Durante la última semana uno de los habitantes de Hogwarts había experimentado un gran cambio en su forma habitual de actuar, el cambio había sido tan paulatino que solo una persona se dio cuenta de que algo andaba mal; Hypatia apenas comía y hablaba poco con los demás, se pasaba la mayor parte del tiempo dentro de su despacho y solía mostrarse un tanto irritable con los alumnos; Brian quería ayudarla, pero difícilmente podía hacerlo si ella no hablaba, no es que no le hablara a él específicamente, es que no hablaba con nadie. El resto del profesorado simplemente pensaba que tenía una sucesión de malos días.

Un día durante el recreo de la mañana estaban Godric, Hestia, Plinio y Brian en la sala de profesores cuando un alumno de quinto año irrumpió corriendo mientras gritaba que había alguien subido a la cornisa de la torre de astronomía. Los cuatro mirando al alumno, los primeros en reaccionar fueron Godric y Brian que salieron corriendo hacia la torre seguidos de Plinio, mientras que Hestia decidió buscar a su madre y a su hermano para contarles lo que estaba sucediendo.

Cuando llegaron a lo alto de la torre vieron quien era el suicida.

- Si os acercáis más saltaré – dijo Hypatia.

Plinio y Godric se miraron asustados, Brian en cambio se mantenía sereno observándola mientras pensaba en como alejarla de ahí.

- Os lo aseguro, saltaré

- Tranquila – dijo Brian suavemente – no nos acercaremos si no quieres

- Ya ¿y piensas que creeré lo que me digas?

- Tienes mi palabra

- De acuerdo

Hypatia se giro manteniéndose quieta en la cornisa mientras miraba al frente, Plinio seguía estático a causa de la sorpresa y Godric había pasado de estar asustado a mantenerse a la expectativa; Brian se mantuvo en silencio durante un rato hasta que finalmente dijo.

- Siempre he sentido curiosidad por como se verían las vistas desde aquí arriba, pero nunca me he atrevido a acercarme, ¿me podrías contar lo que se ve desde aquí?

- Lo mismo que desde la parte más elevada de los terrenos solo que mejor. – respondió – ¿Porque existimos?¿representa algo para el mundo nuestra existencia?¿si dejamos de existir ocurrirá algo en el mundo?

- No lo sé – respondió Brian – hay muchas cosas que se desconocen, misterios que desentrañar.

- Me gustaría saberlo, me gustaría saber porque el mundo es como es.

- La única forma de que puedas averiguarlo y trasmitirle ese conocimiento a los demás es vivir – dijo Brian tendiéndole la mano – Hypatia, coge mi mano, baja de ahí por favor.

Ella lo miro fijamente evaluándolo, produciéndose unos tensos minutos de silencio que solo en dos situaciones podían derivar. Finalmente, Hypatia cogió la mano de Brian y bajo de la cornisa; instantes después cayó inconsciente, Brian la sujeto mientras se volvió y vio a Godric con la varita en la mano.

- No era necesario hacer eso

- Ha estado a punto de tirarse de la torre ¿y te parece que aturdirla es innecesario?

- En este momento ya no suponía un peligro para si misma.

Godric lo miro con enfado, pues pensaba que el modo de proceder de Brian era peligroso.

- Hypatia – logro por fin articular Plinio haciendo que los otros dos lo miraran y poniendo fin a la discusión - ¿esta bien?

- Solo esta aturdida –dijo Godric – llevémosla a la enfermería.

Después de dejar a Hypatia en la enfermería, se convoco una reunión urgente en la sala de profesores suspendiéndose las clases de la tarde y se ordeno a los alumnos que permanecieran en sus salas comunes.

Una vez en la sala de profesores, Godric procedió a relatar todo lo sucedido desde que el alumno de quinto había entrado en la sala de profesores hasta que llevaron a Hypatia a la enfermería.

- ¿Pero ella esta bien? – pregunto Helga a nadie en especifico

- No, no lo esta, es evidente que le ocurre algo y lo de hay ha sido un toque de atención

- Vamos que esta loca – dijo Polibio.

- ¡ella no esta loca! – estallo Plinio – ¡tu si!

- Yo no diría que esta loca – dijo Brian – pero algún problema debe tener y seguramente se halla estado gestando durante años, solo que ha explotado ahora – expuso – debería haberlo visto venir – se recrimino a sí mismo.

