Cris Larabee encuentra la familia que creyó perdida.

ADVERTENCIA: No soy propietaria de los derechos de la serie Magnificen Seven ni de ningún personaje y no recibo ningún tipo de retribución económica. Hay nalgadas/spanking en algunos capítulos.

"Bien Ezra ya que estás mejor quiero que tengamos una larga conversación"

Inmediatamente el chico sintió que su estómago se revolvía y dejó la comida.

"Dime cuántos años tienes?".Larabee ya había calculado que el niño debía tener no más de 23 años pero no quería tener que suponer la edad de su hijo y por eso decidió preguntarle directamente.

"Ehhhhh bueno tengo 23".

"Y cuándo los cumpliste?" Cris lo miró seriamente y levantó una ceja indicándole que no le estaba creyendo.

"Bueno ya casi los cumplo"

"Casi no es suficiente. Ezra quiero que me digas la verdad, hijo puedes confiar en mí"

Ezra moría del susto. Si le decía toda la verdad probablemente su padre pediría su traslado porque no iba a querer un niño sin mayor capacitación en su equipo que tenía fama de ser el mejor. Miró la expresión de Cris y en sus ojos solo observo cariño e interés así que respiró hondo y tomo el riesgo de confiar en alguien; después de todo estaba cansado de vivir una mentira.

"Cumplí 22 años el día en que empecé a trabajar en el equipo"

"Ok entonces tienes 22 años y 5 meses y tu fecha de cumpleaños es el 22 de febrero verdad?"

"Sí lo siento" Ezra ahora estaba hablando bajito y había bajado la mirada.

"Por qué hijo? Por qué lo sientes?"

"No sé… solo lo siento".

Larabee se apresuró, abrazó al chico y le dio un bezo en la cabeza. Para su tristeza Ezra se tensó.

"Tranquilo hijo. Ahora cuéntame todo el asunto de tu edad. Qué pasó?".

"Yo …bueno … mi madre me dejaba mucho con otras personas y yo… yo podía cuidarme solo pero un día que me dejó solo algunos vecinos llamaron a servicios infantiles y ella se metió en problemas pero yo no quería quedarme con nadie porque no eran buenos conmigo y además me aburría en las escuelas porque yo ya sabía lo que daban al grupo de mi edad, entonces, madre hizo que yo tuviera dos años más y en la próxima ciudad en la que vivimos era más fácil que los vecinos aceptaran que estaba solo la mayor parte del tiempo y en la escuela me pusieron dos años adelante y ya no me aburría aunque me costaba mucho hacer amigos…"

"Cuántos años tenías cuando tu mamá hizo el "cambio" en tu edad?".

"Yo tenía 10 años y ella lo cambió a 12 años"

Larabee sentía que su cabeza iba a estallar de la ira contra esa mujer. Cómo se le ocurría dejar a un niño de esa edad solo!

"Bien cariño pero eso solamente son 2 años y según tus registros hay una diferencia de 8 años. Dime que más pasó?"

"Cuando me gradué del high school e ingresé en la Universidad me veía menor que los demás y un día me contactó un hombre que resultó ser agente del FBI que estaba de encubierto tratando de ser un maestro en una escuela para investigar una banda de narcotráfico que le vendía a estudiantes y cuando acepté el dijo que tenía que hacer unos cambios a mis papeles porque en el FBI no le iban a permitir utilizar a un civil sin entrenamiento y menos tan joven, entonces, cambió mi edad y pasé de tener 19 años a tener 25 años y era un agente policía trasladado de California. Dentro de su unidad todos fueron muy buenos conmigo y aceptaron que era un agente de 25 años que parecía un adolecente y así fue que entré al FBI. Me quedé dos años en esa unidad y después me trasladaron".

"Oye espera campeón creo que me perdí. Primero dime quién es el agente que te contactó?"

"Ehhh… Carthon Philiphs por qué?"

"Por nada. Ahora dime cómo te quedaste en el FBI después de terminar la operación encubierta?"

