Aca estoy con un nuevo capítulo, no olviden los reviews ;)
Capítulo 11
-Aléjate de mí, seré una mujer pero sé defenderme-
-Mamá soy yo ¡Zuko!- dijo él sin poder creer la situación en la que se encontraba. Ante la mención de su nombre la mujer bajó los brazos y lo examinó bien.
-Tu no eres mi hijo, Zuko se encuentra en el palacio-
-Han pasado muchos años desde que nos vimos, pero aún recuerdo lo último que me dijiste antes de marcharte, "nunca olvides quien eres"-
-Zuko...- y la mujer fue corriendo hacia él y lo abrazó con todas sus fuerzas y se largó a llorar, su hijo no pudo evitar sentirse igual y también empezó a llorar.
-Mamá, pensé que nunca te volvería a ver-
-Me alegra tanto volver a verte hijo mío. Tu rostro... ¿Qué te sucedió?- preguntó ella mientras pasaba su mano por su cicatriz, al ver que él no respondía, la mujer entendió -Fue tu padre ¿Verdad? Es un monstruo, me prometió que estarías a salvo si yo lo ayudaba con sus planes-
-Él te obligó a matar al abuelo y luego te encerró aquí. Lo sé todo mamá, fue mi padre quien hizo que Azulon revocara el derecho de sucesión a su favor para que gobernara él en lugar de mi tío Iroh- la mujer asintió.
-Hice cosas de las que no estoy orgullosa, pero pensé que era preferible perder mi honor antes que perder a mi hijo-
-Yo también he cometido errores y graves. Pero he estado haciendo lo posible para enmendarme, ven salgamos de aquí- y la llevó hacia afuera de su celda. Al principio la mujer tuvo que salir despacio ya que no estaba acostumbrada a la luz del sol, pero al cabo de unos momentos respiró profundamente, como si no hubiera tenido aire de verdad en mucho tiempo y esbozó una sonrisa.
-¿Dónde está Zuko?- preguntó Sokka.
-Es cierto, hace rato que se fue hacia la celda que le indicó el anciano, casi todos los prisioneros del lugar se marcharon, sólo faltamos nosotros- comentó Aang.
-Está subiendo por las escaleras y no viene solo- dijo Toph mientras señalaba con el dedo a una de las puertas. Cuando ésta se abrió, todos abrieron los ojos al ver a la mujer que lo acompañaba y lo que más llamaba la atención es que Zuko estaba sonriendo, no era una un gesto forzado, sino una auténtica muestra de alegría.
-Chicos, quiero presentarles a Ursa, mi madre-
-H-hola- dijeron sus amigos quienes estaba asombrados ya que su amigo nunca había mencionado a su madre antes.
-Es un honor conocerla señora, mi nombre es Aang- dijo el joven monje.
-Habré estado mucho tiempo encerrado pero no soy tan tonta como para no reconcer al Avatar- el placer es mío y le dedicó una reverencia.
-Ella es Toph Bei Fong, es la mejor maestra tierra que conozco, creo que ni siquiera el rey Bumi podría contra ella- dijo su hijo y la niña le sonrió -Y ellos son Sokka y Katara de la tribu agua, él es experto en realizar estrategias de batalla y también es bueno inventando cosas, su hermana es una gran maestra agua, créeme que lo sé por experiencia- Y los dos hermanos se inclinaron hacia la mujer.
-Me alegra ver que has hecho amigos, por un momento temí que te volvieras una persona fría y solitaria-
-De hecho, hasta no hace mucho lo era, pero mi hermana lo "ayudó" con ese problema- bromeó Sokka y Katara le dio un codazo, mientras intentaba no ponerse colorada.
-Ya veo, tenemos mucho de que hablar pero éste no es el lugar apropiado-
-Tienes razón, traigan el globo hasta aquí. Mi madre y yo viajaremos en el dirigible ustedes pueden viajar en Appa-
-Nos vemos en la cabaña- dijo la maestra agua y él le sonrió, cosa que no pasó desapercibida para su madre.
-No sabía que aún existiesen bisontes voladores- comentó Ursa mientras estaban viajando.
