nuevo capitulo, por cada error que encuentren 3 fueron borrados.

Al menos eso fue lo que soñé.

GLOSARIO:

CIBOLA.- ciudad mítica llena de riquezas, que durante la época colonial se suponía en algún lugar del norte de la Nueva España, en lo que hoy es el norte de México y el suroeste de Estados Unidos.

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Cuando los huéspedes estuvieron acomodados y los nobles despedidos hasta la cena, Natsuki decidió retirarse un momento a uno de los salones en el castillo, Shizuru le siguió sin que ella se lo pidiese, ambas caminando en total silencio.

Cuando hubieron llegado a dicho salón, Natsuki se colocó cerca de una ventana con su mano derecha apoyada en el cuadro de esta.

Shizuru observaba a la figura femenina enfundada en sus ropas azul marino con bordados en hilo de oro, se acercó por la espalda y la abrazó, probando de nuevo ese calor al cual ahora era adicta; Natsuki se relajó notablemente y posó su mano izquierda sobre de las que se prendían de ella, suspirando se reclinó en el confort de su compañía.

Que buenos eran estos momentos, nada era tan terrible estando en los brazos de su esposa, nada era tan malo y nada era imposible, las cosas en verdad eran infinitamente sencillas estando así.

-Lamento lo de hace un momento, debí advertirte cómo es Haruka chan. – Shizuru se explicaba en el oído de Natsuki.

-¿Haruka… - Se dio unos segundos, salió del abrazo y se sentó en la ventana acomodando a Shizuru entre sus piernas, ahora las dos estaban de frente - ¿Chan? – Natsuki comenzó a carcajearse tan duro que hasta lagrimillas se asomaban en el rabillo de su ojo; para Shizuru era una sinfonía tan melodiosa que le contagiaba, con una sonrisa se acercó y depositó un beso en la punta de la nariz de su esposa.

- ¿Te parece gracioso que le llamé Haruka chan? – Le preguntaba una vez que terminó su episodio de risa.

-Veras ~hahaha~, después de verla y sobre todo, después de que casi quedo sorda por su culpa… sí, es gracioso que le llames así, es tan… "No ella". – Natsuki explicaba alzándose de hombros en la última parte.

-Es bueno que no estés molesta con Haruka –

-Oh, pero sí lo estoy Shizuru. – Alzaba su mano para acariciarle la mejilla derecha – Estoy muy sorprendida de que no haya intentado arrancarle la cabeza hace unos momentos. Debe ser tu culpa.

-¡Ah mi culpa! - Fingía indignación, se acercó más y beso los labios más suaves de todo el rei… "TODO EL UNIVERSO" pensó. (Ok. Era un poco exagerada l'amour~)

-Hey tórtolos – Una voz pasada de decibelios interrumpía el momento.

Sushuziro Haruka podía ser la princesa del reino número uno en exportación e importación, podía ser la heredera de la cultura de los oráculos dueños de una visión zagas en el rumbo de los negocios, pero eso no le quitaba lo imprudente en su proceder; Shizuru se separó de los labios "MÁS SUAVES DE TODO EL UNIVERSO!" observó a Natsuki quien tenía los caninos crecidos de la cólera que evidentemente le invadía, le talló el cachete y viró hacia donde la nueva figura yacía.

-¡Ah! Sushuziro san, no esperábamos verte tan... repentinamente – Shizuru estaba igual que fumaba todas las maldiciones que conocía en su mente y que le lanzaba a su amiga; mira que tenía un tino de aquellos para ser inoportuna. Haruka sintió frío recorrerle el cuerpo y quiso salir corriendo de allí, pero ya había interrumpido así que ahora debía inventar algo.

-¡Bubuzuke ona… eeemmm… la habitación que me asignaron es un desastre! – Gritó indignada, aunque la habitación estaba, en realidad, en excelentes condiciones y sólo había interrumpido porque sí, no era algo que pudiese admitir.

Shizuru alzó su ceja derecha.

-¡Eso es terrible! – Le respondió llevándose una mano cerca de la boca para acentuar el efecto de "shock" y lo ojos de Natsuki hicieron un recorrido de 360º, nunca dejaría de asombrarse de los dotes histriónicos de la domadora, no especialmente cuando los utilizaba frente a ella. Shizuru se inclinó disculpándose y después continuó ante una sonriente Haruka "chan" – Tenemos una recamará que se ajusta más a tus delicadas necesidades. – Sin dejar de sonreír informaba Shizuru.

