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Ninguno de los personajes, ni tampoco la historia original del juego Cursery The Crooked Man and the Crooked Cat me pertenece :)
- Genial... Tal vez debería ir a comprobar a René...
Cuando llegó, lo primero que hizo fue entregarle una daga. La chica comenzó a sacar las maderas del suelo hasta que dio con un cofre.
- Mira... Quizá haya algo útil adentro...
Philip lo tomó y lo abrió, en su interior había un ratón de madera y unas manecillas para el reloj de la sala del vestido de novia.
- Confía en mí, puedo manejar al hombre encorvado... Ve a ayudar a la otra chica primero...
- ¿Cómo supiste?
- Tu cara lo dice todo... Y de hecho escuche como la encerraban... O sus gritos más bien
- Entonces también escuchaste que se la llevó
- ¡Entonces debes encontrarla! ¡Y rápido!
- ¿Estás segura de que estarás bien aquí sola?
- Sí, tú solo ve...
- Esa tal René tiene madera de detective -reflexionó Ágata
- Sí, la tiene, pero la vida en su pueblo era lo que más le gustaba...
- Hm... Que acaso... ¿Te interesaba que se convirtiera en detective? -lo molestó Marcus
- Yo le pedí que preguntara, pero la chica se rehusó a dejar a su hermana y a su pueblo -dijo la mismísima Zinnia entrando en el salón- Ahora déjenlo seguir con la historia...
Cuando iba bajando las escaleras, el detective escuchó el grito desesperado de una chica que venía desde el santuario tétrico. Philip aceleró el paso.
- ¡Deja que se vaya cobarde! -fue lo primero que se le ocurrió cuando se enfrentó a la escena frente a él
El hombre encorvado tenía firmemente en su lugar a la chica de la jaula.
Antes de que el detective pudiera acercarse más, le puso el anillo en el dedo a la joven.
- ¡Noooooo! -y la chica comenzó a convertirse en una muñeca frente a sus ojos con gritos de desesperación
- Tú tampoco eres mi prometida...
- ¡Estás enfermo!
- ¡¿Cómo te atreves a pararte ahí y juzgarme por mis acciones?! -el hombre hablaba en una voz muy profunda y fría, llena de odio- Tu ni siquiera puedes llegar a comprender la profundidad de mi desesperación
Con un golpe de su bastón en el suelo -y con Philip preparándose para contrarrestar magia con magia si era necesario- apareció el gato del hombre encorvado y se transformó en el hombre. Dio un salto y sin que el detective pudiera hacer algo le dio un manotazo que le hizo perder el equilibrio.
- Muchas chicas han probado mi anillo, pero ninguna ha resultado ser la que busco... Aún así siempre hay esperanza...
- Créeme es algo imposible... Aun cuando yo mismo soy un fiel creyente de esa frase...
- ¡Cállate! ¡La otra chica será la siguiente! -vociferó como un loco antes de que Philip perdiera la consciencia
- No es por ser malo... Pero ¿No fue un poco fácil noquearte? Es decir, ¿Para que llevas esa gran espada si no la usas?
- Marcus, tu deberías saber ¡Que el condenado gato era muy rápido!
- Bueno, sí, pero aún así...
- Continua Philip -los cortó Zinnia
El detective logró huir de la prisión donde lo habían puesto forzando la reja con un trozo de madera. Cuando salió se dio cuenta de que había un cinturón en el suelo junto con una imagen.
- Este es el cinturón de René... Debo llegar a este lugar...
Ya se había quedado sin lugares que registrar llegando al acantilado. Ahí encontró una piedra, que no había visto antes porque no se había asomado. En la piedra decía: "A través de las arenas movedizas y bajo el mar, esta por encontrar el Pueblo Coral Plateado, sumergido en algún lugar".
- Muy bien, suponiendo que este dibujo que dejó René sea este pueblo... ¿Cómo se supone que llegue ahí?
