CAPITULO 11.

–Como si pudiéramos atravesar esa cosa –dijo Jay nervioso –es como si intentáramos atravesar una pared de puro concreto

–será como una pared de puro yeso –dijo Cole

–Oh de estiércol –todos voltearon a ver a Zane – ¿Qué? A nadie le gustaría atravesar una pared de puro excremento

–Es como un muro de fuego –dijo Garmadon –te quema cuando intentas atravesarlo, que te empuja de nuevo al exterior

–¿Cómo lo sabe? –pregunta Kai mientras caminaba por el comedor de la torre

–Bueno… quizás se los digo por experiencia –ríe en voz baja el padre de Lloyd

–Les tengo una buena y mala noticia –dijo a bruja observándolas con cansancio

–La mala –exigió Cole

–Ammmm… primero la buena –dice la bruja forzando una sonrisa –la buena es que creé una protección para que puedan atravesar la dimensión hacia el inframundo

–¿Y la mala? –pregunta Jay

–La mala es que solo alcanza para dos personas

Todos empezaron a hablar al mismo tiempo discutiendo. Sobre todo el grupo de los jóvenes ninjas.

–Yo soy el más ágil –exclamó Jay –debería ir yo

–Por mi inteligencia y paciencia –se señalo Zane –seria racional que también pueda ir yo

–Por mi fuerza y como líder de los ninja –afirma Cole –debería ir yo

–Mi intuición puede más que todos ustedes –disputa Kai

–Mi poder es más poderoso que todos ustedes –exclama Lloyd –por ser la reencarnación de mi abuelo, es mi deber el que deba ir yo

–Como tu prima ha dicho, Lloyd –señalo el Sensei Wu –solo dos personas pueden ir

–Y como ya les dije –el que hablaba era Garmadon –es como un muro de fuego, lo más considerado y razonable, es que los ninjas capacitados para el fuego, vayan por esas chicas

–En pocas palabas, dice que vayan Kai y Lloyd –traduce Cole decepcionado

–Ay… yo quería ir –dice Jay quejándose

–pero ¿Qué hay del dragón? –pregunta Zane señalando a la criatura

–Si mi memoria sigue igual –empieza a decir Garmadon –solo decía que prohibía la entrada a los humanos, no a criaturas mágicas

–En tal caso –la prima de Lloyd se acerca al chico y lo rocía con la pócima a él y a Kai –ustedes vayan por mi prima

–Ella no es mi hermana –dijo Lloyd con desprecio, mientras la bruja miraba a su primo subirse en el dragón junto con Kai, pero miraba al ninja verde con tristeza.

Kai ligeramente observaba a su acompañante. No es que no haya querido ir con él, pero sigue incomodo por la última pelea que habían tenido recientemente. Pero al parecer a Lloyd no le importaba en absoluto. Él estaba concentrado en solo una cosa, y era rescatar al ángel y a la niña, y obtener respuestas.


–¿quieres quitarle el libro? –intentó no elevar su tono de voz Sara al formular esa pregunta

–Quizás ese libro diga como quitarme esta maldición que corre por mis venas –dijo la hibrida esperanzada

–Pero, no se puede quitar –espetó la niña –el veneno ya es parte de ti

–lo único que puedo hacer es neutralizarlo –dijo la chica –pero no puedo quitármelo, sigue avanzándole lentamente pero sigue ahí

–¿es por eso que en ocasiones te conviertes en algo… -la niña intenta buscar la palabra –diferente?

–Podría decirse –dice la hibrida con indiferencia

–¿cómo es que has podido vivir con ello? –pregunta la chica mientras observaba a la bruja hacer una poción

–créeme niña –susurra el ángel –no quise vivir

La bruja deja escapar una ligera sonrisa, y lanza unos cuchillos con veneno en dirección a la chica.

El ángel por instinto se abalanzó sobre la niña, empujándola lejos para protegerla. La bruja vuelve a lanzar más cuchillos, pero la hibrida arrancó unas de sus plumas plateadas, y las lanzó a los cuchillos para bloquearles el paso.

La bruja ríe entre dientes, pero seguía en el mismo lugar.

–¿buscabas algo? ¿Mi pequeña niña?

–Escóndete Sara –dijo la híbrida susurrándole a la niña

–pero…

–Solo hazlo –ordeno el ángel implorándole con los ojos, de que lo hiciera, y eso hizo la niña, escondiéndose en una de las esquinas de la habitación.

–Yo no sabía tu nombre –dice el ángel con desprecio –nunca quisiste decírmelo todos estos años

–Pero mi pequeña Jazzy –dice la anciana con dulzura –te trate como una reina, siempre dándote tratamientos, y cuidándote como si fuera mi hija

–¡Tú eras mi tía! –dijo la híbrida como si fuera un horror –¿Por qué me vuelves a encerrar en una jaula? ¿Qué es lo que quieres de mi? Tú debes de tener un antídoto para mi, si, lo debes de tener, ¿Por qué no me quitas esta maldición?

