Disclaimer: Los personajes participantes en ésta historia son creaciones de la ilustrisima Stephanie Meyer, yo sólo jugué un poquitín con ellos y creé otra historia ;D
NOTA: ACLARACIÓN DE CORRECCIÓN DEL CAPI ANTERIOR, EL INVERSIONISTA QUE LLAMA A EDWARD PARA ACLARAR SU CITA, LE HABÍA PUESTO QUE ERA ARO, PERO RECORDEMOS QUE ARO YA ES EL TIO DE ED, EL DIRECTOR DE LA CLINICA DÓNDE ESTÁ ALEC Y EL MÉDICO QUE LO ESTÁ TRATANDO. ASÍ QUE LO HE CAMBIADO CON POR VLADIMIR.
SORRY POR EL ERROR.
SIN MÁS NI MÁS, LES DEJO CON EL SIGUIENTE CAPI.
NOS LEEMOS ABAJO ;3
~o~
Consecuencias
Capítulo #10.
Los platillos de la batería eran los que dirigían la mayor parte de la canción, seguido de las trompetas, bajo los cuales ella se movía de un lado a otro contoneando las caderas y moviendo sus largas y sensuales piernas aquí y allá, con sus finas y delicadas manos recorriendo su cuerpo de vez en cuando, demostrando a la vez ese aire de inocencia del que habla la dichosa canción.
Si bien su vestuario no era lo más conservador, tampoco era vulgar. El corsé se ajustaba a todas y cada una de las pronunciadas curvas de su torso, con los brillos en el área de los pechos, insinuando las cosas maravillosas que uno se podía encontrar bajo ese corsé
Mostraba sus piernas en su totalidad, torneadas, largas y blancas hasta lo imposible y cubiertas de brillos que relucían con las luces del escenario cada vez que se movía diciéndole a todo el mundo que ella era una buena chica, pero moviéndose y contoneándose como toda una profesional sobre el escenario. Joder si el chingado escenario era suyo y ella lo sabía. Tenía a todo el mundo con la mirada clavada en ella.
Subieron el telón, para descubrir una amplia escalera y de dónde también surgieron algunas otras de sus compañeras, con corsés decorados con brillos e intrincadas figuras y medias de encaje y ligueros que las sostenían en su lugar, pero a pesar de las demás chicas en el escenario, ella seguía siendo la importante ahí, la protagonista del show, y no solo porque ella lo dirigiera, sino porque ella así lo quería.
Se tocaba aquí y allá, insinuándole al público con sus movimientos lo sensual que era mientras se movía al ritmo que marcaban los platillos de la banda que estaba al otro lado del escenario… y cantaba, joder que cantaba, y cómo lo hacía. Tenía una voz hermosa. Preciosa.
Y todo sin perder su sonrisa traviesa.
De pronto apareció sobre la barra improvisada en el escenario, bailando, moviendo sus piernas, sus brazos, sus manos, tocándose los pechos, el pelo, las caderas. Como siempre, insinuando y viéndose exquisitamente deliciosa.
Joder es ella –.
No tardé mucho en reconocerla, no habían llegado ni a la mitad del número cuando dirigió su mirada hacia nuestra mesa, solo de pasada, pero bastaron sólo dos segundos para que mi mirada se quedara clavada en esos ojos chocolate, y supiera que sin más ni más, era ella.
Isabella.
Bella.
La hermana del mejor amigo de mi hermana.
Y la chica que en este mismo momento me estaba volviendo loco.
Cuando el acto terminó y el lugar se llenó con el ruido de los aplausos yo aún estaba en estado de shock con lo que acababa de ver. Deslumbrado con la belleza que se había apoderado del escenario como si fuera suyo y solo suyo. Bueno joder que sí que lo había sido.
- Vaya… eso fue realmente bueno –dijo Vladimir mientras yo seguía tratando de aclarar el jodido enredo mental que me cargaba.
- Si, lo sé –comentó Call –mi primo Jacob es el que toca la batería, tiene meses pidiéndome que venga a ver el espectáculo, pero tú sabes entre todo el trabajo y los negocios es difícil hacerte un tiempo libre.