El resto se quedo mirándolo con extrañeza.

- ¿Qué quieres decir con que deberías haberlo visto venir? – Pregunto Nerón.

- Nada en concreto.

- Bien – dijo Hestia con un suspiro - ¿qué vamos ha hacer?

- Ha intentado quitarse la vida, podría intentarlo de nuevo – dijo Edward

- No lo hará – afirmo Brian – no mientras se le preste atención

- Un momento – dijo Godric - ¿A eso te referías cuando dijiste que por ahora ya no representaba un peligro para si misma?

- Si, y ... – dijo tratando de encontrar las palabras adecuadas – cuando despierte y pasen unos días me gustaría que me autorizarais a hablar con ella, tal vez consiga averiguar exactamente cual es su problema y con un poco de suerte hallar la raíz de este.

Edward asintió mirando a su madre, Godric intercambio una mirada con Helga, tras unos instantes Helga dijo:

- De acuerdo, mantennos informados.

- Lo haré.

Unas horas después de la reunión, Hestia estaba en su despacho repasando aquello que había estado investigando durante meses; cuando dio con un resultado sorprendente, que la dejo estupefacta.

Sin haberse recuperado se puso la capa y se marcho al pueblo, necesitaba despejarse; en cuanto llego al pueblo entro en el bar, se acerco a la barra y pidió una copa. Al poco rato alguien se sentó a su lado. Ella se giro encontrándose cara a cara con su hermano.

- ¿Qué te pasa? – le pregunto – has salido del castillo como si huyeras de algo

- Necesitaba un trago – respondió ella

- Más de uno por lo que veo, ¿qué pasa?

- No es asunto tuyo Edward.

Hestia se levantó y se marcho de regreso al castillo, tenia intención de encerrarse en su despacho, pero sus pies le llevaron a otro lugar, a otro despacho. Irrumpió en el, Brian levanto la vista de los trabajos que estaba corrigiendo.

- Hestia, ¿qué deseas?

Ella se rió

- Se quien eres – afirmó – aunque no se porque no eres quien eres

Brian se quedo mirándola mientras se levantaba y se acercaba a ella

- Estas borracha

- Eso creo – dijo - ¿dónde te escondes Brian?

Él suspiro, cogió una de las pociones que tenía en la estantería y se acerco de nuevo a Hestia.

- Tomate esto – dijo poniéndole la poción en la mano – te ayudara, y será mejor que te vallas a dormir la mona.

- Y si no quiero

La miro interrogante

- No me marchare a menos que respondas a mi pregunta

- ¿Qué tal si lo hablamos el fin de semana? Serán dos días en los que te explicare todo lo que quieras saber ¿de acuerdo?

- Te tomo la palabra.

Abandono el despacho dirigiéndose al suyo

Al poco rato, Godric bajo al vestíbulo con intención de entrar en la sala de profesores, pues se había dejado unos exámenes allí cuando vio que Edward entraba por la puerta principal.

- Acabo de encontrarme con tu hermana – le dijo – parecía un poco perturbada.

- Ha bebido un poco

- Llevaba un frasco en la mano

- ¿Un frasco?

- Yo se lo he dado – dijo una voz que surgió del pasadizo que llevaba a las mazmorras – no es un antídoto pero le ayudara a eliminar el alcohol.

Ambos miraron a Brian

- Gracias, supongo – dijo Edward

- No hay de que

- ¿A dónde vas? – pregunto Godric

- A las cocinas, a por un poco de leche, suelo tomarla antes de dormir.

Poco después quedaron a solas en el vestíbulo Edward y Godric; el segundo le hizo al primero un gesto para que lo siguiera hasta el séptimo piso a una habitación que Edward no había visto nunca.

- ¿Qué le pasa a tu hermana?

- No lo se, ya me lo contara cuando quiera.

- Me preocupa, parece que algo la obsesiona, y ya he tenido bastantes locuras por hoy

- Bah, Hestia es muy fuerte, a mi quien me preocupa es mi madre, se que esta muy nerviosa por algo, aunque quiera ocultarlo.

Godric lo miro un momento.

- Supongo que no habrá ningún problema si te cuento lo que se, o al menos lo que ella me ha contado – hubo una breve pausa de silencio – eso si, Edward, que no salga de aquí.

- Mis labios estan sellados.