la puerta y se giró hacia el auto, en ese momento, Sasuke bajaba la ventanilla.
—Si necesitas algo me lo haces saber—le dijo.
Sakura asintió y levantó una mano para despedirse de él. Sasuke se marchó, dejando a Sakura sola. Esta bajó la mano y se mordió el labio. Se giró hacia el edificio exacto donde Naruto vivía con Hinata. Mientras caminaba hacia la entrada, pensaba que Sasuke era tan bueno con ella, quien lo diría que sería así… Era sorprendente. Siempre pensó que era un imbécil pero era todo lo contrario.
Le agradeció una vez más en silencio mientras subía en el ascensor hacia el piso correspondiente. Una vez en este, se detuvo frente a la puerta del apartamento de Naruto y Hinata. Hurgó en su bolso hasta que encontró la llave que le había robado a Hinata. Miró las cuencas moradas que estaban en el hilo negro que hacía de llavero de la llave. Paso los dedos por las bolas de color. ¿Y si Hinata no le hablaba? ¿Qué iba a hacer en verdad?
Tragó el nudo en su garganta y se armó de valor. Se colocó derecha y metió la llave en la cerradura, la giró y luego empujó la puerta lentamente. Se escuchó el sonido de los goznes de esta y Sakura metió la cabeza por el espacio que había abierto, mirando dentro del apartamento. La sala estaba vacía y en silencio. Entró a hurtadillas y se preguntó si su amiga estaría en el piso. Ella no trabajaba como antes. Cerró la puerta tomándose su tiempo para hacerlo. Una vez cerrada, se inclinó y se quitó los tacones. No sabía porque se los quitaba. Era una tontería.
Se sentó en el sofá y sacó su móvil. Era casi hora de que Naruto llegase del trabajo, así que ella no podía estar haciendo cosas pervertidas con este pero podía no encontrarse en el piso, quizás visitando a Tenten o a Ino o a sus padres. Se rascó la cabeza con un dedo, pensando. Era posible que también estuviese durmiendo, aunque Hinata no era conocida por ser holgazana. Bueno. Se puso de pie. Primero revisaría a ver si estaba aquí, si no estaba, la buscaría donde fuese que estuviese o quizás la esperaría y le daría una sorpresa. Sí, eso sería mucho mejor.
Caminó hacia el pasillo de las habitaciones. Se escuchaba demasiado silencio. Se detuvo en la puerta de la habitación principal y levantó la mano para tocar por si acaso, pero no lo hizo. Espera un momento. Sakura se acercó a la puerta y pegó su oreja derecha sobre la madera. ¿Acaso eso que escuchaba eran…?
Sakura se alejó de la puerta mientras se llevaba una mano al corazón. Eran gemidos los que se escuchaban del otro lado de la puerta. ¿Acaso su amiga estaba tocándose a sí misma? Si era así pues era una maniática, ya que Sakura estaba segura de que su amiga, cuando no estaba en sus días, pasaba los días cabalgando a Naruto como una posesa, si es que le gustaba tener el control.
Movió la cabeza. Dispersando sus pensamientos pervertidos. ¿Qué debía de hacer? ¿Interrumpirla? Soltó una risita baja. Le gustaría ver la cara de Hinata. Lo sabía. Ella era extraña. Bueno, ¿qué más daba? Llevó una mano al pomo y lentamente lo giro. Empujó rápidamente la puerta, sorprendido a su amiga, pero fue al revés, ella fue la que se sorprendió, ya que lo que vio no fue a su amiga con las piernas abiertas mientras se tocaba a sí misma, fue algo diferente. La boca de Sakura se abrió por la sorpresa.
Bueno, su amiga si tenía las piernas abiertas pero no estaba tocándose, más bien estaba encima del cuerpo de su novio mientras que este agarraba con sus manos sus piernas, manteniéndolas levantadas al aire mientras… La mirada de Sakura se dirigió hacia el pene de Naruto quien salía y entraba de la vagina de Hinata con movimientos rápidos.
