NT:

Disclaimer: Secretsofgray es la autora de este fanfic, la historia, argumento, desarrollo, todo (excepto los personajes) pertenecen a ella. Yo solo soy quien tuvo el honor de traducirlo gracias a su permiso.

Naruto no me pertenece.

NA: Mira quien habla 11.


Ino envolvió sus manos alrededor del envase plástico con café. Se sentó frente a Sakura en el local, su nariz y mejillas rojas producto del frio que hacia afuera. Realmente no esperaba ese medio metro de nieve – que además se seguía amontonando demasiado rapido.

Sakura arrugó la nariz. "¿Estas bromeando cierto?"

Ino sacudió la cabeza. "Desearía estarlo. En serio, si Naruto fuera una chica – una chica extremadamente bruta – sería ella."

Sakura pareció escandalizada. "Por favor. No quiero esa imagen mental."

Ino sonrió. Luego pensó en Naruto como una chica… y se horrorizó mentalmente. "Si, voy a necesitar un poco de blanqueador mental también. No me mal entiendas – Anko era bastante simpática. Creo. Es solo que es… raro, ¿Sabes? Todos están de novios con todos de la nada."

"Mmm… excepto Neji y Tenten."dijo Sakura.

Ino bufó. "A este paso, le voy a deber a Shikamaru veinte dólares."

"No que le vayas a admitir eso nunca," dijo la pelirrosada riendo.

Ino esnifó. "La intuición femenina nunca se equivoca. Bueno, a veces sí, pero no puedo decirle eso a él."

Sakura rio. "Naturalmente."

Ino sorbió el café mientras hablaban. "Hey, ¿Aun vienes el viernes cierto?" El viernes se realizaría una gran fiesta de dos-días-después-de-Navidad en la casa de la tía de Ino, como costumbre de mejor amiga, esperaban que Sakura fuera también.

Sakura asintió. "Que dios te prohíba ir sola."

Si. Que el cielo y el infierno ambos lo prohíban. La familia de Ino era en una palabra, demente. Primero que nada, parecía que desinteresadamente estaban tratando de repoblar la raza humana. Tenía una cantidad enorme de primos, cuyas edades iban desde los cinco años hasta los treinta. En segundo lugar, había alcohol. Mucho mucho alcohol. Su tío se servía todo desde la cerveza barata pasando por el whiskey hasta el sake y todo lo que había entre medio, y además su tía llevaría más vino que sangre en su sistema para cuando terminara la cena. Las cosas se volvían un poco más que caóticas, y para colmo Ino tenía una prima de su misma edad.

Que era una total perra.

Claro, estaban los otros – pero nadie con quien se llevara particularmente bien. Solía ser cercana a Yuki, antes de que se fuera a la universidad y decidiera no bañarse, no afeitarse, y fumar como chimenea. Aún era un chico de estilo dulce-pero-tosco… sin embargo olía tan mal.

"Bueno, necesito a alguien allí para que sea testigo de esa locura." Ino le guiñó el ojo. "Y ya sabes, Kyo ha estado preguntando por ti."

Sakura se estremeció. "Bueno, al menos ya no estoy soltera..."

Kyo. Su primo de quince años que de pronto salió con que estaba enamorado de Sakura. Podría considerarse tierno, tal vez, si no fuera tan raro. Ojala se haya calmado un poco, o algo así, para que no las siguiera como un perrito perdido de nuevo. Algo en Ino dudaba que el nombre de Naruto lograra asustar al chico.

"¡Hey! ¡Sakura! ¡Ino!"

Hablando del diablo.

Naruto caminaba hacia ellas, llevando una sonrisa demasiado grande para su cara y una chaqueta naranja demasiado brillante para mirarla.

"Hey," Sakura dijo, sonriéndole e indicándole que se sentara. Se acomodó al lado de ella. "¿Qué hay?"

"Lo usual," Sakura dijo. "¿Y qué te trae por aquí este bonito lunes?"

"Se supone que me encontraría con Gaara, pero está retrasado. En serio, agradece que tus amigas llegan a tiempo."

"Eso es porque siempre te quedas dormido."

Ino no necesitaba voltearse para saber que era Gaara. Naruto rodó los ojos. "Bueno el único día que llego puntual, tu llegas tarde!" se levantó apuntando a Gaara con el dedo. "¡Entonces eso significa -!"

"Que es el fin del mundo," Gaara lo interrumpió. "Voy a buscar café."

Naruto hizo una mueca, pero se incorporó de todas formas. "¡Chocolate caliente! ¡Ya vuelvo!" dirigió la última parte a las chicas, luego corrió hacia Gaara.