"¿Delicada Yo? Bubuzuke si piensas que me vas a ganar esta estas muy equivocada, sé lo que planeas"

-No es necesario Bubuzuke ona, sólo venía a informarte por si apareces por ahí, conozco lo delicada que eres y no quiero que comiences a hacer escenas si te apareces por ahí. "ja toma eso!"

-Ara Haruka chan, eres tan gentil al considerar mi bien y tan solo acabas de llegar ¡Qué haría sin ti! – Haruka asentía a cada palabra que enardecía su ego. – Te lo agradezco tanto. – La princesa de Zerzura se dio por satisfecha y se retiró del lugar.

Una vez cerrada la puerta…

-¿En qué estábamos? – Le preguntó a Natsuki remojándose los labios y su dedo índice tocando su barbilla.

-Ah ya veo por qué el chan – Contestaba Natsuki mientras le jalaba del brazo para quedar en la misma posición en la que se encontraban antes de la interrupción.

-Qué puedo decir, mi esposa es tan inteligente me ha descubierto– Decía a unos centímetros de su rostro.

-No-no-no-no, no trates de usar el mismo truco – le reprendía y para acentuar lo dicho con su mano derecha le acomodó una pequeña nalgada "Araa~" Shizuru entonces cambió su expresión a una de sorpresa y después ladeo el rostro con ojos aguados.

"¿Qué... no me digas que le dolió?" Se preguntaba Natsuki a punto del pánico.

-No sabía que me odiarás tanto como para golpearme - Decía Shizuru todavía con el rostro de lado, se llevaba una mano a la boca para enfocar que su labio inferior estaba temblando, casi como si fuese a estallar en llanto.

-¿Qué? Nooooo~ claro que… Lo que pasa es que creí… no fue tan fuerte ¿Verdad?…Shizuru perdóname no lo… Lo –lo siento… soy una idiota – Hablaba y hablaba sin mucho sentido, tratando de confortarla y que no callera en llanto "esplendido eres una idiota Kuga, tenías que ponerte ruda" se recriminaba mientras abrazaba a su esposa y le tallaba los brazos tan delicadamente como si fuese una muñeca de porcelana la cual se puede romper en cualquier segundo. "Bravo, bravo ahora no te querrá hablar, por qué no vas y le golpeas la cabeza con un mazo, eso sin duda le encantará"

Hubiese seguido eternamente con su sarcasmo pero escuchó que Shizuru se estaba riendo entre sus brazos. Alzó las cejas y la separó para poder observarle el rostro.

-¡Me- me has engañado! –

-Ah Natsuki eres tan ~ liiinda~ -

-Hum~ - Se cruzó de brazos y espero una disculpa. –

-Kannina mi cachorrito, pero te pusiste en bandeja de plata, no lo pude evitar. –

-Eres mala Shizuru, eres mala conmigo – Nadie de seguro se imaginaba las rabietas que realizaba ante las bromas en las que siempre caía redondita, redondita por su esposa.

-Ah Natsuki ¿Soy mala contigo? - Y después de la pregunta le besaba la frente.

-Sí, eres mala – Le contestaba poniendo puchero. "¿Un beso en la frente? Pfffuuurfavor"

- Mmmm~ Soy mala con Natsuki, tal vez… - Ahora la aludida le miraba con interés debido al acento que envolvía como miel sus palabras tan sexis – Tal vez Natsuki… ¿Quiera castigarme? – A milímetros y sensible al aliento que le acariciaba Natsuki gruñó mentalmente "Grrr~" ¡Oh sí se merecía un castigo! Y con sus fuertes brazos (~Aaaaah~) le tomó de la cintura.

-Grrrr~ Ya lo creo. Te mereces un buen castigo, últimamente te has portado tan mal – Los irises de Natsuki se dilataron un poco y sus caninos crecieron de nueva cuenta, ahora en su estado más primario el aroma que Shizuru desprendía era mucho más notorio, algo lógico que perdiera un poco del control estando así.

Shizuru se sintió de pronto como la presa ante su predador, sin esperanzas de defenderse, sólo podía esperar a que la bestia decidiera que hacer con ella y tendría que obedecer calladamente. "No que me incomode, Natsuki es tan... salvaje" Pensaba mordiendo su labio inferior.

Si bien estaba, no como siempre, aún no perdía el control, simplemente sus cinco sentidos se enardecían y estaban en su pináculo.

