Glee y sus personajes no me pertenecen.
Chapter 11
Beth atravesó las puertas de la escuela con una enorme sonrisa en el rostro, era viernes y su madre la llevaría al parque y luego por pizza como lo hacían todos los viernes. Buscó a su madre con la mirada y la vio haciéndole señas a lo lejos, su sonrisa creció aun más al ver quien la acompañaba.
Quinn había aceptado hablar con Rachel pero cuando le dijo que la llamaría otro día para hablar, la morena negó rotundamente, no quería que se le escapara de nuevo y cuando le dijo que tenía que ir por Beth a la escuela la morena le insistió en ir juntas porque ella quería ver a la pequeña. Y ahora ahí estaban, frente a la escuela de Beth y viendo como la pequeña se acercaba a ellas corriendo, sonriendo esperó que un cuerpo chocara contra el suyo pero su sonrisa se borró y abrió la boca con sorpresa al ver como la pequeña fue directo a abrazar a Rachel.
R.- Hey, pequeña - La alzó en brazos mientras reían - ¿Cómo estas?
Be.- Bien - Sonrió - Te extrañe, extrañe hablar contigo - Confesó avergonzada - Yo quería hablar contigo pero mamá no me dejaba - Ambas miraron a Quinn y esta las veía con el ceño fruncido - Mami.
Q.- Hola, Bethany, ¿cómo estuvo tu día? El mío estuvo muy bien, gracias, yo también te amo - Dijo irónicamente y la pequeña inclino la cabeza a un lado viéndola.
Be.- ¿Me bajas? - Le preguntó a la morena que asintió haciendo lo que le pidió y la pequeña se acercó a su madre pero esta la ignoraba - Mami.
Q.- Tenemos que irnos - Dijo mientras intentaba ignorar a su hija.
Be.- ¿Vamos a parque?
Q.- Hoy no - La morena se aguantó para no reír por la actitud fingida de la rubia.
Be.- Pe... Pero...
Q.- Dile a Rachel que te lleve - Dijo mirando hacia los lados.
Be.- ¿Rachel, me llevas al parque?
R.- Claro, vamos - Le extendió la mano y la pequeña se alejó de su madre para ir junto a la morena.
Be.- Chao mami, Rachel me llevara al parque - Rachel sonrió por la cara de Quinn.
Q.- No puedo creerlo - Dio un pisotón y la morena volteó a verla mientras reía - ¿Me estas cambiando por ella? - La pequeña miró a Rachel y luego a su madre negando.
R.- ¿Celosa? - La rubia levantó una ceja y ella sonrió.
Q.- Primero me ignoras por ella - Le dijo a la pequeña - Y ahora te vas a al parque con ella y me sigues ignorando.
Be.- Pero tú dijiste que... - No entendía.
Q.- No me saludaste - Hizo el mejor puchero que pudo.
Beth miró a la morena y luego soltó su mano para acercarse a su madre. Quinn sonrió cuando sintió unos pequeños bracitos rodear su cintura, la acarició el cabello y la pequeña levantó la mirada.
B.- Hola, mami - Sonrió.
Q.- Hola, mi amor - Levantó la mirada para ver a la morena y esta las veía sonriendo.
B.- ¿Ahora si vamos al parque? - Preguntó separándose y la rubia mayor giró los ojos.
Q.- Claro - La pequeña sonrió emocionada y se acercó a la morena de nuevo.
Quinn hizo un ademan para tomar la mochila de su hija pero Rachel se le adelantó y se la guindó en el hombro mientras caminaban a su auto, abrió la puerta de atrás para que la pequeña se montara y cuando esta lo hizo le pasó el bolso y cerró la puerta para luego abrírsela a Quinn. La rubia murmuró un suave "gracias" y ella rodeó el auto para subirse a su asiento y partir.
El parque no quedaba muy lejos de la escuela de Beth y cuando se bajaron del auto la pequeña no tardo en tomar la mano de Rachel, Quinn había fruncido el ceño pero se le borró al instante que sintió la otra mano de Beth en la suya, la pequeña tenia a las adultas a cada lado y entraron al parque así. Quinn había notado la mirada de interés de Rachel en el agarre de las manos de Beth y la sonrisa que tenía en los labios.