Ino sacudió la cabeza. "No entiendo como ustedes dos se hicieron novios."

Sakura siseo a su amiga. "Algún día lo entenderás, pequeño saltamontes."

Ino rodó sus ojos "Claaaro."

Naruto y Gaara volvieron a tomar asiento. Naruto arrugó la nariz. "¿Cómo diablos lo hacen ustedes?"

Ino frunció el ceño, y Sakura preguntó, "¿Hacer que?"

"Beber eso."

"¿Te refieres al café?" Ino preguntó, tomando un sorbo de su mocaccino de menta.

Naruto asintió. "No lo entiendo."

Gaara suspiró. "Bueno, tú no entiendes muchas cosas."

"Pero es tan amargo. Y asqueroso." El rubio sacudió la cabeza. "¿Como algo que huele tan bien puede saber tan mal?"

"Como un perfume." Sakura sonrió. "¿Qué? Alguien," al decir eso le dio un empujoncito a Ino, "Lo roció en mi cara. Sé por experiencia propia cómo sabe. Y no es bueno."

Estuvieron sentados allí por media hora, tomando su café. Cuando finalmente se retiraron, fue para dirigirse hacia la calle principal – Sakura aún tenía que ir de compras navideñas para su mama, y que mejor lugar para buscar que las tiendas vintage alrededor del camino?

Caminaron por la acera. Todo comenzó como un gran grupo, luego Sakura y Naruto emergieron hacia el frente, e Ino fue dejada junto a Gaara detrás. No era tan incómodo como podría haber sido – Ino suponía que ahora ella y Gaara eran algo así como amigos. Era extraño, si llegaba a pensarlo; lo que definitivamente trataba de no hacer.

"¿No te estas congelando?" Ino le preguntó. Era un comienzo de conversación lo suficientemente neutral, y en serio? El pobre chico usando un sudadera delgada con agujeros para meter los pulgares. Tenía que tener frio.

Gaara la observó hacia abajo. "No realmente."

"Debe ser porque eres una zanahoria."

Gaara formó un sonido. "Ya pasamos esta etapa. Yo. No soy. Una zanahoria. Esto es teñido, Rubia, teñido. Marrón. Rojo oscuro. Carmesí. No un degradante tono naranja."

Ino sonrió a sí misma. "¿Entonces estamos sensibles?"

Gaara frunció el ceño, y la empujó a una pila de nieve. Siguió caminando mientras ella caía y – mierda. Se metió en sus botas.

Y estaba frio.

"Oh, estás taan muerto," rechinó sus dientes antes de levantarse. Acumuló una bola de nieve en su mano enguantada, y lo más silenciosa que pudo, se dirigió hasta él y lo dejó caer en su cuello.

Gaara saltó. "Maldita –" trató (y falló) de sacar el hielo de su remera, solo logrando que se deslizara por su espalda.

Ino pasó de él inocentemente dando saltitos para unirse a Sakura. "Dios, que mala suerte," le dijo sonriendo tontamente al captar su mirada.

No estaba esperando para nada que una bola de nieve la alcanzara justo en la espalda. Dio un pequeño chillido, y Sakura se volteó. "¡Oh!"

"Eso…es realmente mala suerte," Gaara sonrió triunfante. Ino trató de vengarse, pero erró. Sin embargo Sakura no lo hizo, dándole a Gaara justo en la cara.

Las chicas chocaron los cinco. Sin embargo, la victoria duró poco, Naruto trató de lanzarle una bola de nieve a Gaara…

…y falló completamente, dándole a Sakura en su lugar.

Ino se golpeó la cara con la mano. Era cuestión de tiempo antes que el chico firmara su propia sentencia de muerte.

"Nar-u-to!"

x.x.x

Ino podía solo preguntarse porque Gaara la llamó a ella de todas las personas. Sin embargo no hubo queja, se encontró con él en el café como le había pedido. Se había retrasado – y él alcanzó a captarla justo en el momento menos decente, bañada en sudor y sin maquillaje. Ino se apuró lo más que pudo, pero aun así había tanta nieve.

Llegó diez minutos tarde. Él ya estaba sentado en una mesa, luciendo un poco agitado.

Ve con cuidado.

Ino tomó asiento. "¿Qué hay?"

"Necesito comprarle algo a mi hermana."

Y necesitabas que viniera hasta aquí solo para decirme eso. Pero en cambio dijo, "¿Oh?"

"¿Qué le puedo comprar?"

La rubia fue un poco tomada por sorpresa por la pregunta, pero sonrió. Le encantaba dar consejos sobre regalos o cualquier cosa parecida. "Bueno, ¿Cuántos años tiene?"