"Lo que pasó es que… bueno … mataron a Carthon en la operación y me hirieron un brazo. Estuve hospitalizado unos días y cuando salí no tenía donde ir y … bueno mis compañeros del FBI fueron muy buenos porque pensaron que al ser trasladado de California no tenía a nadie y me cuidaron y después el jefe de la unidad me pidió quedarme como agente encubierto por que había quedado el puesto de Philiphs y yo acepté. Eso es lo que pasó… lo siento".

"No cariño no tienes porque sentirlo. Ahora dime por qué te trasladaron si te llevabas tan bien con tus compañeros?".

"Es que el jefe de unidad se retiró y el nuevo jefe…. "

"El nuevo jefe qué? Ezra?"

" ehhhh… bueno en una operación no seguí una orden y casi me hieren, entonces, él pensó … que era mejor pedir mi traslado."

"oookkkk mira hijo no me gusta que te arriesgues tanto en las misiones pero de eso ya hablaremos. Ahora debemos corregir tu expediente y tu apellido. De ahora en adelante quiero que lleves mi apellido."

"Pero si se dan cuenta de todos los engaños me … me despedirán". Ezra se estaba poniendo frenético y Cris se apresuró a abrazarlo y calmarlo.

"No hijo, cálmate, yo ya hablé con el Juez Travis y decidimos que te puedes quedar tanto en ATF como en el Equipo 7. Vas a realizar exámenes por suficiencia para obtener tu acreditación de la academia." Larabee apartó al chico para verlo a los ojos "Ves? Papá se hizo cargo de arreglarlo todo." Ezra lo miró sonriendo, asintió con la cabeza y para sorpresa de Cris, espontáneamente, lo volvió a abrazar. Internamente Larabee saltaba de la felicidad porque era la primera vez que el niño no rechazaba un abrazo y la primera vez que propiciaba uno. Devolvió el abrazo con fuerza a su hijo y lo meció un poco.

"Oye Ezra has pensado en vivir aquí en el rancho conmigo? Yo me sentiría muy feliz pero no te voy a obligar. Qué te perece?".

Ahora era Ezra el que saltaba internamente. Su papá quería vivir con él. Las dudas comenzaron a aflorar y los pensamientos e inseguridades de pronto lo asaltaron *no no puedo si vivimos juntos se dará cuenta más rápido que solo soy un montón de problemas. Qué hago? Qué le digo?*

"No creo yo soy un adulto y no está bien que viva … con … mi …" Tan pronto empezó se quedó callado, no podía terminar de decirlo porque realmente moría por vivir con su padre.

"sisiquierovivircontigo" Lo dijo tan rápido que el Cris no estaba seguro de haber escuchado bien.

"Qué dijiste cariño? Quieres vivir aquí conmigo?" No lo podía evitar Larabee tenía una gran sonrisa en su cara.

Ezra asintió desde el pecho de su padre done ya tenía rato de estar acurrucado en un abrazo.

Cris soltó un grito de felicidad y levantó en brazos al chico.

"Bien hijo está decido. Te quedas aquí. Solo una cosa Ezra esto no algo temporal no hay vuelta atrás ni arranques de salir corriendo ok?"

"Sí papá".

"Ahora vamos a hablar de otras cosas. Siéntate en la cama." Cris ayudó al muchacho a acomodarse nuevamente en la cama y miró muy seriamente.

"Ezra me mentiste, me ocultaste que estabas enfermo y NUEVAMENTE escapaste. Quiero una explicación antes de hablar de tu castigo".

"Castigoo?!". Ezra se había levantado y empezó a dar pasos hacia atrás alejándose de su padre hasta que una cómoda no lo dejó avanzar.

Cris avanzó, lo tomó de un brazo y lo volvió a sentar en la cama siempre mirándolo seriamente.

"Sí Ezra castigo. No pensarás que te voy a dejar pasar semejante desmán. Te pusiste en peligro y no te imaginas el infierno que pasé durante las horas en las que no sabía dónde estabas. Mírame y dime que pensabas? Por qué me ocultaste que estabas enfermo aún cuando te pregunté varias veces?"