Quinn llevaba casi media hora viendo a su hija jugar con Rachel, a la morena no le había molestado quitarse la chaqueta y remangarse la camisa para correr detrás de su hija, correteaban por todo el parque y ayudaba a Beth a subirse a los juegos y la veía jugar. Quinn no pudo evitar sonreír, era escenas muy lindas y sus estomago se revolvió cuando pensó por un segundo que sería muy lindo ver escenas así por mucho tiempo, y cuando Rachel volteaba a verla y sonreía como si fuera el día más feliz de su vida esa idea seguía repitiéndose. Todo era tan bonito para ser real pero sabía que tarde o temprano tenía que hablar con la morena y entonces esas imágenes se veía muy difíciles de cumplir. Se sintió nerviosa cuando la vio caminar hacia ella mientras le sonreía con esa hermosa sonrisa que le quitaba el aliento.
Q.- Estas algo sucia - Dijo cuando la morena se sentó a su lado.
R.- Creo que me Beth me hizo rodar por el césped- Quinn soltó una risita mientras le quitaba una hoja seca del cabello. Ella había visto como Beth tumbaba a la morena en el césped y se subía encima, por un segundo pensó en regañarla porque se estaban ensuciando pero se le hacía muy difícil romperles la diversión - Esta camisa ya no tiene arreglo - Dijo señalando su camisa blanca que tenia manchones de suciedad y pasto.
Q.- No tenias que jugar así con ella - La morena negó.
R.- No hay ningún problema, me encanta jugar con ella.
Q.- Es la primera vez que juegas con ella - Sonrió divertida.
R.- Y me encantó - Le guiño haciéndola reír y guardaron silencio. Tenían la mirada al frente y veían como Beth jugaba con un grupo de niños - ¿Sigues pensando lo mismo? - Rompió el silencio y Quinn volteó a verla.
Q.- ¿Sobre qué? - Frunció el ceño.
R.- Sobre lo nuestro, lo que dijiste aquella noche. Que lo nuestro nunca podría funcionar - Volteó a verla - ¿Sigues pensándolo? - Quinn se removió incómodamente en su asiento y alejándose de la morena un poco.
Q.- Rachel, yo lo siento mucho - Dijo honestamente - Eres una chica increíble pero yo no soy la indicada para ti.
R.- ¿Por qué dices eso? ¿No crees que es mi trabajo decidir si eres o no la indicada? - Quinn suspiró.
Q.- Tú no me conoces... Déjame terminar - Levantó la mano al notar que la morena quería hablar - Yo no soy quien crees. Tú me gustas, y mucho, pero cualquier cosa que intentemos no funcionaria.
R.- ¿Cómo estas tan segura? - Quinn giró los ojos - Si no te conozco es porque tú no me permites conocerte. Te conté cosas sobre mí pero tú no mencionaste mucho sobre ti. ¿Quieres saber quien creo que eres? - No la dejó responder - Creo que eres una hermosa e increíble mujer que con una mirada puede tenerme a sus pies, una increíble madre que hace cualquier cosa por su hija - Voltearon a ver a Beth - la forma en que me siento cuando estoy a tu lado es lo mejor que he sentido en mucho tiempo y lo poco que sé de ti y tu manera de ser me encanta, tú me encantas. Incluso siento ya estoy empezando a quererte - Pensó mirándola fijamente.
Quinn la miró fijamente y suspiró, Rachel se lo ponía tan difícil, sentía que se derretía por cada palabra que decía la morena, era como si cada vez que ella quería marcar distancia la morena reducía esa distancia más y más. Rachel era una persona increíble que quería ser parte de su vida y ella no estaba siendo del todo honesta.