-¿Qué me piensa hacer kuga sama? – Y bueno, Shizuru no estaba ayudando a calmarla. Natsuki se levantó y la aprisionó contra una de las columnas de la habitación (la más lejana de la ventana y por ende la menos iluminada)

-Te voy a enseñar a respetarme – Dijo, en su voz el juego y la intención, el hambre y el deseo.

Con su mano le dio un fuerte apretón a su glúteo izquierdo y con la otra repasó parte de su pierna derecha y la guió hasta acomodarla alrededor de su cintura.

Sin más dicho Shizuru procedió a devorar la boca que tan a mano tenía y, que después de unos días de intensa práctica sabían qué, cómo, cuándo y dónde "ejecutar" para volverla gelatina. Le colocó las manos en sus mejillas y con sed bebió de sus labios.

Se puso el asunto tan candente que Natsuki comenzó a balancearse de atrás hacia delante, de adelante hacia atrás, juntándolas y tomando espacio para presionar de nueva cuenta la parte baja de sus cuerpos. Se siguieron besando sin descanso, les gustaba a ambas demasiado como para ser intermitentes en su desempeño, conforme los segundos pasaban ambas se ponían cada vez más fogosas y, lo que había comenzando como un paseo sobre los labios, después fue un beso francés, después una mordida por aquí por allá, después un poco de succión sobre esos labios, una combinación algorítmica (BFr + Mord +Succ) = ++ … Natsuki evidentemente estaba mandando en el beso y la domadora de pronto sintió como que debía de poner orden en el asunto. Se separó sólo un poco sin dejar de lanzar pequeños besos sobre de los labios de Natsuki y, giro su cabeza al otro lado, se acercó de nuevo e instintivamente se adentró en la boca de su esposa buscando su lengua escurridiza que hasta hace unos momentos entraba y salía de su propia boca, la encontró jugueteó con ella y se retiró provocando que Natsuki la sacará en busca de su colega, Shizuru entonces aprovecho a tomarla entre sus labios, la retuvo fuerte y comenzó a succionarla.

Natsuki gimió intensamente, enviándole calosfríos a las piernas y espalda de su esposa animándola a que siguiera haciendo lo suyo, la bestia estaba sometida, quieta, quieta, deleitándose de la sensación; segundos después, cuando Shizuru liberó a su lengua, comenzó a balancearse con más fuerza y ahora no solo era de atrás hacia delante, sino que de atrás, abajo hacia adelante, arriba con tal de sentir más la intimidad de la otra, tanto así que tomo la pierna en la que se sostenía Shizuru y la obligó a despegarla del suelo acomodándola también alrededor de su cintura, cargando el peso de ambas sin dejar de balancearse, fue el turno de Shizuru de gemir, con el constante roce de sus partes a ambas se les incremento la velocidad en su respiración, dejaron de besarse y se concentraron en la sensación que la parte baja de sus cuerpos le enviaba, Shizuru gimoteaba en el oído de Natsuki.

Era su imaginación o sus ropas estaban estorbando demasiado, si dejar de moverse contra su esposa, Natsuki observó el escote de la hermosa blusa blanca con pequeñas flores estampadas que usaba su mujer, captó una pequeña gotita de sudor que resbalaba tentadoramente lenta por el cuello y se adentraba entre los pechos que tan saludables se veían. "Maldita" pensó de la gota. Tal vez debía ir a buscarla entre esas dos perfectas erecciones, pero antes de poder ejecutar su plan Shizuru forcejeó sus piernas hasta poder bajarse de su cintura.

-Natsuki – Tomó tres bocanadas de aire – Estamos en el salón de reuniones diplomáticas.

Natsuki la miraba y sabía que le estaba diciendo algo pero lo único que su mente podía registrar era como ese saludable pecho subía y bajaba de manera errática con unas perlas de sudor aquí y allá.

-Nat-Su-ki – Le llamaba viendo que no le estaba poniendo atención a lo que decía.

-Siiiiii – Con sonrisa cínica observaba los pechos de su esposa de manera descarada y sólo le faltó chiflarle y decir algún macuarro piropo para asemejar a un borracho pervertido.