"Tiene diecinueve."

Diecinueve. Ino podía trabajar con eso. "¿Qué cosas le gustan? ¿Maquillaje? ¿Flores? ¿Joyería? ¿Calcetines peluditos?"

Gaara le lanzó una mirada. "Odia todo ese tipo de cosas. Excepto tal vez los calcetines."

Claro que sería difícil. Es pariente de Gaara. "O-keeey," Ino arrastró las palabras. "¿Le gusta leer? Comprarle ropa a tu hermana sería raro, aunque las gift cards son siempre una buena idea – algo seguro, ya sabes? Pero realmente aburridas."

"Ella lee. Bastante." Gaara golpeaba con sus dedos la mesa. "Pero mi hermano ya le compro un libro."

"Claro. Bueno, no puedes equivocarte con un collar. O un anillo."

"Te dije, Rubia, odia la joyería."

Si te vas a poner así de complicado, porque molestarte en traerme aquí? Sus nervios corrían rápido, muy rápido. "A toda chica le gusta la joyería. Solo tienes que encontrar la adecuada. ¿Cómo describirías a tu hermana?"

"Pesada."

Ino le lanzó una mirada severa. "¡Se amable! ¿Y qué? Yo soy pesada. Eso no dice mucho."

Gaara bufó. "Le gusta pensar que es ruda, pero solo da miedo cuando se enoja."

Ruda, huh….hm. "Bueno, le encontraremos un collar con actitud. Vamos."

Terminaron en una pequeña tienda de la calle principal, mirando una caja de vidrio. Las opciones eran un poco débiles; había un anillo bastante genial con una araña, pero Gaara declaró que era muy pequeño – y además añadió que su hermana era aracnofobica.

"Ese." Le dio un codazo a Ino señalando una bala en una cadena de plata.

"Es mórbido, pero definitivamente tiene actitud," Ino admitió. "¿Por qué no?"

Gaara asintió y procedió a hacer efectiva la compra.

"Sabes," dijo Ino mientras comenzaban a irse a casa, "No te hubiera tomado como alguien que le compra a su hermana un regalo de navidad."

Gaara rodó los ojos. "¿Y eso que significa?"

Ino se encogió de hombro. "Exactamente lo que dije."

Gaara incluso se detuvo. "Sabes," dijo eventualmente, "No todos son tan fríos como tú haces que se vean."

Ino se detuvo también, y plantó las manos en sus caderas. "¿Y eso qué se supone que significa?"

"Significa que en comparación no te das cuenta que tan extrovertida eres."

Ino estrechó los ojos. "¿En comparación con quién?"

Gaara se encogió de hombros y siguió caminando. "Más o menos todos."

Ino contempló su espalda por unos segundos, luego imagino que no obtendría más de él. "Tal vez eres demasiado antisocial," ella murmuró.

"O tu eres demasiado abierta," contraatacó él.

Mierda. No se suponía que él oyera eso. "No hay nada de malo con ser honesta," respondió bufando.

"Honesta y abierta son dos cosas diferentes."

Ino no sabía cómo responder, así que fue por la primera cosa que se le vino a la mente: "Suenas tan Sagitario en este momento."

El pelirrojo arqueó una ceja. "Soy Capricornio, Rubia."

Ino esnifó. "¿La misma cosa no?."

"No soy una montaña rusa emocional, con personalidad cambiante y problemas de independencia que no admite." Parecía personalmente ofendido por el comentario.

Ino se encontraba un poco sorprendida. No había contado con un conocimiento muy profundo sobre astrología, de hecho había sacado ese pequeño comentario de su hermano, porque los Sagitarios son geniales, hm, pero dile a alguien que está actuando como uno y… "Bueno, entonces. Dinos cómo realmente te sientes. Hey – creo que pasaste tu calle…"

"Tu casa está a pocas cuadras." Se metió las manos en los bolsillos y siguió caminando.

Le tomó un minuto entero a Ino darse cuenta que la estaba acompañando a casa. Bueno, se encontraba bastante oscuro, y aunque prácticamente vivía en un suburbio….

Seguía siendo bastante dulce. ¡Ha! Mírenlo, actuando todo amable. Realmente, era un poco extraño, pero aun así.

Antes de doblar por su camino, la rubia medio considero tocar el tema (y tal vez incluso abrazarlo, solo para incomodarlo) pero luego decidió que no porque francamente, hubiera sido raro. ¿Y qué tal si alguien los veía?

"¡Nos vemos! ¡Espero que a tu hermana le guste el collar!"