- Espero que ahora que has conseguido las atenciones de mi hija cambies de mentalidad Call –dijo Vladimir en tono bromista, con una clara amenaza escondida detrás de esa inocente broma.
Bien claro dicen que entre broma y broma, la verdad se asoma.
Call sólo sonrió incómodo.
- Por supuesto que si suegro, Renata es mi vida y así seguirá siendo.
Vladimir solo lanzó un murmullo entre dientes y se giró a seguir mirando el espectáculo que continuaba, con chicas bailando en ropa provocadora y haciendo poses sexys.
- Así que, señor Vulturi, dígame ¿qué planes tiene para convenir con Cullen Enterprise? –le dije para desviar la conversación a terrenos que me interesaban a mí.
- Básicamente por ahora solo me gustaría invertir. Lo hable con tu hermano Jasper, Cullen Enterprise tiene mucho abarcado sinceramente no sabría cómo destinar mi dinero a sólo un área, y es eso lo que me gusta de tu empresa.
- Cullen Enterprise es una empresa que ha estado en el mercado desde 1901, fue mi abuelo paterno quien la llevo a ser tan conocida y lo principal para él siempre fueron las artes. En cuanto pudimos tenerlo entre nuestras posibilidades hicimos lo posible por hacernos paso en ello. Tenemos mucho abarcado señor Vulturi, pero nuestra causa principal es apoyar el arte, siempre y cuando sea algo que valga la pena. Tratamos de impulsar a los nuevos artistas, sobre todo aquellos que tienen talento, pero que no encuentran apoyo. Tenemos un grupo de profesionales en la materia a nuestra disposición que ayudan y evalúan a quienes quieren hacerse un hueco en el mundo del arte.
- Es una causa interesante. A mi madre le gustaba mucho el arte.
- ¿De verdad?
- Si, ella… murió hace poco –dijo, con dolor en la voz –, fue algo de un momento a otro y nadie se lo esperaba. Sé que tenía planeado dar parte de sus bienes en apoyo al arte, sin embargo todo fue tan repentino que no le dio tiempo de hacer los cambios pertinentes en el testamento. Por eso quiero invertir en algo que sé que a ella le gustaría.
- Lo siento mucho. Y entiendo su propósito, si nuestra empresa le interesa señor Vulturi, nosotros estaríamos en la mejor disposición a hacer un trato con usted.
Pasamos la última hora hablando y haciendo tratos de papeles que no se firmarían hasta dentro de dos semanas que Vladimir volviese de su viaje. Pero aunque yo estaba ahí sentado y haciendo a mi cerebro pensar en las mejores ofertas que hacerle a Vladimir y que al mismo tiempo beneficiaran a mi empresa; solo estaba ahí nada más que parcialmente. Me moría por ir tras bambalinas a ver si ella aún se encontraba por ahí. Ya no hubo otro número protagonizado por ella esa noche. Tampoco andaba por ahí entre las mesas coqueteando y hablando con los clientes como las demás bailarinas.
Vladimir se despidió una hora más después, y aunque los demás aún se quedaron ahí bebiendo y hablando de banalidades, yo me retiré a la barra.
Ahí se encontraba el barman con una camiseta blanca y sobre ésta un chaleco negro, a la vez que utilizaba un sombrero bombín y hacía malabares con las botellas y vasos, haciendo gala de sus bíceps y tríceps.
- Hola amigo –me dijo cuándo me senté en el taburete – ¿Qué te sirvo?
- Un whisky en las rocas –contesté.
Luego de servir otra bebida, siguió con la mía.
- Servido amigo.
- Gracias –murmuré. Y luego comenté como si nada– Grandioso el espectáculo.
Él solo asintió.
- Tengo más trabajo de lo normal cuando la estrella del lugar anda por acá –murmuró.
Y he ahí mi entrada.
- ¿La estrella del lugar he? –Dije como si nada y le bebí al whisky – ¿ella aun anda por aquí?
Negó con la cabeza.
- Lo dudo mucho. Hace un tiempo si se quedaba a hacer lo que hacen ellas –movió su cabeza en dirección a una de las bailarinas que le sonreía a un cliente y hablaba con él, ejerciendo su papel de buena anfitriona– pero últimamente apenas acaba su espectáculo se va.