Con razón estaba tan loca por este. Naruto era enorme. Y… Movió la cabeza. No iba a pensar en el pene del novio de su amiga. Pero… ¡Vaya por Dios! Él era asombroso. Los dos gemían descontroladamente mientras mantenían sus ojos cerrados. Estaban tan encismados en sí mismos que ni habían puesto atención en ella. Sakura se cruzó de brazos, sin dejar de mirarlos. ¿Por qué no se había escuchado a Naruto? Porque ahora que estaba dentro del cuarto, podía escuchar sus gemidos y sus gruñidos varoniles muy bien. Bueno, Sasuke gemía mucho mejor y obvio, lo tenía mucho más grande. Estaba segura de ello.
¡Dios! Sus pensamientos eran locos. Ellos al parecer no habían caído de que había entrado en la habitación, a pesar de que prácticamente estaba frente a ellos, viéndolos como hacían el amor. ¡Oh por Dios! Su amiga había crecido. Se veía toda una mujer.
Sakura se llevó una mano a la boca mientras miraba a la pareja completamente orgullosa. Ella antes había creído que su amiga sería una solterona con una casa llena de gatos y libros, pero ya veía que no.
Bueno, hora de arruinar la fiesta.
—¡Grandioso!—exclamó Sakura y en ese momento la pareja se detuvo, se quedaron petrificados—Así que es así como se ven cuando lo están haciendo—dijo Sakura sorprendida—Con razón Hinata no quiere salir del piso—dijo soltando una risita.
Sakura miró a la pareja, Hinata fue la primera en salir de la sorpresa. Abrió un ojo y luego otro. Después, sus mejillas se tornaron más rojas de lo que ya estaban. Ella la miró con expresión asustada. Que no tuviese miedo. No era su padre que la estuviese viendo en ese momento, solo ella, Sakura, una chica muy pervertida.
—Sa-Sakura-san—tartamudeó Hinata.
Sakura levantó una mano.
—Hola Hinata-chan—saludó Sakura levantando una mano como si no pasara nada.
Hinata movió la boca pero no dijo nada. Su lengua se la había comido el gato. Sakura soltó una risita y observó al novio de su amiga. Naruto fue quien abrió los ojos después, pero a diferencia de Hinata, quien tenía esa expresión de terror en su cara, la de Naruto más bien fue como si estuviese a punto de cometer un asesinato.
Si, y este iba a asesinarla a ella precisamente. Sakura pasó saliva, nerviosa.
—¡Oops!—murmuró Sakura sonriendo.
—¿Que mierda haces aquí, Sakura-chan?—ladró Naruto y su voz sonó dura. Claro, él había estado en el mejor momento y vino Sakura «Tumba polvos» a dañarle los planes. Esta volvió su mirada hacia Hinata. Quizás no fue bueno interrumpirlos. Era posible que su amiga no la perdonase por esto, por verlos teniendo relaciones.
—Bueno, yo…—Sakura se mordió el labio. Bueno, su lengua había sido comida. Dios, esto se volvió incómodo. No pensó que pasaría esto. Había querido solo molestar.
Naruto al fin dejo de ir a Hinata. Soltó sus piernas y Hinata rápidamente se movió en la cama, hasta quedar fuera de esta. Tomó su ropa esparcida en el suelo y se marchó al baño. ¡Que miedosa! ¿Por qué se iba así? ¿Acaso era pudor por qué ella la había visto desnuda?
Soltó una carcajada y movió la cabeza.
—Está loca tu novia, ¿sabes?—dijo Sakura señalando hacia el cuarto de baño del cuarto principal—Soy mujer y se lo que tiene porque también tengo un par de melones y una vagina. Claro, no tengo los pechos como Hinata pero es casi lo mismo—Sakura soltó otra carcajada.
—Gracias por el dato—escuchó que Naruto decía mientras se sentaba en la cama y la fulminaba con la mirada.
Sakura levantó las manos. Okay, se rendía. Ya no era chistoso. ¿Qué debía de hacer? Irse. Si, debía de irse y esperarlos fuera de la habitación, pero en ese momento Naruto se puso de pie. Sakura no perdió de vista el movimiento de la polla del novio de su amiga. Arrugó los labios. Si, definitivamente Sasuke era mucho más grande ahí. Si, lo era.
—¿Quieres una foto para que la cuelgues en tu habitación, Sakura-chan?—escuchó que Naruto preguntaba con un tono despectivo.
Sakura miró a la cara de Naruto. Este estaba rojo del enojo. Okay, mejor se iba. Dio un paso atrás mientras movía las manos.