–Ya te lo he dicho –dijo la bruja con seriedad –lo que tu tienes es algo terminal, no tiene cura, solo puedo controlarla, siempre te lo he dicho, así tendrás que vivir toda tu vida

–pero ¿vivir mi vida enferma y encerrada en una jaula? –Pregunta la chica observándola con incredulidad –al principio no le tomaba importancia, porque pensaba que yo para ti no era nada, y que solo sentías lastima por mi y por eso me ayudaste, me hablabas de mi padre, y me decías que Garmadon por su enfermedad había olvidado que yo era su hija, pero nunca me dijiste que tú eras mi tía

–No soy nada tuyo –aclaró la bruja –por política soy tu tía, pero no de sangre, de sangre no somos nada, es por eso que nunca te permití decirme tía, o algo así por el estilo, y lo de Garmadon es diferente

–por eso ¿preferiste que te llamara Nana?

La bruja río por lo bajo.

–Quizás

–Eres un monstruo –espetó el ángel –pudiste criarme sin estar bajo una jaula, como un ave divino

–Te encerré por que eres un ave enfermo –dice la bruja con crueldad –aunque te dé el antibiótico, tu enfermedad avanza, lo único que hago es calmar el dolor y atrasarlo, pero te convertirás en lo que estas destinada a convertirte, en el nuevo gran tirano, en la nueva descendiente letal de los Garmadon

–No quiero ser un ave enfermo

–en tal caso, yo no tengo la culpa de que tu padre haya querido ser un cerdo al revolcarse con un ángel

La hibrida por un momento se sintió herida, su madre había muerto después de que ella naciera. Su padre había perdido la memoria, y hacia de ella como un ave encerrado en una jaula, o como un ave de laboratorio. Pero ella pensó que lo recordaría, ahora su padre está bien, había recuperado de algún modo su estado original, estaba sano. Entonces Jazmín también podía volver a su estado normal, podría algún día volverse sana, pero lo que no concuerda, es porque su padre aun no la recuerda, si su pérdida de memoria era por la enfermedad.

A menos que Nicole lo haya encantado.

–tú lo hechizaste –dijo la híbrida sumida en sus pensamientos

–¿Perdón? –pregunta la bruja sin entender muy bien lo que susurraba

–Tú lo hechizaste –espetó el ángel con sus ojos más negros y profundos que antes –tu eres la causa por la que mi padre no recuerda nada

La bruja por un momento no hallaba que palabras eran las que tenía que decir, y optó por decir la verdad.

–No quiero que me veas como la villana de tú historia –dice la bruja con desdén -poniendo de lado, mi vida privada con los ninja, pero tengo que empezar desde ese punto para explicarte con exactitud el porqué le borre la memoria a tu padre.

"estaba casada, con Sensei Wu, eramos felices, pero él tenía sus dudas después de casarse. Él de alguna manera seguía sintiendo algo por Misako –mira a la chica con un poco de resentimiento, aunque no era para en sí para ella –Wu… siempre la quiso, antes y después de casados. Pero ella amaba a Garmadon, con toda su alma, y eso aunque no lo haya querido admitir, Wu se sentía destrozada cada vez que Misako se lo dejaba eso en claro, y al ser yo su único bastón, su único apoyo, terminó teniéndome un poco de apreció, que él creyó que sería lo suficiente como para eliminar a Misako de sus pensamientos"

Hizo una pausa.

"pero no fue así"

El sonido de un terremoto provocó que la bruja, junto con la híbrida y la niña se tambalearan en el mismo lugar.

Un gruñido, un grito de animal.

–Un dragón –susurró la bruja en el momento justo en el que dos remolinos, uno verde y otro de fuego salieran de la nada para hacer una brillante entrada en la escena.

–¿Dónde están las chicas? Dejen las ir –dice el ninja verde con autoridad

–Lloyd –dice la bruja sorprendida

–Aquí estamos –dijo Sara quien se abalanzó al ninja verde –por fin, pensé que nunca vendrían

–Ammm si… -el ninja verde miraba a la niña con rareza –ponte atrás de mi ¿quieres?

–Llegaron tarde –vuelve a tomarle la palabra a la niña, pero esta vez la hibrida se dirigía a Kai, quien, al momento de mirar al ángel, su mirada de seriedad cambio a una de vergüenza.

–¿Cómo pudieron llegar hasta aquí? –pregunta la bruja aun con sorpresa en sus ojos

–Quizas usando fuego con fuego –dijo Kai –¿bruja?

La bruja se quedó un momento pensativa, pero cerró los ojos, dándose cuenta de lo que Kai quería decir.

–El libro blanco

–Exacto –afirma Lloyd –con él pudimos pasar al otro lado

–fue Tania la que les hizo una poción –dijo la bruja un tanto orgullosa –un repelente anti escudos

–Tu hija, es una bruja, Nicole –dijo Lloyd como si su nombre fuera veneno

–Vaya… -la bruja ligeramente sonríe –nunca pensé que llegaría tan lejos… pero no por mucho

La bruja lanza bolas de humo verde, era un toxico venenoso. El ángel con sus alas lo dispersó, sacando a los ninjas y a la niña de ahí.

–¡Usa el libro blanco! –era la voz de Nicole, él ángel volteo a ver en la dirección que se encontraba el laboratorio de Nicole, y era visible aun en el humo, por lo menos lo suficiente como para ver lo que le dice –así podrás hacer que tu padre recuerde

La híbrida giró en dirección a los ninjas, y corrió hasta alcanzarlos, dirigiéndose al dragón para así volver a Ninjago.

Mientras dejaba a Nicole aun en la habitación con el toxico, pero se dejo desaparecer en aquel humo verde, sin siquiera dejar mostrar su rostro. Ocultándose. Otra vez.