Hizo una mueca.
- ¿Está aquí todas las noches?
- ¿Domando el escenario? ¡Ja! No, Siobhan estaría encantada de que fuese así, tendríamos lleno toda la semana, pero sabe que también tendría que pagarle más a ella. Ella sólo está aquí de viernes a domingo.
Joder –.
- Viernes a domingo –medité. Mañana era sábado… quizás si valía la pena volver mañana, si la podía volver a ver provocándome en el escenario, aunque preferiría que me provocara en privado… – ¿me aseguras que ella estará aquí mañana?
Él me miró frunciendo el ceño.
- No, lo siento. Últimamente ha tenido problemas familiares y a veces falta, hace apenas unas cuantas semanas que volvió al escenario. No podría asegurar que estará aquí mañana.
Mierda –.
Tenía que verla de nuevo. Mi mente me estaba jugando una mala pasada y de repente ya no estaba tan seguro de que fuera ella, la peluca rubia no me agradaba en la ecuación, prefería su pelo largo marrón… aunque lo que me decía el tipo coincidía mucho, ella tenía problemas familiares, su hermanito pequeño seguía en el hospital.
- ¿Entonces podrías decirme cuál es su verdadero nombre? –solté de repente.
Necesitaba algo a lo que aferrarme.
Él no contestó, solo me miró enarcando una ceja y con una media sonrisa, una mueca perfecta que decía '¿Estás hablando en serio?'
Le di mi clásica media sonrisa y saqué mi cartera, evidentemente esta información iba a costarme. Andrew Jackson le hizo compañía a Ben Franklin, uno por mi trago, el otro por aflojar su lengua.
El tipo solo abrió los ojos como platos y ni pronto ni tardío tomo ambos billetes. Suspiró y miró a ambos lados para que sus compañeros no vieran que estaba a punto de brindarme información que se supone no debería dar.
- Escucha, la verdad no sé su verdadero nombre. Siobhan, la dueña del lugar, a todas las llama "sus niñas" o les pone apodos especiales –rodé los ojos y me tomé lo que restaba de mi trago para largarme de una buena vez. Era obvio que aquí no obtendría nada. Mejor esperaría a mañana. Pero el tipo me tomó del brazo que estaba sobre la barra y continuó, –a ella en específico la llama 'Beauté'
Asentí sin saber a para qué diablos me serviría esa información. Aunque tenía sentido, si Bella lo cambiabas a una pronunciación español le daba un sinónimo de bonita, la tal Siobhan sólo cambiaba el Bella a su traducción al francés.
- Y sé –continuó –que todas ensayan aquí por las tardes antes de que abra el local. Todos los días.
Fruncí el ceño.
- Dijiste que no estabas seguro de su asistencia al show porque ella tenía problemas familiares.
Justo en ese momento mi celular sonó, era un mensaje de Eleazar que ya se encontraba afuera esperándome. Le contesté con un rápido 'en seguida salgo'. Guardé mi celular y me dispuse a irme, pero el tipo siguió:
- Sí. Pero están ensayando un nuevo número, y todas están obligadas a venir hasta que lo dominen. Siobhan la adora, pero ella no será la excepción. Sobre todo porque ella es la protagonista.
Bueno el tipo tenía un punto. Me sentí generoso y dejé Grant acompañara a Franklin, a fin de cuentas Jackson se iría a la caja.
Le di las gracias al tipo que me había brindado algo de información. Nadie sabía si mañana asistiría Bella al lugar, pero valía la pena intentarlo.
Me acerqué al podio del anfitrión y decidido a pedir una reservación en primera fila, si iba a verla de nuevo, la vería desde el mejor lugar posible.
- Buenas noches –me saludó la anfitriona, una chica bajita de pelo corto alborotado, labios rojos, glitter en los parpados y un corazón negro en el pómulo izquierdo– ¿Nos deja ya? ¿Hay algo en lo que pueda ayudarle?
Le sonreí. Era realmente linda, se veía tierna y la blusa escotada y los pantaloncillos cortos le daban un aire sexy, como de lolita.