Él gruño y levantó la mano como despedida.

x.x.x

Vísperas de noche buena y la mañana transcurría en relativa calma. Había horneado galletas con su madre, jugó videojuegos con su hermano y vio Doctor Who con su papá. Sus padres parecieron dejar las diferencias de lado; no hablaban mucho, pero al menos la atmosfera no se sentía como hielo.

Dei amó el juego de Pokemón, Ino lo notó, casi tanto como había amado los artículos de arte que sus padres le compraron. El favorito de Ino fue el par de hermosas botas de gamuza con que su madre la había sorprendido y las entradas para ir a ver el Fantasma de la Opera en el teatro de Konoha, lo cual era el equivalente local de Broodway.

"¡Esto es fantastico!" ella chilló, abrazando a su madre. "¡Oh por dios, gracias!"

Y todos se encontraban felices.

x.x.x

Durante el transcurso de los días siguientes, Ino se mantuvo ocupada. Llamó a Shikamaru, quien estaba pasando las vacaciones en la playa con su familia. "No lo desaproveches," le había dicho. "¡Diviertete! Enserio, estas en un lugar hermoso, no puedes ser un vago!"

Él le respondió que se calmara y tratara de disfrutar las cosas pequeñas de la vida.

Le había dado su regalo a Chouji, (el cual admitía era un poco penoso) una gift card para su restaurante favorito. Él le había dado una sudadera ridículamente grande (porque sabía que a ella le gustaban-eran siempre las más calientitas) y una cajita de masa de galletas casera.

A menudo se preguntaba porque era amiga de ellos, pero realmente los quería – sus padres eran prácticamente inseparables, así que ser amiga de ellos fue prácticamente decidido en el útero. (Ino tenía la pequeña sospecha que su nacimiento y el de Shikamaru habían sido planeados – nacieron con un día de separación.)

Sakura la acompañó a su fiesta familiar. La familia de Ino era famosa por arrojar fiestas hasta las primeras horas de la madrugada, lo que Ino atribuía a la combinación de no abrir el whiskey hasta las once y no servir la cena hasta las ocho. La rubia pensaba que todo estaba bien, la familia parecía tolerarse unos a otros, a nadie le había dado un aneurisma cuando Dei les presento a Anko (de echo la encontraron encantadora) y todos se retiraron a las una de la mañana.

Pero había un cierto silencio de piedra en el auto entre sus padres; la madre de Ino manejaba, e iba bastante enojada debido a su intoxicado marido. Había hecho tal escena una vez entraron al coche. Ino apretó sus dientes – ¿Por qué no esperaban a que Sakura no estuviera aquí? ¿Por qué en frente de su amiga?

Que suerte tiene Dei de manejar aparte…

Sakura le dio a Ino una sonrisa comprensiva. Ino se la devolvió con seriedad. "Te escribo," dijo Sakura mientras se bajaba. La ojiazul asintió, y se refrenó a si misma de hablar hasta que llegaron a casa.

"Por favor," dijo Ino mientras salía del auto. "Guárdense su mierda para otra ocasión. No justo después de Navidad y en frente de mi amiga."

No oyó lo que su madre dijo, y no miró tampoco a su padre. Sabía que había hecho enojar a su mamá, y que su padre se sentía culpable, pero honestamente?

No le importaba.

Subió a su recamara y pretendió estar dormida cuando su madre vino a verla.

Estaba demasiado cansada para lidiar con esta basura.


NA: Whew! Finalmente saque el capítulo.

No se cómo sentirme al respecto. Parte de mi siente que es un poco relleno, pero también una parte de mi dice que es necesario, o el resto parecerá que salió de la nada.

Muy bien. Así que estoy actualizando. Este es el último capítulo de 'desarrollo' luego nos vamos a meter al territorio de 'el desastre comienza'. Quería añadirlo aquí, pero… no lo sé. No fluyó, me entienden? DX

No planeo nada, pero más o menos preveo… tal vez diez capítulos mas.

Gracias por todas las respuestas y por quedarse conmigo.

Como siempre, díganme lo que piensan.

NT: Aquí estoy nuevamente! Realmente quería traer el capítulo luego para poder entrar desde ya con lo bueno! (que ojo se viene)

Espero les guste, lo revise muchas veces pero últimamente he estado tan cansada que quizás algo se me paso, si tienen alguna corrección de gramática o algo así por favor díganme :3

Un abrazo muy grande, y por favor al que está leyendo esta historia díganme que le parece, la autora realmente quiere saber qué opinan sus lectores de habla hispana! Onegai! 3

PROXIMO CAPITULO IMPACTANTE NO SE LO PIERDAN