Lo sé, merezco que me odien, yo también me odiaría. Pero aunque parezca que no, tengo alguna excusa, veréis; se me había estropeado el ordenador más de un mes, osea, hasta hace una semana y media, más o menos, que no tenía ordenador, y cuadno me puse a hacer este capítulo, no sabía como continuarlo, es decir tenía la idea y todo, pero no sabía plantearlo, pero aquí esta, espero que os agrade y no me odieis :)
Naruto no me pertenece :)
FERIA II
Se desplomó en el primer banco que vio a lo lejos, y echó la cabeza hacía atrás. Estaba cansada, muy cansada. Abrió un ojo y vio a Naruto delante de su rostro.
- Vamos a la siguiente atracción – dijo con su sonrisa, que tanto le caracteriza.
Bufó molesta.
- Ves tú, Naruto, yo os espero aquí… - dijo, volviendo a cerrar los ojos.
- Entonces, si te quedas, también se tendrá que quedar… ¿Eh? – alzó su mano y la puso encima de los ojos y los entrecerró - ¿Qué es eso?
- ¿Eh? – Se incorporó y se puso de pie, a su lado - ¿El qué? – preguntó haciendo la misma acción que el rubio.
- Debe haber sido mi imaginación… - comentó Naruto, más para él que para la pelirrosa.
- Naruto, ¿Te encuentras bien? – preguntó Sakura, colocando su mano en la frente de su amigo.
- Si, es solo que…
- ¡¡Vosotros dos!! ¡¿Venís o qué?! – gritó Tenten, enfadada.
- ¡Ya vamos! – gritó, eufórico, el chico de ojos azules, y salió corriendo.
Por parte de Sakura, volvió su mirada entre los arbustos de detrás del banco, pero no vio nada, ¿Qué estaría mirando Naruto? Se encogió de hombros y se dirigió con su grupo de amigos, ese rubio tenía demasiada imaginación.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Se dejó caer por la pared, había faltado poco, muy poco. Naruto era un ser muy tonto, le estaba haciendo señales para que viniera él ¡No para decírselo a Sakura!
- Esto va a ser muy complicado… - susurró para si.
Hacía cuatro años que se había ido, dejando a su amiga, sola. Cuando ella más la necesitaba, se había ido.
- No importa. Sé que volverás. – le había dicho antes de que ella se subiera al avión.
Aún recordaba el rostro de su mejor amiga; húmedo, rojo, con ojeras, los ojos hinchados. Y Sakura aún sonreía porque ella se iba como había querido siempre.
Podía haber retrasado su viaje, total ella se iba a ir igual, pero era demasiado egoísta, como para pensar en Sakura. ¿Se acordaría aún de ella? Aún recordaba sus últimas palabras en el aeropuerto.
- Tranquila, ya estoy bien – le sonrió tan falsamente, que quiso creerse esa mentira.
- Sakura... – y la rubia le sonrió – Me alegro de que ya no te duela el recuerdo de Sasuke.
Había sido tan egoísta, que había pasado por alto, como sus ojos jade se llenaban de lágrimas, pero ella seguía sonriendo.
Y ahora tenía miedo.
Miedo de que Sakura, le diera de lado. Como ella le había hecho.
Y en un lugar de su mente, sabía que se lo merecía.
Salió de entre los arbustos, exponiéndose a ser vista por su amiga. Una ráfaga de viento, hizo que su pelo rubio amarrado en una cola de caballo, volara en dirección contraria a la que ella se dirigía. Se quitó las gafas de sol, poniéndose una mano en frente de sus hermosos ojos azules, evitando que el sol la cegara.
- ¡¿Ino?! – una voz ruidosa hizo que la nombrara se girara sorprendida, y viera a lo que un día fue su amigo, y deseaba que aún lo siguiera siendo.
- Naruto… - susurró, con los ojos abiertos como platos, y sus labios entreabiertos.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
- ¡No sé porque le tenemos que esperar!
- Porque ha dicho que ahora venía – murmuró, disfrutando del aire que chocaba contra su rostro, haciendo bailar libremente su pelo rosa - ¿Dónde vais? – preguntó al ver, como tres de sus amigos se alejaban del banco.
- Vamos a comprar un helado, Sakura-chan – la pelirrosa asintió, cuando se dio cuenta de que se había quedado sola con Sasuke.