- Las instrucciones me parecen bastante claras... -Marcus se cruzó de brazos
- ¡Porque tu las escribiste! Para mí las cosas no estaban claras... Pero aún así me dirigí a las arenas movedizas...
Y fue una mala decisión. Ahí no había nada. El detective tuvo que dar un par de vueltas más antes de dar con un cofre, que tuvo que desenterrar con las manos, que decía claramente que la clave para llegar a Coral Plateado era la estatua de León fuera de la torre.
- Pero fuera de la torre no había ninguna estatua de León... Hm...
Philip se devolvió.
Después de varias vueltas más logro abrir la puerta bajo las arenas movedizas solo para encontrarse con una puerta reforzada con una M grabada y una estatua que ponía algo sobre una maldición, tiempo congelado y gente que necesitaba ser salvada. Solo luego de reunir los símbolos de agua y arena como decía en la piedra del acantilado, Philip logró abrir la puerta hacia Coral Plateado.
Cuando bajó por las escaleras se encontró de lleno con una caverna y la figura de la mujer que tarareaba de manera insistente y se encaminó por uno de los túneles de la caverna. El detective hizo lo lógico y la siguió.
- Claro, lo lógico... Vamos a seguir al fantasma -se burló Marcus
- ¡Hey! Yo también le he hecho caso a los fantasmas... Es una buena idea -alegó Ágata
- ¡No terminaremos nunca si cuestionan cada decisión que tomé!
- Niños, dejen que Philip siga contando la historia... -dijo Esmeralda en su tono maternal de siempre
Siguiendo al fantasma se encontró en un claro que daba a un lago en que claramente se apreciaban...
- ¿Esos son tejados? ¿Tejados en un lago? Ok...
El fantasma se hundió hasta el fondo desapareciendo entre el agua.
- Pues, no te seguiré hasta ahí... -Philip, que había logrado enfocar bien a la chica por una vez, se dio cuenta del parecido que tenía con René- ¡Esa debe ser la prometida del hombre encorvado!
Todos en la sala de reuniones lo miraron con una expresión "sin comentarios". El detective se sonrojo un poco antes de continuar.
Entre las muchas vuelta que dio después el detective se encontró diversos documentos. Entre ellos un boceto que tenía escrito el nombre Cheryl y la fecha 1778. El boceto era muy preciso y no había duda de que esa era la chica fantasma, por tanto la prometida fallecida del noble. También encontró un diario...
- Que por supuesto leíste porque eres un intruso... -empezó Marcus
- ¿Por qué insistes en interrumpirme?
- No te interrumpo, hago el relato menos... ¿Tu?
- ¿Y eso se supone que significa?
- Debiste quedarte con el menos tú -le advirtió Ágata
- Estoy esperando Marcus...
- ¡Más entretenido! ¿Sí? Ahora sigue...
Philip parecía que quería decir algo más... Pero siguió con la historia.
El diario decía que la chica se había roto el tobillo en un accidente con su carro mientras repartía algunas cosas cerca de la mansión y había sido asistida por un amable hombre. La siguiente entrada explicaba lo difícil que era trabajar para Madame Girard y como se había encontrado con el hombre que la había salvado otra vez. También notó la cinta de René amarrada a una especie de pozo.
- Me pregunto cuándo tendrá el tiempo real de sacarse el cinturón y la cinta y dejarla como pista... Sin contar la imagen -Philip se encogió de hombros
Claramente debía seguir bajando. Uso prácticamente toda su fuerza física y parte de magia para poder forzar la puerta del pozo. Y cuando se lanzó adentro se vio rodeado de agua. Tuvo que aguantar la respiración lo mejor que pudo. Lo único que reconoció fue un memorial en honor a Cheryl y además logró ver como se filtraba luz por una columna. Antes de que se quedara sin aire, Philip juntó sus manos se concentró y empujó la columna con ayuda de su magia. La columna cedió fácilmente. Por suerte se le había ocurrido amarrarse en caso de que el pozo tuviera demasiado fondo, así que el agua no se lo llevó porque permaneció fuertemente amarrado a la tapa del pozo. Cuando toda el agua se hubo ido Philip cortó la cuerda y se dejó caer en el lugar en que había estado aguantando la respiración. Cuando logró levantarse se encontró de frente con el gato-hombre.
