NARUTO Y COMPAÑIA SON DE KISHIMOTO Y ESTE CAPI DE YAYIRA, SOLO AQUI EN MI PAGINA ^^

JOJOO AL FIN CAPIII!

CHICAS SORRYY! POR LA TARDANZA ES QUE SE ME CRUZZARON UN PAR DE COSAS, COMO QUE CONOCI A ICHIGOO :p , JEJEEJE, MI AMIGO SHISUI ABSORBIA MI TIEMPO

Y LA AUSENCIA DE MI AMIGA ANAIS ME TENIA DEPRE...

PERO YA ME APURE Y HE AQUI LA CONTII, Y SI PUEDO AHORA LES SUBO CLARO-OBSCURO.

Y POR SUPUESTO ESTE CAPI NARRADA POR SAKURITA-APENADA-CHAN, JAJAJAA

ESPERO LES GUSTE...A LEER...


Muro.

(DREAM)

Reconocía esa vieja casa, hacia años que no estaba en ese lugar.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo.

El crujir de la madera a cada paso junto con el rechinido de las paredes…

Sin olvidar ese olor desagradable a humedad.

Una sombra corriendo.

Y luego risas, que parecían las de mis amigas.

-¿Hinata…Ino…?-susurre suavemente.

-jijiji- y luego de ello un estruendo como si algo pesado hubiera caído…

Comencé a caminar lentamente intentando localizar ese sonido,

Pasando por los muebles polvorosos.

Reconociendo cada centímetro desagradable de aquel lugar…

Subí las escaleras y aquel pasillo estaba completamente oscuro.

Mas risas y ahora voces, palabras inteligibles…me apresure y pronto me encontraba frente a ese cuarto…

Mis piernas temblaban y lloraba amargamente sin alguno motivo, sin razón…

Abrí la puerta temerosa…

Y allí estaba con el cabello azulado con un vestido blanco parada enfrente del balcón

Una sombra acariciaba su cabello sin ser conciente de ello.

-¡Hinata!- exclame con terror

Ella giro extrañada y al tiempo aquella mano cadavérica la impulsaba con fuerza.

Corría, ¡no, no podía pasarle nada a ella…!

- ¡no…!

Corría esperando detenerla impedir aquella inminente caída.

-¡nooo…hinata…!

(end dream)

Desperté en ese momento, mi corazón aun estaba acelerado. Y tenía un pequeño rastro de sudor.

Al menos solo era eso una pesadilla y nada mas…

Pensé por unos minutos, algo me estaba inquietando talvez fue que para el fin de semana deseaba ver a mi amiga y no había tenido éxito alguno en ello…

Sin contar con que su teléfono permaneció apagado…

En fin tampoco me había dado el tiempo para ir a buscarla, pero debía saber de ella, de lo contrario ese sentimiento no se iría.

Todo eso junto a una noche de insomnio y el peor de los remedios una película de suspenso con un sutil terror.

Me pare de la cama y me sacudí esas estupidas ideas, tome el teléfono y marque a su casa, porque a las ocho treinta de la mañana ella aun no se va a trabajar.

Un par de timbres y dos llamadas sin ser contestadas, me di por vencida.

Mire una foto que tenia en la cómoda, en la que estaba con Ino e Hinata sonriendo abrazadas.

Aun recuerdo que la tomamos en el primer año de preparatoria a los 16.

Teníamos tantos planes, muy distintos a lo que ahora somos...

Mire mi cuarto, no era tan pequeño.

Sonreí, ese pensamiento me hizo comprender lo que tenia que hacer, lo que necesitaba.

Después de todo, era lo menos que podía hacer…

Y si todo me salía bien, estaría listo para el fin de semana, las cosas con antelación siempre salen mejor.

Camine a la ducha con una toalla rosa que no me gusta mucho, Ino me la regalo en un invierno, ella dice que ese es mi color.

Si, yo diré que el suyo es el amarillo…

Amarillo que a mi parecer es insípido como rosa es cursi.

El agua estaba tibia así que no demore mucho en estar fuera, me puse un pantalón de mezclilla entallado, unas sandalias y una blusa de estampados con pequeñas flores rosa y morado y un fondo blanco, y mi cabello suelto.

Esperaba volver antes de ir a trabajar.

Busque mis llaves por la mesa, por el porta llaves, por la cocina, la recamara y luego de media hora por fin las encontraba bajo el sillón, debía ser mas ordenada.

Esa era una de las cosas que debía proponerme mejorar, lo necesitaría en cuestión de semanas ó quizá días.

Tome un vaso de leche rápidamente y salí del apartamento.

Ya haría el aseo de la casa por la noche, o cuando hubiera un pequeño tiempo.

Miércoles…encendí el coche y mi radio ya no servia, esto estaba de mal en peor.

No había reparado en llevarlo a servicio de mantenimiento.

Avance dos cuadras y el auto se detuvo abruptamente. Ahora sufría las consecuencias de mi descuido…

-maldición- Suspire con molestia.

Volví a pisar el pedal mientras encendía el carro…

-prende bonito…prende- esperaba que eso ayudara, una práctica estupida pero después de tres intentos el auto volvió a encender, sin mucha explicación volvió a funcionar y curiosamente también la radio.

-si que eres raro- susurre para mi.

Avance un par de avenidas y pronto me encontraba en la avenida Remolino de la colonia Viento.

Busque el numero 23, ya no recordaba muy bien como era el lugar, hace dos años le acompañe cuando hizo su solicitud para entrar a trabajar en dicha empresa.

Una firma que se dedicaba a la fabricación de conservas y comida enlatada, la fabrica según tenia entendido se encontraba en otro domicilio, pero en este lugar tan solo estaban las oficinas centrales.

Aparque el auto y baje…

Camine hasta llegar a la entrada, toque el timbre, mientras esperaba en el alta voz.

-diga.

-vengo al departamento de contaduría.

-un momento- la puerta se abrió en el vip. y un policía aguardaba en una caseta que contenía cámaras de vigilancia.

Me registre y mostré una identificación.

Un gran estacionamiento y luego la entrada de un edificio de cinco pisos…

Mire el mapa del lugar que se encontraba justo a la entrada del mismo y pronto ubique el sitio al que debía dirigirme.

El elevador estaba a unos pasos de la puerta de admisión.