- Si, me retiro ya, pero quisiera hacer una reservación para mañana.
- ¿Mañana? Perfecto. ¿Algún lugar de preferencia?
- Tu trabajas aquí –le sonreí– supongo que tú sabrás decirme cual es el mejor lugar.
- Bueno, depende mucho de qué es lo que prefiera usted. Si vendrá a pasarla bien con unos amigos, le recomendaría el privado de la segunda planta, puede ver perfectamente los espectáculos que le ofreceremos y tendrá privacidad.
¿Con amigos? No, no creo que fuera buena idea. Necesito hacer esto en privado. Aunque no sería mala idea venir con Jasper y quizás Rose.
- A decir verdad, creo que vendré solo con mi hermano y mi prima y… lo que más me interesa es tener una vista perfecta de lo que suceda en el escenario. Especialmente si 'Beauté' estará aquí mañana.
Sus ojos resplandecieron e hizo una 'o' con su pequeña y roja boca, como comprendiendo lo que quería darle a entender. Gracias al bendito cielo.
- Oh bueno, si lo que quiere es tener una vista perfecta del escenario, entonces le puedo hacer una reservación en la mesa 5, es esa de allá –me señaló con su dedito una mesa cerca del escenario, pero no tan cerca justo del lado derecho– en esa mesa usted puede tener una vista excelente del espectáculo y como puede ver está algo apartada de las demás mesas, así que puede obtener privacidad y disfrutar con sus acompañantes.
- Perfecta –le dije–. Confío en que sea así aah… –murmuré tratando de recordar si me había dicho su nombre.
- Alice –no, no me lo había dicho.
- Alice; confío que así sea Alice.
- Se lo aseguro. Ya he estado ahí, es el mejor lugar para disfrutar del espectáculo –y me guiño, para después proceder a hacer mi reservación.
~o~
- ¿Y ahora dónde te metiste? –preguntó Jasper cuando entré al salón.
Él estaba sentado en uno de los sillones de la sala de entretenimiento con un montón de papeles desperdigados por la mesita del café, en la televisión estaba el canal CNN con las noticias de hoy en un volumen bajo. Me dirigí ahí mientras le contestaba:
- Estaba trabajando.
- ¿Ah sí? ¿En serio? Porque pasé por tu oficina cuando volví de Manhattan, y no estabas ahí.
- ¿Estas supervisándome o algo así? –inquirí molesto.
Bufó.
- Claro que no pedazo de idiota. Bree me llamó por la tarde para decirme que no habías ido a recogerla para ir al hospital porque 'estabas trabajando'. Quise checar a ver si mínimo le habías dicho la verdad y no solo habías decidido no llevarla… Edward esta cosa estúpida que estás haciendo de querer alejar a la niña de su amigo es cruel e inhumana ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué Bree se vuelva una niña solitaria gracias a tus prejuicios?
- No Jasper. Esta vez no tuvo nada que ver con eso.
Se levantó de golpe.
- Le puedes mentir a Bree Edward, solo porque ella es aun inocente y no tiene idea de la mierda que te cargas en la cabeza –dijo enojado–, pero no me puedes mentir a mí. Hace año y medio hicimos una promesa, de cuidar de nuestra hermana y protegerla de todo aquello que le quisiera hacer daño, y en esa promesa estamos incluidos nosotros mismos.
Jamás me había sentido más orgulloso de Jasper. Siempre he pensado que a Jasper le faltan convicciones y planes a futuro –ya que a diferencia de mí que siempre supe que quería ir a parar a la empresa de la familia, Jasper quería estudiar algo relacionado con la medicina, sin embargo mi padre nunca estuvo de acuerdo con ello y lo manejó a su antojo para que al igual que yo fuera accionista y miembro de la junta directiva.
Si no nos llevábamos demasiado era porque siempre lo consideré un monigote de mi padre, y a decir verdad un falto de pantalones para hacer lo que a él le gustaba. Nunca hemos tratado ese tema, a fin de cuentas Jasper hace un excelente trabajo en la empresa y siempre ha parecido satisfecho con ello, aunque en su biblioteca personal haiga un montón de libros de medicina, psicoanálisis y más… pero ahora que lo veo defender los intereses de nuestra hermana, lo veo con un respeto renovado y con la certeza de que no es un monigote y que los pantalones los tiene bien puestos, pero sabe en qué momento es oportuno sacarlo a relucir.