Q.- Cuando me invitaste a la fiesta no pude evitar sentirme nerviosa y muy asustada - Dijo después de un rato en silencio - No quería ir porque sentía que no encajaba en ese mundo, Rachel - La morena asintió para que continuara - Y cuando llegue al hotel y ver a toda esa gente confirme que no encajaba en ese mundo, me sentía tan fuera de lugar en esa fiesta como no tienes idea, luego tú llegaste y me hiciste sentir cómoda, me hiciste sentir que encajaba y que de verdad podría funcionar. Pero después resultaste ser dueña del hotel y mis miedos volvieron - Hizo una pausa - Trate de olvidarme de todo eso, quería concentrarme en ti y en la manera en la que me hacías sentir. No me había sentido así en mucho tiempo. Rachel, cada vez que me mirabas sentía que era la chica más hermosa del lugar, nunca había sentido que alguien tuviera ojos solo para mi hasta que te conocí - Terminó en un susurro. La idea era sacarse todo de adentro y ser honesta.
R.- ¿Entonces que cambió? - Ella seguía sin entender que había cambiado aquella noche para que ella se hubiera ido de esa manera.
Q.- Yo... - suspiró - Fui al baño y hable por teléfono con Santana...
R.- Tu amiga - Quinn asintió.
Q.- Yo quería salir corriendo de aquel lugar pero Santana me convenció de que no lo hiciera, ella me subió mucho el animo pero cuando salí estaba esta chica - La morena frunció el ceño mientras la escuchaba atentamente - Ella había escuchado mi conversación y cuando me vio me dijo tantas cosa y me hizo darme cuenta de la verdad, Rachel.
R.- ¿Qué te dijo? - La rubia guardo silencio - ¿Qué te dijo? - Insistió.
Q.- Dijo que yo nunca encajaría en ese lugar por mucho que lo intentara, que no entendía que habías visto en mi y que solo me querías para llevarme a la cama - La morena abrió los ojos como platos y su respiración se puso irregular - Ella dijo que yo nunca estaría a tu altura y que tú nunca saldrías con alguien como yo - Quinn pudo notar la rabia en los ojos de Rachel.
R.- ¿Eso es todo? - Preguntó entre dientes pero la rubia no respondió - Quinn...
Q.- Mira, Rachel - Respiró profundo - Yo no soy precisamente millonaria - La morena la miró sin entender a que venia eso al tema - Yo no podía pagar ni el vestido más barato de aquella tienda donde no conocimos, bueno, ya viste donde trabajo...
R.- No entiendo que tiene que ver, el dinero que tengas o donde trabajes no es importante - Aclaró y la rubia no pudo evitar sentir un pequeño alivio en su pecho.
Q.- Aquella chica prácticamente me acusó de estar contigo por tu dinero - Dijo rápidamente y la morena frunció el ceño. Quinn retiró la mirada y clavó la vista en su hija, ella estaba felizmente corriendo de un lado a otro con los demás niños, vio la hora y pensó que ya era hora de irse.
R.- Quinn...
Q.- Escucha, yo nunca me acerque a ti por tu dinero...
R.- Quinn...
Q.- En realidad yo no lo sabia, lo sospechaba y era por eso que no quería salir contigo, yo no te busque por tu dinero, lo juro por Beth que es lo más importante en mi vida - Aclaró - Si sabia que cuando supieras que era un pobretona que apenas le alcanza el dinero para vi...
R.- ¿Podrías cerrar esa hermosa boca? - Preguntó tranquilamente y la rubia bajó la mirada algo sonrojada.
Q.- Lo siento - Murmuró.
R.- Te creo - La rubia la miró - Sé que no saliste conmigo por dinero. Y quiero aclararte algo, Quinn, el dinero que tengas, seas millonaria o no, y donde trabajes para ganarte la vida no es importante para mi, ¿entendido? - La rubia asintió no muy segura.
Q.- ¿Entonces por qué pareces estar enojada?
R.- Estoy enojada, pero no contigo - Aclaró - Estoy enojada con la persona que te dijo todas esas cosas, nadie tiene derecho a decirte esas cosas. Tienes que saber que mi intención no era llevarte a la cama esa noche, yo solo quería disfrutar de la fiesta contigo - Quinn asintió.