Y después de un tradicional mareo en el piso tres baje.

El piso tres tenía las paredes pintadas de beish, un pasillo con un par de oficinas; conformadas por grandes ventanas cuyas persianas en la mayoría permanecían cerradas.

Camine hasta la tercer oficina y abrí la puerta con sigilo.

Un chico estaba sentado trabajando en un escritorio al fondo, de cabello café castaño y traje color café claro.

-hola buenos días- salude- ¿esta es la oficina de contaduría?

Y el alzo la mirada dejando por unos segundos de teclear su maquina.

-si…pasa.

Entre a la oficina, en ella había un escritorio vacío y un par de estantes y de archiveros

Las paredes estaban de color melón y dos cuadros uno de una noche con estrellas y el otro de un jarrón amarillo con floras de girasol.

Tome asiento en la silla mientras miraba como el volvia a teclear en el ordenador.

-¿y que te trae por aquí?-pregunto el chico de ojos marrón.

-bueno, necesito hablar con Hinata Hyuga, tengo entendido que ella es asistente del contador y supuse que este es el lugar.

-si aquí es, ella es mi asistente..¿tu eres?

-soy Sakura Haruno, su mejor amiga

-yo soy Kiba Inuzuka, su jefe y mejor amigo- me dijo con una sonrisa, me inspiro cierta confianza-…bueno pues Hinata no vino a trabajar, por la mañana llamo y dijo que se sentía un poco cansada, le di el día.

Me preocupe, ella es muy responsable y en verdad debía sentirse mal como para faltar.

-espero que no sea nada malo- dije para mi.

-y ¿para que la buscas?

-nada en particular, solo quería saludarla, llevo días sin saber de ella y como veras me preocupo ahora que esta a muy poco de que su bebe nazca.

-ella esta bien, solo estaba cansada, ayer trabajamos hasta las nueve de la noche y aunque le dije que se fuera, ella se negó y se quedo hasta que terminamos el trabajo, yo la lleve hasta su casa, quería cerciorarme que estaba bien.

-supongo que tendré que ir a buscarla a su casa.

-me alegra ver que Hinata tiene amigas que se preocupan por ella

Dijo con una sonrisa

-si ella es alguien muy especial.

-lo es- talvez ya estaba hablando de mas, pero casi aseguro que un brillo surco esos ojos intensos, porque debo decir que Ino tenia razón, el jefe de Hinata es guapo, y ahora entendía porque le había gustado.

-bueno, pues gracias.- me pare y le extendí la mano.

-fue un gusto Sakura.-dijo tomando mi mano- salúdame a Hinata y dile que mañana puede llegar a las once.

-si yo le digo.

Camine hasta la salida del edificio y mire el reloj, ya eran las once, prácticamente ya se había ido la mañana.

Subí a mi auto y conduje hasta casa de mi amiga

Y en media hora ya estaba en el lugar.

Si hubiera sabido que estaría en su casa no habría ido a buscarla a su trabajo…

Estacione el auto en frente, pues un auto rojo estaba sobre la cera de su casa, baje y camine para llegar a la puerta.

Después de unos minutos nadie abría, supuse que no había nadie, esperé un poco más y luego de ello volví a mi auto saque un papel y una pluma de la guantera para escribir un recado.

"Hinata estoy preocupada por ti, espero me llames, por favor, no lo olvides, necesito saber de ti…Sakura"

-¿Sakura?-

Me gire para ver a una de las chicas con las que vive Hinata que venia acercandose a mi.

-hola-salude amable.

-¿buscas a Hinata, verdad?

-si, pero supongo que no esta, toque y nadie me abrió.

-pues yo Salí hace unos minutos y allí estaba

-quizá salio.

-si quieres puedes pasar y mientras voy a su cuarto y veo si sigue allí…en dado caso, no creo que tarde mas que un par de minutos.

Y después de pensarlo por unos segundos asentí y camine detrás de ella.

No paso mucho para que entráramos.

-sube si quieres- me dijo estando en la entrada de la casa.

Mire las escaleras y por un segundo sentí temor, era como ese extraño sueño que había tenido.

Ella se dirigió a otro cuarto de la misma planta baja, yo subí las escaleras, esas que tienen una alfombra verde militar que en lo personal me parece ofensiva.

Dos puertas y la tercera es el cuarto de Hinata.

Toque suavemente la puerta blanca al tiempo que le llamaba.

Y luego de unos minutos sin éxito volví a hacerlo

La puerta se abrió…

Y camine por el cuarto, estaba vacío, solo se encontraba su misma cama con ese tocador y el mueble donde guarda su ropa.

En general parecía aun no haber comprado nada para el bebe.

Suponía que tendría ya ropita, pero nada mas.

Suspire con decepción y me volví para salir del cuarto y bajar.

Y es que siendo ya las doce del día tenia que volver a casa para arreglarme adecuadamente para el trabajo.

-me voy- le dije a la amiga de Hinata que al momento no recordaba su nombre.

Ella me miraba desde el inicio de las escaleras.

-esta en el jardín de atrás, iba a subir para avisarte.

-¿de verdad?

-si

Camine con ella a la cocina y de allí visualice la puerta que daba al patio trasero.

El patio era bastante amplio, había pasto en el y una fuente al centro de la misma, al final había unos lavaderos.

Ella estaba sentada en el pasto leyendo.

-Hinata- le llame alegre

Mi amiga giro con una dulce sonrisa característica en ella.

-hola Sakura- se levanto lentamente.

-¿que estas haciendo?

-nada solo leía un poco.

-no te levantes- pedí porque parece que estaba muy cómoda.

-no, mejor vamos al cuarto.

-si.

Camine detrás de ella, vestía un camisón blanco y unas pantuflas del mismo color, volvimos a la casa y ella dejo el libro en la mesa. Luego subimos las escaleras y abrió la recamara.

-pasa- sugirió amable.

-te he estado buscando…no me has contestado…-dije con cierto reproche.

-bueno yo…es que mi teléfono se descompuso…

-fui a tu trabajo.

-debiste extrañarte de que no estaba, es que me tome el día.

Ella miraba através de la ventana evitando verme a la cara.

-te ves rara- dije acercándome a ella.

-no es nada solo que estoy cansada.

La gire y sus ojos lucían cristalinos, y con un poco de ojeras, estaba muy palida.

