Siento la tardanza, ya saben: exámenes, exámenes...


Capítulo 10: Double trouble

Ichigo empezó a calentar la cena y a preparar el arroz junto con Rukia –la shinigami siempre parecía aparecer de la nada-, ya que Shiro intentó cortar unas verduras, pero por poco se corta la mano así que Ichigo lo mandó a ver la televisión por si acaso. Este a regañadientes fue a ello, aunque se quedó más enganchado a la caja tonta de lo que creyó.

—¿Qué tal te va con Shiro? —preguntó Rukia revisando el arroz.

—Hmm… Bien, a veces actúa un poco extraño, supongo que las nuevas emociones son las causantes, es mejor vigilarlo—respondió sin mirarla, estando más pendiente de la comida dentro del microondas.

—Lo vigilas porque aún no confías del todo en él, ¿verdad? —dijo sin elevar mucho la voz, aún así Shiro la escuchó y bajó disimuladamente el volumen de la televisión.

—Es difícil olvidar el pasado, ¿sabes? —soltó un largo suspiro y luego sonrió— pero está cambiando, eso me alegra. Es como un… Amigo.

—"¿A-amigo?" —Shiro no sabía si eso debía de ponerlo feliz. Pero a juzgar por una agradable sensación en su estómago estaba feliz, sin embargo… Le dolía el pecho, ¿por qué?

La aceptación de Ichigo ya le había hecho sentir bien, que admitiera que eran amigos aún más, ¿aún así por qué le seguía doliendo? Era como si tuviera…

Un agujero en el pecho.

Se levantó del sofá cuando escuchó el inconfundible sonido del celular de Rukia avisando de que un Hollow había aparecido.

—Hay dos, uno está en una punta de la ciudad y otro en la otra —frunció el ceño e hizo una mueca de molestia.

—Separémonos —propuso Ichigo.

La shinigami asintió y tomándose la píldora de Chappy abandonó su cuerpo para ir a por uno de los hollow. Ichigo corrió hacia su habitación y sacó el alma de su cuerpo.

Iba a saltar por la ventana, pero Shiro le agarró del brazo.

—¿Qué pasa Shiro? —giró la cabeza para mirarle algo apurado por irse.

—Puedo sentirlo Ichigo… Ese hollow no es normal —negó con la cabeza y miró al peli naranjo seriamente.

Había algo mal con ese Hollow, de verdad. Sabía que Ichigo tiene fuerzas para hacerse cargo solo, pero… Tenía un muy mal presentimiento que no lo dejaba tranquilo.

—Estaré bien —iba a moverse, pero el agarre en su brazo no lo dejó— Shiro, suéltame.

—Es peligroso, hazme caso —si le pasaba algo…

—¡Por favor! ¡No soy aquel crío de quince años Shiro! Puedo cuidarme de los Hollow solo. Además que te importa que-

No terminó la frase porque sus labios fueron sellados por otros. ¡¿L-lo estaba besando?!

Tardó en reaccionar a lo que ocurría, pero en cuanto lo procesó empujó a Shiro lejos de él y lo miró con los ojos bien abiertos, incluso su ceño dejó de estar fruncido de la sorpresa.

—Ichigo lo siento, yo… —iba a acercarse sin saber bien que hacer o decir. No se esperaba esa reacción y de nuevo estaba esa molesta sensación en su pecho.

—¿Qué lo sientes? ¡E-eso es asqueroso! ¡¿Q-qué crees que haces?! —le gritó furioso, sorprendido y aunque no quisiera admitirlo también se había asustado. Las palabras salieron de su boca sin siquiera pensarlas antes, pero eso Shiro no lo sabía. —¡Tú eres desagradable!

El shinigami sustituto se dio la vuelta y usando el shunpo desapareció de la vista de Shiro. Este solo se quedó petrificado en el sitio, pensando en la tontería que acababa de cometer. Se había precipitado demasiado y ahora… Ahora…

—Ichigo me odia de nuevo…—se dijo para sí mismo con la voz ronca. Sintió un desagradable picor en los ojos y una constricción en la garganta que no le era nada familiar, pero sabía muy bien de qué se trataba esa sensación…—Patético shinigami… Mira lo que me haces, realmente te odio, maldito —con cada una de esas palabras su pecho dolía más porque sabía muy bien que todas ellas eran mentira.

Sacó el manga que tenía guardado en el shihakusho y lo tiró al suelo con rabia. —Estúpidos humanos y sus estúpidas ideas… —sacudió la cabeza y saltó por la ventana. Unos sentimientos humanos no iban a dominarle, las palabras de Ichigo no iban a herirle y su corazón…

Tenía que deshacerse de él.


—Este hollow es duro de pelar. Esas colas suyas son bastante molestas…—siseó Ichigo entre jadeos. Estaba parado frente al enorme Hollow con forma felina y numerosas colas que le impedían acercarse y atacarle. Incluso había probado con el Getsuga Tensho sin embargo, increíblemente, detuvo su ataque utilizando sus colas como escudo. No quería tener que usar el Bankai contra un Hollow de ese nivel, pero reconocía que ese no era uno normal y corriente.

—¿Qué pasa shinigami? —rió el Hollow con sorna— ¿Tienes ganas de rendirte? —movía sus colas elegantemente en el aire, señal de que este estaba orgullosos del poder de ellas.