- Calmate Jasper –le dije elevando mis manos en señal de paz –en verdad no he la he podido llevar al hospital. Este día ha sido de mierda. Lo juro.
-Explicate –murmuró aun a la defensiva.
Bufé y me deje caer en el sillón al lado del que él se había encontrado sentado.
- Pues ésta mañana cuando llegué a la oficina había todo un desmadre, papeles, correos y mierda y media desperdigada por mi escritorio.
- ¿Qué pasó con tu secretaria nueva?
- Cheney puso un anuncio ésta tarde, espero que alguien acuda pronto.
- Asumo que te la pasaste arreglando todo y haciendo el trabajo de Victoria.
- En parte. La señora Cope me ayudó mucho con las agendas y el correo.
- Mejor solo traslada a la señora Cope de nuevo. Papá la adoraba.
Negué con la cabeza.
- Aunque la señora Cope es muy buena ayudándome, ya no tiene la misma energía que cuando era la secretaria de papá. Ésta tarde cuando se despidió para irse se le veía realmente cansada.
- Vaya.
- Si, además de re-agendar todo, tenía unas citas esta tarde que debimos cambiar, pero la de Vladimir Vulturi no pude cambiarla.
- Dime que no perdiste ese inversionista. Vladimir es uno de los grandes en la industria cervecera Edward. Estaba realmente interesado en invertir con nosotros.
- Y sigue realmente interesado, llegamos a un convenio ésta noche.
Jasper suspiró aliviado.
- No me pude reunir con él a la hora que pactaste, pero accedió a tratar el tema en un bar de University Place. Nos encontramos ahí y hablamos del tema… pero eso no es lo importante.
- ¿Ah no? Si haber logrado rescatar un importante inversionista para la empresa no es importante para ti ¿entonces qué lo es?
- Que el bar de University Place al que fui a arreglar los negocios, fue 'Noches de Eclipse'
Jasper me miró incrédulo.
- Estás jugando –aseguró–, así que se igual manera te las arreglaste para saciar una de tus tantas mariguanadas que te carcomen la cabeza.
- No, bueno sí. Pero no es como te lo imaginas –aclaré–. Vladimir dijo que iba a salir de viaje y como yo tenía el trabajo en la oficina hasta la madre, no podía salirme a las cinco de la tarde, así que me propuso ir al bar. Pero no me dijo su nombre, solo dijo que era un bar que le habían recomendado. Justo en ese momento llamó Bree y sabía que la había jodido así que no era una opción solo ignorar la chingada llamada.
La señora Cope tomó los datos del lugar y yo sólo se los di a Eleazar, ni idea tenía a dónde íbamos, hasta que llegamos el lugar y vi el nombre. No fue premeditado. Lo juro.
Jasper me miró por un rato más hasta que decidió creerme o solamente dejarlo pasar. La cosa es que lo dejó de lado y continuó con sus papeles.
- ¿Y… la viste? –preguntó como si nada.
Sonreí sin querer.
- Sí.
- Por la sonrisa idiota que traes en la cara asumo que te gustó lo que viste.
- Absolutamente. Y admito que estaba equivocado.
- Cuidado he, no te vaya a dar la roña por admitir algo así –se burló.
Tomé uno de los cojines que tenía en la espalda y se lo aventé, aunque lo esquivó perfectamente.
- Claro, cuando se me pegue la roña me aseguraré de contagiarte.
- ¿Entonces, puedo asumir que desististe de tus planes estúpidos?
Le sonreí.
- Sí. Sigo sin estar convencido, evidentemente el espectáculo es subido de tono. Pero es fantástico. Aunque a estas alturas ya no estoy tan convencido de que sea ella.
- Bueno, podemos ir cualquier otro día.
- No, no cualquier otro día –le dije, él me miró extrañado– ella sólo está ahí ciertos días, así que hice una reservación para mañana.