—No, gracias…—dijo caminando hacia atrás—Sasuke la tiene más grande, así que prefiero una foto de él colgando en mi cuarto en vez de la tuya.
Naruto abrió la boca y luego soltó una carcajada. Esto le parecía divertido. Mejor abandonaba la misión. Rápidamente, Sakura salió de la habitación y se aseguró de cerrar la puerta. Volvió a la sala y se sentó en el sofá que había estado sentada antes, tomó sus tacones y se los puso. ¿Por qué mierda se los había quitado? Umm, quizás porque tenía la sospecha de que se encontraría con algo así. Si, de seguro que era eso. Se rió y sacó su móvil para hablarle a Deidara diciéndole lo que había pasado, el chisme era jugoso y sabía que este era un pervertido como ella. Le describió con lujos y detalles el miembro de Naruto, aunque esto era algo asqueroso, pero era divertido. Deidara respondió con muchos emojis de risa, más tarde se juntarían para cotillear.
Luego de esto, se quedó jugando Piano Tiles hasta que la pareja del momento apareció completamente vestida en la sala. Bueno, Naruto tenía un chándal y sin camisa, al parecer tenía complejo de exhibicionista, ya que siempre tenía el torso al descubierto. Estaba bien que este tuviese un gran pecho pero debía de ponerse una camisa al menos. De seguro solo era para darle envidia a ella, pero… Soltó una risita. Sasuke tenía un pecho igual de increíble, quizás mejor que este.
Se pasó la lengua por los labios, ella iba a tenerlo para ella esta noche.
La pareja tomó el sofá frente a ella, sentándose alejados. Sakura arqueo las cejas. Después de que los había visto ahora actuaban con cohibición. No jodan. Soltó una risotada.
—Vamos, vamos…—dijo ella—Acérquense, sin miedo.
—No jodas, Sakura—dijo Naruto cruzándose de brazos.
—De seguro tienes las bolas azules—le dijo Sakura a Naruto—Es por eso que tienes las piernas abiertas—dijo Sakura mirando hacia las piernas de Naruto, las cuales estaban abiertas.
Naruto cerró las piernas y luego levantó una mano, enseñándole el dedo mayor.
—Jodete Sakura-chan.
—Sí, me iré a joder por ahí—dijo pensando en que pasaría la noche con Sasuke a pesar de que antes había pensado en quedarse junto a su amiga, pero de seguro esta necesitaba otro tiempo a solas con su novio ya que Sakura los había interrumpido en el mejor momento.
—De todos modos—dijo Naruto—¿Qué mierda haces aquí?
—Pues viene a ver a mi amiga—dijo Sakura normal.
—¿Luego de ser una perra?—preguntó Naruto arqueando una ceja.
Sakura se mordió el labio inferior.
—Sí, es que…—Sakura miró hacia Hinata quien tenía la cabeza baja—Lo siento, Hinata-chan—se disculpó Sakura con sinceridad—Siento haber actuado como una perra—dijo ella—Debí escucharte y he estado pensando en ello desde entonces, estoy siendo cruel con Sasuke—admitió. Lo estaba usando como un trapo, Hinata tenía razón—Es solo que…—ladeó la cabeza, observando que la pareja se había acercado de nuevo, ya que Naruto pasaba un brazo por la espalda de su novia—Quiero tener algo…
—No creo que Sasuke sea el indicado.
—Puede que lo sea—dijo Naruto sonriendo.
—Si, como digas…—dijo Sakura poniendo los ojos en blanco—A lo que me refiero, es que es duro dejarlo, es magnífico en la cama y me estoy acostumbrando a él, a pesar de que cada vez que lo hacemos me dice lo mucho que me ama y a veces me incomoda, otra cosa es que…
—Okay, Sakura…—dijo Naruto interrumpiéndola—No quiero saber los detalles exactamente.
Sakura se ruborizo.
—Lo siento.
Hinata se rio.
—Yo tampoco…—dijo Hinata levantando una mano.
—Bueno, yo quería saber antes los de ustedes pero…—Sakura sonrió—Lo he visto con mis propios ojos y—Sakura se rió—Me han sorprendido.
La pareja se ruborizo y se movió incomoda en el sofá.