-¿Qué pasa?-la abrase para que se abriera, para que simplemente lo dijera.

-yo…nada…

-vamos dime, puedes confiar en mi.

Y pronto sus lágrimas rebosaron hasta rozar sus mejillas blancas y mojar un poco mi blusa.

La tome de la mano y juntas nos sentamos en la cama.

-¿porque estas así amiga?-pregunte preocupada.

-me siento muy triste…no creí que las cosas fueran tan difíciles.

-sabes que estoy para apoyarte- le dije sincera.

Siempre supe que esto seria difícil para ella, pero sabia que esto solo le haría ser más fuerte.

-al principio cuando supe que estaba embarazada sentí mucho miedo, ya habíamos terminado nuestra relación, ese día solo pude pensar en como me dijo que el solo podría quererme como amiga…

-Hinata… no necesitas lastimarte mas con eso…- aunrecordaba su voz temblorosa, sus susurros de angustia y ese maldito coraje que sentí en contra de mi amigo.

-entonces me jure ser fuerte y darle todo a este bebe, porque lo amo tanto…

-amiga-susurre entendiendo su dolor.

-pero he estado pensando…que yo no seré suficiente, siempre existirá ese espacio…

-Hinata; Ino y yo te ayudaremos, no tienes que sentirte así…además encontraras a alguien…

-no quiero a nadie…lo quería a el…-dijo llorando, la abrace nuevamente- y eso nunca podrá ser…- susurro amargamente.

-el es un tarado por no haberse dado cuenta de lo que tenia, el es el que debe sentirse mal, no tu, tu eres una chica muy linda y especial, y no estas sola, se que así te sientes, pero no es así…muchas personas te amamos y nos preocupas demasiado…

-Sakura…quisiera estar optimista hoy, pero no puedo…el fin de semana fui al centro comercial a comprar unas cosas y lo vi…

-¿lo viste?

-si el estaba con una chica de cabello rojo y se veían tan felices, la abrazaba y la besaba, creí que el ya no me importaba…pero eso me destrozo…no puedo evitar sentirme así…

-amiga, comprendo lo que es eso…pero debemos ante todo ser dignas y fuertes, porque ellos están muy felices en su casa y nosotras acá llorando…si con ellos nunca fue nada talvez es porque el verdadero amor sigue por allí esperando por nosotros ¿no lo crees?

-¿lo dices por Itachi?

-algo así…me di cuenta que el es mi pasado y que ya no me interesa pensar mas en el…

-Sakura tu…¿fuiste a esa reunión?- me preguntocon un aire de molestia.

Suspire al tiempo que me recosté en su cama –si fui y no solo eso estuve a punto de acostarme con el, además le mentí a mi novio en sus narices.

Y créeme que no me siento nada bien de ello…

-Sakura…no se que decirte, debió ser difícil para ti lo de Itachi

-pero ahora me siento mejor, porque al final del día rescate la poca dignidad que me quedaba.

-pero ¿Sai?

-no lo se…quizá se dio cuenta…no ha contestado mis llamadas, ni siquiera he podido hablar con el, lo que es seguro es que ya no quiero estar con el, creo que lo mejor es terminar…

-espero que él lo comprenda

l lo sabe, sabe que no siento nada por él…ya me había pedido que termináramos.

-y ¿que le dijiste?

-que no…

-¿por que?

-no lo se…en ese momento no pensé mucho…como sea…la bebe pronto vendrá así que no debes estar deprimida, nos necesita felices y yo ya lo estoy...ella traerá luz a nuestros días.

-si-dijo en un suspiro-tienes razón.

-así que vístete que iremos a desayunar.- dije animándola.

-de acuerdo- dijo mostrando esa sonrisa alegre de nuevo, para tomar ropa de los cajones y perderse en la puerta del baño.

Mire al buró y allí había una foto en la que estábamos Hinata, Hanabi su hermana, su papa y yo, todos sonreíamos, fue la ultima foto a los 15…

-ya estoy lista- dijo saliendo con un vestido violeta y con flores en la parte baja.

-así me gusta…te ves linda.

-gracias.

Salimos de su casa y nos subimos al carro, después de 10 minutos me detuve en un local y bajamos.

El local muy sencillo con apenas ocho mesas, con ventanas grandes que hacían que la luz iluminara por completo la sala, además de ello una cocina visible.

-Bueno yo, quiero arroz con carne y vegetales.

-yo solo fruta- dije a la señorita que anotaba nuestra orden.

-sabes amiga tu jefe es muy guapo- dije de manera picara.

Hinata se sonrojo al instante –¿ya lo conoces?

Asentí- además también se preocupar por ti- dije mirándola de reojo.

-bueno, es que somos amigos- dijo ella sonrojada

-talvez así empieza el verdadero amor ¿no lo crees?

-Sakura…no me digas eso- reprocho tímidamente.

-bueno ya…como sea…

Los platos pronto llegaron.

-y ¿como te ha ido en el trabajo?- pregunto Hinata después de tomar un bocado.

-pues mas o menos, hay un grupo que me cuesta trabajo…y no se que hacer, no prestan mucha atención y creo que les caigo fatal a las chicas.

-pues es lo mas lógico, te ves prácticamente de su edad, es una especie de rivalidad.

-si quizás…aunado a que no se mucho sobre dar clases…

-pues talvez debas buscar ayuda, una opinión…no se alguien que tenga experiencia

-eso me recuerda a que vi a Kakashi sensei, ¿lo recuerdas?

-a ¿Kakashi?... si lo recuerdo, era el maestro mas sexi de la secundaria…y ¿donde lo viste?

-en mi trabajo, estuvo dando unos cursos de actualización, pero como sabrás ni se acordó de mi.

-ya lo creo, es un poco despistado.

-pero esta bien papacito

-¿sigue igual?
-si

Ambas suspiramos…

-talvez puedas pedirle algún consejo-sugirió

-si talvez…de la que no he sabido es de Ino, no me ha llamado…

-pues creo que saldrá en un par de días…tampoco he hablado mucho con ella.

-si su trabajo es muy absorbente.

El tiempo se había ido volando y para cuando repare en ello ya eran la 1 y media de la tarde.

-dios es tardísimo- dije para mi.

-oh, Sakura lo lamento- dijo Hinata apenada.