Jasper me miró extrañado.
- ¿Mañana? ¿Es en serio?
- Si Jasper. Llama a Rose, la reservación es para tres.
Y dicho esto, me levanté del sofá y salí de la sala de entretenimiento, para ir directo a mi habitación. Sospechaba que esta noche soñaría con cierta señorita que aseguraba ser una Good Girl.
~o~
Al siguiente día me levanté de un muy buen humor, tan bueno como para pasar a nuestro gimnasio personal en el sótano y levantar algunas pesas y hacer toda una hora en la cinta caminadora.
Para cuando volví a subir a la cocina ahí se encontraba Bree, ya vestida frente a un gran plato de Cheerios Honey Nut como a ella le gustaban –con muchos cheerios y poca leche–. Apenas me vio que iba entrando desvió su mirada a su cereal y fingió no escuchar mi saludo matutino, ni notar mi presencia mientras me sentaba en la mesa comedor de la cocina junto a ella, ni cuando Carmen me preguntó qué era lo que yo quería desayunar y yo le respondía. Tampoco notó que le pedí la leche que estaba justo a su lado o la mirada envenenada que le envié por su tan ridículamente sangrón comportamiento. Sin embargo sería mejor no decirle nada. Estaba encabronada.
- Buenos Días –saludó Jasper al entrar.
- Buenos Días –respondimos todos.
Claro, a Jasper si le contestaba el saludo.
- Anoche llamé a Rosalie para invitarla a Ya-Sabes-Donde por qué querías ver Ya-Sabes-Qué –dijo, evitando nombrar cualquier cosa que alertara a Bree.
- ¿Y? ¿Vendrá?
- Si, aunque no le gustó cuando le dije que la reservación sería exactamente para tres. Está empeñada en llevar a Royce, quiere que lo conozcamos más.
- Sabe perfectamente que ese imbécil no me agrada, no importa cuanto más lo conozca.
- Ya sabes que ella cree que son solo malos entendidos y que se resolverán en cuanto convivamos con él.
- No son mal entendidos, no quiero a ese tipo cerca de mí, ni de mi familia.
- A mí tampoco me cae bien pero, tiene a Rose clavadísima. Así que algo de bueno debe de tener. Rosie no es tonta.
- Me basta con saber lo que sé de él. No me interesa lo demás.
Jasper sabía de toda la mierda en que andaba metido Royce, tuve que decírselo luego de que encontró una parte de los documentos de lo que Jenks había investigado para mí. Había tenido un arranque de ira e incluso había querido que lleváramos todas las pruebas a la policía de NY. Me costó mucho convencerlo. Royce andaba metido en la mafia, y si unos cuantos caían, se encargarían de aquellos que los habían hecho caer. Debíamos pensar en Bree antes que en nada.
- Claro, te basas solamente en la información que tu enorme cabezota le interesa –dijo Bree de repente.
- ¿De qué hablas Bree? –preguntó Jasper.
Ella se encogió en hombros.
- Has andado de un genio de los mil demonios durante toda la mañana –la regañé–, no me hablas y me ignoras deliberadamente. Pero no debes meterte en una conversación de adultos Bree, no pienso tolerarte eso. Ya basta de tus berrinches.
- ¡No es un berrinche! –Me gritó–, sólo me refería a que no me sorprende que juzgues a Royce basado sólo en lo poco que sabes de él. Ni siquiera has convivido con él y siempre que lo ves en casa de tía Atenodora y el tío Caius pones cara como si te hubieras chupado un limón agrio ¡No me sorprendería que lo hayas mandado a investigar como hiciste con Bella!
Bueno ni qué decir que lo último me cayó como balde de agua fría… ¿Cómo rayos Bree sabia de…?
- Bree… –murmuro Jasper tan estupefacto como yo – ¿De qué hablas nena? Edward no…
- ¡No me mientas Jasper! –le gritó dolida, en sus ojitos se le veía la tristeza y el dolor que esto le causaba, pero aún no había derramado ni una sola lágrima, el orgullo Cullen estaba haciendo mella en ella –Yo los vi, los papeles con toda la infromación de Bella en la habitación de Edward, debajo de la cama. Y también los escuché anoche, ¡te escuché a ti –señalo a Jasper– diciéndole al tipo ese que dice ser mi hermano que no era justo que quisiera separarme de Alec!