—Hinata abierta de esa forma mientras la penetrabas con ímpetu. Eso estuvo tan extraño pero no me sorprende—Sakura volvió a sonreír—En verdad que el grupito de ustedes son unos sementales.
—¿Cómo mierda sabes eso?—preguntó Naruto levantando una ceja—¿Además de Sasuke, con quien más del grupo te has acostado? ¿Con Shikamaru quizás?
¿Tener sexo con Shikamaru? Sakura se ruborizo y movió una mano, dispersando aquel comentario. Infiernos no. No había pasado por ahí. Lo único que habían compartido fue uno beso candente y eso fue antes de que Shikamaru y Temari se metieran en una relación. Había algo de un día que sucedió accidentalmente. Sakura había coqueteado con él un día cuando estuvieron en el instituto y este luego la tomó de la mano, llevándola hacia un rincón. Le devoró la boca, sorprendiendo por completo a Sakura, ya que pensó que Shikamaru era un amargado y además de eso, él hizo… Okay, ya. No iba a ir por ahí. Era un recuerdo bloqueado para ella. Fue algo vergonzoso a pesar de que Shikamaru besaba bien, porque después de unos meses, Shikamaru y Temari empezaron a salir y era asqueroso que su amiga besara los labios que la habían besado a ella.
—¡No!—exclamó Sakura avergonzada—Yo solo decía…—dijo y movió la cabeza—De todos modos—miró a su amiga quien parecía estar divirtiéndose ahora—No vine para hablar de Shikamaru o de Sasuke—dijo Sakura—Vine a disculparme por gritarte cuando nunca lo había hecho—se pasó una mano por el pelo—No sé qué fue lo que me paso en ese momento.
—Yo si se lo que te paso…—dijo Hinata con una sonrisa—Simplemente te molesto que te dijese que dejaras a Sasuke. No quieres dejarlo ir, aunque no se tu motivo exacto para ello, pero sé que quieres tenerlo en tus garras.
—Estás loca—dijo Sakura negando con la cabeza—Es solo sexo.
—Es algo más.
—¿Qué no me estás diciendo?—preguntó Sakura directamente. Quería escuchar lo que Hinata tenía que decir.
—Estas enamorada de él.
Sakura se quedó muda. ¿Qué? Soltó una carcajada, otra más y otra le siguió hasta que estuvo riéndose como una loca desquiciada. En verdad su amiga estaba loca. ¿Ella enamorada de Sasuke? ¿Pero que droga de había fumado la chica? Era imposible. Ella no estaba enamorada de Sasuke, solo disfrutaba de un buen sexo con él y no quería dejarlo ir porque sabía que si saltaba a otro chico, este no le daría la talla. Iba a estar con él hasta que el destino decidiese que tenían que separarse para que cada uno siguiese su camino y encontrase la felicidad, porque ella iba a intentarlo una vez más.
—Deja las drogas—dijo Sakura cruzándose de brazos—No estoy enamorada de Sasuke.
—Estoy segura de que ese es tu motivo.
—Vuelvo a repetir—dijo Sakura entrecerrando los ojos—No. Estoy. Enamorada. De. Sasuke—dijo, poniendo pausa en cada palabra. ¿Es que era demente o qué? No entendía o tenía que decírselo en otro idioma.
Hinata se rió.
—Está bien, lo que digas—dijo su amiga poniendo los ojos en blanco, pero Sakura sabía que Hinata no había entendido, bueno, la haría entender, obvio no ahora, porque estaba segura de que terminarían discutiendo una vez más y no quería discutir otra vez con ella.
—¿Entonces me perdonas por ser una perra?—preguntó Sakura sonriendo.
Hinata se quedó mirándola un momento y luego miró a su novio, como si estuviese buscando aprobación. ¿Era en serio? Sakura bufo molesta y luego Hinata soltó una carcajada.
—Cálmate Sakura—dijo Hinata y se puso de pie.
Sakura abrió los ojos cuando Hinata se le tiro encima, dándole un abrazo. Sakura levantó las manos y se lo correspondió mientras sentía el escozor de las lágrimas. Iba a prometer que no iba a discutir con ella otra vez, era su mejor amiga. Duraron un rato abrazadas hasta que Hinata se alejó, ella también estaba igual de emocionada.