Ezra guardó silencio e intentó bajar la mirada pero Larabee sostenía la barbilla.

"Escucha mi vida. No nos moveremos de aquí hasta que tenga una respuesta honesta. Así que mejor empieza a hablar y con quiero la verdad".

Las lágrimas se salieron sin control de los ojos de Ezra en parte por el sentimiento de culpa que lo embargaba y en parte porque pensaba que sí le confesaba a su padre que se enfermaba a menudo se avergonzaría de tenerlo como hijo, sin embargo, empezó a hablar esperando lo peor.

"Lo siento. Yo … me enfermo a veces. Loo siiieeentooo sniff sniff no q quería sniff seeerrr uuunaaaa mo mo les tiaaa sniff sniff sé que soy una de de decep sniff ciónnnn sniff sniff. Me iré de inmediatoooo". Para este momento Ezra lloraba sin control dejando salir todos sus sentimientos. Se levantó y caminó mientras sus hombros temblaban por el llanto.

Cris se levantó rápidamente y tomo a su hijo en brazos como si fuera un bebé agradecido de que Ezra hubiera heredado la contextura fina de su madre, se sentó en la cama y acunó cariñosamente al chico diciendo palabras consoladoras.

"shhhhh shhhh mi vida shhhh respira mi ñiño … respira por mí quieres? Shhh vamos vamos todo está bien, papá te tiene y nunca te va a dejar shhh shhh"

Le tomo casi una hora que el muchacho dejara de llorar sin control y solamente quedaron hipos y suspiros. En ese momento Cris decidió continuar con la conversación pensando que su hijo estaba en condiciones de escucharlo.

"Ez hijo yo te amo sobre todas las cosas y no hay nada en este mundo ni fuera del él que haga que deje de hacerlo o que me decepcione de ti. Escúchame mi amor yo nunca te voy a rechazar y nunca te voy a alejar de mi. Hace rato te lo dije y te lo voy a repetir, esto es para siempre no hay vuelta a atrás. Dime qué puedo hacer para que convencerte?"

Ezra todavía estaba en los bazos de Cris.

"Me vas a castigar?". Esa fue la respuesta del chico y Cris se quedó pensativo. Con un suspiro contestó.

"Sí hijo te voy a castigar. Lo que hiciste fue muy peligroso y es mi deber como padre hacerte ver tus errores y que aprendas para no volverlos a cometer. La mentira y poner en peligro tu vida es inaceptable. Engañar a tu padre está muy mal mi niño y escapar nunca es una solución. Ahora siéntate en la cama y mírame" Cris sentó al niño en la cama y lo hizo mirarlo. "Por la mentira y poner tu vida en peligro te daré una paliza, por ocultar tu enfermedad tendrás que escribir un ensayo sobre los peligros de no dar el debido tratamiento a una enfermedad y lo harás a mano. Y por escapar te vas a parar en aquella esquina por 23 minutos y pensarás por qué está mal escapar, no dejar que nadie sepa dónde estás y cómo afecta esto a tus seres queridos. Antes de dormirte me dirás las conclusiones a las que llegaste. Ezra sabes por qué te castigo?"

"Sí señor. Porque me amas y quieres lo mejor para mí".

En ese momento Cris se dio cuenta de que Ezra lo estaba probando y afortunadamente pasó la prueba.

"Bien terminemos con esto. Ven"

Larabee acomodó a Ezra sobre sus rodillas con el trasero hacia arriba.

"Ezra esta es tu última advertencia. Nunca vuelvas a mentirme o a poner tu vida en peligro. Esta vez voy a ser suave contigo porque entiendo tus dudas pero si vuelvo a tener que tratar estos temas te aseguro que serás un niño muy muy triste. Entendido?" Cris esperó y cuando vio que el muchacho asentía con la cabeza procedió a bajar tanto el pijama como los bóxers dejando las nalgas al desnudo.