- Bree, no es así nena… –intenté decirle
- No me interesa como sea –me gritó enojada–. Te odio Edward –me dijo, y eso dolió como el infierno– ¡Los odio a los dos! –gritó y salió corriendo en dirección al jardín.
Jasper no dijo nada. Pero no me volvió a dirigir la palabra en toda la tarde.
Tampoco dijo nada Carmen, pero su mayor venganza fue darme un desayuno algo pasado de sal.
Y ese sábado, fue el primero en mucho tiempo que no salimos los tres juntos a divertirnos.
Más tarde, a eso de la una vino mi tío Aro a recoger a Bree para llevarla al hospital. Obvio Bree no le dijo del problema que había habido por la mañana, sólo le dijo que teníamos demasiado trabajo como para llevarla a visitar a su amiguito. Claro que el tío Aro nos regañó a ambos por darle más prioridad a algo que no nos llevaremos ni a la tumba y bla bla bla bla; seguido de esto se llevó a Bree, quién no volvió hasta poco antes de que Jasper y yo nos fuéramos al Bar, e incluso cuando volvió solo pasó por la cocina y cuando se dirigía a las escaleras para subir al segundo piso llevaba un paquete de galletas y una cajita de jugo en sus manos.
- ¿Nos iremos en tu coche o en el mío? –preguntó Jasper.
Yo aún seguía mirando el lugar por el que Bree se había ido.
- No sé cómo lo prefieras –le dije–. De igual manera no creo que sea buena idea ir, a Bree no le gustaría.
Si Bree se enteraba por alguna jodida razón estaría aún más enojada conmigo, y sinceramente toda esta situación me hacía sentir deprimido.
- Creí que no ibas con motivos espiratorios ésta vez, pensé que íbamos por qué querías ver el espectáculo que ofrecía Bella.
- Sí, así era, pero no quiero seguir molestando a Bree. Creo que será mejor que a partir de ahora seas tú quien se haga cargo de todo este asunto de las visitas y eso, supongo que dejar de meterme en todo esto va a ser la solución al enojo de Bree.
Suspiré y me dirigí a la puerta del garaje.
- ¿Y ahora a dónde vas?
- A la oficina a adelantar un poco el trabajo.
El trabajo siempre me había ayudado a olvidarme de ciertas cosas, como cuando la abuela Cullen murió y me pasé toda la noche en la oficina haciendo balances. O como cuando papá me dijo acerca del viaje que quería hacer con mamá y me advirtió que yo iba a hacerme cargo de mis hermanos. O como ahora, que sabía que había decepcionado a Bree, y que sabía que la mejor solución a esto era alejarme un poco y como siempre darle su tiempo; aunque mi estado de depresión no se debía a Bree… se debía a ese sentimiento que tenía de haber tenido algo muy importante en mis manos, y ahora haberlo perdido.
Se debía a la sensación de haberla tenido a ella, de haberla encontrado y ahora tener que dejarla ir, por causa de mis malas decisiones...
Holiwis!
Aquí esta un nuevo capi de esta historia que la verdad me encanta escribir.
Les agradezco un montón sus Rw, ha sido un placer un gusto enorme leerlos y saber que les gusta ésta historia, espero que este capi no sea la excepción.
Sorry por no contestar sus Rw, he estado ocupada, de hecho este cap estoy queriendo subirlo desde el sábado, pero he tenido eventos y cosas de la uni y pues no me habia podido hacer un chance.
Estoy en medio del proceso del siguiente capítulo, así que muy seguramente lo suba mañana; ya saben, capi terminado, capi publicado ;D
Sin más por el momento, sigo agradeciendo lo Rw y los Fvz, en serio me encanta leerlos y saber si les gusta y lo mucho que quieren matar a Edward, gracias de verdad y bueno espero que les haya agradado el capi ;D
Dejenme sus huellitas por aquí x3
Saludos y besitos WampiriKoz