—Gracias, Hinata-chan—le dijo Sakura.
—Solo no vuelvas a ser una perra…—dijo Hinata volviendo a sentarse con su novio—No me gusta discutir con nadie y menos contigo, eres mi mejor amiga además de las chicas. Eres mi todo.
—Pensé que yo era tu todo…—reprochó Naruto con un puchero.
Sakura se rió.
—Yo estoy primero cretino.
—Sí, pero yo soy su todo—dijo Naruto señalándose a sí mismo y levantando el mentón orgulloso.
—Sigue soñando.
—No empiecen—murmuró Hinata enterrando la cabeza en las manos.
Sakura se rió y se puso de pie.
—¿Te vas?—preguntó Hinata levantando la mirada hacia ella.
—Claro…—dijo Sakura y se caló el bolso al hombro—Tengo un hombre que saciar—dijo y caminó hacia la puerta, pero antes de abrirla, se giró hacia ellos—Sigan en lo suyo. Estoy segura de que las bolas de Naruto deben de estar ya negras…—dijo riéndose y con esto se fue.
Escuchó una maldición de Naruto mientras cerraba la puerta y caminó feliz hasta el ascensor. Mientras bajaba al primer piso le mandó un rápido mensaje a Sasuke para que viniese a buscarla. Cuando lo mandó, guardó el móvil en su bolso y pensó en lo que dijo Hinata hace un momento. Soltó una carcajada. ¿Ella enamorada de Sasuke? No, no creía que eso fuera posible. Solo era sexo. Lo que tenían era quitándose los deseos mutuamente, aunque simplemente Sasuke era quien deseaba tener algo más que una relación de solo sexo con ella, pero era una lástima. Sakura no podía tener una relación amorosa con él. No había razón alguna. Es que no se podía y punto. Disfrutaría hasta que el contrato de trabajo se venciera y luego ella se iría por ahí. Se tocó la barbilla con un dedo, quizás podía entrar en la universidad y estudiar diseño, esto último le gustaba y era una buena idea para cambiar de ambiente.
Mientras tanto estaría con Sasuke.
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*—Sasuke:
Era lunes otra vez. Sasuke había pasado otro mágico fin de semana con Sakura a su lado, pero esta vez no solo se limitaron al dormitorio, salieron a comer juntos y a disfrutar del aire que se estaba tornando frio ya que se acercaba el invierno. No había sido una cita, pero a Sasuke le gustaría preparar alguna algún día para ellos. De todos modos, había tiempo o eso creía. Sakura aún no se había hartado de él y aun no lo había tirado. Iba a disfrutar del tiempo a su lado.
Mientras tanto, Sasuke tenía que resolver algunos asuntos. Como hablar con su amigo y socio, con quien tenía mucho que no hablaba por estar muy pendiente a Sakura.
Salió del ascensor y caminó hacia la doble puerta de madera oscura al final de aquella amplia oficina. Sasuke miró a la derecha, donde se suponía que tenía que haber una secretaria pero no había ninguna. Esta había renunciado hace un tiempo ya. Hizo una mueca y continuó su camino, mientras pensaba que su amigo no tuvo mucha suerte como él, porque aunque Sasuke sabía que el que se estuviese acostando con Sakura no llevaría su relación a otro plano, por lo menos podría decir que tuvo a Sakura si esto terminaba mal, pero desde un comienzo, Kiba nunca tuvo a Hinata.
Soltó una risita y tocó la puerta con los nudillos. Se escuchó un «Pase» con la distintiva voz de su amigo. Sasuke tomó la manija de la puerta y la giró, empujándola. Kiba estaba de pie frente a los ventanales de cristales mirando la vista. Este no se giró cuando Sasuke entró. Cerró la puerta y caminó hacia su amigo. Se detuvo a su lado y levantó una mano, colocándola en su hombro.
—Hey…—murmuró Sasuke, llamando su atención.