SWAT SWAT SWATSWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWATSWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWATSWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWATSWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT SWAT

Cris bajó su mano con fuerza y velocidad dejando al muchacho sin respiración y sollozando bajito por el dolor en el trasero.

Auuuuuuuuuuuu Auuuuuuuu ayyyyy auuuuu ahhhhh uyyyyy uyyyyy aaaaaaahhhhhhhh ahhhhhhhh

Como de costumbre Ezra permaneció inmóvil recibiendo el castigo y mordiéndose los nudillos de las manos hasta casi hacerlos sangrar. Cosa que Cris no había notado. Una vez entregada la ultima palmada Larabee frotó la espalda de su hijo para darle tiempo de procesar que la paliza había terminado, le subió un mucho cuidado la ropa, lo obligó tiernamente a volverse y lo acunó en regazo para consolarlo.

"Ya ya ya pasó mi bebé. Papá siente tener que hacerlo cariño pero debes aprender a no mentir ni poner en peligro tu vida. Shhhh shhh ya pasó shhh ahora respira mi vida respira. Eso eso es campeón lo hiciste muy bien. Te amo hijo"

"Sniff sniff yo también te amo sniff sniff d d dijiste sniff sniff que ibas sniff a ser suaveee con sniff miigooo"

"Y lo fui hijo lo fui"

Permanecieron un rato abrazados mientras el padre mecía al niño y le decía palabras consoladora y el hijo sollozaba en el pecho. Larabee se dio cuenta de que el muchacho se estaba quedando dormido y lo acostó boca abajo en la cama. Cuando quiso alejarse el chico lo tomó por la camisa y no se lo permitió por lo que Cris se acostó con Ezra y se durmieron juntos.

Habían pasado horas cuando Larabee se despertó desubicado al verse en un cuarto que no era el suyo y cuando ya había obscurecido. De pronto sintió un pequeño bulto caliente en su pecho, bajó la mirada, vio a su hijo y no pudo resistirse al impulso de abrazarlo y aspirar el aroma de champú a hierbas que usaba el chico. Ezra empezó a moverse y despertar.

"Ay ay me duele" Dijo cuando se dio vuelta y pegó su trasero a la cama.

"Bien niño voy a preparar la cena mientras tú te quedas parado en esa esquina durante 23 minutos"

"Pero… pe pero"

"Ah ah ah nada de peros vamos mi niño obedece o quieres un pequeño impulso en tu trasero"

"NO! No ya voy ya voy"

Cris preparó la comida y una vez cumplido el castigo llamó a Ezra para cenar juntos. A pesar de que habían dormido durante varias horas Larabee notó que el chico aún estaba cansado y decidió que lo mejor era llevarlo a la cama.

"Vamos a la cama hijo. Aún tenemos algunas cosas que conversar. Ve a lavarte y yo estaré contigo en un minuto".

Una vez que Ezra estaba en la cama nuevamente boca abajo Cris se sentó a su lado dándole masajes en la espalda.

"Bien dime que pensaste mientras estabas castigado"

"Es desconsiderado para las personas que me quieren escapar y no decirles donde estoy por que se van a preocupar. Debo tomar en cuenta los sentimientos de los que me rodean. Además huir no resuelve los problemas. Eso fue lo que pensé en mi castigo frente a la esquina papá".

"Soy muy buenas conclusiones y espero que te haga pensar dos veces en las consecuencias de tus actos. Ahora Ez quiero darte unas cuantas reglas que debes cumplir y te advierto que si rompes alguna de ellas te veras sobre mis rodillas. Primero: nunca me mentirás. Segundo: vas a obedecer mis órdenes. Tercero: siempre me vas a decir si algo por pequeño que sea afecta tu salud o integridad física, mental o emocional. Cuarto: Nunca vas a poner en peligro tu vida. Son pocas reglas así que será fácil cumplirlas"

"Sí papá"

"Ahora duérmete mi vida" Cris le dio un beso en la cabeza y salió de la habitación feliz de tener por fin a su hijo sin saber que pronto estaría a punto de perderlo y por culpa de sus propias accione.