Q.- Esta bien - Le sonrió tranquilizándola.
R.- ¿Quien fue la que te dijo todo eso?
Q.- No lo sé, fue una chica rubia que dijo ser tu amiga - Rachel asintió, el rostro de alguien apareció en su mente casi al instante pero no estaba segura.
R.- Escucha, Quinn - Se acercó más a ella y la tomó de la mano - Quiero me hagas un enorme favor - La rubia asintió - Quiero que te olvides de todo lo que te dijo esa chica, de todo. Lo que dijo ella no es lo que yo pienso de ti y lo sabes muy bien - Quinn intentó soltar su mano pero la morena lo impidió - Y tampoco quiero que todo lo que te dijo te de otra imagen de mi.
Q.- Todo lo que dijo ella es verdad...
R.- No, no lo es...
Q.- Si lo es - Insistió - Yo vi a todas esas personas, todas elegantes y estiradas. Ese es tu mundo, no el mío - La morena resopló.
R.- ¿Es eso lo que te preocupa? - Sonrió - Quinn, tú dices que yo no te conozco pero tú tampoco sabes todo sobre mí. Empecemos de nuevo.
Q.- ¿Empezar de nuevo?
R.- Si, mira - Se acercó un poco más sin soltar su mano - Olvidémonos de esa noche, de esa fiesta, olvidemos todo eso. Empecemos de nuevo, tú y yo. Aunque será algo difícil empezar de nuevo si ya hasta nos hemos besado y...- Divagó un poco y la rubia la golpeó en el brazo.
Q.- ¿Empezar en que sentido? ¿Tipo: hola, soy Quinn Fabray? - Estiró su mano bromeando pero no esperó que la morena se la correspondiera.
R.- Rachel Berry - Sonrió divertida.
Q.- Idiota - Trató de soltarse y la morena la jaló hasta que su rostro estuvo muy cerca del otro. Quinn cerró los ojos esperando un beso pero lo que sintió fue una mejilla rozar suavemente la suya y luego un tierno beso allí mismo.
R.- Ahora - Dijo separándose y sonriéndole - Quiero que me digas cuando te sientas incomoda, por favor ya no huyas cuando algo no te guste. No quiero seguir corriendo cada vez que te escapas. Quiero que confíes en mi y me digas las cosas que no te gustan, cuando te sientas mal o estés asustada, solo háblalo conmigo, ¿esta bien? - Quinn inclinó un poco la cabeza.
Q.- ¿Por qué estas tan segura que seguiremos saliendo? - Pregunto divertida.
R.- Porque no te voy a dejar ir tan fácil - Dijo seriamente pero luego sonrió - Y ahora menos que sé que también te gusto. Por favor dame una oportunidad - Hizo un gracioso puchero. Quinn bajo la mirada riendo y luego asintió tímidamente - Entonces… Hoy es viernes de pizza, según Beth - Cambió de tema - Yo le prometí a una pequeña rubia que cuando me uniera a sus viernes de pizza la llevaría a comer la mejor pizza de la ciudad.
Q.- No tienes que hac...
R.- Quiero hacerlo - La interrumpió y Quinn no se negó - Es hora de ir por esa niña antes de que se ensucie más - Se levantó sin soltar el agarre de sus manos y jaló la rubia levantándola.
Q.- Dudo mucho que logre ensuciarse más - Dijo al ver de lejos el estado de su hija.
Rachel comenzó a caminar rumbo a Beth aun agarrada de la mano de Quinn pero la rubia se detuvo y la jaló haciendo que se volteara y cuando estuvo cerca la besó en los labios. Fue algo rápido, Rachel no reaccionó por un instante pero cuando lo hizo y fue a intensificar el beso la rubia se separó sonriendo divertida.
Q.- ¡Beth, nos vamos! - Le guiñó a la morena y se alejó de ella dejándola como tonta.
Rachel solo se quedó mirando la espalda de Quinn, y un poco más abajo también. Sacudió la cabeza sonriendo y fue a unirse a las rubias.