-Appa es el último de su especie, igual que Aang es el último maestro aire, pero él puede traer nuevos maestros aire cuando tenga descendencia-
-Tienes mucha fe en tus amigos-
-Tal vez ganemos, tal vez perdamos, pero pase lo que pase seguiré al lado de ellos- respondió él.
-Al lado de la maestra agua querrás decir. Vi cómo la mirabas y al parecer es mutuo, algo me dice que ella es más que una aventura para tí-
-Katara es una chica especial, cuando estoy con ella siento que soy otra persona, ella me hace querer ser mejor-
-Mi pequeño está enamorado, me alegra mucho por tí ¿Ella sabe acerca de las tradiciones de la familia real?-
-Aún no he hablado con ella, no quiero preocuparla con problemas que aún no llegan-
-Tarde o temprano debes decírselo Zuko, de lo contrario puede que se entere por otra persona y termine sufriendo-
-Lo sé. Solo dame algo de tiempo, quiero estar lo más que pueda a su lado-
Una vez que llegaron a la casa de la playa vieron que Haru estaba cuidando a Teo y Duque, cuando llegaron se alegró de verlos -Qué bueno que llegaron, ya nos estábamos aburriendo ¿Qué tal su viaje a la "Roca Hirviente"?- preguntó el maestro tierra. Cuando le contaron todo lo que sucedió silbó de la sorpresa.
-Nunca hay un momento aburrido cuando estás con el "equipo Avatar"- dijo Sokka.
-Tenemos que buscar otro nombre- respondió Katara.
-¿Qué sabes de tu hermana y tu tío?- preguntó Ursa a su hijo, ante la mención de Azula todos intentaron evitar la mirada.
-Azula...ella ha cambiado mucho desde que te fuiste y no para mejor. Es como papá, ha hecho maldades y no ha sentido el menor remordimiento, la forma en como miente y manipula a la gente según su conveniencia es increíble. Mi tío dice que está loca y al ser una experta en el fuego-control la hace más peligrosa aún-
-Entiendo, tenía esperanza de que ella no siguiera ese camino, pero era pedir demasiado- dijo su madre entristecida.
-Mi tío está junto con la orden del loto blanco, organizándose para ayudarnos a derrotar a mi padre-
-Bueno, me alegro de que Iroh se encuentre bien. Si me disculpan quiero darme un baño caliente y dormir en una cama que no sea de piedra- dijo con una sonrisa. Katara la acompañó hasta una de las habitaciones donde las chicas tomaban baños calientes.
-Tu madre y tu novia a solas, yo tendría cuidado si fuera tú- bromeó Sokka.
-Oye chispitas, aún me debes un combate, ven aquí para que pueda patear tu trasero- gritó Toph desde la parte de afuera donde practicaban.
-Ya veremos quien patea el trasero de quién niña-
-¿QUÉ DIJISTE?- gritó Azula al alcalde de la prisión quién estaba temblando de miedo pero lo disimulaba bien.
-E-el Avatar y sus amigos liberaron a los prisioneros. Todos ellos...
-"¿Cómo es posible? Nadie escapó nunca antes de este luegar" pensó la chica -¿Qué hay de la prisionera de la celda 1989?-
-También fue liberada- respondió él. Ante esa respuesta la chica lanzó una bola de fuego azul hacia la pared dejando un agujero.
-Mi padre no debe enterarse de esto, no aún- ordenó ella, ya que temía que la culpara de lo sucedido.
-Ya es tarde-
-¿Qué quieres decir con eso?-
-Poco después de enviarle un mensaje a usted, le envié otro a su padre. Juré que si algún día alguien escapaba durante mi guardia me echaría a la lava luego de avisarle al señor del fuego y eso es lo que haré- y se retiró de la habitación dejando sola a Azula.
-Zuko... tú y tus amigos tienen los días contados- dijo con odio mientras cerraba los puños con fuerza.
Ursa y Katara estaban en una habitación que tenía un estanque con agua caliente, al parecer parte del agua de la "roca hirviente" desembocaba en algunas zonas de la isla Ember y las familias de la nobleza hicieron que se construyeran casas y albergues para aprovechar eso. Mientras la mujer se relajaba en el agua Katara usaba sus habilidades de maestra para sanarle algunas heridas que tenía en la espalda y los pies.