Kiba al fin lo miró. Su amigo tenía el ceño fruncido y Sasuke hizo una mueca. Cuando él pensó que Kiba y él nunca estarían en desacuerdo, resulta que ahora si lo estaban. Normalmente, Sasuke siempre estaba en desacuerdo con Naruto o Sai, pero con Kiba o Neji era extraño. Sasuke soltó un suspiro y miró hacia la vista que se mostraba ante él. Aunque Naruto, Neji, Sai y él eran amigos de infancia y habían estado juntos desde entonces, Sasuke, a pesar de que decía que su amigo más cercano era Naruto, tenía que admitir que Kiba lo era un poco también. Si, ya que ellos habían estado en situaciones iguales. Primero, habían estado comprometidos durante un tiempo, segundo, habían ignorado los deseos de sus padres y por último, habían hecho sus propios caminos juntos.
Y ahora… Sasuke miró hacia el suelo. Ahora tendría que separarse y continuar su camino solo. Ya estaba decidido. Sasuke iba a abandonar la firma para adentrarse a la firma de su familia. Habían estado hablando de esto desde aquella cena que tuvo con su familia no hace mucho y le había comentado sus planes a su amigo, pero este no los había aceptado al principio y bueno, al parecer todavía no lo aceptaba.
—Kiba…
—No tienes que decir nada—dijo Kiba girándose hacia él, este sonrió con una sonrisa triste—Estoy feliz por ti amigo porque a diferencia de mi familia, la tuya es más dura contigo. Pero yo…—Kiba suspiró—Es como si te fueras a ir a algún lugar lejos de mí.
—Estaré cerca.
Kiba sonrió.
—Lo sé—dijo e hizo una mueca—Es solo que…—se interrumpió y luego dio un paso hacia él. Sasuke se vio en los brazos de este. Podía decir que este tipo de abrazo entre dos hombres ya grandecitos era extraño. A él no le gustaban los abrazos al menos de que una pelirosa se lo diese pero aceptó este y rezo para que Naruto se apareciera por allí, porque iba a ser su calvario si este veía este abrazo.
—Inuzuka
—Kiba imbécil
Sasuke rió. Su amigo siempre había sido cariñoso a pesar de que a veces parecía todo lo contrario.
Sasuke levantó una mano y la colocó en la amplia espalda de su amigo. Este lo estaba abrazando con fuerza y Sasuke se sentía un poco pequeño aunque eran de mismo tamaño. Soltó una risita y Kiba lo dejo ir.
—¿De qué te ríes?
—Es que me sentí como una chica siendo abrazada por el chico que le gusta.
Kiba se quedó mirándolo un segundo confundido y después, un sonrojo tiñó sus mejillas. Esto era extraño verlo en Kiba pero fue divertido. Sasuke comenzó a reírse y Kiba levantó un puño, golpeando el brazo de Sasuke para que se callara. Parecía muy avergonzado.
—¡Imbécil!—dijo Kiba—Si Naruto nos ve se pondrá celoso
Ni que lo digas—dijo Sasuke moviendo la cabeza. Naruto era un cayo. Y siguiendo con lo de antes—De todos modos sabes que estaré a tu lado cuando lo necesites—le dijo Sasuke—Voy a estar tan cerca de ti que parecería como si nunca me hubiese ido.
—Sí, claro—dijo Kiba rodando los ojos—No creo que ahora tengas tiempo para tus amigos ahora que andas metiéndote en las piernas de Sakura-chan otra vez.
Fue el turno de Sasuke de ruborizarse.
—Yo…—levantó una mano y se rascó un lado de la frente—Supongo que tienes razón pero sacare tiempo—le aseguró. No podía ser una de esas personas que se olvidaba de los familiares y amigos una vez que conseguían pareja, a pesar de que Sakura y él no eran pareja. Ni siquiera sabía cuál era la etiqueta que tenían además de jefe y empleada.
—Espero que lo intentes—dijo Kiba y sonrió—Supongo que te llevaras a Sakura contigo…—supuso Kiba cruzándose de brazos y apoyando su espalda sobre el cristal del ventanal.
Sasuke asintió. Claro que lo haría. No podía dejarla allí. Cuando fuese a trasladar su oficina al edificio de su familia tenía que llevarse todo y Sakura era parte de su trabajo también, era su secretaria aunque Sasuke desease que esta fuese algo más que esto, pero había que conformase por el momento.
—Es una pena—murmuró Kiba frunciendo los labios—Es gratificante verla, ¿sabes?
Sasuke arqueó las cejas.
—¿A qué te refieres?
Kiba movió la cabeza.