-no, no te apures, si llego a mi trabajo, pero ya no me dara tiempo de pasar a cambiarme.

-te ves linda así.- animo Hinata.

-gracias.

Pagamos la cuenta y la regrese a su casa, y antes de despedirme le pedí que se animara y que no dejara de llamarme por cualquier cosa que necesitara.

Mire de nuevo el reloj y ya eran cuarto para la una.

Conduje a una velocidad considerable un par de avenidas y justo allí…el maldito semáforo.

Y fue en ese preciso lugar que se me paro el auto.

Intente encenderlo y solo sucedió para poderlo aparcar en la cera.

Baje molesta, estaba a unos diez minutos de la escuela…mire alrededor y tan solo habían locales de comida y centros de fotocopiado y esa escuela preparatoria llamada "oto".

¿Qué debía hacer?, ¿pedir ayuda?, dejar mi carro allí? ó ¿faltar al trabajo?

Camine a un local para preguntar a un empleado de camisa azul de mezclilla que vendia comida rápida.

-disculpe…¿usted sabe de un mecánico cerca?

-no,- comento pensativo- por acá no encontrara a nadie…lo que si es necesario, es que quite su auto de esta avenida, de lo contrario transito vendrá y lo llevara al corralón.-dijo señalando una signo de no estacionar autos.

-gracias por el tip-dije con sarcasmo y me gire a ver al muy maldito auto que se encontraba como si nada.

-mierda…-ahora no podía irme del lugar sin saber lo que hacia con mi auto, no podía darme el lujo para gastar en la multa, necesitaría todo el dinero con el que contaba…

Suspire derrotada y de nuevo regrese a él, abrí la cajuela esperando dar con la falla, otra acción estupida, pues ni idea tenia de cómo arreglar un auto, aquellos cables estaban conectados sin ningún sentido para mi…podía calcular las revoluciones a las que giraba el motor, la distancia que recorría la velocidad, los kilometrajes de uso e incluso la gasolina para determinado trayecto, pero saber como funcionaba el maldito auto, de eso nada…

Al menos si tenia suerte alguien se acercaría y me ayudaría…eso esperaba…eso deseaba…

Mire aquellos cables y motor, sin tener la minima idea de nada.

Los moví, como si con ello ya, pero es lo que las personas siempre hacen se bajan como idiotas aunque no sepan nada y esperan que la iluminación llegue de algún lado…

Y la mía llego detrás de mí…

-¿Sakura?-esa voz, sonreí…porque últimamente su presencia era muy oportuna y comenzaba a gustarme…

-hola Sasuke-dije cuando lo tuve cerca y de manera espontánea me acerque para darle un beso en la mejilla a manera de saludo.

El me sonrío, en ese momento me percate de lo alto que esta, pues apenas y llego a la altura de su nariz, siempre estoy a su altura con los zapatos altos, pero estas sandalias me hacían estar de mi tamaño real.

-¿Qué pasa con tu auto?- pregunto mirando adentro del cofre.

-no lo se…tan solo se detuvo y heme aquí sufriendo…

-dale marcha y yo veo

-si.

Gire para volver al auto y hacer lo que me pedía.

Gire la llave y pise el pedal, un ronroneo sin intenciones de prender…

-otra vez- pidió y volví a hacerlo.

-suficiente- dijo para que parara- cuando te diga lo vuelves a hacer.

-si- conteste, era tan oportuno el que estuviera allí…

-ya …dale- de nuevo y nada…

Y después de unos cinco minutos el no decía mas, así que baje para ver que pasaba, pero él ya no estaba.

Mire el reloj ya eran las tres y media, era mi primer falta en lo que iba del año, me volví al auto a buscar mi celular quizá podría llamar a la escuela, pero mejor iría personalmente a avisar lo ocurrido. Luego pensé en quien podría llamar para que me ayudara porque al parecer Sasuke se había rendido y me había dejado allí tirada sin siquiera un adiós…

Pero después de pensarlo por unos minutos supe que no había nadie en mi lista, debía confiar en que el volviera.

El calor del carro comenzaba a encerrarse. Me baje en busca de una soda.

Y para cuando regrese Sasuke estaba con sus manos llenas de grasa parado frente al cofre con las mangas remangadas, traía un pantalón de mezclilla azul y nos tenis azul claro junto con una camisa del mismo tono con rayas verticales café.

Lo mire por un par de minutos mientras el analizaba a detalle lo que tenia que hacer.

Movía unos cables y luego de ello bajo el cofre.

-listo- dijo con una linda sonrisa una que no pude evitar corresponder.

-¿de verdad?- pregunte sorprendida.

-pues en teoría, ahora basta corroborar.

Le extendí las llaves y el se subió, en ese momento mi carro volvió encender.

-woow- exclame con admiración-si que eres bueno.

El solo se río para bajarse del auto y darme las llaves.

-no fue nada tan solo pensé que podía ser el filtro del combustible, estaba un poco tapado…son 30 verdes.

-¡oyee! Eso es muy caro- dije frunciendo el seño

-pues es lo menos- dijo bromeando.

-jajaajaa en serio, fuiste a una refaccionaría ¿no es así? ¿Cuánto te debo?

-mmmm déjame pensar….te parece un 10 en la materia.

-muy listo…¡Sasuke!...una calificación no es negociable- comente indignada- ya en serio.

-jajaajaa si que te sabes enojar.

-eso no es nada, puedo ser muy molesta- dije bromeando

-eso lo se por experiencia- susurro irónico-oye ¿no es un poco tarde para la escuela?- apuntalo viendo el reloj.

-si, ya no llegue, aun así tengo que ir para justificar mi falta y tu ¿a donde vas?

-también a la escuela, necesito hablar con el subdirector.

-sube te llevo.

-bien.

El se subió en el asiento del copiloto y avanzamos.

-oye y ¿que ha pasado con tus papeles?

-no mucho, nadie se quiere hacer responsable.

-típico

-lo malo es eso…que no quieren dejarme pasar a tomar clases…

-pues ya te dije ve y diles a los maestros.

-si eso haré, aun tenia la esperanza de que si los encontraran.

-Y ¿que harás?

-nada solo avisare a la dirección y volveré a casa.

Llegamos y estacione el carro a una cuadra de la escuela y nos bajamos.