-Eres muy amable Katara, te lo agradezco-
-No es nada, es lo menos que puedo hacer por usted, sé que no debió ser fácil estar tanto tiempo en ese lugar. No puedo entender como su propio esposo la encerró allí-
-Ozai siempre fue muy frío y calculador, desde joven tuvo una debilidad por el poder que fue creciendo con el paso de los años. Aunque nunca creí que le haría esa cicatriz a Zuko- dijo la mujer con tristeza.
-Siempre creí que Zuko había tenido un accidente mientras entrenaba o fue debido a una pelea ¿Cómo pudo casarse con ese hombre?- preguntó Katara pero se dio cuenta que se estaba excediendo -Lo siento, eso no es de mi incumbencia-
-No tienes por qué disculparte querida, dices lo que piensas y sigues a tu corazón, eso es algo que pocas mujeres hacen hoy en día. La verdad es que Ozai y yo nunca nos conocimos realmente, nuestros padres arreglaron nuestro matrimonio, supongo que es una de las desventajas de pertenecer a la realeza-
-Ya veo ¿Y nunca conoció a un hombre de la que estuviera enamorada realmente?-
-Una vez, era un hombre apuesto y galante y un experto en el dominio del fuego-control, las mujeres siempre suspiraban por él y podría haber tenido muchas aventuras si quisiera, pero él era un hombre honorable y decía que la primera vez que esté con una mujer sería aquella con la que quiera pasar el resto de su vida. Yo pude haber sido esa mujer pero ambos ya estábamos comprometidos y nos casamos con nuestras respectivas parejas y formamos una familia. Nuestros caminos se cruzaban seguidos, lo cual lo hacía más difícil aún, una mirada o un pequeño gesto y era evidente que ese sentimiento seguía presente, pero ambos sabíamos que era imposible- dijo la mujer mirando hacia arriba como si estuviera en otro lugar.
-¿Ése hombre era Iroh verdad?- y ante la pregunta de Katara la mujer le sonrió.
-Empiezo a darme cuenta que es lo que vió mi hijo en tí, eres una mujer fuerte, inteligente y muy hermosa- dijo Ursa, lo cual hizo que Katara se se pusiera algo nerviosa.
-Es usted muy gentil señora. Imagino que querrá descansar, buenas noches- dijo
-Igualmente, gracias por sanar mis heridas. Cuídate querida- y cuando la maestra agua se fue la mujer habló para sí misma -Zuko, espero que puedas conseguir la felicidad que a mí me fue negada-
Zuko estaba en su habitación meditando, un buen maestro fuego sabe controlar su respiración y también mantener la calma en todo momento. Luego de echar una bocanada de aire, empezó a mover sus brazos lentamente de un lado para otro y cuando apuntó su brazo izquierdo afuera de la ventana, una pequeña chispa salió de su dedo, parecía que iba a lanzar un rayo pero antes de que sucediera lo que lanzó fue una pequeña llama que salió con velocidad al cielo -Algún día podré lanzar rayos, algún día...- se dijo a sí mismo. Un golpe en la puerta lo volvió a la realidad -Adelante-
-Hola, espero no molestarte- dijo Katara.
-Siempre tengo tiempo para tí ¿Cómo está mi madre?-
-Mucho mejor, sus heridas casi han sanado por completo. Sólo es cuestión de tiempo para que vuelva a ser la persona que recuerdas-
-Gracias Katara, por todo-
-No es necesario que me agradezcas, lo hice con gusto. Además, si con eso sumo puntos con la madre del chico que me gusta mejor aún- bromeó ella.
-Ya te echaba de menos- Cuando vio que ella estaba por besarlo él la detuvo -Katara espera, hay algo que debo decirte-
-¿Qué sucede?- preguntó la chica sorprendida por la reacción de él-
-Hay algo que debo decirte. Es sobre las tradiciones de mi país- dijo él seriamente. Katara sabía hacia adónde quería ir, no quería escucharlo, pero sabía que ya era tarde.
-Es sobre cómo funcionan los matrimonios de la clase alta ¿Verdad?- y ante esa pregunta Zuko no pudo evitar mirar el suelo avergonzado, ella lo sabía, o al menos intuía hacia adónde quería llegar él, lo cual lo hacía sentirse peor aún.