—Quita esa mirada de hombre celoso—le acusó Kiba y Sasuke relajó el rostro. Al parecer su rostro reflejo los celos que sintió en ese momento, a pesar de que sabía que Kiba no estaba interesado en Sakura.
—¿Entonces?
—Es que cuando Sakura está aquí Hinata a veces viene a buscarla—dijo Kiba—O venia…
—Tú y tu frustración con Hyuuga.
—¡El burro hablando de orejas!—se mofo Kiba.
Si, tenía razón.
—Solo que Naruto no te oiga suspirar por su chica.
—Él sabe muy bien que muero por ella.
—De todos modos…—Sasuke ladeó la cabeza recordando a que había venido. Había escuchado un rumor y quien se lo había dicho había sido Naruto la última vez que se textearon—Hay algo que tenía que preguntarte…—dijo Sasuke. Había estado dándole vueltas desde hace un tiempo, a pesar de que pensar en Sakura llevaba casi todo su tiempo pero, miró a su amigo. Este, desde la fiesta del patriarca de los Uzumaki, estaba muy extraño y no tenía para nada que ver con que Sasuke fuese a dejar la firma que juntos habían hecho. Además, con lo que Naruto le había dicho quería confirmar los rumores el mismo—¿Tienes algo que me estas ocultando, verdad?
Kiba se quedó mirándolo confundido, parpadeando como si no supiese lo que Sasuke estaba diciendo. Una sonrisa se dibujó en los labios de Sasuke. Kiba era un buen mentiroso.
—Habla de una vez, Kiba—le dijo Sasuke—He escuchado algo y tu reacción me da la sospecha de que tienes algo escondido.
Kiba al fin sonrió pero después hizo una mueca.
—¿Qué es lo que sabes?
—Escuche que tuviste un desliz con una chica en la fiesta del patriarca de los Uzumaki—dijo Sasuke y espero a ver que decía su amigo. Kiba no lo admitió ni lo negó. Sasuke continuó—También, sé que esa chica es una persona muy importante y que además, es algo así como prohibida.
La frente de Kiba se sombreó. Bingo. Era verdad el maldito rumor. Sasuke se cruzó de brazos y observó a su amigo. Este se mordió el labio nervioso y su mirada se desvió lejos de él. ¿Por qué no se lo había dicho? ¿Por qué no le había dicho que se había acostado con Tamaki Uzumaki, la pariente de Naruto?
—Kiba
—Fue un error—dijo este y se pasó una mano por su pelo castaño despeinado—No estaba muy cuerdo esa noche y además—Kiba movió la cabeza—Estaba triste porque vi lo bien que Hinata se veía con Naruto a su lado y…—se cortó.
—¿Pero sabias que era ella la chica?
—Sí, sabía que era la pariente de Chris—dijo y lo miró—Había tomado un poco pero no estaba borracho, solo que no pensé muy bien las cosas y…—se mordió otra vez el labio inferior pero con más fuerza, ya que cuando lo soltó este estaba enrojecido—Termine reservando una habitación en el hotel. Empezaron los toqueteos, los besos y luego estábamos desnudos sobre la cama—movió la cabeza—No entendía pero ella me puso loco y terminamos teniendo relaciones, pero…—Kiba soltó un taco—No tenía idea de que ella era menor o de que era virgen.
Sasuke abrió los ojos desmesuradamente. ¿Virgen? Bueno, era de esperarse, la chica a pesar de que la vio de lejos y de que esta estaba vestida muy a lo Karin, no parecía tan vieja. Aunque los adolescentes de ahora estaban medios locos y desde que tenían edad para mantener relaciones, se desprendían rápidamente de su inocencia, pero que esta se guardarse y que de la nada se la diese a Kiba… Esto era malo.
—¿Virgen? ¿Es en serio o me estas bromeando?—preguntó Sasuke cerciorándose. Quizás Kiba se había confundido. Algunas mujeres cuando tenían tiempo sin mantener relaciones se volvían estrechas, Sakura había pasado por lo mismo.
Kiba asintió débilmente.