-te ves bien- me dijo mientras caminábamos

-¿ahh?- pregunte sorprendida no sabia si había escuchado bien, desde luego ese comentario me había hecho sonrojar.

-si, nunca vistes así, solo digo que también te ves bien.

-gracias- ese cumplido me hizo sentir muy contenta.

Caminamos hasta la entrada de la escuela y veníamos callados, yo pensaba en lo que diría ante mi jefe.

Y pronto estábamos en el edificio amarillo subimos las escaleras y llegamos a la sala

Me senté y el también.

La secretaria salia de la oficina con una sonrisa amplia.

Ni siquiera me tomo en cuenta y sabia muy bien el porque.

-¿dime que necesitas?- le pregunto amablemente la secretaria a Sasuke.

-Necesito hablar con el subdirector.-dijo serio

-y ¿usted?-mepregunto despectiva.

-también.

-bien dejen me ver a quien atiende primero.

Se metió y los dos nos miramos, una risa cómplice, porque ella era tan odiosa.

Le mire detenidamente Sasuke tenia unos lindos ojos y además una sonrisa muy especial…

Una que me hizo sentir calor muy profundo de mí.

Nos miramos sin decir nada, es como si no fueran falta las palabras…y eso fue hasta que ella salio de nuevo de la oficina.

-pase maestra-dijo volviendo a su escritorio.

Camine adentro de la oficina, el subdirector se encontraba revisando unos papeles.

-y ¿que la trae por aquí?-pregunto sin dejar de leer aquellos escritos.

-tuve un accidente con mi auto, se averío y me fue imposible llegar.

Me voltio a ver y me entrego un papel, el cual leí detenidamente:

"el grupo 206 la semana pasada con fecha X/X/X se quejo que la maestra abandono la clase casi toda la sesión lo que equivale a una penalización de tipo "e""

-¿tipo "e"?- dije en voz alta.

-¿no ha leído el reglamento?

-si…pero…

-bien le diré, se trata de que tendrá un descuento de 2 días.

-pero es que ni siquiera me ausente tanto tiempo, tan solo bajaba por mi libro.

-pues lo siento maestra, pero el grupo completo hizo el escrito y se quejo, así que el descuento con su falta de hoy ira para su recibo.

En fin ¿que podía hacer?…-debe de tomar mayor atención a ese grupo, de lo contrario tendrá muchos problemas…

Entiendo que lo de hoy fue un accidente, pero no voy a tolerar mas faltas, el director de la mañana la recomendó, así que espero que solo hayan sido altercados fortuitos…la estaré observando- dijo en un tono severo.

Esto era lo que faltaba…dar motivos para que me cargara la mano en el trabajo, y es que sospechaba que esto tenía mas que ver con lo que vi aquel día, en aquel escritorio…

Suspire frustrada, al menos iría a casa temprano.

-si no tiene otra duda, ¿podría decirle al chico que me espera que pase?

-Claro-susurre al tiempo que me levantaba para salir de la oficina, además esto ya me lo esperaba de alguna manera.

-Puedes pasar- le dije a Sasuke con cierto reproche, que quizá ni advirtió.

Porque él era una de esas razones por las que estaba en ese lío, el alboroto "el gallinero", y les había dado ideas para revelarse y luego ese viernes…por su culpa perdí tiempo en el patio…

Bueno pero eso ya estaba en el pasado.

Camine fuera de la dirección y me pare en el edificio espere allí por unos 15 minutos

Mientras unas chicas se acercaron a mí.

-maestra ¡Que guapa!- me dijo una chica castaña amable.

-gracias.

-¿no va a dar clase hoy?- pregunto la pelinaranja

-no, tuve un problema, será mañana.

-es una lastima- susurro la castaña.

-bueno nos vemos maestra- dijo la otra chica, pronto ambas se perdieron a lo largo los jardines.

Espere y pronto vi a Sasuke salir del edificio, al parecer tampoco le había ido tan bien.

-Sasuke- le llame cuando lo tuve a lado, el venía un tanto retraído…

-Sakura- dijo cambiando el semblante a uno mas relajado- creí que te habías marchado.

-claro que no, te estaba esperando.

-bueno pues vámonos.

Caminamos a fuera de la escuela, salude a un par de maestros y algunos alumnos, el también saludo a un par de chicas.

Llegamos al auto y le abrí para que entrara.

-¿como te fue?- le pregunte mientras ponía la llave para encender el auto

-pues dijo que no podía hacer mucho, y que tenia que hablarlo con el director personalmente, me dio cita para el miércoles de la próxima semana.

Así que estos días estaré sin venir, se supone que no tengo autorización.

-será una lastima- dije espontánea

-tu …¿lo crees?-pregunto escéptico.

-si lo creo.- le dije sincera.

-y a ti que tal te fue?-pregunto cambiando la conversación.

-tres días descontados- comente con decepción.

-no sabia que te descontaban tanto por una falta.

-pues así es…

Nos quedamos callados, no necesitaba decirle el otro motivo de mi descuento, no quería hacerlo sentir mal.

-bueno pues creo que me voy- dijo empezando a salir del auto

-no puedes irte…por eso te espere, porque te llevare a tu casa.

-y ¿eso?

-pues te lo debo, es lo minimo…tu me has llevado ya dos veces a mi casa y además arreglaste mi auto, debo pagarte.

-no es nada, de verdad- me dijo amable.

-vamos déjame hacerlo ¿si?.

-bueno.

-Oye y ¿que hacías en aquel lugar donde estaba con mi auto?.

-es que cerca se encuentra mi anterior escuela y fui a hablar con los maestros que me aplicaron los dos exámenes extraordinarios.

-ahh… y que te dijeron.

-pues uno no estaba, me dijeron que salio a un curso y la otra profesora me dijo que no había problema que solo debía ponerle nombre a un examen y que ella me volvería a poner la calificación que saque.

Aunque tuviera que hacer los exámenes, eso no me preocupa pues fue muy sencillo pasarlos.

-y ¿cuanto obtuviste en ellos?

-9 en ambos

-¿entonces porque reprobaste las materias?

-por lo mismo que tu me quieres reprobar

-¿por faltas?...oye yo no te quiero reprobar.

-si por eso…lo que me preocupa es que el problema se extienda en tiempo de tal forma que pierda el semestre.