-Natsuki – Le dijo con otro tono de voz, sabiendo que si ahora se ponía a insinuarse de seguro terminarían encima de la mesa con muy poca ropa. – Tal vez descansar un poco para la cena de esta noche, después de todo estoy segura que será un poco estresante ¿Estás segura que no necesitas charlar de nuevo con los representantes de los comerciantes? – Reconociendo el modo "bussines" en el tono de su esposa, Natsuki se aclaró la garganta y dejó de ojearle el cuerpo, repitió la pregunta en su mente y después contestó.

-No, hemos charlado lo suficiente y quedamos de acuerdo en la estrategia a seguir, creo que sí me vendría bien un poco de relajamiento – Le lanzó una mirada lasciva pero Shizuru negó con la cabeza y suspirando continuó – O tal vez sólo un baño y un poco de lectura.


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La tarde la pasaron platicando, Shizuru le contó de su infancia con Haruka, cómo habían asistido a la misma escuela y la rivalidad que había crecido en un principio, sólo en la princesa Susuzhiro pero posteriormente Shizuru había encontrado satisfacción en los retos que Haruka imponía, cuando crecieron, Shizuru dejó esos retos pero Haruka nunca dejó de competir.

-Es su naturaleza y, es una manera de… - Pensó en la palabra más adecuada pero no había otra a lo que hacía – de manipularla.

-Así que le gustan los retos.

-Sí, le gusta demostrar sus habilidades.


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Los mozos caminaban en el salón de un lado a otro, entusiasmados porque tenía tiempo (unas semanas en realidad) desde que no se festejaba un banquete, los músicos ensayaban unos acordes y la comida y bebida eran acomodadas en las larguísimas mesas, candelabros y frutas esculpidas en diferentes formas animales era la novedad en el salón. Shizuru había propuesto la idea.

Cuando el tiempo hubo llegado y las manecillas del reloj marcaban las ocho en punto, los invitados comenzaron a hacer acto de presencia, unos cuantos comerciantes de Zerzura se encontraban observando la diversidad de las frutas sobre la mesa y que esta noche degustarían, también unos pocos comerciantes del reino de las bestias llegaban al salón y, en el ambiente alegre entablaron plática los unos con los otros encontrándose en una sorpresiva pero agradable interacción, planteaban sus métodos de venta, sus mercados, los productos de mayor demanda y coincidieron con mucho júbilo que era grande la cantidad en productos que no existían en las tierras respectivas de cada reino y que representaría una jugosa ganancia para ambas partes una alianza comercial.

Las regentes, Shizuru y Natsuki entraban en el salón, el anunciador golpeó el piso para llamar la atención de los invitados y hacer las presentaciones, siguiendo a las regentes apareció la princesa de Zerzura y el anunciador repitió el proceso, todos se sentaron en sus respectivos lugares y el banquete comenzó.

En las tierras de las bestias, como los banquetes y fiestas eran recurrentes existían músicos y animadores de calidad, justo ahora sonaba una danza rápida mientras bailarines jugaban el fuego con diferentes artefactos, algunos comerciantes de Zerzura estaban absortos y ya hacían cálculos para ofrecer una gira a estos grandes artistas.

La primer parte del espectáculo hubo terminado y, como lo habían acordado, Shizuru se levantó de su asiento para llamar la atención del lugar. Haruka observaba a su amiga y rival con asombro, todos estos años en que no la había visto sin duda le sentaron bien, la hicieron más madura en sus forma física y le rodeaba una especie de dejo que no podía describir pero le hacía sentir bien, en el fondo se preguntaba si cierta bestia sería la razón de dicha aura de felicidad.

-… Por eso es un placer y un honor que aceptaran nuestra invitación a estas fantásticas tierras. – Haruka se había perdido todo lo que había dicho. Y ahora los concejales tomaban pie frente a todos los invitados comenzando las partes más técnicas y de desarrollo que presentaban un beneficio para las relaciones entre ambos reinos.

Se mencionó, por supuesto, el famosísimo canal, no tanto como una obra sino como una nueva visión en el gobierno, la sacerdotisa Mai hizo acto de aparición y clarificó por qué el reino de los Kuga había sido merecedor de sus bendiciones, se habló de la unión fortísima de domadores y bestias, se habló de la pavimentación, la mejora en salud, la ventaja de importación de productos y de su exportación, números gráficas y estadísticas y Haruka estaba tan cansada en que todos dijeran que era la mejor opción, no veían lo atrasado de las bestias, de lo volubles y cambiantes, nadie parecía verlo, así que se levantó haciendo que su silla chirriara lo suficiente para callar todas las voces.