—Le quite la virginidad y esto la volvió loca—dijo Kiba y se pasó una mano por la cara. Ahora parecía muy cansado, quizás pensar en esa chica era cansino para su amigo—Ha estado viniendo a mi despacho desde entonces. Es una acosadora. Ha averiguado mi número, mi dirección y muchas cosas más de mí—dijo y su ceño se frunció—Sé que fue Naruto. Lo tengo en la mira para agarrarlo y colgarlo de las bolas al muy maldito.
Sasuke se rió.
—Lo siento amigo—le dijo Sasuke. Aunque, por una parte estaba bien, Kiba estaba pensando en otra chica que no era Hinata, esto lo distraída. Si fuera igual para Sasuke fuera un poco mejor, pero el caso no era igual.
—¿Por qué no entiende que esto solo fue de una noche?
Oh, así que entonces era así como se veía la otra parte cuando la persona era acosada, liada, porque así era como se veía Kiba en ese momento. Liado. Mortificado. Sasuke hizo una mueca. Él estuvo acosando a Sakura por un tiempo, de seguro la chica se sintió de esta manera, completamente atormentada. No volvería a acosarla si decidían seguir rumbos diferentes después.
—¿Qué debería hacer?
—Yo…
Un toque en la puerta. Kiba y Sasuke se volvieron hacia ella. Sasuke vio por el rabillo del ojo como Kiba miraba su reloj y luego este se tornó como un papel. ¿Acaso era? La puerta se abrió. Oh. Hablando de la reina de roma… La chica pelicastaña de la que hablaban entró en la oficina de Kiba como si fuese su casa y parecía que no era la primera vez que lo hacía. Sasuke le dio una mirada a su amigo y este desvió la suya lejos de Sasuke en ese momento.
Bueno, al parecer no era el único que tenía una relación liosa. Sasuke sonrió mientras veía a la chica acercarse a Kiba. Este se cruzó de brazos cuando la chica se detuvo frente a él y comenzó a hablar. Pobre Kiba.
Sasuke movió la cabeza y se fue rápidamente, dejando a la parejita sola. Además, tenía cosas que hacer con Sakura, como tomarla en el sofá de su oficina. Sonriendo subió hasta su piso. Cuando las puertas metálicas se abrieron en su piso, Sasuke salió del ascensor pero se topó con una escena quizás un poco no agradable para él. ¿Qué hacía Deidara a esa hora en la oficina? Solo eran las putas cuatro de la tarde.
Sasuke se quedó de brazos cruzados mientras veía hacia donde estaba Sakura con Deidara inclinado hacia ella. Parecían estar divirtiéndose con algo que ambos veían en la pantalla del computador. Se veían muy cercanos. Demasiado diría el. ¿Qué él no la había rechazado? ¿Por qué seguían saliendo juntos? Esto le molestó. En verdad le molestaba. El tal Deidara debía de saber que ellos tenían una relación ya, no debía de estar pidiéndole a Sakura almorzar con él o pedirle que se fueran juntos después de la jornada de trabajo.
Sasuke dio un paso para aclararle algunos puntos al tal Deidara pero se detuvo. Espera. Él no tenía derecho de exigir ya que para Sakura el quizás no era mucho… Tragó el nudo en su garganta. Tenía que admitirlo. Para Sakura, Sasuke solo era un tipo con el cual liberar su carga sexual, no había nada entre ellos. No tenían relación alguna más que la de jefe-empleada.
Se movió hasta que paso por su lado sin llamar la atención y lo consiguió. Estos no giraron la cabeza ni cuando Sasuke abrió una de las puertas de su despacho. Sasuke entró en su oficina y cerró la puerta con mucha fuerza. Estuvo seguro de que estos si notaron ahora su presencia.
Sasuke caminó hacia su escritorio y se sentó, apoyando los codos sobre la superficie de la mesa mientras se tomaba la cabeza en las manos.
Maldición. Odiaba esto.
Él no quería compartirla. Quería a Sakura para él.
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Sasuke: Celoso-Posesivo *v* Me gusta este Sasuke
Siento la tardanza. Se me olvida a veces que tengo que actualizar. Si es porque mi hija no me lo acuerdo no lo hago. En fin, gracias por el tiempo que les tomo leerla, gracias por los favoritos y comentarios, se le agradece mucho.
Denisetkm - Kisses :*
—Si hay algún error, me avisan para arreglarlo al instante, a veces se me pierden algunas cosas cuando estoy editando— Gracias :)