-pues de mi parte sabes lo que pienso, no me importa yo te pasare.- le dije segura.

-¿de verdad?- preguntó sorprendido.

-bueno así como así no. Tienes que hacer tus tareas trabajos y exámenes.

-eres la maestra mas mala del mundo…

Doble un par de cuadras y me estacione frente a un local de construcciones.

-acompáñame- pedí porque no me gusta hacer esperar a nadie.

El miro el lugar y se bajo sin preguntar.

Entramos a un local sencillo en donde una chica estaba sentada tras de un escritorio, unos sillones de espera rojos y la pintura del cuarto azul cielo, este lugar lo había visto porque era el camino a mi casa.

-hola buenas tardes- salude llamando la atención de la chica- me gustaría que me cotizaran un trabajo.

-tome asiento, ahora mismo le llamo al ingeniero.

-¿que hacemos aquí?-pregunto sasuke curioso

-quiero que me pongan un muro en medio de mi cuarto

-¿para que?- preguntó Sasuke curioso…

En ese momento llego un señor a camisa cuadros rojo con blanco y pantalón beish, de cabello negro y de ojos cafés claro.

-buenas tardes- nos saludo a ambos.

-hola.

-que tal.

Hable-mire necesito que me diga cuanto me sale poner un muro en mi cuarto, deseo dividirlo en dos cuartos.

-bien, vera…necesitamos saber las medidas de su cuarto ¿las trae?- negué con la cabeza, y me sentí tonta…era tan obvio aquello, me justifique pensando que tan solo fue el sopor de la mañana y no una conducta recurrente llamada estupidez- no importa- dijo viéndome detenidamente- necesito también ver la instalación.

-se trata de un departamento- añadí simple.

-necesito ver la construcción, de tal manera que no afecte a sus vecinos de arriba y abajo…Quizá hasta tenga que pedir autorización previa a ellos.

Fruncí el seño, no había contemplado esa posibilidad.

Por un lado mi vecina se quejaba de todo, seguro se entrometería con tanto ruido.

-en caso de que le den la autorización le estaría cotizando en dos semanas y para la tercera empezaríamos los trabajos.

-es mucho tiempo…- susurre pensativa.

-lo es, pero estamos saturados de trabajo, incluso aunque valla con otra persona igual le diría lo mismo respecto al tiempo.

-hmp…gracias, de todos modos, yo le llamare.

Volvimos al auto después de ello.

-y ¿para que quieres dividir tu cuarto en dos?

-vendrá mi hermana a vivir conmigo en unos días y quiero que se sienta cómoda y además que tenga privacidad.

-y ¿se quedara mucho tiempo?-pregunto curioso.

-no, solo serán unos cuantos días.

-en mi casa tengo el teléfono de un señor que nos hizo arreglos en la casa, te lo busco ahora que lleguemos, igual el te puede hacer las cosas mas rápido- sugirió de repente.

-¿tu lo crees?, en verdad necesito que este listo para la próxima semana.

-pues lo que hizo en mi casa fue muy rápido

-y ¿que arreglo?

-conformo el tercer piso

-ya veo.

Prendí la radio en una estación de música comercial y comenzamos a avanzar.

-en la siguiente cuadra das vuelta a la izquierda

Y luego después de dos doblas a la derecha…- dio las instrucciones de manera sencilla.

Un vencidario muy lindo, cada una de aquellas casas estaban sumamente cuidadas.

Con jardines amplios llenos de flores y carros ultimo modelo a cada paso.

-llegamos al barrio Uchiha- comente con sorna.

-jajajjaa muy graciosa.

Estacione mi carro donde me lo indico.

Su casa era de tres pisos, color arena con unas tejas color ladrillo… enorme, con un jardín abierto, un pino en el lado izquierdo del patio y del lado derecho se encontraba una cochera.

-una modesta casa- comente impresionada

El sonrío y se bajo del auto, me abrió la puerta cortésmente.

-acompáñame- dijo con esa sonrisa que me empezaba a embelesar.

-es que…-dije mirando indecisa la casa.

Odiaría toparme con Itachi, pero aun cabía esa posibilidad de que no fueran nada, a demás si me lo topara debía sostener mi postura, después de todo soy libre de hacer lo que quiera y de estar con quien quiera, aunque también era el hecho de que me daba pena.

-vamos no hay nadie- animó

-¿seguro?

-si- dijo y me tomo de la mano.

Un tacto calido y que me lleno de seguridad –bien vamos.

Cerré la puerta y camine tras de el.

Un camino de mosaicos nos transporto a la puerta principal.

Una puerta carísima, a decir verdad nunca había estado en casa de gente que tenia dinero.

Y el dinero brillaba en cada rincón en que fijabas la mirada.

Abrió la puerta de su casa y entre con cierto sigilo.

Estaba muy limpio el lugar y todo estaba forjado de madera fina y de colores sutiles.

Me llevo a una cocina muy amplia y el refrigerador era tres veces el mío, alguna vez había soñado con vivir en una casa como esta.

-¿quieres algo de tomar?- me pregunto amable al tiempo que lo abría.

Me acerque a la nevera para observar mas, el mismo se encontraba repleto de toda clase de alimentos.

-una soda esta bien.

Saco dos sodas y luego dos vasos y me extendió uno.

-gracias.

Tomamos la bebida.

Y comencé a sentirme incomoda porque Sasuke ya había ido a mi casa y era demasiado humilde a lo que el acostumbraba.

Ese hecho me desanimo un poco, aunque no hubiera fundamento para ello, porque Sasuke ni siquiera es mi amigo ¿o si?

¿Acaso ya habíamos pasado esa barrera?

-que piensas Sakura?- preguntó en medio del vacio con sus ojos negros intensos sobre mi… su voz me pareció un suspiro en el oído.

Mi piel se erizó con solo escucharlo.

-nada- dije volviendo a la realidad –¿te parece si me das ese numero?

-si- contesto y dejamos los vasos sobre la mesa.

Salimos de la cocina y caminamos por un pasillo pude divisar un comedor muy fino y bonito en un recinto del lado derecho.

Y luego llegamos a otra puerta de madera.

La abrió.

Estábamos en una especie de cuarto de tele había una sala muy cómoda y amplia color beish y al centro un sillón negro en línea con un televisor tan grande que parecía un cine para casa.