El pelinegro, por su parte se sentó a una distancia prudente de la pelirrosa. Tenía sus brazos cruzados en su pecho, y no podía calmar los nervios que sentía al estar solo con ella. Respiró y expiró unas cuantas veces. Y luego, miró de reojo a la pelirrosa, esta tenía las piernas cruzadas, la cabeza echada hacía atrás, los ojos cerrados, con sus labios entreabiertos, unos apetitosos labios.
Se lamió su labio inferior, al quedarse mirando fijamente los labios de la pelirrosa. Volvió su vista al frente, debía olvidar esa sensación, y tratar de calmar sus nervios. Porque Uchiha Sasuke no se ponía nervioso por nada ni por nadie. Y menos por ella. Su dulce pelirrosa.
¡Y dale! Malditos impulsos, malditas hormonas, maldito todo... Pensó el pelinegro, maldiciendo todo lo que se le pasaba por su cabeza.
Volvió a poner su vista en la chica que tenía al lado. Debía hablar ahora con ella, porque, por mucho que se lo negara a si mismo, no podría soportar otra día sin saber los sentimientos de la chica de ojos verdes.
Carraspeó un poco antes de comenzar hablar, llamando la atención de la chica de al lado, aunque esta aún, no abrí los ojos.
- Sakura – comenzó, con tono firme. Ella aún no abría los ojos, pero sabía que le estaba escuchando – Verás… Yo quería decirte que… Me alegro de que no te encierres en tu casa sin salir…
Cobarde.
Esa era la palabra a le definía perfectamente. Era un completo cobarde. Y por esa cobardía, ahora, Sakura, le miraba con los ojos muy abiertos, la boca semiabierta, con el entrecejo fruncido. Cuando la pelirrosa estaba por decir algo, indignada, sus tres amigos volvieron.
- Ya estamos aquí – dijo Tenten parándose delante de ellos, y observando el panorama - ¿Pasa algo? – preguntó, lamiendo su helado.
- ¿Eh? No que va, Tenten, todo va sobre ruedas, no te preocupes – dijo con algo de sarcasmo en su tono.
- ¿C-Cuánto creéis que tardará Naruto-kun? – preguntó, tímida, Hinata.
- Con lo tonto que es, no me extrañaría que se hubiese perdido en la feria… - dijo la pelirrosa, desviando su mirada al lado opuesto.
- Entonces, ¿N-No tendríamos que ir a buscarlo? – volvió a preguntar la tímida del grupo.
- Estará bien, Hinata. Para ya de preocuparte… Cuando menos te lo esperes vendrá contando algo que le haya pas… - se cayó en mitad de la frase.
- ¿Pasa algo, Sakura-chan?
La pelirrosa, por su parte, se levantó del banco en un salto, aún aturdida, y se fijó en aquella chica; alta, rubia, ojos azules, tez blanca, hermosa… Tenía que ser ella, no podía estar confundida.
Avanzó dos pasos más, cuando vio a Naruto a su lado sus sospechas desaparecieron en seguida. Ella, ¿Había vuelto? Quiso gritar, correr, abrazarla, llorar en sus brazos, pero nada de eso le salió, un pequeño susurro se escapó de sus labios, haciendo que todos se giraran a lo que miraba la pelirrosa con tanta atención; la chica que se había ido hace cuatro años, dejando su vida atrás.
- Ino… - y sintió su vista nublada, intentando aguantar las lágrimas traidoras que regresaban a sus ojos.
- Sakura… - susurró la rubia, quedándose a un metro de distancia.
Quise abrazarla con todas sus fuerzas, pero lo único que pudo hacer en ese momento; dejar que las lágrimas adornaran su rostro, pero había algo más que lágrimas en su pequeña cara, había una pequeña sonrisa en sus finos labios, una sonrisa de felicidad.
Hasta aquí el capítulo!
¿Qué tal les pareció? Quizá no sea muy largo, pero es lo que he podido sacar! Prometo que intentaré actualizar lo más pronto posible! Aunque haya de estrujarme los sesos xD O dar un paseo para despejarme o algo, pero intentaré no tardarme mucho :)
No cal decir, que agradezco a todas las personas que me dejaron un comentario, de verás :)
Reviews.!
Cuidenseeee!!
Marinilla14