- ¡Deja de entrometerte en los planes de mi amo! Si no lo haces... No te mostrare piedad... -y tan rápido como había aparecido, desapareció
Philip se tomó el tiempo de sacarse el pelo de la cara, sacarse la chaqueta que lo único que hacía ahora era agregarle peso a toda su ropa empapada y bajó las escaleras por las que se había ido toda el agua.
Cuando llegó se encontró con el hombre encorvado sujetando fuertemente a René y entrando a la tienda de Madame Girard. La puerta fue sellada con magia detrás de ellos.
- ¡Oh no! ¡He llegado demasiado lejos como para que me hagas esto ahora! –el detective exclamó mientras de sus manos salía un destello dorado que empujaba la puerta abierta
Pero cuando entró a la tienda ya no había nadie. Solo agua y desastre por todos lados. Vidrios rotos despensas destrozadas, papel deshaciéndose y un montón de animales incrustados a los cajones. Philip con mucha delicadeza las soltó con magia y cayeron al agua que le llegaba hasta las rodillas. Cuando abrió el cajón encontró una nota escrita por Madame supuso ya que se distinguían las palabras Cheryl y compensación... Algo así como que el noble se había llevado a la chica y le había dejado dinero a la señora.
- Eso sí es preocuparse por el personal... -dijo el detective para sí mismo mientras salía de la tienda
El detective consideró todas sus opciones y luego se lanzó al agua para nadar hacia el establo.
- Por lo menos me mantendré en forma con este trabajo -exclamó mientras recuperaba el aire
En el establo solo se encontró con un pulpo muy rebelde que no se quería apartar del estante hasta que con un poco de convencimiento -magia- logró sacarlo. En el estante solo había unos guantes y una nota del propio noble donde ponía como le agradecía a Cheryl por dejarlo dibujarla... El noble se llamaba Blaise.
- ¿Ese era tu nombre? -le preguntó Ágata a Marcus
Su tutor se quedo mirando un poco hacia un punto en la pared antes de devolverle la mirada.
- Mi nombre es Marcus... Si alguna vez fui otra persona, prefiero dejarlo en mi pasado...
- Hm... Bueno, pues solo para que sepas era un nombre muy bonito -le aseguró la chica con una sonrisa
Philip sonrió también y después siguió.
Cuando había conseguido los guantes escuchó un grito lo que lo hizo salir del establo de manera inmediata.
- ¡Déjame ir! -el detective alcanzó a asomarse por la puerta del establo antes de que Blaise lo notara
- Mira quien está aquí para rescatarte... -dijo con disgusto- Permíteme recompensarte por tu persistencia
El hombre dio un golpe con su bastón y el suelo comenzó a temblar.
René se llevó las manos a la boca.
- No pongas esa cara tan asustada, querida -el hombre encorvado la agarró firmemente por los hombros- Simplemente estoy llevándote a dar un paseo por el pueblo antes de nuestra boda... Era el lugar favorito de Cheryl
- ¡Estás loco!
Y fue lo último que Philip vio o escuchó porque el techo del establo se le había caído encima. Tuvo que moverse rápido se alejó de los escombros mientras ponía sus brazos sobre su cabeza para protegerse de las tablas que le caían. Consideró salir de ahí con magia, pero significaría colapsar toda la estructura. Finalmente optó por patear la puerta lateral del establo hasta que cedió y alcanzó a salir a tiempo antes de que todo el techo del edificio cayera. El establo ya no existía.