-¿Por qué tendríamos tratos con una tribu tan atrasada e impredecible?

Más de un concejal sentía la imperiosa necesidad de levantarse y gritarle unas cuantas cosas, pero eso sólo probaría su punto, no se acoplarían a lo que habían hablado con sus dos regentes.

Natsuki que estaba aburrida hace mucho sonrió y se levantó igualmente, y aunque también se sentía incomoda, debía de hacer lo que Shizuru ya le había dicho "No caigas en su juego" Así que suspiro.

-En realidad no somos una tribu atrasada e impredecible, de ser así no podríamos tener este reino que es de los más grandes, tenemos un gobierno bien estructurado y si aún así no te convence te aseguro que mi matrimonio con Fujino Shizuru está cambiando notoriamente a nuestro reino. Pensé que confiabas en ella. – Terminó Natsuki, muy sorprendida, después de todo parecía que si tenía un ápice de autocontrol.

Pero Haruka no tenía ninguno.

-¿Por qué tendríamos una alianza comercial con alguien que está en guerra? -

-Qué te parece… - Fingió pensarlo – Por toda la variedad de productos que están presentes en este banquete y que no comercializamos si no que se pudren en nuestras propias tierras al tenerlas en exceso, las comercializaríamos con ustedes baratas mientras tú las puedes distribuir al precio que quieras, o que te parece el hecho de que nuestra nación tiene la mejor milicia de todos los reinos.

-¿Estas amenazando con un ataque marcial? – Preguntó Haruka con tono de advertencia, cuchicheos se apoderaron de los presentes, Shizuru observó a Natsuki con una sonrisa y le apretó la mano que tenía apoyada sobre la mesa.

-En absoluto – Habló claro Natsuki – No es un secreto que Zerzura no se caracteriza por su población marcial o por su desarrollo en este campo, nosotros podemos llenar esa necesidad, podemos comercializar no solo frutos, también seguridad, entrenar a sus tropas y ayudar en la producción de armamento. – Pero Haruka no estaba convencida.

-Tienen una guerra encima, cómo saber que no negaran tratos en caso de que está llegué a sus puertas, cómo estaremos seguros de que si la guerra se les viene encima, cumplirán con el intercambio justo.

-Estamos conscientes – Su voz se volvió más gruesa y fuerte - de que los ítalos no pretenden conquistar nuestro reino. – Observó a Shizuru y esta asintió con la cabeza – Tenemos la certeza de que la primera intención de los pueblos del mar era pasar por nuestras fronteras lo más silencioso posible y desestabilizar otros reinos, probablemente… Zerzura. – Ohhhs y Aaah fueron proclamados hasta por los mismos comerciantes oriundos del reino de las bestias. – Como verá Sushuziro san TENEMOS una guerra encima, sí pasan los reinos de bestias y domadores quién será el siguiente ¿No es esto un acto de beneficio común acaso? comercializando con nosotros nos beneficia a ambos, nosotros podemos enfrentar la guerra con mayores y mejores recursos, ustedes obtienen jugosas ganancias y… duermen tranquilos. – No queriendo que sus palabras fuesen mal entendidas de nuevo, extendió – Los ítalos viven del pillaje.

-Qué hay acerca de las vías de intercambio. –

-Hacemos caminos, hoy fueron testigos de varios de ellos, Shizuru ha aportado el adelanto en este aspecto que los domadores tienen, ha compartido ese conocimiento con nosotros.

-¿Salubridad? –

-Tenemos casas de salud públicas y si te refieres a los productos, podemos ajustarnos a sus estándares, hay muchos domadores capaces de asesorarnos. – Shizuru sonrió y fijo su vista en su amiga.

-¿Qué hay acerca de… - Pensó un rato pero nada le venía a la mente – observó la copa que tenía en frente y de la que al principio no podía separarse por la deliciosa aguamiel que contenía. Parecía que no habia más que hacer, tal vez las cosas resultaran mejor de lo que pensaba.

-¿Qué hay acerca de esta aguamiel? – Dijo levantando la copa, Shizuru ensanchó su sonrisa, mientras los demás presentes estaban confundidos.

-Por qué no me la han llenado otra vez, tenemos que festejar por nuestra unión. – Varias bestias gritaron en contento y los demás comerciantes de Zerzura se daban la mano también contentos con la aceptación de su princesa, Natsuki sonrió un poco, tomó una jarra y camino hacia Haruka, le rellenó la copa y ambas reconocieron la calidad de persona de la otra.