-woow, esto si que es ver tele- comente sorprendida.

El me tomo de la mano llevándome a otro extremo del mismo cuarto y pronto divisé otra puerta…me deje llevar.

Abrió la puerta y encendió la luz

Era un despacho

Un escritorio de madera y dos sillas finamente talladas una lap sobre ella, a demás aquel lugar estaba lleno de stantes todos y cada uno repletos de libros.

El se acerco al escritorio y saco una agenda de uno de los cajones.

Yo me acerque asombrada a los libros, ¿como podían tener una colección tan grande?

-es asombroso-susurre para mi.

-¿te gustan los libros?

-si, me encanta leer- dije contenta, tomando uno y otro y ojeándolos.-y tu ¿acostumbras leer?

-si, de vez en cuando, tengo mis propios libros, pero esos están en mi cuarto, si quieres te los puedo mostrar.

-si me encantaría- conteste sin pensar.

Camine por dos de aquellos pasillos, había de todas las categorías incluso habían varios de física, unos ejemplares muy costosos.

-sabes Sakura- escuche su voz - no creo que sea buena idea que pongas una pared fija.

Le mire intrigada al tiempo que tenía uno de esos libros en mis manos a punto de ojear.

-pero es necesario, pediré el permiso para ello- comente ante lo dicho.

-hablo de que si solo se quedara un par de días, gastarías para montar el muro y además después para derribarlo.

-lo se, pero en verdad necesito hacerlo.

En ese momento el se quedo callado y su mirada se perdió en la nada, debía estar pensando en algo.

-talvez…-hablo después de un par de minutos- deberías en vez de ello poner un muro de tabla roca, así cuando se marche tu visita las cosas pueden volver a su lugar.

-un muro de tabla roca…- susurre intrigada -¿como es ese muro?-pregunte curiosa.

-es una pared provisional, como de cartón compacto, tipo madera, algo así…no lo se bien…lo que es seguro es que funge igual como una pared.

Tan independiente como lo deseas, a diferencia que se pone rápido sin molestar a los vecinos y se quita de igual manera, cuando lo desees, sin dañar la construcción original de tu pieza.

Era asombroso como un chico, podía impresionarme, me sonroje ante aquel pensamiento y mi corazón estupidamente delataba mi asombro, me gire sonrojada hacia el libro.

Y también me sentía tan tonta…¿como el podía provocar cosas, así de la nada?...

-se oye bien…seguramente tendré que ver que me conviene más.

-de todos modos sigo buscando el teléfono que te prometí.

Me concentre en los libros que tenia en frente y me sorprendí la cantidad de títulos que había.

El seguía en los cajones del escritorio.

Mientras veía de reojo algunos autores que me gustaban; como Homero, Sheakspear, Tolstoi, Rabelais, Allan Poe, Von Goethe, Sade, Alighieri, Balzac, y por supuesto Nietzche, entre muchos más…

Seguí tomando otros tomos más.

Un libro llamo mi atención; fotografía decía en la pasta, era color blanco y una bonita ilustración de aves exóticas, de colores rojo y azul intensos, en su habitad, en un bosque siempre verde.

Lo abrí maravillada.

No había mucho texto, tan solo imágenes vivas de todo el mundo

-es increíble- exclame inmersa en ese apasionante libro.

-¿Qué es increíble?- escuche su firme voz detrás de mí.

-Esto-conteste ojeando cada pagina de ese libro, el estaba tras de mi, podía sentir su cercanía, su aroma, ese que conocía por la sudadera y que ya había guardado en mi memoria.

Mis manos comenzaron a sudar solo un poco…¿acaso esto es normal?...

-ya había visto ese libro- comento tan cerca, al tiempo que extendió su mano alrededor de mi cuerpo tomando el libro y ojeándolo, solté el libro débilmente.

El es tan sereno…en verdad lograba estremecerme.

-mira esta es mi favorita- comento muy cerca de mi oído mostrando esa bonita imagen -un lugar donde el cielo y el mar se hacen uno solo.

-seria lindo ir aya- dije absorta en su voz, en la imagen, en su cercanía misma.

-si…- susurro.

El libro resbaló de sus manos, quizás no era solo yo…quizá esa sensación era compartida…

Me agache para recogerlo y un cd cayo de el.

-mira- dije entusiasmada, olvidándome de ese nerviosismo que me estaba consumiendo-hay un disco interactivo.

-¿quieres verlo?-pregunto al tiempo que me extendía la mano para ayudarme a levantarme, asentí.

Tomo el disco y camino en dirección a la sala de t.v., le seguí.

-siempre quise tener una cámara…y tomar muchas fotos…me hubiera gustado estudiar algo como eso.

-es una buena idea, pero imagino que se debe tener algún talento para ello.

-sensibilidad…-susurre y el puso el cd en aquel reproductor y encendió el televisor.

Y luego de ello empezaron a pasar una a una imágenes, de colores vivos de la naturaleza…

Paris…los Campos Eliseos, el Agujero azul más profundo, el desierto de Arizona; una ola magistral formada de arena por las ráfagas de viento, el bosque de piedra en china, que a pesar de estar muy cerca de nuestro hogar jamás había tenido la oportunidad de visitar, también estaban otras imágenes de la muralla china.

-esa es la isla encantada de Yemen- dije reconociendo las fotografías- me encantaría ir, tomaría muchas fotos.

El se giro y volvió al cuarto de biblioteca. Yo seguí entusiasmada viendo el video.

…Las colinas de chocolate de filipinas, el bosque sumergido en la Patagonia, una imagen espectacular de un lago de fuego, y por supuesto la isla encantada del Japón y el bosque de bambu…

-Oye Sakura- regreso con otro libro-mira esto.

Se acerco a mi y en seguida puso el libro en el índice.

-es un libro de teoría de la fotografía.

-así es.

-déjame verlo- comente feliz-tomando el libro en mis manos.

-mira, viene como poner la cámara en determinado ángulo para sacar este tipo de imágenes.- dije ojeándolo y parando en el capitulo seis.

El libro se encontraba subrayado y además había una fotos dentro.

-mira que linda foto- era de una linda mujer de ojos negros, sentada en un parque viendo a un punto indefinido, con una linda sonrisa…

-es mi madre- contesto el sorprendido y luego tomo la foto.