Ichigo rechinó los dientes y usó el shunpo para atacar al Hollow por detrás, aún así las colas le impidieron el paso de nuevo. Encima parecía como si estas estuvieran hechas de Hierro como los Arrancar… ¡No podía cortarlas con Zangetsu ni con el Getsuga!

Retrocedió y escupió a un lado. ¡¿Pero qué demonios pasaba con ese Hollow?! Este volvió a reírse.

De repente empezó a actuar extraño y a moverse alrededor como olfateando algo… —Huelo a una deliciosa alma humana acercándose~ —ronroneó caminando hacia su nuevo objetivo ignorando al shinigami ya que este no llamaba más su atención.

Ichigo se sorprendió al ver a Shiro aparecer por una de las calles y pararse frente al Hollow empuñando al Zangetsu de color blanco en su mano.

El enorme Hollow se abalanzó sobre él sacando sus garras y rugiendo con mucha fuerza.

Shiro gruñó y se preparó para lanzar un Getsuga Tensho, pero su propio reiatsu disminuyó de repente haciendo que el ataque desapareciera antes de llegar al Hollow. Sus ojos dorados se abrieron desmesuradamente ante su fallido ataque, ¡¿qué pasaba con sus poderes?!

No sabía que hizo ni por qué lo hizo, pero cerró los ojos y se cubrió la cabeza con los brazos sin embargo el golpe que esperaba nunca llegó. En vez de eso sintió que alguien lo tomaba por los lados de sus brazos y lo empujaba fuera del camino.

Abrió los ojos rápidamente segundos después de que su espalda impactara contra el suelo. Veía naranja… ¡Ichigo lo había protegido! ¿Pero por qué? ¿No… No lo odiaba?

—¡¿Por qué lo has hecho?! —le gritó apartando al shinigami de él.

—Cállate… —gruñó poniéndose de pie con dificultad, alcanzó a Zangetsu en su espalda y le dio una mirada desafiante al Hollow. Este se iba a lanzar contra él, —Tú —con las garras extendidas… —estabas —Ichigo alzó a Zangetsu y reunió todo el reiatsu que pudo en la hoja de la zanpakuto—, ¡en medio!

El Getsuga Tensho fue detenido por las colas nuevamente, pero eso lo dejó vulnerable ante otro ataque que le lanzó rápidamente Ichigo por detrás logrando derrotarlo al fin. Ichigo aterrizó en el suelo y jadeó a la vez que clavaba a Zangetsu en el suelo para usarlo como punto de equilibrio. Sentía como si sus piernas fueran gelatina…

—¡Ichigo! —Shiro corrió hacia él y miró con una mezcla de furia y preocupación que trataba de ocultar— ¡¿Por qué demonios me protegiste?!

—¡Casi te matan idiota! —respondió el peli naranjo gritando también.

—Primero tratas de ser amable, luego me dices que soy desagradable, después me proteges y te enfadas… ¡¿Por qué me odias tanto?! ¿Es por todo lo que hice? —se señaló a si mismo, colocando la palma de su mano en el centro de su pecho— ¡Estoy cambiando y lo sabes! ¡Lo estoy haciendo por ti! ¡¿O es que estás asustado de eso?!

No fue su intención gritarle de ese modo a Ichigo, pero estaba tan… Frustrado. El shinigami solo se quedó mirándolo algo estupefacto. No quería hacer que Shiro se sintiera tan mal, pero lo que Shiro hizo antes de que se marchara a por el Hollow... no creía que estuviera bien.

—Shiro tú… ¿Qué…? —de repente todo empezó a darle vueltas y antes de que pudiera averiguar que le pasaba, cayó inconsciente.

—¿Ichigo? —avanzó un paso cuando vio que Ichigo no contestaba, pero se alarmó cuando observó como caía inconsciente al suelo— ¡Ichigo! —corrió hacia él y vio la larga herida que tenía en su espalda provocada por las garras del Hollow. Estaba sangrando mucho, necesitaba pedir ayuda.

—¡Shiro-kun! —levantó la cabeza al escuchar la voz de Orihime y de inmediato ella llegó a donde estaban e invocó su escudo sobre Ichigo— Sentí un gran poder en la zona y vine lo más rápido que pude, ¿qué pasó? —preguntó preocupada.

—Un Hollow lo hirió —respondió. Intentando protegerme… Claro que eso no lo dijo.

—Yo lo sanaré, tranquilo —sonrió la pelirroja antes de regresar su concentración al adolescente herido. Ella frunció el ceño. Algo iba mal y eso no le gustaba… Su escudo comenzó a resquebrajarse rompiéndose luego en añicos. Ambos gritaron al mismo tiempo sorprendidos de lo que acababa de pasar— ¡Ayame! ¿Qué ocurre? —preguntó asustada a una de las partes de su poder.

—No lo sé… Parece que hay un poder muy fuerte rechazando el escudo—contestó la pequeña criatura mostrándose apenada de que sus poderes no funcionaran esta vez.

—¡Llevémosle a la tienda de Urahara-san! ¡Él nos podrá decir algo! —exclamó Inoue poniéndose rápidamente en pie. Al mismo tiempo las partes de su poder invocadas anteriormente regresaron a sus horquillas.

Shiro asintió y cargó a Ichigo con cuidado en sus brazos y corrió detrás de la chica.

Aguanta Ichigo…


Me sorprendí de que este fic llegara a tantos reviews, gracias a todos de verdad. Siento haber dejado este capítulo aquí, suspenso, suspenso, jejejeje~