La fiesta siguió con más espectáculo de los artistas la música sonaba y sonaba y bailarines danzaban en el centro del salón, los invitados comían y bebían de todo lo dispuesto, platicaban y reían, bestias, oráculos y domadores reunidos y mezclados.

Natsuki tomaba lo que debería ser su novena copa mientras observaba a los danzantes. Shizuru hacía rato que dejó su lado para socializar.

-La gran bestia Kuga – Natsuki observó a la persona que se paraba frente a ella.

-Siempre que pensaba en esta reunión, imaginaba que estarías en tu forma animal, tratando de intimidarnos.

-Embajadora Yuuki, no hay por qué estar molestas ¿Cómo va tu ojo? – Preguntaba de manera socarrona viendo que se lo cubria un parche.

-En espléndidas condiciones ¿Qué hay acerca de tu pierna?

-¿Mi pierna? ¡Ah es verdad! Golpeaste mi pierna… ah no pasó nada, tendrías que ser mil veces más fuerte para que sintiera cosquillas. –

-Claro ~cof cof ~como buen perro callejero ~cof cof~. – Natsuki frunció el ceño y apretó la mandibula.

-Tal vez quieras que te acomode el otro ojo –

-Tal vez deberías tirarte de un pozo. – aunque Natsuki se levantó de manera amenazadora la embajadora Yuuki Nao no se movió ni un milímetro.

-Tan predecible kuga –

-¿Por qué eres tan fastidiosa? – No podía evitar preguntarle, desde que se conocieron en los primeros intentos de una alianza con zerzura habían chocado y no comprendía por qué esta pelirroja se empeñaba tanto en fastidiarle la existencia, no entendía pero sabía que no le podía hacer nada, aunque se muriese por darle una buena tunda.

Nao se sorprendió, según ella justo ahora como buena bestia, le hubiese saltado encima provocando una escena.

-Veo que te han domado cachorra. – Sonriendo, le extendía la copa vacía que tenía en su mano.

-Tengo sed – Le decía, queriendo que esta le sirviera a como lo había hecho con la princesa.

-~Ara~ Nao san no querrá que Haruka Chan sepa del desastre en Cíbola* ¿No es así? – Shizuru estaba colocada a las espaldas de la pelirroja y usaba su voz más psicótica para hablarle sabía que así le causaría pesadillas a esta problemática embajadora.

-Fujino... sama. Eso... fue un accidente. – convertida en un conejito asustado la embajadora contestaba de manera rápida.

-Estoy segura de que sí… pero, por qué no confirmamos lo que Haruka piensa de ello – Decía mientras comenzaba a caminar hacia su amiga.

-¡No, Fujino! Eeeemm Fujino sama –

-Nao san no tiene que ser tan formal, después de todo nos conocemos desde la escuela.

¡Oh sí la escuela! Aún se encontraban nítidos en su memoria los temerosos recuerdos de su tiempo de escuela cuando Fujino era la manda más y la encargada de los asuntos estudiantiles en los recintos de la institución, cuántas veces no la atrapó cuando cometía sus pifias; aún tenía pesadillas.

-Claro.- Sonrió tratando de pronunciar su nombre pero...

Jamás le diría Shizuru a esta mujer diabólica.

creo que seguiré platicando con los demás acerca de este fabuloso acuerdo.- Con eso dicho sonreía a ambas regentes y se retiraba a platicar con alguien más, Kuga era peligrosa, pero Fujino Shizuru… Simplemente no te metías con ella.


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ACLARACION.-

Podrán darse cuenta que el personaje de Natsuki, es en realidad, muy diferente a lo que vimos en el anime o el manga, esto es debido a un acontecimiento fundamental de su carácter.

En el anime o el manga, Natsuki sufre una terrible decepción con sus padres, las primeras personas en educarnos en sentimientos, los primeros en mostrarnos el amor, la seguridad, respeto, etc. Eso marca la manera de ser de Natsuki, es lógico pues que sea introvertida, vengativa e insegura de hecho en el anime, después de que supera su pasado y conoce a gente que en realidad le ama, su manera de ser cambia radicalmente, demostrando así que es una chica con gran corazón, pero tosca en el trato, porque todavía esta aprendiendo de esto.

En esta historia, no olvidemos, que los padres de Natsuki son buenos con ella, y le profesaron amor desde su nacimiento.