-mira detrás dice algo.

-"Mikoto

La primera vez que te vi…no pude evitar tomarte sin permiso" diciembre del año x-Sasuke leyó.

-¡que romántico!- susurre.

Al tiempo un sonido muy peculiar nos hizo sorprendernos

-ahhh…ahhh…más…más…-eran ¿gemidos…?

Los dos giramos a ver lo que antes habían sido unas lindas imágenes ahora se convertían en una película…

-eso es…- dije estupidamente viendo la televisión

-una película porno- completo-no es…mía-dijo débilmente.

-espera…¿Cómo hacen eso?- dije mirando detenidamente la imagen.

-no lo se…deberíamos intentarlo…

En ese momento una voz me saco de mi estupefacción- ¿sasuke?, que esta…?

En ese momento una señora de ojos negros y con cabello suelto escurrido, me miraba intrigada…

Sasuke y yo nos miramos y no pude evitar sentirme muy culpable…y sonrojada…

-yo…lo lamento…dijo la madre de Sasuke, cerrando tras de si la puerta.

Mire a Sasuke- pásame una bolsa de papel.

El se río y camino a pagar el televisor.

-¿de que te ríes?-pregunte ofendida

-de tu cara…te ves tan apenada.- dijo con una expresión divertida en el rostro.

-no es gracioso-me queje- y ¿que fue eso de deberíamos intentarlo?-dije molesta.

-pues es la verdad-le mire con el seño fruncido- no dije que tu y yo…separados…auque igual juntos no estaría nada mal…mejor me callo…-susurro nervioso.

-anda-dije empujándolo a la puerta -ve a decirle a tu madre que esto solo es un mal entendido-Y luego de ello me vino una mejor idea- ¿sabes que?...mejor me voy.

Gire para salir de el cuarto, de su casa, nunca me había sentido tan apenada en toda mi vida.

Me detuvo fuertemente de la mano -¿no te vallas?...yo voy a explicarle…espérame ¿si?

Y no se porque obedecí, el se fue y yo me dispuse en uno de los sillones con el libro de fotografía.

Mire de nuevo aquella foto y luego encontré otras más.

Una foto en la que estaban aquella joven de la foto anterior y un hombre blanco y alto de cabello negro y facciones firmes, supuse que eran los padres de sasuke, al menos su mamá lo era, ambos recargados en un árbol, abrazados…al reverso decía…

"marzo del año x…

Tan mágico así es lo nuestro, te mire sonreír…estabas tan bonita…fue allí que supe que quería formar una familia a tu lado.

Isla encantada Yakushima"

Era tan romántico, ¿de verdad exitia un amor así?, me preguntaba que tan fuertes son los sentimientos de un hombre por una mujer, mi experiencia personal, era tan limitada y no solo en mi propia piel, si no en experiencia de mujeres cercanas a mi, ninguna me había platicado de un amor intensamente correspondido, quien sabe…tal vez esa señora tenia suerte, de haber encontrado su alma gemela…

Esperaba que un hombre algún día sintiera todo ello por mi…

Y luego de nuevo volví a la realidad, tenia que salir de aquí, me sentía sumamente apenada…

Tome mis cosas y camine a la puerta de salida y pude escuchar desde la cocina.

-Sasuke, no intentes explicarlo sabes que no me molesta, al contrario me alegra que ya tengas una novia…espero que me la presentes

-mamá- se quejo Sasuke

-amor…no te sientas apenado solo utiliza tu cuarto para ello y ponle cerrojo.

-ya te lo dije…ella es una amiga…lo que paso fue un mal entendido…

-si, si- dijo no muy convencida su madre- traje pizza, ¿Por qué no la invitas a cenar?

-si.

Cerré la puerta antes de que Sasuke me viera, subí a mi auto y lo encendí.

En ese momento Sasuke salio de su casa.

-espera, ¿A dónde vas?

-a casa, gracias por todo.- conteste apenada evadiendo su mirada.

-¿Por qué no te quedas a cenar?-pidió suavemente.

-porque siento mucha vergüenza…

-eso fue una tontería- dijo restando importancia a ello

-mejor después ¿si?- pedí

-¿lo promete?

-si…lo prometo…

-al menos quédate para que te de el número-pidió

-es que…no puedo, de verdad.

-bueno, entonces busco el numero telefónico, pero…¿cómo te lo doy?, es decir, ya no tengo que ir a la escuela, al menos no hasta el miércoles…o, talvez pueda ir a tu casa…o talvez podrías llamarme…

-te daré mi numero-¿Por qué lo hice?, no lo sabia simplemente saque una pluma de la guantera y tome su mano y escribí Sakura Haruno 55237281.

-entonces te llamo- dijo sonriendo mirando el numero en su mano.

-si…

-Adiós- susurro

-Adiós Sasuke…

-Sakura…tienes que llevar tu auto, lo que le hice es provisional, te ayudara tan solo un par de días.

-gracias Sasuke…- dije con una sonrisa.

Avance en mi auto, sin ganas de marcharme, me hubiera gustado bajar del auto y comer un poco de pizza y platicar aun más, pero ya abría tiempo, porque sin quererlo y sin sentirlo el estaba entrando en mi vida, sin poder ni querer evitarlo.


¿QUE LES PARECE?

SAKURA Y SASUKE MAS CERCA, Y AUN ESTARAN MAS CERCA ^^

A UNA COSA UNA CHICA PREGUNTÓ SI PUBLICABA SEGUIDO, SI AMIGAAA SOLO TARDO A LO MAS 15 DÍAS, PERO TODO LO QUE TENGO ESTA BUENOO

OJALA Y LO LEAS...

ESPERO QUE EL CAAPI LES HAYA GUSTADOOO

HOY LES TRAJE A PEIN

SI CHICAS OYERON BIENNN!

n_n PEIN...

Y NOS REPARTIRA UNOS BESOTES

JAJAAA Y A QUIEN COMENTE SE LO LLEVA A SU CASA, DICE ESTAR CON MUCHA ENERGIA PARA TODAS :p

JAJAJAJAJAAJA

NOS VEMOS NENAS Y GUAPISIMOS CHICOOSSS

CUIDENSEEE Y VIVA !

NOODDD FELIZZZ DIA!

CHAOOOO